"Back to Titanic" Disclaimer: Los personajes de XF son de CC... Los de Titanic son de James Cameron... Resumen: Un viaje al 1912... Dedicatoria: A mis primos Jossy, Rey y Chucho por aguantarme. Tipo: Crossover, MSR, H (dudosamente). FBI Headquarters. Washington, D.C. "Que mañana tan aburrida!" Era lo único que Mulder pensaba mientras daba vueltas por la oficina. M: Oye Scully, que te pareció Titanic? La viste, supongo. S: A que se debe esa pregunta Mulder? El aburrimiento ya te hace delirar. M: Es simple curiosidad. Anda dime, te gusto la película? S: La película fue buena, pero no la gran cosa como todos dicen. Me la encontré algo cursi. M: Cursi? Pero si es una historia muy hermosa. S: Vaya Mulder, no sabia que eras tan romántico. A Mulder le gustan las historias rosa. M: No he dicho eso. Sabes que me hubiera gustado ir en ese barco? S: Y ser del bando de sobrevivientes, verdad? O querías ser héroe. M: Vamos Scully no te burles. Esa época era muy interesante, sabes lo bueno que hubiera sido ir en primera clase, codearse con todas esas personalidades. S: Si Mulder - dijo sarcásticamente. Ella se quedo en silencio para que la conversación en torno a Titanic no siguiera. Le parecía aburrida y fuera de lugar. M: Sabías que habrá una expedición para bajar a ver los restos del Titanic? , penso Scully temiendo las locuras que se le ocurrieran a su compañero. S: Insinúas algo con eso? M: No te entusiasma! Te imaginas ver los restos del famoso transatlántico antes de que desaparezcan. S: Pues no le encuentro la emoción a estar en el fondo del Atlántico norte. M: Entonces me iré solo. S: Que te vaya bien entonces. Yo aprovecharé mis vacaciones en algo más productivo. Scully salió de la oficina antes de que Mulder saliera con algo más loco como ir a practicar clavados en el salto del Angel o a escalar el Everest. Residencia de Margaret Scully. MS: Hola Dana. S: Hola mamá. MS: Que bueno que viniste. Quiero saber que decisión tomaste para tus días libres. S: Aun no sé. Lo más probable es que me quede arreglando el apartamento. MS: Cómo! Tienes que salir, olvidar Washington, botar el estrés. Cómo vas a quedarte haciendo más trabajo? S: No tengo planes ni ánimo para planear. MS: Te recomiendo un viaje. Oye, por que no hablas con Fox? Planea algo con él. S: Mamá! Él tiene su vida y yo la mía. Si estamos de vacaciones se supone que es para olvidar el trabajo. MS: Ay Dana, ustedes son amigos y pueden planear algo juntos. Además con quien podría el pasar sus vacaciones? S: No sé. No me meto en su vida privada. Margaret dirigió una mirada a su hija como diciendo "que vida privada?". S: Mira mamá, sé lo que Mulder hará. Intentará lo imposible para ir en una expedición que bajará al fondo del Atlántico a ver los restos del Titanic. MS: Eso suena maravilloso! S: Oh no! No me convenzas porque no lo haré. En ese lío no me voy a meter. Tras un rato de compartir con su madre, Scully se fue a su apartamento. Trató de descansar y dormir, pero se la pasó pensando en lo del viaje al fondo del mar. Al otro día llegó con ojeras horribles al FBI. FBI Headquarters. Washington, D.C. M: Dormiste bien Scully? - dijo al ver a su compañera algo somnolienta. S: Más o menos. M: Parece que dormiste menos que más. Bueno, cambiando de tema, ya pensaste lo de tus vacaciones? S: No te preocupes Mulder. Ya encontraré que hacer con ellas. M: Tienes hasta mañana para decidirte a vivir una aventura inolvidable. S: Cómo? Pudiste conseguir arrimarte a los exploradores? M: Si, y no me arrimo, soy un explorador más. Además puedo llevar un acompañante, así que si cambias de opinión llama al 1-800-MULDER. S: Te aseguro que no cambiaré de opinión. Hasta... mañana? Mejor dicho nos vemos en dos semanas. M: Uyy cuanto tiempo! Puedes cambiar eso, ya lo sabes. S: Ten por seguro que no te extrañaré. M: Pues yo sí. Scully se sonrojó un poco con la afirmación de Mulder. S: Adiós y que te diviertas - dijo con algo de tristeza. M: No te pongas así, son sólo dos semanas sin verme -dijo en tono de broma haciendo que su compañera sonriera. Apartamento de Scully. Dos días después. Scully no hacía más que mirar el teléfono. Hacía dos días que no veía a Mulder y que no hablaba con él. , pensó, . En eso teléfono sonó y Scully respondió de inmediato. S: Scully. M: Soy yo. Qué haces? S: Nada. M: Me voy mañana temprano. Seguro que no quieres venir? S: Segura - dijo con algo de duda. M: Hmm. No lo creo. Te mueres de ganas por acompañarme. No seas así, vamos. Te paso a recoger a las 5 a.m. Debemos estar en Nueva York antes de las 9. Adiós. S: Mulder, Mulder! Ya era tarde. Mulder había colgado. S: Rayos! Bueno... de que me quejo. En realidad quiero ir. Luego de dar cientos de vuelta por su apartamento buscando que podía llevar, Scully llamó a su madre para comunicarle su decisión. La noche fue algo corta para ella y Mulder llegó a recogerla a las 5 como había dicho. Durante el vuelo todo fue silencio. Por fin llegaron a Nueva York y al puerto donde se encontrarían con los navegantes. S: Me estoy arrepintiendo de todo esto. M: Creí que te gustaba el mar. S: Me gusta, pero no sé... me dan deseos de volver a Washington. M: Ya veras como empiezas a emocionarte desde ahora. Déjame presentarte algunos de nuestro compañeros. El es Thomas Brown, viejo amigo de Oxford y su prometida