EL BOLCHEVISMO EN LA TEORIA Y LA PRACTICA
POR EL DOCTOR JOSEPH
GOEBBELS
DISCURSO PRONUNCIADO EN
EL DIA DEL PARTIDO DE 1 935
Mi Führer,
Excelencias,
Distinguidos invitados,
Compañeros y compañeras del N.S.D.A.P.
El hecho de que el fenómeno del bolchevismo representado en
la teoría de Marx y llevado a la práctica por el Estado Ruso
Soviético esté aun llamando la atención de los círculos
políticos de la Europa occidental, como un fenómeno y una
práctica política que los pueblos civilizados deben tomar en
cuenta, tanto intelectual como políticamente, demuestra que
existe una completa falta de visión interior en la naturaleza y
en la estructura esencial del bolchevismo internacional. El
llamado bolchevismo no tiene nada que ver con lo que nosotros
llamamos o entendemos por ideas, o por concepción del mundo. No
es nada más que una especie de locura patológica y criminal,
ideada por los judíos, como se puede demostrar y dirigidas por
los mismos, que quieren la destrucción de mundos civilizados y
la fundación de un imperio judío internacional que sometería
todas las naciones bajo su poder.
El bolchevismo sólo pudo tener su origen en la mente judía,
y solamente el estéril asfalto de las grandes metrópolis hizo
posible que creciese y se extendiese. Sólo pudo encontrar
acogida en una humanidad que había sido moral y económicamente
destruida por la guerra y la crisis económica consiguiente y era
terreno abonado hasta para tan criminal doctrina. Es innecesario
repetir que nosotros los nacionalsocialistas, al luchar
encarnizadamente contra este peligro mundial como hicimos desde
el primer momento de nuestra actividad política, no hemos
defendido hasta el presente intereses capitalistas o
antisocialistas. Nuestra lucha contra el bolchevismo no es en
contra sino a favor del socialismo. Nuestra actitud nació de la
fuerte convicción de que un verdadero y genuino socialismo sólo
puede ser realizado, si el más ruin y degradado de sus
vástagos, el "Judaísmo bolchevique", fuese
completamente exterminado (1). La lucha contra el bolchevismo
sólo puede ser llevada a cabo por un pueblo que haya encontrado
una nueva estructura para su vida interna y que esté a la altura
de los valores dinámicos del siglo veinte: una estructura
socialista en una forma nacional.
La burguesía es impotente en todas las naciones para la lucha
contra el bolchevismo y por tanto no sirve para luchar contra
él. Ni siquiera tiene una visión clara de los principios que
dirigen e inspiran el bolchevismo. Para combatirlo eficazmente le
falta a la burguesía la fuerza filosófica y la decisión
intelectual necesarias así como la acendrada fe política y el
vigor moral del carácter. No es sólo que carezca de
comprensión, sino que cuando se le presenta la ocasión hace
paces vergonzosas con el bolchevismo en virtud de erróneo
principio del "mal menor". Pero cualquier pacto que el
mundo burgués contrate con el bolchevismo radical conducirá
finalmente a una victoria del bolchevismo sobre la burguesía,
obedeciendo a la ley natural de que el más fuerte siempre vence
al más débil. El bolchevismo tiene una ventaja sobre todos los
demás grupos que ejercen poderío político, exceptuando
aquellos que le miran con la oposición más abierta y directa;
moviliza las clases más bajas de la humanidad, que existen entre
los posos de las naciones corrompidas las cuales son opuestas al
Estado y las ideas que lo sostienen. Es la organización de los
instintos más degradados de un pueblo que inicia la destrucción
de lo productivo y de los elementos valiosos de una raza.
Generalmente se aprovechan de un grupo que tiene fuerza política
, que está basado en una minoría corrompida, determinada a
alcanzar sus fines con métodos criminales y sin escrúpulos de
ninguna clase para alcanzar el Poder absoluto. Su inclinación a
acuerdos tácticos no debe sin embargo confundirse con su
intención de acceder a concesiones de principios. El bolchevismo
en principio no admite concesiones. Si llega a un acuerdo
aparente, es sólo como medio para alcanzar el Poder absoluto. No
tiene el menor escrúpulo en asesinar a aquellos que le han
ayudado a conquistar el poder, una vez alcanzado. No es una
perspectiva halagüeña para esos políticos burgueses de algunos
de los Estados del Oeste de Europa que aun creen que se puede
amansar el bolchevismo por medio del Frente Popular.
El bolchevismo es una dictadura de los inferiores. Se apodera
del Poder por medio de mentiras y lo mantienen por la fuerza.
Para combatirlo, hay que conocerlo a fondo y tiene uno que haber
penetrado en sus secretos más íntimos. Todas las fuerzas
superiores y morales de una nación tienen que ser movilizadas
para aniquilarlo, ya que es un organismo amorfo y antirracial.
