15 años de Conservación
Las excavaciones en Madinat al-Zahra hasta 1985
La nueva etapa de Madinat al-Zahra a partir de 1985
Las primera intervenciones, de 1985 a 1991
Los proyectos de intervención y el Plan Integral
Las actuaciones de futuro: Conclusiones

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Las excavaciones en Madinat hasta 1985.

Las excavaciones en Madinat al-Zahra comienza en el año 1854 de manos de Gayandos y Madrazos que buscan en ella algo mas que el uso que en aquella época tenía la medina, cantera para la extracción de sillares para las edificaciones cordobesas.
En 1910 y promovidas por Ricardo Velázquez Bosco, se trato de excavar la Mezquita que fue el primer yacimiento considerado centro de investigación.
En la primera campaña, realizó una serie de catas discontinuas en la parte alta de la ciudad-palacio que le permitió dibujar la primera sección del alcázar, organizado en plataformas, lo que utilizó para estudiar el sistema constructivo de los muros de la sillería de piedra de calcarenita con dimensiones de 40 x 100 x 20 cm. aparejados a soga y tizón, las redes de abastecimiento, alcantarillado...
Tras sucesivas excavaciones se valoró por primera vez el carácter monumental de las ruinas, y con esto se plantea por primera vez la necesidad de conservarla y crear unas infraestructuras adecuadas para este fin y los terrenos sobre los que se trabajaba.
Tras la muerte de Velázquez Bosco en 1923, Félix Hernández le sucedió al frente de las excavaciones. Quien para poder programar y definir las siguientes actuaciones realizó un dibujo en el que aparece el levantamiento topográfico de los restos, en el que representó el Alcázar, dividido en una parte occidental, privada y otra oriental, pública, el salón principal (Salón Rico), la mezquita... este plano permitió redactar un expediente de exploración del recinto completo de la medina (1518 x 745 m), que se ejecutará poco a poco en los siguientes años. Propuso que se realizase un estudio de los caminos y puentes, y solicito que se les considerase monumento, lo que solo consiguió para el acueducto de Valdepuente, lo cual supuso la desaparición al poco tiempo de la calzada de Turruñuelos y el puente de Vallehinoso.
Frente al método de excavación anterior, catas de tanteo que se abandonan si no se encuentran materiales de primera categoría. Se excavó en continuidad contemplando hasta el final la excavación de cada pieza. Se hicieron levantamientos planimétricos de todo lo hallado; y se planteó por primera vez la necesidad de realizar una intervención en las ruinas para mejorar su conservación.

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La nueva etapa en Madinat al-Zahra a partir de 1985

Las ideas que se discuten en el siglo XX sobre el tratamiento de las ruinas no llegan hasta Madinat al-Zahra hasta los ochenta. Durante este siglo las teorías sobre restauración se acercan a las del método Ruskin y se basan en los métodos dictados por la Carta de Atenas y la Carta de Venecia.
Además de una evolución hacía una mayor amplitud en la valoración de los monumentos, desde el edificio al entorno e incluso al territorio, la discusión de si ha de prevalecer el interés por  la ruina como documento histórico o la ruina como obra de arte. ante estas dos ideas contrapuestas aparece como mediadora teoría sobre la restauración crítica, que propone la compatibilidad de ambas posturas al afirmar que cada caso es especial y debe tener un tratamiento específico, negando una norma general de actuación. El grado de ruina del monumento, su valor arquitectónico o histórico, o la calidad y variedad de sus materiales, serán determinantes para elegir el tipo de restauración. Los principios de la teoría son la valoración de todo aspecto que afecte al monumento, recuperación, protección y actuaciones reversibles. La llamada restauración integral se define sobre estos principios de intervención mínima.

