Mi trofeo de amor
Capitulo 7 “Sueños y esperanzas”
Conociéndonos.
Conociéndonos.
Malena contemplaba desde su ventana el hermoso atardecer
que arropaba la ciudad sumida en pensamientos lejanos, una pequeña sonrisa se
asomaba en sus labios y sus lindos ojos negros brillaban detallando el hermoso
espectáculo que la naturaleza galanteaba frente a su mirada, a pesar del
obstáculo que representaban algunos edificios de mediana altura no dejaba de
admirar la bóveda celeste.
amaba ver el amanecer pero amaba aun mas disfrutar la caída de
la noche, ver como el sol ocultaba sus rasgos del mundo humano, como todo
cambiaba de colores, eso era maravilloso para ella, ver tonos naranjas en el
cielo matizados de pequeñas nubes blancas y la aparición de las primeras estrellas
en el firmamento.
Pensaba que se sentiría seria pasar un momento así en
compañía de alguien especial, solos compartiendo la llegada de la noche, recordó
que no se había involucrado sentimentalmente con nadie, jamás había tenido una
cita ni un novio, no era que nunca había sentido atracción por algún chico de
hecho una vez acompaño a su hermano a una de sus practicas y se había fijado en
algunos muchachos bastante apuestos pero solo eran miradas sin interés en
particular, nada parecido a lo que sus amistades le habían descrito del amor, nunca
había estado atada a nadie solo a sus hermanos, estaba demasiado ocupada
sobrellevando la vida con ellos para ocuparse de si misma.
Muchas cosas pasaban por su cabeza en momentos asi, momentos que agradecía para poder meditar sobre sus
acciones y sus deseos, sus ambiciones y sueños, momentos para estar cara a cara
con su ego y soledad.
entre la infinidad de cosas que pasaban por su mente la
principal era siempre su hermano, el dia de mañana
seria su gran día y ella estaría allí para apoyarlo, deseaba profundamente ver
a Vincent lograr sus metas, el lo merecía mas que nadie, el muchacho que se
hizo hombre para mantenerlos juntos, que se había esforzado día a día por hacerlas
felices y cuidar de ellas en cada momento, sentía su corazón acelerar cuando
reflexionaba sobre el, era lo mas grande junto a Sophie que tenia en la vida y
su admiración por ellos crecía sin cesar especialmente su admiración por el,
ella lo sabia muy bien, el merecía mas que nadie triunfar y tenia confianza que
lo lograría porque la determinación y la pasión se leían en sus ojos cuando se
trazaba objetivos, Vincent era fuerte de corazón e inquebrantable de espíritu,
eso lo había dejado claro con su proceder en su vida. Un gran hermano. Pero mas
que eso un gran hombre.
Sonrió al recordar lo gracioso que estaba un rato atrás cuando
regreso de la plaza con Sophie, ambos habían llegado muy alegres relatándole
que tan divertido había sido el paseo y reprochándole el no haberles
acompañado, ella a pesar de las ganas que tenia de ir se había comprometido con
los cuidados de un niño vecino y antes que nada debia
cumplir sus obligaciones, sin embargo se alegro mucho de verlos tan animados.
Ella y Vincent como todas las tardes y siempre que tenían
tiempo se habían sentado en el sofá a charlar sobre sus cosas, el le comento lo
emocionado que estaba por el próximo encuentro con los japoneses y lo difícil
que estaría ese partido, ella le había escuchado con mucha atención como
siempre lo hacia, a el le encantaba hablar y a ella escucharlo.
Habían tocado el tema del joven japonés que había defendido
a Sophie de aquellos sujetos que quisieron robarle, Steve Hyuga, así se llamaba
recordó, a Vincent no le había agradado mucho pero le confeso que sentía
agradecimiento por lo que había hecho, claro que el nunca se lo demostraría
abiertamente, cuando estaba en deuda con alguien por lo general le compensaba con acciones y
no con palabras, ella estaba segura que si alguna vez ese muchacho requería de
ayuda el por su honor nunca se la negaría, era uno de los tantos atributos que
le admiraba.
A ella por su parte el joven japonés la había intrigado,
ese brillo salvaje en sus ojos, la forma como le miro antes de irse una mezcla
de agradecimiento y humildad, su pequeña estela de orgullo, podría asegurar que
esa era sin duda su característica mas sobresaliente, lo pudo notar cuando
Vincent ofreció ayudarle a bajar las escaleras y se negó rotundamente, pequeños
detalles que pasarían desapercibidos para otras personas pero no para ella que
era tan reflexiva y detallista, que tontas se ponen algunas personas debido al
orgullo pensó, el mismo Vincent era un orgulloso sin remedio, sonrió al
imaginar lo divertido que seria ver a su hermano y al chico japonés como
amigos, ambos querrían tener la razón en todo y las discusiones sin duda serian
algo digno de presenciar.
Malena Van der Elder, después de
observar la aparición de su ultima estrella cerro la ventana y salio de su
cuarto para revisar la cena, después debía pasar por la tienda, Sophie aun se
duchaba y Vincent se había ido al hotel para la concentración final, por la
noche como era costumbre tendría mas tiempo para pensar.
En la plazoleta frente al Stafflens reunidos, un grupo de
jóvenes ataviados en uniforme deportivo adornado con los colores belgas
intercambiaban opiniones amenamente sobre los hechos del día, no había mucha
gente alrededor. se
encontraban Vincent Van der Elder y Cris Van Helsing acompañados de Michel Le Vans, Enzo Saint
Giacomo, Rufus Staelens, Allistar Van Kreblens y Oscar Krauss este ultimo tenia
en sus manos un libro de poesía que leía
distraídamente, los jóvenes después de la ultima charla táctica que habían
tenido en la sala de conferencias ahora discutían los detalles de todo lo que
en ese lugar se había planeado. La plaza estaba poco concurrida debido a que
estaba cercana la hora de la cena y la mayoría de los huéspedes se encontraban
degustando los platos del restaurant, así que
aprovecharon la fresca brisa del atardecer para ultimar las discusiones y dudas
referentes al próximo día.
-
Y bien? Como ven el partido de mañana jóvenes?
Ya puse unos cuantos alfileres pinchando al muñeco de Benjí Price para que le
den calambres jaja. – Allistar Van Kreblens, mejor
conocido como Ally soltó una sonora carcajada digna de un gigantón de su
especie, los demás le imitaron contagiosamente a excepción de Van Helsing que
le observaba fríamente.
-
Sigues con
eso del Voodoo Ally? –le interrogo Le Vans sonriendo.
– pensé que andabas con lo del chacra hindú –agrego divertido.
-
Si! Jajaja! Pero mi poder se
debilito un poco con los árabes ya sabes que esos condenados usan contras y otros métodos para defenderse, por lo menos les
punzamos 5 goles a esos bellacos, así que decidí que lo mejor seria utilizar mi
poder de Reggea Jamaiquino mezclado en una buena sesión
de Voodoo para inutilizar a la estrella de los japoneses en el partido de
mañana jajaja.
-
De verdad
crees en todas esas idioteces!¿? -pregunto seriamente Van der
Elder –yo no sentí ninguna mano divina ni mucho menos que algún espíritu
extraño me abrió el camino contra el arco de los árabes, yo creo que debes ir a
un psicólogo Allistar.
-
Bah!
–suspiro el gigante fastidiado –ya veras Fantasma! Te
vas a quedar loco cuando veas lo fácil que se pondrá todo mañana gracias a mis
aliados supernaturales.
-
Querrás
decir Sobrenaturales –le corrigió Staelens riendo –por cierto me encanta la
frase que llevas sobre tu pañoleta Ally “ El Gran Bob”?? jajaja que carajo es eso? Bob
Marley?? Jajaja .- todos estallaron en carcajadas ante el cometario del
portero belga, en efecto el gigante en su acostumbrada pañoleta llevaba
grabadas esas palabras, Van Kreblens paso su mano sobre la tela en su frente y
luego agrego.
-
Al demonio
con ustedes!! Incrédulos de poca fe!.
-
Oh por
dios nos maldijo el gran Bob jajaja!!
–intervino San Giacomo ahogándose de risa. Enzo San
Giacomo tenia por costumbre molestar cada vez que podía
al volante belga.
-
Tu no digas
nada cabeza de zanahoria!! –exclamo el gigante enojado.
Los demás incrementaron el nivel de risa por su reacción. –por lo menos no ando
pintándome el cabello como señorita!! –termino
diciendo con el rostro enrojecido debido al enfado.
-
Oye
grandulon! Lo pinto porque es mi estilo! Como te
atreves a insultarme así –se defendió San Giacomo, sus ojos se cruzaron con los
de Van Kreblens llenos de arrogancia y furia, ambos se retaban con la mirada.
Se podía decir que dos estelas de energía interactuaban entre sus miradas
asesinas.
-
Vamos vamos! No sean tontos, no sean
delicados por esas tonterías –replico Van der Elder intercediendo
entre ambos. –mejor volvamos al punto.
-
Tiene razón
–intervino Van Helsing secamente rompiendo su silencio –no estamos aquí para
estas idioteces, Van Kreblens creo que te equivocaste con tu hechizo, en todo
caso si tus extrañas cosas funcionan al que tienes que embrujar es a Oliver
Atton, ese es nuestro enemigo a vencer.
-
Pe…pero capitán
pensé que Price…
-
Price?? Es
solo un portero, ningún portero solo es invencible, pero si ese portero tiene
como soporte un buen jugador si lo puede ser, y ese soporte es el capitán del Japón.
-
Y dime Cris que piensas de los demás jugadores?
No los estas menospreciando?–la pregunta provino de
Michel le Vans, era el único que se atrevía a llamarle Cris,
Van Helsing lo estudio con la mirada y una pequeña sonrisa broto de sus labios.
Todos se extrañaron de ver sonreír al joven capitán. Muy pocas veces lo hacia.
-
Los demás
son problema tuyo Le Vans, tu eres el jefe defensivo.-respondió tajante.
-
No me
refiero solo a los atacantes, hablo de Misaki, Sawada y Jhonson, son excelentes
manejadores, los japoneses no solo dependen de un jugador es una selección de
muchos atributos.
-
Si, Michel
tiene razón –agrego Saint Giacomo, Van der Elder y
Van Helsing intercambiaron miradas en silencio.
-
Van der Elder, explícales mi opinión por favor, estoy algo
cansado iré a dar un paseo. –el capitán belga se dio media vuelta y le
observaron alejarse como siempre sin decir otra palabra. nadie se sorprendió
ante tal reacción, de hecho ya se extrañaban que hubiese durado tanto tiempo en medio de una
conversación.
-
Y Bien… –rompió
el silencio Van Kreblens fastidiado, sobre todo después de la sarta de bromas
en su contra, deseaba irse a comer. –ya que el jefe se fue… continúen.
-
Si anulamos
a Atton quebraremos el eje de medios japonés, aunque Misaki, Jhonson y Sawada
son excelentes no podrán soportar los avances de Allistar y Oscar (oscar Krauss
léase capitulo 3 análisis de Charles Von Breston) por las bandas y los míos junto a Enzo por el
centro, si inutilizamos a Atton con una marca de “hierro 90” (NOTA DE AUTOR: “Hierro
90”: marcaje a presión toda la cancha durante los 90 minutos del partido, es de
acotar que solo fue utilizada una vez por los belgas durante el mundial de México
86 en contra de Diego Maradona en semifinales por parte de Enzo Sciffo, sin dudas fallo en aquel entonces ya que Diego perforo
la valla Belga en dos ocasiones a pesar del esfuerzo de Sciffo,
el responsable de aplicar este tipo de juego debe ser mas veloz y resistente
que su marca para poder ahogarlo. Se debe tener una excelente condición física
para ser intentada y su probabilidad de éxito varia de un 45 a un 50% es
demasiado riesgosa y casi no se pone en practica debido a la brecha que se deja
al sacrificar un jugador, es por resumirlo una táctica bastante ortodoxa en la
actualidad) sin duda podremos abrir una brecha por su posición.
-
Pero eso es
casi imposible, si utilizamos un hierro 90 sacrificaríamos un jugador! –exclamo Staelens alterado. –y como veo las cosas Atton se
aprovecharía de arrastrar esa marca para abrirle el camino a Hyuga y a Shingo
en el ataque, además su jerarquía de juego puede ser sustituida por Andy
Jhonson
-
Si eso lo
se, por eso se hará en dos fases. –respondió.
-
En dos
fases?? A que te refieres Vincent? –pregunto Le Vans.
-
Simple, los
primeros 25 minutos de cada tiempo jugaremos a la defensiva como nos dijo
nuestro DT, replegados en zona, en esos 25 minutos aplicare el hierro 90 sobre
Atton, ese trabajo lo tomare yo personalmente, he visto su modo de juego y podré
retenerlo. Los otros 20 minutos de cada tiempo corren por cuenta de Stalensa.
-
Stalensa? –le
pregunto Staelens incrédulo, los demás observaban a Van der
Elder confundidos, este ultimo sonreía.
