
Inmerso entre un enjambre de montañas se encuentra el fascinante pueblo de Oville. Prácticamente incomunicado durante el periodo invernal abre sus puertas al viajero en Primavera y Verano. Es un lugar muy entrañable.

paseo eterno
Voy paseando ( buscándote )
bajo un paisaje suntuoso
y misterioso –tus adentros–.
Fragilidad, inquietud, belleza,
todos son caminos
que me llevan hacia ti.
Niña hecha de letras y oscuridades,
niña hecha de amores y tinieblas,
quisiera saber de qué están hechos
tus besos, probar la materia –tan fina–
que se oculta tras tus labios;
quisiera conocer la receta
de tu dulce casero más preciado:
tu sonrisa exacta.
Y por más que rasgo tu aura
de niña, en mujer recién hecha,
no te entiendo...
Me pierdo leyendo tus entrañas.
Y me siento a descansar
a la sombra de tus arreboles
( sonrojos por algún nombre ).
Resultas ilegible.
Y sigo en tu paseo eterno
–sin fin–,
nunca termino de llegar a ti.
¡ Jamás te alcanzo el velo !
Pero te pretendo.
Al finalizar el pueblo existen múltiples alternativas para caminar, rodeados de plena naturaleza podemos subir hasta una antigua y asombrosa mina romana.

« dos años »
¡ Dejemos que nos lleve
el viento...
...Amor !
¡ Seamos sólo dos nombres,
condenados a su olvido !
Repudiados por las sombras
de la Luna, no pudimos evitar
que se nos consumiera el brillo.
Amantes cohibidos.
Distancia imposible...
Aún siento por ti
un indeterminado cariño.
Pero hoy ya sólo quedan
un montón de recuerdos
caducos.
¡ Querencia sin destino,
deja que nos lleve
el viento !
Sólo hubo palabras
y besos...
Amor de diecinueve,
dos años...
eso es todo lo que fuimos.
En dirección completamente opuesta a la anterior nos encontramos ante un paisaje tan maravilloso como el que se puede degustar en la siguiente foto, ¿ increíble, no ?

Tu ley
¡ A despintarte el carmín !
Los campos floridos de Agosto
relucen de verano en tus ojos.
Ardientes de amor,
mis labios se lanzan a por tus labios,
vírgenes, tan puros, de estrella.
Quieren probarte,
desnudar tu interior,
y es que estás hecha
de tantísima bondad...
que se te escapa un poco
en cada mirada.
¡ Lluvia mágica de besos rojos !
¡ Y a enredarme entre tus cabellos
de ángel !
En una nueva vida sin reloj,
sin más leyes que amarte.
¡ Hoy me quiero enamorar,
huir de todo menos de ti !
Deja que todos los agobios
se escapen por tu pequeña boca
de impaciencia...
en cada nuevo beso que me das,
en cada nuevo amanecer...
No me quiero despertar jamás
de este sueño tan hermoso
que es amarte a pleno sol.
¡ Qué no nos recuerde
la soledad, ya extinguida
entre los dos !
¡ Qué no espere por nosotros
ningún huidizo adiós !
Y tan sólo amarnos.

© d.j. casero 2000