Mi trofeo de amor

Capitulo 7 “Sueños y esperanzas”

Conociéndonos.

 

 

Conociéndonos.

 

Malena contemplaba desde su ventana el hermoso atardecer que arropaba la ciudad sumida en pensamientos lejanos, una pequeña sonrisa se asomaba en sus labios y sus lindos ojos negros brillaban detallando el hermoso espectáculo que la naturaleza galanteaba frente a su mirada, a pesar del obstáculo que representaban algunos edificios de mediana altura no dejaba de admirar la bóveda celeste.

amaba ver el amanecer pero amaba aun mas disfrutar la caída de la noche, ver como el sol ocultaba sus rasgos del mundo humano, como todo cambiaba de colores, eso era maravilloso para ella, ver tonos naranjas en el cielo matizados de pequeñas nubes blancas y la aparición de las primeras estrellas en el firmamento.

Pensaba que se sentiría seria pasar un momento así en compañía de alguien especial, solos compartiendo la llegada de la noche, recordó que no se había involucrado sentimentalmente con nadie, jamás había tenido una cita ni un novio, no era que nunca había sentido atracción por algún chico de hecho una vez acompaño a su hermano a una de sus practicas y se había fijado en algunos muchachos bastante apuestos pero solo eran miradas sin interés en particular, nada parecido a lo que sus amistades le habían descrito del amor, nunca había estado atada a nadie solo a sus hermanos, estaba demasiado ocupada sobrellevando la vida con ellos para ocuparse de si misma.

Muchas cosas pasaban por su cabeza en momentos asi, momentos que agradecía para poder meditar sobre sus acciones y sus deseos, sus ambiciones y sueños, momentos para estar cara a cara con su ego y soledad.

entre la infinidad de cosas que pasaban por su mente la principal era siempre su hermano, el dia de mañana seria su gran día y ella estaría allí para apoyarlo, deseaba profundamente ver a Vincent lograr sus metas, el lo merecía mas que nadie, el muchacho que se hizo hombre para mantenerlos juntos, que se había esforzado día a día por hacerlas felices y cuidar de ellas en cada momento, sentía su corazón acelerar cuando reflexionaba sobre el, era lo mas grande junto a Sophie que tenia en la vida y su admiración por ellos crecía sin cesar especialmente su admiración por el, ella lo sabia muy bien, el merecía mas que nadie triunfar y tenia confianza que lo lograría porque la determinación y la pasión se leían en sus ojos cuando se trazaba objetivos, Vincent era fuerte de corazón e inquebrantable de espíritu, eso lo había dejado claro con su proceder en su vida. Un gran hermano. Pero mas que eso un gran hombre.

Sonrió al recordar lo gracioso que estaba un rato atrás cuando regreso de la plaza con Sophie, ambos habían llegado muy alegres relatándole que tan divertido había sido el paseo y reprochándole el no haberles acompañado, ella a pesar de las ganas que tenia de ir se había comprometido con los cuidados de un niño vecino y antes que nada debia cumplir sus obligaciones, sin embargo se alegro mucho de verlos tan animados.

Ella y Vincent como todas las tardes y siempre que tenían tiempo se habían sentado en el sofá a charlar sobre sus cosas, el le comento lo emocionado que estaba por el próximo encuentro con los japoneses y lo difícil que estaría ese partido, ella le había escuchado con mucha atención como siempre lo hacia, a el le encantaba hablar y a ella escucharlo.

Habían tocado el tema del joven japonés que había defendido a Sophie de aquellos sujetos que quisieron robarle, Steve Hyuga, así se llamaba recordó, a Vincent no le había agradado mucho pero le confeso que sentía agradecimiento por lo que había hecho, claro que el nunca se lo demostraría abiertamente, cuando estaba en deuda con alguien  por lo general le compensaba con acciones y no con palabras, ella estaba segura que si alguna vez ese muchacho requería de ayuda el por su honor nunca se la negaría, era uno de los tantos atributos que le admiraba.

A ella por su parte el joven japonés la había intrigado, ese brillo salvaje en sus ojos, la forma como le miro antes de irse una mezcla de agradecimiento y humildad, su pequeña estela de orgullo, podría asegurar que esa era sin duda su característica mas sobresaliente, lo pudo notar cuando Vincent ofreció ayudarle a bajar las escaleras y se negó rotundamente, pequeños detalles que pasarían desapercibidos para otras personas pero no para ella que era tan reflexiva y detallista, que tontas se ponen algunas personas debido al orgullo pensó, el mismo Vincent era un orgulloso sin remedio, sonrió al imaginar lo divertido que seria ver a su hermano y al chico japonés como amigos, ambos querrían tener la razón en todo y las discusiones sin duda serian algo digno de presenciar.

Malena Van der Elder, después de observar la aparición de su ultima estrella cerro la ventana y salio de su cuarto para revisar la cena, después debía pasar por la tienda, Sophie aun se duchaba y Vincent se había ido al hotel para la concentración final, por la noche como era costumbre tendría mas tiempo para pensar.

 

En la plazoleta frente al Stafflens reunidos, un grupo de jóvenes ataviados en uniforme deportivo adornado con los colores belgas intercambiaban opiniones amenamente sobre los hechos del día, no había mucha gente alrededor.  se encontraban Vincent Van der Elder y Cris Van Helsing acompañados de Michel Le Vans, Enzo Saint Giacomo, Rufus Staelens, Allistar Van Kreblens y Oscar Krauss este ultimo tenia en sus manos un libro de poesía que  leía distraídamente, los jóvenes después de la ultima charla táctica que habían tenido en la sala de conferencias ahora discutían los detalles de todo lo que en ese lugar se había planeado. La plaza estaba poco concurrida debido a que estaba cercana la hora de la cena y la mayoría de los huéspedes se encontraban degustando los platos del restaurant, así que aprovecharon la fresca brisa del atardecer para ultimar las discusiones y dudas referentes al próximo día.

 

-         Y bien? Como ven el partido de mañana jóvenes? Ya puse unos cuantos alfileres pinchando al muñeco de Benjí Price para que le den calambres jaja. – Allistar Van Kreblens, mejor conocido como Ally soltó una sonora carcajada digna de un gigantón de su especie, los demás le imitaron contagiosamente a excepción de Van Helsing que le observaba fríamente.

-         Sigues con eso del Voodoo Ally? –le interrogo Le Vans sonriendo. – pensé que andabas con lo del chacra hindú –agrego divertido.

-         Si! Jajaja! Pero mi poder se debilito un poco con los árabes ya sabes que esos condenados usan contras y otros métodos para defenderse, por lo menos les punzamos 5 goles a esos bellacos, así que decidí que lo mejor seria utilizar mi poder de Reggea Jamaiquino mezclado en una buena sesión de Voodoo para inutilizar a  la estrella de los japoneses en el partido de mañana jajaja.

-         De verdad crees en todas esas idioteces!¿?  -pregunto seriamente Van der Elder –yo no sentí ninguna mano divina ni mucho menos que algún espíritu extraño me abrió el camino contra el arco de los árabes, yo creo que debes ir a un psicólogo Allistar.

-         Bah! –suspiro el gigante fastidiado –ya veras Fantasma! Te vas a quedar loco cuando veas lo fácil que se pondrá todo mañana gracias a mis aliados supernaturales.

-         Querrás decir Sobrenaturales –le corrigió Staelens riendo –por cierto me encanta la frase que llevas sobre tu pañoleta Ally “ El Gran Bob”?? jajaja que carajo es eso? Bob Marley?? Jajaja .- todos estallaron en carcajadas ante el cometario del portero belga, en efecto el gigante en su acostumbrada pañoleta llevaba grabadas esas palabras, Van Kreblens paso su mano sobre la tela en su frente y luego agrego.

-         Al demonio con ustedes!! Incrédulos de poca fe!.

-         Oh por dios nos maldijo el gran Bob jajaja!! –intervino San Giacomo ahogándose de  risa. Enzo San Giacomo tenia por costumbre molestar cada vez que podía al volante belga.

-         Tu no digas nada cabeza de zanahoria!! –exclamo el gigante enojado. Los demás incrementaron el nivel de risa por su reacción. –por lo menos no ando pintándome el cabello como señorita!! –termino diciendo con el rostro enrojecido debido al enfado.

-         Oye grandulon! Lo pinto porque es mi estilo! Como te atreves a insultarme así –se defendió San Giacomo, sus ojos se cruzaron con los de Van Kreblens llenos de arrogancia y furia, ambos se retaban con la mirada. Se podía decir que dos estelas de energía interactuaban entre sus miradas asesinas.

-         Vamos vamos! No sean tontos, no sean delicados por esas tonterías –replico Van der Elder intercediendo entre ambos. –mejor volvamos al punto.

-         Tiene razón –intervino Van Helsing secamente rompiendo su silencio –no estamos aquí para estas idioteces, Van Kreblens creo que te equivocaste con tu hechizo, en todo caso si tus extrañas cosas funcionan al que tienes que embrujar es a Oliver Atton, ese es nuestro enemigo a vencer.

-         Pe…pero capitán pensé que Price…

-         Price?? Es solo un portero, ningún portero solo es invencible, pero si ese portero tiene como soporte un buen jugador si lo puede ser, y ese soporte es el capitán del Japón.

-         Y dime Cris que piensas de los demás jugadores? No los estas menospreciando?–la pregunta provino de Michel le Vans, era el único que se atrevía a llamarle Cris, Van Helsing lo estudio con la mirada y una pequeña sonrisa broto de sus labios. Todos se extrañaron de ver sonreír al joven capitán. Muy pocas veces lo hacia.

-         Los demás son problema tuyo Le Vans, tu eres el jefe defensivo.-respondió tajante.

-         No me refiero solo a los atacantes, hablo de Misaki, Sawada y Jhonson, son excelentes manejadores, los japoneses no solo dependen de un jugador es una selección de muchos atributos.

-         Si, Michel tiene razón –agrego Saint Giacomo, Van der Elder y Van Helsing intercambiaron miradas en silencio.

-         Van der Elder, explícales mi opinión por favor, estoy algo cansado iré a dar un paseo. –el capitán belga se dio media vuelta y le observaron alejarse como siempre sin decir otra palabra. nadie se sorprendió ante tal reacción, de hecho ya se extrañaban que  hubiese durado tanto tiempo en medio de una conversación.

-         Y Bien… –rompió el silencio Van Kreblens fastidiado, sobre todo después de la sarta de bromas en su contra, deseaba irse a comer. –ya que el jefe se fue… continúen.

-         Si anulamos a Atton quebraremos el eje de medios japonés, aunque Misaki, Jhonson y Sawada son excelentes no podrán soportar los avances de Allistar y Oscar (oscar Krauss léase capitulo 3 análisis de Charles Von Breston) por las bandas y los míos junto a Enzo por el centro, si inutilizamos a Atton con una marca de “hierro 90” (NOTA DE AUTOR: “Hierro 90”: marcaje a presión toda la cancha durante los 90 minutos del partido, es de acotar que solo fue utilizada una vez por los belgas durante el mundial de México 86 en contra de Diego Maradona en semifinales por parte de Enzo Sciffo, sin dudas fallo en aquel entonces ya que Diego perforo la valla Belga en dos ocasiones a pesar del esfuerzo de Sciffo, el responsable de aplicar este tipo de juego debe ser mas veloz y resistente que su marca para poder ahogarlo. Se debe tener una excelente condición física para ser intentada y su probabilidad de éxito varia de un 45 a un 50% es demasiado riesgosa y casi no se pone en practica debido a la brecha que se deja al sacrificar un jugador, es por resumirlo una táctica bastante ortodoxa en la actualidad) sin duda podremos abrir una brecha por su posición.

-         Pero eso es casi imposible, si utilizamos un hierro 90 sacrificaríamos un jugador! –exclamo Staelens alterado. –y como veo las cosas Atton se aprovecharía de arrastrar esa marca para abrirle el camino a Hyuga y a Shingo en el ataque, además su jerarquía de juego puede ser sustituida por Andy Jhonson

-         Si eso lo se, por eso se hará en dos fases. –respondió.

-         En dos fases?? A que te refieres Vincent? –pregunto Le Vans.

-         Simple, los primeros 25 minutos de cada tiempo jugaremos a la defensiva como nos dijo nuestro DT, replegados en zona, en esos 25 minutos aplicare el hierro 90 sobre Atton, ese trabajo lo tomare yo personalmente, he visto su modo de juego y podré retenerlo. Los otros 20 minutos de cada tiempo corren por cuenta de Stalensa.

-         Stalensa? –le pregunto Staelens incrédulo, los demás observaban a Van der Elder confundidos, este ultimo sonreía.