-
Víctor
posee mayor velocidad que yo y su resistencia es buena, el se encargara de
suplir mi marca contra Atton mientras yo voy al ataque, además con Van Helsing
y mi persona en la ofensiva les aseguro que no les dejaremos salidas a sus
recuperadores para arriesgar con Atton o alguno de sus volantes, estarán
demasiado ocupados defendiéndose para pensar en atacarnos, por otro lado
Stalensa podrá dejar su posición sin menguar nuestro desempeño.
-
Ese es un
plan de mucho riesgo –intervino Oscar Kraus que había dejado de lado su libro
de poemas, había permanecido fuera de la conversación desde el inicio de esta,
aun así no perdía detalle de la misma haciendo gala de su extraordinaria
capacidad de azar dos conejos al mismo tiempo (leer Poesia
y prestar atención), el joven de 18 años de edad y ojos Rojizos poso su mirada
en Van der Elder, era de estatura mediana, 1.77cms y
cabello rubio, poseedor de unas largas extremidades era apodado por sus
compañeros como “el flaco” obviamente por ser su característica principal su
delgado cuerpo, sin embargo era en extremo rápido y de una fortaleza física
increíble para alguien de su contextura. Era considerado el romántico del grupo
debido a su gran afición por los poemarios. También se le conocía como “Einstein” por su corto pero desordenado cabello que al
parecer nunca peinaba. Todos le veían como una mezcla perfecta de intelectual,
pandillero y jugador de soccer. El y van Helsing poseían
rasgos sociales en común, como el intercambiar escasamente palabras con los demás,
con la diferencia de que Krauss era ciertamente mas
abierto y amigable que su contraparte.
-
Vaya, veo
que dejaste de lado tus poemas y te interesas en la conversación –le dijo Van der Elder
-
me dio
curiosidad la forma como están menospreciando a los japoneses, no niego que será
una experiencia bastante interesante lo que plantean pero debemos proceder con
cautela. –respondió abriendo su libro nuevamente enfrascándose una vez mas en
la lectura.
-
No es
menosprecio, es jugar tácticamente con sus mentes, tu mejor que nadie sabes a
lo que me refiero, crear confusión en el rival y darles a entender que nuestro
sistema no es lo que parece ser, será nuestra ventaja, el factor sorpresa
sumado a nuestra capacidad de desempeño será lo que nos lleve a la victoria, si
los menospreciásemos no estaríamos aquí discutiendo estos asuntos y me encontraría
en mi casa pasando un rato agradable con mis hermanas
-
Vincent
tiene razón, es una buena idea lo que propusieron Cris
y el en el foro, si nos concentramos en jugar este partido aprovechando las
supuestas debilidades de nuestro rival podremos, si acertamos, sacar algún
fruto de todo esto, de cualquier forma estamos también preparados para
enfrentarles y ganarles en cualquier terreno existan o no tácticas de uno u
otro bando- Van der Elder asintió el comentario de Le
Vans con una sonrisa, los demás cabecearon en aprobación. –ahora sigue
explicando el plan Vincent.
-
Esta bien
pero si captan la idea de todo esto no? –todos
aprobaron con excepción de Van Kreblens que se encogió de hombros
-
Entiendo, déjame
rebobinar, en esos 25 minutos vas a exprimir a Atton, luego los 20 minutos
finales cuando vayamos al ataque en ofensiva total soltaras su marca y te unirás
al capitán Van Helsing dejando tu trabajo de Hierro 90 a Víctor (leer capitulo
3 Análisis de Brenston “Víctor Stalensa”)…
-
Estas en lo
correcto excepto por un pequeño detalle Michel…
-
Al carajo no entiendo nada!!! – le interrumpió
Van Kreblens quejándose malhumorado, Staelens, Saint Giacomo y Krauss soltaron
una carcajada ante la mirada de confusión de su compañero.
-
Veras Ally,
entiendes que los primeros 25 minutos de cada tiempo jugaremos solo a la contraofensiva
defendiéndonos en Diamantina zonal (NOTA DE AUTOR: diamantina zonal es una táctica
de defensa en la cual los 4 jugadores de la línea defensiva forman un rombo en
el área quedando dos liberos uno delante del otro y
los dos restantes cubriendo los flancos, si se aplica cuando el equipo repliega
sus líneas del medio campo y ofensivas crea un embotellamiento en la cancha
defendida tal que obliga al contrario a jugar a los centros ya que llegar al área
en toques cortos es muy difícil, se utiliza mucho cuando se juega de visitante
y se tiene la ventaja en el marcador para preservarla lo mas posible *
* *
* ).
-
Si así es –asintió
el gigante.
-
Bien,
durante ese periodo mi misión será ahogar a Atton lo mas posible, provocando en
el cansancio físico y mental, como estaremos defendiendo zonalmente no
tendremos que preocuparnos por la brecha que dejare en mi posición ya que estaré
cubierto por Enzo debido al repliegue de las líneas de ataque y del mediocampo,
me captas? –El fortachón con una sonrisa de
entendimiento en su rostro asintió entusiasta.
-
Que bruto!! –murmuro Saint Giacomo
-
Que demonios…??!! Te oí maldito semáforo!!.
-
Vamos vamos!! No de nuevo! respeten mi presencia! –intervino Staelens adoptando la
pose de altivez que lo caracterizaba.
-
Jajaja!!!
No seas payaso Rufus!! Tu presencia?? –exclamo Van
Kreblens. Los demas reian.
El portero belga se paso una mano por su larga cabellera orgulloso.
-
JA! Claro que si! Que acaso en estos
meses que llevamos juntos en la selección no terminan de darse cuenta que sin
mi son solo un patético grupo de monos?.
-
Oh por
dios! Otro delirio de grandeza!
Rufus tu deberías acompañar a Ally al psicólogo también, a ver si les sale
consulta de “curo 2 idiotas por el precio de uno” –el comentario de San Giacomo
enervo los nervios del gigante que le propino un fuerte puñetazo sobre la
cabeza.
-
Oye ally esa estuvo buena a ver si así respetan mi estatus JA!
-
No seas imbecil Rufus! Lo hice para defender mi orgullo, este enano
solo se la pasa insultandome. –respondió ofuscado.
San Giacomo se tomaba la cabeza intentando menguar el dolor.
-
Maldito Bob Marley, Brujo del demonio eso
me dolió!! –exclamo el joven con una lagrima
recorriendo su mejilla los demás reían con el espectáculo.
-
Apostaría
mis calzones a que el mejor del equipo soy yo! –agrego
Staelens eufórico.
-
Eso es una
gran babosada Rufus! Deberías bajar de esa nube tan alta en la que vives sino
quieres matarte de decepción el día que te des cuentas de quien eres.
-
JA! Eso es por la envidia Semáforo!
Debes reconocer que mi posición en el equipo es Clave!.
-
Importante
tu!? Jajaja para eso tenemos
a Kenn, es mejor portero que tu!
no se como aun sigues de titular pedazo de arrogante! –respondió San Giacomo
enojado.
-
Eso es
irrelevante ahora, pero si lo desean pueden hacer una pequeña apuesta monetaria
para el partido de mañana… –todos callaron cuando se escucho la voz de van der Elder - les propongo esto, el que saque la mas alta
calificación de todas en el análisis que
hace la prensa se quedara con el titulo del mejor y se llevara la apuesta que
opinan? –Van der Elder sonreía
divertido con la idea que se le acababa de ocurrir, de pronto todos le miraban
pensativos y en silencio.
-
Yo acepto! JA! Será el dinero mas fácil que habré
ganado en mi vida ¡ será como quitarle un dulce a un
bebe.
-
Yo también! Si con esto contribuyo a bajar de las nubes a Rufus con
todo el gusto del mundo lo haré –dijo San Giacomo sonriente.
-
Yo entro! … Y yo! –respondieron Le vans y Van Kreblens respectivamente.
-
Y tu Oscar? No apostaras? –le pregunto Le Vans
a su compañero que leía desinteresadamente.
-
No, conozco
muy bien mis limites como jugador y no es necesario que demuestre nada, aunque
les confieso que será algo divertido, así que pensándolo bien, entro!.
-
Bien,
jóvenes! Depositen sus apuestas, que les parece 100 dólares
cada uno –propuso Van der Elder. Sus ojos azules
destellaban malicia pero nadie lo noto.
-
QUE!¿¿? 100 dólares!! –exclamaron
escandalizados.
-
Si, porque
no? A menos que valoren su potencial por debajo de esa
cifra, si es así pues que decepción…
-
Esta bien,
esta bien, aquí están los míos, ahí van mis viáticos de hoy… -un Le Vans
apesadumbrado saco de su billetera un flamante billete de 100 dolares americanos. Los demás le siguieron depositando en
las manos de van der Elder la cantidad requerida.
-
Bien, el
total de la apuesta es… 500 dólares, a esto le agrego mi contribución… son 100 dólares…
600 dólares! Por cierto si son justos le dirán a los demás
de la apuesta para que participen.
-
“Vaya! Si entran todos serán 2000 dólares!
Que bien la pasare en Paris con esa cantidad jaja” –pensó
Staelens babeando.
-
Se lo que
estas pensando Rufus! No creas que esos dólares van a ser tuyos, yo me
encargare de que eso no suceda. –dijo San Giacomo al notar la cara risueña de
su amigo –me va a encantar poder salvarte el trasero durante el partido para
sumar puntos jaja!–agrego sarcásticamente.
-
Ja! Eso lo
veremos semáforo, pinta tu cabello de un Rosa claro porque vas a parecer niñita
en comparación a mi mañana!.
-
Bien, bien,
calmados, vayamos mejor a buscar a los demás, si vamos a hacer esta apuesta
vamos a hacerla bien. –agrego van der Elder mientras
avanzaba rumbo a la entrada del hotel, los demás le siguieron con excepción de Krauss
que permanecía sentado leyendo. Este ultimo al notar que estaba quedándose solo
se levanto dispuesto a unírseles.
-
Muchachos
ya no tengo ninguna duda de que vamos a vencer al Japón e iremos a Paris –dijo
Van der Elder poniendo una mano en el hombro de
Staelens y la otra en el de Van Kreblens mientras caminaban.
-
Porque lo
dices? –pregunto Staelens a su derecha
-
Es que lo
tenemos todo muchachos, tenemos a un ser superior de otro planeta en el arco
–dijo palmoteando la espalda del joven portero henchido de orgullo que sonreía
a su lado –tenemos a lo sobrenatural también de nuestro lado –su mirada se poso
en el gigante que le miraba extrañado – y por ultimo tenemos lo mas importante
para ganar…
-
Ah si? Y que es?? –preguntaron todos al unísono,
incluso Krauss que se les había unido y caminaba detrás con Le Vans se unió a
la interrogante curioso.
-
que con
estos 600 dólares, la estrella del equipo es decir yo Vincent, podrá darse algunos lujos antes de darlo todo en el juego
de mañana.
-
QUE
DEMONIOS!!... –exclamaron todos sorprendidos ante ese
comentario pero para cuando quisieron reaccionar Vincent Van der Elder no en vano apodado el fantasma había desaparecido…
con el dinero de las apuestas…
La noche había llegado a la capital belga acompañada del
intenso frío que la caracterizaba en esa
estación, ya con el ultimo trimestre del año cercano los fríos
provenientes del norte de Europa comenzaban a afectar suelo belga un poco mas
temprano de lo esperado y a pesar de que
el cielo lucia despejado abarrotado de luminosas estrellas ofreciendo una
completa panorámica de las numerosas constelaciones a el asociadas y sin ningún
rastro de niebla o indicios de nevada, una delgada película de cristales de
hielo se adhería a los tejados y superficies de muchos edificios de la capital
como consecuencia de la helada invisible que afectaba al clima en ese momento.
muchos expertos denominaban este fenómeno como “el frío boreal”
por su similitud al frío polar, y aunque era sin duda menos intenso se podía sentir aun cuando el sol arropara
con intensidad a la ciudad en sus tardes mas brillantes, un poeta renacentista foráneo
una vez llamo este fenómeno “El aliento del diablo”, adjetivando así lo que
después seria llamado “Pre nevada invernal” o
“preludio al invierno”.
