Todos los personajes son propiedad de Akira Toriyama y Toei Animation.
Autor del fanfic: José Barrios
Escamilla ( Cloud Strife )
IDEALES PERDIDOS
Despedirse de los padres siempre a
sido difícil...
Más aún cuando sabes que nunca
volverás
CAPÍTULO 6: CUANDO
LOS HIJOS SE VAN
Deimonth se sentó en una silla
y se preparó para contar su historia, todos los presentes pusieron atención:
-"Cuando encontramos el Rubí de Yengar fue hace un año, pero me
remontaré un par de años más ya que desde mi punto de vista ahí comenzó
todo"- les dijo Deimonth a todos.
-"Eso significa que empezarás a contar lo que pasó hace tres
años"- le dijo Gohan.
-"Así es, hay cosas que parece que no tienen mucha importancia,
pero créanme que todo repercutió en lo sucedido"- les dijo Deimonth a
todos.
-"Te escuchamos"- le dijo Piccolo indicando que comenzara.
El planeta Zedeel se encuentra en las afueras de esta
galaxia, el planeta era una extraña combinación de lo antiguo y lo avanzado ya
que había tanto castillos parecidos a los que existían en la Tierra como
grandes naves espaciales mucho más avanzadas que las que hay aquí. El planeta Zedeel era rico en un mineral
llamado nizadron del cual una pequeña porción puede generar grandes cantidades
de energía lo cual permitió un increíble avance de la ciencia en poco tiempo,
lamentablemente el mineral era muy inestable y con frecuencia ocurrian
accidentes que terminaban con ciudades enteras que se encontraban cercanas de
las plantas de extracción de nizadron ocasionando la muerte de las personas que
toda su vida habían sido preparadas para extraer nizadron.
-"¿Quieres decir que la gente estaba destinada a un oficio en
particular?"- le preguntó Bulma.
-"Así es, dependiendo del trabajo que realizarán tus padres era lo
que ibas a realizar y era muy difícil cambiar de profesión"- le contestó
Deimonth.
-"Debe ser horrible no tener la libertad de elegir que es lo que
quieres hacer"- comentó Bulma y los demás asintieron (excepto Vegeta que
se veía un poco fastidiado).
-"Pero eso era por tradición de la gente y no por orden del
gobierno, al contrario este promovía diferentes oficios en la gente"- les
dijo Deimonth.
-"¿Y eso qué demonios tiene que ver con que ese maldito quiera
matarlos?"- le preguntó Vegeta a Deimonth.
-"Eso tuvo mucho que ver"- le contestó Deimonth.
-"Ya deja de quejarte Vegeta"- le ordenó Bulma, Vegeta sólo la
ignoró.
-"¿Quieren dejar que cuente su historia?"- les dijo Piccolo a
todos que parecieron tranquilizarse.
-"Está bien, seguiré contando"- les dijo Deimonth.
Como el mineral nizadron era muy peligroso
el gobierno real optó por utilizar una energía llamada megren la cual se
extraía en forma pura de yacimientos subterráneos, aunque era una fuente de
poder nueva esta energía pura se podía controlar mejor y era casi tan poderosa
como el nizadron, lo que benefició a mucha gente porque era más segura. En Zedeel había tres personas muy
importantes para la sociedad: el rey
Zedfield que estaba apoyado por la gente mayor el planeta y aunque no estaba en
contra de la tradición de heredar las profesiones a los hijos tampoco lo
apoyaba mucho; la princesa Zeress que
estaba apoyada por una parte de jóvenes emprendedores y cultos que usaban todos
los recursos disponibles para que la gente cambiara su forma de pensar respecto
a los trabajos y pudieran progresar más, y por último un hombre muy rico y
poderoso llamado Irkyne, el cual era el encargado en jefe de la extracción de
energía para el planeta y estaba apoyado por todas las personas que se ocupaban
de esto, y créanme que eran bastantes.
En ese planeta había un pequeño poblado
llamado Abrentai el cual estaba formado por campesinos, éste era el pueblo
natal de Sytzer en donde vivía con sus padres los cuales eran muy viejos y no
tenía hermanos, un día la princesa visitó este pueblo con la intención de
propagar su ideología de el libre empleo, y aunque la gente estaba muy
emocionada de que alguien tan importante visitara el pueblo la verdad era que a
pocos les interesaba cambiar el oficio para el que estaban destinados, incluso
a Sytzer no le llamaba mucho la atención pero aún así tenía curiosidad de ver a
la princesa ya que él nunca antes la había visto, pero las cosas no salieron
como lo planeó:
-"Sytzer, ¿a
dónde vas hijo?"- le preguntó una señora mayor que limpiaba una casa
pequeña cabaña.
-"Voy a ver a
la princesa Zeress, después de todo pocas veces pasan personas tan importantes
por aquí, además le prometí a Ryane pasar por ella"- le contestó Sytzer
que se veía más joven ya que en ese tiempo tenía 15 años, estaba vestido con
ropa de trabajo para el campo. A decir
verdad Sytzer no parecía su hijo, parecía su nieto y es que sus padres nunca
habían podido tener un hijo y cuando prácticamente habían perdido las
esperanzas de ser padres dieron a luz a un varón al que nombraron Sytzer, fue
un verdadero milagro.
-"Entonces date
prisa hijo, ya que es de mala educación dejar a una mujer esperando en su
casa"- le dijo su madre mientras sonreía pícaramente.
-"Vamos mamá,
sabes que ella y yo sólo somos amigos, no tienes porque insinuar que somos algo
más"- le dijo el joven que estaba sonrojado, aunque lo que el decía era
verdad sabía que cuando a sus padres les da por hablar de amor con él lo hacen
sentir un poco incómodo.
-"Esta bien
hijo lo que tú digas, ahora ve o se enfadará contigo"- le dijo su madre
como si no creyera eso, pero Sytzer trató de no darle demasiada importancia y
cuando estaba a punto de salir un hombre de edad avanzada con una fuerte tos
que sostenía un gran saco con semillas hizo que se detuviera.
-"Papá, ¿qué
estás haciendo?"- le preguntó Sytzer mientras ayudaba al anciano con el
saco.
-"Estoy
llevando las semillas al granero para la cosecha, ya que en unos días
comezanremos a sembrar"- le dijo el señor mientras volvía a toser
fuertemente.
-"Pero papá, me
hubieras dicho y yo lo habría hecho para que no te esforzaras tanto"- le
dijo Sytzer mientras colocaba el saco en un rincón.
-"Lo sé, pero
como tú estabas muy emocionado de ir con Ryane a ver a la princesa pues no
quise que perdieras tu cita ya que ella se enfadaría contigo"- le dijo su
padre mientras se sentaba en una silla.
-"No es ninguna
cita, ella y yo sólo somos amigos y por eso no se enfadará si no paso por ella
ya que voy a preparar todo para la cosecha"- le dijo Sytzer que estaba un
poco enojado de que ya los nombraran novios.
-"Pero hijo, yo
puedo hacerlo sólo"- le dijo su padre que se puso de pie y asumió una pose
como si indicara que es muy fuerte, pero en eso volvió a toser y tuvo que
volver a sentarse.
-"En un momento
te prepararé un té con algunas medicinas para que se te calme la tos"- le
dijo la madre de Sytzer a su esposo.
-"Pero no es
necesario"-les dijo el señor tratando de convencerlos.
-"No papá, yo
lo haré no será ningún problema para mí, mañana pasaré con Ryane y le daré una
explicación, estoy seguro que no se enojará"- y Sytzer tomó el saco y se
dirigió a la puerta.
-"Gracias, es
un orgullo que seas mi hijo, eres lo mejor que nos a pasado"- le dijo su
padre con una sonrisa de satisfacción.
-"Lo sé papá,
no es necesario de digas cosas tan evidentes"- le dijo Sytzer jugando
mientras tomaba una pose de orgullo y sonreía.
-"Sobre todo tu
gran modestia y humildad"- le dijo su madre en tono burlesco, Sytzer sólo
agachó la cabeza como si hubieran acabado con su ilusión, pero después tomó el
saco y salió hacia el granero mientras sonreía, sus padres hacían lo mismo.
