TITULO: LETTER TO THE FORUM AUTOR: DONNILEE E-MAIL: DONNILEE@SNET.NET CATEGORIA: MSR RATING: NC-17 RESUMEN: Scully escribe una carta. Mulder la encuentra. DISCLAIMER: Podría echarle la culpa de esto al hecho de encontrar las revistas Playboy de mi padre cuando era niña. Pero ¿quién me creería? ¡Oh! ¿Te refieres a los personajes? No, desafortunadamente no son míos, aunque los uso desvergonzadamente y sin remordimiento. SPOILERS: NOPE. DEDICATORIA: Este va dedicado al Foro Penthouse, el cual me ha provisto de horas de entretenimiento, algunas excitantes, otras simplemente graciosas. GRACIAS: A Sdani, su beta lee como Speedy Gonzáles! Gracias una vez más, cariño, por tu apoyo sin fin. TRADUCCIÓN: Rovi Adams & Vania. ***Prohibido publicar esta traducción en cualquier otro site sin nuestra autorización*** Para feedbacks en español pueden escribir a rovi.adams@gmail.com o a duchovnya15@yahoo.com.mx XXXXXXXXXXXXXX Estaba en una seria necesidad de algún material erótico nuevo. Todas mis copias de revistas estaban dobladas y rasgadas. También estaban viejas. Los videos que no eran míos también estaban viejos. Me excitaron una vez, pero ahora, los he visto demasiado. De alguna forma, ser capaz de visualizar la escena antes de que pase le quita la emoción, si sabes lo que quiero decir. Además, todo lo que quería visualizar estos días era a Scully. No tenía deseos de mirar putas fingiendo en la pantalla... no hasta que ella quisiera verlas conmigo. Sí, gran oportunidad de que eso pase. Así que aquí estoy en la librería, buscando más. Me alejé de la sección de revista e hice el recorrido hasta la otra parte de la tienda. Quizá debería tratar de leer algún material erótico. Solía hacer eso antes de que me volviera vago y empezara a ver videos. Escudriñé la sección de auto- ayuda, echando una ojeada a los títulos; "Estoy bien. Estás bien", de Leo Basgaglia, y otros. Vi todos los libros de recuperación. Entonces los noté, hacia abajo al final del estante donde nunca miraba. Había una fila de siete u ocho libros que eran compilaciones de las cartas del Foro Penthouse. Mis ojos se abrieron y me arrodillé. Amaba leer esos. Tomé uno al azar y lo hojeé, mis ojos volando rápidamente sobre unas pocas historias. Oh, estas eran buenas. Pase unos minutos hojeando cada volumen, ocho en total. Entonces vi otro y lo tomé. "Lo mejor de lo mejor, Cartas al Foro Penthouse". Rasgué la portada y leí la advertencia. Decía: "Las mejores cartas elegidas de años de envíos al Foro Penthouse están compiladas en este volumen para su placentera lectura." No quería comprarlas por si acaso no las disfrutaba tanto como pensaba. Así que elegí el "mejor" volumen y lo examiné. Si me gustaba, podía regresar y comprar más. Regresé a la sección de revistas y tomé la última Penthouse. Tampoco hacía daño tener unas cuantas fotos. XXXXXXXXXX APARTAMENTO DE FOX MULDER HEGAL PLACE 42 ALEXANDRIA, VA DOMINGO EN LA NOCHE Me desvestí y me acosté en la cama, colocando varias almohadas detrás de mi cabeza. Él sofá era muy rememorativo de mis travesuras con los videos. Doblé la portada de mi nuevo libro y me lancé a la primera historia. "Nudista lo consigue al final" Me reí de los estúpidos títulos que tenían algunas de estas cosas. Comencé mi lectura, mi vívida imaginación supliendo todos los detalles mientras visualizaba la acción en mi cabeza. Mi mano se deslizó y agarró mi pene, ahora duro y palpitante, frotando suavemente y tratando de sacarlo. Tomé otra almohada y la coloqué debajo de mi axila izquierda para descansar mi brazo y no cansarme sujetando el libro. Así estaba mucho