Cerca de la estación central de trenes con el objetivo de
generar un poco mas de calor a su cuerpo un joven caminaba lentamente frotando
sus manos la una con la otra cruzadas en la parte baja de su espalda, su cabellera
rubia trenzada se mecía levemente con cada movimiento y miraba fijamente cada uno de los pasos que
daba sin prestar atención a lo que tenia al frente, pensaba cabizbajo
extraviado en los confines de su mente planificando y maquinando como lo hacían
los genios lo que iba a ser de su desempeño al día siguiente, sin duda el día
mas importante de su vida, tan distraído del entorno que lo rodeaba estaba que
mas que un humano podría decirse que parecía un autómata sin rumbo fijo. Al
pasar frente a la entrada de un pequeño negocio de comestibles no se percato que la puerta de este había sido
abierta chocando irremediablemente su cabeza contra el duro cristal que la protegía,
el golpe no fue muy fuerte pero lo imprevisto del mismo provoco que cayese
sobre sus posaderas quedando sentado en la fría y húmeda acera con una mirada
de confusión en sus ojos, del lugar salio muy asustada una hermosa joven de
cabello oscuro y ojos brillantes que dejo sus paquetes en el suelo y le tendió
la mano para ayudarle con un leve rubor adornando sus facciones. Sin duda había
sido la causante del percance pudo deducir por la expresión que estaba
adoptando la chica
Christopher Van Helsing no sentía enojo, pero tampoco
felicidad, el golpe no le había afectado pero sentía vergüenza por la abrupta caída,
le envió una pétrea mirada a la joven que le evitaba apenada disimulando lo
mejor que podía su turbación, después de incorporarse sin mucho esfuerzo tomo
los paquetes de su inesperada compañía notando que estaban bastante pesados.
-
lo siento
yo… no me fije que debía abrir la puerta hacia adentro –trato de explicar la
joven nerviosa, Van Helsing la observaba glacialmente sin expresión alguna. –oh… perdona no tenias que levantar mis paquetes… -agrego al
notar sus compras en los brazos del delantero belga -que vergüenza primero te
atropello y…
-
no es ningún
problema –le interrumpió secamente.
-
Oh…bueno,
no te hiciste daño verdad?
-
No.
-
Es un
alivio, pensé que te había causado algún daño me alegro que no fue así –una
sonrisa de alivio se dibujo en sus labios, el joven la observaba fijamente a
los ojos sin pestañear. A Malena Van der Elder le
daba la impresión de que lo conocía de alguna parte, se preguntaba si estaba
enojado con ella y si solo por cortesía no se lo demostraba, decidió averiguarlo.
- Veo que vistes un equipo (mono, etc) parecido a los que usan los futbolistas de la
selección, eres fanático del soccer?.
-
No. –respondió
Van Helsing, la joven que estaba frente a el asintió levemente su comentario
con la cabeza.
-
Oh ya
veo, disculpa solo quería….
-
Mi nombre
es Christopher Van Helsing. – dijo sin
quitar la mirada de sus ojos, Malena sentía con mas intensidad como se incrementaba su turbación
al notar que el joven no despegaba esa mirada tan glacial de ella. Además al
escuchar su nombre reconoció de inmediato a su interlocutor.
-
Mi… el mío
es Malena, Malena Van der Elder. –el tono de su voz
bajo levemente haciéndose casi
inaudible.
-
Entonces
eres pariente de Vincent Van der Elder. –agrego el,
ambos permanecían plantados el uno frente al otro mirándose fijamente bajo el
intenso frío.
-
Tu eres…
el capitán del seleccionado… Vincent me ha hablado de ti, cuando escuche tu
nombre me di cuenta. Pero porque me dijiste que no eras fanático del soccer?
-
Soy jugador
de soccer no fanático –respondió suavemente. La joven
asintió apenada su explicación bajando la mirada. –tienes unos lindos ojos…
–agrego seriamente sin dejar de mirarla. La joven enrojeció completamente y comenzó
a temblar a causa del frío pero sobre todo por sus nervios.
-
G..gracias…
yo….
-
Estos
paquetes están muy pesados, aceptare tu disculpa si me permites ayudarte a llevarlos
a tu casa –Malena no comprendía el extraño carácter del chico que estaba frente
a ella, hace unos momentos pensó que esa mirada tan fría en sus ojos era causa
del supuesto enojo que debía sentir por haber sido golpeado por ella, pero a
medida que se había desarrollado la pequeña conversación noto que esa mirada
tan enimagtica y vacía pero a la vez tan sensual y
galante era natural en el, le asusto un poco el comentario que el había hecho
de sus ojos pero luego se dio cuenta que quizás era la única manera que tenia
de demostrar amabilidad. Vincent ya le había dado antecedentes de lo solitario
y extraño que era el capitán belga, pero jamás lo imagino así, un chico sin
duda apuesto y respetuoso, extraño pero muy cándido y amable a su manera.
-
Esta bien,
me dará gusto saber mas de usted capitán Van Helsing –dijo sonriéndole una vez mas, esta vez era una sonrisa de tranquilidad. Ambos
comenzaron a caminar juntos mientras en el estrellado cielo se comenzaban a
generar las primeras estelas de niebla.
En una de las habitaciones del Stafflens Vincent Van der Elder, sub Capitán del
seleccionado belga reía a placer recostado en la cama imaginando los rostros de
sus compañeros ante su espectacular huida minutos atrás, los 600 dólares
producto de su fabulosa estratagema yacían
a su lado desordenados como si un fuerte ventarrón los hubiese desparramado por
el lugar.
El Brillante Centrodelantero Belga sabia muy bien cuan
enojados estarían sus compañeros y se divertía tratando de imaginar lo que en
ese preciso momento pasaba por cada uno de sus pensamientos, estaba claro que
todo había sido una broma y que lo de las apuestas era cosa seria pero no resistió
la tentación de animar un poco las cosas con las acciones que decidió tomar al
respecto. Recordó nuevamente las expresiones en sus rostros y se carcajeo
divertido.
Y es que A pesar de la dura vida que el joven rubio había tenido que vivir desde la muerte de sus
padres nunca había perdido su carisma con las personas y su positivismo ante
todo reto que se le presentaba, gozaba de una inteligencia superior a la promedio
en chicos de su edad, virtud que solo compartía en ese grado con Christopher
Van Helsing ambos considerados los cerebros
mas brillantes y calculadores de la selección, la pareja que ambos formaban era
sencillamente formidable, tenían casi los mismos pensamientos en cuanto a
planificaciones y estrategias de soccer se refería, y
aunque no se dirigían mucho la palabra debido al hermetismo ya acostumbrado de
su capitán siempre que intercambiaban ideas coincidían asombrosamente en todo,
muy en el fondo se admiraban mutuamente, el 50% de las acciones belgas en un
terreno estratégicamente se debía a aportes hechos por ellos dos, un vez hasta
el mismo D’ Varennes reconoció que si esos dos no fuesen tan brillantes e
indispensables como jugadores sin duda harían una gran carrera como técnicos.
en el campo de juego su sincronización era asombrosa, se
complementaban tan perfectamente que prácticamente el grado de error entre una
jugada llevada a cabo por ambos era muy cercano a la nulidad, muchos equipos a
nivel mundial tenían a sus llamadas parejas de oro, estaban Atton y Misaki en Japón y otros tantos de la misma importancia en
otros rincones del planeta, pero la pareja que formaban los dos belgas era muy
particular, ninguno de ellos celebraba sus goles, y jamás habían intercambiado
felicitaciones después de triunfar en un partido, de hecho ni siquiera eran
amigos, ambos se dedicaban a lo que habían sido destinados, a jugar al soccer y conseguir los objetivos, la filosofía que
aplicaban era muy similar, ¿porque celebrar cuando aun no se había alcanzado la
máxima gloria?, compartían la ambición, la pasión y la necesidad de ganar cada
uno a su manera. Y lo mas importante, se respetaban el uno al otro como
jugadores y personas.
Vincent tomo los billetes uno a uno ordenándolos en sus
manos para finalmente guardarlos en el bolsillo de su chaqueta, ordeno lo mejor
que pudo la arrugada sabana de su cama y salio de la habitación rumbo a
explicarles a sus compañeros la pequeña broma que les había jugado. Detrás de
el, una oscuridad total reclamo para si el pequeño santuario de sus aposentos
cuando el joven apago la luz y cerro la puerta suavemente…
Bruselas, a pesar de ser una urbe capital no era una ciudad
muy grande en comparación a otras del país, Las distintas caras de Brussel (Bruselas) se ven reflejadas en los cuatro barrios
imprescindibles para cada visitante. En primer lugar la Ciudad Baja,
desde el Manneken Pis pasando por la Plaza Mayor
hasta el Botánico. El Barrio Real en la Ciudad Alta se extiende entre el
parque Warande y el Palacio de Justicia. En el norte
de la ciudad se encuentra el Heizel con el Atomio y Bruparck ambos cercanos
al Estadio Nacional “Rey Balduino”. Y justo fuera del
centro están el Parque del Cincuentenario y el Barrio Europeo.
la capital de Flandes, es a la vez la capital de Europa y de
Bélgica. Con varios monumentos, parques y palacios destacados, la monarquía ha
dejado su impronta sobre la ciudad. Brussel
(Bruselas) es también una metrópolis llena de música, ya sea clásica o moderna,
pop o jazz. Y los bruselenses son, gente
encantadora y hospitalaria con el corazón abierto y un particular sentido del
humor. Amberes, la ciudad portuaria enclavada unos cientos de kms al noroeste es de hecho considerada mas importante
geopolíticamente que esta debido a su rol como el segundo puerto de mas
importancia en Europa, aun así en la bella capital belga el romanticismo, la tradición,
la cultura y sobre todo la maravillosa y misteriosa magia que atrae a miles de
poetas, escritores, pintores y artistas de muchos países no tiene comparación,
“es la ciudad mas calida y hermosa de Europa aun en sus invernadas mas frías”
se escucho decir una vez al gran poeta Desuverre un
eterno enamorado francés que fue enviado a principios del siglo XVIII por
ordenes del rey Luis XV a componer para una de las hijas del rey belga el
famoso poema “Le amour” una pieza de arte que seria
considerada muchos años después la verdadera cara del amor reflejada en
palabras, tan extasiado quedo el dulce escritor con la hermosa ciudad y su
gente que no regreso jamás a su Francia natal y termino sus días dedicando sus
inspirados escritos a la misteriosa ciudad que brilla bajo el fulgor de sus
luces eternamente vigilada por las estrellas.
Sin dudarlo, cuando se piensa en la Europa romántica, en la
Europa de las luces, de los enamorados y renacentista se piensa en la capital
belga, un pedacito del cielo esculpido por los hombres en los valles flamencos
de la Europa central.
Patty Sanae recorría con entusiasmo cada centímetro de
aquellas luces de la ciudad que se reflejaban en la débil capa de niebla que
empezaba a arroparla frente a sus hermosos ojos café, había decidido tomar un
paseo al mirador en el que se encontraba el cual estaba ubicado en una de las
colinas mas altas de la periferia de la ciudad, desde allí tenia una clara visión
de la belleza que abarcaba el extenso valle donde la capital descansaba. El
mirador era visitado por muchos turistas y a pesar del frío se podían ver
algunas parejas de enamorados actuando para la luna y las estrellas prodigándose
sus mas intimas caricias disfrutando de lo mágico del lugar, Patty reflexionaba
sobre lo irónica que era la vida al guiarla a un lugar tan hermoso sin poder
compartir esa experiencia con la persona mas importante de su vida, apoyo su
cuerpo un poco mas sobre el barandal que la protegía del abismo frente a ella y
apoyo su cabeza en sus manos entrecruzadas sobre su barbilla, una lagrima se
deslizo por su mejilla aderezada con melancolía, cerro sus ojos y dejo vagar su
mente mientras sentía el frío aire acariciar su rostro secando la débil lagrima
que había derramado.
A veces se preguntaba si el amor mas que un regalo no era
mas bien un castigo para personas como ella, y es que para Patty Sanae la vida había
sido un poco injusta en ese aspecto, siempre
había sido una mujer de un solo corazón, su amor fue dado como ofrenda
al capitán japonés y sus ofrendas eran de por vida, eran eternas. Sin embargo
una ofrenda bien podría ser rechazada o bien aceptada, pero la valiosa ofrenda
que ella ofrecía a su amor sufría el mas injusto y cruel de los castigos, la
incertidumbre, la incertidumbre de no saber si seria aceptada o no, la
incertidumbre de no saber si ese amor tan puro que había nacido en su corazón
desde que era una niña y que cada día se devoraba un pedazo mas de su alma
seria complementado por la persona que amaba.
Para ella la esperanza seguía latiendo en su entristecido corazón,
pero ese latido se hacia cada vez mas débil y temía que algún día acabara por
desaparecer, sabia que su corazón se secaría como se secan los pétalos de las
rosas si ese latido se marchitaba y temía en lo mas profundo de su ser que esa
posibilidad se hiciese real algún día.
La joven observaba las estrellas que se ponían mas allá del
horizonte de la ciudad cuando sintió una mano que se aferraba a su hombro
izquierdo haciendo que su cuerpo se estremeciese de emoción, giro sobre sus
talones y se encontró frente a la mirada de su eterno capitán que la observaba
fijamente con un serio semblante adornando las suaves facciones que tanto
adoraba, el joven le prodigo una de las sonrisas mas hermosas que jamás le había
visto dibujar en esos anhelados labios y Patty Sanae se sintió desfallecer ante
el sueño que se le presentaba en aquel hermoso paraje enclavado en una de las
colinas mas románticas del mundo entero. Después de todo la esperanza es lo
ultimo que puede perder el corazón humano. Y mas aun “en la ciudad mas calida y
hermosa de Europa aun en sus invernadas mas frías”.
