¿Quien soy yo?


Realmente, me sentía muy mal, era una joven introvertida, lloraba mucho y hasta llegué a desear la muerte. Fue entonces que gracias a la infinita bondad de Dios ocurre un cambio en mi en esos momentos tan difíciles de mi vida. El llenó todo mi ser de mucha fe, amor, esperanza y perseverancia.
En noveno grado me dedicaron la graduación, fue algo inolvidable fotos con mis compañeros de estudios, mis padres, hermanos, familiares, risas, regalos y una placa por todo mi esfuerzo y dedicación a pesar de tantos inconvenientes.
En décimo o high school decidí entrar en el curso comercial, siempre pensé que saber escribir maquinilla me ayudaría a desenvolverme y conseguir un empleo que pudiera desempeñar sentada.
En undécimo grado comenzé a trabajar en la oficina de la escuela y a la vez hacía la práctica de oficina que era requisito para el curso que estudiaba.
En 1980 mis padres me llevan a California, pues existía la posibilidad de que finalmente descubrieran cuál era mi condición y mejor aún que pudiera volver a caminar.

Cuando me dieron de alta del hospital una maestra sustituta me visitaba en mi casa tres veces a la semana para tenerme al dia con las clases ya que en junio sería la graduación de cuarto año. Fue algo gracioso ya que la maestra lo poquito que hablaba español era al estilo mejicano y en algunas cositas no nos entendiamos muy bien, pero finalmente completé el tiempo estipulado en casa y regresé a la escuela. A finales de mayo me entero que tendria que ir en verano ya que no habia pasado una de las cinco pruebas requisitos para graduarme y que yo ignoraba que debía pasar para graduarme. Ni modo, voy a coger clases con personas que no conocía y me asustaba el hecho de que necesitaba quien me moviera ya que mi silla de ruedas no era eléctrica para ese tiempo, lo único que me reconfortaba era el hecho de que al igual que yo habían muchos "americanos" cogiendo la clase de escritura y que a diferencia mia ellos dominaban perfectamente el inglés. Pero le pedí a Dios que me ayudara a pasar la prueba y obtener mi diploma de cuarto año pues ya sabía que regresaríamos a Puerto Rico en Octubre y si no pasaba tendría que volver a repetir el semestre. Dios escuchó como siempre mis ruegos cuando la maestra me informa que pasé la prueba que podía buscar el diploma en la oficina; me sentí sumamente feliz ya que conozco personas que aún no tienen el diploma. Regresamos a Puerto Rico trabajé en diferentes lugares a tiempo parcial hasta que finalmente logré un empleo a tiempo completo hasta que me retiré; también gracias a Dios y a mis padres a los que amo con todo mi corazón tuve la oportunidad de graduarme de la universidad con una concentración en Trabajo Social y otra en Administración de Empresas. Actualmente y gracias a Dios nuevamente, estoy felizmente casada con Hector, un hombre maravilloso que Dios escogió para que fuera mi esposito, mi compañero amado hasta el fin de nuestros dias.AMEN