mejor. En poco tiempo estaba gimiendo en mi vacía habitación y eyaculando en mi estómago. Suspiré de alivio al haber disfrutado esta noche más de lo usual. Se había vuelto una rutina últimamente. Como quiera, después de un día de suprimir mi libido y esconder erecciones de Scully, realmente no tenía opción. No dormiría a menos que aliviara mi tensión. Sólo en las noches cuando estaba particularmente exhausto renunciaba a mis rituales nocturnos de llevarme yo mismo a un rápido e insatisfactorio orgasmo. Suspiré y me fui al baño a limpiarme. Regresé y marqué el libro en la página y me acurruqué debajo de las cálidas sábanas. Suspiré de nuevo, cerrando los ojos y sintiendo el peso del sueño cayendo sobre mí. Esperaba no tener pesadillas esa noche. XXXXXXXXX EDIFICIO HOOVER OFICINAS DE LOS EXPEDIENTES X WASHINGTON, D.C. MAÑANA DEL LUNES -Estás de buen humor hoy- comentó Scully mientras me sonreía por encima de sus gafas, con las piernas cruzadas debajo de su escritorio y los dedos todavía flotando sobre el teclado de su portátil. No me había dado cuenta de que estaba silbando suavemente hasta que ella dijo algo. Le sonreí y asentí. -Sí, creo que sí. -¿Algún motivo especial? -No realmente, sólo... más relajado que llo común, supongo. -Fox Mulder, relajado... en la misma oracción. Eso no me convence- bromeó ella. Me reí. -Puedo relajarme, Scully. Es sólo que no estás acostumbrada a ver eso. -Estaba bromeando, Mulder. -Lo sé. -Pero no te relajas lo suficiente. -Estoy relajado ahora. -Eso veo. Te ves bien. Moví mis cejas y ella se rió, claramente sorprendida, pero entonces regresó al teclado. Unos minutos después ella miró otra vez. -¿Qué cambió, Mulder? Para hacerte sentir tan relajado hoy, eso quiero decir. La miré por unos segundos, pensando que decir. "Rayos, Scully, encontré un nuevo material de lectura y tuve el primer orgasmo satisfactorio en mucho tiempo". No creo que eso venga muy bien. -Encontré un nuevo método de relajación, eso es todo. -Bueno, sea lo que sea, está funcionando.. Yo lo mantendría. Sonreí. -Oh, no te preocupes. Lo haré. XXXXXXXXXX APARTAMENTO DE FOX MULDER HEGAL PLACE 42 ALEXANDRIA, VA NOCHE DEL VIERNES Cada noche me masturbaba con una nueva historia. Me estaba encantando. ¿Por qué habría olvidado lo placenteras que estas historias podían ser? Pero ahora me senté mirando la próxima historia en la lista mientras descansaba desnudo en la cama. Era titulada "Fantasías de una agente". Interesante. Me preguntaba si la autora era realmente una agente del FBI. Eso debía ser interesante. Empecé a leer e inmediatamente mi pulso comenzó a golpear y mi pene a endurecerse. Esta mujer estaba describiendo a su sexy compañero. Y aunque las descripciones eran algo estúpidas podría ser yo. Seguí leyendo. "Él es alto, de seis pies, y delgado, pero tiene músculos bien tonificados, no muy grandes ni muy pequeños, simplemente bien. Tiene un increíble cabello color castaño. Tiene un terco mechón que siempre cae sobre su frente y me vuelve loca. A menudo mis manos mueren por alcanzarlo y colocarlo en su lugar. Tiene una magnifica boca que fue hecha para besarla, amplios hombros que van menguando hasta una delgada cintura. Sus bíceps son musculares pero no tan largos. Tiene manos grandes, son largos y finos dedos que puedo imaginar en un piano. Pero lo mejor son sus ojos. Ellos son las ventanas de su alma. Dios ayúdame cuando él se pone sus lentes. Verlo con lentes, cabello revuelto y sombra de las cinco y cuarto me lleva a tal grado de excitación que me hace querer abandonar el cuarto, no sea que me delate. La atracción es más grande