-         Víctor posee mayor velocidad que yo y su resistencia es buena, el se encargara de suplir mi marca contra Atton mientras yo voy al ataque, además con Van Helsing y mi persona en la ofensiva les aseguro que no les dejaremos salidas a sus recuperadores para arriesgar con Atton o alguno de sus volantes, estarán demasiado ocupados defendiéndose para pensar en atacarnos, por otro lado Stalensa podrá dejar su posición sin menguar nuestro desempeño.

-         Ese es un plan de mucho riesgo –intervino Oscar Kraus que había dejado de lado su libro de poemas, había permanecido fuera de la conversación desde el inicio de esta, aun así no perdía detalle de la misma haciendo gala de su extraordinaria capacidad de azar dos conejos al mismo tiempo (leer Poesia y prestar atención), el joven de 18 años de edad y ojos Rojizos poso su mirada en Van der Elder, era de estatura mediana, 1.77cms y cabello rubio, poseedor de unas largas extremidades era apodado por sus compañeros como “el flaco” obviamente por ser su característica principal su delgado cuerpo, sin embargo era en extremo rápido y de una fortaleza física increíble para alguien de su contextura. Era considerado el romántico del grupo debido a su gran afición por los poemarios. También se le conocía como “Einstein” por su corto pero desordenado cabello que al parecer nunca peinaba. Todos le veían como una mezcla perfecta de intelectual, pandillero y jugador de soccer. El y van Helsing poseían rasgos sociales en común, como el intercambiar escasamente palabras con los demás, con la diferencia de que Krauss era ciertamente mas abierto y amigable que su contraparte.

-         Vaya, veo que dejaste de lado tus poemas y te interesas en la conversación –le dijo Van der Elder

-         me dio curiosidad la forma como están menospreciando a los japoneses, no niego que será una experiencia bastante interesante lo que plantean pero debemos proceder con cautela. –respondió abriendo su libro nuevamente enfrascándose una vez mas en la lectura.

-         No es menosprecio, es jugar tácticamente con sus mentes, tu mejor que nadie sabes a lo que me refiero, crear confusión en el rival y darles a entender que nuestro sistema no es lo que parece ser, será nuestra ventaja, el factor sorpresa sumado a nuestra capacidad de desempeño será lo que nos lleve a la victoria, si los menospreciásemos no estaríamos aquí discutiendo estos asuntos y me encontraría en mi casa pasando un rato agradable con mis hermanas

-         Vincent tiene razón, es una buena idea lo que propusieron Cris y el en el foro, si nos concentramos en jugar este partido aprovechando las supuestas debilidades de nuestro rival podremos, si acertamos, sacar algún fruto de todo esto, de cualquier forma estamos también preparados para enfrentarles y ganarles en cualquier terreno existan o no tácticas de uno u otro bando- Van der Elder asintió el comentario de Le Vans con una sonrisa, los demás cabecearon en aprobación. –ahora sigue explicando el plan Vincent.

-         Esta bien pero si captan la idea de todo esto no? –todos aprobaron con excepción de Van Kreblens que se encogió de hombros

-         Entiendo, déjame rebobinar, en esos 25 minutos vas a exprimir a Atton, luego los 20 minutos finales cuando vayamos al ataque en ofensiva total soltaras su marca y te unirás al capitán Van Helsing dejando tu trabajo de Hierro 90 a Víctor (leer capitulo 3 Análisis de Brenston “Víctor Stalensa”)…

-         Estas en lo correcto excepto por un pequeño detalle Michel…

-         Al carajo no entiendo nada!!! – le interrumpió Van Kreblens quejándose malhumorado, Staelens, Saint Giacomo y Krauss soltaron una carcajada ante la mirada de confusión de su compañero.

-         Veras Ally, entiendes que los primeros 25 minutos de cada tiempo jugaremos solo a la contraofensiva defendiéndonos en Diamantina zonal (NOTA DE AUTOR: diamantina zonal es una táctica de defensa en la cual los 4 jugadores de la línea defensiva forman un rombo en el área quedando dos liberos uno delante del otro y los dos restantes cubriendo los flancos, si se aplica cuando el equipo repliega sus líneas del medio campo y ofensivas crea un embotellamiento en la cancha defendida tal que obliga al contrario a jugar a los centros ya que llegar al área en toques cortos es muy difícil, se utiliza mucho cuando se juega de visitante y se tiene la ventaja en el marcador para preservarla lo mas posible *   

                                                                         *      *

                                                                                   *       ).

-         Si así es –asintió el gigante.

-         Bien, durante ese periodo mi misión será ahogar a Atton lo mas posible, provocando en el cansancio físico y mental, como estaremos defendiendo zonalmente no tendremos que preocuparnos por la brecha que dejare en mi posición ya que estaré cubierto por Enzo debido al repliegue de las líneas de ataque y del mediocampo, me captas? –El fortachón con una sonrisa de entendimiento en su rostro asintió entusiasta.

-         Que bruto!! –murmuro Saint Giacomo

-         Que demonios…??!! Te oí maldito semáforo!!.

-         Vamos vamos!! No de nuevo! respeten mi presencia! –intervino Staelens adoptando la pose de altivez que lo caracterizaba.

-         Jajaja!!! No seas payaso Rufus!! Tu presencia?? –exclamo Van Kreblens. Los demas reian. El portero belga se paso una mano por su larga cabellera orgulloso.

-         JA! Claro que si! Que acaso en estos meses que llevamos juntos en la selección no terminan de darse cuenta que sin mi son solo un patético grupo de monos?.

-         Oh por dios! Otro delirio de grandeza! Rufus tu deberías acompañar a Ally al psicólogo también, a ver si les sale consulta de “curo 2 idiotas por el precio de uno” –el comentario de San Giacomo enervo los nervios del gigante que le propino un fuerte puñetazo sobre la cabeza.

-         Oye ally esa estuvo buena a ver si así respetan mi estatus JA!

-         No seas imbecil Rufus! Lo hice para defender mi orgullo, este enano solo se la pasa insultandome. –respondió ofuscado. San Giacomo se tomaba la cabeza intentando menguar el dolor.

-         Maldito Bob Marley, Brujo del demonio eso me dolió!! –exclamo el joven con una lagrima recorriendo su mejilla los demás reían con el espectáculo.

-         Apostaría mis calzones a que el mejor del equipo soy yo! –agrego Staelens eufórico.

-         Eso es una gran babosada Rufus! Deberías bajar de esa nube tan alta en la que vives sino quieres matarte de decepción el día que te des cuentas de quien eres.

-         JA! Eso es por la envidia Semáforo! Debes reconocer que mi posición en el equipo es Clave!.

-         Importante tu!? Jajaja para eso tenemos a Kenn, es mejor portero que tu! no se como aun sigues de titular pedazo de arrogante! –respondió San Giacomo enojado.

-         Eso es irrelevante ahora, pero si lo desean pueden hacer una pequeña apuesta monetaria para el partido de mañana… –todos callaron cuando se escucho la voz de van der Elder - les propongo esto, el que saque la mas alta calificación de todas en el análisis  que hace la prensa se quedara con el titulo del mejor y se llevara la apuesta que opinan? –Van der Elder sonreía divertido con la idea que se le acababa de ocurrir, de pronto todos le miraban pensativos y en silencio.

-         Yo acepto! JA! Será el dinero mas fácil que habré ganado en mi vida ¡ será como quitarle un dulce a un bebe.

-         Yo también! Si con esto contribuyo a bajar de las nubes a Rufus con todo el gusto del mundo lo haré –dijo San Giacomo sonriente.

-         Yo entro! … Y yo! –respondieron Le vans y Van Kreblens respectivamente.

-         Y tu Oscar? No apostaras? –le pregunto Le Vans a su compañero que leía desinteresadamente.

-         No, conozco muy bien mis limites como jugador y no es necesario que demuestre nada, aunque les confieso que será algo divertido, así que pensándolo bien, entro!.

-         Bien, jóvenes! Depositen sus apuestas, que les parece 100 dólares cada uno –propuso Van der Elder. Sus ojos azules destellaban malicia pero nadie lo noto.

-         QUE!¿¿? 100 dólares!! –exclamaron escandalizados.

-         Si, porque no? A menos que valoren su potencial por debajo de esa cifra, si es así pues que decepción…

-         Esta bien, esta bien, aquí están los míos, ahí van mis viáticos de hoy… -un Le Vans apesadumbrado saco de su billetera un flamante billete de 100 dolares americanos. Los demás le siguieron depositando en las manos de van der Elder la cantidad requerida.

-         Bien, el total de la apuesta es… 500 dólares, a esto le agrego mi contribución… son 100 dólares… 600 dólares! Por cierto si son justos le dirán a los demás de la apuesta para que participen.

-         “Vaya! Si entran todos serán 2000 dólares! Que bien la pasare en Paris con esa cantidad jaja” –pensó Staelens babeando.

-         Se lo que estas pensando Rufus! No creas que esos dólares van a ser tuyos, yo me encargare de que eso no suceda. –dijo San Giacomo al notar la cara risueña de su amigo –me va a encantar poder salvarte el trasero durante el partido para sumar puntos jaja!–agrego sarcásticamente.

-         Ja! Eso lo veremos semáforo, pinta tu cabello de un Rosa claro porque vas a parecer niñita en comparación a mi mañana!.

-         Bien, bien, calmados, vayamos mejor a buscar a los demás, si vamos a hacer esta apuesta vamos a hacerla bien. –agrego van der Elder mientras avanzaba rumbo a la entrada del hotel, los demás le siguieron con excepción de Krauss que permanecía sentado leyendo. Este ultimo al notar que estaba quedándose solo se levanto dispuesto a unírseles.

-         Muchachos ya no tengo ninguna duda de que vamos a vencer al Japón e iremos a Paris –dijo Van der Elder poniendo una mano en el hombro de Staelens y la otra en el de Van Kreblens mientras caminaban.

-         Porque lo dices? –pregunto Staelens a su derecha

-         Es que lo tenemos todo muchachos, tenemos a un ser superior de otro planeta en el arco –dijo palmoteando la espalda del joven portero henchido de orgullo que sonreía a su lado –tenemos a lo sobrenatural también de nuestro lado –su mirada se poso en el gigante que le miraba extrañado – y por ultimo tenemos lo mas importante para ganar…

-         Ah si? Y que es?? –preguntaron todos al unísono, incluso Krauss que se les había unido y caminaba detrás con Le Vans se unió a la interrogante curioso.

-         que con estos 600 dólares, la estrella del equipo es decir yo Vincent, podrá darse  algunos lujos antes de darlo todo en el juego de mañana.

-         QUE DEMONIOS!!... –exclamaron todos sorprendidos ante ese comentario pero para cuando quisieron reaccionar Vincent Van der Elder no en vano apodado el fantasma había desaparecido… con el dinero de las apuestas…

 

La noche había llegado a la capital belga acompañada del intenso frío que la caracterizaba en esa  estación, ya con el ultimo trimestre del año cercano los fríos provenientes del norte de Europa comenzaban a afectar suelo belga un poco mas temprano de lo esperado y  a pesar de que el cielo lucia despejado abarrotado de luminosas estrellas ofreciendo una completa panorámica de las numerosas constelaciones a el asociadas y sin ningún rastro de niebla o indicios de nevada, una delgada película de cristales de hielo se adhería a los tejados y superficies de muchos edificios de la capital como consecuencia de la helada invisible que afectaba al clima en ese momento.

muchos expertos denominaban este fenómeno como “el frío boreal” por su similitud al frío polar, y aunque era sin duda menos intenso  se podía sentir aun cuando el sol arropara con intensidad a la ciudad en sus tardes mas brillantes, un poeta renacentista foráneo una vez llamo este fenómeno “El aliento del diablo”, adjetivando así lo que después seria llamado “Pre nevada invernal” o “preludio al invierno”.

Cerca de la estación central de trenes con el objetivo de generar un poco mas de calor a su cuerpo un joven caminaba lentamente frotando sus manos la una con la otra cruzadas en la parte baja de su espalda, su cabellera rubia trenzada se mecía levemente con cada movimiento y  miraba fijamente cada uno de los pasos que daba sin prestar atención a lo que tenia al frente, pensaba cabizbajo extraviado en los confines de su mente planificando y maquinando como lo hacían los genios lo que iba a ser de su desempeño al día siguiente, sin duda el día mas importante de su vida, tan distraído del entorno que lo rodeaba estaba que mas que un humano podría decirse que parecía un autómata sin rumbo fijo. Al pasar frente a la entrada de un pequeño negocio de comestibles  no se percato que la puerta de este había sido abierta chocando irremediablemente su cabeza contra el duro cristal que la protegía, el golpe no fue muy fuerte pero lo imprevisto del mismo provoco que cayese sobre sus posaderas quedando sentado en la fría y húmeda acera con una mirada de confusión en sus ojos, del lugar salio muy asustada una hermosa joven de cabello oscuro y ojos brillantes que dejo sus paquetes en el suelo y le tendió la mano para ayudarle con un leve rubor adornando sus facciones. Sin duda había sido la causante del percance pudo deducir por la expresión que estaba adoptando la chica

Christopher Van Helsing no sentía enojo, pero tampoco felicidad, el golpe no le había afectado pero sentía vergüenza por la abrupta caída, le envió una pétrea mirada a la joven que le evitaba apenada disimulando lo mejor que podía su turbación, después de incorporarse sin mucho esfuerzo tomo los paquetes de su inesperada compañía notando que estaban bastante pesados.