Y así pasó el resto del día y no pudo ir
con Ryane, pero al día siguiente se levantó muy tempreno para poder ir con ella
y disculparse, quisá lo único extraño fue que en el pueblo había soldados lo
que significaba que la princesa tal vez siguiera ahí, además del extraño
comportamiento de éstos pero Sytzer no le dio mucha importancia y al llegar a
la casa de Ryane llamó a la puerta y salió una señora madura a recibirlo, era
la madre de Ryane:
-"Hola Sytzer,
¿cómo has estado?"- le preguntó la señora muy amablemente.
-"Muy bien
gracias, disculpe ¿no se encuentra Ryane?"- le preguntó Sytzer.
-"Si se
encuentra, y ya despertó, pero pasa y ahora mismo la llamo"- le dijo la
señora.
-"Muchas
gracias"- le dijo Sytzer mientras tomaba asiento en la pequeña sala de la
casa, que era un poco más grande que la suya aunque tenía que serlo porque ahí
vivían más personas.
-"Hija, Sytzer
vino a buscarte"-le dijo la señora, después la voz de una joven se escuchó
en el segundo piso.
-"Dile que en
un momento bajo con él"- dijo la voz de la joven, Sytzer sólo se acomodó
en el sillón de la casa, y como toda mujer que dice que baja en un momento, la
joven bajó como media hora después:
-"¿Sytzer a qué
has venido?"- le preguntó una joven alta de cabello rubio y ojos azules
(lo cul no era muy común en el pueblo) que se notaba bastante enojada.
-"Vine a
disculparme por no haber podido venir contigo ayer, espero que me
perdones"- le dijo Sytzer que se notaba un poco extrañado del enfado de
Ryane.
-"Por lo menos
pudiste haberme avisado"- le dijo Ryane con la razón de su lado.
-"Lo sé, pero
no pude hacerlo, discúlpame"- le contestó
Sytzer que aún no entendía el por qué del enojo de Ryane.
-"Estuve mucho
tiempo esperándote, por suerte Duncan pasó por aquí y fui con él a ver a la
princesa"- le dijo Ryane mientras miraba a Sytzer como si esperara una
reacción en él, Duncan era un amigo de Sytzer y de Ryane y todo el pueblo sabía
que estaba loco por ella.
-"En
serio, ¡qué bien!, yo tenía miedo de
saber que estuviste todo el día esperándome pero que suerte que no fue
así. Por cierto, Duncan es una gran
persona y como tu amigo te recomiendo que pienses más en él"- le dijo
Sytzer con alivio al saber que ella si salió con alguien.
-"¡¡¿Qué?!!, ¿cómo puedes decir eso?, ¿de verdad no te
importa?"- le dijo ella sorprendida ya que no era la reacción que esperaba
de él.
-"Claro que me
importa, tu eres mi amiga y yo creo que él vale la pena para ti"- le dijo
Sytzer tranquilamente.
-"¡No quiero
tus consejos ni quiero verte más, eres un idiota!"- decía Ryane.
-"No creí que
te enojara tanto el que no te haya avisado"- dijo Sytzer que no tenía idea
de lo que sucedía.
-"¡Ese no es el
punto!"- la dijo Ryane tratando de que Sytzer entendiera.
-"¿Entonces por
qué te enojas así?"- le preguntó Sytzer cada vez más confundido.
-"Porque...¡eres
un tonto!"- y Ryane subió corriendo al segundo piso hecha una furia, su
madre y Sytzer sólo se extrañaron ante esa reacción.
-"¿Qué le
pasa?, ¿por qué se comporta así?"- le preguntó Sytzer a la madre de Ryane.
-"Yo creo que
es la edad, ya ves que todos los jóvenes a esta edad cambian de humor muy
fácilmente, pero a ti te noto muy centrado Sytzer y es de admirarse"- le
dijo la señora, Sytzer sólo sonrió.
-"Bueno, de
todas formas no me gusta que se enfade conmigo, creo que es mejor que me vaya y
pensaré en algo para contentarla"- dijo Sytzer.
-"Entonces él no se dio cuenta que ella trataba de darle
celos"- le preguntó Pan a Deimonth, él sólo asintió con la cabeza.
-"¿Qué estaba ciego?"- preguntó Bra que no podía entender como
Sytzer no se había dado cuenta.
-"Digamos que para algunas cosas su entendimiento es muy
limitado"- le contestó Deimonth.
-"Yo diría que casi para todo"- les dijo Pan mientras pensaba
que Sytzer era tonto de nacimiento.
-"Voy a continuar"- les dijo Deimonth tratando de seguir con
su historia.
Sytzer no sabía por
qué Ryane se había enfadado tanto, así que pensó que lo mejor era salir de ahí
para pensar las cosas:
-"Está bien,
nos vemos"- le dijo la señora y Sytzer salió de la casa aún extrañado por
el comportamiento de su amiga, y así que fue a dar una caminata a las afueras
del pueblo para pensar mejor, y así siguió hasta llegar a campo abierto todavía
pensando en el problema de su amiga pero hubo algo que le llamó la atención:
-"¿Qué podrá
ser esto?"- y Sytzer se agachó para tomar algo muy extaño, era una especie
de brazalete con una insignia de un águila extendiendo sus alas, el águila
estaba coronada y en sus patas sostenía unas ramas de olivo, Sytzer supo que el brazalete era de oro
puro y estaba incrustado de joyas lo cual le sorprendió mucho ya que en esos
lugares nadie tenía tanto dinero, después miró a los alrededores y nadie se
encontraba cerca de ahí y él que creía que si el brazalete tuviera dueño se
verían personas buscando, pero no había nadie, lo que significaba que ahora que
lo había encontrado y al parecer a nadie le interesaba el brazalete ahora era
de Sytzer.
-"¡Ya sé, lo
venderé y le daré el dinero a mis
padres, así no tendrán que trabajar tanto y podrán vivir comodamente y con una
parte le compraré algo a Ryane para que me perdone!, aunque no tenga idea de
por qué deba perdonarme"- y Sytzer salió corriendo al pueblo y fue la
única tienda del pueblo, la cual era un poco grande en comparación con las
demás casas del lugar. Sytzer entró
corriendo buscando al dueño del lugar:
-"Señor, me
gustaría venderle algo"- dijo Sytzer a un hombre maduro y con anteojos que
estaba en la tienda.
-"Hola Sytzer,
¿cómo han estado tus padres?"- le preguntó el hombre alegrándose de la
visita del joven, lo que indicaba que era algún conocido de sus padres.
-"De ahora en
adelante estarán muy bien"- le dijo Sytzer que estaba un poco agitado
después de correr tanto.
-"¿A qué te
refieres?"- le preguntó el señor de la tienda muy intrigado.
-"Quiero
venderle algo y es muy valioso"- y Sytzer sacó el brazalete y se lo
mostró, el señor lo tomó y después lo miró con detenimiento, pero después su
cara mostraba una franca desilusión.
-"¿Entonces tú
lo tenías Sytzer?"- le preguntó el señor.
-"Así es, desde
hace mucho tiempo"- mintió Sytzer, lo hizo porque si decía que lo había
encontrado abandonado podrían pensar que había una razón muy extraña de que
nadie lo hubiera buscado y tal vez le daría menos dinero.
-"No te creía
capaz de algo así"- le dijo el señor mirando a Sytzer.
-"¿Qué quiere
decir?"- le preguntó Sytzer que no entendía una palabra.
-"Acompañame
por favor"- le dijo el señor, Sytzer lo siguió hasta la calle, caminaron
un poco hasta encontrarse con tres soldados.
-"Disculpen
señores, este joven traía el brazalete"- le dijo el señor a los soldados que
examinaron el brazalete, después se miraron entre ellos y rápidamente rodearon
a Sytzer.
-"¡¿Qué está
padando?!"- preguntó Sytzer asustado.