Instantes después su sueño se había esfumado…pero no sus
esperanzas.
Benji Price y Misado Fujita caminaban a través de los
jardines del Stafflens, llegaron al hermoso ciprés, el mismo en el que el capitán
japonés había pasado la noche dos días atrás, Oliver le había comentado a Benji
sobre ese lugar y decidió invitar a
misado a conocerlo esa noche, no se había sentido muy bien todo el día y tomo
la determinación de poner en orden sus asuntos y el principal de ellos era la
joven que caminaba a su lado reflejando en sus ojos un brillo que lo
hipnotizaba inexplicablemente.
ambos se sentaron bajo el cobijo del árbol que les protegía de
la débil helada que se hacia cada vez mas espesa y allí uno al lado del otro se
contemplaron tácitamente intensificando el momento.
-
Es un lugar
muy bonito, gracias por invitarme –rompió el silencio misado, el joven esbozo
una sonrisa nerviosa ante el cumplido.
-
Oliver me
hablo del sitio y…. pues pensé que te gustaría conocerlo… -explico con voz
entrecortada.
-
Benji?
-
Si?
-
Que piensas
de lo que sucedió la noche pasada? –pregunto
seductoramente mirándole con ternura.
-
Eh… bueno…
yo…bien, se sintió … bien, es decir fue algo nuevo
para mi… nunca había besado a una chica…claro! No es que haya besado chicos no
vayas a pensar que… -Misado reía con las explicaciones de su compañero.
-
Te entiendo
no te preocupes… -le interrumpió la joven acariciando una de sus mejillas, el
portero japonés se ruborizo en el acto.
-
Esto… -hizo
una pausa tomando la mano que descansaba en su mejilla – …esto
es nuevo para mi… me siento extraño…
-
También es
nuevo para mi Benji… ese también fue mi primer beso.
-
No lo digo
por el beso, es decir… me gusto mucho pero… tal vez fue una especie de… bien…
-
Que quieres
decir? –le interrogo ella extrañada, Benji bajo la
mirada avergonzado ante la mirada de sus ojos escrutadores. Esa mirada lo
desarmaba y no podía perder el valor en ese momento.
-
Bien, que
va a pasar con el chico que dices que amas? – pregunto
vacilante. los ojos de Misado se llenaron de lagrimas al escucharlo, el joven
portero se puso nervioso y comenzó a desesperarse por lo imprevisto de la reacción.
–Misado…lo siento… no quería presionarte, si quieres podemos olvidar esto, por
favor no llores, no puedo verte llorar por favor dime que puedo hacer… -suplico
preocupado acunándola en sus brazos, ella apoyo su cabeza en su pecho una vez
mas como la noche anterior. Ya le estaba gustando estar así de cerca suyo.
-
Eres… eres
un tonto Benji… -susurro suavemente, haciéndole sentir su respiración calurosa
pegar contra su cuello. –aun no te has dado cuenta que el chico al que amo esta
aquí conmigo. –el joven la separo de si enfrentando nuevamente sus miradas esta vez con sus
rostros a escasos centímetros de tocarse, el poso sus labios en cada una de sus
húmedas mejillas limpiando con un beso sus lagrimas sintiéndose el ser mas
afortunado del planeta, estaba allí besando tiernamente a la criatura mas
hermosa que había conocido en su vida, experimentando por primera vez el estar
enamorado y lo mejor de todo, era correspondido.
-
Yo… creo
que te amo… Misado. –susurro suavemente perdiéndose en un apasionado beso de
amor.
“El amor es un regalo que llega a
nuestra existencia como algo único e irrepetible, aunque los seres humanos
hablamos del primer amor, el verdadero y único amor solo puede sentirse una vez
y para el resto de nuestras vidas, lo demás son solo experiencias o
confusiones”
Anonimo.
Steve Hyuga diviso entre un grupo de personas frente al
Stafflens al joven centrodelantero belga Vincent Van der
Elder quien caminaba distraído contando entre sus manos lo que le pareció eran
billetes o alguna clase de papeles, sintió la necesidad de llamar su atención
pero ya el rubio jugador lo había divisado y se dirigía hacia el a paso lento
asomando una sonrisa en sus labios mientras se acercaba, el delantero Nipón se
extraño pero aun así se detuvo a esperar con curiosidad por su antagonista.
-buen dia Steve Hyuga,
-le saludo cortésmente ofreciéndole su mmano, el japonés correspondió al saludo
extrañado todavía.
-Van der Elder,
preparado para el encuentro de mañana?.
-siempre amigo Hyuga, siempre estoy preparado
para todo, eso nunca lo dude –respondió sonriente. A Steve le sorprendía la
candidez que sentía despedir del joven frente a el.
-entonces
valdrá la pena el partido de mañana, me gusta enfrentar rivales que
ofrezcan una buena batalla, así podré dar todo de mi para demostrar que soy el
mejor.
-es bueno saber que posee una gran estima y
optimismo por su persona amigo Hyuga, sin embargo tendré que apaciguar un poco
esos ánimos cuando salgamos victoriosos en el encuentro de mañana, muy a mi
pesar claro esta, ya que no se porque razón usted comienza a simpatizarme –Steve
quiso enojarse por esos comentarios pero a diferencia de los diferentes retos
verbales que había enfrentado con anterioridad con otros contrincantes la manera
tan respetuosa como se expresaba su rival simplemente lo confundía cada vez
mas, a diferencia de Van Helsing, la arrogancia, principal fuente de energía en
jóvenes como ellos era manejada de una forma muy peculiar por el central belga
frente a el.
-si, eso tendremos que verlo, también me alegra
que estés tan optimista Van der Elder.
- el optimismo sin duda es un arma que debemos
explotar al máximo, nos llena de ánimos y alegría para disfrutar los retos de
la vida, pero eso me imagino que ya lo sabia amigo Hyuga.
-la verdad mas que optimismo tengo confianza en
el triunfo sobre ustedes mañana van der Elder –agrego
tajante el japonés mirándole suspicazmente, van der Elder
intensifico su sonrisa.
-cada vez me sorprende mas su estado de animo
amigo Hyuga, pasamos ahora de el optimismo puro y simple a la arrogancia en su máxima
expresión, no niego que la arrogancia es un estado de animo que yo también poseo
en gran cantidad sin embargo me asombro con la forma en que usted la esta
ventilando en este momento, pero no se enoje conmigo por esto que acabo de
decirle, me alegra esa actitud suya, eso solo quiere decir que mis sospechas de
que voy a jugar el mejor partido de mi vida el día de mañana son cada vez mas
exactas y me llena de jubilo el reto que ustedes representan, siempre he amado
la vida llena de retos y con rivales de tan alto nivel y calibre como ustedes
de seguro mas dulcificante y gloriosa será la victoria.
-jaja, la victoria? Sigan soñando Van der Elder,
ustedes serán los únicos derrotados mañana y esas estupideces que dices ahora
solo serán palabras inútiles ya que no me asusta la entupida psicología que
intentas aplicarme. –el joven belga dejo de sonreír y mostró un semblante mas
serio a su interlocutor.
-veo que es muy suspicaz sobre mis comentarios,
pero los dije sin intención alguna de manejo psicológico y si así fuese
perdóneme pero estaría aplicando una psicología muy absurda y fuera de orden, también
soy de los que piensan que en el soccer todo se gana
en una cancha y con un balón en los pies no con palabras, no se confunda amigo Hyuga,
no trato de aplicar nada en este momento, solo sentí la necesidad de intercambiar
algunas palabras con usted, además no olvido que le debo algo por el suceso con
mi hermana Sophie y mi verdadera intención solo era esa. De hecho quería
invitarle a que cenara junto a mis hermanas y yo en mi casa ya que me dieron
permiso de hacerlo antes de la concentración de esta noche. –la invitación del
belga desarmo a Steve que seguía observándolo con desconfianza, sin duda esa no
seria la única intención del rubio pensaba, y aunque kamo les había prohibido
expresamente salir del hotel sin compañía federada no resistía la tentación de
asistir a esa cena. –entonces? Acepta mi invitación? –pregunto Van der Elder
sonriendo nuevamente, en sus ojos se notaba un brillo zorruno de picardía.
-acaso intentas hacer que me expulsen del
seleccionado Van der Elder?, me imagino que ya sabes
que si salgo del hotel sin permiso voy a ser expulsado.
-si, lo se, sin embargo no estaría de mas
invitarlo amigo, de cualquier manera, ese es asunto suyo no mío, yo solo
extiendo mi invitación, usted será el que decida, tan simple como eso, una
propuesta, una decisión. –a Steve las palabras aparentemente disfrazadas del
joven le tenían sin cuidado, no quería correr riesgos pero algo le impulsaba
internamente a romper las reglas y seguirlo, había algo dentro de si que le
auguraba una velada interesante si asistía a esa cena. Observo fijamente a su
rival pensando sobre que decisión tomar mientras este ultimo le sonreía
afablemente contando entre sus manos lo que era en efecto billetes americanos.
-esta bien, acepto Van der
Elder, no se que intenciones te traes pero aceptare el reto. –respondió
secamente.
-la verdad me extraña que lo haya tomado como un
reto amigo Hyuga…
-y por favor no me llames amigo Hyuga!... –le interrumpió
enfadado –suena estupido…
-jajaja, muy bien
Steve, o Hyuga? Con cual se siente mejor amigo Hyuga? –exclamo divertido.
- Solo mis amigos me llaman Steve, asi que te pido que me llames Hyuga Van der
Elder.
-es razonable Hyuga, bien, nos vamos?
-ahora? Pero…
-claro, ya van a dar las 8.30 PM, tendremos una
hora para comer y estar aquí para las 10.00 PM que es la hora pactada por mi
entrenador para regresar. –explico el rubio mirando su reloj de pulsera, Steve
le miro confundido pero aun así comenzó a seguir los pasos de su extraño
acompañante, en las calzadas de salida del Stafflens algunas personas
observaban con mucha curiosidad como conversaban 2 jóvenes ataviados con sus
respectivos uniformes deportivos de practica, uno con el sol naciente pintado
en su espalda, otro con el escudo heráldico del reino belga.
-muchas gracias por acompañarme a mi casa capitán
Van Helsing –Malena Van der Elder trataba de ocultar
el pequeño rubor que empezaba a dar calor a sus mejillas debido a las intensas
miradas de la que era objeto por parte del capitán belga, este ultimo bajo los
paquetes que llevaba en sus brazos sobre el pequeño escalón de madera que
servia como entrada al pequeño hogar de la joven, ella abrió la puerta rápidamente
y traspaso el umbral.
-quieres tomarte algo?
Puedo ofrecerte jugo de naranjas –ofreció intentando romper el hielo, el acepto
con un movimiento de su cabeza y recogió de nuevo los paquetes
-perdona por la apariencia de la casa, es que
bueno… esta algo vieja y …
-no se preocupe, estoy acostumbrado a lugares
como este –respondió el belga mientras daba un vistazo al derruido hogar de los
Van der Elder, Malena le observo confundida no
sabiendo si interpretar sus palabras como un insulto o un cumplido, decidió
creer que la ultima intención era quizá la mas probable y olvido el comentario.
-bueno, puedes sentarte si lo deseas–dijo señalando
el viejo sofá al lado del joven, este tomo asiento en silencio sin dejar de
detallar cada rincón del lugar, y es que Christopher Van Helsing tenia entre su
infinidad de detalles curiosos el ser muy observador del ambiente que le
rodeaba, la joven tomo los paquetes a la cocina y dejo solo al capitán Belga
disfrutando la pobre estancia
- te gusta con azúcar o o
sin ella? –le pregunto alzando la voz desde la cocina.
-sin azúcar por favor –respondió fríamente. En
sus pensamientos el capitán belga sintió algo de pena por el estado del lugar,
la casa sin duda estaba muy vieja, dedujo que debía tener por lo menos unos 100
años y unos 20 mas sin una sola reparación, observo las profundas y peligrosas
grietas que empezaban a partir las paredes desde el techo y se pregunto si se podría
dormir apaciblemente en un lugar como ese ya que los ruidos debían ser intensos
por las noches cuando todo estaba en silencio, por lo demás pudo notar que los
Van der Elder a pesar del estado de la casa eran muy
pulcros en cuanto a la limpieza, el piso, las ventanas y el mobiliario en
general estaban increíblemente relucientes y el olor en la estancia era muy
agradable.
-aquí tienes –le saco de sus pensamientos la
joven poniendo frente a el un vaso de cristal repleto del esperado zumo. –
disculpa… bueno ya que estoy tuteándote tu también puedes hacerlo.
-gracias…. Esta muy bueno y esta bien, si se
siente mas cómoda voy a tratarle mas informal –dijo después de probarlo.
- bien, será mas cómodo para mi como dices, y me
alegra que te guste el zumo, seria una pena tener que escribirle a la fabrica
del producto quejándome de las bondades del mismo –Van Helsing rompió a reír
con la ocurrencia de la joven, había creido que el
jugo era natural por la pregunta del azúcar.
