Hacia
Autor(a): Msc. Ruth Garrido
Fecha: Septiembre 2005
Resumen
El presente artículo tiene como finalidad orientar la
investigación de los nuevos paradigmas gerenciales y técnicas de planificación
futurista, las cuáles han tenido gran auge y aplicación en las instituciones
del nuevo milenio. Pretende despertar a las organizaciones que todavía se
mantienen ocupadas en viejos esquemas y obsoletos procedimientos, con el
propósito de reorientar la investigación en nuevos productos, nuevos servicios,
nuevos mercados, gestionar el capital intelectual corporativo, generar
conocimiento nuevo, producir innovación y a la vez, generar ventajas
competitivas en un entorno que está plagado de grandes y continuos cambios.
Palabras Claves: Gerencia, Conocimiento, Innovación,
Prospectiva, Ventajas Competitivas, Futuro.
Abstract
The present article has as purpose orientate the
investigation of the new managerial paradigms and technologies of futurist
planning, which have had great summit and application in the institutions of
the new millenium. It tries to wake up the organizations that still are kept
occupied in old schemes and obsolete procedures, with the intention of reorientating
the investigation in new products, new services, new markets, managing the
intellectual corporate capital, generating new knowledge, producing innovation
and simultaneously, generating competitive advantages in an environment that is
riddled with big and continuous changes.
Key words: Management, Knowledge, Innovation, Futurology,
Competitive Advantages, Future.
Contenido
La actual
revolución científico-tecnológica, aunada a la globalización de las economías
que están teniendo lugar en el mundo, así como la competitividad e
incertidumbre empresarial, han dado lugar al auge del conocimiento, como factor
emergente decisivo para el éxito y factor diferenciador entre pobreza y
riqueza, ha traído consigo la aparición de una nueva disciplina, un nuevo
paradigma, para poder capturarlo, distribuirlo y utilizarlo en toda la
organización, “
Nos damos cuenta
que el entorno actual ha cambiado y está caracterizado por la velocidad a la
que se producen los cambios, la facilidad de acceso a la información, nuevos
productos y servicios, globalización de la economía, nuevos mercados, nuevos
competidores, y los viejos esquemas de producción ya no sirven, mientras que
los procedimientos se vuelven obsoletos. Como consecuencia, los entornos cada
vez son más complejos y aumenta el riesgo en los procesos de toma de decisiones
empresariales. Todo ello ha llevado a las organizaciones del nuevo milenio,
hacia la búsqueda de una ventaja competitiva basada en el conocimiento y la
innovación.
En esta era de la
información y del conocimiento, donde surgen nuevas tecnologías de información
y comunicaciones (NTIC), producto de la creciente complejización de los
procesos productivos basados en la tecnología, las economías han avanzado en la
búsqueda del ámbito competitivo en un mundo cada vez más globalizado. Es allí,
donde aparece la imperiosa necesidad de dar mayor importancia al activo más
valioso de las organizaciones; su capital intelectual, el cual se concentra en
cada una de las personas (Recursos Humanos) que la integran, siendo
indispensable entonces, gestionar los productos generados del conocimiento, a
fin de incrementar el capital intelectual colectivo y lograr mayores ventajas
competitivas, a través de la generación de nuevos conocimientos, que se
traducen en innovación y por ende en competitividad.
Ya hace cierto tiempo que las organizaciones se dieron cuenta de que sus
activos físicos y financieros no tienen la capacidad de generar ventajas competitivas sostenibles en
el tiempo, y descubren que los activos intangibles son los que aportan
verdadero valor a las organizaciones. Pero, ¿ a qué nos referimos cuando
hablamos de activos intangibles?. Los activos intangibles son una serie de
recursos que pertenecen a la organización, pero que no están valorados desde un
punto de vista contable. También son activos intangibles las capacidades que se
generan en la organización cuando los recursos empiezan a trabajar en grupo,
mucha gente en lugar de capacidades habla de procesos, o rutinas organizativas.
En definitiva un activo intangible es todo aquello que una organización utiliza
para crear valor, pero que no contabiliza.
Stewart (1999) define el Capital Intelectual como material intelectual,
conocimiento, información, propiedad intelectual, experiencia, que puede
utilizarse para crear valor. Es fuerza cerebral colectiva. Es difícil de
identificar y aún más de distribuir eficazmente. Pero quien lo encuentra y lo
explota, triunfa. El mismo autor afirma que en la nueva era, la riqueza es
producto del conocimiento. Éste y la información se han convertido en las
materias primas fundamentales de la economía y sus productos más importantes.
En definitiva, El Capital Intelectual lo podemos definir como el conjunto
de Activos Intangibles de una organización que, pese a no estar reflejados en
los estados contables tradicionales, en la actualidad genera valor o tiene
potencial de generarlo en el futuro ( Euroforum, 1998 ).
Los conocimientos de las personas clave de la empresa, la satisfacción de
los empleados, el know-how de la empresa, la satisfacción de los clientes,
etc., son activos que explican buena parte de la valoración que el mercado
concede a una organización y que, sin embargo, no son recogidos en el valor
contable de la misma.
