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Escenarios del uso de las nuevas tecnologías en las instituciones públicas de educación superior en Sinaloa* Roxana Loubet Orozco |
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Introducción Valga este trabajo para introducir a manera de prediagnóstico la problemática de mi interés como tema de investigación. Es este un esfuerzo de reflexión panorámica a nivel macro acerca de los escenarios del uso de las nuevas tecnologías en las instituciones públicas de educación superior, particularmente en el caso del sur de Sinaloa. Y, sin llegar a ser un trabajo acabado, bosquejo lineamientos teóricos que considero pertinentes para el estudio de dicha problemática.
1. Situación educativa: Una primera aproximación La universidad pública se encuentra dentro de un proceso de búsqueda del cambio para mejorar su prestigio social y fortalecer su injerencia en el mundo. Hasta el momento, muchas instituciones del país han orientado sus esfuerzos y recursos económicos con el fin de proveerse de costosa tecnología para aplicarlos a la educación, sin embargo, dicha adquisición de recursos no ha estado ajena a condicionamientos políticos externos. Por otra parte, las autoridades académicas, han dejado de lado la discusión sobre el papel crítico y autónomo de las instituciones universitarias; pareciera desfasado y sin sentido el hecho de que las instituciones de educación superior puedan proponer críticamente una lógica diferente que permita un desarrollo más justo y equilibrado, sin que esto signifique cerrarse al mundo de la sociedad globalizada. Así pues, ante las presiones del mercado y de la política estatal, las universidades públicas de México han tenido que proveerse de tecnologías pero sin la debida planeación –como en otros muchos casos- y análisis crítico, para que su uso impacte realmente en el aprendizaje y la productividad académica, científica y tecnológica. El panorama de la universidad pública en Sinaloa no es distinto. En los últimos años, tanto la Universidad Autónoma de Sinaloa como la Universidad de Occidente, han logrado la compra de importantes medios tecnológicos de información y comunicación. Sin embargo, esto no ha ido a la par de una modificación a fondo de las estructuras académicas ni de programas institucionales de promoción y formación docente. Los esfuerzos que se han hecho, por parte de estas instituciones educativas, han sido mínimos y centralizados: se concentran principalmente en la capital del estado. Si bien en el caso de la Universidad Autónoma de Sinaloa, esfuerzos como los diplomados en educación a distancia y telemática así como esta maestría en Educación y Nuevas Tecnologías, demuestran cierto interés institucional por capacitar al personal académico y orientar la aplicación de las NTIC dentro de enfoques constructivistas, su impacto es todavía incipiente sobre todo en la zona sur del estado. La Universidad de Occidente, por otro lado, está sumergida en un proceso de flexibilización del currículum e intenta incursionar en el terreno de la educación a distancia, pero su rígida estructura político-administrativa dificulta la interacción comunicacional y participación activa de las comunidades universitarias de todas las unidades, dándose la línea de cambio en forma vertical y restringida a ciertos grupos, concentrados en Culiacán y Los Mochis (dado que, ésta última ciudad, es sede de la rectoría). Hasta aquí, sólo esbozo lo que se puede percibir a simple vista. Considero que el primer paso que me llevará al planteamiento adecuado de la problemática, es el reconocimiento a fondo de los escenarios del uso de las nuevas tecnologías en las dos universidades públicas de Sinaloa, la de Occidente y la Autónoma de Sinaloa. Así, el esquema del diagnóstico de los escenarios queda inscrito en la siguiente tabla:
