PALERMO EN LA ÉPOCA DE JUÁREZ
Por Rodio Raíces
Mi punto de referencia es el año del Señor de 1887.
La Ciudad de Buenos Aires, desde diciembre de 1880, es la Capital Federal de la República Argentina, pero recién ahora se va estructurando como una verdadera megalópolis, con el decreto que establecía el trazado de la avenida General Paz .
Tiene una extensión de 4.400 hectáreas, pero al anexar a Belgrano y a Flores (en el mes de septiembre) se llegará a las 18.000.
Incluidos en una población de 437.875 habitantes, se cuentan 336 médicos, 32 dentistas, 164 parteras y 336 farmacéuticos.
Otros datos del Censo recién efectuado revelan las cifras que se consignan a continuación, dedicadas a quienes gusten profundizar en el tema.
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Total de habitantes de la Argentina: 3.056.835 habitantes.
Total Capital Federal (incluyendo Belgrano y Flores): 437.875 h.
Hombres: 274.652 h.
Mujeres: 190.223 h.Algunas nacionalidades
Argentinos: 209.224 h,
Extranjeros: 228.651 h.
Italianos: 138.166 h.
Españoles: 39.562 h.
Franceses: 20.031 h.
Uruguayos: 11.136 h.
Ingleses: 4.160 h.
Alemanes: 3.900 h.Algunas ocupaciones
Comerciantes: 18.624 h.
Empleados: 2.495 h.
Militares: 2.495 h.
Maestros: 1.499 h.
Abogados: 589 h.
Ingenieros: 559 h.
Actores: 399 h.
Clérigos: 317 h.
Escribanos: 232 h.
Rematadores: 228 h.
Artistas plásticos: 226 h.
Contadores: 152 h.
Fotógrafos: 149 h.
Periodistas: 135 h.
Arquitectos: 120 h.
Agrimensores: 108 h.
Taquígrafos: 21 h.Edificación
Casas: 33.804
Casas de un piso: 28.353
Casas de dos pisos: 4.979
Casas de tres pisos: 436
Casas de cuatro pisos: 36
Conventillos: 2.835
Edificios públicos: 193
Estaciones de ferrocarril: 12
Estaciones de tranvía: 8Inquilinos: 116.167
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Una red de 563 kilómetros de desagües mixtos (cloacales y pluviales) ha borrado los arroyos llamados “terceros”, y más particularmente - desde 1874 - el “Tercero del Norte”, que es el de la zona “fundacional” de Palermo. Pero aún así la esquina de Gallo (Austria) y Las Heras, se inunda tras la lluvia, debido al declive de las calles vecinas y al drenaje de una gran cuenca que comienza en una laguna que se forma a nivel de las calles Saavedra y Alsina.
Mucho más tarde, en la intersección más arriba mencionada se colocarán unos puentecillos metálicos corredizos, para atravesar las calles inundadas, en el sitio donde otrora hubiera un puente tildado de precario y provisorio.Desde 1862, en el país definitivamente unificado, vienen ocupando la presidencia de la Nación Mitre, Sarmiento, Avellaneda y Roca, cada uno con una permanencia de seis constitucionales años en sus respectivos cargos. El 12 de octubre de 1886, hace lo propio un pariente político de Roca, el Dr. Miguel Juárez Celman, que habrá de renunciar luego de la abortada Revolución del 90.
Durante su administración se inauguran dos edificios igualmente importantes: el Palacio de Obras Sanitarias de la Nación, en Córdoba y Río Bamba, y el Hospital General de Mujeres Rivadavia en Sánchez de Bustamante y Las Heras (calles éstas a las que todavía se recuerdan como Francisco del Sar y Chavango). No está empedrada ninguna, por supuesto (son de tierra) y carecen de vereda, por lo que se hacen intransitables tras los aguaceros rápidos o las lluvias prolongadas.Dos cuadras al norte del Hospital - donde hoy se extiende el Parque Las Heras - se halla la Penitenciaría Nacional, con sus imponentes muros perimetrales terminados en torreones y corredores almenados.