Está claro que existe un capital que nadie se preocupa por medir y del
que nadie informa dentro de la organización, pero que sin lugar a dudas tiene
un valor real. Identificar y Medir el Capital Intelectual (Activos Intangibles)
tiene como objeto convertir en visible el activo que genera valor en la organización.
Como se está consciente del peso del Capital Intelectual sobre el valor
de mercado de una organización es creciente y por lo tanto los esfuerzos se
dirigen a medirlo y a gestionarlo.
Según Brooking (1997) el capital intelectual de una empresa puede dividirse
en cuatro categorías:
·
Activos de mercado (potencial derivado de los bienes inmateriales que
guardan relación con el mercado).
·
Activos de propiedad intelectual (know-how, secretos de fabricación,
copyright, patentes, derechos de diseño, marcas de fábrica y servicios).
·
Activos centrados en el individuo (cualificaciones que conforman al
hombre y que hacen que sea lo que es).
·
Activos de infraestructura (tecnologías, metodologías y procesos que
hacen posible el funcionamiento de la organización).
Para Edvinsson y Malone (1999) el capital intelectual se divide en:
Capital Humano, Capital Estructural, Capital Clientela y Capital Organizacional:
Capital Innovación, Capital Proceso
Stewart (1999) divide el
capital intelectual en tres bloques: Capital Humano,
Capital Estructural, Capital Cliente.
Para Euroforum (1998), el Capital Intelectual se compone
de: Capital Humano, Capital Estructural, Capital
Relacional.
El Capital Intelectual, de cualquier forma, es considerado como un
concepto de stock, es decir, va a estar relacionado con la medición de los
activos intangibles (es un concepto contable) que generan capacidades
distintivas, o competencias esenciales, a largo plazo.
Capital Estructural
Es el conocimiento que
la organización consigue explicitar, sistematizar e internalizar y que en un
principio puede estar latente en las personas y equipos de la empresa. Quedan
incluidos todos aquellos conocimientos estructurados de los que depende la
eficacia y eficiencia interna de la empresa: los sistemas de información y
comunicación, la tecnología disponible, los procesos de trabajo, las patentes,
los sistemas de gestión, entre otros.
El Capital Estructural
es propiedad de la empresa, queda en la organización cuando sus personas la
abandonan. Un sólido Capital Estructural facilita una mejora en el flujo de
conocimiento e implica una mejora en la eficacia de la organización.
Capital Humano
Se refiere al
conocimiento (explícito o tácito) útil para la empresa que poseen las personas
y equipos de la misma, así como su capacidad para regenerarlo; es decir, su
capacidad de aprender. El Capital Humano es la base de la generación de los
otros dos tipos de Capital Intelectual. Una forma sencilla de distinguir el
Capital Humano es que la empresa no lo posee, no lo puede comprar, sólo
alquilarlo durante un periodo de tiempo.
Se entiende entones
a
Harold Koontz
(1995) define la gestión como el proceso mediante el cual se obtiene, despliega
o utiliza una variedad de recursos básicos para apoyar los objetivos de la
organización.
La gestión del
conocimiento debe cumplir con este concepto entendiendo como recursos al
conocimiento. Debido a lo novedoso del término “Gestión de Conocimiento”,
existen un sin número de definiciones, por lo que es necesario visualizar
algunas de ellas para entender y establecer en forma práctica el significado de
este término entre ellas, las que a continuación se indican:
Kerschberg Larry (2000) “Es el proceso sistemático de
buscar, organizar, filtrar y presentar la información con el objetivo de
mejorar la comprensión de las personas en un área específica de interés”
Harvard Busines Review (1998) “Es el proceso
sistemático de detectar, seleccionar, organizar, filtrar, presentar y usar la
información por parte de los participantes de la organización, con el objeto de
explotar cooperativamente los recursos de conocimiento basados en el capital
intelectual propio de las organizaciones, orientados a potenciar las
competencias organizacionales y la generación de valor”. (Pág. 259)
Ann Macintosh (1997), define que la gerencia del
conocimiento envuelve la identificación y análisis del conocimiento tanto
disponible como el requerido, la planeación y control de acciones para desarrollar activos de
conocimiento con el fin de alcanzar los objetivos organizacionales. Sostiene,
que el ambiente competitivo actual ha hecho crítica la calidad del conocimiento
que las empresas aplican a sus procesos claves de negocio, y que aplicar la
gestión del conocimiento en la organización para crear ventajas competitivas se
hace aún más indispensable debido a :
·
El mercado es cada vez más competitivo, lo que demanda mayor
innovación en productos debiendo el conocimiento desarrollarse y ser asimilado
con mayor rapidez.
·
Existe la necesidad de reemplazar la manera informal en la
que se gestiona el conocimiento, enfocando sus esfuerzos en crear mayor valor
agregado para sus clientes, esto requiere la capacidad de captar, interpretar y
difundir las necesidades y deseos de los clientes en la organización más allá
de la forma tradicional.
·
Se requiere tiempo para adquirir conocimiento y lograr
experiencia a partir de él.