-"Lo siento
Sytzer, pero es mejor que recibas un castigo ahora que es tiempo para que no
vuelvas a cometer un robo nunca más, es por tu bien"- le dijo el señor de la tienda, Sytzer estaba
sorpendido.
-"¿Cómo que un
robo?, ¡yo no soy ningún ladrón!"- les dijo Sytzer pero un soldado lo
golpeó en el estómago haciendo que cayera de rodillas sin aire.
-"No sé cómo lo
hiciste, pero ahora tendrás tu merecido pequeño ladrón"- le dijo un
soldado que lo levantó del suelo y le encadenaron las manos a la espalda,
después se lo llevaron a la fuerza a las afueras del pueblo, ya estando ahí le
dieron otro golpe en el estómago que lo derribó, después lo tomaron de los
cabellos y le hicieron una advertencia:
-"Más te vale
decir que tú lo robaste, ¡entendiste!"-le dijo un soldado amenazante.
-"Pe...pero si
yo no he hecho nada"- dijo Sytzer asustado.
-"¿No lo
entiendes?, vas a hacer y decir lo que te ordenemos"- le dijo otro soldado
mientras lo golpeaba en las costillas, haciendo que cayera al suelo otra vez.
-"¿Por...por
qué me hacen esto?"- dijo Sytzer y era lo único que tenía en mente, sabía
que no podría salir de esta situación, los soldados comenzaron a patearlo en el
suelo y cuando estaba a punto de perder el conocimiento escuchó una voz que
cambiaría su vida.
-"¡¿Qué le
están haciendo a ese pobre muchacho?!, ¡déjenlo en paz!"- dijo la
misteriosa voz, Sytzer trató de observar de quien provenía pero no podía ver
con claridad por lo aturdido que
estaba.
-"Pero princesa
sólo tratamos de proteger su imagen ante la gente"- le dijo un soldado,
Sytzer notó que ahora ellos eran los que estaban asustados.
-"¡Maltratando
a la gente no me ayudan en nada!"- les dijo la princesa, pero Sytzer no
podía verla bien.
-"Pero
cualquier error lo pueden tomar como debilidad"- le dijo otro soldado
tratando de defendese del regaño.
-"Al contrario,
es malo pretender que la nobleza es superior al resto de la gente"- le
dijo la princesa que se notaba bastante enfadada.
-"Pero..."-
dijo un soldado tratando de decir cualquier cosa que los salvara.
-"¡Pero nada,
golpear a la gente para inculparle de los errores de otros está mal!, ¡váyanse
despidiendo de sus puestos ya que llegando a la capital serán degradados, y
agradezcan que no los mande a prisión!"- les dijo la princesa, los
soldados sólo aceptaron su castigo. La
princesa se acercó a Sytzer que estaba todo golpeado y sangrando, le quitó las
cadenas y colocó su mano sobre su frente y utilizó un hechizo de curación, pero
este era diferente ya que además de propagar una extraña luz color azul claro
era muy reconfortante, Sytzer estuvo completamente sanado en segundos, aunque
ante la gran calidez del hechizo hubiera preferido que ubiera tardado mucho más
tiempo.
-"Dime ¿te
sientes mejor ahora?"- le preguntó la princesa, Sytzer comenzó a ver poco
a poco y la visión que tuvo lo impactó:
una hermosa chica como de su edad estaba frente a él, su cabello largo y
negro brillaba con el sol, Sytzer creyó que se perdería en la profundidad de
sus hermosos ojos negros pero que también mostraban una gran decisión, aunque su rostro estaba apendado por lo
sucedido, no podía ocultar su gran belleza, no estaba vestida con la ropa tan
ostentosa como el que usan la mayoría de los nobles, sino que llevaba un traje
azul con un cinturón y botas de color blanco que marcaba su excelente figura y
una capa corta blanca. A Sytzer le
pareció que estaba muerto y un ángel había venido por él.
-"¿Así la describe usted o fue Sytzer quién se lo dijo?"- le
preguntó Pan un poco desconfiada de que una mujer fuera así.
-"Se que es muy cursi, pero así fue como Sytzer me lo dijo"-
le dijo Deimonth que no entendió por qué preguntó eso Pan.
-"Bueno, es normal, cuando uno se enamora no importa que el otro
tenga cara de simio, uno le ve cara de ángel"- le dijo Pan insinuando que
exagera.
-"A decir verdad, si era bastante hermosa"- le dijo Deimonth
que no le dio mucha importancia.
-"Pero que estupidez"- se oyó la voz de Vegeta que estaba
recargado en un rincón, que para variar estaba un poco alejado de los demás.
-"Vamos Vegeta no te quejes tanto, de todas formas no podemos hacer
otra cosa hasta que Gotenks pierda la fusión"- le dijo Bulma, todos
voltearon a ver a Gotenks que estaba en el suelo tratando de jalar aire ya que
parecía un anciano en sus últimos momentos.
-"Es cierto, y después de eso tenemos que esperar una hora para
volver a intentar la fusión así que es mejor esperar escuchando esta historia"-
le dijo Videl con amabilidad, Vegeta sólo guardó silencio como esperando a que
pase el tiempo.
-"Voy a continuar"- les dijo Deimonth.
Sytzer no podía creer lo que veía, de repente sintió algo
que nunca había sentido antes, se sonrojó mucho lo que llamó la atención de la
princesa:
-"¿Estás bien?,
porque te noto muy rojo"- le preguntó ella, Sytzer no podía articular
alguna palabra. La princesa pusó otra
vez su mano en la frente de Sytzer lo que hizo que se pusiera más nervioso.
-"Creo que
tienes algo de fiebre, que raro ya que usualmente mi hechizo es muy efectivo
incluso con las enfermedades, será mejor que te lleve a donde puedas
descansar"- le dijo la princesa, pero ella ignoraba que Sytzer no tenía
fiebre, eran los nervios más terribles que se puedan imaginar.
-"Y dime ¿cuál
es tu nombre?"- le preguntó la princesa a Sytzer cuando iban al hotel
donde se estaba hospedando la princesa en un vehículo de alta tecnología,
seguidos por un batallón de guardia que iban en una especie de motocicletas muy
avanzadas.
-"¿Eh,
disculpe?"- le preguntó Sytzer que estaba distraído mirando a la princesa.
-"¿Te pregunté
que cuál es tu nombre?"- le dijo ella mirándolo.
-"Mi...mi
nombre es Sytzer"- le dijo él cada vez más nervioso.
-"Me preocupas,
dime ¿te dieron muy duro en la cabeza?"- le preguntó ella intrigada de por
qué tarda tanto en responder.
-"Pues sí, pero
ya me siento bien"- le dijo él mientras le temblaba un poco la voz.
-"De todas
formas necesitas descansar, además te lo debo por la situación tan terrible que
acabas de pasar por mi culpa"- le dijo ella.
-"¿Por qué dice
qué es su culpa?"- le preguntó él intrigado.
-"Ahora te lo
explicaré, ¡oh, dios!, pero que descortesía de mi parte, aún no me he presentado,
mi nombre es Zeress"- le dijo la princesa.
-"No hay
cuidado, de todas formas al ver los soldados me di cuenta que usted es la
princesa"- le dijo él, la princesa pensó que no estaba tan aturdido
después de todo.
-"Pero aún no
me explico por qué me atacaron"- dijo Sytzer que estaba pensativo, aunque
no sólo era en el incidente de los soldados, sino en otras cosas.
-"Bueno, fue
por una torpeza mía"- le dijo ella mientras se apenaba por el asunto.
-"¿A qué se
refiere?"- le preguntó Sytzer sin dejar de mirarla (es que no podía dejar
de hacerlo).
-"Bueno, yo
perdí este brazalete cuando hacía un recorrido por el lugar, y como es muy
valioso sospechaba que algunos soldados se las ingeniarían para culpar a
alguien"- le dijo la princesa.
-"¿Pero por qué
hacen eso?"- preguntó Sytzer.