Por allí pasean, implacables, los guardias, día y noche con el fusil al hombro, para meter miedo y disuadir de las fugas. Pero estas ocurren, sin embargo, a través de los túneles que fabrican con paciencia los reos, varios de los cuales - se afirma sin comprobarse - llegan al Hospital Rivadavia, pata ganar la calle con total disimulo.
Esta obra, terminada en 1777, fue mérito del arquitecto Ernesto Bunge, que la había plasmado en detallados planos concretados en una lucida maqueta.El Hospital Rivadavia también contó, para su realización, con el concurso de un profesional de prestigiosa trayectoria, el arquitecto sueco Enrique Aberg, que hizo los planos y dirigió la obra, concretada casi totalmente durante la gestión presidencial de Julio Argentino Roca.
El desprevenido viajero que venía desde la actual plaza Vicente López (“Hueco de las cabecitas"), y avanzaba por el camino costero (avenida Las Heras) - dejando de lado la iglesia del Pilar, el Cementerio de la Recoleta y los Mataderos del Norte (Facultad de Ingeniería y plazas aledañas) - se maravillaba de divisar las enormes construcciones del nosocomio, luego de trasponer Centroamérica (avenida Pueyrredón). Y podía repetir la experiencia al llegar a “la Cárcel”, yendo en dirección a la quinta de los Cueli (Jardín Botánico desde 1899).
Esta última tenía una Capilla situada en la actual esquina de Santa Fe y Scalabrini Ortiz . Años después, Rosas expropiaría estos terrenos para instalar los polvorines y las caballerizas, cerca de su residencia de Palermo.
Desde 1890 se vería, frente a estas tierras, el Jardín Zoológico.
Al final de la avenida Las Heras, donde se junta con la actual Santa Fe (Camino del Norte otrora), surge una vía - ancha también- que cruzando un precario puente sobre el arroyo Maldonado, llegar hasta los confines de Belgrano. En este cruce comienza la “orilla”, un descampado sitio frecuentado por matones y gente de avería conocidos como “orilleros” o “marginados” (por vivir en la orilla o margen de la ciudad, de la sociedad y de la ley).
Ya durante 1870 se había instalado el Colegio Militar, en el antiguo “caserón de Rosas” (residencia ubicada en Libertador y Av. Sarmiento, finalmente demolida en 1899).
Desde 1875 existe el Parque 3 de Febrero, sucedido un año más tarde por el Hipódromo, construido en terrenos cedidos por la Policía.
Data de esa época el legendario café de Hansen, sucesor del café Tarana, que se hallaba en el cruce de Av. de las Palmeras (avenida Sarmiento) y Figueroa Alcorta (sitio del moderno monumento a Urquiza, inaugurado por la Revolución Libertadora).
El Armenonville y el Pabellón de las Rosas no tardarían en aparecer, en la Av. Libertador y Tagle (actual plaza Chile), siendo el primero de ellos un cabaret y restaurante estival (con espectáculos), y el segundo una espaciosa confitería paqueta. A la desaparición del primero, tomó auge el dancing Les Ambassadeurs, situado en la Av. Figueroa Alcorta, donde bastante después se hizo el Canal 9 (todo esto demolido en el 2001).Muchos acontecimientos ocurrirían después, entre ellos, la instalación del Club Atlético River Plate (en la actual Plaza Uruguay), que funcionaría transitoriamente, para desaparecer en 1938.
También hacia 1887 continúa celebrándose, como todos los años, la Exposición Ganadera organizada por la Sociedad Rural, que desde 1878 tiene lugar en Palermo, en vez del sitio habitual hasta entonces de Florida y Paraguay.
Volviendo a la zona del Hospital y la Cárcel, destacamos que en contraste con estas colosales construcciones, existe en derredor un villorrio o rancherío de casas humildes, afortunadamente dispersas, habitadas por los matarifes y sus familias - en su mayoría - pero también por mal vivientes de toda laya, que infunden temores y desconfianzas. No en vano la comarca es llamada la Tierra del Fuego, desde el campo santo hasta el Camino Inglés (ayer Jorge Canning, ahora Raúl Scalabrini Ortiz).
