En los últimos días todo era muy borroso para mí, parecía solo un mal sueño del cual no podía despertar y lo peor de todo es que yo fui quien decidió meterse en todo ese asunto, me siento tan culpable, pero la culpa ya no es por lo que hice, ya no es por eso, tal vez una parte de mi a un se siente mal por ello, pero mis lamentos van dirigidos a mi situación actual…
Son ya tantos años de tenerte en mi vida, desde el momento en el que te conocí supe que ibas a estar en mi vida por siempre, no, no que ibas a estar en ella por siempre, sino que yo te querría ahí conmigo todo el tiempo, y fue fácil crear la ilusión de que nunca te apartarías de mi lado. Al principio solo te quería ahí conmigo, hablando de tonterías y haciendo cosas aún mas tontas pero que siempre nos hacían reír, recuerdo que tu siempre me pareciste como un niño, aun tienes ese aire tan cálido, esa aura de la cual me alimento diariamente desde aquel día. No supe cuando sucedió pero poco a poco me fui enviciando con tu presencia, y me di cuenta de que las cosas no eran como yo creía, es decir… te observe con detenimiento durante unos días y me encontré con la triste realidad, mi triste realidad, de que tu solo me veías como amigo; por momentos creaba una barrera tan enorme que me daba una sombra, una ligera oscuridad donde yo podía soñar contigo, soñar con que un día vendrías a mi y me dirías todas las palabras que yo quisiera decirte en este momento… valla que soy un soñador, ¿Cómo es posible que haya llegado hasta este extremo?, ¿Cómo pudiste penetrar mis mas fuertes barreras?
Sabes, no toda mi vida ha sido color de rosa como se piensa, recuerdas que una vez le dije a las personas que mi madre me trataba como a una niña… pues eso solo fue una pequeña probadita de lo mal que la pasé en mi juventud, ¿Quieres saber que es lo que ocurría realmente en mi vida en aquellos años?, sé que si quieres saberlo, pero no se si deba contarte… creo… creo que lo haré, después de todo lo mereces, como premio, un poco de mi dolor, quizá eso te haga sentir mejor…
Ya no recuerdo mucho de lo que ocurrió, la mente humana es tan compleja y frágil que se protege de muchas cosas, cosas como las que me pasaron, aun que eso depende de la fortaleza de la persona, y creo, mi amor, que yo soy muy débil por eso he olvidado partes de mi pasado… como te decía todo empezó con eso de que mi madre me trataba como una niña, en la escuela mis compañeros me molestaban, las personas que no me conocían realmente me confundían con una niña, y eso era desagradable para mí, no se si alguna vez tuve un amigo, creo que no ya que a todos los encontré hablando mal de mi a mis espaldas, o simplemente burlándose de mi apariencia. Recuerdo también que en una ocasión uno de mis profesores se quiso aprovechar de mí, mas que por mi apariencia, creo que fue por mi edad, estoy casi seguro de que era un pedófilo, pero yo en mi posición de ‘fenomeno’ no podía hacer nada, los maestros sentían lastima por mí, probablemente pensaba que estaba loco, y por eso nadie me escuchaba, el día que quiso propasarse yo solo corrí, no quise llorar, no le iba a dar ese gusto, pero al sentirme tan solo no pude contener mis lágrimas, me dirigí a mi casa, no estaba muy cerca de mi escuela, aun así me fui caminando, eso me ayudaría para calmarme un poco, tampoco le podría decir nada a mi madre, ella nunca me ha escuchando, lo se porque muchas veces le dije que no me gustaba que me arreglara de aquel modo, y, por el contrario parecía que yo le decía que me arreglara con mas esmero.