 

-         lo siento yo… no me fije que debía abrir la puerta hacia adentro –trato de explicar la joven nerviosa, Van Helsing la observaba glacialmente sin expresión alguna. –oh… perdona no tenias que levantar mis paquetes… -agrego al notar sus compras en los brazos del delantero belga -que vergüenza primero te atropello y…

-         no es ningún problema –le interrumpió secamente.

-         Oh…bueno, no te hiciste daño verdad?

-         No.

-         Es un alivio, pensé que te había causado algún daño me alegro que no fue así –una sonrisa de alivio se dibujo en sus labios, el joven la observaba fijamente a los ojos sin pestañear. A Malena Van der Elder le daba la impresión de que lo conocía de alguna parte, se preguntaba si estaba enojado con ella y si solo por cortesía no se lo demostraba, decidió averiguarlo. -  Veo que vistes un equipo (mono, etc) parecido a los que usan los futbolistas de la selección, eres fanático del soccer?.

-         No. –respondió Van Helsing, la joven que estaba frente a el asintió levemente su comentario con la cabeza.

-         Oh ya veo, disculpa solo quería….

-         Mi nombre es  Christopher Van Helsing. – dijo sin quitar la mirada de sus ojos, Malena sentía  con mas intensidad como se incrementaba su turbación al notar que el joven no despegaba esa mirada tan glacial de ella. Además al escuchar su nombre reconoció de inmediato a su interlocutor.

-         Mi… el mío es Malena, Malena Van der Elder. –el tono de su voz bajo levemente haciéndose casi  inaudible.

-         Entonces eres pariente de Vincent Van der Elder. –agrego el, ambos permanecían plantados el uno frente al otro mirándose fijamente bajo el intenso frío.

-         Tu eres… el capitán del seleccionado… Vincent me ha hablado de ti, cuando escuche tu nombre me di cuenta. Pero porque me dijiste que no eras fanático del soccer?

-         Soy jugador de soccer no fanático –respondió suavemente. La joven asintió apenada su explicación bajando la mirada. –tienes unos lindos ojos… –agrego seriamente sin dejar de mirarla. La joven enrojeció completamente y comenzó a temblar a causa del frío pero sobre todo por sus nervios.

-         G..gracias… yo….

-         Estos paquetes están muy pesados, aceptare tu disculpa si me permites ayudarte a llevarlos a tu casa –Malena no comprendía el extraño carácter del chico que estaba frente a ella, hace unos momentos pensó que esa mirada tan fría en sus ojos era causa del supuesto enojo que debía sentir por haber sido golpeado por ella, pero a medida que se había desarrollado la pequeña conversación noto que esa mirada tan enimagtica y vacía pero a la vez tan sensual y galante era natural en el, le asusto un poco el comentario que el había hecho de sus ojos pero luego se dio cuenta que quizás era la única manera que tenia de demostrar amabilidad. Vincent ya le había dado antecedentes de lo solitario y extraño que era el capitán belga, pero jamás lo imagino así, un chico sin duda apuesto y respetuoso, extraño pero muy cándido y amable a su manera.

-         Esta bien, me dará gusto saber mas de usted capitán Van Helsing –dijo sonriéndole una vez mas, esta vez era una sonrisa de tranquilidad. Ambos comenzaron a caminar juntos mientras en el estrellado cielo se comenzaban a generar las primeras estelas de niebla.

 

En una de las habitaciones del Stafflens Vincent Van der Elder, sub Capitán del seleccionado belga reía a placer recostado en la cama imaginando los rostros de sus compañeros ante su espectacular huida minutos atrás, los 600 dólares producto de su fabulosa estratagema  yacían a su lado desordenados como si un fuerte ventarrón los hubiese desparramado por el lugar.

El Brillante Centrodelantero Belga sabia muy bien cuan enojados estarían sus compañeros y se divertía tratando de imaginar lo que en ese preciso momento pasaba por cada uno de sus pensamientos, estaba claro que todo había sido una broma y que lo de las apuestas era cosa seria pero no resistió la tentación de animar un poco las cosas con las acciones que decidió tomar al respecto. Recordó nuevamente las expresiones en sus rostros y se carcajeo divertido.

Y es que A pesar de la dura vida que el joven rubio  había tenido que vivir desde la muerte de sus padres nunca había perdido su carisma con las personas y su positivismo ante todo reto que se le presentaba, gozaba de una inteligencia superior a la promedio en chicos de su edad, virtud que solo compartía en ese grado con Christopher Van Helsing ambos  considerados los cerebros mas brillantes y calculadores de la selección, la pareja que ambos formaban era sencillamente formidable, tenían casi los mismos pensamientos en cuanto a planificaciones y estrategias de soccer se refería, y aunque no se dirigían mucho la palabra debido al hermetismo ya acostumbrado de su capitán siempre que intercambiaban ideas coincidían asombrosamente en todo, muy en el fondo se admiraban mutuamente, el 50% de las acciones belgas en un terreno estratégicamente se debía a aportes hechos por ellos dos, un vez hasta el mismo D’ Varennes reconoció que si esos dos no fuesen tan brillantes e indispensables como jugadores sin duda harían una gran carrera como técnicos.

en el campo de juego su sincronización era asombrosa, se complementaban tan perfectamente que prácticamente el grado de error entre una jugada llevada a cabo por ambos era muy cercano a la nulidad, muchos equipos a nivel mundial tenían a sus llamadas parejas de oro, estaban Atton y Misaki en Japón  y otros tantos de la misma importancia en otros rincones del planeta, pero la pareja que formaban los dos belgas era muy particular, ninguno de ellos celebraba sus goles, y jamás habían intercambiado felicitaciones después de triunfar en un partido, de hecho ni siquiera eran amigos, ambos se dedicaban a lo que habían sido destinados, a jugar al soccer y conseguir los objetivos, la filosofía que aplicaban era muy similar, ¿porque celebrar cuando aun no se había alcanzado la máxima gloria?, compartían la ambición, la pasión y la necesidad de ganar cada uno a su manera. Y lo mas importante, se respetaban el uno al otro como jugadores y personas.

Vincent tomo los billetes uno a uno ordenándolos en sus manos para finalmente guardarlos en el bolsillo de su chaqueta, ordeno lo mejor que pudo la arrugada sabana de su cama y salio de la habitación rumbo a explicarles a sus compañeros la pequeña broma que les había jugado. Detrás de el, una oscuridad total reclamo para si el pequeño santuario de sus aposentos cuando el joven apago la luz y cerro la puerta suavemente…

 

Bruselas, a pesar de ser una urbe capital no era una ciudad muy grande en comparación a otras del país, Las distintas caras de Brussel (Bruselas) se ven reflejadas en los cuatro barrios imprescindibles para cada visitante. En primer lugar la Ciudad Baja, desde el Manneken Pis pasando por la Plaza Mayor hasta el Botánico. El Barrio Real en la Ciudad Alta se extiende entre el parque Warande y el Palacio de Justicia. En el norte de la ciudad se encuentra el Heizel con el Atomio y Bruparck ambos cercanos al Estadio Nacional “Rey Balduino”. Y justo fuera del centro están el Parque del Cincuentenario y el Barrio Europeo.

la capital de Flandes, es a la vez la capital de Europa y de Bélgica. Con varios monumentos, parques y palacios destacados, la monarquía ha dejado su impronta sobre la ciudad. Brussel (Bruselas) es también una metrópolis llena de música, ya sea clásica o moderna, pop o jazz. Y los bruselenses  son, gente encantadora y hospitalaria con el corazón abierto y un particular sentido del humor. Amberes, la ciudad portuaria enclavada unos cientos de kms al noroeste es de hecho considerada mas importante geopolíticamente que esta debido a su rol como el segundo puerto de mas importancia en Europa, aun así en la bella capital belga el romanticismo, la tradición, la cultura y sobre todo la maravillosa y misteriosa magia que atrae a miles de poetas, escritores, pintores y artistas de muchos países no tiene comparación, “es la ciudad mas calida y hermosa de Europa aun en sus invernadas mas frías” se escucho decir una vez al gran poeta Desuverre un eterno enamorado francés que fue enviado a principios del siglo XVIII por ordenes del rey Luis XV a componer para una de las hijas del rey belga el famoso poema “Le amour” una pieza de arte que seria considerada muchos años después la verdadera cara del amor reflejada en palabras, tan extasiado quedo el dulce escritor con la hermosa ciudad y su gente que no regreso jamás a su Francia natal y termino sus días dedicando sus inspirados escritos a la misteriosa ciudad que brilla bajo el fulgor de sus luces eternamente vigilada por las estrellas.

Sin dudarlo, cuando se piensa en la Europa romántica, en la Europa de las luces, de los enamorados y renacentista se piensa en la capital belga, un pedacito del cielo esculpido por los hombres en los valles flamencos de la Europa central.

Patty Sanae recorría con entusiasmo cada centímetro de aquellas luces de la ciudad que se reflejaban en la débil capa de niebla que empezaba a arroparla frente a sus hermosos ojos café, había decidido tomar un paseo al mirador en el que se encontraba el cual estaba ubicado en una de las colinas mas altas de la periferia de la ciudad, desde allí tenia una clara visión de la belleza que abarcaba el extenso valle donde la capital descansaba. El mirador era visitado por muchos turistas y a pesar del frío se podían ver algunas parejas de enamorados actuando para la luna y las estrellas prodigándose sus mas intimas caricias disfrutando de lo mágico del lugar, Patty reflexionaba sobre lo irónica que era la vida al guiarla a un lugar tan hermoso sin poder compartir esa experiencia con la persona mas importante de su vida, apoyo su cuerpo un poco mas sobre el barandal que la protegía del abismo frente a ella y apoyo su cabeza en sus manos entrecruzadas sobre su barbilla, una lagrima se deslizo por su mejilla aderezada con melancolía, cerro sus ojos y dejo vagar su mente mientras sentía el frío aire acariciar su rostro secando la débil lagrima que había derramado.

A veces se preguntaba si el amor mas que un regalo no era mas bien un castigo para personas como ella, y es que para Patty Sanae la vida había sido un poco injusta en ese aspecto, siempre  había sido una mujer de un solo corazón, su amor fue dado como ofrenda al capitán japonés y sus ofrendas eran de por vida, eran eternas. Sin embargo una ofrenda bien podría ser rechazada o bien aceptada, pero la valiosa ofrenda que ella ofrecía a su amor sufría el mas injusto y cruel de los castigos, la incertidumbre, la incertidumbre de no saber si seria aceptada o no, la incertidumbre de no saber si ese amor tan puro que había nacido en su corazón desde que era una niña y que cada día se devoraba un pedazo mas de su alma seria complementado por la persona que amaba.

Para ella la esperanza seguía latiendo en su entristecido corazón, pero ese latido se hacia cada vez mas débil y temía que algún día acabara por desaparecer, sabia que su corazón se secaría como se secan los pétalos de las rosas si ese latido se marchitaba y temía en lo mas profundo de su ser que esa posibilidad se hiciese real algún día.

La joven observaba las estrellas que se ponían mas allá del horizonte de la ciudad cuando sintió una mano que se aferraba a su hombro izquierdo haciendo que su cuerpo se estremeciese de emoción, giro sobre sus talones y se encontró frente a la mirada de su eterno capitán que la observaba fijamente con un serio semblante adornando las suaves facciones que tanto adoraba, el joven le prodigo una de las sonrisas mas hermosas que jamás le había visto dibujar en esos anhelados labios y Patty Sanae se sintió desfallecer ante el sueño que se le presentaba en aquel hermoso paraje enclavado en una de las colinas mas románticas del mundo entero. Después de todo la esperanza es lo ultimo que puede perder el corazón humano. Y mas aun “en la ciudad mas calida y hermosa de Europa aun en sus invernadas mas frías”.

Instantes después su sueño se había esfumado…pero no sus esperanzas.

