SOBRE
EL POEMA
Julio
Patrociñio
Cejas
Hay
quienes
le arrancan
besos
al poema
lo visten
de blanco
y le puntillan
con flores
la solapa.
Otros
lo abruman
con multicolores
ramas
lo masturban
con silencio
y lo dejan
sin peso
para el
vuelo.
-Pocos
se interesan
por la
naturaleza
de su
sangre-
Los oportunistas
le hacen
cuchas
en la
espalda
y los
nostalgicos
se multiplican
en la
metafora
valiente
del oro
de su
otoño.
Yo...
solo dejo
manifestar
la gente
y necesariamente
canta
el pajaro.-