Introducción
Los
instrumentos y las realizaciones
La
finalidad de la difusión de Madinat Al-Zahra
En los últimos años
asistimos a un fenómeno cultural que afecta al conjunto de nuestro
patrimonio, la demanda social, masiva, intensa y acuciante, por acceder
a su conocimiento y disfrute. La difusión, entendida como la yuxtaposición
de distintas actividades, sino como una “gestión cultural
mediadora entre el patrimonio y la sociedad”
La visión restrictiva que
tradicionalmente la ha identificado como una simple práctica divulgativa,
se ha ido superando hasta ser concebida hoy como una actividad educativa
y formativa, el patrimonio arqueológico es un organismo socialmente
activo, dotado de la inteligibilidad necesaria para convertirlo en un objetivo
de uso y disfrute.
Como patrimonio arqueológico
debemos entender, todo conjunto de cosas, monumentos, vestigios materiales,
legados, por el devenir histórico que conforma una realidad
multiforme y que en absoluto pueden ser tratados de forma homogénea,
cuando se trata de difundir sus valores. La difusión se instrumentaliza
de diferente forma según el objeto sobre el que actúa (la
presentación de piezas en un museo arqueológico no comporta
las mismas acciones que la difusión de un yacimiento, igual que
no es lo mismo tratar un yacimiento romano que uno árabe).
En el caso concreto de Madinat
al-Zahra la difusión plantea una problemática específica,
determinada en buena medida por la necesidad de explicar y hacer comprensibles
estructuras, edificios y espacios que nos han llegado incompletos, pero
sobre los que se han realizado una serie de intervenciones tendentes a
su recuperación y puesta en valor. La difusión no es una
actividad que pueda desgajarse del conjunto de acciones de protección,
conservación e investigación.
La difusión de Madinat al-Zahra
ha experimentado profundos cambios.
Antes de 1985, la difusión
es prácticamente inexistente. Todo el esfuerzo se concentró
en la en la investigación y conservación. La difusión
solo se realizó en el ámbito científico. Solo en los
años 70 aparece una publicación con objetivos claramente
divulgativos (CASTEJON 1971) que todavía hoy sigue en el mercado
turístico a pesar de su ostensible envejecimiento.
La trayectoria de la zona arqueológica
en los primeros años de esta nueva andadura mediatizó lógicamente
los objetivos y las realizaciones de este aspecto, el inicio de un programa
de consolidación puntual de las estructuras mas deterioradas y de,
los primeros trabajos de ordenación y catalogación, se completó
con el desarrollo de diferentes actuaciones (una primera ordenación
del recorrido de visita por el sector oficial del Alcázar, instalación
en el espacio de recepción al publico de una pequeña colección
permanente de los objetos mas característicos del yacimiento y la
publicación de un folleto explicativo).
Estas actuaciones participaban
de este carácter de emergencia, la difusión ha crecido, aparentemente,
de un verdadero plan estructurador de los distintos instrumentos y actividades
desarrolladas durante todo este tiempo.
Madinat Al-Zahra, alentada desde
la propia dirección general de bienes culturales y recogido en el
documento de avance del II Plan General de Bienes Culturales de Andalucía,
que carece de un desarrollo normativo que defina claramente las líneas
de actuación; el perfil formativo tampoco está definido con
precisión.
Esta desestructuración en
la práctica difusora, es común en nuestro patrimonio histórico
en general, muy matizada por el esfuerzo realizado desde el Conjunto Arqueológico
para articular y equilibrar racionalmente las intervenciones referentes
a los distintos aspectos de la tutela a través de las programaciones
anuales, en las cuales el desarrollo de los instrumentos y actividades
de difusión se considera como una
La estrategia de difusión
está dividida en tres niveles básicos.
- La difusión destinada
al público en general.
- La dirigida específicamente
a la población escolar.
- La destinada a la comunidad científica
nacional e internacional.
En el Conjunto Arqueológico
se tiene conciencia de que esta división es puramente arbitraria,
pero obligada para estructurar la difusión.
Difusión destinada al público en general.
Una de las primeras actuaciones
fue la fijación del recorrido de visita. Motivos relacionados con
la conservación y la búsqueda de la coherencia, aconsejaron
ceñir el itinerario a la mitad oriental, donde se localizan los
grandes edificios.
Posteriormente los progresos han
permitido ampliar este primer recorrido incorporando edificaciones como
las viviendas Superiores y el Cuerpo de Guardia (1995) o el conjunto de
las viviendas de servicio (1999).
El itinerario se establece utilizando
el viario y accesos a los originales del palacio, reduciendo al mínimo
las intervenciones en los casos en que estos fueran impracticables o irrecuperables.