 

Benji Price y Misado Fujita caminaban a través de los jardines del Stafflens, llegaron al hermoso ciprés, el mismo en el que el capitán japonés había pasado la noche dos días atrás, Oliver le había comentado a Benji sobre ese lugar  y decidió invitar a misado a conocerlo esa noche, no se había sentido muy bien todo el día y tomo la determinación de poner en orden sus asuntos y el principal de ellos era la joven que caminaba a su lado reflejando en sus ojos un brillo que lo hipnotizaba inexplicablemente.

ambos se sentaron bajo el cobijo del árbol que les protegía de la débil helada que se hacia cada vez mas espesa y allí uno al lado del otro se contemplaron tácitamente intensificando el momento.

 

-         Es un lugar muy bonito, gracias por invitarme –rompió el silencio misado, el joven esbozo una sonrisa nerviosa ante el cumplido.

-         Oliver me hablo del sitio y…. pues pensé que te gustaría conocerlo… -explico con voz entrecortada.

-         Benji?

-         Si?

-         Que piensas de lo que sucedió la noche pasada? –pregunto seductoramente mirándole con ternura.

-         Eh… bueno… yo…bien, se sintió … bien, es decir fue algo nuevo para mi… nunca había besado a una chica…claro! No es que haya besado chicos no vayas a pensar que… -Misado reía con las explicaciones de su compañero.

-         Te entiendo no te preocupes… -le interrumpió la joven acariciando una de sus mejillas, el portero japonés se ruborizo en el acto.

-         Esto… -hizo una pausa tomando la mano que descansaba en su mejilla – …esto es nuevo para mi… me siento extraño…

-         También es nuevo para mi Benji… ese también fue mi primer beso.

-         No lo digo por el beso, es decir… me gusto mucho pero… tal vez fue una especie de… bien…

-         Que quieres decir? –le interrogo ella extrañada, Benji bajo la mirada avergonzado ante la mirada de sus ojos escrutadores. Esa mirada lo desarmaba y no podía perder el valor en ese momento.

-         Bien, que va a pasar con el chico que dices que amas? – pregunto vacilante. los ojos de Misado se llenaron de lagrimas al escucharlo, el joven portero se puso nervioso y comenzó a desesperarse por lo imprevisto de la reacción. –Misado…lo siento… no quería presionarte, si quieres podemos olvidar esto, por favor no llores, no puedo verte llorar por favor dime que puedo hacer… -suplico preocupado acunándola en sus brazos, ella apoyo su cabeza en su pecho una vez mas como la noche anterior. Ya le estaba gustando estar así de cerca suyo.

-         Eres… eres un tonto Benji… -susurro suavemente, haciéndole sentir su respiración calurosa pegar contra su cuello. –aun no te has dado cuenta que el chico al que amo esta aquí conmigo. –el joven la separo de si enfrentando  nuevamente sus miradas esta vez con sus rostros a escasos centímetros de tocarse, el poso sus labios en cada una de sus húmedas mejillas limpiando con un beso sus lagrimas sintiéndose el ser mas afortunado del planeta, estaba allí besando tiernamente a la criatura mas hermosa que había conocido en su vida, experimentando por primera vez el estar enamorado y lo mejor de todo, era correspondido.

-         Yo… creo que te amo… Misado. –susurro suavemente perdiéndose en un apasionado beso de amor.

“El amor es un regalo que llega a nuestra existencia como algo único e irrepetible, aunque los seres humanos hablamos del primer amor, el verdadero y único amor solo puede sentirse una vez y para el resto de nuestras vidas, lo demás son solo experiencias o confusiones”

Anonimo.

 

Steve Hyuga diviso entre un grupo de personas frente al Stafflens al joven centrodelantero belga Vincent Van der Elder quien caminaba distraído contando entre sus manos lo que le pareció eran billetes o alguna clase de papeles, sintió la necesidad de llamar su atención pero ya el rubio jugador lo había divisado y se dirigía hacia el a paso lento asomando una sonrisa en sus labios mientras se acercaba, el delantero Nipón se extraño pero aun así se detuvo a esperar con curiosidad por su antagonista.

 

-buen dia Steve Hyuga, -le saludo cortésmente ofreciéndole su mmano, el japonés correspondió al saludo extrañado todavía.

-Van der Elder, preparado para el encuentro de mañana?.

-siempre amigo Hyuga, siempre estoy preparado para todo, eso nunca lo dude –respondió sonriente. A Steve le sorprendía la candidez que sentía despedir del joven frente a el.

-entonces  valdrá la pena el partido de mañana, me gusta enfrentar rivales que ofrezcan una buena batalla, así podré dar todo de mi para demostrar que soy el mejor.

-es bueno saber que posee una gran estima y optimismo por su persona amigo Hyuga, sin embargo tendré que apaciguar un poco esos ánimos cuando salgamos victoriosos en el encuentro de mañana, muy a mi pesar claro esta, ya que no se porque razón usted comienza a simpatizarme –Steve quiso enojarse por esos comentarios pero a diferencia de los diferentes retos verbales que había enfrentado con anterioridad con otros contrincantes la manera tan respetuosa como se expresaba su rival simplemente lo confundía cada vez mas, a diferencia de Van Helsing, la arrogancia, principal fuente de energía en jóvenes como ellos era manejada de una forma muy peculiar por el central belga frente a el.

-si, eso tendremos que verlo, también me alegra que estés tan optimista Van der Elder.

- el optimismo sin duda es un arma que debemos explotar al máximo, nos llena de ánimos y alegría para disfrutar los retos de la vida, pero eso me imagino que ya lo sabia amigo Hyuga.

-la verdad mas que optimismo tengo confianza en el triunfo sobre ustedes mañana van der Elder –agrego tajante el japonés mirándole suspicazmente, van der Elder intensifico su sonrisa.

-cada vez me sorprende mas su estado de animo amigo Hyuga, pasamos ahora de el optimismo puro y simple a la arrogancia en su máxima expresión, no niego que la arrogancia es un estado de animo que yo también poseo en gran cantidad sin embargo me asombro con la forma en que usted la esta ventilando en este momento, pero no se enoje conmigo por esto que acabo de decirle, me alegra esa actitud suya, eso solo quiere decir que mis sospechas de que voy a jugar el mejor partido de mi vida el día de mañana son cada vez mas exactas y me llena de jubilo el reto que ustedes representan, siempre he amado la vida llena de retos y con rivales de tan alto nivel y calibre como ustedes de seguro mas dulcificante y gloriosa será la victoria.

-jaja, la victoria? Sigan soñando Van der Elder, ustedes serán los únicos derrotados mañana y esas estupideces que dices ahora solo serán palabras inútiles ya que no me asusta la entupida psicología que intentas aplicarme. –el joven belga dejo de sonreír y mostró un semblante mas serio a su interlocutor.

-veo que es muy suspicaz sobre mis comentarios, pero los dije sin intención alguna de manejo psicológico y si así fuese perdóneme pero estaría aplicando una psicología muy absurda y fuera de orden, también soy de los que piensan que en el soccer todo se gana en una cancha y con un balón en los pies no con palabras, no se confunda amigo Hyuga, no trato de aplicar nada en este momento, solo sentí la necesidad de intercambiar algunas palabras con usted, además no olvido que le debo algo por el suceso con mi hermana Sophie y mi verdadera intención solo era esa. De hecho quería invitarle a que cenara junto a mis hermanas y yo en mi casa ya que me dieron permiso de hacerlo antes de la concentración de esta noche. –la invitación del belga desarmo a Steve que seguía observándolo con desconfianza, sin duda esa no seria la única intención del rubio pensaba, y aunque kamo les había prohibido expresamente salir del hotel sin compañía federada no resistía la tentación de asistir a esa cena. –entonces? Acepta mi invitación? –pregunto Van der Elder sonriendo nuevamente, en sus ojos se notaba un brillo zorruno de picardía.

-acaso intentas hacer que me expulsen del seleccionado Van der Elder?, me imagino que ya sabes que si salgo del hotel sin permiso voy a ser expulsado.

-si, lo se, sin embargo no estaría de mas invitarlo amigo, de cualquier manera, ese es asunto suyo no mío, yo solo extiendo mi invitación, usted será el que decida, tan simple como eso, una propuesta, una decisión. –a Steve las palabras aparentemente disfrazadas del joven le tenían sin cuidado, no quería correr riesgos pero algo le impulsaba internamente a romper las reglas y seguirlo, había algo dentro de si que le auguraba una velada interesante si asistía a esa cena. Observo fijamente a su rival pensando sobre que decisión tomar mientras este ultimo le sonreía afablemente contando entre sus manos lo que era en efecto billetes americanos.

-esta bien, acepto Van der Elder, no se que intenciones te traes pero aceptare el reto. –respondió secamente.

-la verdad me extraña que lo haya tomado como un reto amigo Hyuga…

-y por favor no me llames amigo Hyuga!... –le interrumpió enfadado –suena estupido

-jajaja, muy bien Steve, o Hyuga? Con cual se siente mejor amigo Hyuga? –exclamo divertido.

- Solo mis amigos me llaman Steve, asi que te pido que me llames Hyuga Van der Elder.

-es razonable Hyuga, bien, nos vamos?

-ahora? Pero…

-claro, ya van a dar las 8.30 PM, tendremos una hora para comer y estar aquí para las 10.00 PM que es la hora pactada por mi entrenador para regresar. –explico el rubio mirando su reloj de pulsera, Steve le miro confundido pero aun así comenzó a seguir los pasos de su extraño acompañante, en las calzadas de salida del Stafflens algunas personas observaban con mucha curiosidad como conversaban 2 jóvenes ataviados con sus respectivos uniformes deportivos de practica, uno con el sol naciente pintado en su espalda, otro con el escudo heráldico del reino belga.

 

 

-muchas gracias por acompañarme a mi casa capitán Van Helsing –Malena Van der Elder trataba de ocultar el pequeño rubor que empezaba a dar calor a sus mejillas debido a las intensas miradas de la que era objeto por parte del capitán belga, este ultimo bajo los paquetes que llevaba en sus brazos sobre el pequeño escalón de madera que servia como entrada al pequeño hogar de la joven, ella abrió la puerta rápidamente y traspaso el umbral.

-quieres tomarte algo? Puedo ofrecerte jugo de naranjas –ofreció intentando romper el hielo, el acepto con un movimiento de su cabeza y recogió de nuevo los paquetes

-perdona por la apariencia de la casa, es que bueno… esta algo vieja y …

-no se preocupe, estoy acostumbrado a lugares como este –respondió el belga mientras daba un vistazo al derruido hogar de los Van der Elder, Malena le observo confundida no sabiendo si interpretar sus palabras como un insulto o un cumplido, decidió creer que la ultima intención era quizá la mas probable y olvido el comentario.

-bueno, puedes sentarte si lo deseas–dijo señalando el viejo sofá al lado del joven, este tomo asiento en silencio sin dejar de detallar cada rincón del lugar, y es que Christopher Van Helsing tenia entre su infinidad de detalles curiosos el ser muy observador del ambiente que le rodeaba, la joven tomo los paquetes a la cocina y dejo solo al capitán Belga disfrutando la pobre estancia

- te gusta con azúcar o o sin ella? –le pregunto alzando la voz desde la cocina.

-sin azúcar por favor –respondió fríamente. En sus pensamientos el capitán belga sintió algo de pena por el estado del lugar, la casa sin duda estaba muy vieja, dedujo que debía tener por lo menos unos 100 años y unos 20 mas sin una sola reparación, observo las profundas y peligrosas grietas que empezaban a partir las paredes desde el techo y se pregunto si se podría dormir apaciblemente en un lugar como ese ya que los ruidos debían ser intensos por las noches cuando todo estaba en silencio, por lo demás pudo notar que los Van der Elder a pesar del estado de la casa eran muy pulcros en cuanto a la limpieza, el piso, las ventanas y el mobiliario en general estaban increíblemente relucientes y el olor en la estancia era muy agradable.

-aquí tienes –le saco de sus pensamientos la joven poniendo frente a el un vaso de cristal repleto del esperado zumo. – disculpa… bueno ya que estoy tuteándote tu también puedes hacerlo.

-gracias…. Esta muy bueno y esta bien, si se siente mas cómoda voy a tratarle mas informal –dijo después de probarlo.

- bien, será mas cómodo para mi como dices, y me alegra que te guste el zumo, seria una pena tener que escribirle a la fabrica del producto quejándome de las bondades del mismo –Van Helsing rompió a reír con la ocurrencia de la joven, había creido que el jugo era natural por la pregunta del azúcar.