Para la hora en que llegué mi padre se encontraba trabajando, y mi madre estaba haciendo las labores de la casa, al menos eso se supone que hacían, yo normalmente estaba en la escuela a esas horas y creo que hubiera preferido llegar a la hora de siempre… aun que sabes, mejor no, de no haberlo hecho quizá yo no me hubiera vuelto mas rebelde, y no te hubiera conocido… ¿Qué fue lo que encontré al llegar a casa? A mi madre haciendo sus labores como mujer… estaba en la sala con otro hombre, no se quien era y no me intereso, bueno tal vez me molesto ver como nada de lo que se supone era bueno en mi vida era real, ya no tenía ganas de llorar, ya no, ahora solo quería gritar, en ese instante solo quería salir de mi casa huir, pero ciertamente no tenía dinero ni tampoco un amigo en quien refugiarme… ¿Qué si le diría a mi padre algo de lo que vi?… verás mi madre pensó lo mismo, creyó que yo iría a contarle todo el chisme a mi padre, pero, como le dije a ella, no, no lo hice, solo le dije que a partir de ese momento yo haría lo que quisiera, que me arreglaría como yo quisiera, estudiaría lo que quisiera… si no quería que le dijera a mi papá lo que ella hace…
Ahora me causa un poco de gracia ver el rebelde en el que me convertí, y es que mis padres querían que yo fuera un empresario rico, un empresario educado… lo primero que hice fue meterme a una escuela de arte, mi madre no se opuso, ella no tenia dinero con que sostenerse por si misma, y aquel hombre seguro la rechazaría, por eso solo acepto mi decisión sin oponerse un poquito. No tengo nada contra mi padre, pero él nunca estaba en casa y cuando lo veía siempre me reprendía a mi por mi aspecto, cosa que me molestaba porque mi madre me obligaba a permanecer con ese perfil… al principio solo era para fastidiarlos un poco, pero luego encontré que podría sacar todas mis emociones con pinturas, esculturas y muchas otras cosas, y poco antes de terminar con la escuela comencé a formar una banda, me gustaba tocar la guitarra, pero a veces mis manos, mis propios reflejos no me ayudaban mucho creo que soy algo torpe, pero eso no me detuvo, seguí adelante con dos cosas que sacaban de quicio a mis padres, cosas que se convirtieron en un sueño, me gustaba hacer ambas, me sentía tan solo… y un día apareciste en mi vida, quien mejor que tu para recordar la forma en que te traté, pero es que cuando te acercaste a mi pensé que serías como los demás, que solo se acercaban por como lucia, como los que se acercaban para ver de cerca el fenómeno del mundo… Me invitaste a formar parte de tu banda y no lo quise aceptar, creo que te ofendí y ya esperaba que me gritaras, por las cosas que te dije, pero solo me sonreíste, y esa sonrisa se veía tan franca, tenía tanto brillo, que me hizo dudar del primer pensamiento que tuve…
Durante los siguientes días no me pude olvidar de ti, y poco a poco me fui dando cuenta de que mi banda no tenía futuro, no se en donde lo vi, pero lo descubrí apenas a tiempo para verte trabajando en un sueño igual al mío, y nuevamente esa sensación de predicción me abordó y me dijo que tu si tendrías futuro, no me preguntes como lo supe solo lo sentía así, fue eso lo que me hizo aceptar tu invitación… aunque ahora también he cambiado de idea acerca de eso, graciosamente creo que tu debiste hechizarme, es que no se como has podido arrastrarme contigo a todas partes… yo siempre tan hostil como siempre, no quería encariñarme pero rompiste mis defensas… a veces pienso en mi como la muralla china que el resto del mundo era su enemigo y no lo dejaba pasar, pero el paso del tiempo la ha deteriorado, así soy yo, solo que en mi caso el deterioro de mi muralla fue el tiempo que pasé a tu lado…
Lo se, lo se, estas palabras no servirán para que me perdones por lo que te he hecho, no servirá de nada que te de una y mil excusas, no es una excusa… o tal vez si… de nada sirve tratar de definir el por qué te estoy escribiendo esto, así que continuaré con mi relato…
Como ya se me hizo tarde no tuve tiempo de revisar las faltas de ortografía, así que disculpen ustedes eso.