-"Porque los
muy tontos piensan que cualquier error, por pequeño que sea puede tomarse como
debilidad, y por eso buscan a quien culpar para que la gente piense que nunca
nos equivocamos y que podemos llevar el control del planeta sin
problemas"- le dijo ella.
-"La verdad es
un poco exagerado"- le dijo Sytzer.
-"Lo sé, pero
esos tontos olvidan que no somos ningunos dioses, y además los nobles quieren
mantener esa apariencia porque mentalmente les da ventaja sobre el resto de la
gente, y por eso muchos quieren mantener esa ventaja a toda costa"- le
dijo la princesa, Sytzer no podría creer a que magnitud llegan las coss con tal
de obtener poder.
-"Y entonces
cuando le entregaron el brazalete supo que me estaban culpando y fue a ayudarme"-
le dijo Sytzer.
-"Así es,
obligue al soldado a me dijera la información y lo demás ya lo sabes"- le
dijo ella.
-"(No sólo es bonita, sino también muy
inteligente y valiente)"- pensó Sytzer mientras llegaban al hotel,
aunque era muy modesto era de lo mejor del pueblo.
Y así Sytzer y la princesa Zeress llegaron
al comedor del hotel, ella lo invitó a comer y él aceptó rápidamente para
seguir estando con ella, porque a decir verdad fue como amor a primera vista
para Sytzer, estuvieron platicando un rato más y mientras más pasaba el tiempo
a Sytzer le gustaba más la princesa, pero notó algo extraño en ella.
-"¿Disculpe,
pero se siente bien?"- preguntó Sytzer muy preocupado.
-"No es nada,
sólo estoy un poco frustrada"- le dijo la princesa que mostraba una mirada
de tristeza.
-"¿Pero por qué
alguien como usted podría sentirse así?"- le preguntó Sytzer.
-"Ya te dije
que no soy ningún dios, por eso puedo sentirme así y la razón para hacerlo es
que no estoy progresando"- le dijo la princesa que se notaba cada vez más
triste.
-"¿Por qué dice
eso?"- le preguntó Sytzer cada vez más preocupado.
-"Porque he
dedicado una buena parte de mi vida a cambiar la forma de pensar de la gente,
para que esta avance, pero nadie quiere escucharme y a nadie parece importarle,
y eso me hace sentir terrible"- le dijo ella que a pesar de su gran
carácter y fuerza de voluntad podía notarse como si quisiera llorar. Sytzer no soportó esta visión y dijo algo
que cambiaría su vida para siempre:
-"A mí si me
importa"- dijo Sytzer con decisión, la princesa Zeress lo miró
sorprendida.
-"¿Es en
serio?"- preguntó ella que no podía creerlo.
-"Así es, la
verdad yo siempre he querido ser un gran guerrero, pero nunca tuve el valor
para hacerlo pero ahora que llegó usted aquí me dio fuerzas para
intentarlo"- le dijo Sytzer, el rostro de la princesa comenzó a mostrar
una gran alegría.
-"No puedo
creerlo, ¡muchas gracias Sytzer!"- le dijo ella mientras le dio un gran
abrazo, Sytzer se sentía en el cielo.
-"Lo...lo
siento, lo que pasa es que me emocioné demasiado"- le dijo la princesa que
se separó de él rápidamente, Sytzer estaba completamente rojo.
-"No se
preocupe no hay cuidado"- le dijo Sytzer.
-"Ahora mismo
te daré una carta para cuando vayas a la capital te sea más fácil entrar a la
academia militar"- le dijo la princesa mientras tomaba un papel y ella
misma escribía la carta y la sellaba.
Después siguieron otro rato más conversando y Sytzer observaba la gran
alegría en el rostro de la princesa, y se juró a sí mismo que siempre haría lo
posible por hacer que ella siempre etuviera así, después se puso un poco triste
al saber que justo por la tarde la princesa regrasaría a la capital, pero trató
de disfrutar los últimos momento hantes de que se fuera. Pero poco después fueron interrumpidos por
un guardia:
-"Disculpe su
alteza, pero hay alguien que busca al joven Sytzer"-le dijo el soldado en
perfecto tono marcial, Sytzer y la princesa Zeress salieron quién podría ser,
para su sorpresa se trataba de Ryane que estaba buscando a Sytzer.
-"Sytzer, qué
bueno que estás bien, me dijeron que te golpearon y te trajeron aquí, pero ¿por
qué tienes esa cara de idiota?"- preguntó Ryane que ignoraba que no era
una cara de idiota, sino de enamorado (aunque a fin de cuentas no hay mucha
diferencia).
-"Vaya que
corren rápido las noticias aquí"- dijo la princesa.
-"Estoy bien,
pero te tengo una noticia, ¡me voy a la capital para ser un soldado!"- le
dijo Sytzer con alegría, pero no recibío la reacción que esperaba de su amiga.
-"Estás
bromeando...verdad, y es una de las bromas más estúpidas que hayas hecho"-
le dijo ella.
-"Jamás he sido
más serio en toda mi vida"- le dijo Sytzer con gran decisión, Ryane no
podía creer lo que pasaba.
-"¡Pues has lo
que quieras!"- le dijo Ryane y después salió corriendo, Sytzer estaba
intrigado.
-"Será mejor
que hables con ella"- le dijo la princesa.
-"Pero usted
está a punto de irse"- le dijo Sytzer que quería despedirse de ella.
-"No importa,
de todas formas tú irás a la capital, ahí nos volveremos a ver"- le dijo
la princesa, Sytzer estaba muy feliz por eso.
-"Está bien,
nos veremos otra vez y que tenga un buen viaje"- le dijo Sytzer
despidiéndose de ella.
-"Te esperaré
allá"- le contestó la princesa, después fue tras Ryane y trató de convencerla,
pero ella no quería verlo, pero lo peor fue cuando se lo dijo a sus padres:
-"¡¿Qué?!,
¡¿cómo que te vas a la capital?!"- le dijo su padre que estaba muy
furioso.
-"Lo he
decidido papá, por favor déjame ir"- le dijo Sytzer que estaba tratando de
convencer a sus padres.
-"¿Pero por qué
quieres eso ?"- le dijo su madre que estaba un poco más calmada.
-"Porque no me
gusta estar aquí, yo quiero irme, por favor no lo hagan más difícil"- les
dijo Sytzer, pero sus padres parecían no tranquilizarse.
-"¡¿Cómo puedes
ser tan malagradecido?!, ¡todo lo que tenemos lo hemos conseguido trabajando
muy duro para que tu lo tengas un día y puedas ser muy feliz y ahora me sales
con que no te importa el esfuerzo de tu madre y el mío!"- le dijo su
padre, cada palabra que decía parecía herirlo mortalmente.
-"Pero
papá..."- le dijo Sytzer tratando de calmarlo.
-"¡Nada de
papá!, ¡tu madre y yo nos hemos matado trabajando por ti!, ¡¿por qué creer que
siempre estamos enfermos?!, ¡¡¡POR TANTO TRABAJO Y NOS LO AGRADECES DICIENDONOS
QUE NO TE GUSTA!!!"- le dijo su padre con furia, pero después agregó unas
palabras que Sytzer nunca olvidará:
-"¡¡¡SI SALES
DE AQUÍ NO TE MOLESTES EN REGRESAR NUNCA, PORQUE DE AHORA EN ADELANTE SERÁ COMO
SI NUNCA TUVIMOS UN HIJO!!!"- las palabras de su padre fueron como
cuchillos que se clavaban en su ser, pero Sytzer ya estaba decidido y dijo en
voz baja:
-"Lo siento, es
lo único que puedo decir, pero ya me decidí"- le dijo él, su padre estaba
verdaderamente sorprendido, pero después se sentó y dijo con una voz tranquila
pero que tenía un gran dolor:
-"Empaca tus
cosas"-, Sytzer fue a su cuarto y tomó algunas cosas, no se llevó todo
porque pensó que si les haría falta dinero lo podrían obtener vendiéndolas,
salió de su casa y pudo observar por la ventana como sus padres comenzaban a
llorar, el también comenzó a llorar y justo a la salida del pueblo se encontró
a una figura conocida:
-"No te vayas
Sytzer"- le dijo Ryane, que se colocó frente a él para impedirle el paso,
Sytzer estaba sorprendido ya que ella lo había estado esperando todo él día
para cuando pasara trataría de detenerlo.
