Número 9, Octubre, Año 2000
Poetas 2000
http://www.poetas2000.tuweb.net
En este número nos complacemos en presentar en la sección "Maestros" algunos poemas de Sor Juana Inés de la Cruz, que fueron remitidos por Juan Carlos Alatorre. Como es costumbre, en "Charco Profundo", publicamos a los poetas vivos que forman parte de esta familia que sigue creciendo y madurando. La sección "Debate" tendrá un descanso, no sabemos si eterno, en su lugar daremos paso a la publicación de artículos recopilados de otras publicaciones, así como a ensayos que los lectores remitirán en algún momento, somos optimistas. Dos ensayos enviados por Carlos Yusti dan inicio a esta nueva sección de Poetas 2000, muy interesantes por su temática y análisis.
Recomendamos a una de las mejores publicaciones digitales que hemos encontrado en estos viajes por la red, nos referimos a "Proyecto Esquife", con un altísimo nivel intelectual y un buen gusto en la selección realmente envidiable -en el buen sentido de la palabra, claro-. El Proyecto Esquife es realizado por la Asociación Hermanos Saiz, que agrupa artistas cubanos de las nuevas generaciones. En su revista podemos encontrar ensayos literarios junto a alguna que otra lección útil y excelentes poemas. En la página de internet cuya dirección es: www.geocities.com/esquife, se muestran además obras plásticas. Puede suscribirse enviando un email a: [email protected] con Asunto: Solicitud.
Como siempre, les deseo ¡Buen Provecho!
Nelson Jiménez Vivero.
Editor.
z Ensayo Abierto z
LA RESPIRACIÓN DEL POEMA
Por Carlos Yusti
La poesía es sin duda una forma de sabiduría especial que desde tiempos remotos ha formado parte medular de la historia del hombre. El tema de la muerte, el amor, la guerra y la soledad parece permanecer intactos a través de los tiempos. Sólo cambian sus interlocutores. Como lo demuestra este fragmento egipcio titulado “diálogo del desesperado con su alma”, de aproximadamente 2.250. Su autor es desconocido, pero las metáforas que evocan la muerte son muy actuales:
Hoy está ante mí la muerte,
como un enfermo que ha sanado,
como un
enfermo que sale de su enfermedad.
Hoy está ante mí la muerte
como perfume
de mirra
como remero que descansa colocando el barco a la vela.
Hoy está
ante mí la muerte,
como perfume de flor de loto
como el que descansa en la
orilla fresca.
Hoy está ante mí la muerte.
La incertidumbre de no
conocer que hay detrás del umbral de muerte también ha perseguido al hombre
desde siempre. Este poema, conocido como “canto del arpista”, concebido, según
datos históricos, alrededor del 2140 a.n.e., durante el reinado de Antef, de la
dinastía XI, toca de manera sencilla y clara dicho tema:
Nadie viene de allá
para decirnos su condición
para decirnos lo que
desean
para que nuestro corazón esté tranquilo,
hasta el momento en que
nos toque también ir
para el lugar a donde han ido.
Sé feliz
sigue tu
deseo mientras vivas.
El amor evocado en un texto Piaroa puede revelarnos
que los hombres nos forjamos a través de los siglos por nuestros sentimientos os
cuales parecen resistir todos los cambios sociales y culturales a saber:
Si tú me miras,
soy como la mariposa roja;
si me hablas,
soy el
perro que escucha;
si me amas,
soy la flor, que se
calienta.
entre tus cabellos.
Si me rechazas,
soy como una canoa
vacía
que boga por el río,
y los peñascos destrozan.
La poesía nos
respira. El poema nos inventa de carne y sueños cuando lo escribimos, lo
escuchamos o leemos. Cuando el poema hace silencio nos borra la boca, pero el
poema se escribe a gritos en nuestra alma. Cuando el poema estalla la belleza
sale por la piel, se derrama por los ojos. En la respiración del poema estamos
vivos. El arte de escribir poemas nos espera, o nos hace emprender el vuelo. Hay
que estar atentos en el instante en que a la sangre le crecen plumas. Si la
metáfora nos acorrala en vez de manos tenemos nubes. Si la metáfora se escribe
en el muro de mi calle de alguna mirada saldrá una bandada de mariposas. Si la
metáfora se escribe en los
muros de la prisión, el corazón sin duda abrirá la
jaula del pecho y emprenderá el vuelo. Muchas veces hablamos con metáforas sin
enterarnos y sin sentirnos poetas.La poesía al parecer no necesita condiciones,
ni climas especiales (aunque muchos poemas mencionen la primavera como estación
virtual). Mucho menos exige algún tipo de doctorado o como lo ha escrito Sophia
de Mello Breyner Andresen: “La poesía no me pide exactamente una
especialización, puesto que
su arte es el arte del ser. Tampoco es tiempo o
trabajo lo que la poesía me pide. Ni me pide una ciencia, ni una estética, ni
una teoría. Antes me pide la entrega de mi ser, una conciencia más honda que mi
inteligencia, una fidelidad más pura de la que puedo controlar. Me pide una
intransigencia sin fisura. Me pide que arranque de mi vida que se quiebra,
gasta, corrompe y
diluye una túnica sin costura. Me pide que viva atenta como
una antena, me pide que viva siempre, que nunca duerma, que nunca me olvide. Me
pide una obstinación sin tregua, densa y compacta”.
