Autor: Economista Rosa Barrios
PROPUESTA INTEGRADORA DE
Contextualización del Objeto de Estudio
A inicios de la década del setenta, con relación a la situación ambiental, el aumento de la población mundial, además de los derrames de petróleo en los océanos y de las emisiones de dióxido de carbono, constituían las principales amenazas al bienestar del Hombre. Al inicio de la década siguiente la percepción de los problemas se amplía, ya se discutía el efecto invernadero, la contaminación de los océanos, la deforestación, la pérdida de la biodiversidad y la lluvia ácida.
A finales de la misma década, otros factores eran incorporados como amenazas no sólo para el Hombre, sino también para el Planeta. Entre ellos se destacaban: el agravamiento de los cambios climáticos globales, la reducción de la capa de ozono, los residuos tóxicos, la pérdida de hábitats, la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, la disponibilidad de agua dulce, la intensificación de la degradación ambiental de los países en desarrollo, el desperdicio de energía, las pérdidas de suelo y la desertificación, la marginalización.
Los esfuerzos por percibir y entender los problemas ambientales hizo que el Hombre también entendiese cuál es el tipo de relación entre él y la naturaleza que determinará los problemas ambientales, su intensidad y calidad. Al admitirse que toda actividad humana, económica y sociocultural tiene lugar en un contexto biofísico y que interfiere en él, hace necesario transformar la calidad e intensidad de esas relaciones.
A nivel internacional la primera iniciativa
de las Naciones Unidas acerca del planteamiento de cuestiones ambientales, si
bien de carácter reducido y escasa trascendencia, tiene lugar ya en 1949. Sin embargo no será
hasta finales de la década de los
sesenta por iniciativa sueca y con el aliento de
La llamada Conferencia de Estocolmo, fue
celebrada en junio de
Como consecuencia directa de este evento internacional se cuenta con:
1-
2- Un plan de acción para el Medio Humano con 109 recomendaciones para los estados.
3- El establecimiento del Programa de las Naciones unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Por otra parte, en 1980 se publica la
estrategia Mundial para
Alentada por este nuevo espíritu,
Esta comenzó a trabajar bajo la presidencia de
Gro Harlem Brundtland en 1984 y concluyó su tarea en 1987, cuando
presentó ante
En 1991
se publica en Gland, Suiza el Informe Cuidar
En este
contexto, la gestión ambiental, entendida, de manera amplia como el “ campo que busca equilibrar la demanda de recursos
naturales de
Su principal objetivo es conciliar las actividades humanas y el medio ambiente, a través de instrumentos que estimulen y viabilicen esa tarea, la cual presupone la modificación del comportamiento del Hombre en relación con la naturaleza, debido a la actual situación de degradación de la naturaleza.
El momento actual de la relación entre Hombre y naturaleza y de su percepción, las discusiones en torno a los medios de implementar el desarrollo sustentable se reflejan en las propuestas de políticas y en los conceptos e instrumentos de gestión ambiental y desarrollo, así como en el progreso del dominio de uso de estos instrumentos, tanto a nivel de gobierno, como de empresas.
En este contexto, la gestión ambiental constituye el conjunto de diligencias conducentes al manejo del sistema ambiental. Dicho de otro modo e incluyendo el concepto de desarrollo sostenible, es la estrategia mediante la cual se organizan las actividades antrópicas que afectan al ambiente, con el fin de lograr una adecuada calidad de vida, previniendo o mitigando los problemas ambientales.
La gestión ambiental responde al "cómo hay que hacer" para conseguir
lo planteado por el desarrollo sostenible, es decir, para conseguir un
equilibrio adecuado para el desarrollo económico, crecimiento de la
población, uso racional de los recursos y protección y conservación del
ambiente.
La gestión ambiental abarca un concepto
integrador superior al del manejo ambiental: de esta forma no sólo
están las acciones a ejecutarse por la parte operativa, sino también las
directrices, lineamientos y políticas formuladas desde los entes
rectores, que terminan mediando la implementación.
A partir de las áreas normativas y legales
establecidas se define
Es un
concepto integrador superior al del
manejo ambiental, de esa forma no sólo están las acciones a ejecutarse por la
parte operativa, sino también las directrices, lineamientos y políticas
formuladas desde los entes rectores que
terminan mediando la implementación de las medidas tomadas.
La necesidad de aplicar estos principios legales, normativos y conceptuales a nivel regional y local plantea la creación de un concepto que permita tratar integralmente la problemática del desarrollo, la cual no siempre se encuentra expresamente establecida en las políticas nacionales ni internacionales, situación que ha originado, a lo largo de las últimas décadas, arreglos territoriales que no responden, necesariamente, al interés colectivo o a las necesidades de desarrollo de un área determinada y, mucho menos, a las necesidades de desarrollo de Venezuela.
El problema actual, planteado en términos del desarrollo regional, se ha expresado en desequilibrios territoriales que se concretan en un patrón concentrado de ocupación del territorio, conforme al cual una porción muy pequeña del ámbito nacional, es decir, la franja norte costera, concentra un elevado porcentaje de la población, del empleo manufacturero, del producto industrial no petrolero, de los establecimientos comerciales y de las actividades bancarias.
En contraste, el resto del territorio -prácticamente vacío- concentra casi la totalidad del potencial forestal, de los crudos pesados y de los recursos hídricos, y la mitad de los suelos con vocación agrícola, a pesar de lo cual se encuentra rezagado en cuanto al desarrollo y aprovechamiento de tales recursos.
Ante esta realidad, la nueva estrategia territorial está dirigida a promover, por la vía de la descentralización desconcentrada, un desarrollo humano sostenible, es decir, un mejoramiento de la distribución territorial del ingreso, sobre la base del aprovechamiento de las potencialidades de cada región, que se exprese espacialmente en una ocupación racional, armónica y eficiente del territorio, para lograr una distribución equilibrada de las actividades productivas, las inversiones y la población.
Esa nueva estrategia territorial para la descentralización desconcentrada se apoya en tres elementos: las fachadas de integración, Amazónica, Andina y Caribeña, que permitirán favorecer tanto el desarrollo de las regiones fronterizas, como la comunicación con los países vecinos a través de la integración de los grandes ejes fluviales y el transporte ferroviario y terrestre.
Los tres ejes de desarrollo, Occidental, Orinoco-Apure y Oriental, que conforman las regiones principales cuyos recursos serán dirigidos a la ejecución de obras de infraestructura y al mejoramiento de los servicios públicos en los centros poblados ubicados a lo largo de cada uno, a los efectos de generar condiciones favorables a la inversión privada.
La dinámica regional, que privilegiará las actividades productivas de acuerdo a la vocación y potencial propios de cada región, tomando en consideración los sectores definidos como dinamizadores, es decir, pequeña y mediana industria, agricultura y agroindustria, minería, petróleo y petroquímica, turismo e infraestructura y servicios.
Consecuentemente, en el marco del Plan Nacional de Desarrollo Regional 2001-2007, como parte de la estrategia territorial y dentro de esa dinámica regional, se incorporan las estrategias y propuestas identificadas en cada una de las seis regiones del país, a saber, Central, Centro Occidental, Occidental, Oriental, Los Llanos y Guayana, así como el desarrollo de Zonas Especiales de Desarrollo (ZEDES) y el proyecto PAISSARAO.
La filosofía implícita en la idea de región abarca el concepto de áreas de tratamiento diferenciado en función de objetivos territoriales específicos, como el aprovechamiento de recursos naturales para la expansión productiva y la generación de empleo con fines desconcentradores, lo cual implica inversiones en infraestructura, apoyo a la producción y facilidades impositivas, entre otros.
