“Nadie puede amasar una fortuna,
sin hacer harina a los demás”[1]
CARTA 15
IMPRESIONES DE UN LATINOAMERICANO EN EUROPA
(O MEJOR, DE UN “CENTRACA” EN “IBERIA”)
Querid@s Herman@s Solidari@s:
1. Otra vez he ido a Europa. O mejor, a Iberia (Portugal/España, España/Portugal). Desde Centroamérica, una de las regiones más pobres del mundo, especialmente esta “nuestra” Nicaragua, que, junto con Honduras y Haití están en los infiernos del continente americano (¡eh!, ¡ojo!, ¡¡¡que “América” no son los EUA!!! ¡Aquí también somos “american@s”!). O sea, que podríamos llamar a esta Carta: “Ida de los infiernos al paraíso… al menos, a su primer piso”.
Ya sabemos que ni Portugal ni el Estado español son el primer mundo del Primer Mundo, pero viven con un confortable nivel de vida. Para l@s que sobrevivimos aquí son tierras ric@s... Aunque no como Alemania, Francia, Suecia, Noruega o Suiza. Pero se puede vivir bastante cómodo en Iberia, ¿verdad que sí?
2. ¡Claro que hay problemas en Iberia! Hay emigrantes afros y “sudacas” que no lo pasan tan bien. Venden CD’s en el suelo de las plazas o cerca de los metros, donde los hay, con un ingenioso sistema de manta plegable a prueba de “agua” (polis). No sé cuanto sacarán, pero desde el ámbito formal aparecen como un atentado a la “propiedad intelectual”, ésa que la Administración de EUA tanto le gusta defender… Bueno, donde hay hambre, parece que la cultura queda en segundo plano… (a no ser la cultura de la sobrevivencia). Otr@s pensamos que si se propaga así más la cultura, no está tan mal la cosa...
En Portugal hay muchos inmigrantes de los países del Este con un buen nivel de estudios formales, una buena cultura y un buen grado de organización, que nuestros herman@s afros no han conseguido todavía.
En una palabra: la Europa del Sur oeste, la Iberia, es cada vez más multicultural. Esto lo nota alguien que viaja allá trianualmente. Es una buena oportunidad para el pregonado “encuentro de culturas”. ¿Será? (Mientras tanto, hay african@s que siguen muriendo al intentar cruzar el Océano, para entrar en Andalucía. ¿Por qué será que pasa esto?).
3. Como siempre, para quien viaja de un “espacio de sobrevivencia” (todavía recuerdo aquellas camisetas salvadoreñas: “I survived in El Salvador”), a un “espacio Schengen”, se observa un alto nivel de consumismo. De esta vez no estuve en Navidad (“Papá Noel/Santa Claus nos robó al Niño Jesús”), pero en estas épocas veraniegas también había consumismo. ¿Será todo eso necesario? Son preguntas, que van cayendo de por sí a lo largo de este reflexionar andariego…
Parece bien que la gente descanse de la explotación anual del trabajo, pero: ¿Para caer ahora en la industria del consumismo? Es atronador el papel de los medios de (in)comunicación de masas: “compre esto, compre aquello, si todavía no ha comprado, entonces…”. Es un bombardeo continuo. ¡Comprar, siempre comprar! El ser humano comprimido a nivel de una billetera. Tengo, no tengo. No importa, con crédito todo se resuelve. Satanás convertido en letras de crédito. Una prisión dorada. Todavía me acuerdo de aquel anuncio machacón, la otra vez que fui, en la radio de Lisboa: “¡Año Nuevo, coche nuevo!”. ¡Muy bonito! Y las mujeres que fuman más que los hombres, aunque tal vez sentí que hubiera menos “tabacomanía”… Los tiempos cambian.
4. Lo que no cambia es la “vorágine del tiempo”. Ya había leído a l@s sociólog@s que clasifican hoy las sociedades por la ‘rapidez’. Hay sociedades de ritmo rápido, medio y lento. Vi un programa en la TV calculando la rapidez en que caminan o hablan vari@s ciudadan@s de algunas ciudades del mundo. Prisa, prisa, prisa. ¿Por llegar a dónde? Tal vez más rápido a la tumba, pero eso… es demasiado profundo. De momento, para darse más placer o evitar más dolor. Y sin embargo, seguimos aprisionad@s en la misma rueda de placer-sufrimiento. Consumismo. Buda redivivo. Pero no le escuchan, sólo le oyen.