La lectura de un poema,
cualquier poema, incluso los ramplones, confronta siempre al lector con el
asombro. En primer lugar con el asombro que produce un lenguaje empleado a
fondo, más allá del simple hecho comunicacional. En segundo lugar el encuentro
asombroso de una serie de imágenes literarias que nos descubren la belleza del
mundo.
La lucidez poética roza bastante con la lucidez filosófica. Percibiendo esto Antonio Machado escribió que los grandes poetas eran metafísicos fracasados y que los grandes filósofos eran poetas que creían en la realidad de sus poemas. La gran diferencia entre la poesía y la filosofía estriba en que la poesía no quiere edificar sistemas, simplemente pretende arrancarle a las palabras su melodía, su música secreta.
A través de los siglos a la poesía se le ha querido asignar actitudes
responsables, posibilidades denominadas serias, usos prácticos en la vida.Por
esa razón muchos poetas se convierten en voceros de los oprimidos, en banderas
para la lucha, en trinchera contra la barbarie. No obstante la
poesía por
encima de las modas literarias o políticas es una ética, una estética y una
mística en el cual las palabras, la noche oscura del espíritu y las dudas
metafísica se ensamblan para que el hombre trate de alcanzar ese crecimiento
interior y lo aleje de la pequeñez de sus horrores cotidianos.
No por azar Jean Biés escribió: “En un mundo donde el eslogan sustituye al
Mantra, donde el afiche publicitario se toma por ícono, y donde las matriculas
socio-administrativas imitan curiosamente el simbolismo de las transmutaciones
cabalísticas y los hexagramas del I Ching, el poeta es presa de los peores
obstáculos, por poco que quiera ser fiel así mismo. Deberá evitar, para su
propio beneficio, las trampas del partidismo, las alabanzas adulantes, las
cargas profesionales que le distraerán lo más precioso de su tiempo y de sus
fuerzas, alterando su vocación e incluso haciéndola susceptible de
esterilizarse”. Acercarse a la poesía no es más que el hecho de aproximarse al
lenguaje. Buscar la finalidad de la poesía es siempre una búsqueda inútil.
Buscarle acomodo al poeta en la estantería del trabajo fructífero es siempre una
actividad estéril. Martin Heidegger lo ha escrito hace tiempo: “…el campo de
acción de la poesía es el lenguaje. Por tanto, la esencia de la poesía ha de
comprenderse mediante la esencia del lenguaje…”
Carlos Yusti, Venezuela.
| ***LOS LIBROS MAS LEÍDOS*** |
Terra/Espiral |
LENTO Y AMARGO JAIME
SABINES
Por Carlos
Yusti
México ha perdido sus dos más insignes poetas:
Octavio Paz y Jaime Sabines. El primero considerado, con justa razón por Vargas
Llosa, como un mandarín de la cultura. El segundo era más bien una figura de
bajo perfil, un personaje de la poesía hecha con las entrañas sin otras
pretensiones histriónicas que la de ser una sombra amarga y huraña que
escudriñaba en las minucias mundanas de los que sufren la historia.
Jaime Sabines y Octavio Paz formaron, cada uno a su manera, parte del decorado y de la parafernalia del PRI. Aunque Sabines fue un parco funcionario del PRI nunca resultó antipático. En cambio Octavio Paz resultaba, con su periplo de izquierdista decepcionado y toda su grandilocuente sabiduría, un intelectual algo mamón. Paz a pesar de hacer gala de una visión, si se quiere, abierta, era un conservador que se movía a sus aires gracias a su inteligencia crítica y muy bien peinada. Por otra parte tuvo siempre el porte seguro de inmortal de las letras. Jaime Sabines por el contrario era un hombre común, un intelectual incorporado a la cotidianidad, era un paisano más entrampado en las dichas y desdichas de la existencia. Luis Ignacio Helguera escribió: “Paz, por cierto, me preguntó una vez —1987 o 1988, durante mi breve y largo año en el puesto de redactor de Vuelta— como había estado la sesión de Poesía en Ciudad Universitaria, la noche siguiente a su presentación, exitosa, pero moderadamente concurrida. Acaparada por Sabines, le dije. ¿Y eso qué?— replicó de inmediato—. Lo mismo le pasó en su época a Nervo. ¿No cree usted?”. Con semejante observación dejaba por sentado Octavio Paz que Sabines era a lo sumo un populista de la poesía. Lo cierto es que Sabines con una metáfora urgente y necesaria intentaba desentrañar los conflictos humanos del día.