para mí porque él parece no notar cuan atractivo es para las mujeres. El puede ser un poco olvidadizo. Aunque sin dudas, es un zorro." ¡OH MIERDA! Irónico que usara esa palabra. "Desafortunadamente para mí, no soy su tipo. Desearía que me viera como una mujer. Lástima, le gustan las mujeres altas y morenas, con largas piernas y senos grandes. Qué suerte. Soy bajita, de cinco pies y dos pulgadas de piel pálida y tamaño promedio de seno. A pesar de que estoy en forma y proporción para mi estatura... no soy su tipo. Eso me frustra porque no me hace dejar de fantasear. Esta es una de mis favoritas. Me veo llegando a mi apartamento una noche y abriendo la puerta sólo para encontrado parado en mi recibidor. Lleva mi atuendo favorito; jeans negros y botas, cuello de tortuga negro y una chaqueta de piel y sombra de las cinco y cuarto en su mentón y sus gafas colgadas de su generosa nariz. Se acerca con una gracia inherente a cada uno de sus movimientos. Me coloca contra la pared suave pero firmemente y me dice: -No esperaré más. Tendría que ser así. Nunca puedo hacer el primer movimiento. Tendría que saber que es decisión suya y que no se siente obligado por la culpa u alguna otra razón. Nuestras vidas son tan complicadas, tendrían que arrebatarme la decisión de mis manos. Y sé que si me besara en realidad... estaría perdida. No podría decirle que no. Después me rodea con sus brazos y me besa. Me imagino un beso lento, húmedo y profundo que me deja buscando el aire y lamiendo mis labios. Ya, solo con esto, usualmente tengo los panties mojados. Podría besar esa boca por siempre, creo. Soy su mejor amiga y eso es todo lo que siempre seré, así que continúo mi fantasía. Me levanta y rodeo su cintura con mis piernas y él camina hacia la habitación, dejándome al lado de la cama. Sin una palabra, me desviste, besando todo mi cuerpo mientras deja mi piel al descubierto. A menudo creo esta escena en mi mente; lo busco y desabrocho sus pantalones. Me imagino mirando la expresión de gloria y dolor en su rostro mientras deslizo mi mano en sus pantalones y tomo su pene. Está duro, suave y caliente. Entonces nos quitamos el resto de la ropa rápidamente y él me coloca sobre la cama". MIERDA. ¿Una mujer de cinco pies, dos pulgadas con un compañero alto de seis pies con cabello castaño y lentes? ¿Qué diablos? Estaba duro como una roca y ni siquiera me había tocado. Inmediatamente coloqué a Scully y a mí en este escenario. Bajé y agarré mi ahora doloroso pene. Me froté ásperamente una, dos, tres veces y entonces grité, sintiendo el semen salir de mis testículos y mi pene. Este se sacudió en mi mano por la fuerza de mi eyaculación. Me quedé ahí jadeando, sintiéndolo estremecerse contra mi palma. Ni siquiera había leído el resto de la historia. ¡Sólo habíamos llegado hasta la cama y desvestido ya estaba eyaculando como un chico de 18 años! Salté hasta el final de la historia. Estaba firmada "La Agente". Sabiendo que esto podría haber sido escrito por cualquiera en el país no hice nada para disipar mis crecientes sospechas. ¿Podría ser Scully? De ninguna manera. Ella nunca se expondría así. Ella tenía sus cartas muy cerca de su vestido. Y la mujer no había mencionado ningún nombre. ¿Podría Scully estar realmente atraída hacia mí? Entonces, esta sería una forma anónima de revelar una fantasía. ¿Cuáles son las probabilidades de que el objeto de tu fantasía compre este libro, o el número en que originalmente salió? No muchas. Escúchame. Esto podría ser pura coincidencia. Ahora sonaba como Scully. ¿No era yo el que siempre decía que no existen las