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Las primeras intervenciones, de 1985 a 1991

Como consecuencia de las reformas administrativas del Estado de las Autonomías, se paralizó la actividad, mientras se fraguaba un nuevo enfoque de las actuaciones y una nueva organización para llevarla a cabo.
En 1985 la Junta de andalucía asumió la gestión del yacimiento, formando una institución dependiente de la Delegación Provincial de Córdoba, que se consolida en 1989 con el nombre de conjunto Arqueológico Madinat al-Zahra. sus criterios de acción trataban de dar al yacimiento la función de un campus de investigación científica para profundizar en el conocimiento del mismo y su difusión, creando la infraestructura necesaria., ésta que ahora comenzaba, se iba a caracterizar por las labores de conservación, restauración y de puesta en valor de lo ya exhumado.
Al reanudarse la actividad en 1985, el estado del yacimiento era de completo abandono, la vegetación había entrado en las ruinas y la climatología había causado graves daños, algunos irreparables.
uno de los problemas más graves de la conservación del yacimiento es la debilidad de la piedra con la que está construida la ciudad.
Los revestimientos de los muros, morteros de cal pintados de color amalgama, se desprendían de la piedra, incluso poco después de ser restaurados.
Los pavimentos de mármol o de piedra violácea no presentaban muchos problemas de conservación; sin embargo, los de barro cocido o de alabastro se erosionaban con rapidez a la intemperie, mostrando un estado de degradación avanzado.
La oxidación de las armaduras en los elementos de hormigón y de las viguetas de acero de las intervenciones de reconstrucción anteriores, provocaba el aumento del volumen del hierro dañando los originales.
Debido a este estado de deterioro, se llevaron a cabo una serie de proyectos de emergencia con el fin de paliar en los posible losa daños, iniciándose con la labor de clasificación de los materiales dispersos por el yacimiento.
Para estas actuaciones se formaron equipos interdisciplinares de arquitectos, aparejadores y restauradores, con la intención de abarcar la mayor cantidad de aspectos.
Había que actuar en áreas limitadas de ruinas ya intervenidas, en su mayoría por F. Hernández, de forma respetuosa con lo original y con lo añadido. Parecía que siguiendo los criterios ya comentados se  podrían llevar a cabo sin dificultad estas operaciones. Sin embargo, pronto se comprendió que muchos de los problemas no se podían solucionar, por lo que fueron apareciendo nuevos criterios.
Tras las intervenciones de emergencia, en 1988 se redactó un proyecto de consolidación y restauración de varias áreas que abordaba reparaciones de los muros junto a lineas de trabajo poco exploradas.
Se reconstruyó un  extenso tramo del anden oriental. tras la excavación, el anden se completo con sillares de piedra artificial que siguen las dimensiones existentes en el anden norte. El tramo mejor conservado de una calzada anterior aparecida en la excavación quedo visible por medio de una rejilla.
En este proyecto se protegieron los ricos pavimentos de la Dar Al-Mulk, compuestos por piezas de barro cocido, decorados con dibujos geométricos con incrustaciones en caliza, cuyas baldosas se encuentran en estado de descomposición, por lo que se optó por enterrarlos provisionalmente bajo una capa de distintos materiales con un sistema de evacuado de agua, para suavizar los efectos climáticos, esta experiencia fue repetida posteriormente en áreas de acceso al público.
La actuación mas ambiciosa del proyecto era la recuperación de los pavimentos de mármol de la estancia del Salón Rico y de los alrededores, ya que existían gran cantidad de restos originales. Esta operación pretendía recuperar parcialmente la imagen de los espacios.
Las piezas de mármol se encontraban fragmentadas, arrancadas por el constante saqueo y el expolio de la ciudad tras su destrucción. Para su restauración se contaba con cantidad de datos que permitían saber el emplazamiento original de las piezas. Por otro lado la excavación dejó a la luz el mortero de cal que fijaba el mármol al pavimento. También  se encontraron piezas in situ. Todos estos datos y otros no expuestos permitieron fijar con gran precisión el tamaño, la disposición el nivel...
Los fragmentos se  casaron con varillas de acero inoxidable, en los cantos fijados con resina, los trozos incompletos fueron restaurados con un mortero a base de arena de mármol armados y unidos también con varillas de acero. Con ello se consiguió restaurar gran parte del pavimento, el restante fue sacado de la cantera de Estrecoz, que fue determinada como cantera original tras los estudios de composición.
Esta actuación se acompañó de la reconstrucción de un zócalo, para una mejor definición espacial de la sala, de tono rebajado y ligeramente hundido.
El último proyecto de esta etapa inicial es la consolidación del tramo de muro que delimita el camino de los Nogales y que discurre paralelo a la muralla de la ciudad, el objetivo era evitar que este volcara, por el empuje de las tierras que soportaba.
La excavación practicada en el lado norte del muro para liberarlo de la carga de la tierra, evidenció que esa cara era vista. El parámetro en su origen formaba parte de una excavación mayor.
En el fondo y en la parte superior de la grava se colocó una capa de arcilla para recoger el agua, los nuevos materiales no eran confundibles  y la actuación era reversible.
Algunos sillares fueron sustituidos por otros similares del mismo material. Algunos sillares colocados a soga y tizón  fueron sustituidos. La distinción de estas piezas de los originales se realizó mediante el corte de sierra en sus caras vistas.
Finalmente se realizó un ligero recrecido de mampostería para proteger la coronación de las aguas de lluvia.