Octavio Paz escribió con enorme tacto: “Jaime Sabines es uno de los mejores poetas contemporáneos de nuestra lengua. Muy pronto, desde su primer libro, encontró su voz. Una voz inconfundible, un poco ronca y áspera, piedra rodada y verdinegra, veteada por una líneas sinuosas y profundas que trazan en los peñascos el rayo y el temporal”.
Nacido en 1926, Jaime Sabines, llegó a la poesía mexicana a romper cánones, a pulverizar las modas poéticas en boga. Su primer libro “Horal” (1950), apenas contaba 24 años, pronto lo ubica como una voz nueva y peculiar en eso de trabajar el poema. Al año siguiente, 1951, publica “La señal” confirmando su presencia poética de gigante. Carlos Monsiváis ha puntualizado: “Desde Horal y La Señal , Sabines ha pretendido una sola cosa: desquitarse, tomar la revancha, vencer en el poema a la impotencia. En él la piedad se contamina de odio, y la devastación no esta exenta de ternura”.
Jaime Sabines Metaforizó la vida sin mucho retórica. Asumía las palabras
frotándose las manos y el corazón. Era un impecable artesano de la metáfora.
Aunque en muchas oportunidades la poesía
venía a buscarlo, lo sorprendía en la madrugada, llegaba como un
viento rápido, se aparecía por ráfagas, no aclaraba dudas ni daba explicaciones
y con prontitud Sabines se apresuraba con papel y lápiz, tratando de capturar
ese oleaje de imágenes envolventes y bruscas o como el mismo lo dijo: “En mis
años de estudiante, cuando vivía en las calles de Cuba, me desperté como a las
dos de la mañana. Encendí la luz, tomé mi libreta y escribí:
El mar
se mide por olas
El cielo por alas,
Nosotros por lágrimas.
El aire
descansa en las hojas,
El agua en los ojos,
Nosotros en
nada.
Parece que sales y soles,
Nosotros y nada…
Después de
caligrafiarlo, apagué la luz y me volví a dormir.”
Mucho de los poemas de Jaime Sabines son producto de su experiencia personal.
Surgen para saldar cuentas con su estado de animo, para dejar en claro sus
sentimientos abismales ante las situaciones difíciles que le toca vivir. Así
cuando estudiaba medicina, y estaba como acorralado siguiendo una carrera que no
le satisfacía, escribió:
Pasa el lunes y el martes
y pasa el miércoles
y el jueves y el viernes
y el sábado y el domingo,
y otra vez el lunes y
el martes
y la gotera de los días sobre la cama donde se quiere dormir
la
estúpida gota del tiempo cayendo sobre el corazón aturdido,
la vida pasando
como estas palabras…
A Sabines se le perdonó todo debido a su poesía. Su
famoso poema “Los amorosos” (“Los amorosos andan/ como locos porque no pueden
salvar al amor) se ha escrito en las paredes del metro, acompaña a los
enamorados al quedar solos o al momento del encuentro con el otro, se ha
convertido en bandera y consigna. Myriam Moscona escribe en un texto: “En una
ocasión, en un día agitado de la Cámara de Diputados, un grupo de perredistas
vio, de lejos, a Sabines. Como un acto de solidaria protesta por no tenerlo
aparentemente, de su lado, le gritaron a coro: Los a-mo-ro-sos son del P-R-D,
los a-mo-ro-sos son del P-R-D.”
Muchas veces la poesía de Sabines se despoja de las fórmulas aprendidas en
sus primeros libros, de esa sabinismo baboso y algo manoseado
que ensayó en muchos poemas desafortunados
y resueltos con esquemas Metafóricos un tanto forzados. No obstante
Sabines era un poeta natural atrapado en la reseda de la vida sin afeites ni
máscaras. Cuando Sabines asumía el poema como filosofía de vida, como argumento
de amor, dolor y rabia conseguía unos poemas de aquilatada pulcritud y
belleza:
Te digo a media voz
cosas que invento a cada rato
y me
pongo triste y solo
y te beso como si fueras tu retrato
Tú, sin hablar, me
miras
y te aprietas a mí y haces tu llanto
sin lágrimas, sin ojos, sin
espanto.
Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas
Se ponen a escuchar lo
que no hablamos.