-"Lo siento
pero ya me decidí"- le dijo Sytzer que trató de seguir su camino pero
Ryane lo tomó del brazo.
-"Por favor,
recapacita"- le dijo ella llorando, Sytzer no tuvo fuerzas para mirarla a
los ojos.
-"Créeme que lo
siento, pero esto es lo que tengo que hacer"- le dijo él mientras se
soltaba de ella, y salió corriendo para tratar se hacer más breve ese momento
tan difícil, trató de no mirar atrás,
pero pudo oír los llantos de Ryane, Sytzer sabía que su última oportunidad para
arrepentirse se había ido para siempre.
El camino a la capital había sido muy
difícil ya que Sytzer no pudo alcanzar al transporte de la princesa que había
salido unas horas antes que él, así que tuvo que caminar un mes
aproximadamente, como a las tres semanas se había quedado sin víveres y comía
lo que encontraba, pero después de un largo camino llegó por fin a la
capital. La ciudad era impresionante
ya que combinaba los castillos antiguos que había visto en libros en la escuela
con impresionantes rascacielos que parecían llegar hasta las nubes, aunque tuvo
poco tiempo para admirar el panorama ya que el hambre le recordó que no había
comido en dos días y era preciso llegar a la academia, después de dar muchas
vueltas por fin pudo llegar a la famosa academia militar y era verdaderamente
grande, unos edificios y un gran campo de entrenamiento que era mucho más
grande a su pequeño pueblo, pudo ver a todos los cadetes y soldados que estaban
ahí corriendo a velocidades impresionantes, podía escuchas potentes choques de
los golpes en los comabates de práctica, después de salir de la impresión llegó
a la entrada que estaba más lejos de lo que él creía, cuando llegó unos
soldados le dijeron que si quería ser aspirante tendría que esperar un año
porque el cupo de alumnos estaba al tope, Sytzer creyó que todo se obscurecía
para él pero de repente un rayo de esperanza le devolvió los ánimos: la carta de la princesa Zeress, los soldados
no le creyeron que la princesa lo había recomendado, pero al mostrarles la
carta vieron que el sello era legítimo.
-"De todas
formas no sabemos si hay cupo, pero tal vez haya un lugar que puedas
ocupar"- le dijo el soldado que estaba en el módulo de información de la
entrada, pero esto no le dio muchas esperanzas a Sytzer ya que no había nada
seguro.
-"Ya llamamos a
la Teniente Faristh, ella te dirá si puedes entrar o no"- le dijo un
soldado, Sytzer miraba el camino pero no veía a nadie, hasta que oyó una voz
arriba de él.
-"¿Este es el
que quiere ingresar a la academia?"- le dijo la voz misteriosa, Sytzer
volteó hacia arriba y casi se le salen los ojos del asombro, ya que una chica
estaba flotando arriba de él.
-"¿Es...es...es
increíble?"- dijo Sytzer mientras señalaba a la misteriosa chica como de
15 años de cabello negro corto y ojos verdes con ropas de civil que volaba
sobre él.
-"¿Pero cómo
puedes asombrarte de la técnica de volar si es muy simple?"- le dijo la
joven mirándolo con incredulidad.
-"Lo que me
asombra es que use falda y este volando arriba de mí"-le dijo Sytzer que
en unos segundos estuvo besando el suelo con el puño de la joven sobre su
cabeza.
-"Eres un
degenerado"- le dijo ella que movía su puño sobre la cabeza de Sytzer.
-"Pues usted es
la que se puso así, no me fue posible evitarlo"- le dijo Sytzer mientras
se levantaba. La joven pidió que le
entregaran la carta los soldados y después de examinarla miró a Sytzer.
-"Así que eres
nuevo en el oficio, con razón te asombraste de la técnica de volar"- le
dijo ella.
-"Pues sí, es
algo que no había visto antes"- le dijo Sytzer que aún no podía creer lo
que había visto (tanto la técnica como lo demás).
-"Pues creo que
si hay un lugar, acompañame"- le dijo la joven que entraba a la academia,
los soldados hicieron un saludo militar aunque a ella poco le importó porque
estaba viendo la carta, Sytzer entró detrás de ella.
-"Disculpe
señorita, ¿puedo hacerle unas preguntas?"- le dijo Sytzer que la seguía,
la joven dejó de ver la carta y lo miró.
-"Si, puedes
hacerlo con confianza"- le dijo ella.
-"Pues ¿por qué
usted tiene un rango tan alto si es tan joven, además no lleva uniforme
militar?"- le preguntó Sytzer.
-"No llevo
uniforme porque acabó de regresar ya que me habían dado unos días libres, pero
en cuanto llegué me avisaron que un chico estaba con una carta de la princesa a
la entrada de la academia, y lo del rango es porque soy muy hábil a pesar de
que ingresé hace sólo dos años y es que mi hermano me entrenó desde
pequeña"- le dijo la joven.
-"Por cierto mi
nombre es Sytzer, mucho gusto en conocerla"- le dijo Sytzer.
-"Soy la
sargento Faristh, pero antes de llevarte con mi hermano necesito hacerte unas
preguntas"- le dijo Faristh, poco después hicieron una escala en los
vestidores donde Sytzer espero a que Faristh se cambiara la ropa de civil por
una militar de pantalón y camisa color gris con cinturón y botas negras, según
Faristh era la ropa de entrenamiento, después llegaron a un despacho donde le
hicieron las típicas preguntas como de dónde era, si tenía entrenamiento previo
y cosas así, pero después Faristh le hizo unas preguntas que no venían en el
registro.
-"¿Te puedo
preguntar algo personal?"- le dijo Faristh, Sytzer se puso algo nervioso.
-"Sí,
claro"- le dijo él peguntándose que era lo que quería saber.
-"¿Por qué
quieres entrar aquí?"- le dijo Faristh.
-"¿A qué viene
la pregunta?"- le dijo él.
-"Vamos, no soy
ninguna tonta, son muy pocas las personas que quieren cambiar de oficio, además
no tienes ninguna experiencia mientras la todos los demás han sido entrenados
desde que eran unos niños y tienen tanta fuerza que pueden acabarte en un
segundo, además ¿cómo rayos conseguiste la carta de la princesa?"- le dijo
ella, Sytzer trató de inventar una historia creíble.
-"Pues fue
porque ella fue a mi pueblo natal y me convenció, por eso me dio la
carta"- le dijo Sytzer, pero Faristh sólo lo miró.
-"Eso no me lo
trago, es muy difícil que gente como tú deje todo por venir a una academia
militar, ¡más te vale que me digas la verdad o aquí mismo te daré una
paliza!"- le dijo Faristh que se subía al escritorio y tomaba a Sytzer del
cuello, el supo que sería muy difícil engañarla y decidió hablar con la verdad,
le dijo que también se había enamorado de la princesa y que también había
venido hasta aquí porque se lo había prometido a ella. Después Sytzer bajó la cabeza, ya que
esperaba que Faristh se burlara de él y lo hechara a patadas, aunque todo fue
diferente:
-"¡Qué
romántico!"- dijo Faristh mientras
soltaba a Sytzer, este sólo abrió los ojos completamente por el asombro.
-"¿Qué?"-
fue lo único que pudo decir Sytzer, nunca se esperó una reacción así.
-"Es muy
romántico que un hombre deje todo sólo por una promesa a su amada, no puedo
creerlo es como una novela"- dijo Faristh mientras juntaba sus manos y
miraba el cielo por la ventana, a Sytzer le salió una gota de sudor.
-"Actualmente
los hombres son muy poco románticos, sobre todo en una academia militar, pero
tú eres diferente a todos ellos y por ello te ayudaré en todo lo que
pueda"- le dijo Faristh con una gran sonrisa, Sytzer sabía que si se
quejaba le rompería el cráneo así que no dijo nada.