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Los proyectos de intervención integral y el plan especial.

Superada la etapa de emergencia, a partir de los años 90 se alternan proyectos de reparación con otras actividades necesarias para la conservación y adecuación para la visita pública.
En este proyecto se recoge toda la experiencia anterior, se incluía la investigación arqueológica necesaria para solucionar los problemas, se definía  su imagen final y se instalaba el mobiliario necesario para el transito de visitantes. Frente a estos proyectos de conservación de elementos aislados (pavimentos, enlucidos, pavimentos...)
Paralelamente se estaba redactando el plan de protección en el que se fijan los límites de las áreas a proteger y las actuaciones a llevar a cabo. El plan extiende su influencia a elementos colindantes (puentes, caminos, canteras...) de época califal y romana. En el interior, se estudia la estructura general de la medina y se prevén las campañas de restauración de las que forman parte estos proyectos. este plan se aprobó definitivamente en 1998.
Entre 1992 y 1997 se ejecutaron dos intervenciones similares que afectaron primero a las llamadas viviendas superiores y el espacio trapezoidal y por otro a las viviendas del cuarto de servicio y del cuarto de los pilares. Todos ellos son conjuntos ya intervenidos de antiguos. Los muros que delimitan estos espacios, salvo los muros de las viviendas de servicio. El expolio suavizó el aterrazamiento, de modo que estas áreas quedaron sepultadas y protegidas del expolio por el desprendimiento de las anteriores, que quedaron destruidas, mientras que se salvó la mitad de los muros de contención. El esquema del proceso de ruina nos permite comprender por qué las crujías norte de las edificaciones (viviendas superiores, patio de pilares,...) conservan grandes alturas, mientras que las situadas al sur han desaparecido o conservan exiguos alzados. En el caso de las viviendas de servicio, las grandes diferencias entre los muros son debidos al expolio.
Los recrecidos de mampostería fueron una medida de conservación necesaria para garantizar el mantenimiento de los niveles originales de las terrazas. Pero la necesidad de igualar las alturas llevó un exceso de volumen de nueva fábrica que se hace presente en algunas zonas.
Tras esto, debido al peso excesivo sobre los restos originales, se decidió respetar y consolidar, los recrecidos anteriores modificando algunas alturas . En otros casos se ha efectuado un recrecido para regularizar las altura, que no compromete ni la estabilidad de los muros ni la altura de las puertas. Los morteros de cemento anteriores han sido sustituidos con morteros de cal de grasa, como la mayoría de los dinteles de hormigon construidos por F. Hernández para soportar los recrecidos, reemplazados por vigas de madera.
Finalmente los recrecidos de mampostería fueron recubiertos con una capa de mortero de cal y arena, con pendientes a dos aguas, a fin de evitar la infiltración del agua. Esta capa es un riesgo, ya que dan la sensación de muro acabado.
Los proyectos incluyeron una serie de catas arqueológicas donde el expolio había desfigurado los espacios.
Estos proyectos afrontaron la limpieza y rehabilitación del alcantarillado original, continuando una investigación iniciada en el conjunto Arqueológico en el año 1990. La instalación de nuevas tuberías permitía disponer de ella para limpieza, labores de restauración, riego y acometer la recuperación del agua en las albercas, jardines  y fuentes. El cuidado y el nivel de detalle mostrado en las intervenciones alcanzó a otros pequeños elementos como el horno de la cocina de a vivienda de servicio, piezas de mobiliario y determinar el emplazamiento de un sarcófago romano procedente del patio de los pilares.
La actuación que mas influencia ha tenido fue el tratamiento de los pavimentos.
La investigación y una documentación exhautiva y rigurosa constituyen siempre los presupuestos básicos de estas intervenciones y las restitución de un pavimento de mortero de cal y arena sobre una subbase de roca triturada. El nuevo pavimento se separa de los muros originales mediante un perfil  metálico, para evitar la confusión que pudiera generar el contacto entre ambos.
En las viviendas superiores, el pavimento de los patios se encontraba incompleto en el tercio sur. En esta zona el pavimento se completó con tierra compactada con cal, instalando un sistema de recogía de agua y desagüe hacía la red de saneamiento original.
