El presidente de Fórum Filatélico, Francisco Briones, está metido en un buen lío. Más allá de la presunta estafa filatélica, Anticorrupción ha descubierto que la empresa estaba en realidad dirigida por un viejo conocido de la Audiencia Nacional, Carlos Llorca, actualmente en busca y captura, que usó supuestamente la empresa para blanquear dinero y hacer operaciones altamente sospechosas en Marbella.
La semana pasada, el interrogatorio que el juez Garzón le hizo a Briones demostró muchas cosas. En primer lugar, que el ex presidente de Fórum sabe más de lo que dice. En la declaración, los fiscales no hacían más que sacarle documentos que demuestran su implicación en la trama y él, con una parsimonia exasperante, dijo no saber nada.
“No sé quién tomaba las decisiones”, llegó a decir. Garzón casi perdió la paciencia en un par de ocasiones. “¿Era usted o no el presidente de Fórum?”, le preguntó. “Sí, lo era”, contestó el imputado. “Pues mire, señor Briones. Yo no he dirigido nunca una empresa, pero dirijo este juzgado y aquí las decisiones las tomo yo, supongo que como usted en Fórum”.
Los afectados, visto lo visto, van perdiendo la confianza ciega que demostraban al principio por los directivos de la filatélica. Ahora, comprensiblemente, sólo están preocupados por recuperar el máximo de su dinero, algo que va a ser difícil. Los activos de Fórum sólo cubren el 24,5% de la deuda con los clientes, según el informe de los administradores. Pero también hay voces que dicen que la valoración no está del todo bien hecha. ¿Dónde están, por ejemplo, las participaciones que Fórum tenía en Banco Pastor, Enagás y REE?
Cristina Caballero