El programa de Zonas Especiales surge como un instrumento para impulsar el desarrollo socioeconómico de algunas áreas cuyas características físico-naturales, geopolíticas, potencialidades, condiciones de habitabilidad, ámbito de influencia dentro de los ejes de desarrollo delimitados estratégicamente, requieren de un mínimo esfuerzo dirigido y planificado en pro de los objetivos planteados.
Actualmente, dentro del marco de la estrategia territorial de descentralización desconcentrada, que pretende reducir los desequilibrios entre regiones e impulsar la redistribución de la población y actividades sobre el territorio, se están buscando diferentes opciones que permitan adelantar procesos integrales de desarrollo local y territorial basados, precisamente, en el aprovechamiento de las potencialidades y recursos locales.
Ante esa situación, se requiere la instrumentación de una política fundamentada en un modelo productivo intermedio que articule la acción de comunidades organizadas en unidades productivas con los agentes dinamizadores para conformar núcleos de desarrollo endógeno adecuadamente ubicados en el territorio.
Enmarcado en la necesidad de alcanzar un desarrollo endógeno propio de cada región del país se puede señalar que en el Estado Trujillo, esta orientación debe estar encaminada hacia actividades de desarrollo agrícola, agroindustrial y turístico que permitan aprovechar sus condiciones favorables en cuanto a suelos para cultivos y atractivos naturales.
Sin embargo, los indicadores de daño ambiental que maneja el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables a nivel regional en cuanto a daño ecológico, cuencas y afluentes fluviales indican que a nivel regional no existe una política de gestión ambiental que permita garantizar la presencia de aguas suficientes para el desarrollo de estas actividades agrícolas y agroproductivas, así mismo no existe gestión de conservación de los espacios naturales de vegetación, flora y fauna que contribuyen a que este estado sea considerado como un lugar de destino turístico. El deterioro ambiental a nivel de cuencas y ríos es notorio alcanza más del 60% de las aguas naturales disponibles.
De acuerdo a esto se requiere en el Estado
Trujillo desarrollar una gestión ambiental que permita no sólo cumplir con la
directrices normativas y legales pautadas a este nivel, sino que también, las
acciones que se lleven a cabo, se
encuentren enmarcadas en conseguir un
equilibrio adecuado para el desarrollo económico, crecimiento de la
población, uso racional de los recursos y protección y conservación del
ambiente aspectos considerados como desarrollo endógeno.
En función de tales premisas se considera el desarrollo de una investigación que permita responder a las siguientes interrogantes:
¿Cómo gerenciar el contexto ambiental para lograr un desarrollo endógeno en el Estado Trujillo?
¿Qué actividades económicas se desarrollan en las posibles zonas de desarrollo endógeno existentes en el Estado Trujillo?
¿Qué perspectivas de crecimiento poblacional tienen estas zonas con potencialidades para el desarrollo endógeno?
¿Qué
medidas deben implantarse para hacer una distribución racional de los recursos
naturales necesarios para el desarrollo de actividades orientadas hacia el
desarrollo endógeno?
¿Qué acciones de protección y conservación
ambiental deben aplicarse en las zonas destinadas a los núcleos de desarrollo
endógeno?
Para responder a estas interrogantes se plantean los siguientes
objetivos de investigación:
Objetivo General
Generar acciones que permitan gerenciar el contexto ambiental para lograr un desarrollo endógeno en el Estado Trujillo.
A tal fin se plantean los siguientes objetivos específicos:
1) Identificar las actividades económicas se desarrollan en las posibles zonas de desarrollo endógeno existentes en el Estado Trujillo.
2) Señalar las perspectivas de crecimiento poblacional de las zonas con potencialidades para el desarrollo endógeno.
3) Establecer las medidas que deben implantarse para hacer una distribución racional de los recursos naturales necesarios para el desarrollo de actividades orientadas hacia el desarrollo endógeno.
4) Señalar acciones
para la conservación ambiental en las zonas destinadas a los núcleos de
desarrollo endógeno.
Justificación de
El estudio
planteado permitirá proveer de una serie de acciones que permitan el control de
la gestión ambiental a fin de favorecer el desarrollo endógeno con la
consecuente mejora no sólo del espacio físico, sino también de su aprovechamiento racional en el
desarrollo de actividades agrícolas, agroproductivas
y de turismo, que se corresponden con las potencialidades reales del Estado
Trujillo.
Adicionalmente, facilitará la
implementación de la normativa legal en materia de gestión ambiental y desarrollo
endógeno; además posibilitará la formulación de políticas de gestión ambiental orientadas hacia el
desarrollo endógeno sustentadas en las condiciones que este tipo de desarrollo
requiere.
Aunado a esto, promoverá el desarrollo de
otros estudios enmarcados en la gestión del ambiente con propósito de
desarrollo en el entorno nacional e internacional.
En función de esto, la investigación se encuentra enmarcada en un enfoque racionalista en el cual se enfatiza en el poder del razonamiento para lograr vincular las teorías y modelos existentes en cuanto a la gestión ambiental y el desarrollo endógeno, en función de generar acciones que permitan gerenciar el contexto ambiental para lograr este desarrollo en el Estado Trujillo.
Epistémicamente, se fundamenta en el enfoque Racionalista-Deductivo, en el cual según Padrón (2001), el modelo de hallazgo es la deducción, a fin de tratar de diseñar sistemas teóricos y modelos basados en conjeturas acerca del modo en que se generan y comportan ciertos hechos reales.
BASES TEORICAS
Gestión ambiental
Con la evolución de los paradigmas sobre gestión ambiental, la mayoría de las empresas reformuló su enfoque con relación al medio ambiente en respuesta a estas transformaciones, que se manifiestan a través de las presiones ejercidas por los diversos segmentos de la sociedad con los cuales las empresas mantienen relación.
Los elementos de presión varían de acuerdo con los grados de desarrollo del país donde la empresa está instalada, pues este es el factor fundamental que determina la acción de la sociedad civil organizada, una de las principales fuentes de presión. Este segmento actúa algunas veces como consumidor que conoce las diferencias entre los productos que están disponibles, con relación a sus impactos ambientales; otras veces actúa como población directa o indirectamente afectada por algún tipo de problema ambiental (Amaral, 1993).
Al ser establecido el canal de presión, las autoridades del gobierno deberán reaccionar en el sentido de reglamentar la acción contaminadora a través de leyes, reglamentos u otros mecanismos inductores de medidas preventivas o correctivas, pero que resulten en la reducción de la degradación ambiental.
La intensidad de las presiones es menor en países menos desarrollados, donde la sociedad todavía no alcanzó un nivel de participación efectivo y/o donde el gobierno no tiene políticas específicas, o todavía no dispone del aparato exigido para la implementación de esta política, en caso que ella exista. En estos casos, cuando se trata de países exportadores, la presión podrá ocurrir a partir de importadores de países desarrollados o de empresas competidoras que actúan bajo condiciones más rígidas de funcionamiento.
A pesar de esto, persisten los casos en los que la relación entre empresa y medio ambiente todavía es un asunto ignorado, o no es bienvenido pues la protección ambiental todavía es entendida solamente como costos adicionales que perjudican la competitividad y el crecimiento de la empresa.
Estos todavía coexisten y, en algunos casos compiten con empresas que consiguen incluir el medio ambiente y su protección, con reducción de costos presentes y prevención con relación a importantes gastos en el futuro, relativos a la mitigación o corrección de daños acumulados.
Cada vez se torna más difícil ignorar el tema, debido a la creciente cantidad de medidas legales restrictivas, tanto internas en los países, como aquellas medidas referentes a normas y tratados internacionales que regulan el comercio exterior, buscando restringir la comercialización de productos contaminados o provenientes de
países que perjudican el medio ambiente (Amaral, 1993).