-"Además tienes
mucha suerte, ya que mi hermano es el que entrena a los cadetes del equipo
especial de protección de la princesa, ¡si te graduas estarás muy cerca de ella
y tendrás muchas oportundades de conquistarla!"- le dijo Faristh con
alegría, Sytzer sonrío de gusto.
-"Ahora vamos,
te asearás y te daremos ropas de cadete, luego comerás algo y te llevaré con mi
hermano"- le dijo Faristh que sacó a Sytzer arrastrándolo, el pensó que a
lo mejor no era tan mala idea que Faristh lo ayudara.
Después de que Sytzer se aseó y comío algo,
Faristh lo llevó a uno de los salones donde se les impartían conocimientos
teóricos y tácticos sobre el combate, irrumpió en la clase bruscamente y se
encontró con un hombre muy alto de cabello negro que se levantó al verla.
-"Deimonth, te
traigo un nuevo cadete"- le dijo Faristh.
-"¡¿Por qué
interrumpes así mi clase?!, ¡¿qué no te he enseñado algo de disciplina?!"-
le dijo Deimonth enfadado, traía el cabello más corto y tenía 24 años.
-"Vamos hermano
no te enojes, te lo traje especialmente porque tu podrás iniciarlo en todo
esto"- le dijo Faristh.
-"¡¡Estamos en
la academia y como mi rango es mayor llámame señor!!"- le dijo Deimonth
ante la indisciplina de Faristh.
-"No te enojes
que no es para tanto"- le decía Faristh, Deimonth sólo miraba a sus
alumnos que veían como era humillado.
-"¡Y háblame de
usted!"- le decía Deimonth ya bastante enfadado.
-"Tranquilízate"-
le decía Faristh, de repente Deimonth se calmó.
-"Teniente,
recuerda el trabajo que le solicité para dentro de dos meses"- le dijo
Deimonth con calma, Faristh se extrañó por la pregunta.
-"Si lo
recuerdo, es un trabajo muy extenso, además aún no lo comienzo"- le dijo
Faristh.
-"Me lo traerá
en 5 días"- le dijo Deimonth mirándola a los ojos.
-"¡Pero
hermano, es demasiado como para terminarlo en 5 días!"- le decía Faristh
exaltada.
-"Ahora me lo
traerá en 4 días, y cada vez que no me llame señor le quitaré un día"- le
decía Deimonth imponiendo su autoridad.
-"S...si
señor"- dijo Faristh bajando la mirada al suelo, Sytzer se dio cuenta de
la gran disciplina que había en la academia.
-"¿Y usted
quién es?"- le dijo Deimonth mirándo a Sytzer que en ese momento se
atemorizó de su mirada.
-"Mi nombre es
Sytzer, señor"- le dijo éste tratando de no parecer nervioso.
-"¿Cuánto
tiempo lleva de entrenamiento?"- le preguntó Deimonth.
-"Este es mi
primer día, señor"- le dijo Sytzer.
-"¿Qué su
familia no lo entrenó nunca?, ¿qué rango es su padre?"- preguntó Deimonth
ante ese caso tan extraño.
-"Mis padres
viven en el campo y nunca he recibido entrenamiento"- le dijo Sytzer.
-"¡Un novato!,
pero jamás había tenido uno, ¡¿de quién fue la brillante idea?!"- preguntó
Deimonth pero después miró a Faristh que sólo mostró una sonrisa nerviosa.
-"Fue mía
señor"- le dijo ella.
-"¡¿Y por qué
me manda a un novato?!"- le preguntó Deimonth.
-"Creo que
tiene potencial, además la princesa lo recomendó"- le dijo Faristh, todos
los alumnos se asombraron ante eso.
-"¿Y cómo le
hiciste para que la princesa te recomendara?"- le prenguntó Deimonth, pero
en eso sonó una campana que indicaba el cambio de clases.
-"Me lo
explicará más tarde Teniente Faristh"- le dijo Deimonth, después ordenó a
todos los alumnos que salieran del salón, Faristh le dijo a Sytzer que los
siguiera y después se fue enojada por el castigo de su hermano. Sytzer y el resto de los cadetes fueron a
los vestidores y se pusieron las ropas de entrenamiento que era un uniforme de
soldado gris sin casco, y comenzaron a hacer ejercicios físicos, Sytzer se
cansó inmediatamente mientras los demás apenas entraban en calor. Deimonth decidió hacerle una prueba:
-"¡Cadete
Sytzer, cadete Vikkers!, ¡vengan aquí ahora!"- ordenó Deimonth, Sytzer
llegó completamente fatigado junto con un joven pelirrojo y con ojos oscuros.
-"Señor"-
dijo el joven pelirrojo saludando marcialmente, Sytzer trató de imitarlo pero
no tenía mucho aire para hacerlo.
-"Quiero que
los dos peleen"- les dijo Deimonth, Sytzer se quedó sorprendido.
-"Si
señor"- dijo el joven Vikkers sin inmutarse.
-"S...si
señor"- le dijo Sytzer con algo de miedo. Los dos se separaron un poco y Sytzer levantó los puños, Vikkers
hizo lo mismo pero su guardia era un poco más abierta.
-"¡Comienzen!"-
les dijo Deimonth, Sytzer atacó con un puñetazo a Vikkers que ni siquiera se
movió y lo recibió de lleno en el rostro, pero Sytzer se hizo para atrás
mientras se tocaba la mano del dolor, mientras Vikkers movió el puño
ligeramente y mandó a Sytzer a volar unos metros.
-"Mmhhh, ¡otra
vez!"- y volvió a pasar lo mismo, Vikkers con un movimiento de su mano
volvió a mandar a volar a Sytzer, Vikkers miró sorprendido a Deimonth, ya que
creyó que era exagerado, pero no se atrevió a desobedecer la orden.
-"¡Otra
vez!"- les ordenó Deimonth, y para variar Sytzer volvió a volar otra vez.
-"¡Señor!"-
una voz femenina asustó a Deimonth por la sorpresa.
-"¡¿Qué le pasa
teniente,por qué me habla así de repente?!"- le dijo Deimonth enfadado a
su hermana.
-"Vine a ver
como va el entrenamiento del nuevo cadete, y con el debido respeto, creo que es
demasiado para él"- le dijo Faristh mirando a Sytzer todo golpeado en el
suelo.
-"Lo sé, pero
es mejor que sepa como es la vida aquí, si va a desertar que sea ahora que hay
tiempo"- le contestó Deimonth, Sytzer no se podía poner de pie pero una
voz conocida vino a darle fuerzas.
-"¡No puedo
creerlo, eres tú!"- la voz era de la princesa Zeress, que estaba dando un
recorrido por la academia, Sytzer sintió como si otra vez viniera a ayudarlo.
-"Pero princesa,
¿qué hace usted aquí?"- le preguntó Deimonth sorprendido por la repentina
visita, la princesa se sonrojó.
-"Yo
sólo...sólo vine a dar un recorrido a la academia"- le dijo ella, pero
había algo extraño en sus palabras.
-"Pero nos
hubiera avisado para hacer los preparativos para su llegada"- le dijo
Deimonth, pero pudo notar que la princesa se sonrojó más.
-"Es que, a
decir verdad, de ahora en adelante vendré muy seguido y preparar a todos para
la visita sería una pérdida de tiempo para el entrenamiento de los
cadetes"- le dijo la princesa, esa noticia le dio fuerzas a Sytzer ya que
estaría con ella mucho antes de lo que pensaba, después se levantó a pesar de
sus heridas lo que sorprendió a Deimonth y a Vikkers.
-"Sytzer, en
verdad cumpliste tu promesa, ¡eso me da mucho gusto!"- le dijo la princesa
mientras sonreía, a Sytzer le parecía la visión más hermosa de todo el
universo.