En una oportunidad Sabines escribió: “La literatura ha
sido, para mí, un goce íntimo. No una profesión.” Quizá por esa razón se dio
integro en la poesía y en la vida. No fue un poeta profesional como muchos
otros, se dejo ir en el río de las palabras, se perdió en la selva del lenguaje
y nos dejó su epitafio hecho poema:
Lento, amargo animal
que soy, que he sido,
amargo desde el nudo
de polvo y agua y viento
que en la primera generación del hombre
pedía a Dios.
Amargo como esos minerales amargos
que en las noches de
exacta soledad
-maldita y arruinada soledad
sin
uno mismo-
trepan a la
garganta
y, costras de silencio,
asfixian, matan, resucitan.
Amargo como esa voz
amarga
prenatal, presubstancial, que
dijo
nuestra palabra, que anduvo nuestro camino
que murió nuestra
muerte,
y que en todo
momento
descubrimos.
Amargo desde dentro,
desde lo que no soy,
-mi
piel como mi lengua-
desde el primer
viviente,
anuncio y
profecía.
Lento desde hace siglos,
remoto- nada hay
detrás-
lejano, lejos, desconocido.
Lento, amargo animal
que soy, que he sido.
Carlos Yusti, Venezuela.
"Allí mi barco no respira, pero sé que hay un pulmón en su futuro". 6
Adrian Cancio.
En un mismo charco nadan peces distintos; algunos van hacia el fondo, otros quedan en la superficie, buscando el sol.
njv
Si quiere publicar en la revista, envíe sus poemas a [email protected] Serán sometidos a un proceso de selección.
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zAQUELLOS Juan Carlos Alatorre, México | |
| Aquellos. Curioso espectáculo
el de los impulsos contrarios. Las frases dichas al revés de sí mísmas se
protegen de lo infinito condenándolo.
Él habla como remate de un juego oculto, endereza su mirada a lo trivial, y alguien que ha ido avanzando paso a paso por este terreno, se detiene a tocar la herida para llamar la atención. Ella ya no es luz que resbala en la oscuridad del rincón que se hace poco a poco visible del lado de este paisaje. -Para ti nada más qué creer en lo que no se cree.-dijo
aquel. Piensan las sienes hasta las puntas de los dedos. Aquél que coge alguno de los extremos del espejo y tira
firmemente de él. La ayudante de quien deshace el nudo, aquella, es quien
caminando al lado suyo tira diestramente de la otra punta del
espejo. Destino de aquellos. Como una clave, la pieza infinita de
un destino fatal, o estar solos. Tanta claridad es el dolor entre tanta verdad: el amor está en el silencio. (El vacío se amaba en mi oscuridad cuando me descubrí ya sin luz preguntándome: ¿Soy yo?) -Acaso un desconocido llorando en su propio hombro-dijo
aquella. De pronto la respuesta vislumbra el eco de una voz y busca en su elevación la propia claridad, de no sentir las astillas hundidas con que se anda solo delante del vacío. Aquellos, vueltos al incapaz de comprender, mudos, ciegos ya de los sueños que tanto pronunciaban y con qué deletreo, aquellos, latidos y a palabras, a palabras vacías ya de latir, se entregan gestos de silencio cargados de una involuntad del espejo que se quedó sin su propio tacto entre las grietas. -¿Qué cosa es no inclinarse lo suficiente para poder verse?-dijo aquella -¿Significa todo ésto decir adios, romperse y caer?-dijo aquel. El silencio. Aquellos, quienes entonces se hubieron de encontrar en el mismo estado en que se encontraron. (Un instante inminente y paralelo, circunstancial y de igualdad, de la espera en la señal que la noche descuelga en el blanco de unas manos que iluminan) Pero, ¿quién asciende en esta habitación tan llena de paredes por alas? ¿Quién aletea al fin detrás de las horas del papel? ¿Quién descubre los pequeños trozos de vídrio hincados en el umbral desvencijado de la puerta y de aquella misma ventana que trajo aquella silenciosa entrega? -También hablabas de una lámpara y su luz.-dijo ella. -Hablabas de algo así, no recuerdas cómo.-dijo
aquel. Destino. A ciegas la luz vela y unos ojos se abren para siempre. A los otros, aquellos, minuciosamente midiéndolos por cada
hoja de desconsuelo que calla el reloj, y todavía con cada frío que traiga
consigo algún invierno, que al destino penetre hasta esconderlo
iluminado.
