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Coincidiendo
con las vacaciones laborales, la gente aprovecha para empezar esta
temporada tan deseada durante todo el año.
S Queremos calor,
playas recubiertas de guiris europeos con chanclas y calcetines
blancos, abandonar a los perros, Benidorm, la Costa Brava, biquinis,
Frigodedos, cuerpos bronceados...
S Pero los hay
que son especiales. Nos quedamos guardando las ciudades para que
los que se han ido se la encuentren tan desordenadas como siempre.
Cerrarán los bares por ti y por mí, los supermercados
abrirán hasta las dos y las siestas serán más
acogedoras gracias al silencio que habita en sus calles.
S Julia, como
otros universitarios, irá desfalleciendo delante del teléfono
cada vez que le piden un currículum y morirá de desesperanza
con el sueldo de esos trabajos de verano. Las agencias temporales
se hacen ricas con nosotros a cambio de nada. Como siempre en estos
casos, tendrá que hacer una entrevista, pasarán diez
días hasta recibir respuesta, el periódico se llenará
de garabatos que dejan entrever que las vacaciones se acercan y
que Julia necesita dinero.
S En esta época
de calor y desasosiego la angustia me corroe porque ya no te veo
tanto como antes. Nuestros horarios laborales hicieron de nosotros
unos desconocidos. Las citas se convierten en un silencio roto por
el ruido del hielo que se rompe en tu bebida. Nos miramos y nos
arrepentimos de este mutismo.
S Al mismo tiempo,
mis amigos me comentan sus planes veraniegos. Jordi se irá
a Murcia para descansar del estrés, Alberto bailará
al paso de Paquito el Chocolatero en Soria, mi hermano huirá
a Castilla en busca de alguna hembra de esas que quitan el hipo.
Se lo merece. La promiscuidad es muy mala.
S Menos mal que
tú no te vas. No me imagino estos meses tan solo y en una
ciudad tan grande.
S Quédate
conmigo y hagamos de las vacaciones nuestra Toma de la Bastilla
particular.
S Me conformo
con un chapuzón en una de esas urbanizaciones nobles admirando
tu cuerpo mojado y tu pelo recogido en dos trenzas; con escuchar
tu voz cansada o con compartir contigo el calor de nuestros cuerpos.
S Provoquemos
un incendio en la ciudad con nuestro amor.
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