Es un recorrido diversificado, que permite cierta libertad de elección
a la hora de efectuar la visita.
Su mayor virtud reside en que por
si mismo se puede percibir la organización espacial del Alcázar
y la ciudad, así como la división del primero en dos áreas
funcionales, la oficial y la residencial.
El diseño del recorrido
tiene implícito un componente interpretativo de la estructura urbana
de Madinat al-Zahra. Clave será la construcción de una nueva
sede institucional del Conjunto, y la recuperación del acceso original
desde el sur, lo cual permitirá organizar otro itinerario con sentido
ascensional, por el protocolario “camino de las almunias”.
Un aspecto esencial en la ordenación
del recorrido de visita es el de su señalización. Desde el
primer momento se dispusieron carteles en aquellos espacios, edificios
y estructuras más significativos. Con un contenido explicativo.
A este sistema de señalización
se añadió otro elaborado por la consejería de cultura
dentro de un plan generalizado por todos los BICs de Andalucía.
Esta yuxtaposición con dos lenguajes distintos parece poco operativo,
por lo que e está elaborando otro sistema, formado por carteles
y señales de dirección, que incorpora la metodología
de la interpretación de forma idónea su finalidad informativo-explicativa,
sino también para que sea realmente atrayente para el visitante.
El esfuerzo por ofrecer al público
una información, más amplia que la que puedan contener los
carteles de señalización interna se ha concretado en el desarrollo
de publicaciones divulgativas pensadas para que puedan ser utilizadas a
lo largo de transcurso por el recinto. Estas publicaciones (trípticos,
guías…) se han consolidado como instrumentos básicos en la
oferta de difusión del conjunto.
En el nivel más elemental
está el tríptico, ofrece una breve visión de conjunto
sobre Madinat al-Zahra en su contexto histórico y arqueológico
y sirve al visitante como introducción, este carácter general
de lo hace poco operativo para explicar las diferentes partes que la integran.
En este nivel explicativo se sitúa la carpeta, una publicación
compuesta de fichas independientes para cada una de las zonas visitables.
A estas dos publicaciones se le
sumará muy pronto la edición de una guía promovida
por la Junta de Andalucía. Esta constituye el nivel mas completo
y profundo de información accesible para el gran público
pues se estructura de acuerdo a las tres escalas de conocimiento que desarrolla
la investigación sobre Madinat al-Zahra.
- Una primera aproximación
territorial, qué generó la fundación de la ciudad
califal. Sobre el territorio de asiento de la ciudad, de las infraestructuras
viaria, hidráulica y de explotación de materiales que hicieron
de Madinat al-Zahra una ciudad autónoma.
- Una explicación sobre
el urbanismo general de la medina.
- Una explicación profunda
de la organización del Alcázar.
En estas publicaciones se intenta
recoger todos los progresos de la investigación sobre la ciudad
califal. Los diferentes niveles de información contenidos en cada
una de ellas, constituyen un primer acercamiento a la diversidad de intereses
y perfiles socioculturales que conforman eso que hemos llamado “público
en general”. Estos instrumentos pueden y deben diversificarse aún
mas, tanto para atender a las diferentes demandas de esos públicos,
o para acercarlos mas directamente a la problemática de la recuperación
de la zona, como para proyectar de esta la imagen mas actualizada. Aquí
se inserta la puesta en marcha de una publicidad institucional mediante
la edición de un calendario, carteles y pegatinas, repartidas a
los escolares que visitan el yacimiento, así como el diseño
y elaboración de una página web.
Su operatividad tiene también
limitaciones, pues no favorece el contacto directo con el público.
La explicación in situ es el instrumento más fácil
para el visitante. Sin embargo, no se debe olvidar que este tipo de actividades
requiere de un soporte institucional y, de unos recursos humanos no siempre
disponibles.
Las experiencias de Madinat al-Zahra
respecto a esta forma de difusión son bastante limitadas. La oferta
de un guía propio fue una actividad organizada en los primeros momentos,
pero fue de escasa duración y no ha tenido la deseada continuidad
para el gran público.
Estas actividades abren nuevas
perspectivas en la difusión de Madinat al-Zahra, en un intento de
acercar a ese gran público una visión de la ciudad más
compleja y rica.
En un nivel intermedio, en cuanto
a sus posibilidades de comunicación se sitúan las exposiciones
temporales, concebidas para mostrar diversos aspectos (Lujo
y esplendor de la Córdoba Omeya).
La exposición sobre cerámica
verde y manganeso, celebrada paralelamente al desarrollo de las I Jornadas
sobre Madinat al-Zahra, que recogía frutos de un largo proceso iniciado
en los años 30 y culminado parcialmente a fines de los 80.