|
|
z Viaje. Nelson Jiménez Vivero, Cuba | |
| Aquel día abandonamos el puerto, vela abierta, boca
cerrada. Encendimos la farola del palo mayor. En vez cierta amaneció
despacio, democráticamente luz. Sobre cubierta una palma abierta sobre la
rodilla, tibia oscuridad débil entre nubes invernales. Ave del encuentro
en popa, espacio redondo apagado, imagen. Almorzamos limpios cilindros mar abajo, cielo. Me acosté temprano sobre maderas pulidas. Habíamos dibujado la primera estrella en la futura bandera. Era circular, dedo. Estabas feliz, Ruth, al saber que la cuerda estaba tensa; en efecto, la vela detenía el viento. Avance veloz. Tiempo. Olvidamos la brújula a propósito. El camino era escogido por la suerte. Nadie supo el destino. Soñaba utópicamente despierto, agua. Eramos una tripulación fértil, - no cabe dudas -, firmes. Fue tanto fuego en tus labios, cortinas rojas, fue. Abrazo Mar Tierra Cuerpo, barco. Pensamiento libre, símbolos mixtos, idénticos; comunicación. Un pez asomó su lomo. Bañadera propia. - El agua es tibia, -te decía. - ¡Nunca! Pero ya era una tripulación perfecta. ¿Quién podría abandonar el barco? ¿Adónde iría? Continuamos viaje. Después gota y gota, mar y cuerpo... duelo. ¿Quién pierde?
Tomé un brazo y una pierna, voz. Tomaste un libro y un dedal para la
estrella, tela mixta. ¿¡Adelante!? ¿Quién gana? Quemaste la tela. El brazo
abrió el libro y recogió la estrella. La pierna dio un paso al frente. El
brazo se extendió,... tregua. Aquel día abandonamos el puerto donde las sonrisas simulan
inocencia. Un año después de siempre es este minuto, este ciclo vital,
siglo de igualdades temporales. El próximo siglo ocurrió hace seis meses,
la luz brotó sin subasta. Este unibarco trota despacio, con agilidad
exacta, para encontrar un manantial virgen en medio del océano que hemos
descubierto al final de la escalera marina por la que navegamos hace miles
de años. No te he olvidado, sigues latiendo. El universo tiene su
escenario despierto. Continuamos viaje. Olvidamos la brújula porque
sabemos que el barco es antiguo. Somos la cadena que fundimos desde que
casualmente encontramos el metal olvidado. Faltan eslabones; despidamos el
ancla. Este es el momento de olvidar el puerto.
|
z ...
Rodolfo Orozco Espinoza, Guadalajara, México.
Hay un ruido
afuera aquí dentro
una grieta en el
oído
un espacio de silencio que hunde la noche
eco de
estrellas.
Duermo para no
despertar
muero en un sueño y ni tú, ni la modorra mañana ni la atarantada
vigilia se desvelan.
Hay un ruido afuera, entre la carne y la
intemperie.
Voy hacia a ti, voy para allá, aunque tú no me esperas porque
duermes,
porque la noche en tu cuerpo es una ballena varada
que te hace
soñar profunda en tus entrañas.
Hay un ruido aquí dentro
una raya que
abre el aire como un trueno,
que me abre como a un trueno y me ilumina y me
ensordece.
Estoy aturdido, diría muerto,
con un ruido afuera, en el
oído aquí dentro, en
la boca
un ruido afuera como una
sombra un ruido aquí
dentro como una aurora
un ruido afuera como la palabra
amor un ruido aquí dentro como la palabra
recuerdo
El sol es ya un símbolo en lo alto
un estandarte de fuego que
anuncia con trompetas su llegada;
y tú no duermes y tú me esperas renacida e
intacta
y con la voz blanca:
Ya no duermas me dices, ya es de
mañana.
Rodolfo Orozco
Espinoza (1971)
México.
|
z SAL Y ARENA Víctor Hugo Morales, Chile Cuando detengas tu
marcha z 218 Víctor Hugo Morales, Chile Aun nadie
sabe z 183 Víctor Hugo Morales, Chile Imagina una lluvia
de estrellas | |
|
|
z Cómo olvidar que ella me dio Juan Carlos Alatorre, México. |
|
(Dar es el acto milagroso Me dio su nombre un día Me fuí engañando Me dio sus lágrimas Me dio su rostro entonces Me dio su desnudez Me dio sus ojos al fin |
| Juan Carlos Alatorre,
Guadalajara, México, 1965. |
z SE NECESITA LUZ
ALMA LIBRE, Venezuela.
ES POCO LO QUE NECESITO
UN RAYO DE LUZ NO MÁS,
UN RAYO DE
LA LUZ;
QUE DESPIERTE ESTE LETARGO
Y QUE ILUMINE EL OSCURO UMBRAL EN EL
QUE ME ENCUENTRO.
SÓLO UNA LUCECITA
POSADA SOBRE LOS TECHOS Y LAS
CABEZAS,
EN CADA CASA Y CUERPO,
SILENTE Y DIMINUTA.