Tabla esquemática
2. Conceptualización Dimensiones En la práctica de las instituciones educativas públicas sinaloenses, se manifiesta una postura reduccionista que concibe a la tecnología como la herramienta neutral y eficaz en sí misma para garantizar el aprendizaje y la democracia, segregándola del contexto en que se utiliza. Para la tecnoutopía, si bien el sujeto es activo, es también independiente en su totalidad de su contexto y sus determinaciones socioculturales y políticas (Huergo, 2000:13). Sin embargo, para este estudio, parto de la postura de que la tecnología debe ser vista como un medio que posibilite y mejore los procesos de aprendizaje en las instituciones públicas contextualizándola más allá de su propio terreno, desde una posición reflexiva y crítica (Bettetini y Colombo, 1995; Pérez Tornero, 2000; Fuentes Navarro, 2000; Govantes Oviedo, 2001; Solís González, 2001). Es necesario tomar en cuenta entonces, las diferentes dimensiones que afectan los escenarios del uso de las nuevas tecnologías; no sólo las que aparentemente están más relacionadas como tecnológica y educativa, sino también las que tienen que ver con los aspectos socioculturales, económicos y políticos que intervienen en el uso de las nuevas tecnologías en la educación superior. Advertido lo anterior, paso a decir que las dimensiones observadas en relación al objeto de estudio son principalmente la Educativa, dado que en ésta se insertan de manera directa las instituciones públicas de educación superior y, por otro lado, la Tecnológica, que encierra el desarrollo de la tecnología aplicada al ámbito educativo, tanto las ahora llamadas tecnologías convencionales o tradicionales como las tecnologías de la era digital. Además de esas dimensiones, los escenarios del uso de las nuevas tecnologías en la educación pública superior se ven afectados por la dimensión Comunicativa, en donde se entretejen relaciones mediadas por las mismas instituciones, normatividades, sujetos y medios tecnológicos; otra es la dimensión Cultural, misma que no se puede dejar de lado si pensamos que la identidad y percepción de los agentes sociales (sujetos, actores) y de las instituciones, se construye a partir de los contextos socioculturales determinados; también se puede observar la incidencia del la dimensión Económica muy cercana a la Política, dado que de ambas se generan y conjugan las posibilidades y condiciones materiales y de poder que determinan en gran medida, la orientación que siguen las dimensiones educativa y tecnológica.
Nivel de análisis Para comprender el contexto en que se desarrollan las instituciones de educación superior de Sinaloa es necesario ubicarlas en el escenario del subdesarrollo latinoamericano y particularmente en el nacional; es la base en la que descansa las dos universidades sinaloenses: La Autónoma de Sinaloa y la de Occidente. Las instituciones educativas públicas se enfrentan al panorama mundial en condiciones desventajosas debido a la desigualdad imperante entre los países del tercer mundo y los altamente desarrollados. Diversos analistas (Bitar, 1988; Pipitone, 1995; Govantes Oviedo, 2001) coinciden en que los modelos económicos aplicados a los países latinoamericanos están desprovistos de identidad, dado que abstraen la economía de los contextos socioculturales y políticos, no toman en cuenta la especificidad de cada país y región y reducen la capacidad de autonomía e independencia. Naciones como México, no han construido un proyecto económico con identidad, de acuerdo a sus condiciones y necesidades propias, que le permita disminuir la polarización entre sectores y áreas modernas e industrializadas con otras áreas tradicionales y atrasadas, (Pipitone, 1995), con el fin de competir en términos más equitativos en el mercado capitalista mundial.