-perdona por reír así –se disculpo algo
avergonzado al notar que la joven lo miraba confundida -… es que como me
preguntaste lo del azúcar pensé que…
-que era natura? no,
no, discúlpame –respondió sonriendo – mi intención fue esa, la de jugarte una
broma, solo que no esperaba que diese resultado y me sorprendió.
- veo que no tengo una buena reputación no? – exclamo imaginando los antecedentes que le habían dado a
la joven sobre el, sobre todo de parte de su hermano con quien no
confraternizaba mucho.
- la verdad yo no diría eso, solo eres…
diferente –Malena se sonrojo por el comentario que acababa de hacer, le pareció
algo ofensivo de su parte tocar un tema tan delicado como la personalidad del
ariete de la selección.
- si, soy algo diferente, de hecho es la primera
vez que estoy hablando con una persona por mas de 20 minutos –Van Helsing se
vio sorprendido así mismo con lo que dijo, habría jurado que su intención era
pensar ese comentario y no decirlo abiertamente, había algo en ella que
comenzaba a confundirlo.
- algo sabia de ti en ese aspecto, Vincent me
habla con frecuencia de algunas cosas, pero me halaga que estés aquí
conversando conmigo, eres una persona muy agradable.
- bueno, me siento bien conversando contigo,
deben ser tus ojos los que me inspiran confianza en ti. –Malena sintió como la
temperatura de su cuerpo se incremento después de oír a su visitante, no
recordaba haber sentido tanta turbación en toda su vida.
-g…g…gracias, la verdad eres la primera persona
que se fija en mis ojos de esa manera y…bien… es …
-perdona si te incomode…
-no, no… solo es poco común que se fijen así en
mis ojos … pero no le demos importancia. Son cosas mias.
- esta bien como digas –respondió seriamente.
- esperame un ratito
por favor, es que tengo la cena casi lista y no quiero que se queme ya regreso.
- No te preocupes, si lo deseas te dejo para que
estés mas cómoda.
- No…por favor, falta poco, además ya que estas
aquí me gustaría que cenases con nosotros, así enmiendo un poco lo del
accidente que te cause.
- Esta bien, acepto,
imagino que Van der Elder esta por llegar. –agrego mirando
la puerta. Malena asintió con un movimiento de la cabeza.
-bien, esperare un rato mientras reviso la cena
y subo por Sophie, es mi hermana menor y esta arriba durmiendo. –explico la
joven –sientete en tu casa –termino diciendo mientras
desaparecía en el umbral de la cocina, Van Helsing se levanto del sofá dirigiéndose
a una pequeña repisa de madera que sostenía unas fotografías, observo la mayoría
de los portarretratos desinteresadamente recorriéndolos uno por uno tratando de
adivinar quienes eran los personajes desconocidos que aparecían en muchas de
ellas, se quedo prendado de una donde aparecía la joven que acaba de conocer en
un bonito vestido de comunión blanco, se veía muy radiante y feliz, detrás de ella
un señor de gabardina muy alto, rubio y de bigote aparecía acompañado de una
mujer muy parecida a la joven, de hecho pensó que sin duda debían ser sus
padres por el notable parecido de las dos mujeres, la diferencia la hacia el
color de sus cabellos, negro en la chiquilla, rubio en la señora, y ambas se veían
preciosas, Christopher Van Helsing tomo el retrato en sus manos detallándolo
con mas interés. De pronto escucho voces que provenían del otro lado de la
entrada principal y dejo nuevamente la fotografía en el lugar de donde la había tomado. La puerta se abrió e hizo su aparición
su compañero de selección Vincent Van der Elder quien
palideció de asombro al verle. Detrás de el parecía venir otra persona, el
turno de palidecer le toco a al otro joven que le acompañaba cuando también
este le reconoció.
-
Capitán??¿ esto si que es una sorpresa, que lo trae por mi humilde
hogar –Van der Elder lanzo una mirada escrutadora a
su superior, a su espalda Steve observaba expectante la situación, imaginando
que todo el asunto era una vil trampa y que había caído en ella como un imbecil. empezó a sentirse incomodo cuando noto que los
ojos verdes de Van Helsing Brillaban intensamente
-
Tu hermana
me invito Van der Elder, veo que estas relacionándote
con los jugadores del equipo rival, es una especie de estudio antes del
encuentro o algún tipo de plan del que yo aun no tengo conocimiento?.
-
Quien te
crees Van Helsing!! Acaso…-antes de finalizar la frase Steve Van der Elder con un ademán le interrumpió.
-
Señor
Hyuga, disculpe mis pésimos modales, aunque no estoy en mi casa demás esta
darle la bienvenida no es así Van der Elder? Le ruego
me excuse. – Las miradas que cruzaban los dos belgas eran intensas y frías,
Steve intento decir algo pero se contuvo con mucho esfuerzo.
-
Si, así es
–respondió Van der Elder secamente –el amigo Hyuga, perdón….
El señor Hyuga es mi invitado capitán, estoy en deuda con el y pensé en
compensarle en parte con una humilde cena –explico cambiando su expresión para
el asombro de Steve a una mas calida y conciliadora, el trato tan distante
entre los dos jóvenes le sorprendía, pensaba que eran amigos por lo menos, Van Helsing
sonrió levemente y tomo asiento en el sofá nuevamente, frente a el en un mueble
mas pequeño se sentó Van der Elder y este invito a
tomar asiento en otro a su lado al delantero japonés que estaba cada vez mas
confundido.
-
Señor Hyuga,
le confieso que esta situación me es muy extraña y siento cierta incomodidad
con sus miradas tan… por decirlo de alguna manera algo tensas,
así que porque no olvidamos por un momento que somos rivales y disfrutamos de
la cena amenamente, no quisiera que nuestras diferencias también causen
desagrado en mi anfitrión.
-
Por mi no
hay problema Van Helsing, aun así no creo que “su anfitrión”… –subrayo la frase
-… se sienta incomodo ya que no pasamos tampoco de ser rivales.
-
No me entendió
señor Hyuga, si se refiere a Van der Elder el no es
mi anfitrión como habrá notado yo estaba aquí antes de la llegada de ustedes,
en cualquier caso tal vez sea el suyo pero no el mío, mi anfitrión ya esta aquí
–dijo señalando cortésmente a la joven que aparecía en la estancia sorprendida.
-
Vincent…
veo que traes un invitado, -dijo notándose nerviosa - es un placer tenerlo aquí
de nuevo señor Hyuga –Malena se acerco lentamente donde los tres jóvenes
estaban de pie y le estrecho la mano suavemente al delantero nipón, un leve
destello de rubor se reflejo en el rostro de este ultimo.
-
Veo que se
conocen ustedes dos –intervino el capitán belga –interesante… -termino diciendo
observando fijamente los ojos de su
rival.
-
Malena
porque no llevas a Hyuga al comedor, necesito hablar algo con el capitán –dijo
Ven der Elder rompiendo el corto silencio que se había
generado desde el ultimo comentario de Van helsing,
la joven asintió levemente.
-
Acompáñeme
a la mesa señor Hyuga. –dijo sonriendo
-
Llámame
Steve – le recordó
-
Oh si,
lo había olvidado, y a mi puedes…
-
Malena…
-
Si…así es-
ambos se encaminaron al comedor dejando solos a los dos rubios en la estancia.
En la pequeña salita del hogar Van der
Elder, los dos componentes mas importantes del seleccionado belga
intercambiaban miradas en silencio el uno frente al otro de pie sin mover un
músculo, se respiraba el denso aire de tensión que invadía todo alrededor de
ambos, permanecieron así con la fijeza de sus frías miradas por mas de un
minuto hasta que el primero de ellos se decidió a hablar.
-
puedo saber
la razón por la que estas en mi casa Van Helsing? –el central belga solo lo
llamaba capitán frente a las demás personas estando solos mencionaba simplemente
su apellido, lo directo de la interrogante no perturbo en absoluto al capitán
belga que permanecía sereno sin expresión alguna en su rostro, Van der Elder por su parte mantenía una mirada suspicaz y
ofensiva en su superior como queriendo con ello amedrentarlo o cogerlo en
falta, sin embargo el extraño joven parado frente a el parecía una figura de
yeso sin emoción alguna que le estudiaba fijamente con una mirada vacia.
-
Es simple,
estoy aquí debido a las circunstancias Van der Elder,
tropecé con su hermana en mi camino, o para ser mas exacto, ella tropezó
conmigo, tuvimos un pequeño accidente y después de ello me ofrecí a traerle sus
cosas a esta casa.
-
Vaya veo
que eres todo un caballero Van Helsing –replico con un toque de sarcasmo de
forma muy serena –e imagino que mi hermana te invito a cenar o me equivoco? –Van Helsing dibujo nuevamente su leve sonrisa.
-
Estas en lo
correcto Van der Elder, pero si te molesta por favor
solo dímelo y me iré sin ningún problema ni resentimiento
-
No…no, no
me molesta, solo fue algo imprevista tu visita eso es todo, pero no hay
problema.
-
De verdad
no tengo inconveniente Van der Elder, además fue algo
imprevisto como tu dices y no me gustan tampoco las casualidades, te repito
puedo irme sin ningún problema –insistió el joven.
-
No, quédate
Van Helsing, si fue el deseo de mi hermana entonces eres su invitado y seria descortés
de mi parte despedirte en este momento, solo quería saber el motivo de tu
visita no lo malinterpretes. –Van Helsing observo sin replicar a su compañero,
la conversación entre ambos como siempre había sido cortes, tranquila y sin
ofensas.
-
Vayamos al
comedor, la cena ya debe estar lista –le invito Van der
Elder señalando con un ademán la pequeña entrada de la cocina, Van Helsing
siguió sus pasos lentamente hacia el lugar señalado.
El saloncito que servia de comedor a los Van der Elder era muy humilde y acogedor a pesar del estado
general de la casa, formaba parte de la cocina la cual estaba separada solo por
una pared de Cartón piedra muy gruesa enclavada improvisadamente en el techo y
el suelo con clavos de herrumbre algo oxidados, una pequeña pintura de una
naturaleza muerta adornaba la pequeña división otorgándole una apariencia mas cómoda
a la estancia, la mesa no era muy grande, estaba hecha para 4 personas, era de
madera de roble muy antigua y su estructura completamente geométrica sin ningún
adorno ni talla en sus bordes, una simple mesa que habría podido servir de
escritorio en otro lugar, sobre la misma un pulcro mantel blanco con rehiletes
naranja le vestía y un pequeño candelabro de dos ojetes
que solo era usado los días festivos o especiales terminaba de adornarla.
Los 2 jóvenes tomaron asiento en silencio, Steve esperaba
con Malena sentada a su lado a que los belgas terminasen de acomodarse en sus respectivos
lugares frente a ellos para dar comienzo a la extraña pero interesante velada.
Van Helsing quedo frente a la joven hermana de su compañero quedando este
ultimo de cara al delantero nipón, frente a ellos habían 3 viandas una de ellas llena de algo que parecía
sopa de verduras, la otra con arroz blanco y la ultima con carne guisada en lo
que a Steve le pareció eran tomates verdes y cebolla, el aroma que se respiraba
era muy agradable a pesar de lo sencillo de los alimentos.
La joven tomo el plato de su invitado para servirle la cena
cuando una mano se poso en la suya suavemente sintiendo un leve cosquilleo recorrer
sus nervios, el delantero belga se había incorporado de su lugar con una
sonrisa muy afable en su rostro.
-por favor no es necesario que nos sirvas la comida, al
menos quisiera tener el honor de ser yo el que haga ese menester – Steve y Van der Elder observaban tácitamente las intenciones del joven,
Malena sintió enrojecer sus facciones y soltó la cuchara en la mano que la requería
para tomar asiento muy turbada. Van Helsing tomo el plato de la joven y
delicadamente como lo haría el mejor de los mesoneros de un restaurant
5 estrellas, sirvió delicadamente cada uno de los alimentos lentamente como si
disfrutara del momento, luego siguió el ritual con los platos de los dos
jóvenes que seguían tácitos y suspicaces por el extraño comportamiento a juicio
de ellos del capitán belga. Después de estar servida la comida volvió a tomar
asiento fijando nuevamente la mirada en los ojos de la joven frente a el.
-bien … -carraspeo Van de Elder –
gracias por su gesto Capitán – ahora quien dice la oración? –pregunto
intrigado, Es costumbre en los pueblos y ciudades europeas decir una leve oración
cristiana antes de cada comida y en casos de veladas le tocaba a los invitados
realizar ese honor, Van der Elder iba a proponer a
Van Helsing cuando fue interrumpido por este.
- dejémosle el honor al señor Hyuga de decir la oración de
gracias –todos volcaron las miradas en el joven japonés quien palideció un poco
por lo improvisto de la situación.
-yo…yo…
-sucede algo señor Hyuga? Palideció de pronto, se siente
bien? –pregunto el belga.