Ann Robinson. TB: Hola Fox. Que bueno verte por aquí. M: Hola Thomas, hola Ann. Permítanme presentarles a Dana Scully. S: Hola. AR: Vaya Fox, te lo tenias bien calladito. M: Que? Ah no. Ella es mi compañera en el FBI. AR: Ok. Bueno será mejor que vayamos abordando. La nave está a punto de partir! El día estaba precioso y la travesía era muy amena. Scully no paraba de contemplar el mar y ver ese azul tan hermoso. Mulder hacía lo mismo y de vez en cuando miraba a Scully como para comparar el azul de sus ojos con el del cielo y el mar. Varias horas después de navegar llegaron a las coordenadas exactas. AR: Aquí es el lugar exacto. El mar está un poco rebelde ahora. Esperaremos que llegue la noche. S: No se hace más difícil? AR: No. Es lo mismo ya que con esa profundidad día y noche no se distinguen. S: Es la primera vez que vienes o que haces algo así? AR: Es la primera vez que vengo aquí, pero esto de buscar tesoros submarinos no es nuevo para mi. Amo la aventura. También debo decir que me involucro más en esto gracias a Thomas. El tiene un espíritu tan aventurero como el mío. La noche llegó y ya el sumergible estaba listo. Ahora faltaba decidir quienes bajarían en el primer viaje. TB: El mar no esta muy amable que digamos pero haremos el intento. A ver quienes se animan primero? M: Ponme en la lista. Y a Scully también. S: No Mulder, no voy a bajar. M: Aja! Y a que viniste entonces? S: Mulder, no voy a bajar y punto. M: De acuerdo. Tu te lo pierdes, pero después no me pidas que te cuente como es todo allá abajo. Creí que eras mas valiente. S: Como que no soy valiente! Pues te voy a demostrar que si. Scully fue la primera en subir al sumergible, luego subió Thomas, Ann y Mulder, junto con los de la tripulación. Al principio creían que nunca llegarían al fondo, pero poco a poco empezaron a ver los restos del naufragio. S: Vaya. Es increíble. Lástima que se esté desintegrando tan rápido. M: Si, es por eso que hay que aprovechar las oportunidades. TB: Contémplenlo bien que quizás sea la única vez. Creo que tenemos que regresar. Subieron a la superficie y aseguraron los equipos rápidamente, ya que el mar se enfurecía cada vez más. S: Que haremos ahora? AR: No hay de que preocuparse, Dana. Pasará pronto. Y, dígame, cómo es su trabajo en el FBI? S: Muy interesante. Estamos en una sección llamada Expediente X y tratamos casos paranormales. AR: Wow! Si que es interesante! Me disculpas Dana, pero tengo un sueño terrible. Nos vemos mañana temprano. S: Ok. Espero que el mar este mas amigable. M: Te quedas aquí mucho rato? Mira que puede llevarte la brisa. S: No. Voy a descansar. Buenas noches. M: Buenas noches. Ya bien entrada la madrugada, la tormenta se hizo algo mas fuerte, pero como si estuvieran bajo el efecto de un sedante ninguno se dio cuenta. Luego una luz muy brillante iluminó el barco, el cual empezó a moverse rumbo a esta, atravesándola como si fuera un portal. RMS Titanic Habitación de Primera Clase 12 de Abril del 1912. Una de las camareras abrió las puertas de una habitación muy lujosa. Al parecer era de una persona de mucha categoría. Traía una bandeja con un desayuno bastante completo. Lana (L): Señorita, le traje su desayuno. Me dijo que la despertara a esta hora. S: Qué? Quién es usted? L: Señorita Scully, que le pasa? Soy Lana, su camarera, no lo recuerda? , pensó Scully. S: Y, y... dónde estamos? L: Estamos rumbo a New York en pleno Atlántico Norte, en el Titanic. Disculpe pero me parece que anoche bebió mucho. S: Titanic!!!!!!! Ay Dios!!!! L: Apresúrese, Señorita. Mr. Mulder está esperando por usted. S: Mulder??????? El está aquí????? Dónde está???? L: En la habitación de al lado. Se encuentra bien? No quiere un té o algo? La veo alterada. S: No, está bien. Gracias. Por favor, dígale a Mulder que quiero verlo. L: Enseguida. Scully se la pasó dando vueltas de aquí para allá. S: Qué está pasando??? Dios! Qué es esto! No puede ser! No puede ser! No, no, no, debo estar soñando. Sí, Dana, estas soñando. M: Hola, Lady Scully. S: Muy gracioso, Mulder. Me puedes decir que rayos hacemos aquí? M: No tengo la menor idea. Pero está empezando a gustarme. Viste el desayuno que llevan a cada habitación? Es de ricos. S: Desayuno????? En eso estas pensando!!! M: Bueno, cálmate. Vamos a dar un paseo por la cubierta a ver si nos ponemos en órbita. S: Ok. Pero si no me sacas de aquí morirás pronto. Ya no soporto este vestido. Ambos se fueron a dar un paseo por todo el barco, cuando llegaron a la cubierta Scully se detuvo en seco. S: Ves lo que yo veo???? M: Qué cosa? S: Aquella es Kate Winslet o me equivoco? M: Wow! Voy a pedirle un autógrafo. S: Mulder!!! M: Ya, ya, solo bromeaba. S: Tengo una pregunta un tanto loca, Mulder. Estamos en el verdadero Titanic o en la película??? Por que, qué hace Rose aquí???? M: Esa es buena pregunta, Scully. Lo peor es que estemos donde estemos este barco se va a hundir. *Parte 2 * RMS Titanic Cubierta pasajeros primera clase 12 de Abril del 2001. S: En todos estos años de casos raros, nunca pense que terminaría en 1912 en un barco que se hundirá en un par de días. M: No seas tan drástica, Scully. Tal vez hay alguna solución. S: Para mayor emoción, aquí me conocen. Me gustaría saber que reputación tengo entre esta gente. M: De lo que estoy plenamente seguro es de que somos de