Econ. Rosa
E. Barrios B.
La Gestión Ambiental como Estrategia del
Desarrollo Endógeno en el Estado
Trujillo.
Estado del Arte
Es el conjunto de diligencias
conducentes al manejo del sistema ambiental. Dicho de otro modo e incluyendo el
concepto de desarrollo sostenible, es la estrategia mediante la cual se
organizan las actividades antrópicas que afectan al ambiente, con el fin de
lograr una adecuada calidad de vida, previniendo o mitigando los problemas
ambientales.
La gestión ambiental responde
al "como hay que hacer" para conseguir lo planteado por el desarrollo
sostenible, es decir, para conseguir un equilibrio adecuado para el desarrollo
económico, crecimiento de la población, uso racional de los recursos y
protección y conservación del ambiente.
La gestión ambiental abarca un
concepto integrador superior al del manejo ambiental: de esta forma no solo
están las acciones a ejecutarse por la parte operativa, sino también las
directrices, lineamientos y políticas formuladas desde los entes rectores, que
terminan mediando la implementación.
Las áreas normativas y legales que involucran la
Gestión Ambiental son:
1.
La Política
Ambiental: Relacionada con la dirección pública y/o privada de los asuntos
ambientales internacionales, regionales, nacionales y locales.
2.
Ordenación del
Territorio: Entendida como la distribución de los usos del territorio de
acuerdo con sus características.
Ordenamiento Territorial El Ordenamiento Territorial
es una normativa, con fuerza de ley, que regula el uso del territorio, definiendo
los usos posibles para las diversas áreas en que se ha dividido el territorio,
ya sea: el país como un todo, o una división administrativa del mismo.
Existe
confusión terminológica, aunque en general, se reserva el término Ordenamiento
Territorial para definir la normativa; mientras que el proceso y la técnica
para llegar a dicha normativa, se conocen como Ordenación del Territorio.
El ordenamiento territorial orientado a un área
urbanizada o en proceso de urbanización, se puede denominar ordenamiento
urbano.
El
Ordenamiento Territorial se define como un instrumento que forma parte de la
política de estado sobre el Desarrollo Sostenible. Es un proceso político, en
la medida que involucra la toma de decisiones concertadas de los actores
sociales, económicos, políticos y técnicos, para la ocupación ordenada y uso
sostenible del territorio.
Asimismo,
es un proceso técnico administrativo porque orienta la regulación y promoción
de la localización y desarrollo de los asentamientos humanos, de las actividades
económicas, sociales y el desarrollo físico espacial, considerando criterios ambientales,
económicos, socioculturales, institucionales y geopolíticos, a fin de hacer
posible el desarrollo integral de la persona como garantía para una adecuada
calidad de vida.
3.
Evaluación del
Impacto Ambiental: Conjunto de acciones que permiten establecer los efectos de
proyectos, planes o programas sobre el medio ambiente y elaborar medidas
correctivas, compensatorias y protectoras de los potenciales efectos adversos. Se
llama evaluación de impacto ambiental o estudio de impacto ambiental (EIA) al
análisis, previo a su ejecución, de las posibles consecuencias de un proyecto
sobre la salud ambiental, la integridad de los ecosistemas y la calidad de los
servicios ambientales que estos están en condiciones de proporcionar.
La EIA se ha vuelto preceptiva
en muchas legislaciones. Las consecuencias de una evaluación negativa pueden
ser diversas según la legislación y según el rigor con que ésta se aplique,
yendo desde la paralización definitiva del proyecto hasta su ignorancia
completa. El concepto apareció primero en la legislación de Estados Unidos y se
ha ido extendiendo después a la de otros países.
La Unión Europea la introdujo
en su legislación en 1985, habiendo sufrido la normativa enmiendas en varias
ocasiones posteriores. El EIA se refiere siempre a un proyecto específico, ya
definido en sus particulares tales como: tipo de obra, materiales a ser usados,
procedimientos constructivos, trabajos de mantenimiento en la fase operativa,
tecnologías utilizadas, insumos, etc. El EIA es esencialmente un instrumento
del gestor de un proyecto determinado.
4.
Instrumentos de
la evaluación del impacto ambiental El estudio de impacto ambiental es un
instrumento importante para la evaluación del impacto ambiental de una
intervención. Es un estudio técnico, objetivo, de carácter pluri e
interdisciplinario, que se realiza para predecir los impactos ambientales que
pueden derivarse de la ejecución de un proyecto, actividad o decisión política
permitiendo la toma de decisiones sobre la viabilidad ambiental del mismo.
