Hoja
de
papel
en
blanco.
Pálida,
sin
emoción.
Fría
como
la
nieve
recién
caída.
Ausencia
del
soplo
creador.
Creatividad
del
poeta
en
el
punto
cero.
Pluma
nerviosa.
Mil
posibilidades,
ninguna
adecuada.
Camino
tortuoso.
Cruce
de
ideas.
Escribe
lo
que
le
viene
a
la
mente.
Sin
sentido.
Arruga
el
papel.
Más
un
intento.
Falta
de
concentración.
Gotas
de
sudor
denuncian
cansancio
mental.
Cierra
el
cuaderno.
¡Sin
inspiración!
(Traducción
de
Rosimeire
Leal
da
Motta)