|
Federico
Valfré |
Ignorante
|
Resistir
"Una
ventana emana la dulzura penetrante del sol. Lucida sobre un escritorio
de madera. Me posé en el pretil de la ventana, así obtuve una visión
panorámica de la situación." La
doncella comenzó a escupir palabras de destrucción: "La
mujer continua hablando y mis ojos empiezan a oscurecerse hasta perder
todo vestigio de imagen. Me limité a escuchar las escabrosas palabras
que se incrustan en mis oídos: Ahí está, posado sobre la ventana; y
continúa fijando su vista en mí."
Escabullirse
"Me escabullo por entre la oscuridad de una puerta, observando mis patas como sucederse unas a otras. La pradera da una sensación de inmensidad interminable. Los obstáculos son muchos. Una inmensa meseta se transcribe contra los confines de la pradera. Un trueno a mis espaldas entreabrió la muralla y un ser gigantesco en pocos segundos anduvo lo que a mí me costó varias horas." -
Hola Mercedes, ¿cuánto falta para mi primer paciente? "El
temblor de la pradera me hizo avanzar más rápido, no tanto como ese
gigantesco ser que se adentró detrás de otra muralla. -
Hola, tengo sesión con el doctor. "Apunto de lograr pasar la segunda muralla veo que sus ojos me envuelven. Se detienen. Le doy asco, pienso. Se acerca pero ya estoy debajo de la puerta." - Espere que ya la va a llamar. "Un terreno rocoso con varios obstáculos se abre ante mis ojos. Al final deslumbra la luz solar, Mi objetivo, Salir de este país de plástico, Ver el mundo, pienso. Atrás, en mi pasado se abre la muralla." - Hola Valentina, pase usted. "En
mi futuro la libertad, el mundo, la vida, seres como yo. Lo raro es que
no hay brisa. -
Ahí está, posado sobre la ventana. "No
quiero alejarme más de mi libertad. El ser gigantesco se acerca pero
voy a resistir."
Anuncio
Estoy mirando por la ventana hacia la ventana de enfrente, donde atiende el psicólogo. La mujer llegó a la misma hora de siempre. Es una paciente. Ya me la crucé una vez en la calle, parece paranoica. Ahora como siempre van a estar una hora hablando. Haciendo gestos. Moviéndose en sus asientos. Qué raro el psicólogo se levanta. Parece dirigirse hacia la ventana. ¿Me habrá visto?. Da un manotazo al vidrio. ¿Qué estará pasando?.
© Federico Valfré
|
|
Federico Valfré. Pasados los años la estática lo convirtió en pasto. Ya no recuerda haber nacido. Ni lo primero que le dijeron. La niñez se destaca por episodios lindos. La adolescencia por mutaciones drogadicto rías. La adultez por la in consonancia en sus relaciones. |
Revista Literaria Remolinos