Constituye el documento básico para el proceso de Evaluación del Impacto
Ambiental. El estudio del impacto ambiental puede hacerse en varias etapas, en
paralelo con las etapas de la intervención que se pretende evaluar.
Para estos efectos debe
entenderse como intervención no solo una obra, como un puente o una carretera,
sino que también, es una intervención que puede tener impacto en el ambiente,
la creación de una normativa o una modificación de una normativa existente. Por
ejemplo, el incremento del impuesto a la importación de materia prima para
fabricación de plásticos puede inducir al uso de recipientes reciclables.
Cada intervención propuesta se
analizada en función de los posibles impactos ambientales. Asimismo se analizan,
en función de la etapa en que se encuentra en el ciclo del proyecto, las
posibles alternativas a la alternativa planteada. Entre las alternativas
analizadas se considera la alternativa de Proyecto cero.
5.
Contaminación:
Estudio, control, y tratamiento de los efectos provocados por la adición de
sustancias y formas de energía al medio ambiente. La contaminación es la
introducción en un medio cualquiera de un contaminante, es decir, la
introducción de cualquier sustancia o forma de energía con potencial para
provocar daños, irreversibles o no, en el medio inicial. Se denomina
contaminación ambiental a la presencia en el ambiente de cualquier agente
(físico, químico o biológico) o bien de una combinación de varios agentes en
lugares, formas y concentraciones tales que sean o puedan ser nocivos para la
salud, la seguridad o para el bienestar de la población, o bien, que puedan ser
perjudiciales para la vida vegetal o animal, o impidan el uso normal de las
propiedades y lugares de recreación y goce de los mismos.
La contaminación ambiental es
también la incorporación a los cuerpos receptores de sustancias sólidas,
liquidas o gaseosas, o mezclas de ellas, siempre que alteren desfavorablemente
las condiciones naturales del mismo, o que puedan afectar la salud, la higiene
o el bienestar del público.
6.
Vida Silvestre:
Estudio y conservación de los seres vivos en su medio y de sus relaciones, con
el objeto de conservar la biodiversidad.
7.
Educación
Ambiental: Cambio de las actitudes del hombre frente a su medio biofísico, y
hacia una mejor comprensión y solución de los problemas ambientales.
8.
Interrelación de
los factores bióticos, estéticos y culturales sobre el medio ambiente
.
AGENDA 21
La primera iniciativa de las Naciones Unidas acerca
del planteamiento de cuestiones ambiéntales, si bien de carácter reducido y
escasa trascendencia, tiene lugar ya en 1949. Sin embargo no serà hasta finales
de la década de los sesenta por iniciativa sueca y con el aliento de la Conferencia
Internacional sobre la Conservación y utilización de a Biosfera (UNESCO), Paris,
1968), se decide convocar en el seno de la Asamblea General de la Organizaciones
Unidas en 1972, una Conferencia sobre Medio Ambiente Humano, que se popularizó
con el lema “Una sola Tierra”. La llamada Conferencia de Estocolmo, fue
celebrada en junio de 1972, a ella asistieron representantes de 113 estados, y
cerca de 400 Organizaciones no gubernamentales, reunidos en un “Foro del Medio
Ambiente” paralelo, presentándose estadísticas alarmantes de contaminación
diversas y
degradación de ecosistemas. Como consecuencia directa de este evento
internacional se cuenta con:
1-
La Declaración
de Estocolmo que consta de 26 principios.
2-
Un plan de
acción para el Medio Humano con 109 recomendaciones para los estados.
3-
El
establecimiento del Programa de las Naciones unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA).
Desde el punto de vista de las asociaciones para la
protección de la naturaleza, la Conferencia de Estocolmo tuvo un efecto
positivo, por lo que supuso este encuentro de llamada de atención a la opinión
publica sobre la problemática ambiental y las organizaciones de diversa
índole que trabajan en ello.
Con posterioridad a la celebración de la Conferencia
de Estocolmo, fueron múltiples las conferencias monográficas, dedicadas a
profundizar sobre diferentes aspectos del medio ambiente humano (Población,
alimentación, Asentamientos humanos, agua, desertificación, energías nuevas y
renovables, clima), celebradas bajo el auspicio de las Naciones Unidas.
