Constantino VII. (913-959, real: 944-959)
En el año 958 cuando nace Basilio
II, Bizancio era gobernado por Constantino VII Porfirogéneto, quien fomentó la
educación, las letras y la cultura como ninguno anteriormente, fomentó el
intercambio de embajadas en materia de política exterior, por ejemplo con el
califa Omeya Abd el Rahmán III, Otón el Grande y la princesa Olga de Rusia.
Además fue cauteloso pero firme en
las guerras que emprendió (o más bien, que emprendieron sus generales) aunque
en el caso de Creta, que era una espina clavada en el mediterráneo desde que la
conquistaran los árabes, la expedición fue un rotundo fracaso porque se
enviaron tropas insuficientes, salvado por la posterior toma de Teodosiópolis
en el extremo oriental.
Ya en esos años comenzaban a
destacarse dos generales que habían obtenido excelentes victorias contra los árabes:
Nicéforo Focas, quién dirigía el ejército y Juan Tzimiscés, que en 958
tomaba Samosata, al norte de la Mesopotamia, luego de una gran batalla.