Mediaciones En el escenario de subdesarrollo se observan como mediaciones centrales entre las dimensiones antes anotadas, relaciones de desigualdad social y cultural, aunadas a la dependencia económica y tecnológica, principalmente. Los escenarios del uso de las nuevas tecnologías están afectados por dichas condiciones de desigualdad y dependencia. Por un lado la desigualdad que subsiste como país del tercer mundo en relación a los desarrollados, pero por otro, la desigualdad y dependencia interna: entre los estados y el centro, y entre los distintos sectores de población. Si bien con las nuevas tecnologías se rompen las barreras geográficas y las distancias físicas, no se rompen automáticamente las barreras sociales (Solís González, 2001:3). A decir de Govantes Oviedo (2001) el orden económico internacional vigente hace que el desarrollo tecnológico sea sólo un sueño para la mayoría de la humanidad: "La brecha que nos separa del mundo -especialmente en el acceso a la sociedad del conocimiento- es inmensa y creciente y la brecha educativa entre los ricos y los pobres también aumenta constantemente" (Govantes Oviedo, 2001:3). También Fuentes Navarro (2000:34) enfatiza, citando a Anibal Ford, la necesidad de poner en escena las desigualdades infocomunicacionales que acompañan las desigualdades económicas pues no todos los habitantes de este planeta cuentan ni siquiera con los medios tecnológicos y de comunicación ya tradicionales. Como bien informa Solís González (2001) en el año de1997 más de 200 países estaban conectados a Internet con un crecimiento anual del 10 al 15 % pero alrededor del 98% de los usuarios de Internet se concentraban en los países altamente industrializados como Estados Unidos, Japón, y países de Europa Occidental. Además, agrega Solís González:
Por otro lado, las condiciones de desigualdad interfieren también en la capacidad de las instituciones educativas para salvaguardar su autonomía (como es el caso de la UAS) para desarrollar propuestas críticas que realmente impacten en el mejoramiento, tanto de la institución como de la sociedad. Así, ante la necesidad de mantener o aumentar los recursos económicos, dada las nuevas políticas de financiamiento, se ven obligadas a seguir ciertos condicionamientos de la política educativa federal y estatal. Éste es uno de los motivos, por ejemplo, por los que las universidades públicas han empezado en un proceso acelerado de adquisición de recursos tecnológicos avanzados, sin tener las bases suficientes para su aprovechamiento más adecuado. La percepción de las nuevas tecnologías como la alfombra mágica que llevará, por sí mismas, al desarrollo de las instituciones académicas, las ha convertido en instrumentos de poder y diferencia social. En este sentido, habría que ubicar aquí el fenómeno de la centralización que se vive entre las diferentes zonas dentro del estado de Sinaloa: las relaciones que se establecen entre el centro concentrado por la sede de las rectorías y poder estatal, y las unidades zonales del sur. La información, los recursos y el poder se concentran en ciertas sedes restringiendo el desarrollo de otras. Desde un enfoque sociológico y comunicativo, lo tecnológico no puede desligarse de lo económico ni de lo político, pero tampoco de lo cultural. Fuentes Navarro escribe que lo que los medios hacen no sólo es producto de las tecnologías que se utilizan sino principalmente de "las formas que intervienen sobre los sistemas culturales" (2000:71). Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC) afectan la construcción de los esquemas de representación del mundo de los individuos, las comunidades y las sociedades, representan un reto a las formas básicas de construcción del conocimiento, aunque, precisa, "habría que tener mucho cuidado con formulaciones apresuradas de sus implicaciones, sobre todo si no se matiza suficientemente en términos conceptuales" (Fuentes Navarro, 2000: 51). En este sentido, en otro nivel de mediación, se puede observar la incidencia de la dimensión cultural y educativa, en la percepción de la tecnología y las representaciones sociales de los sujetos involucrados; lo que influye en una manera de actuar y posicionarse en el medio educativo. Además, las interacciones que establecen dichos sujetos también están mediados por su percepción, lo que lo liga con la dimensión comunicativa. Según Huergo "la cultura mediática ha venido a revolucionar las prácticas y las representaciones imaginarias, los lazos sociales y las sensibilidades y esto se ha metido por las ventanas en las instituciones educativas y en las prácticas que en ellas se manifiestan" (2000:15). Citando textualmente a García Canclini, Huergo recuerda que es necesario estudiar cómo lo global se estaciona en cada cultura, cómo en cada cultura se percibe la tecnología y la mundialización de los saberes y las prácticas. (Huergo,2000:35).