Consecuentemente, es creciente la exigencia de desarrollar una nueva relación con los evaluados en una investigación que incluyó las dieciséis mayores empresas de las ramas de la minería, manufactura, tecnología y servicios, con actuación en Canadá, Dinamarca, Francia, antigua Alemania Occidental y Reino Unido (Taylor, 1992 citado por Parizotto, 1995).
Los dos principales motivos que condicionan los cambios de actitudes de esas empresas con relación al medio ambiente fueron: la legislación y la mejora tecnológica. Estos fueron seguidos por las presiones de las organizaciones no gubernamentales, de clientes y empleados, nuevos negocios, sistema de control de calidad, orientación de la matriz y accidentes.
A pesar
del papel desempeñado por todos los factores que en las investigaciones se
tornan explícitos, el comportamiento ambientalmente sano de las empresas
todavía no es una regla seguida por todos, aún cuando se trata de empresas que
actúan en los países desarrollados. Empresas de
Se confirma lo que ya había sido identificado como el principal factor determinante, aunque pocas veces mencionado. Costos y mercado, que determinarán los lucros, son los factores realmente determinantes de cambios en el comportamiento de las empresas. Tal observación es coherente con los resultados de las investigaciones mencionadas, si la fuerza de la opinión pública no es suficiente para alterar la situación de los productos en el mercado.
Conforme la problemática ambiental se fue imponiendo a las empresas, a través de las transformaciones de paradigmas, de los elementos de acondicionamiento, hay una alteración de las formas de incorporación de la variable ambiental en las prácticas empresariales. Hasta la década del setenta, el comportamiento predominante de las empresas de los países desarrollados fue la estrategia “contaminar y después descontaminar”, o “la solución para la contaminación es la dilución”.
Tenia como objetivos
cumplir las normas de contaminación y evitar accidentes, buscando
prioritariamente, la maximización de los lucros de la empresa dentro de un
horizonte de tiempo muy corto. Tal abordaje es perfectamente coherente con el paradigma
dominante en aquel momento, de
De acuerdo con Sánchez (1994), lo que determina la inviabilidad de ese tipo de comportamiento es el crecimiento del volumen de contaminantes y la saturación del medio ambiente como receptor, exigiendo, por tanto otros instrumentos.
La
situación determinó una nueva forma de comportamiento, reactiva como la
primera, pero más adecuada a las premisas que caracterizaban el paradigma de
Su significado en términos de costos adicionales y la necesaria, pero no siempre p posible transferencia al precio de los productos, la cual todavía hoy es un argumento que justifica la incompatibilidad entre responsabilidades ambientales de la empresa y maximización de lucros.
Otro camino, dentro del mismo abordaje de protección ambiental fue la adopción de tecnologías de proceso menos contaminadoras, muchas veces más eficientes, que buscaban adaptar antiguos procesos, ahorrar energía y materias primas, además de minimizar la generación de residuos.
En los países desarrollados los resultados fueron notables, como en el caso del consumo total de energía del sector industrial que diminuyó el 6% en el período entre 1970 y 1985, sin disminuir la participación en la producción total; la industria química redujo 57% de su consumo de energía por unidad de producto, así como las industrias de cemento, papel y aluminio también presentaron reducciones considerables en el consumo de energía (Maimon, 1992).
El foco principal aún es el proceso productivo
que, con los nuevos componentes mencionados, demuestran la evolución de la
percepción e incorporación de la gestión ambiental, adquiriendo formas de
comportamiento de acuerdo con el paradigma de
El cuarto enfoque, que determina un nuevo patrón de gestión ambiental de las empresas, corresponde a la estrategia más reciente, menos adoptada, que deja de enfocar exclusivamente el proceso productivo, incluyendo también el producto final entre sus preocupaciones, con el objetivo de minimizar su potencial como fuente de contaminación.
Para eso, el énfasis de la empresa pasa a ser todo el proceso, buscando optimizar el desempeño ambiental de forma integrada, desde los insumos que serán utilizados, la tecnología para su procesamiento, el consumo de energía, las emisiones, la generación de residuos, hasta el producto final que será comercializado. Las formas más avanzadas de ese enfoque incluye la gestión de riesgos asociados a infiltraciones, explosiones, liberación accidental de contaminantes, insumos o productos, así como los riesgos ambientales relacionados a la salud humana o a la integridad de los ecosistemas (Sánchez, 1994).
En ese estado, percibido a partir de la década de los ochenta en los países desarrollados, la función ambiental, poco a poco, se incorpora a la actitud de la empresa, como una necesidad de supervivencia, no sólo de la propia, sino de todo el sistema. Las acciones de la empresa dejan de ser simplemente reactivas o defensivas,
pasando a ser preventivas y proactivas, en función, principalmente, de la evolución del nivel de conciencia ecológica.
En la práctica actual de las empresas, como expresa Sánchez (1995), todos estos enfoques coexisten, muchas veces dentro de una misma empresa, pues ningún de ellos substituye al anterior.
Los procesos descritos de la evolución de la conciencia ambiental, que se reflejan en políticas gubernamentales de protección ambiental y en respuestas producidas por los agentes económicos, llevaron al desarrollo de una serie de herramientas, aplicadas a los más variados tipos de iniciativas. Aplicadas en todas las fases de las iniciativas, éstas pueden ser preventivas, correctivas, de remediación, y/o proactivas, dependiendo de la fase en que son implementadas.
Los principales instrumentos serán apenas
mencionados a continuación, siendo
a) Evaluación de
Impacto Ambiental
El origen
de la evaluación de impacto ambiental, como una actividad formalmente
sistematizada e institucionalizada, se debe a la promulgación del Nacional Environmental Policy Act (NEPA), en los Estados Unidos, en 1969, incorporado en
otros países solamente después de
Desde entonces, la evaluación de impacto ambiental se tornó muy conocida, siendo el instrumento de gestión ambiental de uso más difundido, pues se tornó parte integrante de la política ambiental en varios países. Al incorporar el análisis de impactos físicos, biológicos y sociales, para Rattner (1992), su mayor importancia no se refiere a sus aspectos cuantitativos, pero sí de la identificación explícita de los daños y costos causados al medio ambiente y a la sociedad, por agentes o procesos destructivos.
b) Programas de
Monitoreo Ambiental
Considerado como un instrumento esencial para cualquier sistema de gestión ambiental, el monitoreo ambiental comprende el seguimiento sistemático de la variación temporal y espacial de varios parámetros ambientales, de los cuales forma parte la selección de datos y su interpretación.
Su importancia se debe al hecho de que el programa posibilita una evaluación constante del programa de gestión ambiental, dirigido a los puntos equivocados que deben ser solucionados, además de poder detectar posibles desperdicios, u otros eventos en el proceso productivo, que estén elevando los costos.
Su relevancia también se debe a su papel en el mantenimiento de un buen relacionamiento con órganos gubernamentales y comunidades, por permitir la verificación sistemática de la conformidad de las operaciones en cuanto a los patrones y normas establecidos. Toda la eficiencia de ese instrumento dependerá de la selección de los indicadores ambientales, de la localización de los puntos de muestreo de las estaciones de control, período, frecuencia y registros de las muestras.
c) Auditoría ambiental
Junto con las evaluaciones de impacto ambiental, la auditoría ambiental se torna una de las herramientas de gestión ambiental más utilizada por los sectores industriales, principalmente debido a presiones provenientes del poder judicial. Actualmente, su uso predominante en los Estados Unidos, Canadá y Europa es voluntario.
Según Amaral (1993), la concepción más difundida es la de
d) Análisis de
riesgos
Se trata de un instrumento de gestión ambiental que es desarrollado conjuntamente con la evaluación de impacto ambiental o puede ser realizado de forma independiente. Consiste en la identificación de elementos y situaciones de una actividad cualquiera o de un producto, que represente riesgos al medio ambiente físico y a la salud del hombre o de otros organismos.