-"Bueno, me
tengo que ir, pero nos volveremos a ver Sytzer"- se despidió la princesa,
todos le dieron sus saludos marciales y después se fue seguida de su
guardia. Y así por fin terminó el
entrenamiento del día y Sytzer fua a darse una ducha a los vestidores, pero
cuando entró un joven rubio y de ojos castaños de la misma etatura que Sytzer,
estaba junto con algunos más de la clase lo estaban esperando.
-"Oye novato,
¿qué haces aquí?"- le preguntó el joven.
-"Vengo a darme
una ducha"- les dijo Sytzer e intentó seguir adelante pero le cerraron el
paso.
-"No me refiero
a eso, ¿qué diablos haces en la academia?"- le volvió a decir el joven
misterioso.
-"Por si no lo
has notado, también vengo a entrenar"- le contestó Sytzer mirándolo a los
ojos.
-"Pues no
queremos a gente como tú que no sirve para esto"- le dijo el joven
mientras lo tomaba por el cuello de la camisa.
-"Pues que
lástima porque no me iré"- le contestó Sytzer tratando de zafarse, pero la
fuerza superior del otro muchacho lo impidió.
-"Traté de
convencerte por las buenas, pero tú lo quieres hacer más difícil"- le dijo
el joven que rápidamente le dio un golpe en el rostro que lo aturdió, depués le
dio uno en el estómago que le sacó el aire.
-"Tu puedes
pensar que soy malo, pero no es así, si lo fuera te hubiera acabado de un solo
golpe pero me estoy conteniendo, simplemente no quiero que en esta escuela haya
tipos inútiles que nos harán más difícil el trabajo y pongan en riesgo a
todos"- le dijo el joven misterioso, pero por fortuna entró Vikkers a los
vestidores.
-"¡Keynn!,
¡¿qué estás haciendo?!"- le preguntó Vikkers al ver a Sytzer todo
golpeado.
-"¿Tu que
crees?"- le contestó este, porque era obvio que lo estaba golpeando.
-"Me refiero a
por qué lo haces"- le dijo Vikkers aclarando la pregunta.
-"Le estoy
dando su merecido para que no nos moleste"- le dijo Keynn como si le
enseñara una lección a un niño.
-"¡Déjalo en
paz!"- le ordenó Vikkers, pero después su rostro palideció, Keynn soltó a
Sytzer y volteó sonriendo hacia Vikkers.
-"No me hables
así, sabes que te puedo hacer daño"- le dijo Keynn en un tono muy bajo,
pero que Vikkers entendió perfectamente, después Keynn caminó lentamente hacia
Vikkers que ni siquiera se movía y cuando estuvo frente a él se detuvo, lo miró
a los ojos y volvió a sonreír, después salió de los vestidores, todos los demás
estudiantes lo siguieron, Vikkers sintió como si el corazón se le hubiera
detenido por unos momentos, pero después se recuperó del susto y fue a ayudar a
Sytzer.
-"¿Oye, puedes
escucharme?"- le dijo Vikkers a Sytzer, para ver si estaba consciente.
-"Sí,...muchas
gracias, pero ¿quién es ése?"- le preguntó Sytzer mientras trataba de
levantarse.
-"El es Keynn,
el mejor estudiante de la academia, el es como tú ya que acaba de ingresar hace
una semana, pero tiene una fuerza impresionante y a conseguido ser el líder de
muchos en poco tiempo. Tiene tanto
potencial que creen que en un par de años tendrá un rango muy alto"- le
dijo Vikkers mientras ayudaba a Sytzer.
-"¿Y siempre es
así?"- le preguntó Sytzer.
-"No, es muy
extraño, a pesar de tener tanto poder nunca había atacado a nadie así, al
contrario, a sido el más disciplinado de la clase"- le dijo Vikkers.
-"Entonces
simplemente no me soporta"- dijo Sytzer mientras se sentaba en una de las
bancas del vestidor.
-"Es probable,
pero déjame curarte, seguramente estás muy lastimado"- le dijo Vikkers.
-"¿Tú también
puedes curar, como lo hace la princesa?"- le preguntó Sytzer asombrado.
-"En teoría sí,
mi hechizo manipula tu cuerpo para que sanes más rápido"- le dijo Vikkers.
-"¿Eso de
manipular el cuerpo no trae ningún problema después, o sí?"- le preguntó
Sytzer un poco asustado.
-"No te
preocupes, lo he estudiado muy bien"- y después Vikkers colocó su mano
sobre Sytzer y comenzó a emanar una luz verdosa, pero después cambió a roja,
luego a amarilla y Sytzer comenzó a sentir algo muy incómodo en su cuerpo,
hasta que ya no pudo más:
-"¡¡Un
baño!!"- gritaba Sytzer mientras se tomaba el estómago, y salió corriendo
como pudo hacia el retrete más cercano y se encerro ahí.
-"Manipulé las
cosas equivocadas, creo que debo estudiar más"- decía Vikkers mientras
miraba su mano, Sytzer no salió del baño en un buen rato.
Y después del incidente del vestidor el
resto del día Sytzer pudo averiguar lo difícil que era la vida de soldado, y
más aún para él que nunca había sido preparado para esto, cuando terminó el día
recibió una noticia:
-"Sytzer,
siendo sinceros no creo que puedas graduarte de aquí nunca"- le dijo
Deimonth cuando había terminado la clase.
-"Gracias por
el apoyo señor"- le dijo Sytzer con sarcasmo, esto enfadó a Deimonth.
-"¡Oyeme, estoy
siendo sincero contigo, sería una irresponsabilidad de mi parte el darte falsas
esperanzas!"- le dijo Deimonth, Sytzer no lo vió con buenos ojos.
-"Señor, es
usted un desgraciado, señor"- le dijo una voz femenina a Deimonth.
-"¡Cómo te
atreves Faristh!, ¡ahora me entregarás el trabajo para mañana!"- le dijo
Deimonth a su hermana, pero esta sólo sacó una carta y se la entregó, Deimonth
la leyó de inmediato.
-"Pero si yo no
solicité ningún permiso especial para entrenar particularmente a nadie, ¿cómo
lo obtuviste?"- le preguntó Deimonth.
-"Fue fácil ya
que conozco a la perfección todos sus datos y su firma, así que falsifiqué los
papeles"- le contestó Faristh.
-"¿Pero a quién
voy a entrenar?, ¡no me digas que...!"- Deimonth se imaginó la respuesta,
Faristh sólo afirmo con la cabeza.
-"¡Me niego,
jámas haré algo como eso!"- le dijo él a Faristh, pero ella sabía como
obligarlo.
-"Por supuesto
que lo hará señor"- le decía Faristh sonriendo.
-"¡No lo haré y
no puedes obligarme!"- le dijo Deimonth enojado.
-"Por supuesto
que puedo"- le dijo ella mirándolo tranquilamente.
-"¿Y cómo lo
harás?"- le preguntó Deimonth desafiándola, Faristh se le acercó con cara
de furia.
-"¿Con qué esas
tenemos?, ¡pues recuerde señor que usted y yo compartimos una casa para
nuestros días libres y si no hace lo que estoy pidiendo en uno de esos días
libres va a saber quien soy yo!,¡¿entendido, señor?!"- le dijo Faristh, a
Deimonth le dio miedo su hermana.
-"¡Grrrr...está
bien, lo haré!"- dijo Deimonth apretando los puños.
-"Y además
quiero más tiempo para él trabajo!"- le dijo Faristh aprovechando la
situación.
-"¡No abuses de
esto!"- le contestó Deimonth.
-"Muy bien,
desde mañana mi hermano será tu maestro, además buscaré a otro cadete porque
pueden necesitar ayuda, me retiro señor"- le dijo Faristh a Deimonth que
sólo murmuró algo impronunciable.
Después le ordenó a Sytzer que fuera a descansar porque al día siguiente
comenzaría todo, mientras él iba a conseguir a un maestro sustituto para su
clase.
A la mañana
siguiente Deimonth y Sytzer estaban en el campo de entrenamiento esperando a
Faristh, ya que ella también se las arregló para tener el permiso especial y de
paso poder librarse del trabajo de su hermano.
-"Buenos días
muchachos"- les dijo Faristh a los dos.