coincidencias? Me reí mientras tomaba las toallas y me limpiaba. Necesitaba dormir ahora. No deseaba leer el resto aun. Lo dejaría para mañana. Tenía el presentimiento de que sería muy bueno. XXXXXXX ESTA PARTE ES NC-17 Me fui a dormir y soñé con Scully sobre mí. Desperté sudoroso y confundido y gemí frustrado al darme cuenta de que era un sueño. Mi pene estaba duro y palpitante de nuevo, a pesar de la compensación que le di anoche. Miré el reloj. Eran apenas las 7:00 a.m. Era sábado. No necesitaba levantarme todavía. Busqué el libro que estaba en la mesita de noche y lo abrí en la página marcada. Leería un poco más. Me froté ligeramente mientras leía. "Él puso mis piernas sobre sus hombros e hizo lo que he soñado por años; usó su fijación oral en mis partes más privadas. Sí, él tiene fijación oral, siempre tiene algo en su boca, borradores, clips, o lo más enloquecedor, descascarando semillas de girasol, una tras otra. Observar esa lengua remover hábilmente las finas cáscaras lleva mi presión arterial al cielo." No puede ser. ¿Semillas de girasol? "Ahora le da un mejor uso a su lengua, volviéndome loca mientras explora todos mis rincones y finalmente empuja hacia dentro. Sus largos dedos se unen a la diversión y me acarician suavemente. Lame mi clítoris y gimo al sentir la humedad inundar sus dedos. Su lengua comienza a trabajar mientras succiona y sus dedos aceleran, llevándome al clímax mientras grito su nombre. Me acaricia con ternura mientras descienden mis niveles de endorfina. Se mueve hasta cubrirme, tomando su peso en sus codos, pero rozando su engrosado pene contra mi humedad y haciendo que la excitación se encienda de nuevo en mis entrañas. Él es tan alto y siempre puedo visualizar la manera en que me está sobre mí, cubriéndome casi por completo con su gran cuerpo. Quiero sentir eso algún día. Tengo que ser fuerte en el trabajo. Soy una agente, después de todo. Pero este es mi sucio, pequeño secreto. Me gusta perder el control en la habitación. Me gusta tener a un hombre que tome el control por completo, que nunca me de chance para pensar lo que estoy haciendo. Que sólo me deje reaccionar y sentir. He estado cerca en el pasado, pero una parte de mí retrocedió. ¿Por qué? Porque nunca he encontrado un amante en quien pueda confiar para dejarme ir por completo. Pero podría hacerlo con él. Confío en él, sin reservas. Le confío mi vida. Le confiaría mi amor, si alguna vez lo quisiera." Gemí fuerte, imaginando si podría ser ella, y visualizando su diminuto cuerpo debajo de mí en la cama. Oh Dios, lo quería, Scully. No tienes idea de cuanto, pensé. "Aquí es donde mi fantasía se pone buena. En este punto, él me besa profundamente, despacio y se alinea. Coloco mis piernas alrededor de su cintura y él pronuncia las únicas palabras que ha dicho en todo este tiempo. Me mira a los ojos. Siempre hacemos eso cuando queremos estar realmente seguros de lo que el otro está sintiendo. Su voz sale ronca y dice: -Te amo. Entonces lo imagino introduciendo su pene en mí hasta el final y haciéndome gritar con una combinación de placer y dolor. Ha pasado tanto tiempo y duele un poco. Pero me apetecía sentir mis paredes extenderse de nuevo. Se siente enorme. Él tiene un buen tamaño. Lo he visto. No importa como, pero en lo que llevamos trabajando juntos, hemos estado heridos y diferentes circunstancias han llevado a que lo vea desnudo, o casi desnudo. Me acaricia lentamente y acelera hasta tener todo su peso sobre mí, apisonando mi clítoris entre los dos y yo exploto en otro orgasmo, su rostro se llena de éxtasis mientras llega al clímax, rociando