-me imagino que Steve no es cristiano ya que viene de
oriente y tienen costumbres diferentes a las nuestras, hermano porque no haces
la oración tu, así nuestro invitado puede conocer mas de nuestra cultura
–intervino Malena sonriendo calidamente al joven a su lado, a Steve le
tranquilizo esa sonrisa tan apacible, luego giro su mirada a Van Helsing, se juro
a si mismo internamente que le vio sonreír, sin duda su intencion
habia sido ponerlo en ridículo. Van der Elder recito la oración, después empezaron a cenar en
silencio. (si se preguntan por Sophie estaba en su
habitación cenando en su pequeña mesa ya que su hermana le pidió de favor que
cediera su lugar a Steve recuerden que son 4 los lugares en la mesa y estos “arroceros”
llegaron de improviso jeje).
- señor Hyuga espero haya disfrutado mucho la estadía en Brusell –dijo Van Helsing rompiendo el silencio.
- Es una ciudad interesante, pero me gusta mas Tokio. –respondió secamente.
- Me gustaría conocer tu país Steve, dicen que ustedes están
muy adelantados en tecnología y eso me intriga mucho, además Japón debe ser un
bello país, con tantas tradiciones y festividades diferentes a las nuestras
–agrego Malena imaginando el lugar perdida en su mirada.
-si, Japón es un hermoso país, extraño mucho el estar allá,
pero Bruselas es una ciudad también muy bonita, y su gente es muy amable.
-eso es cierto Hyuga, aquí todos somos muy amables con los
extranjeros, no en vano somos la capital de Europa –intervino Van der Elder sonriéndole. Steve devolvió el gesto con una
sonrisa reservada.
- Les confieso que yo en cambio siempre he tenido interés
en conocer Paris señor Hyuga, y creo que por fin podré hacerlo sin duda alguna
una vez termine el encuentro de mañana. –el desafió enervo los ánimos de Steve
al punto que fulmino con su mirada a Van Helsing que le observaba placidamente
desde su lugar.
- En eso apoyo al capitán Van Helsing Hyuga, no quiero sonar
desafiante pero apoyo ese comentario. –Malena envió una mirada de reproche a su
hermano quien disimulo no haberla notado llevándose a la boca un bocado de
arroz.
- Yo le voy al equipo de Steve –dijo Malena sonriéndole a
todos, su hermano casi vomita lo que tenia en la boca atorándose en una tos
repentina – esta tarde mientras cuidaba al niño de los Reulens vi por TV un
resumen de los encuentros que ha disputado el Japón, incluidos los
clasificatorios en Asia, y son sorprendentes, hermano se que estarás molesto
por esto que digo pero ya que El capitán Van Helsing y tu están tan confiados
no estaría mal que apoye al equipo con menos soporte en esta conversación no
crees? –Van der Elder y Van Helsing Intercambiaron
miradas confundidos, Steve reía internamente por la forma tan sutil que la
joven había empleado para reprenderlos, pudo notar que era una chica muy
especial dotada de un amplio sentido de la justicia e inteligente, y aunque a
el no le gustaba ser defendido ni mucho menos que consideraran a su selección
la menos favorecida le agrado tanto la reacción de los dos belgas que se
controlaba por no reír en ese momento.
- Hermana, oí bien lo que dijiste?
Vas a apoyar al Japón? Y no a tu país? –pregunto Van der Elder
intrigado por la reacción de la joven, Van Helsing observaba a Steve fríamente.
- Los apoyo a ambos Hermano, por supuesto que apoyo la
selección de mi país, pero eso no quiere decir que no sienta admiración por la
de Japón, en cualquier caso tengo simpatía por ambas a mi manera, además no
creo que este tema sea de mucha importancia ya que mi apoyo a una u otra
selección no va a afectar el resultado que se de mañana o si?
–pregunto inteligentemente dejando a su hermano en silencio, Van Helsing
repentinamente rompió en carcajadas, todos le observaron confundidos.
- Van der Elder, disculpa jaja, tu hermana es la persona mas inteligente que he
conocido en mi vida jajaja mas que tu y yo juntos jajaja – Van der Elder jamás había
visto reírse a su compañero de la forma que lo hacia, hubo un silencio muy corto
y los demás rompieron a reír incluso Steve con el comentario del capitán belga,
después de eso la velada transcurrió mas tranquila y menos tensa de lo que se esperaba,
después de cenar charlaron un rato en la sala donde Vincent Van der Elder relato algunas anécdotas de su infancia, Steve
hizo lo mismo hablando del Japón, tema que despertó bastante interés en los
jóvenes que oían con gran curiosidad sobre las costumbres y ritos de ese país así
como de su gente, Van Helsing era el mas callado en el grupo, cuando se le
pregunto por su infancia, salio relatando lo sucedido con Michel le Vans el día
que se toparon con Steve, Malena también
contribuyo en la conversación cuando les contó algunos chistes que había leído
en revistas de la casa Reulens, todos pasaron el resto del tiempo en amenidad
hasta que llego la hora de regresarse al Stafflens, los tres jóvenes jugadores
se despidieron de Malena y se encaminaron por el callejón que días atrás había
sido la sede del enfrentamiento de Steve con aquello granujas.
Oliver Atton meditaba en una de las mesas en la terraza del
Stafflens bebiendo una botella de agua mineral mientras observaba el paisaje
citadino deslumbrante frente a el.
La terrazas del Stafflens era un sitio muy singular de reunión
donde se servían pequeños refrigerios y algunos licores, una especie de salón
de descanso lleno de muchas mesas, amoblado con delicados sofás ubicados frente
al gran ventanal que ofrecía la cúpula de cristal que envolvía todo el lugar,
una pequeña barra como en el restaurante, dominaba el centro del espacio
mientras frondosas plantas tropicales crecían a su alrededor dando al visitante
la impresión de encontrarse en un gran invernadero, el sitio era mágico por las
noches cuando se apagaban las luces y todo quedaba dependiente de las luces de
una cantidad increíble de velas que iluminaban el espacio dando un aspecto
relajante y tranquilo, idea previamente planeada y llevada a cabo por los
dueños del hotel para ofrecer a sus huéspedes la impresión de encontrarse en un
lugar calido y personal digno de los mejores hoteles del planeta, muchas
personas hacían de este su lugar favorito para reunirse, tomar un trago o algún
canapé observando lo maravilloso que se veía la ciudad flamenca de noche,
igualmente se podían observar las estrellas tomando un descanso en uno de los
fabulosos muebles que abundaban en el
sitio.
En uno de esos cómodos sofás el capitán japonés observaba
como la suave neblina que rodeaba el espacio empezaba a cubrir las brillantes
estrellas que vigilaban el planeta desde incontables millas de distancia sin
saber que otra persona lo observaba desde una mesa ubicada a unos metros de ahí,
a la luz de las velas unos ojos café brillaban con intensidad y expectantes
fijados en aquel lugar donde yacía recostado y perdido en pensamientos el joven
central del Japón.
Sin perder un detalle de vista Oliver contaba las estrellas
que podía divisar a través de la niebla sumido profundamente en pensamientos
confusos para el, repasaba los hechos desde que había llegado del Brasil y no
se sentía bien consigo mismo en muchos aspectos, uno de ellos el sentimental,
se sentía terrible cuando pensaba en Patty y
lo mal que había sido su proceder con ella, en lo cobarde que era al no
ser capaz de sacar fuera de si sus sentimientos, había estado a punto de
confesarle en el parque lo importante que era ella en su vida pero las circunstancias
se lo habían impedido, ella no le había
dejado hablar en el momento que mas seguro estaba de hacerlo y ahora estaba
convencido totalmente de que la había decepcionado mas que nunca, intento
enfocarse en el partido del día siguiente pero una vez mas el rostro de la
dulce niña que siempre le había apoyado aparecía en su mente una y otra vez
danzando como una burla en sus pensamientos haciéndole sentir cada vez mas
miserable, se pregunto así mismo porque era tan difícil expresar lo que llevaba
dentro de si cuando el mismo siempre había pensado que era una persona sin
restricciones para expresarse con los demás, que difícil era el reto de
confesarle a esa chica que la amaba, estaba seguro que ella lo amaba y no era
por vanidad que lo pensaba, se había dado cuenta mucho antes de irse a Brasil,
ella le había demostrado muchas veces cuan importante era el en su vida y el le
pagaba con estupideces como la que cometió en el parque.
debía hacer algo de inmediato y debía hacerlo de una vez por
todas, no podría resistir verla de nuevo con esa mirada de decepción con la
cual le castigo cuando se entero de los motivos de su ida al parque, no, ya no
mas, dejaría de ser el egoísta que estaba siendo e iría a decirle cuanto la
amaba, el significado de su existencia en su vida y rogaría su perdón. Así
debía ser.
El capitán del Japón se puso de pie y cuando empezó a
caminar atravesando la estancia se petrifico cuando noto una persona que le
estaba mirando fijamente con una taza de café entre sus manos, intento sonreír
pero sentía sus facciones congeladas y desistió del intento, los ojos que lo
escrutaban no eran los mismos de siempre, eran diferentes.
Cruzando el oscuro callejón que días atrás había servido
como sede a la refriega de Steve, los tres jóvenes provenientes de la casa Van der Elder caminaban en silencio sin notar que eran
observados por varias miradas acechantes desde los contenedores de basura que
decoraban el lúgubre lugar, Steve sintió un escalofrió recorrer su espina cuando
un sonido proveniente de un oscuro rincón los puso en alerta, Van Helsing y Van
der Elder detuvieron el paso examinando con la mirada
el sombrío sitio, de la remitencia del sonido
salieron 2 hombres con ropajes mugrientos bastante desaliñados que les
observaban amenazadoramente, unas cadenas pendían de sus manos rozando el
suelo, ese era el sonido que habían escuchado, el de una cadena al ser
desenrollada contra el suelo, tres mas salieron detrás de ellos llevando un
aspecto similar Steve pudo reconocer a uno de los sujetos que portaba lo que parecía
ser una afilada navaja que brillaba con la tenue luz que se filtraba entre las
paredes del callejón, sus dos acompañantes observaban fijamente como los 5
sujetos se plantaron frente a ellos con sádicas sonrisas dibujadas en sus
sucios rostros.
-vaya vaya! Miren a quienes
tenemos de nuevo por aquí! –espeto uno de los sujetos
señalando al jugador japonés y al central belga a su lado con la navaja, era el
que Steve había reconocido como su agresor unos días antes – Ustedes dos niños! nos deben algunas molestias no es así muchachos? –termino diciendo buscando la aprobación de sus granujas – y ahora que vienen solitos y sin pistolitas,
veamos que tan machitos pueden ser ahora que las armas están del otro lado del rió
muchachitos.
- que demonios quieres, acaso no te basto con las patadas y
la zurra que te di? Vienes por mas?
–le reto Van der Elder ante la mirada de asombro de Steve, este giro para ver que Van Helsing sonreía
apaciblemente del otro lado.
- con que muy hombrecito el catirito!
Vamos a ver que tan agrandado te pones cuando te meta esta navaja y te perfore
hasta el alma niñito –respondió el sujeto ofuscado, los demás hacían ruidos
guturales de apoyo a su líder. Van Helsing examinaba con la mirada el lugar sin
prestar atención a lo que decía el granuja.
- eso tenemos que verlo –exclamo Van der
Elder, de momento Steve observo que Van Helsing observaba con detenimiento una
lata vacía de pintura que yacía a pocos metros de el, le confundió un poco lo distraído
que podía ser su antagonista en momentos críticos como el que estaban viviendo.