-perdona por reír así –se disculpo algo avergonzado al notar que la joven lo miraba confundida -… es que como me preguntaste lo del azúcar pensé que…

-que era natura? no, no, discúlpame –respondió sonriendo – mi intención fue esa, la de jugarte una broma, solo que no esperaba que diese resultado y me sorprendió.

- veo que no tengo una buena reputación no? – exclamo imaginando los antecedentes que le habían dado a la joven sobre el, sobre todo de parte de su hermano con quien no confraternizaba mucho.

- la verdad yo no diría eso, solo eres… diferente –Malena se sonrojo por el comentario que acababa de hacer, le pareció algo ofensivo de su parte tocar un tema tan delicado como la personalidad del ariete de la selección.

- si, soy algo diferente, de hecho es la primera vez que estoy hablando con una persona por mas de 20 minutos –Van Helsing se vio sorprendido así mismo con lo que dijo, habría jurado que su intención era pensar ese comentario y no decirlo abiertamente, había algo en ella que comenzaba a confundirlo.

- algo sabia de ti en ese aspecto, Vincent me habla con frecuencia de algunas cosas, pero me halaga que estés aquí conversando conmigo, eres una persona muy agradable.

- bueno, me siento bien conversando contigo, deben ser tus ojos los que me inspiran confianza en ti. –Malena sintió como la temperatura de su cuerpo se incremento después de oír a su visitante, no recordaba haber sentido tanta turbación en toda su vida.

-g…g…gracias, la verdad eres la primera persona que se fija en mis ojos de esa manera y…bien… es …

-perdona si te incomode…

-no, no… solo es poco común que se fijen así en mis ojos … pero no le demos importancia. Son cosas mias.

- esta bien como digas –respondió seriamente.

- esperame un ratito por favor, es que tengo la cena casi lista y no quiero que se queme ya regreso.

- No te preocupes, si lo deseas te dejo para que estés mas cómoda.

- No…por favor, falta poco, además ya que estas aquí me gustaría que cenases con nosotros, así enmiendo un poco lo del accidente que te cause.

- Esta bien, acepto, imagino que Van der Elder esta por llegar. –agrego mirando la puerta. Malena asintió con un movimiento de la cabeza.

-bien, esperare un rato mientras reviso la cena y subo por Sophie, es mi hermana menor y esta arriba durmiendo. –explico la joven –sientete en tu casa –termino diciendo mientras desaparecía en el umbral de la cocina, Van Helsing se levanto del sofá dirigiéndose a una pequeña repisa de madera que sostenía unas fotografías, observo la mayoría de los portarretratos desinteresadamente recorriéndolos uno por uno tratando de adivinar quienes eran los personajes desconocidos que aparecían en muchas de ellas, se quedo prendado de una donde aparecía la joven que acaba de conocer en un bonito vestido de comunión blanco, se veía muy radiante y feliz, detrás de ella un señor de gabardina muy alto, rubio y de bigote aparecía acompañado de una mujer muy parecida a la joven, de hecho pensó que sin duda debían ser sus padres por el notable parecido de las dos mujeres, la diferencia la hacia el color de sus cabellos, negro en la chiquilla, rubio en la señora, y ambas se veían preciosas, Christopher Van Helsing tomo el retrato en sus manos detallándolo con mas interés. De pronto escucho voces que provenían del otro lado de la entrada principal y dejo nuevamente la fotografía en el lugar de donde la había  tomado. La puerta se abrió e hizo su aparición su compañero de selección Vincent Van der Elder quien palideció de asombro al verle. Detrás de el parecía venir otra persona, el turno de palidecer le toco a al otro joven que le acompañaba cuando también este  le reconoció.

 

-         Capitán??¿ esto si que es una sorpresa, que lo trae por mi humilde hogar –Van der Elder lanzo una mirada escrutadora a su superior, a su espalda Steve observaba expectante la situación, imaginando que todo el asunto era una vil trampa y que había caído en ella como un imbecil. empezó a sentirse incomodo cuando noto que los ojos verdes de Van Helsing Brillaban intensamente

-         Tu hermana me invito Van der Elder, veo que estas relacionándote con los jugadores del equipo rival, es una especie de estudio antes del encuentro o algún tipo de plan del que yo aun no tengo conocimiento?.

-         Quien te crees Van Helsing!! Acaso…-antes de finalizar la frase Steve Van der Elder con un ademán le interrumpió.

-         Señor Hyuga, disculpe mis pésimos modales, aunque no estoy en mi casa demás esta darle la bienvenida no es así Van der Elder? Le ruego me excuse. – Las miradas que cruzaban los dos belgas eran intensas y frías, Steve intento decir algo pero se contuvo con mucho esfuerzo.

-         Si, así es –respondió Van der Elder secamente –el amigo Hyuga, perdón…. El señor Hyuga es mi invitado capitán, estoy en deuda con el y pensé en compensarle en parte con una humilde cena –explico cambiando su expresión para el asombro de Steve a una mas calida y conciliadora, el trato tan distante entre los dos jóvenes le sorprendía, pensaba que eran amigos por lo menos, Van Helsing sonrió levemente y tomo asiento en el sofá nuevamente, frente a el en un mueble mas pequeño se sentó Van der Elder y este invito a tomar asiento en otro a su lado al delantero japonés que estaba cada vez mas confundido.

-         Señor Hyuga, le confieso que esta situación me es muy extraña y siento cierta incomodidad con sus miradas tan… por decirlo de alguna manera algo tensas, así que porque no olvidamos por un momento que somos rivales y disfrutamos de la cena amenamente, no quisiera que nuestras diferencias también causen desagrado en mi anfitrión.

-         Por mi no hay problema Van Helsing, aun así no creo que “su anfitrión”… –subrayo la frase -… se sienta incomodo ya que no pasamos tampoco de ser rivales.

-         No me entendió señor Hyuga, si se refiere a Van der Elder el no es mi anfitrión como habrá notado yo estaba aquí antes de la llegada de ustedes, en cualquier caso tal vez sea el suyo pero no el mío, mi anfitrión ya esta aquí –dijo señalando cortésmente a la joven que aparecía en la estancia sorprendida.

-         Vincent… veo que traes un invitado, -dijo notándose nerviosa - es un placer tenerlo aquí de nuevo señor Hyuga –Malena se acerco lentamente donde los tres jóvenes estaban de pie y le estrecho la mano suavemente al delantero nipón, un leve destello de rubor se reflejo en el rostro de este ultimo.

-         Veo que se conocen ustedes dos –intervino el capitán belga –interesante… -termino diciendo observando fijamente  los ojos de su rival.

-         Malena porque no llevas a Hyuga al comedor, necesito hablar algo con el capitán –dijo Ven der Elder rompiendo el corto silencio que se había generado desde el ultimo comentario de Van helsing, la joven asintió levemente.

-         Acompáñeme a la mesa señor Hyuga. –dijo sonriendo

-         Llámame Steve – le recordó

-         Oh si, lo había olvidado, y a mi puedes…

-         Malena…

-         Si…así es- ambos se encaminaron al comedor dejando solos a los dos rubios en la estancia.

En la pequeña salita del hogar Van der Elder, los dos componentes mas importantes del seleccionado belga intercambiaban miradas en silencio el uno frente al otro de pie sin mover un músculo, se respiraba el denso aire de tensión que invadía todo alrededor de ambos, permanecieron así con la fijeza de sus frías miradas por mas de un minuto hasta que el primero de ellos se decidió a hablar.

 

-         puedo saber la razón por la que estas en mi casa Van Helsing? –el central belga solo lo llamaba capitán frente a las demás personas estando solos mencionaba simplemente su apellido, lo directo de la interrogante no perturbo en absoluto al capitán belga que permanecía sereno sin expresión alguna en su rostro, Van der Elder por su parte mantenía una mirada suspicaz y ofensiva en su superior como queriendo con ello amedrentarlo o cogerlo en falta, sin embargo el extraño joven parado frente a el parecía una figura de yeso sin emoción alguna que le estudiaba fijamente con una mirada vacia.

-         Es simple, estoy aquí debido a las circunstancias Van der Elder, tropecé con su hermana en mi camino, o para ser mas exacto, ella tropezó conmigo, tuvimos un pequeño accidente y después de ello me ofrecí a traerle sus cosas a esta casa.

-         Vaya veo que eres todo un caballero Van Helsing –replico con un toque de sarcasmo de forma muy serena –e imagino que mi hermana te invito a cenar o me equivoco? –Van Helsing dibujo nuevamente su leve sonrisa.

-         Estas en lo correcto Van der Elder, pero si te molesta por favor solo dímelo y me iré sin ningún problema ni resentimiento

-         No…no, no me molesta, solo fue algo imprevista tu visita eso es todo, pero no hay problema.

-         De verdad no tengo inconveniente Van der Elder, además fue algo imprevisto como tu dices y no me gustan tampoco las casualidades, te repito puedo irme sin ningún problema –insistió el joven.

-         No, quédate Van Helsing, si fue el deseo de mi hermana entonces eres su invitado y seria descortés de mi parte despedirte en este momento, solo quería saber el motivo de tu visita no lo malinterpretes. –Van Helsing observo sin replicar a su compañero, la conversación entre ambos como siempre había sido cortes, tranquila y sin ofensas.

-         Vayamos al comedor, la cena ya debe estar lista –le invito Van der Elder señalando con un ademán la pequeña entrada de la cocina, Van Helsing siguió sus pasos lentamente hacia el lugar señalado.

 

El saloncito que servia de comedor a los Van der Elder era muy humilde y acogedor a pesar del estado general de la casa, formaba parte de la cocina la cual estaba separada solo por una pared de Cartón piedra muy gruesa enclavada improvisadamente en el techo y el suelo con clavos de herrumbre algo oxidados, una pequeña pintura de una naturaleza muerta adornaba la pequeña división otorgándole una apariencia mas cómoda a la estancia, la mesa no era muy grande, estaba hecha para 4 personas, era de madera de roble muy antigua y su estructura completamente geométrica sin ningún adorno ni talla en sus bordes, una simple mesa que habría podido servir de escritorio en otro lugar, sobre la misma un pulcro mantel blanco con rehiletes naranja le vestía y un pequeño candelabro de dos ojetes que solo era usado los días festivos o especiales  terminaba de adornarla.

Los 2 jóvenes tomaron asiento en silencio, Steve esperaba con Malena sentada a su lado a que los belgas terminasen de acomodarse en sus respectivos lugares frente a ellos para dar comienzo a la extraña pero interesante velada. Van Helsing quedo frente a la joven hermana de su compañero quedando este ultimo de cara al delantero nipón, frente a ellos habían 3  viandas una de ellas llena de algo que parecía sopa de verduras, la otra con arroz blanco y la ultima con carne guisada en lo que a Steve le pareció eran tomates verdes y cebolla, el aroma que se respiraba era muy agradable a pesar de lo sencillo de los alimentos.

La joven tomo el plato de su invitado para servirle la cena cuando una mano se poso en la suya suavemente sintiendo un leve cosquilleo recorrer sus nervios, el delantero belga se había incorporado de su lugar con una sonrisa muy afable en su rostro.

-por favor no es necesario que nos sirvas la comida, al menos quisiera tener el honor de ser yo el que haga ese menester – Steve y Van der Elder observaban tácitamente las intenciones del joven, Malena sintió enrojecer sus facciones y soltó la cuchara en la mano que la requería para tomar asiento muy turbada. Van Helsing tomo el plato de la joven y delicadamente como lo haría el mejor de los mesoneros de un restaurant 5 estrellas, sirvió delicadamente cada uno de los alimentos lentamente como si disfrutara del momento, luego siguió el ritual con los platos de los dos jóvenes que seguían tácitos y suspicaces por el extraño comportamiento a juicio de ellos del capitán belga. Después de estar servida la comida volvió a tomar asiento fijando nuevamente la mirada en los ojos de la joven frente a el.

-bien … -carraspeo Van de Elder – gracias por su gesto Capitán – ahora quien dice la oración? –pregunto intrigado, Es costumbre en los pueblos y ciudades europeas decir una leve oración cristiana antes de cada comida y en casos de veladas le tocaba a los invitados realizar ese honor, Van der Elder iba a proponer a Van Helsing cuando fue interrumpido por este.

- dejémosle el honor al señor Hyuga de decir la oración de gracias –todos volcaron las miradas en el joven japonés quien palideció un poco por lo improvisto de la situación.

-yo…yo…

-sucede algo señor Hyuga? Palideció de pronto, se siente bien? –pregunto el belga.