Son partes de un proceso de análisis de riesgo:
a) La identificación y clasificación de eventos peligrosos, a través de inspecciones, investigaciones, cuestionarios, etc.
b) La determinación de la frecuencia de ocurrencia a través de cálculos de probabilidad.
c) El análisis de los efectos y daños asociados a los eventos a través de modelos matemáticos.
d) La determinación de técnicas de control y mitigación.
e) “Due diligence”
Se trata de un instrumento cuya utilización está asociada a fusiones, adquisiciones de compañías o terrenos, o aún a un tipo de uso más reciente, por ocasión de la realización de seguros ambientales, pues comprende actividades de investigación realizadas con el objetivo de identificar potenciales obligaciones y/o costos ambientales, también denominados, pasivo ambiental, causados por el propietario anterior. Forma parte de esta actividad, el estudio de la historia ambiental de la empresa o del sitio, de su pasivo ambiental, acompañado por inspecciones, muestras de los diferentes componentes del medio, ensayos de laboratorio, etc.
f) Programas de
recuperación ambiental
Constituye un instrumento de planificación y gestión ambiental, en la medida en que debe estar previsto desde las fases iniciales de un proyecto, pudiendo, inclusive, interferir en las orientaciones técnicas del mismo y aplicarse a áreas consideradas degradadas, o sea, aquellas que resultan de procesos perjudiciales, por los cuales se pierden o se reducen algunas de las propiedades del medio ambiente, tales como, calidad o capacidad productiva de los recursos ambientales (atmósfera, aguas superficiales y subterráneas, estuarios, mar territorial, sol, subsuelo y elementos de la biosfera).
Un programa de recuperación debe formar parte de la planificación del proyecto, con el objetivo de presentar soluciones para que el área a ser degradada presente nuevamente condiciones de equilibrio dinámico con su entorno, con vistas de su futura utilización.
El plan debe contener indicaciones que sean técnicas y económicamente viables, además de ser suficientemente flexibles como para permitir alteraciones y, principalmente, que el área tenga algunas posibilidades de uso. También debe contener un análisis de alternativas tecnológicas, pues la utilización futura del área está condicionada para la disponibilidad de tecnología de recuperación, que dependerá de la actividad a ser desarrollada en el local.
g) Programas de
medidas de emergencia
Desarrollados de forma de complementar los análisis de riesgo, comprenden la formulación de una serie de acciones dirigidas, principalmente, a atender emergencias en el caso de la ocurrencia de cualquier tipo de accidente ambiental.
Un programa de medidas de emergencia integrado, deberá englobar el mayor número de áreas de trabajo de un emprendimiento, desde su formulación. Es indispensable que contenga, como mínimo, el programa de intervención, para garantizar la eficiencia y alto grado de control, en caso de ocurrencia de un accidente ambiental.
Tendrá mayor alcance y por consiguiente, será más eficiente, sí también incluye: estudios de medidas preventivas, con el objetivo de minimizar daños al medio ambiente y el riesgo a los trabajadores y población vecina; programa de capacitación en prevención de riesgos y medidas de emergencia, con el objetivo de alcanzar una mayor eficiencia en caso de accidentes; programas de comunicación, con el objetivo de mantener bien informados a los funcionarios, a las comunidades vecinas, a la prensa y a órganos del gobierno.
h) Programas de
comunicación
Sánchez (1994) caracteriza los programas de comunicación como los complementos más importantes de cualquier programa de gestión ambiental, los más aceptados por las empresas, pero los menos comprendidos, pues son frecuentemente confundidos con programas de relaciones públicas o publicidad para vender nuevos productos.
Tales programas deben actuar buscando informar a la opinión pública sobre sus actividades y programas ambientales y al mismo tiempo, oír opiniones y percepciones de la población respecto de esa actuación. Debe buscar construir la imagen de la empresa, “a través del diálogo y del respecto a los ciudadanos, incluyendo la comunidad en la que la empresa está instalada, la opinión pública de modo general y los agentes de los órganos gubernamentales” (Sánchez, 1994, p.70).
Desarrollo Endógeno
El concepto de desarrollo es quizás uno de
los más frecuentemente citados a la hora de definir, justificar y llevar a cabo
procesos de investigación en las sociedades denominadas subdesarrolladas o en
vía de desarrollo. No obstante, se ha partido generalmente de una definición
axiomática a partir de la cual se derivan lógicamente un conjunto de tareas y
políticas a las cuales se les asocia de manera inmediata un conjunto de
atributos y bondades que debieran servir para lograr estados que indiquen
tendencias incuestionables de alcanzar la elusiva meta del desarrollo.
De
este modo, el desarrollo se ha asumido como el resultado de un proceso técnico
de definición de medios para alcanzar un fin incuestionable. En este proceso de
tecnificación del desarrollo se asume que la población constituye una variable
más que se comporta según cánones generalmente asociados a las estadísticas
biométricas y, en los casos de mayor complejidad, a través de la definición e
identificación de espacios de actuación asociados a formas de organización en
términos de intereses particulares o sectoriales (Pilioneta
y Ochoa, 2005).
La
irrupción del Desarrollo Endógeno implica algo más que la actualización del
discurso del desarrollo que continuamente apela a adjetivos para renovarse.
Términos como económico, industrial, humano, local, sustentable e, incluso,
endógeno se van sucediendo para recobrar al desarrollo como la meta
incuestionable de toda sociedad.
El punto de partida es precisamente
proponer que el concepto de desarrollo implica un auténtico interrogar de
aquello que constituye las potencialidades de una sociedad, ya no en términos
de la noción de desarrollo, sino del despliegue de aquello que constituye y
enriquece a la sociedad misma desde sus propias dinámicas (Fuenmayor,
2000).
Constituye, pues, un reto poder llevar el
discurso del Desarrollo Endógeno desde ámbitos vinculados fundamentalmente a la
dinámica productiva económica a espacios de discusión y debate que están
asociados a hacer relativo y condicionar estas dimensiones económicas a los
procesos sociales, políticos y culturales que rescaten la noción de política y
de proyecto de sociedad que paulatinamente se ha ido quedando abandonado por la
pragmática del consumo y el mercado.
Más aún, el auténtico proceso endógeno de una
sociedad obliga inevitablemente a la definición de los mecanismos
institucionales, educativos y de innovación con la cual la sociedad no sólo
responderá a la dinámica globalizadora de la
economía, sino a la más local e importante dinámica de la construcción de
sociedades periféricas del desarrollo.
Que asumen ahora la tarea de incluso centrar
sus esfuerzos en pensar al desarrollo ya no como un proceso técnico, sino como
el más grande reto que se plantea al conocimiento y la política de los albores
del siglo XXI: asumir las diferencias culturales como un mecanismo para
entender la dinámica de la globalización como una entre otras posibles
dinámicas de intercambio de lo que la sociedad produce, más allá de lo
económico (Fuenmayor, 2000).
En verdad, se trata de fortalecer las
competencias de las localidades no para insertarlas en el mercado global, sino
para, desde una perspectiva más simple y menos ambiciosa, generar y escalar las
dinámicas de intercambio a niveles que sean manejables para el entramado
institucional, social y económico de las colectividades.
Esto supone, una fuerte vocación de
autonomía pero requiere, además, reconocer las vulnerabilidades y fragilidades
que las sociedades deben superar para alcanzar en una
primera etapa la posibilidad de pretender la autosostenibilidad
de sus competencias y potencialidades.
El Desarrollo Endógeno se refiere al desarrollo, aunque no exclusivamente, de los recursos localmente disponibles, tales como tierra, agua, vegetación, animales, conocimiento y cultura local, y la forma en que los pueblos se han organizado. Así mismo, trata de optimizar la dinámica de estos recursos locales, mejorando, así la diversidad cultural, el bienestar humano y la estabilidad ecológica (Fuenmayor, 2000).