primera clase. S: De eso ya me percaté, y de que tenemos los mismos nombres también. Rose (R): Lady Scully! Que sorpresa verla. Hola Mr. Mulder. ¿Qué tal le ha ido? S: Hola Rose . M: Me ha ido bien Rose, ¿y a ti? R: Bien. Bueno, solo pasé a saludarla. Nos vemos esta noche en la cena. M: Adiós. Por lo menos tenemos cena segura, Scully. S: Mulder, deja las bromas para otro momento. Ahora debo ir a mi camarote. Tengo que ver si tengo algo que ponerme para esta noche. ¿Donde estará Lana? M: Veo que te acostumbras pronto a la buena vida, ¿eh? S: Ya que estoy aquí, debo aprovechar. La noche llegó y con ella la cena. Scully vestía un hermoso traje azul con guantes negros. Se recogió el cabello y lo adornó con ganchos con zafiros que hacían juego con los pendientes y el collar. Se reunió con Mulder en la escalera principal y de ahí llegaron juntos al salón principal. M: Sabes Scully, todo esto es perfecto. S: De no ser porque el barco chocará con un iceberg, lo sería. M: Olvida el futuro y vive el presente. R: Lady Scully, Mr. Mulder, les presento a Jack Dawson. J: Mucho gusto Señorita - dijo besándole la mano. - Mucho gusto señor. Scully se quedó mirando fijamente a Jack, entonces Mulder se acercó más a ella y le susurró en el oído: M: No es para ti Scully. Hay mucha diferencia de edad. S: Cállate Mulder. En ese momento se acercó Ruth Dewitt Bukater, madre de Rose a saludar a Mulder y a Scully. Ruth Dewitt (RD): Dana, estas hermosa hoy. No te había visto desde que el primer día de viaje. Me dijeron que estabas un poco enferma. S: Sí, así es Ruth. Pero ya estoy mejor. RD: Supongo que tu esposo está orgulloso de ti. R: Sí, Mr. Mulder debe estar muy contento. S: Sí, sí <¿esposo? ¿Mr. Mulder?>. RD: Rose! Deberías ponerte un poco más al tanto de las cosas. Oh discúlpala Dana, Rose siempre es tan despistada. No hablo del señor Mulder hablo de Krycek. De no ser porque Mulder la estaba sosteniendo por el brazo, Scully hubiera caído redonda ahí mismo. Cuando pudo recobrar el aliento miró fijamente a Mulder como preguntando "¿qué es esto?". R: Oh lo siento, Dana. Es que como los vi a ustedes dos siempre juntos. M: Es que somos buenos amigos - intervino él al ver que Scully no podía ni hablar. -Nos conocemos hace tiempo. RD: Si, además el señor Mulder está felizmente comprometido, Rose. ¿Verdad Fox? M: Ehh... sí - ahora era él que se quedaba sin aliento. RD: Tú no la conoces, Rose. Lady Fowley es una dama de mucho prestigio y Fox está muy contento de su próxima boda con ella. Si antes Scully estaba roja de saber que estaba comprometida con Krycek, ahora se puso morada al oír el nombre de Fowley. S: Si me disculpan, debo retirarme, olvidé algo - dijo escapando fugazmente de entre los que la rodeaban. Ahora si deseaba que el maldito iceberg golpeara el barco antes de tiempo a ver si se moría de una buena vez. Mulder en cuanto pudo también se escapó de la conversación de toda esa gente y fue al camarote de Scully. M: ¿Estás bien? S: Si este barco no se estrella con el iceberg me voy a suicidar, Mulder. M: Tranquila. Esto no puede ser verdad. No nos quedaremos atrapados en esta época. S: Yo casada con Krycek! Y tu comprometido con Diana Fowley! Bueno por lo menos tú y ella.. M: ¿Nosotros qué? Ese asunto no me agrada en lo absoluto. Menos mal que no están en el barco porque ya si que se completaría todo esto! S: Me pregunto si tendré hijos con él, porque si es así búsquenme una soga rápido. M: Tómalo por el lado amable, ya tienes una familia. S: ¿Sabes que no me importaría en absoluto matarte ahora mismo? M: Dos amenazas de muerte en menos de una semana. Acaba con esto ya, Scully. S: ¿Tienes un pistola cerca? No me gustan los puñales. M: Desafortunadamente no. S: Quiero estar sola. M: ¿Estarás bien? S: No te lo prometo, pero trataré de controlar mis ideas suicidas. Mulder se fue y aunque le apetecía disfrutar de la cena, eligió irse a su camarote a descansar. Al amanecer fue a ver a Scully, quien seguía durmiendo. L: Buenos días, Mister. ¿Busca a Lady Scully? M: Sí. ¿Está en su camarote? L: Sí, pero creo que sigue durmiendo, aunque si quiere puede pasar. M: Ok. Mulder entró y Scully estaba aun dormida. Entonces se sentó y estudió todo el cuarto detenidamente. Scully ya empezaba a abrir los ojos y Mulder se acercó a la cama al notarlo. M: Buenos días bella durmiente. S: Hola Mulder. ¿Que haces aquí? ¿Comiendo mi desayuno? M: Aun no ha llegado, por eso te salvaste. Scully, he pensado en todas las posibles maneras en que pudimos haber llegado hasta aquí. Y se que te parecerá loco, pero tiene que haber sido una especie de túnel del tiempo... S: ¿Un portal o algo así? Mulder eso es imposible. M: Scully, ¿cómo explicas que estemos aquí, en el Titanic en 1912 cuando antes de ayer estabamos en pleno 2001? S: No sé, pero si en verdad crees que fue un portal, debemos buscar a los otros, ya que deben estar aquí. M: Es buena idea. Empezaré ahora mismo. Nos vemos a la hora del almuerzo. Mientras Scully se daba los últimos toques para salir en busca de los otros, Rose tocó a la puerta. S: ¿Quién es? R: Soy yo, Rose. ¿Puedo pasar Dana? S: Si, pasa. ¿Cómo estás? R: Bien. Venía a ver como sigues, ya que anoche cuando te fuiste de la cena no te veías muy bien. S: Gracias. Estoy mejor. Es que no sé... no me sentía bien. R: Sí, lo sé. Entiendo