Malditos, miren lo que hicieron a mi rostro –exclamo
enfurecido el sujeto revelándoles la serie de moretones y cicatrices que le había
dejado Van der Elder en la golpiza de ese día, a Steve
le dieron ganas de reír pero se contuvo, Van der Elder
por su parte rompió en carcajadas junto a Van Helsing, era la segunda vez que
el capitán belga reía de esa manera a los ojos de Steve, los sujetos les
observaban anonadados. –están locos idiotas!!??, se están
riendo cuando van a morir aquí mismo?!! –al terminar la frase, Van der Elder envió una mirada de complicidad a van Helsing y
este con un movimiento afirmativo de su
cabeza se lanzo a correr al lugar donde estaba el pote de pintura vació dándole
una fuerte patada que despidió el objeto a una velocidad increíble cruzando en
su trayectoria la distancia que los separaba de los granujas,
en ese instante Van der Elder empezó a correr también
con una velocidad impresionante dejando atónito a Steve que observaba
confundido como el joven central se dirigía a toda velocidad contra el tipo que
les había enfrentado. La lata de pintura se impacto violentamente contra el
rostro de este ultimo despidiéndolo con una fuerza tremenda contra una de las
paredes del lugar mientras los otros permanecían impávidos mirando a su
compañero yacer ensangrentado en el rincón, la lata al chocar reboto y de
pronto Van der Elder dio una gran salto desde el lugar
de donde había salido el hombre despedido y le dio una nueva patada al objeto,
esta vez estrellándoselo al mas próximo de los sujetos que estaba a unos metros
de el, al igual que su acompañante también se estrello con violencia llevandose en el camino a otro de sus amigotes que estaba
detrás suyo impactándolos a ambos por la fuerza del golpe contra la misma
pared, pero en ese momento los dos restantes que habían reaccionado se
abalanzaron contra Van Helsing quien se vio en aprietos cuando uno de ellos, un
gigante de casi dos metros lo levantaba desde el suelo en un fuerte abrazo de
oso que comenzaba a sofocarle, el otro iba a golpearle cuando sintió como oscurecía
todo al impactar en su cara una fuerte patada proveniente del delantero nipón
que se había unido a la refriega después de haber permanecido expectante, de
inmediato por efecto de su intervención el penúltimo sujeto en pie se había
desmayado, el gigante que sostenía a Van Helsing arrojo a este con furia contra
uno de los contenedores de basura como
si fuese un paquete y se volvió a enfrentar al japonés con una mirada de furia
en sus ojos, Steve tomo posición de combate frente a el resignado ya a la pelea
pero de pronto una vez mas la lata de pintura proveniente del lugar donde
estaba Van der Elder pico con fuerza en la cabeza del
gigante abriendo una gran herida que sangraba profusamente deslizando el vital
liquido rojo a través de su rostro, esto incremento mas la furia del sujeto que
se abalanzo contra Steve quien le esperaba lo mas sereno posible a pocos
centímetros, Van Helsing que ya se había recuperado levanto la mirada desde el
suelo para ver que el japonés iba a ser atacado mientras Van der Elder observaba impotente el avance del sujeto, sin
pensarlo se lanzo a correr en auxilio de su rival de juego saldando la
distancia lo mas rápido que podía, cuando el gigante estaba a escasos metros de
encontrarse con el tigre este adopto una posición de tiro de remate y con una
fuerza tremenda desengatillo una fuerte
patada que fue a dar directamente en la entrepierna del hombre dejándolo
congelado de inmediato con los ojos desorbitados, una risa se dejo oír
proveniente del contenedor de basura donde Van Helsing se carcajeaba a placer
al ver caer a tierra inconsciente al atacante mientras Steve se secaba el sudor
de su frente con una mano y Van der Elder detenía su ya
innecesaria carrera.
Momentos después ya reunidos dieron un vistazo al lugar
donde yacían todos los asaltantes y rompieron en carcajadas incontrolablemente
mientras reiniciaban su marcha al hotel sin dejar de reír, mientras caminaban y
después del susto Steve internamente se sentía eufórico y muy animado, para el
la noche fue muy especial, había conocido mejor a una linda chica que empezaba
a interesarle y había ganado dos buenos enemigos, sin duda Bruselas era un
lugar muy interesante pensó mientras se alejaban del lugar.
Sin dejar su asombro de lado Oliver tomo asiento frente a
Patty Sanae que le observaba bastante serena desde su lugar en la mesa, uno de
los mesoneros se acerco a ellos y le pregunto si tomaría algo, el joven se negó
agradeciéndole con cortesía, luego fijo su atención en la chica que permanecía
en silencio como si el no existiese, esto le molesto un poco pero decidió
restarle importancia.
-Patty? Perdona si te interrumpí y por haber tomado asiento
sin tu permiso pero debo hablar contigo. –le explico notándose nervioso, ella
le miraba demasiado tranquila para su gusto. – quiero disculparme por lo
sucedido en el parque, todo fue una confusión, yo en realidad…
- no importa Oliver, a lo pasado pasado,
ya no tiene importancia –las palabras que brotaron de Patty confundieron mas
aun al capitán nipón que no entendía el extraño comportamiento de su amiga.
- p…pe…pero Patty? No estas molesta conmigo? O si? Te digo de verdad que lo siento
mucho, mi intención…
- no se preocupe capitán Atton usted no debe darme ninguna
explicación, las explicaciones se le dan a las novias y las esposas, y ninguna
de esas dos cosas va al caso con nosotros verdad? Pero
si te sientes mal por lo del parque pensé mejor las cosas y creo que allí no
paso nada malo, usted fue en busca de sus compañeros y en eso no tengo nada que
reprochar, en todo caso la de las disculpas debo ser yo por haberle hecho
perder el tiempo arriesgan… -antes de terminar la frase Patty se vio
interrumpida al levantarse repentinamente de su lugar el joven capitán quien se
planto a su lado con una mirada muy intensa, ella se levanto a encararlo
quedando de pie los dos observándose fijamente en silencio.
-Y? algún problema capitán? Espero
no haberlo ofendido –el permanecía en silencio viéndola fijamente a los ojos.
–ya veo…, esta bien, me disculpó, que tonta soy, no quise herir su
susceptibilidad –suspiró con sarcasmo y enojo pero manteniendo la serenidad en
sus palabras – como no me contesta creo que mejor hablamos después le parece? – al momento de dar por terminada la conversación y darse
vuelta sintió una mano que se posaba en su hombro que la obligo a enfrentar
nuevamente a su acompañante, se disponía a protestar su proceder cuando de forma
repentina sintió sus labios unidos a los suyos fundiéndose sin barreras en un
intenso beso robado ante la mirada atónita de la joven que no podía creer lo
que estaba pasando, trato de zafarse pero las manos que la sujetaban no lo permitían
y la hicieron ceder en su intención para perderse finalmente derrotada en la
calidez de los labios que la mimaban con tanta pasión, su boca termino por
abrirse sin resistencia dejándose explorar con cada espasmo de felicidad y emoción
que recorría todo su ser en ese momento experimentando emociones nuevas para
ella que se arremolinaban una sobre otra creando un caos en su mente, en ella
no había cabida para nada mas, sus piernas flaquearon por un breve lapso de
tiempo cuando una nueva y mas intensa sensación recorrió cada centímetro de su
cuerpo erizando su piel provocándole un leve temblor que la sumió en una
experiencia indescriptible para su raciocinio.
toda su rabia, frustración y sufrimiento se esfumaron
repentinamente como si los labios que la atacaban tan delicadamente con tanta sutileza
y dulzura hubiesen absorbido la maraña de enredos en los que se había
convertido su vida por culpa de ese muchacho tonto que ahora la estaba
perdiendo en una marea de felicidad y excitación que prodigaban caricias etéreas
a sus pensamientos, de pronto se encontró extraviada en un océano de emociones,
en un mundo calido carente de toda lógica para sus sentidos pero que la hacia
sentir especial a los ojos de la persona que la tomaba en sus brazos con tanto
anhelo y devoción, el mundo que conocía desapareció totalmente de su vida dejándola
sola y ensimismada en lo que representaba ese beso y en lo que representaría en
su vida para siempre, era su primer beso de amor correspondido, robado pero a
fin de cuentas seguía siendo su primer beso de amor, y la felicidad extrema
llegaba por la sencilla rabón que el fue quien propicio el momento.
Ella exploro sus labios con toda la paciencia y sutileza
que deseaba, había esperado mucho tiempo una reacción como esa y no sabia si
después de todo no era mas que otro de sus sueños, por eso decidió aprovecharlo
al máximo de sus capacidades tanto físicas como mentales aferrándose con fuerza
a esos brazos tan acogedores uniendo con mas fuerza sus labios como si de ello dependiese
su vida entera.
su saliva empezó a mezclarse con la suya fusionando sus
genes en un mar de ternura y amor que era absorbido por ambos como una alianza
sagrada que unía sus corazones y mentes en algo mas que una simple amistad, en
algo mas que un beso, en algo mas que una demostración de deseo, era el
significado de lo esperado por tanto tiempo en su mente y alma, era el
significado de que había un lugar en su ser para ella, y Por primera vez en su
vida Patty Sanae sentía la felicidad plena recorrer su alma, su mente, y su corazón.
La noche había llegado a sus ultimas horas bajo una leve
amenaza de lluvia, el eterno reloj de la catedral de Bruselas marcaba las 9.57 PM
con sus grandes y viejas agujas metálicas eternamente puntuales y precisas, la
ciudad estaba a punto de cambiar de rostro pasando de la cotidianidad y monotonía
del día a la lujuria y diversión que representaba la cara nocturna, llena de música,
fiestas, y ritmo desenfrenado.
En la entrada del Stafflens tres jóvenes que vestían
uniforme deportivo hicieron su entrada sigilosamente sin ser notados por alguno
de las personas que deambulaban por la estancia deteniendo su paso en la
bifurcación que representaban las escaleras con relación al ascensor del lugar,
Vincent Van der Elder Tácito y distraído observaba
disimuladamente al joven japonés que se separaba de ellos tomando el camino de
las escaleras sin dignarse a mirar atrás, su compañero de selección y capitán
Christopher Van Helsing murmuro algo in entendible para el, mientras la puerta
del aparato se abría frente a ellos revelándoles la soledad que transportaba
desde los pisos superiores. Antes de entrar Van Helsing puso su mano en el
marco del portal impidiendo que se cerrase y antes de perder de vista al
delantero japonés exclamo a media voz.
-Señor Hyuga –Steve detuvo su paso y se giro fijando su
mirada nuevamente en los ojos azules de donde provenía el llamado. El capitán
belga se acerco a el y extendió su brazo derecho abriendo su mano ofreciéndola
cortésmente, Van der Elder Observaba desde el ascensor
intrigado. – Gracias –musito seriamente el rubio – Espero que nuestro
enfrentamiento de mañana llene las expectativas de cada uno –termino diciendo
mientras Steve estrechaba su mano sintiendo la tensión que ejercía el joven
frente a el. Después de un breve momento Van Helsing se dio vuelta y mientras
se dirigía al ascensor.
- Van Helsing! –el aludido se giro–
me dará un gran placer derrotarte el día de mañana –exclamo Steve subiendo los peldaños
para perderse en las escaleras, Van Helsing permaneció mirando el lugar donde habia estado su rival aun después haberse ido este y de
nuevo su semblante se ilumino divertido.
-ya veremos señor Hyuga… ya veremos…-murmuro para si.
Generando un asombroso brillo en sus glaciales ojos.
El beso duro 3 largos minutos hasta que el capitán lo rompió
suavemente alejando su rostro poco a poco dejándolos a ambos prendados en un
largo suspiro que se mezclo en el leve espacio que separaba sus labios, Patty abrió
los ojos lentamente para encontrarse mirando al culpable de su turbación, de
forma impulsiva una fuerte palmada se dejo estrellar en el rostro de Oliver
causando un fuerte escozor que le obligo a llevarse la mano a la mejilla
afectada, sus ojos perdieron su brillo y una expresión de asombro se pinto en
su rostro dejando entrever su confusión, Patty temblaba apretando sus dientes
con fuerza sintiendo como se humedecían sus ojos sin dejar de mirarlo con rabia
y desilusión.
-como te atreves!! –exclamo
ofendida – crees que todo lo puedes arreglar a tu manera!
Que puedes llegar aquí y atreverte a hacerme esto! No
quiero verte mas! –y dándose vuelta dejo el lugar rápidamente.
El quedo helado con su reacción y su
mirada permaneció fija suspendida en la nada, sintió un fuerte dolor recorrer
su pecho creando un vacío en su corazón que latía con rapidez pero sin
motivación, sintió ganas de seguirla pero una vez mas
no tuvo el valor, no quería hacerla sufrir mas. –“tal
vez sea mejor así” –pensó resignado sumido en una tristeza que nunca imagino
sentir alguna vez, varias personas le miraban murmurando pero al el no le
importaba, había echado todo a la basura otra vez con su estupidez y lo peor de
todo había causado dolor a la persona que mas amaba, el no la merecía. Trato de
entender porque decidió llevar las cosas de esa manera, había pecado de
impulsivo y de imbecil y ahora lo había perdido todo,
ella ya no quería saber nada de el, y por primera vez en su vida Oliver Atton,
el asombroso capitán del Japón sufrió la derrota mas dolorosa de todas..
-
Patty que
sucedió? –pregunto Akita alarmada al ver entrar a su
amiga sollozando a su habitación, la joven dejo la revista que leía con interés
para observar como su amiga se sentaba a su lado muy sonriente secando sus
lagrimas con sus manos. – no e digas que de nuevo… -antes de terminar la joven asintió
la duda con un leve movimiento de cabeza sin dejar de sonreír.
-
Akita, lo
hizo! Me beso! Oliver me beso! Puedes creerlo?! –exclamo
emocionada tomando las manos de su amiga entre las suyas muy excitada, Akita sonreía
divertida.
-
P…pero no
entiendo, como paso? –le pregunto todavía sin salir de
su asombro.
-
No lo se,
todo fue muy repentino, pero lo hizo, Oliver me beso y fue la experiencia mas
linda que he vivido en toda mi vida, fue… fue algo que no puedo describirte
amiga.
-
Pero es que
no lo puedo creer Patty, ese tonto de Oliver no seria capaz de llevar la
iniciativa así como dices, es algo increíble –Patty reía internamente muy feliz
al notar la expresión de duda y confusión de Akita, era comprensible sus
reservas pero había sucedido y se sentía a estallar de alegría.
-
Si, creelo, estoy tan feliz que no se como sacar fuera de mi
toda esta emoción Akita! Quiero saltar, quiero bailar no podré pegar un ojo en
toda la noche!.