Elementos de delimitación del objeto de estudio Como primer acercamiento al problema, visualizo como aspectos a considerar para delimitar el objeto de estudio, en relación al uso de las nuevas tecnologías , los siguientes: Dentro de la dimensión Educativa, es necesario estudiar los modelos educativos que se aplican en las instituciones públicas de educación superior de Sinaloa, así como la normatividad que orienta la vida institucional y la práctica y formación docente. Ello permitirá comprender el escenario institucional en donde se enmarcan las nuevas tecnologías. Muy ligado a lo anterior se perciben las competencias comunicativas y condiciones socioculturales de los diferentes agentes sociales inmiscuidos en el desarrollo de la educación superior; reconocer cómo interactúan y comunican, si hay cambios influidos por las nuevas tecnologías. Autores como Pérez Tornero ( 2000) y Betettini y Colombo (1995), coinciden en que las nuevas tecnologías han introducido cambios en la sociedad; se ha caminado de la cultura de los mass media a la sociedad en red, multimediatizada. Como señalan Bettetini y Colombo (1995), las nuevas tecnologías ya no son sólo instrumentos para procesamiento de información sino soporte comunicativo. Esto también ha afectado a los sistemas educativos. Según Pérez Tornero ya se pueden percibir algunas tendencias en el campo educativo: flexibilización de las curriculas, descentralización, enfoques interactivos y construccionistas, diversificación y personalización, percepción de sujetos activos y la internacionalización y globalización (2000:33). Cabe aclarar, sin embargo que estas tendencias no producen cambios automáticos en las instituciones educativas ni de la misma forma en todas ellas. Atiendo a lo que ya he dicho anteriormente: el impacto de las nuevas tecnologías dependerá del contexto sociohistórico en que se inscriban. Las NTIC posibilitan y exigen un cambio en los rígidos modelos educativos y pensar y actuar desde una perspectiva dialógica, comunicativa, la comunicación en la educación para Huergo (2000) o la educomunicación (De Oliveira, 2000; Chan, 2001). Tanto para Huergo (2000) como De Oliveira (2000) y Chan (2001), la nueva mirada en la educación va ligada a la acción comunicativa, a la construcción de ecosistemas comunicativos en la educación, donde "la meta es la interacción misma, el intercambio informativo, la producción de sentido" (Chan, 2001:10). Huergo (2000) subraya el concepto de educabilidad, entendido como relaciones formales que se dan a través de interacciones entre individuos, donde se evidencien las relaciones de dominio, de poder. Propone un régimen de educabilidad articulado con una tecnicidad mediática como dimensión estratégica de la cultura para configurar un ecosistema comunicativo. Otro aspecto a puntualizar es el de los límites de la tecnología; en términos del contexto local, sociocultural, en qué ámbitos se puede utilizar la tecnología y en cuáles no. Para Fuentes Navarro es necesario preguntarse "qué tipo de interacciones comunicativas no podrán ser mediatizadas tecnológicamente en el futuro inmediato, así sea por razones económicas, físicas, sentimentales o de cualquier otro género, en términos del sentido más pleno de la existencia" (2000: 53) De manera más específica, Carmen Viorreta Arabaolaza y Martín de la Hoz escriben que las tecnologías deberán estar fundamentadas adecuadamente en el currículum, analizar "si la estructura de comunicación a que dan lugar están definidas con claridad, y si éstas se integran con el material didáctico y las actividades de aprendizaje que se proponen a los alumnos" (1995). A decir de estos autores, estos aspectos suelen no tomarse en cuenta, provocando un uso de tecnologías desintegrado y confuso. Además, agregan, "es importante analizar el proceso de innovación educativa y el protagonismo del profesorado en dicho proceso no desde una óptica simplista en la que ‘el profesor es el responsable principal del éxito’, sino atendiendo a su complejidad, donde actúan estos múltiples factores interrelacionados" (Viorreta Arabaolaza y De la Hoz, 1995). Será necesario pues, también, abordar las características de los recursos tecnológicos (tanto los llamados tradicionales como los de la era digital) utilizados en las instituciones educativas; lo que posibilitará analizar sus potencialidades pero también sus desventajas en ciertas situaciones o contextos.