perfectamente por lo que estás pasando. S: No entiendo. ¿A que te refieres? R: No trates de ocultarme lo que sientes. ¿Crees que soy tonta como para no notar cómo se atraen ustedes dos? Disculpa que me meta en esto, pero veo como ese matrimonio te está matando. Y lo sé porque estoy en la misma situación. S: Rose... R: No te preocupes. No diré nada. Tan solo te aconsejo que tengas mucho cuidado porque los rumores andan y en cierto modo son peligrosos. Usted y el señor Mulder son muy cercanos, pero la forma en que se llevan da mucho de que hablar. Aunque no sé si usted al igual que yo, sería capaz de sacrificarse por su esposo cuando el verdadero amor está frente a usted, tan cerca y a la vez tan lejos. S: Amas a Jack, ¿verdad? R: Sí, pero así como usted, tengo un compromiso que enfrentar. Rose salió y Scully quedó mas confundida aun. S: Tengo que encontrar la forma de salir de aquí -se dijo a si misma al salir del camarote. Caledon Hockley (C): Hola Dana. ¿Amaneció bien? S: Si Cal, gracias. ¿Has visto a Mulder? C: ¿A Fox? Si, está en la cubierta. S: Gracias - respondió dirigiéndose rápidamente hacia allá. Al llegar, lo vio con el Capitán Smith. Él, al verla, se acercó a ella. M: ¿Pasa algo? S: No. ¿Has visto a alguno de la expedición? M: No. A lo mejor están en tercera clase. Scully le lanzó una mirada incrédula. M: Bueno, todo puede ser posible. Ambos se quedaron en silencio. M: Scully, sabemos el destino de este barco, pero no sabemos lo que pasará con nosotros si no salimos de esta. Cuando llegues a Nueva York, ¿que pasará? S: Oh Mulder, esto acabará pronto. No hay necesidad de hacer planes con lo que haremos. No planeo vivir en 1912. M: Olvida lo del portal, olvida lo de regresar al futuro. Si tuviéramos que quedarnos aquí y enfrentarnos a esta sociedad, ¿asumirías lo que te espera? S: Estas loco?! No me menciones nada de esto por Dios, porque voy a volverme loca. RMS Titanic Tercera Clase 14 de Abril del 1912. AR: Dios! ¿Es que no vamos a encontrar a Fox y a Dana? TB: ¿Crees que estén aquí? AR: Deben estarlo, si mi teoría del portal del tiempo es cierta. Hemos buscado por toda tercera clase, parte de la segunda y nada. TB: A lo mejor son de primera clase. AR: Entonces, sí que está difícil el trabajo!... Hey! Tengo una idea! ¿Has visto a Jack? TB: ¿¿¿Jack??? AR: Ay Thomas! No me digas que no has visto la película. TB: Ahhhhhh! El rubito ese. Sí, está en cubierta soñando con Rose. Ann corrió a cubierta a encontrarse con Jack. En cuanto lo vio se le acercó. AR: Disculpa, soy Ann Robinson. Eres Jack Dawson, ¿cierto? J: Sí, ¿que desea? AR: Sé que te relacionas con Rose Dewitt, de primera clase. ¿Podrías ayudarme en algo? J: Oye! ¿Cómo sabes eso? AR: Digamos que rumores. Pero please, ayúdame. ¿Has visto en primera clase a unas personas llamadas Dana Scully y Fox Mulder? J: Hmmm... me suenan... AR: Ella es pelirroja y el... J: Ahhhh si! Ya! Lady Scully y Mr. Mulder. Si, la Lady es amiga de Rose. AR: ¿Cómo podría yo verla? J: Eso está difícil. El paso a primera clase es muy restringido. AR: Anda, please. Llévame. Tengo que hablar con ellos. Ann logró convencer a Jack y ambos tomaron unos abrigos de primera clase a escondidas y se escabulleron en la cubierta de la misma. Ann logró ver a Scully y se apresuró para encontrarse con ella. AR: Dana! Soy yo, Ann! S: Oh por Dios! ¿Dónde estabas? AR: Es que estoy en tercera clase. Pasé todo este tiempo buscándote. ¿Donde está Fox? S: Está por allí. Y Thomas, ¿está bien? AR: Sí, está conmigo. Dana, ¿que vamos a hacer? Hoy es 14 de abril y aun estamos aquí. S: Quédate conmigo. Te buscaré algo de ropa y te quedarás en mi camarote. Así nadie preguntará. AR: ¿Y que haré con Thomas? No puedo dejarlo sólo. S: Ya resolveremos. Lo sacaremos de ahí, pero por favor ven y haz lo que te digo. Le avisaré a Mulder. Ann hizo tal como dijo Scully mientras esta iba a avisarle a Mulder lo sucedido. Por más que intentaron localizar a Thomas, no pudieron. No hubo manera de conseguir alguien que los comunicase con la tercera clase. Jack habia desaparecido (ya todos sabemos por qué) y no conocían a nadie más. Ya era de noche y los nervios de Scully aumentaban. Para calmarse un poco salió a cubierta acompañada de un vaso de whisky. M: Te vas a resfriar - dijo acercándose a ella - y no creo que sea buena idea tomar ahora. S: No importa. En unas horas moriremos congelados. Además, el alcohol me ayudará a estar fuera de mis cabales cuando todo pase. M: ¿No tienes esperanza de que salgamos de esto? S: No. Ambos se quedaron en silencio mirando el oscuro mar. M: Si yo fuera pintor y tú tuvieras el Corazón del Mar. S: Qué?! M: Nada, sólo pensaba. S: Oh, pues parece que escucho tus pensamientos. No me pintarás desnuda, Mulder. No soy Rose. M: De acuerdo, pero no moriré tranquilo. Eh... cuando te pregunté sobre qué harías si sobrevives y llegas a Nueva York no me contestaste. S: ¿Sigues con eso? M: Hablo en serio, Scully. Scully bebió el último trago y entró a buscar por más. Cuando regresó afuera empezó a dar vueltas pensando seriamente por primera vez la pregunta que Mulder le había planteado. S: Depende. M: ¿De qué? - dijo intrigado. S: Si sobrevives me iré contigo. Si... mueres, no sé que haré para serte sincera. M: ¿Ser la primera mujer en ingresar al FBI? - dijo tratando de animarla. S: Esa es buena idea. - respondió sonriendo pero con un aire de tristeza bastante marcado. - Seremos sobrevivientes, ¿verdad? - sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas. M: Por lo menos sé que tú lo serás. S: No terminaremos esto como Jack y Rose. M: No somos Jack y Rose. Tú misma lo has dicho. Ellos tienen su historia, la nuestra es otra. A lo mejor tenemos un final distinto. A lo mejor ambos sobrevivamos... S: ¿Y si no es así? Mulder se acercó a Scully y la observó con cautela. No quería perder un mínimo detalle de su rostro. Leyó en sus ojos profundos el temor que sentía y tocó su piel con suavidad, como diciendo que nada pasaría. Se acercó tanto a ella que sentía su aliento, su respiración acelerada. Estaba a punto de posar sus labios sobre los de ella y... crash! Un temblor los sacudió haciéndolos estremecer. Ambos miraron con pánico alrededor. S: Oh Dios! El iceberg! *Parte 3* RMS Titanic Cubierta de 1era. Clase 14 de abril del 1912. S: ¡Oh Dios! ¡El iceberg! Esas palabras retumbaron en sus oídos por varios segundos, hasta que por fin Mulder reaccionó. M: Debemos preparar todo. Recuerda que en una hora esto se convertirá en un caos. Busca a Ann, mientras veo como va todo. S: No te pierdas de vista por favor - dijo mientras soltaba con desgano la mano de Mulder. M: Todo saldrá bien. Te lo prometo. Scully se quedó parada por un rato viendo como Mulder se alejaba, luego recordó que debía ir por Ann y así lo hizo. S: Ann, ¡Ann! ¿Dónde estás? - gritó Scully desesperada al no verla por ningún lado. - ¡Ann! ¡Dónde te has metido! Tras buscar por toda su habitación, Scully fue a la de Mulder y allí la encontró tirada en una esquina llorando. S: Ann, por Dios, al fin te encuentro - ella se arrodilló a su lado. - Cálmate, todo va a estar bien. AR: Quiero ver a Thomas - dijo entre sollozos. - ¿Dónde está? S: Vamos a buscarlo, le diré a Mulder y lo encontraremos. Pero tienes que calmarte porque así no ayudarás en nada. AR: ¡Cómo quieres que me calme! Él está ahí abajo en tercera, no lo dejarán pasar. No debí dejarlo solo, no debí hacerlo. S: Quédate aquí y cálmate. Vengo enseguida. AR: Dana, ¿adonde vas? ¡Dana! Scully se fue apresuradamente. Llegó a los escalones y empezó a bajar corriendo. Cuando uno de los oficiales la vio la detuvo. Oficial (O): Lady, ¿qué hace por aquí? Le recomiendo que suba, no es lugar para usted. S: Necesito bajar. Es una emergencia. O: ¿Emergencia? Creo que usted no tiene nada que buscar en tercera clase. S: ¿Va usted ahora a decirme lo que tengo que hacer? Quítese de mi camino - dijo dándole un empujón. Mientras seguía avanzando, Scully empezó a encontrarse con varias personas que la miraban de forma extraña. Ella no le importó en absoluto, lo único que le preocupó era el hecho de que esas personas no la ayudaran a encontrar a Thomas. Cuando llegó al área de camarotes empezó a mirar todo a su alrededor temiendo que se había perdido. S: Disculpe - le dijo a una mujer que pasaba a su lado. Mujer: ¿Qué quiere? S: ¿Conoce a Thomas Brown? Mujer: No. S: ¡Diablos! ¿Cómo voy a encontrarlo con toda esta gente? Mulder, quien había ido a ver la situación del barco, llegó al camarote de Scully, encontrando a Ann con los ojos rojos de llorar. M: Ann, ¿estás bien? AR: No mucho que digamos. M: Deben estar pendiente cuando traigan los chalecos salvavidas y en cuanto preparen los botes las pondremos en unos. ¿Dónde está Scully? AR: No lo sé. M: ¿Cómo que no sabes? AR: Estaba tratando de calmarme porque aun no sabemos nada de Thomas. Luego salió diciendo que vendría enseguida. M: ¿A dónde habrá ido? ¡Por que ahora! Sabe bien que no debemos distanciarnos. AR: ¿Y si fue en busca de Thomas? M: ¡Oh no! - exclamó mientras salió corriendo en busca de Scully. AR: Ay, otra vez me dejan sola. Ya el movimiento en el barco se estaba acelerando, mucho más en tercera clase, ya que los pasajeros notaron que algo grave pasaba por el agua que se estaba acumulando en algunas áreas. S: ¡Thomas! ¡Thomas! - ella no cesaba de gritar con la esperanza de encontrarlo, tarea que se tornaba mas difícil por el movimiento de las personas. - ¡Rayos! Tendré que subir, ya esto se esta poniendo feo - corrió hacia los escalones y empezó a subir mirando a todos lados. TB: ¡Dana! - gritó mientras subía tras ella. S: ¡Gracias a Dios! No sabes cuanto te he buscado. TB: Y yo a ustedes. ¿Cómo está Ann? S: Algo nerviosa. Pero se mejorará cuando te vea. Ven, salgamos de aquí de inmediato. Tenemos que pensar que haremos para salir de esto. En cuanto Ann vio que Scully venía con Thomas no pudo controlar su emoción y se abalanzó sobre él. AR: ¡Thomas, amor! - dijo mientras lo besaba y abrazaba. - ¿Estás bien? ¿Estás bien? TB: Sí, no te preocupes. Ya estoy aquí contigo. Scully se quedó contemplando semejante escena. Segundos después se percató de la ausencia de Mulder. S: ¿Dónde está Mulder? AR: Al ver que no estabas, salió a buscarte. S: Ay no - dijo mientras se disponía a salir. AR: No, no - dijo colocándose frente a Scully. - Te quedarás aquí, porque no nos pasaremos el tiempo que queda de búsqueda en búsqueda. Siéntate tranquila, que él va a regresar. Pasaron unos diez minutos y Mulder no regresaba. Scully empezó a angustiarse. S: No pienso quedarme sin hacer nada un minuto más - y esquivando a Ann, quien estaba tratando de