Sí, el budismo está (relativamente de moda), pero para encontrar serenidad mental-corporal. No sé si tanto para “iluminarse” en una vida materialista de consumo y hedonismo… ¿a costa de qué? ¿A costa de quiénes? Preguntas… preguntas… (Y dicen los filósofos que las preguntas son más importantes que las respuestas, porque movilizan nuestras neuronas, implementan buenas conexiones sinápticas en nuestros cerebros…).
Decididamente, nuestras sociedades “centracas” son de ritmo lento. La cuestión es caminar aquí para sentirse que todavía se está vivo, para vender algo, para sobrevivir. Se vive al día o, a veces, a la mañana. Siempre deudas, siempre “bajo cero”. Nunca se alcanza la superficie. El/la pobre que alcanza la superficie, poco le dura el oxígeno tomado… Aquí, en C.A., (casi) tod@s son excluíd@s (más ellas, por supuesto…). En Iberia, tal vez un… pongan el número, pero creo que será bien menor que el de sus “semejantes” en C.A., y especialmente en Nicaragua-Honduras (Haití, en el Caribe, todavía peor), ¿no creen?
5. Pero hay problemas en Iberia: la flexibilización del trabajo. ¿Quién tiene hoy trabajo seguro? Sólo quien trabaje para el Leviathan moderno: el Estado. Ser funcionari@ del Estado: ¡Una gran ilusión! Trabajo seguro (en general, hay excepciones: véase maestr@s en Portugal), vacaciones aseguradas, vejez asegurada. ¿Costo? La mediocridad, no pensar (críticamente) mucho, ser siempre obediente y leal… ¡Qué bonito!, ¿verdad?
Los jóvenes lo pueden pasar algo más mal ahora en Europa. Cuando tienen que trabajar. ¿Cuánto les dura el contrato? ¿Cuánto tendrán que esperar para conseguir otro trabajo? La Gran Caída: del consumismo hedonista al trabajo ingrato (¡y gracias!). Ya va siendo un espécimen raro aquel que entró a trabajar en una empresa y trabajó toda su vida en ella, hasta la muerte, como ocurría antes.
¡Esclav@s como esos son ya hoy rar@s!
6. En general, me ha parecido Iberia de esta vez cada vez más robotizada y con poco sentido crítico. A lo mejor me equivoco, ustedes saben más que yo de eso. El Mundo es la Unión Europea, y si hay algo fuera de ella, es EUA (y “su” guerra de Irak). Ah, sí, también está Japón, pero… ¡ése es otro Mundo, muy diferente, aunque viven bien (y siempre viajan con sus cámaras de fotos)! El resto no existe. Sólo cuando hay guerras, elecciones, catástrofes, terremaremotos, etc.
¡Pobres de l@s “centracas” en este momento! No tenemos de momento un huracán “Mitch” y las elecciones son ahora cada cuatro o cinco años y todo corre “normal”… Somos ya países “democráticos”: con hambre y sin trabajo formal. (Perdonen la pregunta ingenua: ¿A qué se llama entonces ‘Democracia’?).
(“Nicaragua es la capital ¿de qué país?” Me preguntaba hace unos años un universitario cerca de Coimbra).
(A veces me siento en Iberia como un extra-terrestre. Mis preocupaciones, intereses, análisis, etc., son las de alguien raro. Cada vez más raro. “¡¡¡Paren, me quiero bajar de este planeta!!!”).
7. Pero en Iberia las cosas funcionan… más o menos. Acá, las cosas funcionan menos que más. O casi nada. Sí, mejor, nada funciona. Un@ se extraña de ver algo con un proyecto de país. Aquí, en Nicaragua, nada resulta. Es un óptimo ejercicio espiritual, pues ya los maestros de espiritualidad antiguos nos recomendaban, desde hace siglos, no buscar recompensas. Eso es para los espíritus inferiores. El espiritual (o mejor, la espiritual, porque las mujeres lo son mucho más que los hombres…; bueno, no todas…), como el/la revolucionario/a, no pueden quedarse mirando recompensas provisionales. Eso es pérdida de tiempo. Aferramiento. Ego. Por lo tanto, a continuar luchando. (A veces me acuerdo del grupo religioso: “Pare de sufrir”. Muy buen lema en estos tiempos, especialmente acá…).
8. Sí, el cristianismo oficial en Iberia, un desastre (con sus excepciones)[2]. Lo que me gusta son los grupos de base, vari@s cristian@s que se juntan y trabajan por algo de entrega a los demás desde su propia mística de vida. Hacen cosas incluso radicales. Much@s no tienen que envidiar nada a l@s cristian@s comprometid@s de acá o de otros Terceros, Cuartos o Séptimos mundos. Porque se puede ser revolucionari@ en cualquier parte… es cuestión de mente-corazón y no de espacio geográfico. Lo que pasa es que hay algunos lugares que animan a un@ más a eso… Pero, ¿dónde están ahora esos lugares?
