PCs y componentes

Ayude a proteger animales en abandono
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LOS PENSAMIENTOS PUROS
Washington Delgado
Señor rentista, señor funcionario,
señor terrateniente,
señor coronel de artillería,
el hombre es inmortal:
vosotros sois mortales.
Es curioso como la podredumbre
se adelanta a veces al cadáver.
Soportad vuestro olor, mostradlo
si queréis, poquito a poco.
Pero no habléis.
Señores, enseñad el trasero,
pero no lloréis nunca,
cierta decencia es necesaria.
en las alas blancas
y en la música de las arpas
dulcemente tocadas
por vuestras dulces manos.
Pensad en vuestros libros de lectura, en las viudas
tísicas y abandonadas que ayudaréis con una
trompeta de oro.
Pensad en vuestros billetes, en los veranos junto
al mar, en la mucama rubia, en el amante
moreno, en los pobre que besaréis en la otra
vida, en las distancias terrestres, en los cielos
de almíbar.
Pensad en todo,
vuestros días sobre la tierra no serán numerosos.
LAS BUENAS MANERAS
Washington Delgado
Es peligroso caminar
con un nombre en los labios.
No digas nunca
España, Leningrado, muchacha,
querida tierra.
Aprende las buenas maneras de la vida,
la vida es silenciosa
y el silencio tiene numerosas palabras:
buenos dias, ha llegado el verano,
los precios suben
si los salarios suben, la patria espera
vuestro sacrificio, el señor presidente
deplora lo sucedido, los señores ministros
confían en el futuro, el feroz asesino
fue ajusticiado, Dios
bendiga a nuestro pueblo.
Viejas palabras dulces,
inútiles y tiernas
como almanaques viejos.
¿Para qué decir
España, Leningrado, muchacha,
tierra querida?
No camines con un nombre en los labios.
EL BEDUINO
Juan Carlos Lázaro
Desde hace veintiún días
No he vuelto a mirar el mar,
No he escrito un poema
Ni he tenido un amor
En todo este tiempo.
Pienso que la espuma blanca,
Habrá subido hasta las peñas,
Que los maremotos habrán borrado
Las islas,
Que estarán los puertos
Inundados y sin marinos.
Oh desolación!
Desde hacen veintiún días
Mis ojos solo ven
Desiertos naturales y tiendas.
La guerra no ha pasado
Por aquí todavía...
QUIERO LLEGAR A ECBATANA
Juan Carlos Lázaro
pues Regús está en las montañas
y Ecbátana en el llano.
Tobías 5.6
Quiero llegar a Ecbátana
aunque ya no exista Ecbátana.
Apenas sé que Ecbátana fue
la comarca extranjera de Tobit,
que en Ecbátana, Sarra - hija de Raguel
fue entregada en boda a siete hombres,
y que en Ecbátana el sol
pesaba como bronce en la piel.
Quiero llegar a Ecbátana
acaso porque Ecbátana no es
más que una palabra. Y eso
ya es demasiado. Amén.
Ah Mis Dias Abolidos
Miguel Carrillo Natteri
En qué oquedad la sombra mía
se retuerce
como un gemido, su secreto
difuso, muerto?
En qué alambre o riel
su devaneo
siembra el corcho de la aurora,
su silencio?
En qué barrote se hiela el frío,
de la cruz,
que llevo dentro?
Ah lisonjero pan desvanecido,
nube escapada,
que corre de mi sino
como un potro viajero
En que ojo del barrote esperas,
al asesino,
del día que se fuga
traicionero?
En que noche o en qué celda
que nunca acaba,
sonreirás de nuevo
al prisionero?
Ah mis días abolidos, alelados;
desde esta tarde
vomito fuego!
Muchacha Italiana en Oscuro Peregrinaje
Gustavo Armijos
Vi una muchacha en un mercado tan parecida a
ti que me dio un vuelco el corazón ay mi vida James Laughlin
Solo en el tiempo el futuro sería una canasta de manzanas
en una ciudad en ruinas.
Cada cual puede tras unas campanadas descubrir una visión
de mujeres eternas
por las calles de Italia.
Anunciando los proverbios acerca de la lluvia y el mar.
Cada cual sirve lo poco que tiene que servirse
a oscuras o defendido por la luz de una linterna.
¿Has visto a un demente dormido cerca a un furgón mortuorio?
¿Has visto titilar en medio de la oscuridad a un genio beat?
¿Has visto a los perros colies acarrear el césped?
¿Has escuchado la risa lastimera de una amante traicionada?
¿Has mirado al elegante acróbata colgar de la red protectora?
Entonces comprobé que sus palabras eran rituales
Ayer estaba en la estación
de Bolonia y un italiano
le preguntó ¿Dónde queda el Perú?
y un ataque de paranoia lo puso pálido frente a la parada del metro
algunas ramas tiernas en el pozo del paraíso.
Ahora alcé la cabeza sobre un perrito de felpa
encima de un mantel blanco una lámpara de cristal
nítidamente castigada
como si llorara tambaleante ante la tristeza de mirar
El Golfo Di Génova
reventado como trineo acuático en el mediterráneo.
Esa palidez fluorescente de guijarros destrozados ante las redes
ferroviarias que me acercan y alejan del juramento espiritual
en los mercados donde la abeja mielera tiene el cuello hinchado
de tanta pasión amorosa.
CONTEMPLACIONES
Gustavo Armijos
He buscado una tregua en mi vida
como una herida
enterrada en una antigua heredad
y trato de descubrir la soledad de los seres
aterrados por el sistema.
Donde nada quedará
ni el éxtasis
desplazado por una angelical diana
ni los gestos de aquellos espíritus
enfermizos destrozados por el sudor de la inercia.
Yo entraré dentro del enorme pecho
de la civilización
y tratando de unir el secreto de los sueños
Yo seré un fiel recuerdo de los remolinos
en el pensamiento de la epidermis.
Tratando de orientar el rebaño
con musiquillas ante ramajes de esperanza
y viento amable a la vez voluble.
Suenan sirenas tras las tapias
cuando un aire convulso
trae un sonido de oboe
el de las congojas y alegres movimientos.
El viento corroe una estancia
donde estructuras de sillar son derribadas
por un vitral glorioso al pie del Irazú.
Refulgen las casas de techos bajos
atrapas en la niebla. Sueño con esta ciudad
donde he soñado como muchos sueñan.
G E M
A
María del Carmen Ulloa
Ser genuina como una gema.
Ser ave que besa tu vientre
y se apodera de los cimientos
entre las castañas de tus pupilas,
entre los marfiles de tus dientes.
Gema como todas las gemas,
poderosa, pulida y brillante,
altiva, serena y famosa;
ser ópalo, zafiro y rubí,
diamante, esmeralda y jade;
ser todas las gemas
que bordas tu alma gemela
y engastarnos como amatistas,
agua marina, topacio, crisoberilo
y en un solo espíritu fundirnos
como turquesa, turmalina, granate,
y tener tu perfume a heliótropo
amándote como lazulita.
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