La Torá tiene leyes relacionadas con el
vestir adecuadamente para hombres y mujeres, pero pone especial énfasis
en las mujeres.
Ahora que nosotros queremos andar bajo las normas
de Adonai, tenemos la obligación personal de empezar a vestir
(sino lo has hecho ya) de acuerdo a las leyes hebreas.
Recuerda: vestir de una manera recatada se requiere
en todas partes, y más en el momento de venir a danzar delante
de Adonai en la Congregación.
Nosotros estamos familiarizados con las
leyes y costumbres de vestir con recato y aquí las recordaremos:
1. El cuello debe ser suficientemente alto para
cubrir el hueso de la base de la garganta.
2.La falda debe ser suficientemente larga para cubrir las rodillas tanto
parada como sentada (debe colocarse un fondo).
3.Preferiblemente las mangas deben cubrir los codos.
4.No se deben usar blusas o faldas ajustadas (ni tampoco transparentes).
5.La mujer no debe vestir traje de hombre, ni el hombre traje de mujer
(Deut. 22.5)
6.Es preferible que la falda no tenga aberturas muy grandes.
7.Los hombres absténganse de pasar a danzar en shorts, bermudas
ó camisetas.
8.Las mujeres casadas, cúbranse sus cabellos.
Si pensamos acerca de esto nos daremos
cuenta que una mujer se viste de acuerdo a estas leyes ó normas
de recato, cubre su cuerpo casi completamente.
¿Por qué la Torá
requiere un nivel tan alto de recato?
Simple y sencillamente, porque el hombre
es el templo del Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo), y por esto debemos
tener recato no solo en nuestra forma de vestir para danzar, sino en
nuestra vida en general.
Estas normas de vestir con recato no son
nada más para venir a danzar delante de Adonai, si no también
para venir a la sinagoga ó en nuestra vida diaria.
Vestir de una manera descubierta llama
la atención al cuerpo, pero vestir con recato, quita la atención
del cuerpo y permite a los demás enfocarse en la parte espiritual.
Debemos esforzarnos para presentarnos
de una manera agradable. No tiene nada de malo usar ropa de estilo,
siempre y cuando el recato no se sacrifique por la moda.
No faltemos
el respeto a las cosas sagradas con nuestra manera de vestir.
Vamos a terminar con un ejemplo
de recato de la Torá. En el libro de Ruth aprendemos que Ruth
salió a los campos para proporcionar comida para ella y su suegra
Nahomi, fue mientras Ruth estaba juntando granos, que fue vista por
el dueño de los campos, Boaz, con quien eventualmente se casó.
¿Qué tenía Ruth que
llevó a Boaz a verla?
El Midrash expone que fue su recato, Ruth
estaba callada cuando recogía, mientras las demás mujeres
coqueteaban con los hombres. Muchas mujeres levantaban las faldas mientras
recogían el grano, pero Ruth mantuvo su falda abajo. Boaz notó
que Ruth se mantenía a distancia de los hombres, de tal manera
que ninguno iba a voltear a verla. Nosotras podemos aprender del comportamiento
de Ruth.
Pensemos un momento en la historia de Ruth y tratemos de encontrar una
situación en nuestra vida donde hay que hacer elección
entre un comportamiento recatado y otro menos recatado.
¿Cómo se califica nuestro
comportamiento?
¿Somos como Ruth o como las mujeres
del campo?
Meditemos sobre esto y pensemos en mejorarnos
en el área del recato en nuestra manera de vestir, y en nuestro
comportamiento.
Se recomienda:
Leer 1 Pedro 3:3-5
Estudio elaborado por:
Ruth Bograd
Grupo de Danzas Roni Bat Tzión