ATRAVIESA MI ALMA,
ANSIADA LUZ DEL DIA,
LLEGA A MÍ POR DONDE QUIERAS,
HAZLO SIN IMPORTAR SI
QUIERA
A QUIEN TENGAS QUE HERIR PARA HACERLO.
B
160500
z LAS SOMBRAS PRÓXIMAS
ALMA LIBRE, Venezuela.
LAS PIEDRAS AGUARDAN EN EL MISMO LUGAR DE SIEMPRE
APILADAS,
SÓBRIAS, TODAS OSCURAS.
CON ÁNSIAS ESPERAN DESDE HACE MUCHO TIEMPO
UNAS
MANOS QUE QUIERAN CAMBIARLAS DE LUGAR;
QUIZÁS MÁS CERCA DE LA LUZ
O A UN
SITIO LEJANO TAL VEZ.
NO SON PIEDRAS CUALESQUIERA,
ÉSTAS SIENTEN... ¿A
QUIÉN IMPORTA?.
NUNCA HAN DEJADO DE ESTAR ALLÍ
NI HAN CONFIADO EN NADIE
QUE SE LES ACERQUE,
...SERÁ QUE ESAS MANOS NO EXISTEN.
EL TIEMPO ESTÁ CON
ELLAS; Y CRUELMENTE LAS AZOTA,
SÓLO DEBEN RESIGNARSE Y NO LUCHAR POR
BUSCAR
LO QUE PARECE QUE NADIE LES QUIERE DAR.
B
160500
ALMA LIBRE; Venezuela.
|
z Desde Luis García de la Torre, Cuba. aunque terminen y
falten Luis García de la Torre, Cuba |
|
z... EUGENIA SANIN, Colombia. |
|
Ejerciendo mi EUGENIA SANIN, Colombia. |
| z CANCIÓN DE CUNA DESDE LA CUNA
Aldebarán, Colombia. Escribo para no morirme de hambre. Tierra de locos, no vuelvas a olvidarme; Aldebarán, Colombia. |
z ...
María Oschust - Maruska, Argentina.
"El silencio
tiene palabras que solo pueden ser reconocidas por quien es
causa de
ese silencio"
María Oschust - Maruska,
Argentina.
[email protected]
zCARTA DE LA ISLA
Yamil Rodríguez Montaña, Cuba.
Quién dijo que con los ojos en el lodo
y las manos frías en la desesperación,
con la risa del hambre tatuándonos
el miedo
y la ausencia turbia del maná que nunca llega,
la felicidad, esa
mujer alada y asexual
nos iba a privar de sus besos de fruta
de su mano
leve y tibia, y esa fe
que sin querer le sale de su sexo.
Aquí no hay luz
purificada, ni trigo,
ni tierra fértil, ni animales domésticos
apaciguando
esa cólera que nos rompe los labios
y el corazón podrido por los
sueños;
aquí los ángeles perecen como las hojas del otoño
siempre a la
misma hora que los faunos
y los unicornios y los hombres no saben de
dónde
fue sacada esa arcilla tan fatal y necia
que los devuelve siempre a
las fauces del infierno;
aquí, aunque no se puedan enarbolar banderas
ni
gritar a pecho abierto, ni escupir el dolor del desencanto,
ni mucho menos
blasfemar del Rey
como lo han hecho todos los bufones,
se puede sonreir y
tender las miserias al viento del secreto
y en un minuto pantanoso y
prohibido respirar
algún que otro aire tierno que no da la isla
y ver
aparecer la luz entre la niebla de los días.
Nadie puede imaginar que
amargados y ciegos,
contra esa pared despintada al otro lado de los
sueños,
se pueden hacer de las miserias un divino cáliz
un abrevadero para
sacar los dientes de tanta amnesia
y hacer de ese paisaje habitual de ron y
putas
un lienzo encantador donde reposen nuestros hijos
sin la vergüenza
que nos hunde una y otra vez en el barro
en la angustia eterna de no ver
crecer los granos de la fe
que quizás nos quedan dentro.
Quién dijo que si
nos sacan las uñas y no tenemos pan ni vino,
ni harapos para lucir el día de
la muerte, ni mucho menos
un recuerdo sano de la felicidad,
nos íbamos a
quedar sin voz y ganas de vivir;
quién dijo, quién, que no teníamos alas, ni
pesuña,
ni una ilusión siquiera ahora que sabemos que los muros de este
país
no pueden contra tantos corazones de arcilla magra
y mucho menos
contra tanto aliento cómplice que sostiene
en cada día ilegal y oscuro que
nos permite unos mendrugos
y algo de ganas de vivir entra tanta
mierda.
