Cincuenta años

de poesía (1954-2004)

por Rodolfo Alonso  

 


 

LA MUCHACHA DE LAS ISLAS CANARIAS

 

la que yo amo distribuye el tiempo
conserva las raíces de las horas en sus manos
salud en sus campanas
en su muralla convertida en lluvia
en su corazón que está en declive 

en la cumbre la muerte en el fondo el amor
amor sus dos pupilas amor cabalga la certeza
y ella convive con los hombres 

hoy sus islas habitan mi garganta
la nadadora negra está de pie en la orilla
y hace jirones de pelo con el viento 

la que yo amo persiste en el invierno
se da y huye
para luego volver a prosternarse
levántate esperada tu corazón es un crisol
pero aún hay una espada en tu sonrisa 

la que yo amo está cerca de mí
nuestra fuerza es la fuerza de los hombres
está en mis venas y en mis músculos
caliente como el pan como la sangre como el vino

 

(de Salud o nada, 1954)


 

BUENOS VIENTOS

 

El amor nuestro fue una belleza incandescente, paseada con dignidad entre sobresaltos y disculpas. 

 Lo nuestro creció de golpe, auspiciado por la buena voluntad de algunos vientos que no supieron sino alterar nuestros caminos, unificar nuestras distancias, darnos una mano.

 Fueron los únicos culpables de esta feroz batalla por la aventura,
recientemente concluida.

 

(de Buenos vientos, 1956)


N.

 

Si yo te hubiera dicho: el corazón es una fruta enorme. Si te hubiera cantado con estas palabras de descontento y de traición, si hubiera abierto una sola de mis llagas, podrías hoy dormir a mi costado.

 Pero el cansancio espera y esto es mucho. La vida no da más de lo que se le pide. Las distancias se agrandan o se rompen.

 La tierra tiene un ritmo.

 

(de El jardín de aclimatación, 1958)


 

FATIGAS QUE DESLUMBRAN

 

1

hoy organizan su melancolía
frente a tus dulces islas calientes

 

tienen las manos duras como el futuro
su fe de bailarines
el desierto en las ojeras de su técnica

 

2

tal vez seas distinto
después de viajar de un solo golpe

de haberte creído fuerte
audaz atravesando el silencio

 

3

tal vez así nomás
cobijes la atracción de las profundidades 

la dura soledad el amor negro 

o aún tengas continentes
un día feroz en los rincones
dioses como certezas

 

4

una criatura salvaje forcejea
una canción se aprieta a tu cintura
eso persiste
respira y se estremece en los acantilados
galopa enormemente

 

5

y tú como lo sabes
y lo promueves
y lo ejercitas sin destreza

 

(de Duro mundo, 1959)


 

OJO POR OJO

 

La mirada de los nuevos mártires no muere limpia. 

Es agria y cansada, preñada de resentimientos. Aterradora para el delator que verdaderamente crea 
en la justicia.

 

(de El jardín de aclimatación, 1959)

 


 

PARA VIVIR AQUÍ

 

yo hablo del amor
una cosa posible 

de tu amor de mi amor 

en la calle
en el viento
en el mundo 

dentro de la palabra

 

(de Entre dientes, 1963)


 

CARA ROTA

 

no se ha colmado la medida 

lo que has dicho lo que has amado
se tiende ahora bajo el sol
para ser despedazado o festejado 

no estás todavía del otro lado
se ha dicho que tienes cosas por decir 

no se ha acabado esto
mientras brille implacable la luz que desordena
todo lo que debe decirse o ser amado

 

(de Hablar claro, 1964)


DÉJÀ VU

 

Una mujer se desnuda en mi memoria
mientras afuera resplandece la ciudad
o llueve y hace frío 

Una mujer lava su pelo negro con el agua de mi infancia
una distancia va formándose 

Su piel es lenta y fresca como la mañana que acaricia
su voz se hace lejana 

Una mujer me alcanza
el primer seno descubierto
el primer seno acariciado 

Mientras adentro resplandece la memoria

 

(de Hago el amor, 1969)



THE SPANISH EARTH

 

mano quemada
mano roja 

un día de estos andarás por el aire
como una bandera

 

(de Guitarrón, 1975)


 

COMO DOS ASTROS

 