La muestra sobre el salón
de Abderraman III se concibió como aproximación a los aspectos
constructivos, funcionales, decorativos y simbólicos de este edificio.
Se rendía así un homenaje a D. Felix Hernández, que
invirtió 30 años en su excavación y restauración.
La exposición sobre el Plan
Especial de Madinat al-Zahra, con cuyo montaje se pretendía
divulgar el contenido del documento. A través de un material gráfico
generados por la redacción del propio plan, las relaciones entre
la ciudad y su entorno, sus valores paisajísticos y arqueológicos,
y como éstos conforman una estructura territorial que hay que proteger
para el disfrute de todos. Las exposiciones temporales suponen una apuesta
del conjunto en su oferta de difusión.
Difusión destinada especialmente a la población escolar
Esta plantea una problemática
específica.
El desarrollo de los departamentos
educativos, sobre todo en instituciones museísticas, y la proliferación
de programas y actividades de difusión concebidas especialmente
para escolares manifiestan claramente esta preocupación generalizada
por promover entre ellos el conocimiento y disfrute del patrimonio. Dirigida
a la población infantil, la difusión del patrimonio contiene
una dimensión didactico-educativa.
La administración de cultura
ha intentado instrumentalizar mediante la creación de unos gabinetes
pedagógicos de bellas artes dándole un enfoque educativo.
En este contexto se inserta la
corta experiencia de una especie de departamento educativo propio en el
marco del PAEMBA. Este departamento se centró en la elaboración
de un material didáctico que permitía hacer de la visita
una actividad mas participativa, directa y rica, que el simple recorrido
limitado a la contemplación del yacimiento.
Con motivo de la celebración
del 1050 aniversario de la fundación de la ciudad se crearon talleres
de dibujo, modelado, visitas guiadas…, que tenían como objetivo
proporcionarles la posibilidad de establecer un contacto directo
con el yacimiento y con sus materiales arqueológicos. También
se realizó una dramatización de la entrevista entre Al-Hakken
II y el rey leones Ordoño IV, de la que los niños fueron
espectadores y protagonistas.
Estas actividades no tuvieron
continuidad al asumir los gabinetes pedagógicos de Bellas Artes
la difusión.
En mayo del 97 se retoma esta línea
didáctica con la experiencia “Córdoba y el Mediterráneo
en el Siglo X”, que se inserta en la tendencia actual de diseñar
actividades destinadas a sensibilizar a la población escolar y proporcionares
las claves de una lectura más productiva y divertida del patrimonio
histórico.
La actividad fue diseñada
como la dramatización del hecho histórico de la llegada a
Córdoba y posterior recepción en Madinat al-Zahra de un grupo
tribal procedente del norte de África en el siglo X.
La actividad quedó dividida
en tres partes.
Primera Parte. Dramatización de los hechos ocurridos en el Norte de África, en un área urbana sin excavar, intramuros de la Medina.
Segunda Parte. Comitiva de los participantes hasta el salón de Abderraman III.
Tercera Parte. Recepción política en el salón de Abderraman III y desarrollo de una ceremonia protocolaria.
Todos los elementos de acción
estaban prefijados por un guión montado a partir del texto histórico.
Los recursos empleados constituían
los elementos de contextualización que tenían por objetivo
mostrar a los niños una Madinat al-Zahra diferente, que libre de
tópicos románticos y folklóricos fue captada como
una autentica ciudad.
Entre estos objetos se incluía
que la actividad no fuera un mero ejercicio extraescolar.
El valor más destacable
de este tipo de experiencias es favorecer un contacto directo entre las
instituciones patrimoniales y el entorno escolar, implicando tanto a alumnos
como profesores.
Con esta finalidad se ha puesto
en marcha un programa de difusión de Madinat al-Zahra en los centros
escolares cordobeses, a desarrollar a lo largo de todo este curso. (2000-2001)
en el que participan 30 colegios públicos, con el nombre de “Madinat
al-Zahra va a la escuela”. Se desarrolla durante una semana en cada colegio
y consiste básicamente en una exposición de paneles
con imágenes y textos sobre los diferentes aspectos de la tutela
y en un trabajo de clase donde se profundiza sobre todo lo mostrado en
ellos a partir de un material didáctico especialmente preparado
para la actividad y complementado con charlas y talleres impartidos por
especialistas.
Tanto esta actividad como la experiencia
didáctica anteriormente descrita, conforman una línea de
trabajo que el conjunto quiere y debe desarrollar. El uso de este patrimonio
suele ceñirse a una mera actividad contemplativa, con mas o menos
información proporcionada por folletos, guías, etc… carente
de unja verdadera dimensión formativa que, en el caso de la población
escolar, es aún más significativa.