-me imagino que Steve no es cristiano ya que viene de oriente y tienen costumbres diferentes a las nuestras, hermano porque no haces la oración tu, así nuestro invitado puede conocer mas de nuestra cultura –intervino Malena sonriendo calidamente al joven a su lado, a Steve le tranquilizo esa sonrisa tan apacible, luego giro su mirada a Van Helsing, se juro a si mismo internamente que le vio sonreír, sin duda su intencion habia sido ponerlo en ridículo. Van der Elder recito la oración, después empezaron a cenar en silencio. (si se preguntan por Sophie estaba en su habitación cenando en su pequeña mesa ya que su hermana le pidió de favor que cediera su lugar a Steve recuerden que son 4 los lugares en la mesa y estos “arroceros” llegaron de improviso jeje).  

- señor Hyuga espero haya disfrutado mucho la estadía en Brusell –dijo Van Helsing rompiendo el silencio.

- Es una ciudad interesante, pero me gusta mas Tokio. –respondió secamente.

- Me gustaría conocer tu país Steve, dicen que ustedes están muy adelantados en tecnología y eso me intriga mucho, además Japón debe ser un bello país, con tantas tradiciones y festividades diferentes a las nuestras –agrego Malena imaginando el lugar perdida en su mirada.

-si, Japón es un hermoso país, extraño mucho el estar allá, pero Bruselas es una ciudad también muy bonita, y su gente es muy amable.

-eso es cierto Hyuga, aquí todos somos muy amables con los extranjeros, no en vano somos la capital de Europa –intervino Van der Elder sonriéndole. Steve devolvió el gesto con una sonrisa reservada.

- Les confieso que yo en cambio siempre he tenido interés en conocer Paris señor Hyuga, y creo que por fin podré hacerlo sin duda alguna una vez termine el encuentro de mañana. –el desafió enervo los ánimos de Steve al punto que fulmino con su mirada a Van Helsing que le observaba placidamente desde su lugar.

- En eso apoyo al capitán Van Helsing Hyuga, no quiero sonar desafiante pero apoyo ese comentario. –Malena envió una mirada de reproche a su hermano quien disimulo no haberla notado llevándose a la boca un bocado de arroz.

- Yo le voy al equipo de Steve –dijo Malena sonriéndole a todos, su hermano casi vomita lo que tenia en la boca atorándose en una tos repentina – esta tarde mientras cuidaba al niño de los Reulens vi por TV un resumen de los encuentros que ha disputado el Japón, incluidos los clasificatorios en Asia, y son sorprendentes, hermano se que estarás molesto por esto que digo pero ya que El capitán Van Helsing y tu están tan confiados no estaría mal que apoye al equipo con menos soporte en esta conversación no crees? –Van der Elder y Van Helsing Intercambiaron miradas confundidos, Steve reía internamente por la forma tan sutil que la joven había empleado para reprenderlos, pudo notar que era una chica muy especial dotada de un amplio sentido de la justicia e inteligente, y aunque a el no le gustaba ser defendido ni mucho menos que consideraran a su selección la menos favorecida le agrado tanto la reacción de los dos belgas que se controlaba por no reír en ese momento.

- Hermana, oí bien lo que dijiste? Vas a apoyar al Japón? Y no a tu país? –pregunto Van der Elder intrigado por la reacción de la joven, Van Helsing observaba a Steve fríamente.

- Los apoyo a ambos Hermano, por supuesto que apoyo la selección de mi país, pero eso no quiere decir que no sienta admiración por la de Japón, en cualquier caso tengo simpatía por ambas a mi manera, además no creo que este tema sea de mucha importancia ya que mi apoyo a una u otra selección no va a afectar el resultado que se de mañana o si? –pregunto inteligentemente dejando a su hermano en silencio, Van Helsing repentinamente rompió en carcajadas, todos le observaron confundidos.

- Van der Elder, disculpa jaja, tu hermana es la persona mas inteligente que he conocido en mi vida jajaja mas que tu y yo juntos jajaja – Van der Elder jamás había visto reírse a su compañero de la forma que lo hacia, hubo un silencio muy corto y los demás rompieron a reír incluso Steve con el comentario del capitán belga, después de eso la velada transcurrió mas tranquila y menos tensa de lo que se esperaba, después de cenar charlaron un rato en la sala donde Vincent Van der Elder relato algunas anécdotas de su infancia, Steve hizo lo mismo hablando del Japón, tema que despertó bastante interés en los jóvenes que oían con gran curiosidad sobre las costumbres y ritos de ese país así como de su gente, Van Helsing era el mas callado en el grupo, cuando se le pregunto por su infancia, salio relatando lo sucedido con Michel le Vans el día que se toparon con Steve,  Malena también contribuyo en la conversación cuando les contó algunos chistes que había leído en revistas de la casa Reulens, todos pasaron el resto del tiempo en amenidad hasta que llego la hora de regresarse al Stafflens, los tres jóvenes jugadores se despidieron de Malena y se encaminaron por el callejón que días atrás había sido la sede del enfrentamiento de Steve con aquello granujas.

 

 

Oliver Atton meditaba en una de las mesas en la terraza del Stafflens bebiendo una botella de agua mineral mientras observaba el paisaje citadino deslumbrante frente a el.

La terrazas del Stafflens era un sitio muy singular de reunión donde se servían pequeños refrigerios y algunos licores, una especie de salón de descanso lleno de muchas mesas, amoblado con delicados sofás ubicados frente al gran ventanal que ofrecía la cúpula de cristal que envolvía todo el lugar, una pequeña barra como en el restaurante, dominaba el centro del espacio mientras frondosas plantas tropicales crecían a su alrededor dando al visitante la impresión de encontrarse en un gran invernadero, el sitio era mágico por las noches cuando se apagaban las luces y todo quedaba dependiente de las luces de una cantidad increíble de velas que iluminaban el espacio dando un aspecto relajante y tranquilo, idea previamente planeada y llevada a cabo por los dueños del hotel para ofrecer a sus huéspedes la impresión de encontrarse en un lugar calido y personal digno de los mejores hoteles del planeta, muchas personas hacían de este su lugar favorito para reunirse, tomar un trago o algún canapé observando lo maravilloso que se veía la ciudad flamenca de noche, igualmente se podían observar las estrellas tomando un descanso en uno de los fabulosos muebles  que abundaban en el sitio.

En uno de esos cómodos sofás el capitán japonés observaba como la suave neblina que rodeaba el espacio empezaba a cubrir las brillantes estrellas que vigilaban el planeta desde incontables millas de distancia sin saber que otra persona lo observaba desde una mesa ubicada a unos metros de ahí, a la luz de las velas unos ojos café brillaban con intensidad y expectantes fijados en aquel lugar donde yacía recostado y perdido en pensamientos el joven central del Japón.

Sin perder un detalle de vista Oliver contaba las estrellas que podía divisar a través de la niebla sumido profundamente en pensamientos confusos para el, repasaba los hechos desde que había llegado del Brasil y no se sentía bien consigo mismo en muchos aspectos, uno de ellos el sentimental, se sentía terrible cuando pensaba en Patty y  lo mal que había sido su proceder con ella, en lo cobarde que era al no ser capaz de sacar fuera de si sus sentimientos, había estado a punto de confesarle en el parque lo importante que era ella en su vida pero las circunstancias se lo habían impedido,  ella no le había dejado hablar en el momento que mas seguro estaba de hacerlo y ahora estaba convencido totalmente de que la había decepcionado mas que nunca, intento enfocarse en el partido del día siguiente pero una vez mas el rostro de la dulce niña que siempre le había apoyado aparecía en su mente una y otra vez danzando como una burla en sus pensamientos haciéndole sentir cada vez mas miserable, se pregunto así mismo porque era tan difícil expresar lo que llevaba dentro de si cuando el mismo siempre había pensado que era una persona sin restricciones para expresarse con los demás, que difícil era el reto de confesarle a esa chica que la amaba, estaba seguro que ella lo amaba y no era por vanidad que lo pensaba, se había dado cuenta mucho antes de irse a Brasil, ella le había demostrado muchas veces cuan importante era el en su vida y el le pagaba con estupideces como la que cometió en el parque.

debía hacer algo de inmediato y debía hacerlo de una vez por todas, no podría resistir verla de nuevo con esa mirada de decepción con la cual le castigo cuando se entero de los motivos de su ida al parque, no, ya no mas, dejaría de ser el egoísta que estaba siendo e iría a decirle cuanto la amaba, el significado de su existencia en su vida y rogaría su perdón. Así debía ser.

El capitán del Japón se puso de pie y cuando empezó a caminar atravesando la estancia se petrifico cuando noto una persona que le estaba mirando fijamente con una taza de café entre sus manos, intento sonreír pero sentía sus facciones congeladas y desistió del intento, los ojos que lo escrutaban no eran los mismos de siempre, eran diferentes.

 

Cruzando el oscuro callejón que días atrás había servido como sede a la refriega de Steve, los tres jóvenes provenientes de la casa Van der Elder caminaban en silencio sin notar que eran observados por varias miradas acechantes desde los contenedores de basura que decoraban el lúgubre lugar, Steve sintió un escalofrió recorrer su espina cuando un sonido proveniente de un oscuro rincón los puso en alerta, Van Helsing y Van der Elder detuvieron el paso examinando con la mirada el sombrío sitio, de la remitencia del sonido salieron 2 hombres con ropajes mugrientos bastante desaliñados que les observaban amenazadoramente, unas cadenas pendían de sus manos rozando el suelo, ese era el sonido que habían escuchado, el de una cadena al ser desenrollada contra el suelo, tres mas salieron detrás de ellos llevando un aspecto similar Steve pudo reconocer a uno de los sujetos que portaba lo que parecía ser una afilada navaja que brillaba con la tenue luz que se filtraba entre las paredes del callejón, sus dos acompañantes observaban fijamente como los 5 sujetos se plantaron frente a ellos con sádicas sonrisas dibujadas en sus sucios rostros.

 

-vaya vaya! Miren a quienes tenemos de nuevo por aquí! –espeto uno de los sujetos señalando al jugador japonés y al central belga a su lado con la navaja, era el que Steve había reconocido como su agresor unos días antes – Ustedes dos niños! nos deben algunas molestias no es así muchachos? –termino diciendo buscando la aprobación de sus granujas – y ahora que vienen solitos y sin pistolitas, veamos que tan machitos pueden ser ahora que las armas están del otro lado del rió muchachitos.

- que demonios quieres, acaso no te basto con las patadas y la zurra que te di? Vienes por mas? –le reto Van der Elder ante la mirada de asombro de Steve,  este giro para ver que Van Helsing sonreía apaciblemente del otro lado.

- con que muy hombrecito el catirito! Vamos a ver que tan agrandado te pones cuando te meta esta navaja y te perfore hasta el alma niñito –respondió el sujeto ofuscado, los demás hacían ruidos guturales de apoyo a su líder. Van Helsing examinaba con la mirada el lugar sin prestar atención a lo que decía el granuja.

- eso tenemos que verlo –exclamo Van der Elder, de momento Steve observo que Van Helsing observaba con detenimiento una lata vacía de pintura que yacía a pocos metros de el, le confundió un poco lo distraído que podía ser su antagonista en momentos críticos como el que estaban viviendo.