Como dos astros errantes
que se han unido por su errar
nuestros errores nos acercan 
nuestros errores nos separan 

Como dos astros errantes
que se deslizan por amor
nuestras miradas nos atraen
nuestras miradas nos rechazan 

Como dos astros errantes
que se separan para ver
la sed el hambre el sol la furia
nuestros caminos encontrados 

En lo profundo de los cielos
en el silencio de la luz
como dos astros errantes
morimos renacemos

 

(de Señora Vida, 1979)

 


 

OLOR A LLUVIA

 

El aire trae de pronto recuerdos del olvido
con sabor a horizonte, hierba húmeda y ausencia.
Color difuso y neto, casi como sin dueño,
máscara o habitante, límpidamente orgánico,
cargadamente etéreo. Espíritus, espíritu;
huellas de una memoria que gira en su vacío
repleto: fuegos, cuerpos, dioses, rastros, palabras.

 

(de Sol o sombra, 1981)


 

HORMIGAS SOBRE NARANJA

 

Lo negro devorando al esplendor,
aullando silencioso,
y silenciosamente devorado
por tanta maravilla.

 

(de Alrededores, 1983)


 

BAJO LA MÚSICA

 

Música sobre las circunstancias,
música sobre el callado dolor o el gran dolor,
música sobre las cicatrices, sobre el vientre exangüe,
sobre lo que ha de ser y lo imposible. 

Música sobre las frentes, sobre los inviernos,
sobre los remolinos del futuro o el abismo de ayer,
música sobre la memoria y sobre el viento,
música sobre la sed. 

Música sobre el desierto y sobre el mal,
música sobre el resentimiento y el aullido,
música sobre el silencio,
música sobre la aridez, el hambre y la sospecha. 

Música sobre las fauces, 
música sobre las pezuñas y las zarpas,
música sobre el pico ávido y curvado,
música sobre el desgarramiento. 

Música sobre los pormenores,
música sobre el superviviente y el verdugo,
música sobre el frío, sobre el filo,
música sobre la sombra.

 

(de Jazmín del país, 1988)


 

EL MALESTAR EN LA POESÍA

 

“Las condiciones del pájaro solitario son cinco.”
Juan de Yepes
(San Juan de la Cruz)

 

¿Canta el pájaro en sí,
por sí y para sí,
o canta para otros:
hembra, pajarerío
o el que alcance a escuchar? 

¿Es el canto quien canta
por la boca del pájaro?
¿El canto es quien se canta?
¿La garganta, la música?

¿O es la naturaleza
(madre, maestra, maga)
la celosa inquietante,
la cantora furiosa? 

¿Y canta porque sabe
o porque oyó cantar
o lleva el canto impreso
como huella en los genes?
¿La belleza lo inunda,
él mismo es la belleza? 

¿O será el universo
confuso, interminable,
quien busca el resplandor,
la claridad posible,
cantándose en los cantos? 

¿O acaso el cosmos mismo
huyendo ante el horror
del eterno silencio
se hace voz en la tarde
templada, luminosa? 

¿Y canta ante el desnudo
dolor, o quizá el propio
dolor mudo se canta?
¿Se canta la injusticia
para hacerse justicia?

¿Y cuáles son entonces
tal vez, para que cante,
las condiciones, Freud,
del solitario pájaro,
único y general,
resonando en su rama,
feliz de echar al viento
lo que el viento le dice,
lo que el viento se dice?

 

(de Música concreta, 1994)

 


 

CIRCE, NO VENUS

 

(Por ellas, Ella habla:)
“Derrochaste mis muslos.
Pero no sólo eso.
¿O acaso no me oías
aullar en la alta noche?
No te buscaba a ti:
buscaba tu sustancia
(el fuego que te habita
o soñé te habitaba).
Desmedida, voraz
como todo lo humano,
me irritó tu ternura
delicada y feroz.
Si la vida te pasa
sin que la tomes viva,
la muerte ordena todo
o todo desordena.
Y sólo encontrarás
(compréndeme insaciable)
al buscar lo que buscas.

 

(de El arte de callar, 2003)

 

RODOLFO ALONSO ® DERECHOS RESERVADOS
GENERACIÓN DOS MIL GENTE DE ARTE

 

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