Por otra parte, en 1980 se publica la estrategia
Mundial para la Conservación, subtitulada La Conservación de los Recursos Vivos
para el logro un Desarrollo Sostenible, en la que se afirma que el desarrolló
es una condición indispensable para la conservación, haciéndose especial hincapié
en el mensaje novedoso de la interdependencia entre ambos conceptos y
acuñándose el término Desarrollo Sostenible.
Alentada por este nuevo espíritu, la Asamblea General
de Naciones Unidas resuelve en 1983 crear una comisión independiente (comisión
Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo (CMMAD), con objeto de analizar
conjuntamente el medio ambiente y el desarrollo a nivel mundial y buscar
estrategias para buscar un desarrollo sostenible que superase la anterior
disyuntiva e incomprensión. Esta comenzó a trabajar bajo la presidencia de Gro
Harlem Brundtland en 1984 y concluyo su tarea en 1987, cuando presentó ante la Asamblea
las conclusiones en el llamado Informe Brundtland, denominado
Nuestro Futuro Común (Declaración de Tokio, CMMAD,
1987).
En 1991 se publica en Gland, Suiza el Informe Cuidar
la Tierra, estrategia para el Futuro de la Vida (UICN/PNUMA/WWF), de gran
trascendencia internacional y muy valiosa en cuanto a la definición de
actuaciones e instrumentos concretos hacia un desarrollo sostenible.
Sistemas de Gestión Ambiental
Las
organizaciones de todo tipo están cada vez más preocupadas por lograr y demostrar
un sólido desempeño ambiental controlando el impacto de sus actividades,
productos o servicios sobre el medio ambiente, teniendo en cuenta su política y
objetivos ambientales. Hacen esto en el contexto de una legislación cada vez
más estricta, del desarrollo de políticas económicas y otras medidas para
alentar la protección ambiental y un crecimiento generalizado de la
preocupación de las partes interesadas respecto a los temas ambientales,
incluyendo el desarrollo sostenible.
Muchas
organizaciones han emprendido "revisiones" o "auditorias"
ambientales para evaluar su desempeño ambiental. Esas "revisiones" y
"auditorias" por sí mismas, pueden no ser suficientes para
proporcionar a una organización la seguridad de que su desempeño no sólo
satisface los requisitos legales y de su política, sino que además seguirá
haciéndolo. Para ser efectivas, ellas necesitan ser conducidas dentro de un
sistema de gestión estructurado e integrado con la actividad de gestión global.
Las
normas sobre gestión ambiental de la serie NC-ISO 14000 están destinadas a
proporcionar a las organizaciones los elementos de un sistema de gestión ambiental
(SGA) efectivo, que puede ser integrado con otros requisitos de gestión, para
ayudar a las organizaciones a alcanzar sus metas ambientales y económicas (ISO
9000, OSHA 18000). Estas normas, como otras normas similares, no deben ser
usadas para crear barreras comerciales no arancelarias, o para incrementar o
cambiar las obligaciones legales de una organización.
La
norma NC - ISO 14001 especifica los requisitos de un sistema de gestión ambiental
de este tipo. Ha sido redactada para ser aplicable a todos los tipos y tamaños
de organizaciones y para adaptarse a diversas condiciones geográficas,
culturales y sociales. El éxito del sistema depende del compromiso de todos los
niveles y funciones, especialmente la más alta dirección. Un sistema de este
tipo permite a una organización establecer y evaluar los procedimientos para
declarar una política y objetivos ambientales, alcanzar la conformidad con
ellos y demostrar la conformidad a otros.
El
objetivo general de esta norma es apoyar la protección ambiental y la
prevención de la contaminación en equilibrio con las necesidades socio-económicas.
Se deberá tener en cuenta que muchos de los requisitos pueden ser aplicados
simultáneamente o reconsiderados en cualquier momento.
Existe
una importante diferencia entre esta especificación que describe los requisitos
para certificación/registro y/o la autodeclaración del sistema de gestión
ambiental de una organización, y una directriz no certificable destinada a
brindar asistencia genérica a una organización para implantar o mejorar un
sistema de gestión ambiental. La gestión ambiental abarca un amplio ámbito de
temas, incluyendo aquellas con implicaciones estratégicas y competitivas. La
demostración de que la norma se ha implantado con éxito puede ser empleada por
una organización para asegurar a las partes interesadas que ella ha establecido
un sistema de gestión ambiental apropiado.