-
me alegro muchísimo
por ti amiga, bien ahora los imagino mañana tomados de la mano dando un paseo romántico
por los alrededores mientras llega el momento del partido, que lindos se van a
ver imagi… -Akita se detuvo al notar como la
expresión en su compañera cambiaba haciéndose sombría. -… ocurrió algo mas? Porque pones esa cara?.
-
Es que… es
que no creo que eso que dices sea posible Akita. –respondió bajando la mirada.
-
Porque? Se hicieron novios o no?
-
No aun no,
es que yo….
-
Tu que?... –le interrogo muy suspicaz entrecerrando sus ojos.
-
Yo… creo
que cometí un error –confeso apenada.
-
Que hiciste?
-
Bien, te
contare desde el principio….
Oliver Atton paseaba apesadumbrado por los pasillos del
Stafflens buscando el sitio donde había estado días atrás, le había gustado ese
jardín y la calidez de aquel árbol, seria un lugar apropiado para reflexionar
con mas calma, sus pasos se perdieron en la penumbra de la oscuridad cuando se
interno cabizbajo por la calzada que conducía a su destino ya determinado.
-QUE HICISTE QUE!! –grito Akita sorprendida y alterada, Patty
se encogió de hombros catando de ocultar su cabeza.
- le…le di una bofetada…y… luego bueno….vine aquí…
-jajajaja daría mi vida por ver
la cara de oli cuando le sembraste esa piñata jajaja.
-no te burles Akita! Me dolió muchísimo haberlo hecho y
ahora estoy muy arrepentida… no lo merecía… yo….
- que? Que no lo merecía? Claro que lo merecía!! Hace
tiempo que debiste haberlo hecho a ver si ahora si se pone los pantalones y se
deja de juegos! Y me parece excelente lo que hiciste
Patty, ya es hora de que nuestro amiguito sufra un poco por ser tan despistado
e indiferente contigo. –Patty no comprendía la actitud de la joven habría
jurado que estaría enojada por su torpeza y ahora la estaba apoyando. Akita le
miraba divertida con una expresión alegre e intrigante.
-pero… ahora Oliver se va a enfadar conmigo, y no creo que
me vuelva a hablar ya que le dije de tonta que no lo quería ver mas, ay Akita
fui una torpe!.
- para nada Patty, creo que después de todo algo muy bueno saldrá
de todo esto, ahora Oliver va a reflexionar sobre lo que paso y se va a dar
cuenta lo tonto y desconsiderado que ha sido contigo, eso le hará quemarse de
arrepentimiento y ya sabes un hombre enamorado hace lo que sea por resarcir sus
errores, tu serás la mas beneficiada ya que lo tendrás a tus pies rogando el perdón,
es tu hora de manipularle amiga, recuerdas la ley de hielo?
Bien es hora de aplicarla un tiempo, veras como todo saldrá magníficamente!.
- pero si lo alejo mas de mi y lo pierdo??…
Akita tu no estuviste allí para ver lo dura que fui con mis palabras. –replico
la joven nerviosa.
-no te preocupes Patty, yo voy a ayudarte, veras que entre
las dos pondremos a toque a nuestro capitán –dijo Akita en tono conciliador,
una nueva sonrisa adorno ls facciones de Patty al
escuchar el consejo de su amiga.
- Oye oye!
Que eso de nuestro capitán? –pregunto frunciendo el
entrecejo fingiendo enojo, Akita reía placenteramente por la pregunta.
- es nuestro capitán, olvidas que también soy japonesa niña? –respondió en tono irónico, Patty tomo una de las
almohadas y reiniciaron el juego que habían creado para divertirse días atrás.
Mientras luchaba contra su amiga lanzándose de almohadazos Patty pensaba en lo
sucedido y ya no se sentía tan culpable, ahora con los ánimos de su amiga
nuevos horizontes se asomaban en sus pensamientos más claros.
-
oye Tom y
como te fue con la hermosa amiga de Patty picarin? Me
entere del asuntillo del parque y de lo que hicieron Benji, Oliver y tu escapándose
con esas féminas tan lindas, me quieres contar? –la
pregunta la hacia Bruce Harper quien descansaba sobre la cama del capitán del Japón
mientras este seguía sin aparecer, Tom Misaki sin prestar atención a su
compañía reviso con la mirada el reloj electrónico de aparato de Vcr que indicaba las 10.48 PM, si daban las 11 y no aparecía
su compañero iría a buscarle sin dudarlo, Bruce al sentirse ignorado frunció su
entrecejo mostrándose fastidiado. – vamos Tom, te estoy hablando que te pasa?.
-
Es Oliver,
hace rato que salio a la terraza y aun no regresa, me dijo que estaría allí
hasta las 9 y van a dar las 11, es extraño que aun no regrese.
-
Bah!
Debe estar por ahí rondando las habitaciones de las chicas, después de todo
algo debieron de conseguir ustedes casanovas ayer por la noche o no? –pregunto el defensa con un leve toque de picardía en su
voz, Tom le miro con reproche.
-
Es en serio
Bruce déjate de bromas, creo que deberíamos buscarlo –agrego Misaki preocupado –desde
ayer Oliver esta actuando muy extraño.
-
Extraño? Pero si esta como siempre, creo que aquí el extraño eres tu Tom. –suspiro resignado – además Oliver no fue el único
en desaparecer esta noche, hace un rato Richard, Paúl y Ralph buscaban a Steve
sin poderlo encontrar por ninguna parte del hotel, después lo vi por las
escaleras cuando yo venia para acá.
-
Steve? Eso no es nada nuevo, tiene por costumbre hacer sus
extrañas desapariciones antes de un partido importante. Debe haber estado por
ahí maquinando alguna idea para el partido de mañana sin querer ser molestado.
-
Tienes razón
Tom, pero no te me hagas el de Marte, cuéntame como te fue con esa belleza!! uuuhhh….
-
Como te
enteraste de lo del parque Bruce? –pregunto intrigado
el central nipón. – pensé que era un secreto entre los muchachos y yo.
-
Me entere
de buena fuente, y sabes bien que no se me escapa nada jaja.
-
Si ya veo,
no creo que Richard o Benji te lo hayan mencionado ni mucho menos Oliver, no se
como diablos te enteraste pero no debes decirle a nadie Bruce, mira que si Kamo
se llega a enterar se va armar un gran problema.
-
Eso depende
amigo… -los ojos del defensor brillaban maquiavélicamente, Misaki le observaba
molesto.
-
Depende de
que Bruce? –exclamo fastidiado.
-
Bien, si me
cuentas como te fue con la bonita mi boquita será un tumba amigo.
-
Oye Bruce! El chantaje es algo despreciable no pensé que tu bribón…
-
Ya ya! Calmate
Tom, no es para tanto, ni que me fueses a decir algo indecoroso…. o si?
-
Bruce!!
-
Si si! Lo siento amigo, pero anda
cuenta que paso, me gustaría saberlo.
-
Sabes bien
que debo respetar a Floreda y seria descortés así como algo muy despreciable
que relatara nuestra cita como si se tratase de un chisme de barrio Bruce.
-
Vaya! Así que si fue una cita! –exclamo
divertido. Misaki se maldijo internamente por ser tan torpe con ese comentario.
-
No… no fue así…
solo…
-
Bien, bien
amigo, esta bien, esta bien… es bonita verdad?
-
Eso es
obvio Bruce es un chica muy hermosa –respondió Misaki disimulando su turbación,
Bruce se divertía internamente con las reacciones de su amigo.
-
Y esas
manos Tom…. Ahh, cuando la vi por primera vez le vi
sus manos y parecen de seda, pero creo que deben ser solo apariencias, he conocido
chicas que tienen manos hermosas y cuando las tocas parecen de lija. Creo que
las manos de tu amiga Floreda son así de engañosas.
-
No la
insultes Bruce, sus manos no son…
-
Aja! Picaron ya se las tomaste! Ya decía
yo que mi héroe Tom era todo un Gigoló!
-
Maldición
Bruce Voy a buscar a Oliver! Y déjate de bromas ya! Y de meterte en asuntos que no te conciernen –exclamo
Misaki enojado, estaba mas molesto consigo mismo por caer en esos juegos tan
tontos. Sin decir otra palabra salio de la habitación dejando al defensa del Japón
ahogándose de risa sobre la cama.
-
“Diario Tribunne. Agencia Ansa. Posibles
Alineaciones de los equipos para el partido de fase clasificatoria entre las
selecciones de Bélgica y Japón.
Bélgica:
1. Rufus Staelens. Portero
2. Olaf Van Stolens . Lateral derecho
4.
Michel Le Vans. Central
7.
Richard Thorver. Central
20. Otto Belensons . Lateral izquierdo.
9. Enzo San giacomo. Volante
recuperador
16. Oscar Krauss. Medio Izquierdo
22. Allistar Van Krebblens. Medio derecho
11. Vincent Van der
Elder. Centrocampo ofensivo.
10. Christopher Van Helsing. Atacante. ©
19. Victor Stalensa. Atacante.
Formación: 4-4-2 diamantina zonal.
Suplentes.
12. Jenny Kenn.
Portero.
6. Mika Der Venders.
Lateral
15. Hendí Valenciennes. Atacante.
25. Dann Vombat. Mediocampo.
27. Crish le Mans. Mediocampo.
DT. A. D’Varennes.
Japon:
22. Benjí
Price.
18. Armand Callaghan. Central.
16. Gullermo Hallala. Lateral Izquierdo.
14. Bruce Harper. Lateral derecho
21. Victor Hiroshi. Central.
24. Andy Jhonson. Volante.
11. Tom Misaki. Centrocampo.
10. Oliver Atton. Centrocampo.
©
2. Ralph Sawada.
Volante
20. Aoi Shingo. Atacante
9.
Steve Hyuga. Atacante
formación: 4-4-2 en linea.
Suplentes:
1. Al Jones.
Portero
5.
Victor Denver.
Defensa
23. Paul Diamond. Atacante.
12. Kasuo Koriotto. Mediocampo
13. Masao Koriotto. Mediocampo.
DT. Kamo.
Alineaciones sujetas a cambios de ultimo momento”
El diario yacía desordenado sobre una pequeña mesa de
caoba a un lado de la cama donde estaba recostado el capitán de la selección
del Japón que observaba la lista fijamente meditativo, hace poco que había
regresado de su extenso paseo cuando fue reprendido duramente por su compañero
de habitación que dormía risueño en la cama de al lado, la pequeña luz de su lámpara
personal iluminaba suavemente el pedazo de papel que hace poco había leído con interés
y estirando su brazo derecho jalo la cadenita que servia como interruptor a la lámpara
dejando a oscuras la habitación, había pasado la medianoche y tenia mucho por
hacer al día siguiente, cerro sus ojos y valiéndose de su asombroso sentido común
y de su mente calculadora olvido los sucesos del día rápidamente perdiéndose en
un profundo sueño vencido por el cansancio.
De pronto un absoluto y misterioso silencio durmió la
ciudad. Mientras los sueños y esperanzas de 44 jóvenes sazonaban el ambiente…
Notas del Autor: Bien este capitulo algo corto, y como
siempre digo estuvo malojillo (para dar suerte) pero aun así lo saque en tiempo
record, solo un mes. e hice un gran esfuerzo creanme ya que estoy en exámenes finales de la univ y me saque un 98 en Estadística!!! Estoy como una
lombriz!
Bien, ya todo esta listo para aquello que esperaban el
partido en el próximo capitulo comienza el martirio, y para los que querían ver
algo de acción con Oliver y Patty bueno muy a mi pesar ahí cree otra confusión
mas en esa relación, no se imaginan lo mucho que me divertí al imaginarme el Bofetón,
jaja, estuvo bien extraña esa reacción de Patty o no? Bueno así de extrañas y crueles son las chicas Pobrecito…
-__-?. Oigan es broma no se crean eh
Bueno ahora voy con mis agradecimientos y saludos.
Primero a Sanae Chan, una nueva amiga, me caes muy
bien y tus emoticones me fascinan ;), a Janita, me alegra mucho estar de nuevo en contacto contigo,
me asegure muy bien de no perder tu dirección, a Sandy
como siempre mi fiel seguidora, a La Ly otra nueva
amiga que me cayo superchevere y si se me queda
alguien olvidado perdonenme, a todos muchas gracias
por jalarme de las orejas para seguir escribiendo.
El próximo capitulo será el mas largo que habré escrito
ya que lo publicare en principios o mediados de enero, si termino antes les
aviso, lo he titulado “90 minutos: Inicio de una odisea” en el relatare algunas
cosillas que sucederán antes del partido entre los muchachos y las chicas, Oliver-
Patty, y por supuesto los sucesos del gran encuentro entre Bélgica Japón, a
quien le van? Les adelanto que estará muy interesante.
Me despido sin antes recordarles que me escriban a ver
que tan mal la pasaron leyéndolo (espero que no) y me den sus sugerencias y
opiniones. CD