En un solo terreno el bolchevismo es maestro: en el terreno de
la propaganda negativa, de la agitación de los pueblos por medio
de mentiras e hipocresía, método que tiende a dar al mundo,
falseando la realidad, una imagen desfigurada de la esencia, y de
la íntima naturaleza de esa locura política. Lenin (2), el
padre de la revolución bolchevique, dijo francamente que la
mentira no sólo está justificada, sino que se ha demostrado que
es el arma más eficaz de la lucha bolchevique. Schopenhauer (3)
dijo que los judíos son maestros en la mentira y por lo tanto no
es nada extraño que el judaísmo y el bolchevismo se hayan
fraternizado. El bolchevismo judío maneja la mentira con
maestría. Se aprovecha de que al hombre de buena fe no le cabe
en la cabeza que se pueda mentir tan descarada y
cínicamente, cogiéndole desprevenido e incapaz de oponer
resistencia alguna.
Mintiendo así es como el bolchevismo ha logrado atraer a
muchos ingenuos y alcanzado éxitos sorprendentes.
De acuerdo con la naturaleza del bolchevismo su propaganda es
internacional y agresiva. Su único propósito es corromper todos
los pueblos de la tierra predicando y practicando en ellos la
anarquía y el bolchevismo. Tiene fondos inagotables a su
disposición porque los dictadores bolcheviques sin remordimiento
alguno, matan de hambre al pueblo ruso para alcanzar este
propósito. Esta clase de propaganda es especialmente peligrosa
para los otros pueblos, porque está ayudada por comunistas de
países extraños, que son agentes extranjeros del Komintern. Con
su ayuda el bolchevismo trama conspiraciones en diversos países,
difíciles de sofocar porque se arraigan en la vida política y
nacional de los respectivos Estados. Se debe considerar como la
amenaza más grave para un Estado la tolerancia de un partido que
reciba órdenes de una Potencia extranjera (4). La experiencia
enseña que los países donde existe un partido comunista potente
están más o menos sujetos a las órdenes de Stalin (5)
especialmente en cuanto a situación militar, económica y
política interior y exterior del país. Ejemplo de esto es que
una de las Potencias del Oeste de Europa al concluir el pacto con
Rusia tuvo que pedir a Moscú que ordenase al partido comunista
de dicha Potencia que se abstuviese de minar al ejército y de
boicotear los créditos para fines militares.
A las secciones comunistas de los diversos países les han
ordenado preparar y realizar la revolución bolchevique. Están
provistas de abundantes fondos para llevar a cabo esta misión y
de una técnica de propaganda copiada de Moscú. Esta propaganda
tiene como sólo propósito engañar a los pueblos sobre la
verdadera naturaleza del bolchevismo y evitar que aparezcan
informaciones verídicas de Rusia o, si salen, desfigurarlas de
tal manera que no se las pueda dar crédito. La razón de esta
política es que la Unión Soviética no puede permitir que la
verdad de su situación interior sea conocida especialmente en
los países cultos del Oeste de Europa. Si la teoría bolchevique
puede ser un veneno tal vez atractivo y seductor, en cambio
la práctica bolchevique es tanto más temible y horrorosa.
Su camino está marcado por un sin fin de cadáveres y por ríos
de sangre y lágrimas. La vida humana ha perdido su valor.
Terrorismo, asesinato, bestialidad -éstas son las
características de toda revolución bolchevique, bien sea
victoriosa como en Rusia, o vencida y aniquilada como en
Hungría, Baviera, el Ruhr y Berlín, o en plena lucha por su
supremacía como ocurre hoy en España.
Cuando el bolchevismo ha detentado el Poder, no se preocupa de
contradicciones entre la teoría y la práctica; las carabinas y
las ametralladoras tienen la palabra. Pero en otros países se
emplea una propaganda diabólicamente refinada para engañar al
mundo sobre su verdadera naturaleza. La Europa burguesa no tiene
la menor idea del encadenamiento de los hechos. Evita toda
decisión repitiendo la consabida frase: No hay que inmiscuirse
en cuestiones interiores de un país extranjero. Pero lo que es
una realidad en Rusia, por lo que se combate en España, y lo que
fatalmente se está preparando con amenaza inminente en otros
estados europeos, eso es de palpitante interés mundial. No se
trata aquí de ideas políticas más o menos peligrosas, sino de
algo que atañe al porvenir inmediato de Europa y de lo que todos
los estadistas deben preocuparse seriamente para combatirlo si no
quieren más tarde cargar con la terrible responsabilidad de la
ruina moral y material de Europa. Porque el problema del
bolchevismo es el problema de la vitalidad europea, y no caben
ahí términos medios: hay que definirse en pro o en contra, y
obrar en consecuencia. Hay que resolver otro problema: la
relación del judaísmo en relación con el bolchevismo.