Las
directrices sobre las técnicas de apoyo a la gestión ambiental estarán
contenidas en otras normas. Se deberá notar que esta norma no establece
requisitos absolutos para el desempeño ambientales más allá del compromiso, en
la política, de cumplir con la legislación y las regulaciones y con el
mejoramiento continuo. Por tanto, dos organizaciones que realicen actividades
similares pero que tienen diferentes desempeños ambientales, pueden ambas
cumplir con sus requisitos.
La adopción e implantación de un conjunto de técnicas
de gestión ambiental de una manera sistemática, puede contribuir a optimizar
los resultados para todas las partes interesadas. Sin embargo, la adopción de
esta norma no garantiza por si misma resultados ambientales óptimos.
Para
lograr objetivos ambientales, el sistema de gestión ambiental alentará a las
organizaciones para que consideren la implantación de la mejor tecnología
disponible donde ello sea apropiado y económicamente viable. La Gestión
Ambiental es un proceso que está orientado a resolver, mitigar y/o prevenir los
problemas de carácter ambiental con el propósito de lograr un Desarrollo
Sostenible entendido este como aquel que le permite al hombre el
desenvolvimiento de sus potencialidades, elucidado del patrimonio biofísico y
cultural, garantizando así su permanencia en el tiempo y en el espacio.
Es
un concepto integrador superior al del manejo ambiental, de esa forma no
solo están las acciones a ejecutarse por la parte operativa, sino también las
directrices, lineamientos y políticas formuladas desde los entes rectores que
terminan mediando la implementación de las medidas tomadas. La GA responde al
“como hay que hacer” para conseguir lo planteado por el Desarrollo Sostenible. Es decir conseguir un equilibrio adecuado
para el desarrolló económico, crecimiento de la población, uso racional de los recursos,
y protección y conservación del ambiente
DESARROLLO ENDÓGENO Núcleos y Desarrollo Endógeno
Introducción
La
ausencia de un tratamiento integral de la dimensión regional dentro de las
políticas nacionales de desarrollo, ha originado, a lo largo de las últimas
décadas, arreglos territoriales que no responden, necesariamente, al interés
colectivo o a las necesidades de desarrollo de un área determinada y, mucho
menos, a las necesidades de desarrollo del país.
El
problema actual, planteado en términos del desarrollo regional, se ha expresado
en desequilibrios territoriales que se concretan en un patrón concentrado de
ocupación del territorio, conforme al cual una porción muy pequeña del ámbito
nacional, es decir, la franja norte costera, concentra un elevado porcentaje de
la población, del empleo manufacturero, del producto industrial no petrolero,
de los establecimientos comerciales y de las actividades bancarias. En
contraste, el resto del territorio -prácticamente vacío- concentra casi la
totalidad del potencial forestal, de los crudos pesados y de los recursos
hídricos, y la mitad de los suelos con vocación agrícola, a pesar de lo cual se
encuentra rezagado en cuanto al desarrollo y aprovechamiento de tales recursos.
Ante
esta realidad, la nueva estrategia territorial está dirigida a promover, por la
vía de la descentralización desconcentrada, un desarrollo humano sostenible, es
decir, un mejoramiento de la distribución territorial del ingreso, sobre la
base del aprovechamiento de las potencialidades de cada región, que se exprese
espacialmente en una ocupación racional, armónica y eficiente del territorio,
para lograr una distribución equilibrada de las actividades productivas, las
inversiones y la población.
Esa
nueva estrategia territorial para la descentralización desconcentrada se apoya
en tres elementos:
Ø
Las fachadas de
integración, Amazónica, Andina y Caribeña, que permitirán favorecer tanto el
desarrollo de las regiones fronterizas, como la comunicación con los países
vecinos a través de la integración de los grandes ejes fluviales y el
transporte ferroviario y terrestre.
Ø
Los tres ejes de
desarrollo, Occidental, Orinoco-Apure y Oriental, que conforman las regiones
principales cuyos recursos serán dirigidos a la ejecución de obras de
infraestructura y al mejoramiento de los servicios públicos en los centros
poblados ubicados a lo largo de cada uno, a los efectos de generar condiciones
favorables a la inversión privada.