Pues, sí, como les iba diciendo, los obispos de Iberia están más preocupados por el condón, por la homosexualidad, por el divorcio (la cosa del sexto mandamiento) que por otros asuntos mucho más graves. Pero parece que la clase de religión es muy importante en España para el Episcopado. No tanto la corrupción, el compromiso con las y los inmigrantes, las injusticias, la guerra o la situación en otros lugares del mundo infrahumanos…
Ay, si Jesús de Nazaret levantara hoy la cabeza…
9. Políticamente, lo normal es la tendencia al “centrismo” (¡que l@s politólog@s nos expliquen qué es esto!). Tanto la derecha como la “izquierda” de la “partitocracia” tienden a posturas más uniformes, allí en el Centro, que es donde se atrapa a la clase media. ¿Qué diferencias van habiendo entre los Partidos de Derecha e Izquierda?
(Perdónenme, soy un anarquista empedernido… ¡Y cada vez peor! No me hagan caso…)
Por otra parte, la tendencia al modelo bipolar es cada vez más fuerte, en Iberia y en C.A. Sólo parece que hay dos opciones: o un poco más conservador o un poco más progresista. A veces, incluso bastante más conservador… Es decir, se trata de la famosa “derecha centrista” (curiosa expresión). Otra trampa. Realmente, tienen razón algunas escuelas hindúes: el Mundo es una Ilusión. El problema es que tant@s la creen, que termina por ser realmente “Verdad”…
10. Y la pregunta del millón: ¿Resuelven algo de la vida las votaciones? Sinceramente, con la mano en el corazón, díganme l@s más “cargadit@s” de algunas décadas (=juventud acumulada): ¿Han visto realmente cambios con tanta elección tras elección? Cambios de peso, sustanciales, no “cambitos”…
Otra pregunta ingenua: ¿Por qué entonces seguimos votando?
(Porque es nuestra obligación como ciudadan@s, nos dicen. Vale. Votar por deber. Ir al matadero por deber. Ir al trabajo por deber. Ir a la Iglesia por deber. Obedecer al padre, al sacerdote, al pastor, al jefe… todo por deber. ¿Para qué?
¡Voto útil! ¿Para quién? Para los políticos, claro…¡Dénles su cheque en blanco, por favor! Faltaría más. Lo necesitan. Pero luego, no nos quejemos: ¡somos colaboracionistas!¡Nadie tenemos las manos limpias en esta mi… que conjuntamente fabricamos! Y sigamos votando…).
Lo mejor fueron los “grafittis” que vi en la Universidad de Coimbra unos años atrás (1997):
“Votar sólo sirve para cambiar de amos, no para dejar de ser esclavos”
Seguido de :
“La Universidad sólo iluminará a la Sociedad… ¡cuando le echen fuego!”
(Tengo que ir al psicoanalista: Enfermedad incurable: ¡anarquismo rabioso!).
11. Y otra cuestión: me parece que la Sociedad Civil en Iberia está más desarrollada… pero me pareció políticamente inactiva: menos “manis”, todo más institucionalizado, incluso la protesta… excepto la bella acción espontánea de la ciudadanía española frente al P.P. después de los atentados del 11-M (a tener en cuenta sociológicamente: los medios de convocatoria ya no son, principalmente, los carteles, sino Internet, teléfonos móviles, “boca a boca”… Estamos en la época informática, de la protesta también…).
La Sociedad Civil en Nicaragua está por los suelos. Acostumbrada en la época supuestamente revolucionaria a la orden que viene de arriba y que todo se inicia desde arriba (“Dirección Nacional, ¡ordene!”, era el lema), ahora está difícil articularse significativamente si el caudillo del FSLN no lo apoya, y sólo lo apoya cuando le interesa (otras hasta lo desmoviliza)[3].
¿Retroceso general de la Sociedad Civil? Parece que en Costa Rica y en El Salvador no… Pero, en general, parece que la lucha se va institucionalizando vía Partidos-ONG’s.
Las sociedades parecen más controladas…más manipuladas (¿por quiénes?)[4].
12. En general, puede haber problemas de pobreza en Iberia, pero ni comparación con C.A., ni en la profundidad de la pobreza (extrema pobreza-miseria en Nicaragua, por ejemplo, problemas de marginación, pobreza moderada y exclusión más bien en algunos sectores “ibéricos”…). El fenómeno es el mismo, la “ilógica lógica” la misma, pero el impacto en uno y otro lado es muy diferente. Todavía quedan restos o espacios, más o menos extendidos (¡y amenazados!), de un Estado de Bienestar en Iberia, pero eso es casi inexistente en algunos países de C.A. (excepto en Costa Rica).