·
La presión de la competencia
KM Consultores
(2000), afirma que la gerencia del
conocimiento contribuye a aumentar la capacidad competitiva de la organización,
a lograr una actividad de innovación sostenida, aumentar la eficiencia de la
organización, poniendo más énfasis en el factor humano que en lo material.
Señala que debe diseñarse sobre una filosofía de captura del conocimiento y
promover una cultura organizacional que pase de la noción del atesoramiento del
conocimiento, como factor de poder, a compartir el conocimiento. Sostienen
que atesorar la información no es poder,
el poder está precisamente, en compartirlo, en ser capaces de generar valor a
partir de un conocimiento que se genera como el agregado de distintas
inteligencias.
Al considerar la
implantación de Gestión del Conocimiento, se debe tener en cuenta que uno de los factores claves para el éxito
de ella son las personas, siendo importante considerar el hecho de que está
basada en una buena gestión de la información. En este sentido, es primordial la actualización, capacitación
y adiestramiento del recurso humano, así
como también, lograr la adecuada gestión
del conocimiento en las organizaciones, a fin de generar innovación y agregar
valor.
Otra disciplina que
ha tomado auge en este nuevo milenio, y
que va tomada de la mano de la gestión del conocimiento como nuevo paradigma gerencial, son
los estudios del futuro, conocido como Prospectiva, que se deriva
del latín Prospisere, y que significa mirar adelante, a lo lejos. Es comúnmente
usada por planificadores, quienes acostumbran a planificar en perspectiva, es
decir, comenzar desde el presente para posteriormente delinear acciones hacia
el futuro; sin embargo, la prospectiva proporciona una vía para planificar, que
no solo ayuda al interesado o investigador
a ubicarse en los resultados que quiere obtener, sino que le permite
prever de manera más precisa, los detalles necesarios para lograr sus
objetivos.
En resumen,
utilizar ejercicios de prospectiva, significa traer el futuro en el presente.
Según Barrera
Marcos (2005), “la prospectiva es una
técnica que se desprende de la investigación científica, social e histórica y
se aplica en al política, la economía, la prospección de reservas minerales, la
astronáutica, la cibernética, y en
general, en toda disciplina”.
Del Olmo Elvia
(sf), define el enfoque prospectivo como
un estudio de larga duración en el cual se considera el presente, el pasado y
el futuro, como inseparables, de modo tal que se aporta a la planeación, visiones
del futuro deseado”.
Se puede decir
entonces, que el futuro en prospectiva, es presente, por su parte es el futuro
que se desea. Siendo esto así, es
aplicable a la planificación tecnológica y al agestión de la innovación, donde
se pueden analizar tendencias , construir escenarios, estudiar probabilidades,
en pocas palabras, aborda un tema retador y novedoso, porque significa
escudriñar el futuro , encargo difícil para cualquiera, pero basados en
técnicas y metodologías científicas propias de la prospectiva, que permiten
hacer proyecciones de tendencias y ensayar una visión de futuro, que a su vez
apoyado por el fortalecimiento de las destrezas individuales y colectivas para
aplicar conocimiento, puede aumentar el valor agregado, reducir costos y generar
mayor competitividad organizacional, en un mercado global. En este sentido, las actividades de
investigación y desarrollo (I+D) de cualquier organización, no debe dejar de
lado la gestión del conocimiento y la aplicación de estudios en prospectiva.
La prospectiva
presenta tentativas sistemáticas para observar a largo plazo el futuro de la
ciencia, la tecnología, la economía, y la sociedad, con el propósito de
identificar las tecnologías emergentes que probablemente produzcan mayores
beneficios económicos y sociales. Por otra parte, permite despejar
incertidumbres y poder influir sobre el futuro del desarrollo tecnológico.
La prospectiva
tiene aplicación en la toma de
decisiones sobre el futuro industrial, tecnológico y de cualquier área del
conocimiento. Permite desarrollar un proceso sistemático para evaluar aquellos
conocimientos científicos y tecnológicos que pueden tener alto impacto en la competitividad industrial, la creación de
riqueza, calidad de vida y desarrollo de mercados.
Bibliografía
Barrera, Marcos (2005) Planificación Prospectiva y
Holística. 4ta Edición. Caracas. Venezuela.
Brooking, Annie (1997). Corporate Memory. Strategies for
knowledge management.
Del Olmo, Elvia (sf) Métodos Prospectivos: una síntesis de
enfoques sobre el futuro. Publicaciones CENDES. Caracas, Venezuela.
Edvinsson L., Malone M. S. (1999). El
Capital Intelectual. Cómo identificar y calcular el valor de los recursos
intangibles de su empresa. España: Gestión 2000.
Euroforum (1998), “Medición del Capital Intelectual. Modelo
Intelect”, IUEE, San Lorenzo del Escorial (Madrid).
Harvard
Business Review (1998). Harvard Businnes Review on Knowledge
Management,
Kerschberg, Larry (2000) Knowledge Management: Managing Knowledge Resourses for the
Intelligent Enterprise, XXIII Taller de
KM Consultores(2000)
Koonts,
Harold (1995).
Curso de Administración Moderna. McGraw Hill.
Macintosh, Ann (1997). Position Paper on Knowledge Management. Artifitial
Intelligence Applications Institute,