Ø
La dinámica
regional, que privilegiará las actividades productivas de acuerdo a la vocación
y potencial propios de cada región, tomando en consideración los sectores
definidos como dinamizadores, es decir, pequeña y mediana industria,
agricultura y agroindustria, minería, petróleo y petroquímica, turismo e
infraestructura y servicios.
Consecuentemente,
en el marco del Plan Nacional de Desarrollo Regional 2001-2007, como parte de
la estrategia territorial y dentro de esa dinámica regional, se incorporan las
estrategias y propuestas identificadas en cada una de las seis regiones del
país, a saber, Central, Centro Occidental, Occidental, Oriental, Los Llanos y
Guayana, así como el desarrollo de Zonas Especiales de Desarrollo (ZEDES) y el
proyecto PAISSARAO.
La
filosofía implícita en la idea de región abarca el concepto de áreas de tratamiento
diferenciado en función de objetivos territoriales específicos como el
aprovechamiento de recursos naturales para la expansión productiva y la
generación de empleo con fines desconcentradores, lo cual implica inversiones
en infraestructura, apoyo a la producción y facilidades impositivas, entre
otros. El programa de Zonas Especiales
surge como un instrumento para impulsar el desarrollo socioeconómico de algunas
áreas cuyas características físico-naturales, geopolíticas, potencialidades,
condiciones de habitabilidad, ámbito de influencia dentro de los ejes de
desarrollo delimitados estratégicamente, requieren de un mínimo esfuerzo
dirigido y planificado en pro de los objetivos planteados.
Por
su parte, el proyecto "Pueblos Agroindustriales Sostenibles-PAÍS", dirigido
a alcanzar el desarrollo rural integrado, se formula como instrumento de la
política territorial para apoyar los ejes de desconcentración y se organiza a
través de dos conjuntos articulados:
a) Asentamientos (Sistema de Asociaciones Rurales
Auto-Organizadas- SARAO)
b) Producción de tres tipos de rubros agroindustriales
(rubros bandera, rubros estratégicos y
rubros complementarios).
Igualmente,
los tres ejes de desconcentración, a saber, Occidental, Oriental y Orinoco-
Apure, tienen como propósito dar lugar a una nueva ordenación del territorio a
través de la difusión de la actividad productiva en sus zonas más idóneas, para
alojar un mayor volumen de población, a la cual se garantice unas condiciones
de vida dignas. Paralelamente, dentro de la estrategia, se propenderá a la
consolidación sustentable del eje centro norte costero.
Actualmente,
dentro del marco de la estrategia territorial de descentralización
desconcentrada, que pretende reducir los desequilibrios entre regiones e
impulsar la redistribución de la población y actividades sobre el territorio,
se están buscando diferentes opciones que permitan adelantar procesos
integrales de desarrollo local y territorial basados, precisamente, en el
aprovechamiento de las potencialidades y recursos locales.
Desarrollo Endógeno
Durante el último medio siglo, el país ha avanzado
dentro de una economía que se ha caracterizado por ser monoproductora, rentista
y petrolera, donde el sector petrolero ha tenido un peso muy fuerte en
comparación con el resto de los sectores y la producción de bienes y servicios
no ha satisfecho los requerimientos de la población. Resulta, entonces, una
economía no petrolera ahogada por la economía petrolera, altamente
informatizada, con poca capacidad exportadora y alta presencia de actividades
de servicios, cuyas empresas se localizan en función del consumo interno y no
de los recursos, con excepción de las empresas básicas. Ante esa situación, se
requiere la instrumentación de una política fundamentada en un modelo
productivo intermedio que articule la acción de comunidades organizadas en
unidades productivas con los agentes dinamizadores para conformar núcleos de
desarrollo endógeno adecuadamente ubicados en el territorio.
Según Sergio Boisier, los núcleos de desarrollo endógeno son "iniciativas productivas
que emergen del interior de un territorio, sector económico o empresa, para
aprovechar las capacidades, potencialidades y habilidades propias, con el fin
de desarrollar proyectos económicos, sociales, ambientales, territoriales y
tecnológicos, que permitan edificar una economía más humana, para una nueva
vida económica del país". En otras palabras, el desarrollo de un
territorio debe ser el resultado de esfuerzos endógenos.