No es mi opción tampoco: simplemente intento constatar…
13. Y, para terminar, algunas reflexiones humanísticas: no he visto casi nada de Espiritualidad en nuestros herman@s ibéric@s. Que me pedonen. Predomina la “ética (¿?) del éxito a toda costa”, del dinero y de la cuenta bancaria, del coche, del lujo de vida (como gran utopía), del consumir, sin grande preguntas: ¿Para qué? ¿Hacia dónde? Es la gran pregunta de los latinos: “Quid prodest?” ¿Para qué sirve? ¿A quién favorece? Hay agradables excepciones, pero son eso, excepciones que confirman la regla. En general, poca Sabiduría: ¡lástima! Vamos al desfiladero.
¿Y en nuestros hermanos de C.A.? Están muy “machacad@s”, intentando sobrevivir, sufriendo mucho (y sin el apoyo espiritual y psicológico para esto) y eso puede llevar a actitudes de cinismo y sálvese quien pueda.
Así que, cinismo por ambas partes. ¡Qué barbaridad!
Pero l@s “centracas” todavía conservan su fe en Dios (“¿Hasta cuándo, hasta cuándo va a durar toda esta situación?”), que entra en crisis por toda la situación de injusticias desmesuradas: ¿Qué hace Dios a todo eso?
Para l@s ibéric@s, Dios se ha convertido en una palabra del pasado (o sirve sólo para l@s que son de derechas, puesto que normalmente sigue vigente que ser cristian@ es ser de derechas), un recuerdo más o menos agradable o desagradable, aquel abuelo de barbas y calvo al que las autoridades (papá-mamá-juez-policía-jefe-maestr@) invocaban continuamente para justificar sus acciones… Se convirtió en un Dios superfluo, inútil. La Iglesia Católica se está convirtiendo también en algo ridículo, episódico, frente al crecimiento rápido de evangélicos pentecostales e islámicos.
Y eso sí, sin quitar la ideología dominante de materialismo hedonista y consumista, al estilo de una pequeña burguesía (con su idolatría del dios-Mercado, el dios realmente vigente), está la búsqueda de gente en otras actividades espirituales más minoritarias, algunas veces sectarias, otras no necesariamente, de gente que busca sentido en la práctica espiritual directa e inmediata. Otras veces, son gente solidaria con procesos políticos o sociales liberadores.
Desde acá, desde C.A., desde una teología de la liberación renovada (ahora ya mundializada), estamos esperando que ambas gentes se unan y que sea posible una espiritualidad con compromiso socio-político radical y activistas radicales con meditación e interioridad.
Dado el dualismo que existe en Europa en estas cuestiones, tal vez sólo algunas muy escasas minorías lo logren. Algo va cambiando, cierto, pero la actitud dogmática todavía es muy difícil erradicar. Preferimos los dogmas, del signo que sean (religiosos o políticos), a la libertad de la propia búsqueda, compartida también, al miedo a la libertad, como ha dicho gente despierta.
Encontrar la unión de ambas dimensiones (¿son realmente dos?) en una sola persona o personas, en un grupo, sería la gran revolución mental del siglo XXI.
Creo que no hay que esperar que la Revolución surja, para que empecemos a vivir. La Revolución la hacemos en lo cotidiano y depende de nosotr@s, de nuestras decisiones aquí y ahora. ¿O no?¿No es esto entonces ‘espiritualidad revolucionaria’?
Querid@s amig@s: Un abrazo solidario desde este fin de Año Viejo, aguardando mejores cosas para el que viene, con mentes más despiertas.
Cordialmente,
rui manuel grácio das neves
managua (nicaragua)
30.12.04. (VOLVER AL INICIO)
[1] Manolito, en la Mafalda de QUINO.
[2] Perdónenme tantas generalizaciones en esta Carta...
[3] De todas formas, ha habido protestas interesantes, aunque pequeñas, en contra de la subida del agua, de la electricidad, etc.
[4] En general, la institucionalidad formal está muy poco desarrollada en C.A. El “caudillismo” sigue siendo la filosofía imperante, que crea su clientelismo. En Nicaragua, como saben ustedes que acompañan nuestras Cartas, tenemos varios caudillos que quieren disputarse esta “hacienda”: Daniel Ortega, Arnoldo Alemán… al que se une el hasta ahora Cardenal Obando y Bravo. No parece que el actual Presidente les haga sombra en esto.