evitar que ella saliera, logró salir. Iba tan rápido que no medía sus pasos y sin darse cuenta chocó con una persona. - Lo siento. M: ¿A dónde ibas tan rápido? S: ¿A dónde crees tú? - se quedaron en silencio mirándose uno al otro. Estaban cerca y Scully podía sentir el calor de los brazos de su compañero. TB: Hey par de tortolitos. No queda mucho tiempo. M: ¡Thomas! ¿Cómo llegaste hasta aquí? TB: Gracias a la chica que tienes en tus brazos. Todos rieron por el comentario, pero se dieron cuenta de que no era momento para chistes y era mejor dirigirse a los botes. Scully miró su reloj y luego a Mulder muy preocupada. S: Ya ha pasado una hora. M: Será mejor que aceleremos. Muchos botes han partido y pronto la gente se aterrará. Llegaron al sitio de los botes y uno de ellos estaba descendiendo. Ya no quedaban muchos y las mujeres y niños se acercaban más al ver que escaseaban. TB: Vamos Ann. Quiero que te vayas en el siguiente. AR: ¡Que dices! No voy a subirme a uno de esos y dejarte aquí. Moriremos los dos. TB: Deja de decir estupideces y sube al bote. Ann lo miró sorprendida por la dureza con que había pronunciado esas palabras, pero al mirarlo notó la tristeza y el miedo que sentía. Se aferró a él y lo besó fuertemente, como queriendo dejarle todas sus fuerzas y su amor en ese beso. AR: Te veré en New York - dijo con la voz quebrantada por el llanto. - Y entonces allá resolveremos el misterio del túnel del tiempo, ¿sí? TB: Sí, nos vemos luego. Cúbrete bien, no quiero que te resfríes. Mulder y Scully estaban inmóviles observando la triste despedida. Ambos sentían una enorme presión en el pecho sabiendo que ahora les tocaba a ellos. Ann ya había subido al bote y Scully era la siguiente. M: Tu turno, Scully - sus palabras salían con dificultad. S: No me obligues a hacer esto - ella batallaba con las lágrimas. M: Scully, no hagamos esto mas difícil. Ann ha subido al bote, ¿por qué no puedes hacerlo tú? S: Porque no voy a dejarte. Porque no pienso salvar mi vida cuando sé que te quedarás aquí sin esperanzas de salvarte. Somos un equipo, y no se si pienses lo mismo, pero uno sin el otro no sirve de nada. La emoción había dejado a Mulder sin habla. Scully se acercó a él y lo abrazó con fuerza. Mulder reaccionó a ese abrazo y luego tomó el rostro de Scully entre sus manos. M: ¿Sabes qué? Pienso lo mismo que tú, pero no me perdonaré el verte morir cuando pude haber salvado tu vida. Quiero que subas ahí - dijo llevándola hacia el bote, - y que llegues a New York. S: ¡No Mulder! - gritó tratando de salir del bote mientras uno de los marineros la sostenían. - ¡No! M: Hasta luego - él se acercó al bote. S: No acepto excusas, Mulder - dijo acercándose a él. - Júrame que llegarás a New York... vivo. M: Lo juro - dijo a medias ya que Scully lo interrumpió dándole un beso. S: No es un beso de despedida, que conste. Ambos se tuvieron que separar, ya que el bote estaba listo y empezaría a bajar. Las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Scully sin control, y Mulder empezaba a hacer lo mismo. Trató de controlarse y secó sus lágrimas para que Scully no viera como se sentía y no sintiera el impulso de lanzarse al barco nuevamente. El estaba temeroso de que ella lo hiciera, así que estuvo pendiente todo el tiempo. Scully lo miraba fijamente mientras abrazaba a Ann, la cual no cesaba de llorar y pronunciar el nombre de Thomas. S: Te amo - dijo en un susurro que solo ella escuchó, pero que Mulder pudo entender al leer sus labios. Mulder no podía moverse, maldecía cada segundo que pasaba y que Scully se alejaba de él. Ya cuando el bote casi tocaba el agua y el rostro de Scully se veía con dificultad pudo articular palabra. M: Yo también te amo. Ella no tuvo que escucharlo para entenderlo. Le costó leer sus labios por la distancia que los separaba, pero el brillo de sus ojos y toda su expresión eran suficientes. Fue entonces cuando no aguantó más y desvió la mirada del barco, para encontrarse con la oscuridad del océano. Mulder seguía allí, clavado, mirando como el bote se perdía entre los muchos otros que habían bajado. Si no es porque Thomas le da un jalón por brazo, él se hubiera quedado parado toda la noche o mejor dicho, hasta que el barco se hundiera. M: ¿Qué sucede? - le dijo a Thomas como que nada estaba sucediendo. TB: ¡Qué sucede! Pues que este barco se hunde y estamos aquí parados como dos estúpidos. No se tú, pero yo, necesito llegar a New York, y VOY a llegar a New York. M: ¿Tienes mucho dinero? Porque tendrás que sobornar a alguno de estos. TB: Entonces tendré que conseguir una peluca. M: ¿Irás de mujercita? - él no pudo evitar una carcajada. TB: ¿Crees que es momento para reírse? Al parecer el beso de Dana te fundió las pocas neuronas que te quedaban, Fox. Y para tu información, me vestiría de lo que fuera para estar de nuevo con Ann. Porque no pienso dejarla sola. Fue entonces cuando Mulder recordó lo que Scully le había dicho horas antes: "Si sobrevives me iré contigo. Si mueres, no sé que haré para serte sincera". , pensó. . M: Manos a la obra, Thomas - dijo llevando a Thomas por un brazo dispuesto a lo que sea por sobrevivir. El agua empezó a entrar en el barco y lo que quedaba para su destrucción era minutos que rápidamente se convertirían en segundos. Las personas en los botes remaron con más