El proceso de
Desarrollo Endógeno está abierto a la experimentación tanto con conocimientos y
prácticas tradicionales y externas, y busca formas de resistir tanto las
tendencias de idealizar a las culturas tradicionales, así como de rechazarlas
como inferiores. Es una respuesta al proceso actual de modernización global,
que, en muchos respectos, está teniendo el efecto opuesto. Así mismo, implica una reflexión constructiva de sus
esfuerzos por involucrar a la población rural en programas de desarrollo, a
través de acercamientos participativos.
La noción de Desarrollo Endógeno Sustentable
parte de la identificación, apropiación y
comprensión de un punto de inflexión histórico del concepto de desarrollo. Punto que denota el cambio paradigmático y la
superación de la dimensión positivista del
desarrollo, la cual puede resumirse en las siguientes características:
1. El desarrollo es un
proceso lineal y predecible.
2. Está condicionado por
la imposición de valores asociados a un agente que desarrolla y otro que se
asume como el objeto del desarrollo.
3. Los resultados del
desarrollo están condicionados y limitados a la relación causa-efecto (Fuenmayor, 2000).
El
poder superar esta forma de entender el proceso de desarrollo obliga a concebir
un proceso de aprendizaje y participación del ciudadano que contrasta con las
formas usualmente asociadas a las técnicas de planificación y desarrollo
propias de los procesos centrados en el mejoramiento del desempeño económico
medido a través de los agregados macroeconómicos (Meadows,
1975, citado por Pilioneta y Ochoa, 2005).
De este modo, se trata de la búsqueda de
mecanismos que permitan descentralizar el desarrollo con respecto a lo
económico y formularlo en torno al hombre. Se postula entonces, una concepción
antropocéntrica del desarrollo, y en consecuencia, se requiere atender el modo
como se constituye histórica y culturalmente el sujeto del desarrollo, en este
caso, el venezolano de comienzos del siglo XXI (Fuenmayor,
2000).
Desarrollar es des-arrollar, es decir,
permitir que lo que está oculto sea desplegado. Pero, ¿qué es lo que se
despliega cuando se trata del hombre? Si se reconoce al hombre como una construcción
histórico-cultural, entonces lo que se despliega no es un objeto previamente
determinado ni las condiciones o potencialidades de una naturaleza específica
del hombre.
En realidad, lo que se despliega, lo que se
desarrolla, son las posibilidades del quehacer social. Cabe destacar que en la actualidad el quehacer social está
limitado a la actividad económica relegando así, otros aspectos vitales para la
sociedad.
Superar la auto-legitimación de lo
económico constituye entonces el primer paso para establecer una relación libre
con la economía y permitir el despliegue de posibilidades, es decir, el
desarrollo de la sociedad desde sus propias potencialidades y vocaciones (Pilioneta y Ochoa, 2005).
Pero, ¿Qué significa una relación libre con
la economía?, ¿Por qué es importante una relación libre con la economía?. Una relación libre con la economía implica la tarea de entender
lo económico como un resultado de complejas relaciones que se dan en la
sociedad y no entenderla como una manifestación independiente y dominante del
devenir de la sociedad.
La
necesidad de establecer esta relación libre es incluso más urgente en
sociedades como la venezolana, en la que, sus patrones sociales, económicos y
culturales son dependientes de otras sociedades, culturas y economías (Fuenmayor, 2000).
De este modo, el problema del desarrollo
definido y asimilado culturalmente como el conjunto de pasos para alcanzar los
criterios de actuación económica, no constituye la premisa fundamental sobre la
cual se debe concebir la aproximación al desarrollo y su planificación. Es
precisamente lo contrario, se trata de concebir al desarrollo como una pregunta
que interroga a la sociedad desde los aspectos más elementales de su
funcionamiento hasta su núcleo de identidad colectiva.
Esta problematización debe tener su origen desde el interior de
la misma sociedad e involucrar a todos los actores, interesados y afectados,
sobre una determinada forma de definir y alcanzar lo que se considera bueno
para esa sociedad. La condición interna hace referencia a la necesidad de poder
descubrir y comprender aquello que hace posible o imposible, la definición de
lo que es común para todos a partir del despliegue histórico de cómo se ha
llegado a ser y cuales son las posibilidades que se revelan y aquellas que se
ocultan.
Estas condiciones constituyen un cierto
modo de ser cultural, el cual permitirá a la sociedad poder proyectar los
espacios de intervención para realizar lo que se propone como expectativas
comunes y en base a lo que puede llegar a ser, sin tener que apelar a la
imitación de las formas culturales dominantes en otras sociedades y que se
imponen como buenas para todos, tal como lo planteaba el modelo desarrollista
de mediados del siglo XX (Fuenmayor, 2000).
Esta
construcción colectiva es lo que se denomina quehacer social. Con mayor
precisión, se entiende por quehacer social la actividad sistemática a
través de la cual el hombre
construye significados y hace mundo en reunión con otros. En este
sentido, el quehacer social está fundado en la búsqueda de la vida digna y la
realización del bienestar público (Pilioneta y Ochoa,
2005).
La búsqueda de la vida digna supone que
existe un conjunto de necesidades básicas que necesitan estar atendidas en el
proceso de inclusión de todos en ese quehacer social y la construcción de una
identidad colectiva que apuntale una ética que se funde sobre los valores
identificados por la propia sociedad como buenos.
Estos
dos últimos aspectos, la búsqueda de la vida digna y la construcción de una
identidad colectiva, son condicionantes del modo como se entiende el quehacer
social y la generación de bien-estar colectivo (Fuenmayor,
2000).
El concepto fundamental de desarrollo es
entonces formulado en los siguientes términos: despliegue del quehacer social en armonía con su entorno. Por
entorno se entiende al espacio de
relaciones espaciales, materiales, culturales, políticas y económicas en donde el hombre construye sentido
colectivamente, es decir, donde el
hombre hace mundo.
En este contexto, un proceso de desarrollo
orientado al despliegue de las potencialidades del hombre en su entorno, es
decir, del quehacer social exige que se cumplan los siguientes principios:
1. La decisión local
sobre las opciones de desarrollo.
2. El control local sobre
los procesos de desarrollo.
3. La retención de los
beneficios del desarrollo en la misma comunidad (Pilioneta
y Ochoa, 2005).
Esta forma de entender el desarrollo se
denomina desarrollo endógeno sustentable. Las
implicaciones de estos tres principios básicos son de distinta envergadura e
involucran a los actores de la sociedad de forma distinta dependiendo de
sus fortalezas y responsabilidades
(Shucksmith, 2000). Una primera aproximación revela un conjunto de elementos mínimos
para cada condición:
Parte
del despliegue de las potencialidades del hombre tiene que ver con aquello que
se busca desplegar. Es condición del bien-estar humano
la posibilidad de construir el mundo en el cual habita. Esta construcción
implica decidir el qué hacer y cómo hacerlo. Para ello es necesario que el
hombre en comunidad pueda:
1.1. Reconocerse
como sujeto y objeto del desarrollo. Colectivamente se presentan,
discuten y deciden sobre las actividades orientadas a alcanzar las opciones de
desarrollo y la incidencia de esas opciones de desarrollo, positiva o negativa,
en la comunidad y sus miembros.
1.1.1. Acceso a la información sobre las
potencialidades económicas de la comunidad.
1.1.2. Identificación de las bondades y
peligros para el quehacer social de la comunidad de estas potencialidades.
1.1.3. Divulgación de las formas de
quehacer social valoradas socialmente en la comunidad.
1.1.4. Vinculación y articulación entre las
prácticas económicas y sociales.
1.2. Crear
y desplegar las opciones de desarrollo en la comunidad. Apropiarse de su quehacer social. Se trata
de identificar las mejores prácticas y quienes la realizan en función de hacer
suyo el quehacer social.