Malditos, miren lo que hicieron a mi rostro –exclamo enfurecido el sujeto revelándoles la serie de moretones y cicatrices que le había dejado Van der Elder en la golpiza de ese día, a Steve le dieron ganas de reír pero se contuvo, Van der Elder por su parte rompió en carcajadas junto a Van Helsing, era la segunda vez que el capitán belga reía de esa manera a los ojos de Steve, los sujetos les observaban anonadados. –están locos idiotas!!??, se están riendo cuando van a morir aquí mismo?!! –al terminar la frase, Van der Elder envió una mirada de complicidad a van Helsing y este con un movimiento afirmativo de su  cabeza se lanzo a correr al lugar donde estaba el pote de pintura vació dándole una fuerte patada que despidió el objeto a una velocidad increíble cruzando en su trayectoria la distancia que los separaba de los granujas, en ese instante Van der Elder empezó a correr también con una velocidad impresionante dejando atónito a Steve que observaba confundido como el joven central se dirigía a toda velocidad contra el tipo que les había enfrentado. La lata de pintura se impacto violentamente contra el rostro de este ultimo despidiéndolo con una fuerza tremenda contra una de las paredes del lugar mientras los otros permanecían impávidos mirando a su compañero yacer ensangrentado en el rincón, la lata al chocar reboto y de pronto Van der Elder dio una gran salto desde el lugar de donde había salido el hombre despedido y le dio una nueva patada al objeto, esta vez estrellándoselo al mas próximo de los sujetos que estaba a unos metros de el, al igual que su acompañante también se estrello con violencia llevandose en el camino a otro de sus amigotes que estaba detrás suyo impactándolos a ambos por la fuerza del golpe contra la misma pared, pero en ese momento los dos restantes que habían reaccionado se abalanzaron contra Van Helsing quien se vio en aprietos cuando uno de ellos, un gigante de casi dos metros lo levantaba desde el suelo en un fuerte abrazo de oso que comenzaba a sofocarle, el otro iba a golpearle cuando sintió como oscurecía todo al impactar en su cara una fuerte patada proveniente del delantero nipón que se había unido a la refriega después de haber permanecido expectante, de inmediato por efecto de su intervención el penúltimo sujeto en pie se había desmayado, el gigante que sostenía a Van Helsing arrojo a este con furia contra uno de los  contenedores de basura como si fuese un paquete y se volvió a enfrentar al japonés con una mirada de furia en sus ojos, Steve tomo posición de combate frente a el resignado ya a la pelea pero de pronto una vez mas la lata de pintura proveniente del lugar donde estaba Van der Elder pico con fuerza en la cabeza del gigante abriendo una gran herida que sangraba profusamente deslizando el vital liquido rojo a través de su rostro, esto incremento mas la furia del sujeto que se abalanzo contra Steve quien le esperaba lo mas sereno posible a pocos centímetros, Van Helsing que ya se había recuperado levanto la mirada desde el suelo para ver que el japonés iba a ser atacado mientras Van der Elder observaba impotente el avance del sujeto, sin pensarlo se lanzo a correr en auxilio de su rival de juego saldando la distancia lo mas rápido que podía, cuando el gigante estaba a escasos metros de encontrarse con el tigre este adopto una posición de tiro de remate y con una fuerza tremenda  desengatillo una fuerte patada que fue a dar directamente en la entrepierna del hombre dejándolo congelado de inmediato con los ojos desorbitados, una risa se dejo oír proveniente del contenedor de basura donde Van Helsing se carcajeaba a placer al ver caer a tierra inconsciente al atacante mientras Steve se secaba el sudor de su frente con una mano y Van der Elder detenía su ya innecesaria carrera.

Momentos después ya reunidos dieron un vistazo al lugar donde yacían todos los asaltantes y rompieron en carcajadas incontrolablemente mientras reiniciaban su marcha al hotel sin dejar de reír, mientras caminaban y después del susto Steve internamente se sentía eufórico y muy animado, para el la noche fue muy especial, había conocido mejor a una linda chica que empezaba a interesarle y había ganado dos buenos enemigos, sin duda Bruselas era un lugar muy interesante pensó mientras se alejaban del lugar.

 

Sin dejar su asombro de lado Oliver tomo asiento frente a Patty Sanae que le observaba bastante serena desde su lugar en la mesa, uno de los mesoneros se acerco a ellos y le pregunto si tomaría algo, el joven se negó agradeciéndole con cortesía, luego fijo su atención en la chica que permanecía en silencio como si el no existiese, esto le molesto un poco pero decidió restarle importancia.

-Patty? Perdona si te interrumpí y por haber tomado asiento sin tu permiso pero debo hablar contigo. –le explico notándose nervioso, ella le miraba demasiado tranquila para su gusto. – quiero disculparme por lo sucedido en el parque, todo fue una confusión, yo en realidad…

- no importa Oliver, a lo pasado pasado, ya no tiene importancia –las palabras que brotaron de Patty confundieron mas aun al capitán nipón que no entendía el extraño comportamiento de su amiga.

- p…pe…pero Patty? No estas molesta conmigo? O si? Te digo de verdad que lo siento mucho, mi intención…

- no se preocupe capitán Atton usted no debe darme ninguna explicación, las explicaciones se le dan a las novias y las esposas, y ninguna de esas dos cosas va al caso con nosotros verdad? Pero si te sientes mal por lo del parque pensé mejor las cosas y creo que allí no paso nada malo, usted fue en busca de sus compañeros y en eso no tengo nada que reprochar, en todo caso la de las disculpas debo ser yo por haberle hecho perder el tiempo arriesgan… -antes de terminar la frase Patty se vio interrumpida al levantarse repentinamente de su lugar el joven capitán quien se planto a su lado con una mirada muy intensa, ella se levanto a encararlo quedando de pie los dos observándose fijamente en silencio.

-Y? algún problema capitán? Espero no haberlo ofendido –el permanecía en silencio viéndola fijamente a los ojos. –ya veo…, esta bien, me disculpó, que tonta soy, no quise herir su susceptibilidad –suspiró con sarcasmo y enojo pero manteniendo la serenidad en sus palabras – como no me contesta creo que mejor hablamos después le parece? – al momento de dar por terminada la conversación y darse vuelta sintió una mano que se posaba en su hombro que la obligo a enfrentar nuevamente a su acompañante, se disponía a protestar su proceder cuando de forma repentina sintió sus labios unidos a los suyos fundiéndose sin barreras en un intenso beso robado ante la mirada atónita de la joven que no podía creer lo que estaba pasando, trato de zafarse pero las manos que la sujetaban no lo permitían y la hicieron ceder en su intención para perderse finalmente derrotada en la calidez de los labios que la mimaban con tanta pasión, su boca termino por abrirse sin resistencia dejándose explorar con cada espasmo de felicidad y emoción que recorría todo su ser en ese momento experimentando emociones nuevas para ella que se arremolinaban una sobre otra creando un caos en su mente, en ella no había cabida para nada mas, sus piernas flaquearon por un breve lapso de tiempo cuando una nueva y mas intensa sensación recorrió cada centímetro de su cuerpo erizando su piel provocándole un leve temblor que la sumió en una experiencia indescriptible para su raciocinio.

toda su rabia, frustración y sufrimiento se esfumaron repentinamente como si los labios que la atacaban tan delicadamente con tanta sutileza y dulzura hubiesen absorbido la maraña de enredos en los que se había convertido su vida por culpa de ese muchacho tonto que ahora la estaba perdiendo en una marea de felicidad y excitación que prodigaban caricias etéreas a sus pensamientos, de pronto se encontró extraviada en un océano de emociones, en un mundo calido carente de toda lógica para sus sentidos pero que la hacia sentir especial a los ojos de la persona que la tomaba en sus brazos con tanto anhelo y devoción, el mundo que conocía desapareció totalmente de su vida dejándola sola y ensimismada en lo que representaba ese beso y en lo que representaría en su vida para siempre, era su primer beso de amor correspondido, robado pero a fin de cuentas seguía siendo su primer beso de amor, y la felicidad extrema llegaba por la sencilla rabón que el fue quien propicio el momento.

Ella exploro sus labios con toda la paciencia y sutileza que deseaba, había esperado mucho tiempo una reacción como esa y no sabia si después de todo no era mas que otro de sus sueños, por eso decidió aprovecharlo al máximo de sus capacidades tanto físicas como mentales aferrándose con fuerza a esos brazos tan acogedores uniendo con mas fuerza sus labios como si de ello dependiese su vida entera.

su saliva empezó a mezclarse con la suya fusionando sus genes en un mar de ternura y amor que era absorbido por ambos como una alianza sagrada que unía sus corazones y mentes en algo mas que una simple amistad, en algo mas que un beso, en algo mas que una demostración de deseo, era el significado de lo esperado por tanto tiempo en su mente y alma, era el significado de que había un lugar en su ser para ella, y Por primera vez en su vida Patty Sanae sentía la felicidad plena recorrer su alma, su mente, y  su corazón.

 

 

La noche había llegado a sus ultimas horas bajo una leve amenaza de lluvia, el eterno reloj de la catedral de Bruselas marcaba las 9.57 PM con sus grandes y viejas agujas metálicas eternamente puntuales y precisas, la ciudad estaba a punto de cambiar de rostro pasando de la cotidianidad y monotonía del día a la lujuria y diversión que representaba la cara nocturna, llena de música, fiestas, y ritmo desenfrenado.

En la entrada del Stafflens tres jóvenes que vestían uniforme deportivo hicieron su entrada sigilosamente sin ser notados por alguno de las personas que deambulaban por la estancia deteniendo su paso en la bifurcación que representaban las escaleras con relación al ascensor del lugar, Vincent Van der Elder Tácito y distraído observaba disimuladamente al joven japonés que se separaba de ellos tomando el camino de las escaleras sin dignarse a mirar atrás, su compañero de selección y capitán Christopher Van Helsing murmuro algo in entendible para el, mientras la puerta del aparato se abría frente a ellos revelándoles la soledad que transportaba desde los pisos superiores. Antes de entrar Van Helsing puso su mano en el marco del portal impidiendo que se cerrase y antes de perder de vista al delantero japonés exclamo a media voz.

-Señor Hyuga –Steve detuvo su paso y se giro fijando su mirada nuevamente en los ojos azules de donde provenía el llamado. El capitán belga se acerco a el y extendió su brazo derecho abriendo su mano ofreciéndola cortésmente, Van der Elder Observaba desde el ascensor intrigado. – Gracias –musito seriamente el rubio – Espero que nuestro enfrentamiento de mañana llene las expectativas de cada uno –termino diciendo mientras Steve estrechaba su mano sintiendo la tensión que ejercía el joven frente a el. Después de un breve momento Van Helsing se dio vuelta y mientras se dirigía al ascensor.

- Van Helsing! –el aludido se giro– me dará un gran placer derrotarte el día de mañana –exclamo Steve subiendo los peldaños para perderse en las escaleras, Van Helsing permaneció mirando el lugar donde habia estado su rival aun después haberse ido este y de nuevo su semblante se ilumino divertido.

-ya veremos señor Hyuga… ya veremos…-murmuro para si. Generando un asombroso brillo en sus glaciales ojos.

 

 

El beso duro 3 largos minutos hasta que el capitán lo rompió suavemente alejando su rostro poco a poco dejándolos a ambos prendados en un largo suspiro que se mezclo en el leve espacio que separaba sus labios, Patty abrió los ojos lentamente para encontrarse mirando al culpable de su turbación, de forma impulsiva una fuerte palmada se dejo estrellar en el rostro de Oliver causando un fuerte escozor que le obligo a llevarse la mano a la mejilla afectada, sus ojos perdieron su brillo y una expresión de asombro se pinto en su rostro dejando entrever su confusión, Patty temblaba apretando sus dientes con fuerza sintiendo como se humedecían sus ojos sin dejar de mirarlo con rabia y desilusión.

-como te atreves!! –exclamo ofendida – crees que todo lo puedes arreglar a tu manera! Que puedes llegar aquí y atreverte a hacerme esto! No quiero verte mas! –y dándose vuelta dejo el lugar rápidamente. El  quedo helado con su reacción y su mirada permaneció fija suspendida en la nada, sintió un fuerte dolor recorrer su pecho creando un vacío en su corazón que latía con rapidez pero sin motivación, sintió ganas de seguirla pero una vez mas no tuvo el valor, no quería hacerla sufrir mas. –“tal vez sea mejor así” –pensó resignado sumido en una tristeza que nunca imagino sentir alguna vez, varias personas le miraban murmurando pero al el no le importaba, había echado todo a la basura otra vez con su estupidez y lo peor de todo había causado dolor a la persona que mas amaba, el no la merecía. Trato de entender porque decidió llevar las cosas de esa manera, había pecado de impulsivo y de imbecil y ahora lo había perdido todo, ella ya no quería saber nada de el, y por primera vez en su vida Oliver Atton, el asombroso capitán del Japón sufrió la derrota mas dolorosa de todas..

 

-         Patty que sucedió? –pregunto Akita alarmada al ver entrar a su amiga sollozando a su habitación, la joven dejo la revista que leía con interés para observar como su amiga se sentaba a su lado muy sonriente secando sus lagrimas con sus manos. – no e digas que de nuevo… -antes de terminar la joven asintió la duda con un leve movimiento de cabeza sin dejar de sonreír.

-         Akita, lo hizo! Me beso! Oliver me beso! Puedes creerlo?! –exclamo emocionada tomando las manos de su amiga entre las suyas muy excitada, Akita sonreía divertida.

-         P…pero no entiendo, como paso? –le pregunto todavía sin salir de su asombro.

-         No lo se, todo fue muy repentino, pero lo hizo, Oliver me beso y fue la experiencia mas linda que he vivido en toda mi vida, fue… fue algo que no puedo describirte amiga.

-         Pero es que no lo puedo creer Patty, ese tonto de Oliver no seria capaz de llevar la iniciativa así como dices, es algo increíble –Patty reía internamente muy feliz al notar la expresión de duda y confusión de Akita, era comprensible sus reservas pero había sucedido y se sentía a estallar de alegría.

-         Si, creelo, estoy tan feliz que no se como sacar fuera de mi toda esta emoción Akita! Quiero saltar, quiero bailar no podré pegar un ojo en toda la noche!.