En los pavimentos de barro la fragilidad del mismo llevo a introducir nuevos criterios que garantizaran la conservación de las piezas.
La solución ha consistido en superponer un nuevo pavimento de sillares características, que reproduce el original, respetando las modificaciones y reformas. Las nuevas piezas se colocaron sobre un  fino lecho de arena, que descansa sobre un tejido antiraices que protegía las originales, dando una ligera pendiente hacía los patios para desaguar. El nuevo pavimento se separa de las superficies originales evitando el contacto con muros y enlucidos, la investigación sobre las piezas descontextualizadas que se encontraban en los conjuntos, ha permitido recomponer un buen número de ellas y determinar su emplazamiento original donde han sido colocadas.
La única estancia solada de alabastro (extremadamente frágil) ha recibido un tratamiento similar, con piezas procedentes de canteras Navarras que presentan un aspecto semejante a las originales.
En la vivienda oriental del servicio y el patio de los pilares, la restitución afectaba a los pavimentos de caliza violácea de sus patios, que habían sudo objeto de un intenso expolio, tanto para el posterior  reaprovechamiento de los patios, que habían sido objeto de un intenso expolio tanto para el posterior reaprovechamiento de las piezas como para la búsqueda de las conducciones de plomo que lo atravesaban. Estos pavimentos se conservan en una pequeña parte in situ. En este caso la intervención arranca de la excavación de los patios hasta localizar las camas con las que pudo determinarse la posición original del pavimento. Tras una investigación se casaron los  fragmentos descontextualizados hasta recomponer un buen número de piezas que fueron devueltas a su emplazamiento original. Las áreas que quedaron sin ocupar se completaron con una solera a base de cal y de caliza violácea triturada procedente de las canteras originales. Para los escalones y el rebaje central de los patios se utilizaron piedras artificiales de similar coloración.
La importancia de los enlucidos murales y su extrema fragilidad han hecho de ellos un objetivo de conservación básico desde 1986, la pésima calidad de la piedra ha llevado a la siguiente solución, su arranque y traslado a un soporte ligero e inerte, para su recolocación en su emplazamiento original, completando las lagunas con un nuevo mortero rebajado de color y ligeramente rehundido.
La intervención en estos sectores se completó con los elementos de señalización necesarios y dos pasarelas para comunicarlas dos viviendas superiores y otra para contemplar desde el interior la vivienda de servicio oriental.
El último proyecto de intervenciones aborda la consolidación de la Casa de Ya´far. En este proyecto se actúa con los mismos sistemas para la reconstrucción del pavimento. La investigación arqueológica previa ha permitido recomponer mas de cincuenta losas de gran tamaño. Sin embargo se ha planteado un criterio distinto en cuanto a la forma de actuar de los recrecidos preexistentes. El edificio se había recrecido mas de dos metros sobre la altura media original conservada, por lo que se ha optado por un rebaje del mismo.
La reconstrucción de la portada, planteaba todos los problemas de una obra inconclusa y otros derivados de los materiales utilizados (ladrillo hueco y dinteles de hormigón) y de los sistemas de anclaje del ataurique. Ante esto se decidió desmontar la decoración y demoler la portada para volver a construirla con mampostería, reponiendo el ataurique tras su consolidación y completándolo con las columnas, los capiteles y las basas de piedra artificial de la intervención preexistente.
Mientras se realizaban estos proyectos se continuó con otras intervenciones de emergencia.
Entre estas intervenciones destacamos la consolidación del pavimento de contención del anden del Jardín Bajo y la del Puente de los Nogales. El el primero se ha devuelto a su emplazamiento original las piedras no dañadas y se ha recuperado la cara externa del muro con sillería.
El Puente de los Nogales (elemento clave en la infraestructura viaria), había sido objeto en 1997 de un salvaje expolio que afectó aproximadamente a 1/3 de su fabrica, cuyas dovelas, partidas en trozos, estaban preparadas para construir chalets.
Después de una documentación e investigación de los fragmentos, pudo completarse la práctica totalidad de las dovelas arrancadas, que fueron cosidas con acero inoxidable y repuestas en su lugar original.
La investigación practicada ha renovado el conocimiento de esta estructura, documentando elementos inéditos hasta el momento.

