MENDOZA.- La municipalidad de la
ciudad de Mendoza eligió el lugar menos indicado para realizar una
riesgosa prueba de almacenamiento de pilas usadas: el gimnasio municipal
número uno, donde diariamente concurren cientos de niños.
Y, peor aún, el experimento
fracasó porque no se pudo evitar la fuga de sustancias contaminantes
cerca de una cancha de fútbol, lo que provocó alarma entre
los padres de los niños, aunque no se verificaron casos de afecciones.
La prueba de disposición final
de pilas y baterías usadas se hizo entre 1993 y 1994, durante la
intendencia de quien es hoy gobernador, Roberto Iglesias. Consistió
en invitar a escolares y vecinos a reunir los elementos y entregarlos al
municipio, que ordenó construir bloques de hormigón en cuyo
interior se colocaron bolsas de plástico que contenían las
pilas y baterías agotadas. Esos bloques, finalmente, fueron utilizados
como baldosas en el piso de un gimnasio.
El trabajo nunca fue avalado ni
monitoreado por ningún organismo oficial ni ambiental. Sin embargo,
ninguno de los funcionarios de la administración de Iglesias imaginó
que siete años después los bloques de hormigón se
quebrarían y permitirían filtraciones de sustancias con un
alto grado de toxicidad que, además, pueden llegar a poner en riesgo
la salud de las personas.
El actual intendente de la ciudad
y ex diputado nacional, Raúl Vicchi, aseguró que "hace un
año se hizo un monitoreo de esos elementos y no se encontró
ningún indicio de escape ni de contaminación".
Jorge Vega, uno de los padres que
descubrió el derrame, dijo a LA NACION que "hace tiempo que el municipio
sabía que estaba ocurriendo este derrame porque desde el gimnasio
se enviaron cuatro notas a la intendencia para que solucionaran el problema
y no hicieron nada".
Y recordó: "El sábado,
durante un torneo de fútbol, vi que varios de esos bloques hexagonales
tenían el aspecto de haber reventado, y muchos otros estaban hinchados,
como a punto de explotar".
Señaló que las pilas
sólo estaban cubiertas por una pequeña capa de diez centímetros
de hormigón y la mayoría estaba oxidada porque había
tomado contacto con el agua. "