logo
CESAR MORO - uno de los iniciadores de la poesía moderna en el Perú



EL MUNDO ILUSTRADO

Igual que tu ventana que no existe
Como una sombra de mano en un instrumento
fantasma
Igual que las venas y el recorrido intenso de tu sangre
Con la misma igualdad con la continuidad
preciosa que me asegura idealmente tu existencia
A una distancia
A la distancia
A pesar de la distancia
Con tu frente y tu rostro
Y toda tu presencia sin cerrar los ojos
Y el paisaje que brota de tu presencia cuando la
ciudad no era no podía ser sino el reflejo
inútil de tu presencia de hecatombe
Para mejor mojar las plumas de las aves
Cae esta lluvia de muy alto
Y me encierra dentro de ti a mí solo
Dentro y lejos de ti
Como un camino que se pierde en otro continente




	BATALLA AL BORDE DE UNA CATARATA

	Tener entre las manos largamente una sombra
	De cara al sol
	Tu recuerdo me persiga o me arrastre sin remedio
	Sin salida sin freno sin refugio sin habla sin aire
	El tiempo se transforma en casa de abandono
	En cortes longitudinales de árboles donde tu imagen
		se disuelve en humo
	El sabor más amargo que la historia del hombre
		conozca
	El mortecino fulgor y la sombra
	El abrir y cerrarse de puertas que conducen al dominio
		encantado de tu nombre
	Donde todo parece
	Un inmenso campo baldío de hierbas y de pedruzcos
		de interpretables
	Una mano sobre una cabeza decapitada
	Los pies
	Tu frente
	Tu espalda de diluvio
	Tu vientre de aluvión un muslo de centellas
	Una piedra que gira otra que se levanta y duerme en
		pie
	Un caballo encantado un arbusto de piedra un lecho
		de piedra
	Una boca de piedra y ese brillo que a veces me rodea
	Para explicarme en letra muerta las prolongaciones
		misteriosas de tus manos que vuelven con el aspecto
		amenazante de un cuarto modesto con una cortina
		roja que se abre ante el infierno
	Las sábanas el cielo de la noche
	El sol el aire la lluvia el viento
	Sólo el viento que trae tu nombre



VIAJE HACIA LA NOCHE

Es mi morada suprema, de la
que ya no se vuelve.
KRISHNA, en el Bhagavat Gita.


Como una madre sostenida por ramas fluviales
de espanto y de luz de origen
como un caballo esquelético
radiante de luz crepuscular
tras el ramaje denso de árboles y árboles de angustia
lleno de sol el sendero de estrellas marinas
el acopio fulgurante
de datos perdidos en la noche cabal del pasado
como un jadear eterno si sales a la noche
al viento calmar pasan los jabalíes
las hienas hartas de rapiña
hendido a lo largo el espectáculo muestra
faces sangrientas de eclipse lunar
el cuerpo en llamaradas oscila
por el tiempo
sin espacio cambiante
pues el eterno es el inmóvil
y todas las piedras arrojadas
al vendaval a los cuatro puntos cardinales
vuelven como pájaros señeros
devorando lagunas de años derruidos
insondables telarañas de tiempo caído y leñoso
oquedades herrumbrosas
en el silencio piramidal
mortecino parpadeante esplendor
para decirme que aún vivo
respondiendo por cada poro de mi cuerpo
al poderío de tu nombre oh poesía.


Arriba
ARRIBA

Hosted by www.Geocities.ws

1