mis adentros con su semen caliente. He tenido fuertes orgasmos cada vez que tengo esta fantasía. Gracias a Dios por los vibradores. Es lo más cerca que he estado de la realidad. Creerás que él lo sabe. Pero no. No tiene idea. Es brillante pero muy despistado. Pero aquí entre nos, no hay algo que no haría por mi compañero, dentro o fuera de la habitación. Hasta la próxima." "La agente". ¡Oh mierda! Deje caer el libro, y tomé mis testículos frotándolos tan rápido, que mi mano era borrosa. Sentí dolor y mi clímax invadió todo mi ser mientras gritaba en mi vacía habitación; -¡Oh Dios. Sccuullyy! xxxxxxxxxx FINAL DE LA PARTE NC 17 Después de limpiarme, me duché y me vestí, hice desayuno y deje que mi cerebro procesara esto mientras masticaba. Quien haya sido el autor, dijo "Hasta la próxima". Me pregunté si habría escrito otras historias. Cuando terminé mis huevos y tostadas, tenía un plan en mi mente. Tenía que saber si era ella. Tomé el teléfono y marqué, esperando impacientemente. Finalmente alguien respondió. -Hola. -Hola Frohike, soy yo. Déjame hablar con Byers. -Claro, hermano. Espera. Golpeé el suelo con mis pies. No quería involucrar a Frohike o a Langley. Ellos harían demasiadas preguntas y tenía que ser muy discreto en esto. Byers era el único que confiaba que no haría un gran escándalo con esto. Finalmente vino a la línea. -Hey Mulder. ¿Qué hay? -Byers, voy a pedirte un gran favor y neccesito que lo mantengas en secreto. ¿Están las grabadoras apagadas? Escuché un click. -Ahora sí. Confiaba en él, no en los otros dos. A menudo decían que estaban apagadas y no lo estaban. Pero sabía que Byers era de confianza. -Necesito que hackees la base de datos deel Foro Penthouse. Él bufó sorprendido. -¿Qué estás buscando? -La identidad de un autor que envío unas historias bajo el nombre...- yo vacilé. -No escribas esto para que los otros dos se enteren. -No lo haré, dispara. -La agente. -¡Mierda!- exhaló -¿No piensas que es...??- dejó la pregunta en el aire. -Sólo averigua si ellos mantienen la verddadera identidad de las personas que envían cartas. -Lo haré. Los chicos irán a un show de coomputadoras esta tarde. Puedo hacerlo entonces. -Gracias, Byers. Te debo una. -Siempre me debes una, Mulder- bromeó. Yo sonreí. -Gracias Byers, lo aprecio. -No hay problema. Colgué y suspiré, esperando que haya hecho lo correcto. Deseaba saber cómo hackear computadoras, pero no sabía. Si Scully se daba cuenta me mataría por tener a los chicos hackeando por una razón tan estúpida, fuera ella o no. Esperaba que lo fuera. No podía imaginarla haciendo esto, pero entonces, había tanto que no sabía sobre ella. Y quería que fuera verdad. Quería me que quisiera. Sentí un nudo formándose en mi garganta. No pensé que quisiera algo tanto. PARTE 2 APARTAMENTO DE FOX MULDER HEGAL PLACE 42 ALEXANDRIA, VA TARDE DEL SABADO Byers me llamó alrededor de las cuatro con mi respuesta, su voz llena de sorpresa. El autor enlistado con ese seudónimo era D.K. Scully. Mi corazón había estado latiendo al doble desde entonces. Salí hacia K-Mart. Necesitaba comprar un cuello de tortuga negro. xxxxxxxx APARTAMENTO DE DANA SCULLY GEORGETOWN, D.C. SABADO EN LA NOCHE 8:00 PM Toqué la puerta más nervioso que nunca. No hubo respuesta. Ella dijo el viernes que saldría a cenar con su madre esta noche, pero pensé que ya había llegado. Mejor que no estuviera. Saqué mi llave y cuidadosamente la introduje en la cerradura. Entré y llamé, -¿Scully, estás en casa? No hubo respuesta. Recogí mi bolsa del pasillo y la entré, cerrando la puerta con seguro detrás de mí. Fui a la habitación. Tenía