Para Vásquez Barquero, "el desarrollo endógeno
puede entenderse como un proceso de crecimiento económico y cambio estructural
por la comunidad local, utilizando el potencial de desarrollo que conduce a la
mejora del nivel de vida de la población".El desarrollo endógeno es,
entonces, un proceso en donde lo social se integra con lo económico, dentro del
cual se pueden identificar, al menos, tres dimensiones:
Económica:
caracterizada por un sistema específico de producción que permite a los
empresarios locales usar eficientemente los factores productivos y alcanzar los
niveles de productividad que les permiten ser competitivos en los mercados. Sociocultural:
donde los actores económicos y sociales se integran con las instituciones
locales formando un sistema denso de relaciones que incorporan los valores de
la sociedad en el proceso de desarrollo.
Política: que se instrumenta mediante las iniciativas
locales y permite crear un entorno local que estimula la producción y favorece
el desarrollo sostenible. El desarrollo endógeno, como propone la teoría
territorial del desarrollo, es, además, una interpretación orientada a la
acción, que permite a las comunidades locales y regionales enfrentar los retos
que presenta el aumento de la competitividad y abordar los problemas que
presente la reestructuración productiva, utilizando el potencial de desarrollo
existente en el territorio.
La política de desarrollo endógeno tiene una gestión
descentralizada que se hace operativa, a través de las organizaciones
intermediarias que prestan servicios reales y financieros a las empresas y
organizaciones. No se trata de facilitar fondos a las empresas, sino de dotar a
los sistemas productivos de los servicios que las empresas demandan, para
mejorar su competitividad en los mercados, y a la sociedad con los medios que
favorezcan una mejor calidad de vida.
Paralelamente,
el desarrollo endógeno, como lo define el Instituto Latinoamericano y del
Caribe de Planificación Económica y Social, ILPES, hace referencia principalmente
a cuatro planos:
El político, que se caracteriza por una creciente
capacidad para tomar decisiones relevantes a las opciones de desarrollo territorial.
El económico, que hace referencia a la apropiación y
reinversión de parte del excedente a fin de diversificar la economía del territorio.
El científico-tecnológico, es decir, la capacidad interna
del sistema para generar sus propios cambios e impulsos tecnológicos.
El cultural, como una suerte de matriz generadora de
la identidad socio territorial, pues es imposible concebir los nuevos espacios
de desarrollo territorial si no existe una identidad de la sociedad con su región.
En
su trabajo acerca de las teorías dominantes sobre crecimiento regional en Europa,
Cuadrado Roura señala, particularmente en cuanto a la Teoría del Desarrollo
Endógeno y Desarrollo desde abajo- que, entre sus principales estrategias, esa
teoría plantea aprovechar y explotar el propio potencial de crecimiento y la
descentralización de las políticas regionales (políticas locales), mediante las
siguientes acciones:
a) Apoyo a las iniciativas empresariales locales (PYMES)
b) Incentivos (fiscales, monetarios y, sobre todo,
administrativos-políticos)
c)
Incentivos
reales (terrenos, servicios a la empresa, infraestructuras locales) a la
creación de empleos.
d) Formación de profesionales: aumento del gasto en
educación
e) Difusión de nuevas tecnologías. A través de los
núcleos, el desarrollo se realizará desde adentro y por dentro y el ser humano
estará en equilibrio con los otros seres vivos; adicionalmente, contribuirán a
reivindicar nuestra independencia y reafirmar nuestra soberanía
Gerencia
y gerente Crosby (1988) define a la gerencia como "el arte de hacer
que las cosas ocurran". Por su parte Krygier (1988) la define como un
cuerpo de conocimientos aplicables a la dirección efectiva de una organización.
En la actualidad, existe consenso, entre muchos autores, al señalar que el
término gerencia se puede definir como un proceso que implica la coordinación
de todos los recursos disponibles en una organización (humanos, físicos, tecnológicos,
financieros), para que a través de los procesos de: planificación,
organización, dirección y control se logren objetivos previamente establecidos.
De
esta manera se puede distinguir tres aspectos claves al definir la gerencia
como proceso: en primer lugar, la coordinación de recursos de la organización;
segundo la ejecución de funciones gerenciales o también llamadas
administrativas como medio de lograr la coordinación y, tercero, establecer el
propósito del proceso gerencial; es decir el dónde queremos llegar o que es lo
que deseamos lograr. Antes de seguir adelante es necesario saber por qué y
cuándo es necesaria la gerencia, qué hace y cómo lo hace.