Pero algún día tiene que cambiar el friso del futuro
y ese cincel
que espera morirse sobre el mármol
va a convertir a los mendigos, las putas y
los sin tierra en héroes
y aunque la matanza nos deje sin dioses ni
banquetes
el mundo azorado en la mudez del nuevo siglo
nos verá llevar los
huesos de la felicidad que sobra
a los muertos que que no tuvieron el valor
de reclamarla.
Y después del vendaval, después de la nevada,
después del
veneno y los azotes y la nada y la sangre
el reino al fin será tan nuestro
como el cielo.
Yamil Rodríguez Montaña, Cuba.
LA MONJA
Una
monja va al médico con un ataque de hipo que ya le dura un mes.
- Doctor, tengo un ataque de hipo desde hace un mes
que no me deja vivir. No
duermo, no como, ya me duele el cuerpo de tanto
movimiento compulsivo
involuntario.
- Tiendase en la camilla hermana que
la voy a examinar, -dice el médico. La
examina y le dice:
- Hermana, está
usted embarazada!!! .
La monja se levanta y sale corriendo de la consulta con
cara de pánico.
Una hora después el médico recibe una llamada de la madre
superiora del
convento:
- Pero Doctor, ¿qué le ha dicho a la hermana
María?
-Verá, madre superiora, como tenía un fuerte ataque de hipo le di un
susto
para que se le quitara y supongo que se le habrá quitado, ¿no? -dice
el
médico.
- Sí, a la hermana María se le ha quitado el hipo, pero el cura
se ha tirado
del campanario.
EL
PUNK
Está un viejito viajando en el Metro cuando
se para en la estación de
Chacao, se abren las puertas y se monta un
muchacho de esos Rebeldes Punk
con los pelos parados pintados de
todos colores, vistiendo ropa
escandalosa y estrafalaria.
El
viejito se le queda mirando fijamente hasta que el rebelde punk
todo
molesto le pregunta: - "¿Que coño mira usted tanto viejo de
mierda?, ¿acaso
cuando usted fue joven nunca hizo nada raro o fuera de
lo común?"
El viejito muy serio le contesta:
- Sí hijo,
precisamente por eso te estoy viendo cuando tenía tu edad me
cogí a una
guacamaya y ahora estoy pensando que tu puedes ser mi
hijo!!!
LA JOVEN
VIRGEN
Una jovencita llega a su casa y le dice a su
mamá:
- Mamá, mamá....me acosté con mi novio, ya no soy virgen.
- Pues
corre, agarra un limón verde y te lo chupas.
- ¿Y eso, me va a devolver la
virginidad?...
- No, pero te va a quitar esa cara de puta satisfecha que
tienes.
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MIGUEL DE UNAMUNO (1864-1936) Por: Javier Maeso Nacido en Bilbao. Filósofo y poeta perteneciente a la llamada “generación del 98”, considerado por muchos como la figura cumbre del pensamiento y las letras españolas en el siglo XX. Estudia bachillerato en su villa natal, y en 1880 pasa a Madrid a estudiar Filosofía y Letras. En 1889 viaja por Italia y Suiza; visita la Exposición de París.- En 1891 obtiene por oposición la cátedra de griego en la Universidad de Salamanca, de la que será rector en 1911. Ya casado, no abandona España – concretamente, Salamanca -, excepto para una breve visita al frente italiano, en 1917, durante la primera guerra mundial, y posteriormente, cuando las circunstancias políticas hacen de él un desterrado, enviándole a la isla de Fuerteventura. Después pasará a Francia y Bélgica: residirá sucesivamente en Paris y en Hendaya. En 1930 regresa a España para ser repuesto en su cátedra y, más adelante en el rectorado. Muere en Salamanca en 1936.- Apasionado, inconformista, con hondas inquietudes religiosas, se le ha señalado como un precedente del actual existencialismo cristiano. En sus obras filosófico-religiosas y en sus numerosos ensayos (Vida de Don Quijote y Sancho, En torno al casticismo, Del sentimiento trágico de la vida, etc.) predomina la preocupación por España. Autor también de novelas Paz en la guerra, Amor y pedagogía, Niebla – y obras de teatro – Medea, Fedra, Sombras de sueños -, es, en lo más puro de sus obras, un original, exquisito y gran poeta.- LA LUNA Y LA ROSA. En el silencio estrellado, La luna daba a la rosa, Y el aroma de la noche Le henchía –sedienta boca – El paladar del espíritu, Que adurmiendo su congoja Se abría al cielo nocturno De Dios y su Madre toda ... Toda cabellos tranquilos, La luna, tranquila y sola, Acariciaba a la Tierra Con sus cabellos de rosa Silvestre, blanca, escondía ... La Tierra, desde sus rocas, Exhalaba sus entrañas Fundidas de amor, su aroma ... Entre las zarzas, su nido, Era otra luna la rosa, Toda cabellos cuajados En al cuna, su corola, Las cabelleras mejidas De la Luna y de la rosa Y en el crisol de la noche Fundidas en una sola ... En el silencio estrellado, La Luna daba a la rosa Mientras la rosa se daba A la Luna, quieta y sola.- MIGUEL DE UNAMUNO (1864-1936) |
Veamos qué sucede cuando mezclamos versos de algunos de los poetas que nos escriben:
Me dio su desnudez ............................. (J.C. Alatorre)
Continuamos viaje................................. (N. Jiménez)
ES POCO LO QUE NECESITO................... (Alma Libre.)
