Fréname nuevamente, detenme otra vez, no puedo tomar el control, no puedo seguir aquí, mátame si es necesario, o da tu vida a cambio de mi tranquilidad, ser egoísta, vacíame rápidamente, por ahora estoy a la venta, en este momento quiero salir de aquí.
La fe se nos escurre de las manos, se escapa en cada suspiro, y la esperanza huye con ella, nos dejan atiborrados de pensamientos. Mantengo mi promesa, te dejo ir, una vez más. Esto solo pasa en los sueños, en un mundo donde se hace mi voluntad, donde puedo volver a vivir, donde puedo seguir.
Escucho el silencio e imagino tus ojos nublados por lágrimas de arrepentimiento, corres y te escondes de mí, huyes. Todo da igual, todo cambia, todo es inestable. Estoy perdida otra vez, me desvanecí entre la razón evaporada en mis entrañas, quiero contener mis emociones, quiero tener el control, pero tus ojos aparecen de nuevo y me llevan a un largo viaje lleno de cosas insanas. Soy solo una mortal, apunto de llorar en un acto desesperado.
Un sueño siempre será un sueño y moriré antes de tenerlo, lo sé muy bien, por eso prefiero no dormir, prefiero no vivir, no pensar, no sentir y solo actuar. Ah!~ ojalá y pudiera tener el control de las emociones, de mis sentimientos.
Quiero desvanecerte antes de que mis ojos queden cegados nuevamente por tu luz, antes de que el ritmo de mis pensamientos se vuelva algo incoherente, poco antes de subir la montaña más alta. No dejes que la antigua canción siga su curso en mi cabeza, no dejes que desee nada, permíteme olvidar todo lo que hay aquí.
Olvida la antigua canción que se guardaba en tu interior, deja que las lágrimas borren el sendero de tristeza que hay en tu vida, concédeme la oportunidad, concédeme un momento para olvidar el dolor quebrado, el dolor esparcido, déjame olvidar las preocupaciones, solo quiero un instante, una falsa despedida del dolor, un momento sin él, con él, déjame protegerte, sin condición alguna, déjame simplemente
Quiero encontrar el perdón perdido en mi alma, y dejar huella en un lugar donde pocos tendrán el honor de dejarla… déjame ganar, permíteme entrar y decirte todo lo que hay aquí adentro. Los días solitarios han comenzado, muéstrame lo que tienes, lo que necesitas, quizá yo también pueda amarte.