Dibujo del esquema Tratando de dibujar un panorama o rasgos del diagnóstico de la realidad que se pretende abordar se presenta el siguiente esquema:
Conclusiones Respecto al ejercicio de esquematización percibo su utilidad en tanto tuve que reflexionar y precisar algunas ideas que estaban en el aire desde que pensé ingresar a la maestría. Aunque todavía no descubro cuáles serán los parámetros que me permitan recortar la problemática tampoco espero hacerlo en este momento. Sé que debo conocer más a fondo la situación puesto que es posible que parta de ideas erróneas e imprecisas, además de analizar las diferentes posturas teóricas y las aportaciones de otros investigadores al respecto. Además, he de decir que al final me "cayó el veinte" y pude comprender, por lo menos alcanzar a vislumbrar, el papel de la comunicación en la educación, su importancia para generar modelos más democráticos e incidir en los aprendizajes significativos. Por último, respecto y por el momento, me surgen una serie de interrogantes en relación a los escenarios del uso de las nuevas tecnologías en la educación; así, a manera de registro para mi memoria, aquí las anoto como intentos de problematización...
Referencias Bettetini, Gianfranco y Fausto Colombo (1995), Las nuevas tecnologías de la comunicación, Paidós, Instrumentos 13, Barcelona. Bitar, Sergio (1988, abril), Neoliberalismo versus neoestructuralismo en América Latina en Revista de la CEPAL, Núm. 34, material fotocopiado. Chan Núñez, María Elena (2001), Campo o paradigma: la intersección comunicación-educación como marco analítico para la investigación sobre educación a distancia y tecnologías para el aprendizaje en Apertura, número especial, Universidad de Guadalajara. De Oliveira Soares, Ismar (2000), La comunicación/educación como nuevo campo del conocimiento y el perfil de su profesional en Comunicación-Educación. Coordenadas, abordajes y travesías, Universidad Central, Siglo del Hombre Editorial, pp. 27- ¿? Fuentes Navarro, Raúl (2000), Educación y telemática, Grupo editorial Norma, Enciclopedia Latinoamericana de Sociocultura y Comunicación. Govantes Oviedo, Ariel (2001), Retos y posibilidades que imponen las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones a la educación en los países del tercer mundo en Contexto Educativo, Revista digital de educación y nuevas tecnologías [en línea], año III, Núm. 16, , http://contexto-educativo.com.ar/2001/2/nota-04.htm Huergo, Jorge A. (2000), Comunicación/Educación: Itinerarios transversales en Comunicación-Educación. Coordenadas, abordajes y travesías, Universidad Central, Siglo del Hombre Editorial, pp. 3-25. Pérez Tornero, José Manuel, comp. (2000), Comunicación y educación en la sociedad de la información. Nuevos lenguajes y conciencia crítica, Paidós, Papeles de la comunicación 27. Pipitone, Ugo (1995), La salida del atraso. Un estudio histórico comparativo, FCD-CIDE, segunda edición, México. Solís González, Yohandra (2001), Impacto socioeconómico, político y cultural y psicológico de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en Contexto Educativo, Revista digital de educación y nuevas tecnologías [en línea], año III, Núm. 16, obtenido en la red mundial en octubre de 2001, http://contexto-educativo.com.ar/2001/2/nota-07.htm Viorreta Arabaolaza, Carmen y Pablo Martín de la Hoz (1995, noviembre), Uso de la información y las comunicaciones (TIC) en educación. Determinantes de éxito de la práctica innovadora del profesor en Edutec 95, II Congreso de Nuevas tecnologías de la información para la educación [en línea], Organizado por el Instituto de Ciencias de la Educación, Universitat de les Illes Balears, Palma de Mallorca, obtenido en la red mundial en octubre de 2001, http://www.uib.es/depart/gte/vima.html
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* Ensayo presentado como parte de los criterios de evaluación dentro de la materia Comunicación educativa impartida por la Mtra. María Elena Chan. Programa de maestría en Educación y Nuevas Tecnologías, CISE, UAS, Culiacán, Sin., febrero de 2002. |
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