que algunos detalles que atender. Coloqué las gruesas velas en los candelabros alrededor del cuarto, en su mesa de noche y en su tocador. Las encendí, sabiendo que se extinguirían en poco tiempo. Saqué los pétalos de rosas que traje y los regué en el cobertor. Fui a la cocina e hice algo de café. Serví una taza y fui a la sala y me sentí en el sofá a esperar. Tenía sólo una pequeña lámpara en la sala. Cerca de las 8:30 escuché unos tacos altos en el pasillo y salté. Pasé mis manos sobre mis mejillas. La puerta me cubriría hasta que ella entrara. Me preocupé de que reaccionara atacando. Había visto su arma en la habitación sobre el tocador, así que sabía que no la llevaba con ella. Pero sus brazos y piernas podrían causar serias heridas también. No quería asustarla, sólo sorprenderla. Mi corazón comenzó a martillar en mi pecho mientras la escuchaba introducir las llaves en el cerrojo. Estaba tomando una gran oportunidad. Esto podría estallar de mala manera. Pero he estado esperando tanto tiempo por una señal suya y parece que al fin me ha dado una. Aunque, ella nunca... nunca quiso que yo viera esta historia. Pero la tenía y no podía ignorarlo. La puerta se abrió despacio. Ella entró y colocó su portamonedas en la pequeña mesa. Jadeó y me di cuenta de que ella se había percatado de la luz encendida. Dio par de pasos en el apartamento, pasó la puerta, buscando su arma que no estaba en su cintura. Me moví y caminé tras de ella, rodeando su cintura con un brazo y colocando en otro debajo de su mentón. Ella jadeó y hablé inmediatamente para hacerle saber que era yo. -Scully, soy yo- dije suavemente. -¡Jesús, Mulder, me asustaste!- ella trattó de girar pero la sostuve firmemente. -Lo siento- murmuré, de repente no seguroo de mí mismo. -¿Qué pasa? ¿Por qué estás aquí? Me hice de tripas corazón y retrocedí, soltándola y dejando que se girara para enfrentarme. Llevaba mis lentes y el atuendo que había descrito en su historia. Observé su pequeño jadeo mientras sus ojos me recorrían de pies a cabeza. Entonces una mirada de pánico se encendió en su rostro y tomé sus brazos, llevándola hacia la pared y suave pero firmemente la coloqué contra la pared al lado de la entrada. Recordé lo que había dicho. -Mulder, ¿qué rayos estás haciendo? No dije nada, pero avancé hacia ella, sujetándola con mi cuerpo y deslizando mis manos alrededor de su cintura hasta su baja espalda. Me dejé endurecer y delicadamente empujé mis caderas contra las suyas, dejándola sentir mi excitación. Ella comenzó a jadear y se tornó roja. Me incliné hacia ella hasta que mi boca estaba a pocas pulgadas. Ella preguntó de nuevo, -Mulder, ¿qué está pasando? No tuve que fingir la ruda octava de mi voz mientras decía, -No puedo esperar más. Ella dejó escapar un gemido esta vez y clavó sus manos en mis bíceps tratando de apartarme. Era muy tarde. Su cabeza se levantó para mirarme, bajé mis labios hasta los suyos y atraje su boca abierta hacia la mía. Mi lengua se deslizó fácilmente entre sus dientes y comenzó a explorar todo el interior de su boca. Ella gimió. Parecía estar sorprendida de sí misma y renovó su ligera lucha, tratando de romper el beso. Levanté mis manos para rodear su cara e inclinarla ligeramente, empujando hasta que su cabeza tocara la pared. No tenía adónde ir. Sentí un torrente de sangre en mi pene mientras la besaba suave, profundamente, y la humedad de este pintó sus labios. Retrocedí un poco. Ella quería decir algo pero no la dejé. Succioné su labio inferior y ella gimió de nuevo. Me tragué las vibraciones y respondí con un propio gemido. Tomaré tu gemido, agente Scully y te crearé uno, pensé. Una mano se deslizó en mi bícep y la sentí flaquear. Mantuve mi asalto por algún tiempo, besándola y rozando mi pelvis con la suya. Podía sentir su calor a través de sus pantalones de algodón. Ella estaba sollozando cuando rompí el beso. -¿Por qué... cómo...?