rapidez para evitar que la succión del barco los atrajera, y algunas mujeres histéricas empezaron a gritar por sus maridos al ver como el barco se hundía. Scully seguía con la vista hacia otro lado, pero no pudo evitar que este acontecimiento llamara su atención. S: ¡Dios! - exclamó sin fuerza abrazando más fuerte a Ann. AR: Oh Dana, dime que ellos saldrán de ahí. Dímelo, por favor. S: Saldrán - dijo con poca convicción cerrando los ojos para no ver más. En unos segundos todo había pasado. Ahora el silencio y el miedo eran los únicos que estaban presentes. Scully observó a su alrededor y solo encontró soledad. Nadie hablaba, nadie lloraba, todos estaban tan consternados que al parecer se habían quedado sin habla. Ella vio que Ann se había dormido aun con las mejillas húmedas, y no tuvo más que hacerle compañía. Las horas pasaron lentamente y cuando por fin los primeros rayos de sol aparecieron, Scully despertó. Deseaba estar de vuelta en Washington, que todo fuera una horrible pesadilla de la que hubiera despertado, pero seguía ahí, en un bote, rodeada de personas temerosas, al igual que ella, de lo que les esperaba. Lo primero que buscó fue a Ann y cuando la vio se tranquilizó un poco al saber que no estaba sola. Ya estaban llegando al Carpathia y la ola de curiosos de ese barco se asomaban para ver como los sobrevivientes del insumergible Titanic llegaban. Cuando subieron al barco, Scully buscó una esquina tranquila, donde el alboroto de toda la gente no la molestara. Tomó las mantas que le ofrecieron y se cubrió con una mientras cubría a Ann con la otra. AR: ¿Y Thomas? - preguntó aun en estado de shock. Era la primera vez que hablaba desde que estaban en el bote. Scully no contestó. AR: ¿Cuándo llegaremos? S: Pronto - dijo secamente. - Ahora descansa. Te avisaré cuando lleguemos. Ann no quería descansar, solo quería ir en busca de Thomas y de Mulder. Sintió deseos de preguntarle a Scully si no harían el intento de buscarlos, pero al ver su actitud eligió quedarse callada. Al contrario de lo que Scully pensaba, la llegada a New York fue rápida. Fue entonces cuando se sintió de verdad desorientada. Todo era tan distinto, no conocía nada y todas esas personas que la rodeaban la hacían sentir tan extraña, sin contar los numerosos periodistas y curiosos que se acercaban en busca de la fresca noticia. Desembarcaron y empezaron a caminar sin rumbo. AR: ¿Adónde iremos? S: No lo sé. AR: Voy a buscar a Thomas, debe estar aquí. Me prometió que volvería. S: Ann, no debes separarte de mí. No te desesperes. AR: No seguiré como una tonta parada aquí. Tengo que saber si ellos están vivos. Eres tan extraña, Dana. Parece como si no te interesara. Eso fue duro para Scully, sintió una enorme necesidad de darle una bofetada, pero la dejó con su histeria. Claro que quería encontrarlo, mucho más que estuviera vivo. Pero no quería ilusionarse, además no tenía fuerzas para moverse, todo había sido tan rápido, tan drástico. Eran demasiadas cosas para asimilar. Dejó que Ann se alejara, poco le importaba. Ahora mismo sólo quería estar sola. Ni siquiera la lluvia empapándola le importaba. Uno de los inspectores de inmigración se acercó a ella. Inspector: Disculpe señorita, ¿cuál es su nombre? S: Mulder... Dana Mulder. Inspector: Gracias. En eso Rose se acercó al lugar donde ella estaba. R: ¡Oiga! Esa es mi línea. Mi escena. S: Lo siento, querida, pero me nació decirlo así - dijo alejándose de ella. - Si puedes demándame por copyright. R: ¡Envidiosa! Scully siguió caminando entre la lluvia y los curiosos, contemplando de vez en cuando la escena que representaban los sobrevivientes y sus familiares. Se detuvo sin saber que hacer. Buscó a Ann con la mirada, pero no la encontró. S: . Entonces una voz la sacó de sus pensamientos. ¡Dana! Era Krycek, que había venido en su búsqueda. Ni siquiera lo recordaba, quizás por eso se sentía más tranquila, pero ahora si ansiaba encontrar a Mulder. K: Dana cariño, creí que te había perdido - dijo abrazándola. - Estás empapada, ¿no tienes frío? Ven, ponte este abrigo, te resfriarás. S: ¡No! - su tono agresivo dejó atónito a Krycek. - No, no tengo frío, déjame así. K: ¿Qué sucede? Estás rara. Será mejor que regresemos a casa. Sé que todo esto te ha afectado, pero estarás mejor cuando lleguemos. S: No quiero ir a casa. K: ¿Qué dices? No entiendo. S: Es simple, no quiero ir. Inspector: Disculpe, señora - dijo interrumpiendo la conversación entre Scully y Krycek. - ¿Usted es Dana Mulder, verdad? K: ¿Dana Mulder? S: Sí, ¿qué pasa? Inspector: Supongo que es familia de Fox Mulder. ¿Es el su esposo? S: Sí, ¿dónde está? Inspector: Sígame. Él la está buscando. Scully corrió desesperadamente hacia donde el inspector le había señalado. No podía creer lo que estaba escuchando. Al fin lo encontró y no pudo hacer mas que abrazarlo tan fuerte que casi lo tumba. S: ¡Oh Mulder! ¡Estás aquí! M: Sí, aquí contigo. S: ¡Dios, pensé tantas cosas! ¡Creí que no te vería nunca más! Mulder no la dejó hablar más y empezó a besarla desenfrenadamente. Todo esto ocurría delante de la confundida mirada de Krycek. K: ¿Qué es todo esto, Dana? - dijo tristemente. M: ¿Krycek? - dijo casi sin creer lo que veía. K: Pensé que éramos amigos, Fox. No sabes lo que me duele esto que me has hecho. S: Lo siento, Alek. De veras lo siento mucho. . M: <¿Alek?????