1.2.1. Formulación de escenarios posibles
para la comunidad según las opciones de desarrollo potenciales.
1.2.2. Evaluar estos escenarios en términos
de la pertinencia para preservar el quehacer social no perturbado.
1.2.3. Identificar los recursos necesarios
para la realización de esas opciones.
1.2.4. Formular los requerimientos en
términos de recursos endógenos y exógenos para la realización de la opción de
desarrollo.
1.2.5. Definir estrategias de asimilación
social y cultural de los recursos exógenos a la comunidad.
1.3. Comparar
las opciones de desarrollo de la comunidad con actividades similares o complementarias que
ocurran en los ámbitos regional, nacional e internacional.
1.3.1. Identificar el impacto y relevancia
de las opciones de desarrollo con respecto al espacio de influencia de la
comunidad.
1.3.2. Identificar otros ámbitos con
similares opciones de desarrollo y establecer vínculos de cooperación
estratégica.
1.3.3. Incorporar aliados estratégicos para
los procesos de producción y promoción de los productos de las opciones de
desarrollo en ámbitos externos a la comunidad.
1.3.4. Identificar formas de divulgación de
los productos en otros ámbitos fuera de la comunidad.
1.4 Evaluar
el impacto de las opciones de desarrollo para que el quehacer social sea
cónsono con la cultura de la comunidad.
1.5. Seleccionar las opciones de desarrollo
adecuadas.
2. El control local
sobre el desarrollo
Supone la articulación de los medios apropiados para
alcanzar las opciones escogidas
en armonía con el quehacer social de la comunidad. Se espera que la comunidad pueda:
2.1. Identificar
los medios (procesos, herramientas, capital social) con los cuales cuenta para alcanzar las
opciones de desarrollo escogidas.
2.1.1. Recabar y actualizar la información
sobre las capacidades instaladas
en la comunidad.
2.1.2. Definir estrategias para la
capacitación de los miembros de la comunidad
en las actividades específicas de la opción de desarrollo y aquellas otras áreas que se
consideren claves para la preservación
del quehacer social no perturbado.
2.1.3.
Identificar mecanismos para prolongar la sustentabilidad
de la opción de desarrollo en
el tiempo.
2.2. Identificar
los mecanismos de acceso y asimilación para aquellos medios
con los cuales no se cuenta en la comunidad.
2.2.1. Formular estrategias para la
captación de los recursos escasos en la comunidad para el despliegue de la
opción de desarrollo.
2.2.2. Identificar potenciales aliados en
virtud de su pertinencia económica y social para participar en la opción de
desarrollo escogida.
2.2.3. Formular estrategias a largo plazo
para el desarrollo de las capacidades generadoras de los bienes necesarios para
el desarrollo de una determinada opción en el ámbito local correspondiente.
2.3. Articular
los medios en función de garantizar la continuidad del quehacer
social.
2.3.1. Formulación de los escenarios de
impacto de las nuevas relaciones que se incorporan en el quehacer social de la
comunidad.
2.3.2. Identificación de mecanismos de
asimilación de estos medios para la colectividad.
2.3.3. Formulación de los mecanismos de
articulación de los medios autóctonos y exógenos para garantizar la continuidad
del quehacer social o, al menos, garantizar medios de corrección a efectos
secundarios de la opción de desarrollo.
2.4. Ejecutar la opción.
2.4.1. Formación de los actores del proceso
de desarrollo
2.4.2. Realización de la actividad
correspondiente.
2.5. Hacer
seguimiento de los planes.
2.5.1. Recabar información sobre los
resultados de las opciones de desarrollo en los distintos ámbitos identificados
en la comunidad.
2.5.2. Identificar otros posibles impactos
de la opción de desarrollo en la comunidad.
2.5.3. Formular instrumentos de medición de
impacto directo e indirecto.
3. La retención de los
beneficios del desarrollo en la comunidad
Entendiendo que los beneficios del desarrollo
no se limitan a los objetos de intercambio en el mercado de bienes materiales,
se pretende que algunos de los beneficios de las opciones se reproduzcan en ventajas
para seguir desplegando las actividades consideradas claves para el
sostenimiento y mejoramiento de las opciones de desarrollo de la comunidad.
Así, la comunidad debe ser capaz de:
3.1. Evaluar
los resultados de las opciones de desarrollo ejecutada en los distintos ámbitos
del quehacer social.
3.1.1. Realizar proceso de evaluación en
función de los instrumentos de
medición de impacto.
3.1.2. Formular posibles escenarios
prospectivos de acuerdo a las tendencias
identificadas.
3.1.3. Identificar aspectos críticos según
los escenarios propuestos.
3.2. Determinar los requerimientos necesarios
para la continuidad de las opciones de desarrollo y la mejoría en su ejecución.
3.2.1. Evaluar el nivel de desarrollo
alcanzado en la opción e identificar posibles
escenarios para garantizar su continuidad y mejoría.
3.2.2. Evaluación del desempeño en otras
comunidades con similares opciones
de desarrollo e identificar fortalezas y debilidades. (mejores prácticas)
3.2.3. Establecer vínculos de cooperación
estratégica en los distintos ámbitos
que corresponda.
3.3. Identificar
los beneficios directos e indirectos de la actividad en el quehacer social de
la comunidad.
3.3.1. Formular criterios para la medición
de los beneficios alcanzados.
3.3.2. Evaluar los beneficios.
3.3.3. Formular escenarios posibles del
desempeño de los beneficios en el tiempo.
3.4. Reforzar
aquellas otras actividades que promueven la opción de desarrollo como viable,
deseable y sustentable en la comunidad.
3.4.1. Formular los criterios de viabilidad
y sustentabilidad de la opción en la comunidad.
3.4.2. Evaluar las actividades según los
criterios identificados.
3.4.3. Formular estrategias para el
reforzamiento de las actividades beneficiosas y control de aquellas que
pudieran ser nocivas para la comunidad.
En
la identificación de las tareas que son necesarias para garantizar la condición
endógena del desarrollo, se hace evidente la importancia de la dinámica entre
ciudadanos, territorio y Estado que apunta hacia una dirección opuesta a las
formas de relación entre estos tres componentes que se dan en el marco del
desarrollo económico. En el desarrollo económico estos tres componentes son
considerados solamente desde su contribución a la actividad económica dentro de
un orden regido por el mercado (Shucksmith, 2000).
En la
propuesta de un desarrollo generado desde dentro se reinaugura la separación
entre un adentro y un afuera que fue abolido por los procesos de integración
multinacional guiados por la apertura de mercados y la ruptura de las barreras
comerciales nacionales.
En este sentido, el Desarrollo Endógeno
inicia un tránsito de carácter nacionalista o, mejor dicho, una propuesta de
ejercicio soberano sobre el territorio que plantea, no sólo interrogantes sobre
las formas de concebir ese ejercicio, sino incluso, pone sobre la mesa de
discusión la pertinencia de la soberanía en un mundo cada vez más entendido
como un enorme mercado global con rezagados en los países que aún propician
accesos diferenciados y selectivos al mercado.
Siendo este el caso, el Desarrollo Endógeno Sustentable
aparece no sólo como una respuesta a la recurrente pregunta por el modo de
alcanzar el desarrollo. Se propone más bien como un concepto auxiliar para
volverse a plantear preguntas fundamentales vinculadas al modo como los
miembros de una sociedad hacen uso de sus potencialidades y vocaciones en
afinidad con lo acordado en los espacios de concertación que se construyen con
la participación del Estado. Este último, entendido como el instrumento que la
sociedad constituye para garantizar el reconocimiento de los otros por parte de
todos.
