E & E > Recursos humanos > Liderazgo 02 de noviembre de 2002
 
Richard Boyatzis: "El líder debe reflexionar y transmitir emociones"
 
Richard Boyatzis, autor junto a Daniel Goleman y Annie McKee del libro 'El líder resonante crea más', afirma que un buen directivo debe controlar sus emociones de manera inteligente, reflexionar y meditar sobre sus actos y ponerse en el lugar de sus colaboradores.
 
 Pilar Trucios/ Barcelona. Expresivo y sonriente, Richard Boyatzis parece ejercer lo que transmite: inteligencia emocional. Ingeniero aeronáutico por el MIT, doctor en Psicología, emprendedor, profesor y autor de varias obras, Boyatzis acaba de publicar un libro junto a Daniel Goleman y Annie McKee, en el que habla del poder de la inteligencia emocional, de la forja del líder y de las organizaciones emocionalmente inteligentes.

¿Puede definir inteligencia emocional?
– Además del uso inteligente de las emociones, se puede definir como el conjunto de habilidades o capacidades, el autoconocimiento que tiene la persona y su autocontrol, qué conciencia tiene de los demás y cómo asume sus relaciones.

¿Quién es líder?
– Aquel que tiene capacidad de inspirar a las personas de su entorno: a los clientes, los proveedores... Creo que los grandes líderes piensan en la totalidad de las cosas pero también se ocupan de los pequeños detalles.

Pero los escándalos nos hacen pensar también en el antilíder...
– Tendemos a suponer que porque una persona está en un puesto de poder es un líder. Creo que no hay líderes a menos que tengan seguidores. Los que han producido los escándalos no los tenían, aunque a veces sí había personas que confiaban en ellos y se han visto traicionadas.

¿Qué competencias debe tener?
– En el libro reflejamos dieciocho, pero hay algunas clave. No se puede progresar si no se tiene autoconciencia emocional, y esto no se consigue si no se reflexiona o medita. Por otro lado, es importante el autocontrol emocional y ponerse en lugar del otro.

¿De qué carece el líder actual?
- De inspiración, y cuando el jefe no lo está es imposible inspirar a los demás. Hay que distinguir el carisma del carácter, porque hay directivos que hablan bajito y sin embargo inspiran.

¿Cómo puede un jefe desarrollar a sus colaboradores?
– ¿Cómo podría no hacerlo? Si alguien que dirige una organización se centra en el negocio e ignora al personal el negocio no se sostendrá. No tendrá mecanismos de innovación y sus mejores profesionales se marcharán. No es suficiente que el departamento de recursos humanos se preocupe de este asunto. Cada director debería centrarse en todos los recursos financieros, en las ideas, en las personas, en el ambiente. Las organizaciones que crean estos líderes, siempre lo hacen después de crear un entorno estimulante. La mayoría de nosotros no queremos estar satisfechos, queremos que se nos rete y estimule.

¿Están los líderes actuales preparados para recibir 'feedback'?
– Normalmente no. Lo que llamamos la enfermedad del director general es que cuando una persona está en un puesto de poder hay muchos filtros a su alrededor y no le llega la información. No le dicen nada por temor o respeto.

¿Cree en el 'coaching'?
– Sí, pero este entrenador puede ser nuestra mujer o nuestro hermano, alguien con quien tengamos una relación abierta y a la cual podamos abrir nuestra vulnerabilidad. A la vez, hay que estar dispuesto a oír lo que nos digan aunque sea incómodo.


 
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