-"Faristh,
llámame señor"- le dijo Deimonth.
-"Vamos
hermano, no hagas esto aburrido"- le contestó Faristh, Deimonth no tenía
ganas de discutir y no dijo nada más.
-"¿Y dónde está
el otro cadete?"- le preguntó Sytzer a Faristh, ella le iba a contestar
pero fue interrumpida por el ruido de una sonora bofetada.
-"Ahí
viene"- dijo Faristh señalando de donde había venido el ruido, y salió
Vikkers con la mejilla toda enrojecida.
-"Hola, ¿cómo
han estado?"- les preguntó Vikkers mientras se llevaba la mano a la
mejilla.
-"Otro
irrespetuoso"- dijo Deimonth, Faristh le lanzó una mirada asesina.
-"¿Tú eres el
cadete escogido?, ¿pero qué te paso?"- le preguntó Sytzer que no lo podía
creer.
-"Así es, y lo
que pasó fue que me golpeó otra chica"- le respondió Vikkers.
-"¿Cómo que
otra?"- preguntó Sytzer.
-"Vikkers tiene
la costumbre de buscar chicas hermosas para conquistarlas, pero él no busca
romance, sino aprovecharse de las mujeres por eso siempre lo abofetean"-
le dijo Deimonth.
-"Así es, si
una chica que estuvo en la academia no lo ha abofeteado fue como si no hubiera
estado"- le dijo Faristh.
-"Lamentablemente
tienen razón"- dijo Vikkers mientras bajaba la cabeza.
-"Por eso lo
incluí como requisito para que las mujeres ingresen a la academia"- le
dijo Faristh.
-"¡¿Qué?!, ¡con
razón las de nuevo ingreso me andaban buscando y yo pensaba que era porque
estaban locas por mí!"- le reclamó Vikkers, Faristh lo ignoró.
-"Por cierto,
aún no sé muy bien como funcionan las cosas aquí"- les dijo Sytzer.
-"Tienes razón,
aún no te entrego los manuales, pero te explicaré todo: como sabes la academia entrena a soldados
para diferentes puestos, cada uno de ellos puede ingresar aquí con una edad
mínima de 13 años y una máxima de 20, durante ese periodo tienes derecho a dos
exámenes y puedes aplicarlos el final del año que quieras siempre y cuando no
te pases de la edad límite, cuando
pases un exámen se te considerara graduado y te enviarán al puesto para el que
fuiste entrenado, pero si no puedes pasar en ninguna de las dos oportunidades
automáticamente te darán de baja de la academia, es por eso que casi todos
esperan sus últimos dos años para presentar sus exámenes ya que así tienen más
posibilidades de pasar, pero también muchos lo presentan al poco tiempo de
ingresar a la academia y aprueban el exámen debido a que en sus familias los
han entrenado desde pequeños como a mí."- le dijo Faristh.
-"¿Y en qué
consisten los exámenes"- les preguntó Sytzer.
-"Los exámenes
varían un poco dependiendo del tipo de soldado que quieras ser, pero como tú
estás preparándote para proteger a la princesa tu exámen consistirá en pelear
con los demás alumnos de tu clase mientras protejes a una persona que se te
asignará ya que lo se te evaluará es tu habilidad en combate y protección, sólo
los mejores cinco serán aquellos que se graduen de la academia, y esa es la
razón por la que pocas personas se gradúan por eso en el planeta hay
aproximadamente 500 soldados, es un número muy pequeño si tomamos en cuenta la
cantidad de alumnos que ingresan"- le dijo Deimonth.
-"Tengo otra
pregunta, ¿por qué los soldados son tan poderosos y los civiles tan débiles?,
yo sabía que entrenando se puede mejorar, pero no me imaginaba algo como
esto"- les dijo Sytzer.
-"Al viajar y
conocer otros mundos nos dimos cuenta de que nuestra raza tiene la facilidad
para superar sus límites en un corto tiempo, por eso en unos pocos años una
persona normal puede llegar a ser muy poderoso, pero también influyen el linaje
del que provengas y tu preparación desde pequeño, no quiero ser pesimista pero
esa es la razón por la que no serás tan fuerte como otros y es muy poco
probable que te gradues"- le dijo Deimonth.
-"Hermano, no
digas eso"- lo reprendió Faristh.
-"Vamos
hermana, una cosa es ser optimista y otra es darle falsas esperanzas, es mejor
que sepa que es lo que puede pasar para que no se decepcione después"- le
dijo Deimonth, Faristh no estaba contenta con eso, pero sabía que su hermano
tenía razón.
-"Eso no
importa, haré lo mejor que pueda, de todas formas ya no tengo nada más en la
vida"- les dijo Sytzer.
-"Por cierto, ¿por
qué razón quieres ser guardaespaldas de la princesa a toda costa?"- le
preguntó Deimonth, Sytzer no se atrevía a decírselo por miedo a que lo echara
de ahí después de explicarle, pero para su suerte Faristh se lo dijo.
-"¡¿Qué?!, ¡yo
creía por otra cosa como ser fuerte o ayudar a las personas, pero por
amor!"- le dijo Deimonth sin poder creer lo que había escuhcado.
-"Pues
si"- fue todo lo que Sytzer pudo decir.
-"¿No crees que
es romántico?"- le preguntó Faristh.
-"Tal vez, pero
esto no es una novela o un juego"- le dijo Deimonth, Sytzer no sabía que
decir.
-"Tranquilo
señor, después de todo eso puede ser una buena motivación"- le dijo
Vikkers apoyando a Sytzer.
-"Además yo
creo que será un buen estudiante, ya verás que no habrá problemas
hermano"- le dijo Faristh, Deimonth se quedó pensativo un rato.
-"Está bien,
pero sólo serán dos años y presentarás el exámen en cada uno de ellos y si no
apruebas no será mi responsabilidad"-
hablo Deimonth en tono de juez.
-"¡Muchas
gracias maestro!"- le dijo Sytzer.
-"¿Maestro?"-
le preguntó Deimonth.
-"Si, lo que
pasa es que no estoy acostumbrado a eso de decir señor, además si me va a
enseñar yo creo que es mejor llamarlo maestro"- le dijo Sytzer.
-"Mmmhh... está
bien, no me molesta que me llamen así"- le dijo Deimonth.
-"Entonces yo
también lo llamaré así ya que nunca me ha gustado eso de decir señor"- le
dijo Vikkers.
-"Eso no
importa, Vikkers tu y Faristh enséñenle lo básico mientras yo veré la forma en que
puedo adiestrarlo para que pase ese exámen en poco tiempo"- les dijo
Deimonth, todos hicieron lo que les dijo.
-"Y así fue como Sytzer pasó a ser mi alumno"- les dijo
Deimonth a todos.
-"Entonces así fue como se conocieron, ¿pero eso que tiene que ver
con el rubí y con Seidell?"- le preguntó Piccolo.
-"Así es, ¿qué diablos tiene que ver eso que nos has dicho?"-
le preguntó Vegeta tan amable como siempre.
-"Pues esa fue la razón de que nos enteráramos de la existencia del
rubí de Yengar y del por qué Seidell nos persigue"- le dijo Deimonth.
-"¿Pero cómo? Eso no tiene lógica"- le preguntó Pan.
-"Ahora que les cuente el resto lo entenderán"- les dijo
Deimonth.
FIN DEL CAPÍTULO SEIS
Vaya, este es el capítulo más
largo que he hecho, y la verdad me quedó un poco diferente a lo acostumbrado
pero es porque quería dar una introducción a la historia, por eso no hay peleas
pero en el capítulo siguiente van a pasar muchas cosas que serán definitivas
para el desarrollo del fanfic, por eso esta vez hice dos capítulos para dar una
completa introducción, así que léanlo y escríbanme para saber que opinan de
este giro en la historia. Por cierto,
muchas gracias a Barbara Checa y a Ryoga Hibiki por ayudarme con el fanfic y también
a Kalea y a Bulma por sus comentarios y apoyo.
E-mail del autor:
[email protected]