Richard Boyatzis: "El líder debe
reflexionar y transmitir emociones"
Richard Boyatzis,
autor junto a Daniel Goleman y Annie McKee del libro 'El líder resonante
crea más', afirma que un buen directivo debe controlar sus emociones de
manera inteligente, reflexionar y meditar sobre sus actos y ponerse en
el lugar de sus colaboradores.
Pilar
Trucios/ Barcelona. Expresivo y sonriente, Richard Boyatzis
parece ejercer lo que transmite: inteligencia emocional. Ingeniero
aeronáutico por el MIT, doctor en Psicología, emprendedor, profesor y
autor de varias obras, Boyatzis acaba de publicar un libro junto a
Daniel Goleman y Annie McKee, en el que habla del poder de la
inteligencia emocional, de la forja del líder y de las organizaciones
emocionalmente inteligentes.
– ¿Puede definir inteligencia emocional?
– Además del uso inteligente de las emociones, se puede definir como el
conjunto de habilidades o capacidades, el autoconocimiento que tiene la
persona y su autocontrol, qué conciencia tiene de los demás y cómo asume
sus relaciones.
– ¿Quién es líder?
– Aquel que tiene capacidad de inspirar a las personas de su entorno: a
los clientes, los proveedores... Creo que los grandes líderes piensan en
la totalidad de las cosas pero también se ocupan de los pequeños
detalles.
– Pero los escándalos nos hacen pensar también en
el antilíder...
– Tendemos a suponer que porque una persona está en un puesto de poder
es un líder. Creo que no hay líderes a menos que tengan seguidores. Los
que han producido los escándalos no los tenían, aunque a veces sí había
personas que confiaban en ellos y se han visto traicionadas.
– ¿Qué competencias debe tener?
– En el libro reflejamos dieciocho, pero hay algunas clave. No se puede
progresar si no se tiene autoconciencia emocional, y esto no se consigue
si no se reflexiona o medita. Por otro lado, es importante el
autocontrol emocional y ponerse en lugar del otro.
– ¿De qué carece el líder actual?
- De inspiración, y cuando el jefe no lo está es imposible inspirar a
los demás. Hay que distinguir el carisma del carácter, porque hay
directivos que hablan bajito y sin embargo inspiran.
– ¿Cómo puede un jefe desarrollar a sus
colaboradores?
– ¿Cómo podría no hacerlo? Si alguien que dirige una organización se
centra en el negocio e ignora al personal el negocio no se sostendrá. No
tendrá mecanismos de innovación y sus mejores profesionales se
marcharán. No es suficiente que el departamento de recursos humanos se
preocupe de este asunto. Cada director debería centrarse en todos los
recursos financieros, en las ideas, en las personas, en el ambiente. Las
organizaciones que crean estos líderes, siempre lo hacen después de
crear un entorno estimulante. La mayoría de nosotros no queremos estar
satisfechos, queremos que se nos rete y estimule.
– ¿Están los líderes actuales preparados para
recibir 'feedback'?
– Normalmente no. Lo que llamamos la enfermedad del director general es
que cuando una persona está en un puesto de poder hay muchos filtros a
su alrededor y no le llega la información. No le dicen nada por temor o
respeto.
– ¿Cree en el 'coaching'?
– Sí, pero este entrenador puede ser nuestra mujer o nuestro hermano,
alguien con quien tengamos una relación abierta y a la cual podamos
abrir nuestra vulnerabilidad. A la vez, hay que estar dispuesto a oír lo
que nos digan aunque sea incómodo.