Existen - no obstante - unas pocas fincas solariegas y lujosas mansiones, sobre las actuales avenidas Las Heras y Libertador, entre ellas la “quinta de Bollini”, que abarca la manzana situada enfrente, al noroeste del Hospital Rivadavia, y abre su entrada principal sobre la ex avenida Chavango. En 1910 se pensará en comprar este predio (antigua residencia de Francisco del Sar), para edificar otro hospital, a manera de ampliación del que ahora existe.
Sobre Gral. Juan Gregorio de Las Heras, entre Coronel Díaz y Jerónimo Salguero - enfrente del presidio - han aparecido unos pocos burdeles, o cotorrros, o lenocinios, o casas de cita, o de salud, o como quiera llamárselos, aptos para las exigencias masculinas.En relación con el aprovisionamiento de la población, se destaca un número suficiente de almacenes de ramos generales o pulperías, donde hay de todo y para todos. Y mientras todavía sirven los aguateros y los aljibes, acaban de arribar al Hospital las primeras cañerías de agua corriente de la zona, como cuadra a los requerimientos higiénicos de una institución de tanta enjundia.
La iluminación se efectúa mediante faroles alimentados con aceite de potro y por el gas, mostrándose uno de teles artefactos, con su base de hierro fundido, a la entrada del Hospital sobre Bustamante (calle 37 al Norte).
La clásica lámpara incandescente, inventada por Edison el 21 de octubre de 1879, vendrá en pocos años a Buenos Aires, y a ello apunta que desde 1882 se halle puesta la primera usina, en el Mercado del Centro. Otra más pequeña, instalada por Rufino Varela frente a la Catedral, serviría para iluminar un tramo de la calle Florida.Cono todavía no han arribado las cloacas, abundan los pozos, que una vez llenos se tapan, haciéndose otros nuevos ya que no existen los carros atmosféricos.
En vista que los jardines de la prisión están acribillados de orificios al cabo de diez años de venir haciéndolos, el arquitecto Aberg pensó en cavar un gran pozo ciego en el nosocomio, adonde desembocarían las cañerías de todos los pabellones. Pero, oh contrariedad, no prospera el proyecto.El automóvil aún no ha ingresado al país, y en consecuencia se emplean para viajar, el caballo y los vehículos de tracción a sangre como carros y coches cerrados, sin excluir las carretas. Mas, excepto para los enfermos y ancianos, los medios de transporte más usados son simplemente “las piernas”.
Aunque desde 1886 existen en Buenos Aires las bicicletas (de una rueda grande adelante y otra pequeña detrás), todavía no se las conoce en este barrio, al que se considera un lugar apartado del Centro, a pesar de estar a menos de cuatro kilómetros del Congreso.
El primer automóvil que se vio, un Mercedes Benz alemán, sería traído por Dalmiro Varela Castex en 1892.
En manos de la gente que visita a los presos y a los enfermos, llegan a Palermo los diarios más prestigiosos: “LA PRENSA”· de José C. Paz (1869), “LA NACIÓN” de Bartolomé Mitre (1870), “EL DIARIO” de Manuel Lainez y “EL CENSOR” de Domingo F. Sarmiento.
El Río de la Plata, sobre cuyas barrancas se hicieron el Hospital y la Penitenciaría, llega hasta unas dos o tres cuadras de la avenida Las Heras, y sirve a las lavanderas que llegan con sus cestos y a los pescadores que concurren con sus redes, aprovechando el suave declive del cauce.
Desde 1888 se acrecentarían las tareas de relleno “para ganar tierras al río” y los citados trabajadores de la costa se perderían en la inexorable bruma de los tiempos. En 1912, el arquitecto y paisajista Carlos Thays dibujaría, haciendo giros con el lápiz, el distinguido Barrio Parque que sería Palermo Chico.Respecto de la época de Miguel Juárez Celman, puede decirse que su presidencia abarcó sólo cuatro años a partir de 1886, sucediendo al general Roca, su pariente político. Durante los mismos se desencadenó una gran crisis financiera y la política tomó un rumbo laicizante que le restó el apoyo conservador, lo cual ocasionó un movimiento cívico-militar llamado Revolución del 90 o Revolución del Parque, que pese a ser conjurado le obligó a dimitir.
Su período de seis años fue completado por el vicepresidente Dr. Carlos Pellegrini, que en un breve lapso supo encauzar el desborde de las aguas.=
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