Se pretende superar la visión
estereotipada de nuestro pasado como algo inmóvil. Un uso activo
del mismo por parte de esa población, que supone al mismo tiempo
su aprehensión y valoración como organismo vivo, permanentemente
revalorizado y actualizado en su función de elemento formativo en
su desarrollo cultural.
Difusión dirigida a la comunidad científica.
Los cuadernos constituyen el órgano
de expresión científica del Conjunto, y tienen su referente
en los cuadernos de la Alhambra, la revista ha acogido una serie trabajos
sobre arqueología y arte islámico, que la perfilan como un
importante instrumento de difusión, no solo de la propia Madinat
al-Zahra, sino de la historia de Al-Ándalus.
Hay que destacar la importancia
de la crónica del conjunto, mediante la cual se da puntual noticia
de los trabajos realizados desde 1985.
Los cuadernos son el pilar básico
de la proyección de Madinat al-Zahra a la comunidad científica,
junto a los cuadernos se incluye la edición de cuadernos monográficos
como el de ”El Salón de Abderraman III” o “Madinat al-Zahra, 15
años de recuperación”
Las jornadas se convirtieron como
foros de debate desde los cuales dar a conocer el avance en la investigación
sobre la ciudad califal.
Las jornadas se concibieron como
foros de debate desde los cuales dar a conocer el avance en la investigación
sobre la ciudad califal. Las I Jornadas celebradas en noviembre de 1987,
supusieron una puesta al día de los conocimientos de los conocimientos
sobre la ciudad, definiendo al mismo tiempo el papel claveque su investigación
debía jugar en el futuro en el conocimiento de la historia de Al-Ándalus
durante la etapa califal, estas conferencias se realizaron bajo el título
de “Al-Ándalus antes de Madinat al-Zahra”.
Las III Jornadas, celebradas en
1994 se concentraron en el análisis del planteamiento especial de
las zonas arqueológicas, dada la trascendencia que para el futuro
del yacimiento tiene el desarrollo del Plan Especial.
Cabría preguntarse si el
objetivo básico es el de proporcionar una explicación/interpretación
que sea accesible para todos, pero la práctica de la difusión
debemos entenderla en un complejo proceso, que podemos definir como musealización.
Este concepto supone una ruptura con la idea más usual de museo,
debe interpretarse como la actuación de toda la potencialidad
educativa y sensibilizadora de este patrimonio arqueológico, como
un instrumento de educación permanente en el ámbito de la
sociedad. Desde estos presupuestos, la finalidad de la musealización
no es hacer del bien sobre el que se interviene un objeto momificado, sino
dotarlo de la inteligibilidad necesaria para transformarlo en un objeto
de uso y disfrute.
El incremento en nuestra sociedad
de los ánimos consumistas, ha propiciado un aumento en la demanda
del pasado.
La presión ejercida por
el turismo cultural, y en muchos casos el que el patrimonio esté
destinado a proporcionar turismo de toda una comarca, hace que se corra
el riesgo de someter al patrimonio a una operación de marketing
en la que este está valorado como un producto consumible, que ha
de potenciar sus valores como uno de los instrumentos del desarrollo cultural
de la sociedad, ya que les favorecen las aproximaciones al significado
de los restos desde planteamientos románticos y folklóricos.
El intento de instalación
en las mismas puertas del yacimiento de un parque temático llamado
“al-Masur”, con pretensiones de recrear una ciudad árabe del siglo
X, a través de escenografías que reproducen todos esos tópicos
románticos y folklóricos y que era presentado como un proyecto
cultural que favorecía el conocimiento de Madinat al-Zahra, es otro
buen ejemplo de cómo puede utilizarse el patrimonio desde planteamientos
extraculturales y como estos usos pueden consolidar una imagen que poco
tiene que ver con su significación histórica.
Madinat al-Zahra, a diferencia
de otros yacimientos y monumentos de nuestra península, no ha consolidado
estos usos de carácter extraculutral, favorecida en buena parte
por el alejamiento del casco urbano de la ciudad, aunque sobretodo por
la propia dinámica en el proceso de recuperación del yacimiento,
que no dejaba lugar a otro tipo de actividad que no estuviera relacionada
con su investigación y conservación.
Favorecer una aproximación
histórica es otra vía que puede adoptar la mercantilización
del patrimonio histórico, un planteamiento que hace de la difusión
una actividad educativa.
En esta línea es en la que
se inserta la difusión de Madinat al-Zahra.