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Las actuaciones de futuro: Conclusiones

La continuación de los proyectos de proyectos de conservación en distintos sectores del palacio, hasta completar la consolidación de los conjuntos de las zonas residenciales, la recuperación parcial del sistema hidráulico del Jardín Alto, comenzando con la impermeabilización de la alberca frontera al salón de Abderraman III, la consolidación de los elementos catalogados del territorio, como el puente califal de las almunias. El estudio para determina los criterios a seguir en la cubrición de algunos espacios constituyen también un objetivo.
La experiencia en el conjunto permite enunciar una serie de conclusiones críticas.

1) Se ha comprobado la validez de lo últimos criterios experimentados para la restauración de pavimentos,  lo cual no impedirá mantener una actitud abierta a los nuevos criterios debido a la evolución de los anteriores o a casos especiales surgidos en el yacimiento. Si bien cada monumento tiene sus propias características y se debe intervenir en consecuencia.

2) Tras la experiencia en la casa de Ya´far, parece apropiado continuar en el futuro con el rebaje de los recrecidos existentes ya que su degradación provoca daños en las partes originales. Además, en algunas zonas del yacimiento se hacen mas aparentes que la propia ruina, por lo que estos se evitarán siempre que sea posible, dejándolos como solución para:
- Recuperar niveles de aterrazamiento y evitar la erosión de los taludes, con el recrecido de los muros de contención.
- Recuperar muros completamente desaparecidos, expoliados hasta su cimentación, con recrecidos de alturas moderadas.
- Compensar ligeramente, en algunos casos, la gran desigualdad de las alturas de los muros conservados.
- Compensar las estructuras inestables por estar incompletas, como bóvedas, arcos, escaleras...
- Preservar datos que puedan desaparecer por efecto de las erosión. Al recrecer se toman alineaciones, planos, niveles, formas que permanecen en lo recrecido si los restos originales, por su desgaste, se pierden.

3) Hay que continuar ña búsqueda de una solución alternativa a la coronación de los paramentos, que evite la penetración de la lluvia sin dar la imagen de muro acabado.

4) Hay que consolidar la investigación sobre los sistemas de consolidación de los materiales, fundamentalmente la piedra

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