Slam dunk: "hermanas"
Por: Ariadna.
Capítulo 1: la llegada de Akane.
Una tarde tranquila. Ayako camina por el parque con las compras para el almuerzo. Se veía un buen clima, especial para los domingos. Sonrío.
Hoy no había entrenamiento así que se pasaría la tarde sola. Se planteó llamar a su padre, hace mucho que no lo hacia…
Sus pensamientos fueron interrumpidos.
-Hola Ayako.
La susodicha se giró para ver a Ryota quien la saludaba. Vestía una polera sin mangas amarilla, unos pantalones cortos azules y traía un balón de basquetball. Estaba rojo como un tomate, como siempre.
-Ryota, ¿qué haces por aquí?
-Solo paseaba ¿te ayudo con las bolsas?
-Si eres tan amable.
El defensa toma feliz las bolsas de la entrenadora y le entrega el balón mientras camina junto a ella hacia su casa.
-No sabia que vivías por aquí. – comentó Ayako.
-No vivo aquí, estaba en una de las canchas del parque ayudando a Hanamichi en su entrenamiento.
-Ese chico avanza muy rápido.
-Así es, pero si le haces saber eso es un desastre.
-Cierto, muy cierto.
Ayako y Ryota siguieron conversando de los partidos habidos y por haber de Shohoku.
El tiempo paso volando y ni cuenta se dieron cuando llegaron al departamento de Ayako.
-Así que aquí vives. ¿Con tus padres?
-No, sola. – fue lo único que se limitó a responder Ayako.
-Eh…creo que mejor me voy…
-Claro, gracias por la ayuda.
-Cuando quieras.
Ryota estaba ya dando media vuelta cuando una sombra a la entrada de la casa habló.
-Ayako, no sabia que tenias novio, deberías habérmelo contado, más que más, soy tu hermana.
Ayako se sorprendió, al igual que Ryota.
La sombra se dejó ver y apareció una hermosa joven de unos 16 años muy, pero muy parecida a Ayako. Tenia en cabello castaño, largo, ondulado y tomado en una trenza que usaba a un lado mientras los cabellos sueltos le cubrían la frente. Sus ojos eran castaños, grandes, iguales a los de Ayako. Vestía una blusa verde y una falda azul, que resaltaba sus piernas, bastantes musculosas y bien proporcionadas.
-¿Qué demonios haces aquí? – le preguntó Ayako a la recién llegada.
-Hey, esa no es manera de tratar a tu hermana que no has visto en años.
-Precisamente por eso pregunto. ¿Cuándo llegaste? ¿Por qué no me avisaste?
-Llegué hace como 20 minutos, y no te avisé porque quería darte una sorpresa. – la chica le sonrió caprichosamente.
-Me la diste. Pero debiste decirme de todas maneras, no debes venir de Estados Unidos sin la seguridad de que yo todavía viva aquí.
-Ya, ya. No me retes, todavía vives aquí ¿no? Además, valió la pena verte la cara, je.
-Muy graciosa. – Ayako respiro profundo y se dio cuenta de que Ryota aún estaba ahí. – ah, Ryota, ella es mi hermana Akane. Akane, él es Ryota Miyagi. – y antes de que su hermana alcanzara a decir nada, Ayako vuelve a hablar. – y no, Akane, él no es mi novio.
La cara de desilusión en el rostro de Akane se vio claramente, al igual que Ryota.
-Lástima. De todas maneras es un gusto conocerte.
-Igualmente. – respondió Miyagi.
Akane lo miró bien…"me recuerda a alguien…". Se dio cuenta de que el chico traía un balón de basquet.
-¿juegas basquetball?
-Ah, sí.
-¿qué posición?
-Defensa, guardia central.
-Ajá. Yo nunca puedo tener una posición determinada en la cancha.
-¿Tú también juegas?
-Claro, ¿o crees que viviría en Norteamérica y perdería la oportunidad de hacerlo?
-Juegas en EEUU ¿profesionalmente?
-Sí, en la liga juvenil femenina de la NBA.
-Ese es un gran título.
-Lo sé. – Akane adoraba ser halagada, en especial por chicos. De pronto se percata de que Ayako no estaba siendo parte de la conversación. - Y tú, ¿por qué no hablas, hermanita? ¿Es que con los años ya no te interesa el tema? No dejaste de jugar ¿o sí?
Ayako no dice nada y evita la mirada de su hermana.
-Akane, es mejor que entremos, tengo comida aquí que debo poner en el frigorífico. Adiós Ryota, nos vemos mañana.
-Eh, sí, claro, adiós.
El muchacho se retira extrañado y ambas hermanas entran en el departamento.
-Dejaste de practicar ¿no es así? – le dijo Akane a su hermana.
-No me dieron más ganas de jugar, eso es todo. – respondió la aludida a la defensiva.
-Desde la muerte de mamá…
-No tiene nada que ver.
-Claro que si, murió cuando iba a verte en el partido final, lo sé muy bien.
-No, no lo sabes, porque no estabas aquí, sino en EEUU con papá.
-¿Y me culpas por eso? Por favor Ayako, yo decidí quedarme con papá, ¿Y qué? Mamá aún te tenía a ti y si no, papá se quedaría solo.
-Te quedaste con él solo para poder jugar en Norteamérica.
-Eso no es cierto. – negó Akane, ofendida.
Ayako respira profundo antes de volver a hablar.
-Está bien, lo siento, no es cierto. ¿Pero qué te trajo aquí de todos modos?
-Nada en especial. La temporada terminó y pense pasar un tiempo estudiando en Japón.
-¿Qué?
-Bueno, iban a ser unas vacaciones, pero papá insistió en que si iba a quedarme tantos meses mejor los aprovechara y estudiara de paso, y así, además, practico mi japonés para que no se me olvide.
-¿cuántos meses piensas quedarte?
-Unos tres...
-No puedo creerlo, ¿sabes que si hubieses venido después de esos tres meses no me hubieras encontrado aquí por el campeonato nacional?
-¿campeonato nacional? Eso suena muy bien.
-Ni pienses quedarte más tiempo, no querrás perderte la siguiente temporada en EEUU ¿o sí?
-Cierto, cierto. Pero de todas maneras, ¿qué es eso del campeonato nacional?
-Es solo el campeonato entre las mejores preparatorias del país, y mi equipo representa a Kanagawa.
-¿Entonces sigues jugando?
-No, solo soy la entrenadora del equipo.
-Lástima…
-¿No podemos hablar de otra cosa?
-¿Nosotras? ¿Hablar de otra cosa que no sea basquetball?
Ayako sonríe.
-Eso es imposible ¿no es así?
-Precisamente.
Continuará….
Notas de la autora:
Al fin! Logré crear un fanfic de Slam Dunk. Espero que les guste, ya que yo me entretendré mucho haciéndolo, ya que adoro el basquetball y Slam Dunk.
Ah! Por cierto, he cambiado mi nick, que antes era #18, ahora es Ariadna.
Todos los derechos de Slam Dunk pertenecen a Takehiko Inoue y la Toei.
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