- trató de preguntar entre sollozos. Puse mis manos en su trasero y la levanté en el aire. Ella gritó, -Oh Dios, Mulder- pero sus piernas rodearon mi cintura. Mantuve mis ojos en los suyos mientras caminaba hacia la habitación, mirando lo suficiente para estar seguro de que no chocaría contra alguna pared. Eso sería desastroso de seguro. Dejé que su cuerpo se deslizara hasta alcanzar el piso. En su fantasía, no hablábamos, pero ella estaba tratando, así que tenía que decir algo. -Mulder, ¿de qué se trata todo esto? -Leí tu historia- le dije suavemente. -Oh mierda- murmuró. -¿Cómo supiste que eera yo? -Tengo mi manera. -¿Es la única razón por la que estás aquíí? -No, era la señal que he estado esperandoo. -¿La señal? -Te he deseado por tanto tiempo. Ella movió su cabeza negando y dije, -Sí, déjame mostrarte. Entonces dejé de hablar y la desnudé. Tentativamente se acercó y sus dedos tocaron mi estómago mientras desabrochaba mis jeans. Gemí suavemente. Ese parecía ser todo el empuje que ella necesitaba. Cuando estábamos desnudos, simplemente nos miramos el uno al otro por un instante. Sus senos estaban llenos y altos en su pecho, sus pezones convertidos en duras puntas de deseo. La guié a la cama y ella se deslizó hasta el medio recostándose y extendiendo sus brazos hacia mí. Nunca pensé que vería eso. Era tentador ir por ello, pero quería ir despacio. Quería grabar cada segundo en mi memoria. Además, quería seguir su fantasía, la cual aparentemente incluye un buena parte de sexo oral de parte mía. Ninguna queja de este chico. Me encanta ir abajo en las mujeres. Negué con mi cabeza hacia sus brazos extendidos y gateé en la cama entre sus piernas y me recosté sobre mi abdomen. Mis piernas colgaban fuera de la cama pero no me importó. Cuidadosamente levanté cada pierna, una después de la otra y las coloqué en mis hombros. Su respiración visiblemente aumentó y se ella se aferró al cobertor. -Oh Dios- sollozó mientras yo bajaba mi cabeza y respiraba en ella. -No tienes que... Supuse que le gustaba eso. Suavemente empujé mi nariz en ella e inhalé profundamente. Entonces comencé con mi exploración de cada valle, protuberancia y rincón de su preciosa joya. Toqué su entrada con mi lengua y finalmente empujé hacia dentro, manteniendo sus caderas abajo mientras ella se retorcía debajo de mí. Me estaba excitando cada vez más al verla responder de esa manera. Era increíble. Mis manos frotaron sus caderas y muslos mientras iba subiendo hacia su clítoris. Empecé a succionar suavemente, jugueteando con mi lengua y moviendo una mano debajo para deslizar mi dedo mayor dentro de ella. Jesús, estaba caliente. Caliente y húmeda y gimiendo... por mí! Me mantuve esperando para ver si iba a despertar. Su vello púbico estaba húmedo; su clítoris sobresalía entre sus vellos, con la capucha hacia atrás. Empecé a pasar mi lengua sobre su clítoris. Ella se estremeció con violencia y tembló. Estaba tan mojada que los jugos salían de ella. Lamí más abajo para tomar un poco y saborearla de nuevo, entonces regresé mi atención a su clítoris. Su cuerpo se tensó repentinamente y ella gritó algo ininteligible. Entonces comenzó a temblar mientras yo succionaba y mantenía empujando mi dedo hacia su interior. Lamía sus jugos, probándola otra vez y ella jadeaba y se