|
Rodolfo Alonso: LA DOLOROSA
|
![]() |
||||||||||||
|
“su poesía de transparencia edénica e
historia” ALEJANDRO NICOTRA (1988) “Nacido en Buenos Aires en 1934, Rodolfo
Alonso es el poeta natural por excelencia. Consta que estudió
arquitectura, que inició la carrera de Letras, y en cierto modo también
por su carácter, nunca llegó a ser un literato en sentido estricto. Quizás
porque su vocación, penetrante y libre, siempre estuvo referida a la bella
frase de Tristan Tzara que hizo suya: La poesía es una manera de vivir.
El mismo ha confesado, en un brevísimo tratado, que Siempre fui y soy eso que se llama un autodidacto (Poesía: lengua viva, 1982). “Habiendo integrado, desde muy joven, el
grupo que se nucleaba en torno al poeta Raúl Gustavo Aguirre y la revista
de vanguardia Poesía Buenos Aires, Rodolfo
Alonso ha publicado quince libros de poesía (desde el inicial Salud o nada, de 1954, hasta el
más reciente, Alrededores,
aparecido en 1983). “Rodolfo Alonso es el poeta de la vida
urbana, sin más opción. Un hombre que escribe con el mismo aire de
libertad que camina o hace el amor. Ha seguido, nos parece, esa nostalgia,
patente en el cálido Baldomero Fernández Moreno (El poeta, la calle y la noche / se quieren los tres. / La calle me llama, / la noche también... / Hasta luego, madre, / voy a florecer”). No es la poesía
suya un tribunal cívico (del ardiente Almafuerte), ni mística, ni
romántica, ni surrealista o vernácula. No defiende la miseria, las
amenazas del hambre, ni se opone al absurdo, en cierto modo desdoblado del
hombre moderno. Y, sin embargo, detrás del aparente humanismo sin
compromiso, ha visto en torno suyo o en la lejanía, la angustia y el
horror de vivir. “Su infancia coincidió
(hijo de emigrantes gallegos), con la guerra civil española, con el
ascenso del fascismo y del nazismo, los campos de concentración, la
hecatombe de Hiroshima, y en su patria, el despotismo y la opresión. No ha
omitido nunca el contacto directo con las cosas y seres de su existencia.
De él ha dicho un poeta de su generación, Alejandro Nicotra: Incide en su poesía, como una luz
negra, todo el dolor de nuestra época. Esa conjunción de la historia, la
desgracia, y del momento ‘intemporal’ -valga la paradoja-, edénico, es uno
de los caracteres que más seducen en su obra.” ARMANDO ZÁRATE (Literatura hispanoamericana de protesta social, Mundi, Córdoba, 1990) “en su poesía he sentido siempre -mejor
dicho, en gran parte de su poesía- una preciosa conjunción estética de
historia y eternidad. Quiero expresarle, que su aprehensión del esplendor
sagrado, de lo inefable de la vida, está muchas veces aunada a la
sugerencia de la circunstancia histórica."
ALEJANDRO NICOTRA (1994)
|
|||||||||||||
Golpe de
mano
cambia la luz y tu palabra el alto amor dura la luz cambia el poder tu tierra cambian conciencias y tu palabra (1959, “Guitarrón”) |
|||||||||||||
Buena
compañía
es
un país un
país el
amor (lejos allí los
gestos es
un país un
país de color (es
la gente allá
vamos juntos allá (qué
queda es
un país todavía le
anda la gente es
mi pequeño (parte
de un todo todo mi
gran país (es
la gente hablamos en
este país nunca
hay silencio (y
ojalá héroes en
mi país para
morder las máquinas de
enjuiciamiento héroes contra
el sometimiento piden
héroes (hay abrazados flotando) es
un país popular lleno
de gente (uno
lo anda ahora
vamos a
la esquina a
donde nos tiraron es
una carta no
sabemos ni
siquiera esto este
país esta
manera (1960,
“Guitarrón”)
| |||||||||||||
|
¿Quién
vive? Un
crujido aquí rueda Rueda
la fila de las esperanzas: Caminos
de cintura, contactos Una
voz sale al aire. Un país He
aquí lo que es nuestro, y ahora Todo
un río se apaga, todo un mundo Aquí
rueda la vieja realidad, aquí (1960, “Guitarrón”)
| |||||||||||||
|
27
de agosto de 1967 La
sombra baja ¿Será
la niebla, La
sombra llega, (1967,
“Hago el amor”)
| |||||||||||||
|
RODOLFO
ALONSO ® DERECHOS RESERVADOS |
| ||||||||||||