y un par de plegarias ........................... (V.H. Morales)
para este diciembre ............................. (L. García)
Prometo renovar esta entrega ............ (E. Sanin)
y con la voz blanca, ................................(R Orozco)
El silencio tiene palabras. ..................... (Maruska)
Amada tierra, vengo a que me inventes .... (Aldebarán)
un recuerdo sano de la felicidad ......... Y. Rodríguez
Zapatos Rojos
on line: antología de escritores invitados, biblioteca, galería de arte,
información sobre concursos, talleres y eventos.
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Zapatos Rojos
Ximena Espeche, Romina Freschi,
Karina Macció.
Marcelo Biagi, Juan Ignacio Trentalance.
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La Revista Los
Amigos de lo Ajeno los invita a
visitar su versión virtual actualizada. Como novedades, los poetas incluidos en
la edición impresa #5: Alonso Rabi do Carmo (Perú); Víctor Cunha (Uruguay);
Alvaro López (Chile); Fabio Morábito (México); Rafael del Castillo (Colombia);
Rodolfo Edwards, Martín Prieto, Lucía Gagliardini (Argentina); María Montero,
Osvaldo Sauma, Dlia McDonald (Costa Rica). En la sección "Oldies but
goldies": Emily Dickinson y Enrique Lihn.
Nuevos autores en la sección
"+poesía": Armando Alanis Pulido, Luis Arellano (México); Maria Fernanda
Espinosa, Ernesto Proaño (Ecuador); Lorenzo Helguero (Perú); Ariel Montoya
(Nicaragua); Patricia Roldán, Beatriz Actis, Mario Arteca, Luis Cano, Fernanda
Castell (Argentina); Arturo Gutiérrez Plaza (Venezuela); Emilia Villegas, Simón
Flores (Costa Rica); y Carolee Shneemann traducida por León F. Batista (Rep.
Dom.).
Además, los invitamos a participar en el Foro y el Chat
LAA.
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Revista Los Amigos de lo Ajeno
-otra poesía latinoamericana-
http://www.amigosdeloajeno.org/
Apdo. Postal 191-2010
San José, Costa Rica
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ENCONTRA TU
ESPACIO...
APERTURA GENERACIONAL (asociación
cultural) convoca a escritores y poetas a enviar sus materiales para ser
difundidos en las páginas culturales de "El Mural" en el semanario MARTES
y en el programa del mismo nombre que se transmite por CX 38 SODRE los días
sábados de 18: 00 a 19:30 hs.
APERTURA GENERACIONAL, te propone que envíes
poesías, cuentos cortos, etc. para ser difundidos en el espacio "grafities en el
mural", en dicho espacio hemos disfrutado de : Roberto Genta, Circe Maia,
Washington Benavides, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, y muchos más.
Los
interesados pueden enviarnos su material grabado en cassette o en diskette
o por e-mail ([email protected]) o a la dirección
Loreto Gomensoro 812 CP.12900- Prado Montevideo- Uruguay- (099 114.916)
Los
saluda atentamente: Luis Marcelo Pérez (Presidente) y
Alejandrano(Directora)
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NADA ES LO QUE PARECE
Taller de duración limitada para analizar Cuento de Invierno, una
de las obras más bizarras de Shakespeare maduro. Ser y apariencia en
las mujeres de Shakespeare, pero también la estructura mimética que
detecta René Girard en Los fuegos de la envidia. Calvinismo y
Memoria.
Taller de lectura, análisis y escritura Grupo o
individual Claudia Schvartz - tel 4952-848
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ANTES DEL CIERRE:
Recordamos a los lectores de Poetas 2000 que al enviar colaboraciones deben incluir al menos el país de origen. Si esta revista llegó a tu pantalla reenviada por un amigo y quieres suscribirte, envía un e-mail a [email protected] con asunto "suscribir". Hemos decidido actualizar nuestra página Web el día 1º de cada mes y avisar a los lectores, luego se enviará el ejemplar a la dirección electrónica de los mismos el día 5. Esperamos que el proyecto continúe siendo del interés de todos y que sus mensajes no dejen de llegar.
Hasta el mes próximo,
Nelson.
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Octubre 1, 2000
Número 9, año 2000 ®