> Krycek se alejó. Al parecer estaba verdaderamente dolido. Esto dejó a Mulder y Scully con la boca abierta. M: Nunca pensé que fueras a convertirte en adúltera. Eres una mala mujer. S: Cállate, Mulder. ¿O quieres que me vaya con él? M: Eso nunca, Scully - dijo con una sonrisa dibujada en su rostro. S: ¿Dónde esta Thomas y Ann? Ella se me perdió hace largo rato. M: Están por allí. Vamos. A ver si han parado de darse besos y abrazos. Thomas no está muy bien, necesitamos llegar a un hospital. Ambos se reunieron con Ann y Thomas, y tal como Mulder había dicho, este no se encontraba en perfectas condiciones. Hospital Central de New York. Con todo el escándalo del naufragio, el hospital estaba hecho un desastre. Thomas tuvo que quedarse porque con tanto hielo estaba a punto de padecer neumonía, y Ann también tuvo que ser tratada. Scully estaba bien, pero como quiera no desaprovechó una revisión médica. Mulder tampoco se libró por capricho de Scully. Tuvieron que quedarse esa noche en el hospital. Todos se acomodaron y cómodamente pudieron quedarse dormidos, tras tantos momentos de agonía, respiraron un poco de calma. Hospital Central de New York De vuelta al 2001. Enfermera: Llamen al doctor. Uno de los pacientes está despertando. Eso fue lo primero que Mulder escuchó al abrir los ojos. Se sintió adolorido y mareado, aparte de sentirse extraño. No le parecía un hospital del 1912, al pensar eso se sobresaltó, observó todo bien para cerciorarse de que lo que estaba pensando era cierto. M: Señorita - dijo débilmente a la enfermera. - ¿Dónde estoy? E: En New York. Debo decir que usted y sus compañeros son afortunados. M: ¿Dónde están ellos? E: Bueno, uno de ellos está a su lado y las otras dos en otra sala. Mulder miró a su derecha y ahí estaba Thomas, dormido por el efecto de los calmantes. M: ¿Cómo está él? E: Bien. Muy recuperado de su fractura, aunque creo que tendremos que seguir administrándole sedantes por el dolor. M: Quiero levantarme - dijo tratando de incorporarse. E: No, debe descansar. Aun no está en condiciones de levantarse. En ese momento Scully entró a la habitación, auxiliándose de un bastón. Mulder la observó y se alivió al ver que estaba bien, excepto por su tobillo vendado y una cura en su cabeza. S: ¿Cómo estás? - dijo sentándose a su lado. M: Bien. Loco por salir de aquí - se quedó en silencio por un momento. - Scully... ¿recuerdas lo que pasó? S: Sí - respondió como temerosa de que esa pregunta llegara. - Y, de verdad, no sé que pensar. Pregunté que pasó con nosotros y me contaron que nos dieron por desaparecidos por la tormenta que azotó, que de milagro estamos vivos porque la embarcación fue seriamente afectada. La búsqueda se hizo difícil porque el radar no detectaba el barco y cuando fueron al lugar no había nada allí. Luego decidieron volver al lugar y encontraron el barco y allí estábamos nosotros. Nadie sabe explicar lo que pasó. M: ¿Cuándo fuimos ingresados? S: Anoche. M: Entonces no hay dudas, Scully. Espero que esta vez tengas la certeza de lo que sucedió. Estuviste ahí, lo viste todo. Si quieres creer, esta es tu oportunidad, aunque me gustaría creer más que las palabras que dijiste cuando te subiste al bote eran ciertas y que ese beso no era de despedida. S: No fue un beso de despedida. Y que bueno que recordaste aquellas palabras, pensé que lo habías olvidado. M: Como lo voy a olvidar - dijo acercándose a Scully y besándola suavemente en los labios. Oficinas del FBI. Una semana después. M: Hola Scully. S: Hola - dijo leyendo uno de los informes. M: ¿Cómo va tu tobillo? S: Portándose bien. Creo que no necesitaré de este estúpido bastón en un par de días. Ambos rieron y luego se quedaron en silencio. Mulder empezó a leer uno de los informes dando vuelta por toda la oficina, parecía impaciente, como si quisiera decirle algo a Scully pero sin atreverse. S: ¿Te pasa algo Mulder? - preguntó al percatarse de la inquietud de su compañero. M: Eh... no. En verdad, quiero... decirte, preguntarte algo. S: Anda, pregunta. M: ¿Has visto The Mummy? Scully abrió mas los ojos y miró fijamente a Mulder, entre asustada e intrigada por la locura en la Mulder estaba pensando en ese momento. S: Ni lo sueñes, Mulder - dijo saliendo de la oficina. - No pienso ir a Egipto a resolver el misterio de la momia. M: Pero si fue sólo una pregunta. FIN. Nota de la autora: Si, ya sé, ya sé. Es tedioso que después de tener que leer todo esto, también tengan que soportar una nota final. Pero bueno, quería agradecerles por gastar su tiempo leyendo esta historia, ya que es muy especial para mi. Me dio trabajo, pero por fin pude terminar mi primer relato. Si! Es la primera vez que hago un fanfic y como con la primera parte me fue bien, tuve ánimos para continuar. Muchísimas gracias por escribirme a todos aquellos que lo hicieron. Otra cosa: si se preguntan que pasó con el barco en realidad y con el viaje al pasado, pues ni yo misma lo sé. (Estoy aprendiendo de CC a dejar las cosas sin explicación, jeje).Plzzzzzzzz. Díganme que les pareció el final. Sorry si fue medio cursi o disparatado pero todo se me puso difícil con los exámenes. Feedback a xpecial_girl@hotmail.com ! Y para finiquitar (si, se que estoy hartando), gracias Cuits por hacer posible que Back to Titanic se publicara. T.Q.M.