VEN A MI PECHO, ALMA SORDA Y CRUEL...
Ven a mi pecho, alma sorda y cruel,
tigre adorado, monstruo de aire indolente;
quiero enterrar mis temblorosos dedos
en tu espesura .

Sepultar mi cabeza dolorida
en tu lecho colmado de perfume
y respirar, como una ajada flor,
el relente de mi amor extinguido.

�Quiero dormir! �Dormir m�s que vivir!
en un sue�o, como la muerte, dulce,
estampar� mis besos sin descanso
por tu cuerpo pulido como el cobre.

Para ahogar mis sollozos apagados,
s�lo preciso tu profundo lecho;
el poderoso olvido habita entre tus labios
y fluye de tus besos el Leteo.

Mi destino, desde ahora mi delicia,
como un predestinado seguir�;
condenado inocente, m�rtir d�cil
cuyo fervor se acrece en el suplicio.

Para ahogar mi rencor, apurar�
el nepentes y la cicuta amada,
del pez�n delicioso que corona este seno
el cual nunca contuvo un coraz�n.


    A mis costados, sin cesar, se agita el Demonio; flota alrededor m�o como
un aire impalpable; lo aspiro y siento que abrasa mis pulmones y los completa de un
deseo eterno y culpable.
    A veces toma (conoce mi gran amor por el Arte) la forma de la m�s seductora
de las mujeres y, bajo especioso pretexto de aburrimiento, acostumbra mis labios
a filtros infames.
    Me conduce as� lejos de la mirada de Dios, jadeante y rendido de fatiga,
en medio de las llanuras del Hast�o, profundas y desiertas, y lanza a mis ojos invadidos
de confusi�n �vestidos manchados, heridas abiertas y el parto sangriento
de la Destrucci�n
Sent by Fisher Lenin LL.
BACK
NEXT
Hosted by www.Geocities.ws

1