-         me alegro muchísimo por ti amiga, bien ahora los imagino mañana tomados de la mano dando un paseo romántico por los alrededores mientras llega el momento del partido, que lindos se van a ver imagi… -Akita se detuvo al notar como la expresión en su compañera cambiaba haciéndose sombría. -… ocurrió algo mas? Porque pones esa cara?.

-         Es que… es que no creo que eso que dices sea posible Akita. –respondió  bajando la mirada.

-         Porque? Se hicieron novios o no?

-         No aun no, es que yo….

-         Tu que?... –le interrogo muy suspicaz entrecerrando sus ojos.

-         Yo… creo que cometí un error –confeso apenada.

-         Que hiciste?

-         Bien, te contare desde el principio….

 

 

Oliver Atton paseaba apesadumbrado por los pasillos del Stafflens buscando el sitio donde había estado días atrás, le había gustado ese jardín y la calidez de aquel árbol, seria un lugar apropiado para reflexionar con mas calma, sus pasos se perdieron en la penumbra de la oscuridad cuando se interno cabizbajo por la calzada que conducía a su destino ya determinado.

 

-QUE HICISTE QUE!! –grito Akita sorprendida y alterada, Patty se encogió de hombros catando de ocultar su cabeza.

- le…le di una bofetada…y… luego bueno….vine aquí…

-jajajaja daría mi vida por ver la cara de oli cuando le sembraste esa piñata jajaja.

-no te burles Akita! Me dolió muchísimo haberlo hecho y ahora estoy muy arrepentida… no lo merecía… yo….

- que? Que no lo merecía? Claro que lo merecía!! Hace tiempo que debiste haberlo hecho a ver si ahora si se pone los pantalones y se deja de juegos! Y me parece excelente lo que hiciste Patty, ya es hora de que nuestro amiguito sufra un poco por ser tan despistado e indiferente contigo. –Patty no comprendía la actitud de la joven habría jurado que estaría enojada por su torpeza y ahora la estaba apoyando. Akita le miraba divertida con una expresión alegre e intrigante.

-pero… ahora Oliver se va a enfadar conmigo, y no creo que me vuelva a hablar ya que le dije de tonta que no lo quería ver mas, ay Akita fui una torpe!.

- para nada Patty, creo que después de todo algo muy bueno saldrá de todo esto, ahora Oliver va a reflexionar sobre lo que paso y se va a dar cuenta lo tonto y desconsiderado que ha sido contigo, eso le hará quemarse de arrepentimiento y ya sabes un hombre enamorado hace lo que sea por resarcir sus errores, tu serás la mas beneficiada ya que lo tendrás a tus pies rogando el perdón, es tu hora de manipularle amiga, recuerdas la ley de hielo? Bien es hora de aplicarla un tiempo, veras como todo saldrá magníficamente!.

- pero si lo alejo mas de mi y lo pierdo??… Akita tu no estuviste allí para ver lo dura que fui con mis palabras. –replico la joven nerviosa.

-no te preocupes Patty, yo voy a ayudarte, veras que entre las dos pondremos a toque a nuestro capitán –dijo Akita en tono conciliador, una nueva sonrisa adorno ls facciones de Patty al escuchar el consejo de su amiga.

- Oye oye! Que eso de nuestro capitán? –pregunto frunciendo el entrecejo fingiendo enojo, Akita reía placenteramente por la pregunta.

- es nuestro capitán, olvidas que también soy japonesa niña? –respondió en tono irónico, Patty tomo una de las almohadas y reiniciaron el juego que habían creado para divertirse días atrás. Mientras luchaba contra su amiga lanzándose de almohadazos Patty pensaba en lo sucedido y ya no se sentía tan culpable, ahora con los ánimos de su amiga nuevos horizontes se asomaban en sus pensamientos más claros.

 

 

-         oye Tom y como te fue con la hermosa amiga de Patty picarin? Me entere del asuntillo del parque y de lo que hicieron Benji, Oliver y tu escapándose con esas féminas tan lindas, me quieres contar? –la pregunta la hacia Bruce Harper quien descansaba sobre la cama del capitán del Japón mientras este seguía sin aparecer, Tom Misaki sin prestar atención a su compañía reviso con la mirada el reloj electrónico de aparato de Vcr que indicaba las 10.48 PM, si daban las 11 y no aparecía su compañero iría a buscarle sin dudarlo, Bruce al sentirse ignorado frunció su entrecejo mostrándose fastidiado. – vamos Tom, te estoy hablando que te pasa?.

-         Es Oliver, hace rato que salio a la terraza y aun no regresa, me dijo que estaría allí hasta las 9 y van a dar las 11, es extraño que aun no regrese.

-         Bah! Debe estar por ahí rondando las habitaciones de las chicas, después de todo algo debieron de conseguir ustedes casanovas ayer por la noche o no? –pregunto el defensa con un leve toque de picardía en su voz, Tom le miro con reproche.

-         Es en serio Bruce déjate de bromas, creo que deberíamos buscarlo –agrego Misaki preocupado –desde ayer Oliver esta actuando muy extraño.

-         Extraño? Pero si esta como siempre, creo que aquí el extraño eres tu Tom. –suspiro resignado – además Oliver no fue el único en desaparecer esta noche, hace un rato Richard, Paúl y Ralph buscaban a Steve sin poderlo encontrar por ninguna parte del hotel, después lo vi por las escaleras cuando yo venia para acá.

-         Steve? Eso no es nada nuevo, tiene por costumbre hacer sus extrañas desapariciones antes de un partido importante. Debe haber estado por ahí maquinando alguna idea para el partido de mañana sin querer ser molestado.

-         Tienes razón Tom, pero no te me hagas el de Marte, cuéntame como te fue con esa belleza!! uuuhhh….

-         Como te enteraste de lo del parque Bruce? –pregunto intrigado el central nipón. – pensé que era un secreto entre los muchachos y yo.

-         Me entere de buena fuente, y sabes bien que no se me escapa nada jaja.

-         Si ya veo, no creo que Richard o Benji te lo hayan mencionado ni mucho menos Oliver, no se como diablos te enteraste pero no debes decirle a nadie Bruce, mira que si Kamo se llega a enterar se va armar un gran problema.

-         Eso depende amigo… -los ojos del defensor brillaban maquiavélicamente, Misaki le observaba molesto.

-         Depende de que Bruce? –exclamo fastidiado.

-         Bien, si me cuentas como te fue con la bonita mi boquita será un tumba amigo.

-         Oye Bruce! El chantaje es algo despreciable no pensé que tu bribón…

-         Ya ya! Calmate Tom, no es para tanto, ni que me fueses a decir algo indecoroso…. o si?

-         Bruce!!

-         Si si! Lo siento amigo, pero anda cuenta que paso, me gustaría saberlo.

-         Sabes bien que debo respetar a Floreda y seria descortés así como algo muy despreciable que relatara nuestra cita como si se tratase de un chisme de barrio Bruce.

-         Vaya! Así que si fue una cita! –exclamo divertido. Misaki se maldijo internamente por ser tan torpe con ese comentario.

-         No… no fue así… solo…

-         Bien, bien amigo, esta bien, esta bien… es bonita verdad?

-         Eso es obvio Bruce es un chica muy hermosa –respondió Misaki disimulando su turbación, Bruce se divertía internamente con las reacciones de su amigo.

-         Y esas manos Tom…. Ahh, cuando la vi por primera vez le vi sus manos y parecen de seda, pero creo que deben ser solo apariencias, he conocido chicas que tienen manos hermosas y cuando las tocas parecen de lija. Creo que las manos de tu amiga Floreda son así de engañosas.

-         No la insultes Bruce, sus manos no son…

-         Aja! Picaron ya se las tomaste! Ya decía yo que mi héroe Tom era todo un Gigoló!

-         Maldición Bruce Voy a buscar a Oliver! Y déjate de bromas ya! Y de meterte en asuntos que no te conciernen –exclamo Misaki enojado, estaba mas molesto consigo mismo por caer en esos juegos tan tontos. Sin decir otra palabra salio de la habitación dejando al defensa del Japón ahogándose de risa sobre la cama.

 

-         “Diario Tribunne. Agencia Ansa. Posibles Alineaciones de los equipos para el partido de fase clasificatoria entre las selecciones de Bélgica y Japón.

 

 

Bélgica:

1.      Rufus Staelens. Portero

2.      Olaf Van Stolens . Lateral derecho

4.   Michel Le Vans. Central

7.   Richard Thorver. Central

20. Otto Belensons . Lateral izquierdo.

9.   Enzo San giacomo. Volante recuperador

16. Oscar Krauss. Medio Izquierdo

22. Allistar Van Krebblens. Medio derecho

11. Vincent Van der Elder. Centrocampo ofensivo.

10. Christopher Van Helsing. Atacante. ©

19. Victor Stalensa. Atacante.

 

Formación: 4-4-2 diamantina zonal.

 

Suplentes.

12. Jenny Kenn. Portero.

6.   Mika Der Venders. Lateral

15. Hendí Valenciennes. Atacante.

25. Dann Vombat. Mediocampo.

27. Crish le Mans. Mediocampo.

 

DT. A. D’Varennes.

 

 

Japon:

 

22. Benjí Price.

18. Armand Callaghan. Central.

16. Gullermo Hallala. Lateral Izquierdo.

14. Bruce Harper. Lateral derecho

21. Victor Hiroshi. Central.

24. Andy Jhonson. Volante.

11. Tom Misaki. Centrocampo.

10. Oliver Atton. Centrocampo. ©

2.   Ralph Sawada. Volante

20. Aoi Shingo. Atacante

9.   Steve Hyuga. Atacante

 

formación: 4-4-2 en linea.

Suplentes:

1. Al Jones. Portero

5.   Victor Denver. Defensa

23. Paul Diamond. Atacante.

12. Kasuo Koriotto. Mediocampo

13. Masao Koriotto. Mediocampo.

 

DT. Kamo.

 

 

Alineaciones sujetas a cambios de ultimo momento”

 

El diario yacía desordenado sobre una pequeña mesa de caoba a un lado de la cama donde estaba recostado el capitán de la selección del Japón que observaba la lista fijamente meditativo, hace poco que había regresado de su extenso paseo cuando fue reprendido duramente por su compañero de habitación que dormía risueño en la cama de al lado, la pequeña luz de su lámpara personal iluminaba suavemente el pedazo de papel que hace poco había leído con interés y estirando su brazo derecho jalo la cadenita que servia como interruptor a la lámpara dejando a oscuras la habitación, había pasado la medianoche y tenia mucho por hacer al día siguiente, cerro sus ojos y valiéndose de su asombroso sentido común y de su mente calculadora olvido los sucesos del día rápidamente perdiéndose en un profundo sueño vencido por el cansancio.

 

De pronto un absoluto y misterioso silencio durmió la ciudad. Mientras los sueños y esperanzas de 44 jóvenes sazonaban el ambiente…

 

 

Notas del Autor: Bien este capitulo algo corto, y como siempre digo estuvo malojillo (para dar suerte) pero aun así lo saque en tiempo record, solo un mes. e hice un gran esfuerzo creanme ya que estoy en exámenes finales de la univ y me saque un 98 en Estadística!!! Estoy como una lombriz!

Bien, ya todo esta listo para aquello que esperaban el partido en el próximo capitulo comienza el martirio, y para los que querían ver algo de acción con Oliver y Patty bueno muy a mi pesar ahí cree otra confusión mas en esa relación, no se imaginan lo mucho que me divertí al imaginarme el Bofetón, jaja, estuvo bien extraña esa reacción de Patty o no? Bueno así de extrañas y crueles son las chicas Pobrecito… -__-?. Oigan es broma no se crean eh?.

Bueno ahora voy con mis agradecimientos y saludos. Primero a Sanae Chan, una nueva amiga, me caes muy bien y tus emoticones me fascinan ;), a Janita, me alegra mucho estar de nuevo en contacto contigo, me asegure muy bien de no perder tu dirección, a Sandy como siempre mi fiel seguidora, a La Ly otra nueva amiga que me cayo superchevere y si se me queda alguien olvidado perdonenme, a todos muchas gracias por jalarme de las orejas para seguir escribiendo.

El próximo capitulo será el mas largo que habré escrito ya que lo publicare en principios o mediados de enero, si termino antes les aviso, lo he titulado “90 minutos: Inicio de una odisea” en el relatare algunas cosillas que sucederán antes del partido entre los muchachos y las chicas, Oliver- Patty, y por supuesto los sucesos del gran encuentro entre Bélgica Japón, a quien le van? Les adelanto que estará muy interesante.

Me despido sin antes recordarles que me escriban a ver que tan mal la pasaron leyéndolo (espero que no) y me den sus sugerencias y opiniones.  CD

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