La
vinculación entre ciudadanía, territorio y Estado es entonces replanteada. No
se trata de una vinculación abstracta fundada en el mercado, sino de una
asociada con las peculiaridades de un determinado territorio y la configuración
que de él se hace a partir de los modos como los ciudadanos asumen su vida, su
quehacer social, en ese territorio; con el Estado como garante de los espacios
de concertación necesarios para el proceso de desarrollo (Pilioneta
y Ochoa, 2005).
La vinculación entre ciudadanía, territorio y Estado en
el desarrollo endógeno sustentable se puede concebir como constituida por
distintas capas que se definen en función de un modelo básico de sociedad.
Estas capas las denominan estos autores como: capa productiva derivada
del quehacer relacionado con la generación de bienes materiales; capa innovadora-educativa
la derivada del quehacer propio de la generación de conocimiento y la
transmisión de saberes; capa social derivada
del quehacer relacionado con la dependencia entre los miembros de la sociedad y
capa institucional derivada de la necesaria sistematización de algunas
relaciones entre los miembros de la sociedad.
Todas
estas capas están definidas como redes en las cuales se intercambian
permanentemente información, necesidades, problemas, propuestas y soluciones.
Alimentando todo este circuito de redes se va develando y desplegando la
cultura que trasciende a las distintas capas y que permite el desarrollo.
La cultura se atisba en las distintas
tareas identificadas para el Desarrollo Endógeno como aquello que impulsa y
posibilita los procesos de apropiación de beneficios, tecnologías, avances,
amenazas y fortalezas con los cuales la sociedad asume como propio la
constitución de su porvenir (Pilioneta y Ochoa,
2005).
El aspecto más resaltante del Desarrollo
Endógeno Sustentable es precisamente su constitución como condición de
posibilidad para impulsar procesos de transición hacia una sociedad orientada
por la comprensión de su propio quehacer; la puesta en cuestionamiento del modo
como ha alcanzado la situación en la cual se encuentra actualmente; y las
posibilidades que esa situación comporta para el florecimiento de las
capacidades humanas de sus miembros.
Es
precisamente desde la revisión de los fundamentos sobre los cuales una sociedad
se intenta re-pensar a sí misma, que la endogeneidad
se convierte en motor de nuevos procesos de definición del bienestar para la
sociedad. En este sentido, trasciende al dualismo de la globalización vs. localismo, para referirse al ámbito de cómo pensar una
sociedad justa desde la reconstitución histórica de sus propias raíces y el
reconocimiento de su quehacer social.
La reconstitución histórica de la sociedad,
en el caso particular de sociedades periféricas o marginales al discurso del
desarrollo económico dominante hasta el presente, implica una apropiación de la
cultura que se formula desde las propias preguntas constitutivas de la
identidad colectiva.
En
este sentido, es precisamente la promoción y existencia de procesos de aprendizaje
e incremento de las capacidades críticas de los miembros de la sociedad a
través de los cuales se va destilando el proceso de reconocimiento de humanidad
de todos y de la posibilidad de establecer diferencias que no impliquen
procesos de exclusión social, política y económica.
Definiciòn de Tèrminos Bàsicos
Ambiente
Síntesis de las interrelaciones dinàmicas del hombre con el medio ambiente que define su calidad de vida. Factores naturales y humanos que interactùan y afectan la relaciòn entre los seres vivos.
Desarrollo
Conjunto de acciones coherentes para el logro de la calidad de vida.
Desarrollo Sustentable
Es el desarrollo que satisface las necesidades de la generaciòn presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.
Impacto Ambiental
Cualquier cambio en el ambiente bien sea adverso o beneficioso que resulte completa o parcialmente de las actividades, productos o servicios de una organización.
Gestión Ambiental
La gestión ambiental constituye el conjunto de diligencias conducentes al manejo del sistema ambiental. Es la estrategia mediante la cual se organizan las actividades antrópicas que afectan al ambiente, con el fin de lograr una adecuada calidad de vida, previniendo o mitigando los problemas ambientales.
Ordenación del Territorio
Entendida como la distribución de los usos del territorio de acuerdo con sus características.
Evaluaciòn del Impacto Ambiental
Conjunto de acciones que permiten establecer los efectos de proyectos, planes o programas sobre el medio ambiente y elaborar medidas correctivas, compensatorias y protectoras de los potenciales efectos adversos.
Desarrollo Endógeno
Desarrollo Endógeno se refiere al desarrollo, de los recursos localmente disponibles, tales como tierra, agua, vegetación, animales, conocimiento y cultura local, y la forma en que los pueblos se han organizado. Así mismo, trata de optimizar la dinámica de estos recursos locales, mejorando, así la diversidad cultural, el bienestar humano y la estabilidad ecológica. Puede entenderse como un proceso de crecimiento económico y cambio estructural por la comunidad local, utilizando el potencial de desarrollo que conduce a la mejora del nivel de vida de la población.
BASES METODOLÓGICAS
Caracterización epistemológica y método de
trabajo
Esta
investigación seguirá un diseño de investigación lógico formal el cual se
inscribe en el enfoque epistemológico racionalista. El racionalismo en tanto
una actitud racional general, como una filosofía de la ciencia. Esta actitud
crítica, que adopta como método el deductivismo,
surge de lo que se llama el problema de Kant (en qué
condiciones se puede decir que un enunciado es científico) o problema del
criterio de demarcación entre lo que es ciencia y lo que no es, que Popper (1973) desarrolla como una teoría sobre la
naturaleza de la ciencia, denominada falsacionismo.
Esta filosofía según su criterio:
Proporciona un mayor rigor metodológico para
hacer ciencia , ya que conlleva someter a prueba una
teoría científica, enfrentándola a las condiciones más estrictas que pudiera
refutarla, y salir airosa, el signo distintivo de la ciencia, aquello que la
separa de lo que no es (p. 195)
En este enfoque, los datos son proporcionados por el razonamiento, por lo
cual son más seguros y confiables, de lo que son los proporcionados por los
sentidos y la intuición (Lorenzano, 1993). Al
respecto Popper señala que:
Las ciencias son sistemas de teorías
científicas, y éstas deben concebirse como aproximaciones a la realidad, como ”redes”, dice metafóricamente, que lanzamos para
comprender el mundo, “para racionalizarlo, dominarlo y explicarlo” y la manera
de lograr que la malla de estas redes sea cada vez más fina procurando eliminar
todas aquellas teorías e hipótesis que no dicen nada acerca del mundo, porque
son falsas. Puesto que las teorías e hipótesis son enunciados universales,
eliminaremos de la ciencia, las hipótesis falsas sometiendo sus enunciados
universales a refutación (p 77-78).
La
concepción heredada de la ciencia, impulsada por los patrocinadores del Círculo
de Viena, y el neopositivismo en general, sostenía una concepción de la ciencia
basada en el inductivismo, La inducción importaba
tanto en el contexto del descubrimiento
de las hipótesis, como en el contexto de justificación de las mismas. La ciencia se suponía, es
inductiva, y las hipótesis proceden normalmente por generalización de los casos
particulares observados.
Además,
una hipótesis se justifica, se razona que es verdadera, sometiéndola a la contrastación, cuyo resultado puede ser la confirmación o
la refutación. Si la hipótesis resulta confirmada por la prueba experimental,
se la admite como verdadera o, por lo menos, como probable; este momento de
justificación es también inductivo, dado que se apoya sobre un razonamiento
inductivo, como es el esquema lógico de la confirmación de hipótesis.
Por
otra parte, el enfoque hipotético deductivo, es uno de los más influyentes en
la filosofía de la ciencia (epistemología), suele señalarse como fecha de su
aparición el año 1934. Este método invierte radicalmente el esquema:
hechos-inducción-leyes, a fin de eliminar el papel de la inducción.