La
gerencia es responsable del éxito o fracaso de una empresa, es indispensable
para dirigir los asuntos de la misma. Siempre que exista un grupo de individuos
que persigan un objetivo, se hace necesario, para el grupo, trabajar unidos a
fin de lograr el mismo. Por otra parte los integrantes del grupo deben
subordinar, hasta cierto punto, sus deseos individuales para alcanzar las metas
del grupo, y la gerencia debe proveer liderazgo para la acción del grupo. Al
analizar las funciones gerenciales encontramos la respuesta al qué hace la
gerencia. Cuando estudiamos la gerencia como una disciplina académica, es
necesario considerarla como un proceso el cual puede ser descrito y analizado
en términos de varias funciones fundamentales.
En
ese sentido Sisk y Sverdlik (1976) señalan que al describir y estudiar cada
función del proceso separadamente, podría parecer que el proceso gerencial es
una serie de funciones separadas, cada una de ellas ajustadas y encajadas en un
compartimiento aparte, sin embargo esto no es así, aunque el proceso, para que
pueda ser bien entendido, debe ser subdividido, y cada parte que lo compone
discutida separadamente en la práctica, un gerente puede (y de hecho lo hace
con frecuencia) ejecutar simultáneamente, o al menos en forma continuada, todas
o algunas de las cuatro funciones: planeamiento, organización, dirección y
control. Cuando la gerencia es vista como
un proceso la planificación es la primera función que se ejecuta. Una vez que
los objetivos han sido determinados, los medios necesarios par lograr esos
objetivos son presentados como planes. Estos planes determinan el curso de la
organización y proveen una base para estimar el grado de éxito probable en el
logro de los objetivos.
Para
poder llevar a la práctica y ejecutar los planes, una vez que éstos han sido preparados,
es necesario crear una organización la cual señale una estructura de funciones
y una división del trabajo. Es función de la gerencia determinar el tipo de
organización requerido para llevar adelante la realización de los planes
elaborados.
La
clase de organización que se haya establecido determina, en gran medida, el que
los planes sean apropiada e integralmente ejecutados. La tercera función
gerencial, es la dirección considerada como una actividad que tiene que ver con
los factores humanos de la organización la cual envuelve los conceptos de:
liderazgo, toma de decisiones, motivación y comunicación.
La
última fase del proceso gerencia es el control, la cual tiene como propósito
inmediato medir, cualitativamente y cuantitativamente, la ejecución en relación
con los patrones de actuación, y como resultado de esta comparación, determinar
si es necesario tomar acciones correctivas que encaucen la ejecución en línea con
las normas establecidas.
Diferencias entre administración tradicional y
gerencia moderna.
El las diferencias señaladas por Fermín y Rubino
(1997): ADMINISTRACIÓN TRADICIONAL GERENCIA MODERNA, viene
del latín "AD" a y "MINISTRARE" servicio (a servicio de)
Viene del latín "GENERE" que significa dirigir. Se identifica
con organizaciones que efectúan actividades de: planificación, organización,
dirección y control. Para el uso eficaz de los recursos humanos, físicos,
financieros y tecnológicos. Para el uso eficiente de los mismos recursos.
Con
la finalidad de lograr objetivos comúnmente relacionados con beneficios sociales.
Con la finalidad de lograr objetivos económicos y generar beneficios sociales. Esta
ligada al concepto de eficacia. Esta ligada a conceptos como: eficiencia,
efectividad, productividad, excelencia, competitividad, calidad. El trabajo
gerencial
Chung
y Megginson (1981) señalan que hay dos maneras de analizar el trabajo gerencial,
desde dos puntos de vista.
(a) personales: distribuir su tiempo, desarrollar su propia
carrera, manejar sus asuntos;
(b) de interacción: son llamadas también directivas y se
agrupan en: directivas (gerente, enlace, líder), informacionales (monitor,
diseminador, portavoz) y, decisionales (asignador de recursos, solucionador de
problemas y conflictos, negociador, tomador de decisiones);
(c) actividades administrativas: procesamiento de papeles
y documentos, evaluación de políticas y procedimientos y la preparación y administración
del presupuesto;
(d) técnicas: envuelven el uso de herramientas y la
ejecución de habilidades técnicas para la solución de problemas.