estremecía. Estaba tan duro que me dolía y me movía hacia arriba colocándome sobre ella. La besé, una mano acariciando su cuello y su clavícula. Bajé un poco y reverencié un seno y después el otro, pellizcando delicadamente el pezón que no podía tener la atención de mi boca. Sus caderas empezaron a moverse otra vez, mi pene chocando contra el interior de su muslo. No podía aguantar más. Finalmente corté el beso y miré profundamente sus ojos. Quería que supiera que era verdad. No quería que pensara que lo estaba diciendo porque lo leí en la historia. Así que la cambié un poco. -Scully... -Qué... Sostuve su mirada. -He estado enamorado de ti por años- gemí suavemente y empujé hacia su interior lentamente pero con determinación, llegando hasta el final, presionando mis testículos contra su trasero. Ambos gemimos y nos quedamos quietos, acostumbrándonos a la sensación. No pude controlarme cuando murmuré, -Finalmente. Ella rió y comencé a empujar, sonriendo. Sentí sus senos contra mi pecho y la sensación era divina, dándome escalofríos. Me moví lentamente mientras pude, pero ella elevó sus piernas y me hundí más. Ese fue el fin de mi control. Retrocedí y empecé a empujarla contra el colchón, tratando de moderar el impacto pero incapaz de contenerme. Gruñí con el esfuerzo y gemí con la sensación que inundaba mi cuerpo. Ella era tan ajustada, pero tan caliente y húmeda. Rápidamente estaba alcanzando mis límites. Podía sentir las paredes de su vagina extenderse hasta el límite. Incrementé mi marcha de nuevo. Levanté una mano y pellizqué su pezón, apretándolo ligeramente. Eso fue todo lo necesario para que estuviera temblando debajo de mí, elevándose para encontrar mis embestidas. Se sonrojó desde la cabeza hasta el torso, sus paredes sujetándome como un puño. Grité y me entregué al clímax, incapaz de contenerlo un segundo más. Rugí y enterré mi nariz en su pelo mientras vaciaba mis testículos en su estrecha caverna. Nos tomó unos minutos volver a la calma. Finalmente, ella levantó su cabeza y nos miramos uno al otro. -¿Dónde la viste?- preguntó. -En una compilación de pasadas historias publicadas en la revista que compré en la librería. -Rayos, escribí eso hace tanto tiempo. -¿Sí? ¿Hace cuánto?- pregunté, clavándolaa con la mirada. Ella vaciló, entonces dijo, -Hace unos tres años. -Jesús, Scully. Desearía haberlo sabido. -Yo también. Ambos nos reímos de eso. -Escribiste otras historias, ¿verdad? -Sí... -¿Las tienes? -En mi computadora. -¿Puedo leerlas? Ella vaciló de nuevo. -Eso creo. -No tengo que hacerlo. -Supongo que lo sabes todo ahora, de todaas formas. -No realmente. Supe que me querías y estaaba impactado. Sé que querías escucharme decir que te amo... y lo hice. Pero no hubo nada acerca de como te sientes sobre mí, nada más que me querías en tu cama. -Te amo también, Mulder. Siempre lo he heecho. -Oh Dios, Scully. No más tiempo desperdicciado, ¿ok? -De acuerdo. -Mañana leeré otra historia- declaré mienntras la acomodaba y me acurrucaba detrás de ella. Ella se acomodó contra mí y dijo, -Podría acostumbrarme a esto. -Acostúmbrate porque no me iré. -¿Lo prometes? -Lo prometo. Y pienso que puedo escribir mi propia carta al foro. -¡No te atrevas!- exclamó. Solté una carcajada. -Nunca sabes, Scully. Ahora tengo lo real, no una fantasía. Quizá te gustaría enviar otra diciendo como se hizo una realidad. Ella susurró -Nunca sabes, Mulder. Nunca sabes. -Siempre me tienes adivinando, Scully. -Es mi misión en esta vida. Ambos reímos y nos dormimos, sabiendo que no necesitábamos más fantasías. Podríamos hacer algunas nuevas... juntos. FIN.-