Para ello, sostiene que la vía correcta es a
partir de las teorías a los hechos. Popper, hace
notar que sólo la ciencia adquiere sentido si se ordenan los hechos, a partir
de un cierto punto de vista, de una teoría que separe los que son relevantes de
los que no los son, al contrario de un registro indiscriminado, incoherente y
absurdo de enunciados.
En
otras palabras, no se parte de observaciones indiscriminadas para inducir luego
la teoría. Es la teoría la que muestra qué hechos se deben observar. Los hechos
se deducen de la teoría y, finalmente la pondrán aprueba de manera más rigurosa
posible: teoría-hipótesis-deducción-ley. En síntesis se asumió la vía
epistemológica del racionalismo crítico para el abordaje de la investigación.
Descripción del método de estudio
El
método de trabajo será el hipotético deductivo. Este método científico, propio
de las ciencias fácticas y opuesto al inductivismo, sostiene que las hipótesis científicas no se
derivan de la observación, sino que son producto de la creatividad humana, que
mediante ellas intenta hallar la solución a un problema.
El
recurrir a la experiencia sólo es necesario para la contrastación
de hipótesis, deduciendo de ella una conclusión en forma de enunciado observacional, que se compara con los hechos. Los
defensores de este método sostienen que representa, también en la ciencia, el
modo común de razonar. Sus pasos característicos son: formulación de una
hipótesis, deducción de un enunciado observacional, constratación del enunciado para determinar si se produce
una confirmación o una refutación de la hipótesis.
Los
orígenes de este método suelen remontarse al nacimiento de la ciencia moderna,
y su sucesiva organización y sistematización se debe sobre todo a la necesidad
sentida a todo lo largo de la historia de la ciencia y de la filosofía de la
ciencia, de dar cada vez mas importancia a la libre elaboración de las
hipótesis para explicar el origen de muchas leyes y teorías científicas.
Lo
han definido y practicado con diversa fortuna todos aquellos autores que, como
Galileo, Descartes, Huygens, Newton, Herschel, Whewell; entre otros,
sostienen de algún modo que las hipótesis científicas no proceden de la
observación, sino que son creaciones del espíritu humano, propuestas libremente
a modo de conjeturas, para ver si, en el supuesto de admitirlas, los sucesos o
fenómenos de la naturaleza quedaban mejor explicado. El requisito fundamental
para que fueran admitidas, se entendió siempre que era la confirmación que
proporcionaban los hechos.
El
método hipotético – deductivo, supone que el contexto de descubrimiento no se
atiene a las reglas y procedimientos controlados, y sostiene que las hipótesis
se admiten o rechazan según sea el resultado de la contrastación
de las mismas con los postulados teóricos, por ello el método hipotético –
deductivo:
1) Parte de problemas.
2) Propone hipótesis para explicarlos.
3) Extrae de los conocimientos generales o
teoría los enunciados iniciales.
4) De la relación de los enunciados iniciales
se extraen las consecuencias lógicas (razonamientos estructurados) o derivaciones.
5) Las
somete a pruebas de adecuación o contrastación
teórica.
Ante
el problema y la pregunta de investigación formulada en el primer capitulo, se
recurrió a una hipótesis general a partir de la cual se pudo derivar o deducir
la respuesta al problema; la función de la hipótesis, fue vincular el problema
de investigación con sistemas de conocimientos universales y generales
(teorías), de allí se comenzó a deducir o derivar progresivamente las respuestas.
Esta investigación se enmarcará en el siguiente esquema de trabajo señalado por
Padrón (1996), (Problema – Objetivos > Hipótesis > Teoría >
Derivación).
Relación de las Categorías Observacionales de Hechos, con
Esta
investigación partirá de una pregunta de investigación. Al seleccionar el
método hipotético deductivo, se comenzará el proceso de razonamientos
estructurados a partir de una hipótesis teórica de investigación:
Una
vez realizado el análisis de las diferentes teorías relacionadas, se procederá
a relacionar todos aquellos aspectos que permitirán derivar el modelo teórico.
Tipo de Investigación
De
acuerdo a las fases diacrónicas del proceso de investigación esta investigación
es Explicativa, al respecto Padrón (1998), señala que las investigaciones
explicativas:
Parten de descripciones suficientemente exhaustivas de una cierta
realidad bajo estudio y de la necesidad de conocer por qué ciertos hechos de
esa realidad ocurren del modo descrito, es decir, de la necesidad de encontrar
ciertas relaciones de dependencia entre las clases de hechos que fueron
formuladas en la fase anterior de la secuencia. El objetivo central de estas
investigaciones consiste en proveer modelos teóricos (explicativos, abstractos,
universales, generales) que nos permitan elaborar predicciones y retrodicciones dentro del área fáctica a la cual se refiere
el modelo. Se estructuran sobre la base de preguntas cuya forma lógica se
orienta a interpretar la ocurrencia de una cierta clases
de eventos (consecuentes) por mediación de otra clase de eventos
(antecedentes): ¿Por qué ocurre p? ¿De qué clase depende p? ¿Qué clase de
hechos condiciona la ocurrencia de p?. Sus operaciones
estandarizadas son las formulaciones de sistemas de hipótesis, los desarrollos
de hipótesis (por comprobación o por derivación), las construcciones de
sistemas interpretativos, etc. (s/n).
De
acuerdo al tipo de investigación, esta investigación desde el punto de vista
sincrónico abarcará las siguientes instancias: problema, objetivos, justificación
(área empírica) el análisis de las bases teóricas (área teórica de la
investigación), el método de trabajo científico (área metodológica) y las
derivaciones (modelo teórico). Desde el punto de vista diacrónico, esta
investigación abordará los fundamentos teóricos que explican la hipótesis
teórica formulada.
Fases de
La
investigación se desarrollará siguiendo las etapas que se presentan en el
siguiente cuadro:
Cuadro
Nº 1
Etapas de
|
Etapa de
Investigación |
Definición |
Técnica
de recolección, organización y análisis de datos |
|
1.- Exploración
y análisis de las teorías generales |
Etapa en
la cual se realizará el estudio profundo de las teorías que sustentan la
investigación |
Se
utilizará la revisión bibliográfica y la reformulación de teorías a fin de
adaptarlas a las necesidades propias del estudio, situación que permitirá
ubicar los enunciados iniciales |
|
2.
Derivación |
Etapa
donde se especificarán paulatinamente los elementos de la formulación teórica
(respuesta al problema) partiendo de la hipótesis (en relación con su
respectiva teoría general) hasta los enunciados iniciales |
Se
utilizarán los sistemas de deducciones lógicas y los razonamientos
estructurados |
|
3.
Construcción de la formulación teórica |
Etapa en
la que se especificaron los enunciados de la formulación teórica |
Se
utilizarán técnicas de diagramación, gráficos, la formalización o escritura
conceptual, con el característico ordenamiento de los enunciados teóricos
establecidos a partir de la formulación teórica. |
Método de Validación o Contrastación
Teórica
La
validación teórica de la formulación teórica, seguirá las “condiciones de
adecuación” expuestas por Schavino (1998) que considera
los siguientes aspectos:
Consistencia: garantía que entre uno y otro de los
elementos de la formulación teórica no existen contradicciones. Se examinó que
cada elemento de la formulación, estuviera correctamente derivado de las
teorías seleccionadas.
Completitud: garantía que se obtuvieron todas las
posibles variables de correspondencia que resultan deducibles a partir de la
hipótesis y de las teorías asociadas a la misma.
Independencia: garantía que cada una de las variables de
correspondencia postuladas en la formulación teórica son especifica
y autónomamente relevantes o significativas, sin que existan elementos
repetidos o solapados entre sí. Se examinará hasta qué punto los enunciados
iniciales de la formulación teórica se suponen unos a otros, o si alguno de
ellos esta implícito en otro, ya que en este caso estarían confundiendo los
niveles de razonamiento y de estructuración decreciente de la formulación
teórica.
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