Cuando el sol de la siesta es brasa
Después del almuerzo, la siesta se abre con sus silencios y misterios. Es entonces cuando el Pombero y el Yasí Yateré espían, aguardan. A continuación se transcriben fragmentos de la obra Mitos Guaraníes, de Miguel López Breard, en los cuales se hace referencia a estos dos seres mitológicos populares
EL POMBERO
Este es sin duda el mito más popular del área guaranítica, por lo tanto el más difundido por los investigadores y con plena vigencia en los estratos folk.
No sabemos realmente su verdadero origen, y aunque incuestionablemente es guaranítico, es probable que este haya sido un mito que en sus orígenes ha tenido formas amorfas, representando quizás al Sol, ya que se lo asocia permanentemente con él, y que como tal, haya tomado formas y costumbres en las distintas parcialidades, de donde fue transmitido con características semejantes en la diversidad de sus versiones, ya como Pombero o como Kuarají Yara (dueño del Sol).
Pensamos que es el mito que mejor marca el largo proceso de aculturación del mundo guaranítico, ya que sus formas son tan variadas como versiones se puedan recoger. En su variedad aparecen nítidamente elementos del Duende, pues este personaje de leyenda, que se encuentra difundido en toda América, sabe hacer su aparición como enanito (duende) o bien con el aspecto de un niño de pocos años. Y bien... La representación más común del Pombero es la de un enano, que al igual que el duende lleva la cabeza cubierta por un enorme sombrero de paja (...).
Del mito existen referencias muy antiguas, principalmente en las cartas ánuas de los padres jesuitas, pero es en el siglo pasado cuando toma la dimensión que alcanza en nuestros días y su vivencia pasó a ser cotidiana en la creencia de la gente, alcanzo quizás la forma definitiva de la actualidad (...)
EL YASÍ YATERÉ
Así como el Pombero está relacionado con el Sol, en nuestra opinión, el Yasí Yateré es el mito que encarna a la Luna. Su nombre Yasí (Luna) lo está indicando aunque Yateré parecería más una deformación del vocablo original cuestión por parte, tan común entre los cronistas de la época de la conquista -. Pues entendemos que bien pudo haber sido Yaveté (al mismo tiempo), o algo así como su representación.
Este personaje es igualmente importante en la mitología guaraní, con fuerte vivencia en las comunidades del N.E. argentino (...). En el Paraguay y sur brasileño es también muy conocido, cubriendo su dispersión el área primitivamente guaranítica.
A diferencia del Pombero, es rubio, su cabellera quizás originariamente haya sido plateada, por el baño de luna, y es probable también que sus formas originarias hayan cambiado. Pero es parte sin duda de los mitos primigenios que en el tiempo se fueron confundiendo, mezclando y en el largo proceso de aculturación, reasignaron sus roles y estructuras antropológicas (...).
No aparece trabando amistad con la gente, ni participando claramente de la vida espiritual del individuo, aunque como señor de las siestas enamore doncellas, o persiga a los niños traviesos, a quienes rapta para lamerlos y dejarlos luego abandonados a su suerte, como castigando las travesuras que perturban un orden que él parece custodiar.
Su desnudez conlleva también un bastón brillante como único atributo, como si fuera éste un poder inmanente. Vive en la floresta, en los huecos de los árboles, desde donde vela por ella y sus pájaros, caminando sigilosamente sin despertar sonido que denote sus pasos, aunque con el mago de su bastón, que en realidad es un silbato, emite un fuerte silbido, que algunos autores atribuyen a un pájaro de igual nombre, y que habita en las espesuras de la selva (...).