El gerente Ditcher (1988), señala que el término
gerente es un eufemismo para designar el acto de guiar a los demás, lograr que
las cosas se hagan, dar y ejecutar órdenes. Por su parte Alvarado (1990) señala
que el gerente existe para ejecutar el objetivo o misión de la organización. A
pesar de que esta misión varía según las características del contexto donde
actúe existen seis responsabilidades básicas que constituyen la esencia de su
acción a saber:
(1) incrementar el estado de la tecnología de la
organización;
(2) perpetuar la organización;
(3) darle dirección a la organización;
(4) incrementar la productividad;
(5) satisfacer a los empleados;
(6) contribuir con la comunidad.
Es
por esto que el ente dinamizador del proceso hasta ahora descrito, es al que
comúnmente llamamos gerente.
De
allí que podamos afirmar que la gerencia es un proceso y el gerente es un
individuo que realiza acciones inherentes a ese proceso. Se conoce como
gerentes a aquellas personas en una organización que cumplen su tarea,
primordialmente, dirigiendo el trabajo de otros y que realizan algunas o todas
las funciones antes mencionadas.
Habilidades de un gerente
Autores
como, García y Martín (1980), Hersey y Blanchard (1977), Terry y Franklin
(1986), coinciden en señalar que se necesitan tres tipos de habilidades para
desarrollar efectivamente el trabajo gerencial. Estas habilidades son:
Alvarado
(1990) señala que la combinación apropiada de las tres habilidades descritas
anteriormente varía a medida que un individuo avanza en la organización, desde
el nivel de gerencia a los altos puestos gerenciales.
Mientras que en los niveles bajos de gerencia se
requerirá de mayores conocimientos técnicos que en los niveles medio y alto, el
requerimiento de habilidades conceptuales variará en relación inversa a los
conocimientos técnicos, es decir, su necesidad aumentará a medida que se
ascienda en la escala jerárquica.
Las
funciones del gerente Fermín y Rubino (1997), destacan por lo menos tres grupos
de funciones que son esenciales para un efectivo trabajo gerencial:
En
consecuencia, efectividad de una organización depende directamente de la eficacia
y la eficiencia con que el gerente ejecute sus funciones así como también de su
habilidad para manejar a las personas que conforman su grupo de trabajo,
generalmente con aptitudes, actitudes y necesidades diferentes, y guiarlas por
el camino que conduzca hacia la efectividad de la organización.
Un
gerente efectivo es aquel que:
Ø
Comparte con sus
colaboradores los objetivos y prioridades de su departamento y de la
organización.
Ø
Utiliza el
consenso para llegar a acuerdos con sus colaboradores.
Ø
Estimula la
participación de sus colaboradores en la planificación, toma de decisiones y
solución de problemas.
Ø
Se preocupa por
mejorar continuamente la comunicación.
Ø
Busca medios
para que los colaboradores se comprometan, de manera voluntaria, con el logro
de los objetivos de la organización.
Ø
Analiza y
evalúa, conjuntamente con sus colaboradores, los logros alcanzados, las causas
de las desviaciones y las posibles medidas correctivas.
Ø
Enlaza logros
con recompensas de una manera justa y objetiva.
Ø
Facilita el
trabajo de sus colaboradores y, más que ejercer control, les presta el apoyo
necesario para que puedan realizar eficientemente sus tareas.
Ø
Delega, tanto las
funciones como el poder para tomar decisiones, dando suficiente autonomía de
acción a sus colaboradores.
Ø
Cuando se
presentan conflictos, los afronta para resolverlos no para buscar culpables.
Ø
Considera los
errores, propios y ajenos, como una oportunidad para aprender y mejorar.
Finalmente
cuando se habla del gerente, se define como un individuo capaz de orientar,
dirigir, tomar decisiones y lograr objetivos; de él depende su éxito personal,
el de la organización y el del grupo que esta dirigiendo.
De allí
que resulte necesario que además de una formación gerencial, el individuo que
actúe como gerente, tenga un patrón de criterios y una filosofía clara de la
administración, de la concepción del hombre y una ideología del trabajo, que le
permitan ganar apoyo efectivo y partidarios comprometidos con una misión cuyo
significado y trascendencia merece entrega (Alvarado, 1990).
Deben
tener dentro y para ellos mismos, la capacidad de producir y administrar
conocimiento y capitalizar experiencias relevantes que les permitan elaborar
sus proyectos.
BIBLIOGRAFÍA
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