¡Son
nuestros
portugueses!
Carolina
Jaimes Branger
Venezuela
fue un país que siempre recibió a
la inmigración por la puerta grande.
Quienes llegaron aquí en busca de un
futuro, encontraron ese futuro en un
país amable, amigable, feliz. En un
país donde no había diferencias
sociales significativas, pues para escalar
socialmente sólo hacía falta
trabajar duro. En un país que espontáneamente
abría su corazón para quienes
necesitaban olvidar, necesitaban creer y
necesitaban querer.
En una de
esas inmigraciones llegaron los
portugueses: gente sana, gente de bien, gente
de trabajo. Gente leal, que
nos ha retribuido con creces lo que
aquí ha recibido. Le debemos mucho a
los portugueses. Aquí el agro no
producía gran cosa hasta que los
portugueses llegaron y sembraron. Los abastos
y los supermercados se
pusieron a valer cuando llegaron los
portugueses. Nuestras panaderías son
las mejores del mundo gracias a los
portugueses. Muchos de nuestros
restaurantes, que nada tienen que envidiar a
los del resto del mundo, están
en manos de portugueses. Por eso todos los
venezolanos tenemos uno, o más
portugueses, que son "nuestros
portus".
Cuando yo estaba chiquita "mis
portus" eran el marchante de frutas,
el señor de la panadería, la
gente del supermercado y las señoras de Los
Chorros, que lavaban y planchaban la ropa
fina como nadie. Cuando me fui a
vivir a Maracay, mi primer
"portu" fue el señor Martín
Vasconcelos, dueño del abasto Las
Delicias, su esposa la señora Herminia, y
sus hijos. También el señor
Carlos y su mujer, de la Ferretería El Toro. El
señor Francisco de la
carpintería y mi querida señora María De Sales y su
bella familia, dueños del restaurante
El Riacho, quienes son mis amigos
personales.
Nuestros
"portus" son tan nuestros, que
durante los terribles eventos de El Caracazo,
desde los barrios hasta las
urbanizaciones, los vecinos tomaron turnos
para defender los abastos de
"sus portus".
Desde hace
más de un mes, un portugués que
trabaja en el campo me envía mensajes
de texto desesperados a la mensajería
de mi programa en Radio Caracas Radio. Dice
que la Ley de Tierras no le
reconoce el trabajo de 34 años, pues
según el artículo 13, dicho
reconocimiento es válido sólo
para venezolanos. Yo espero que se trate de
un error. ¿Cómo no le
van a reconocer sus años de
trabajo a una persona porque no sea
venezolana? ¿Cómo dejar "guindando" a
una persona que ha vivido más
años aquí que en el país donde nació?
¿Cómo
no reconocer el aporte de las colonias, en
este caso la portuguesa, a un
rubro tan importante como es el de los
alimentos?...
Yo creo
que se debe escuchar lo que tienen
que decir los portugueses sobre el agro y los
alimentos, los precios y las
medidas económicas, antes de
presionar, amenazar o actuar legalmente.
Porque mucho de lo bueno que tiene Venezuela
hoy se lo debe a la
inmigración portuguesa.
¡Son nuestros
portugueses!