Solamente en Alemania puede ser públicamente discutido, pues
sería peligroso en otros países -como también lo era en
Alemania no hace muchos años, cuando ni aun siquiera se podía
mencionar su nombre. No hay ninguna duda que los judíos son los
fundadores del bolchevismo y son ellos quienes lo representan.
Las clases dirigentes de la antigua Rusia han sido tan
completamente aniquiladas que hoy en día los judíos constituyen
el único elemento directivo. Los conflictos dentro del
bolchevismo no son otra cosa que plática de familia entre
judíos. Las recientes ejecuciones en Moscú, las matanzas de los
judíos por judíos se explican sencillamente por la ambición
ilimitada y su sed de venganza y destrucción. La creencia de que
los judíos están en perfecta armonía entre sí es un completo
error. Viven en armonía solamente cuando viven en minoría que
está vigilada y amenazada por una enorme mayoría nacional. Esto
no es e caso en la Rusia de hoy. Si los judíos viven juntos y
disfrutan ya del poder como ha pasado en Rusia, las antiguas
rivalidades empiezan otra vez, después de haber estado antes
contenidas por el peligro común. La idea del bolchevismo, o sea,
desintegración y destrucción de la moral y cultura, diabólico
propósito para aniquilar pueblos, sólo se les puede haber
ocurrido a los judíos. La práctica del bolchevismo sólo es
concebible manejada por judíos. De acuerdo con su naturaleza no
dan la cara, trabajan a escondidas en el Oeste de Europa. Quieren
ocultar que tienen relación íntima con el bolchevismo.
Este modo de proceder ha sido y será siempre empleado por los
judíos. Pero les hemos descubierto, y aun más, somos los
únicos que hemos tenido el valor de llamar la atención al mundo
sobre estos maestros del crimen. No tememos ninguna de las
consecuencias de llamarlos por su nombre. Hubo un tiempo en
Alemania en que se castigaba al que llamase judío al judío (6),
lo cual no nos amedrentaba para llamarle por su nombre. Hasta hoy
en día el mundo a veces protesta con noble reserva o con
aparente indignación cuando a los judíos se les llama judíos y
a los bolcheviques criminales. Pero estamos convenidos de que
llegará el día en que abramos los ojos al mundo para hacerle
ver el verdadero espíritu del judaísmo y del bolchevismo, lo
mismo que ya logramos en Alemania y convencerlo a su vez del
peligro de esa raza parasitaria. Entre tanto, ante el
espectáculo de las crisis espantosas por las que atraviesan
tantos países y el peligro inminente que les amenaza, no
cesaremos de dar el grito de alarma: "Todo ello es culpa de
los judíos".
Esta acusación será como un latigazo en la cara, contraída
de odio, de los judíos. Tampoco les servirá si intentan adoptar
la máscara de las formas democráticas. Ese método es demasiado
ingenuo para impresionar ya a gente inteligente. No es más que
un truco para tranquilizar a los filisteos intelectuales. Se
alegran, de este subterfugio porque les permite evitar toda
decisión. Esta supuesta democracia bolchevista, como algunos
periódicos ingleses y franceses han osado ofrecer como ejemplo
frente a la llamada Dictadura nacionalsocialista, es un
conglomerado de "fango, sangre y lágrimas". De cuando
en cuando, los déspotas bolchevique proclaman ese lema, ya
apolillado, siempre que tienen la necesidad de recomendarse a
Europa, después de un periodo de terrorismo brutal. Y de repente
se publican carteles con propaganda comunista llenos de promesas
vacías, anunciando para Rusia una nueva constitución y el
sufragio universal secreto, etc... Pero todas estas promesas son
mentiras, que especulan sobre la poca inteligencia y abulia de
los filisteos. En realidad, el bolchevismo es el régimen más
execrable de terror y sangre que el mundo jamás ha conocido (7).
Los judíos lo han instituido a fin de atraerse el Poder y
conservarse en él fuertemente, de manera que sea imposible
arrebatárselo.
Nosotros los nacionalsocialistas, somos lo bastante sinceros
para justificar y consolidar nuestro régimen, consultando al
país una y otra vez, casi año tras año, por medio de
plebiscitos secretos (8). El bolchevismo habla sin cesar del
pueblo, del país, de los trabajadores y de los campesinos, pero
en realidad su lema es "violencia". Cada persona se
forma por sí misma un concepto del bolchevismo, pero, en verdad,
es la propaganda magistral de éste, lo que, a menudo, sugiere
este concepto. Su manera de trabajar presenta el bolchevismo
según exige la mentalidad de la persona, grupo de personas o
nación a quien va dirigida. Todo ello es artificioso sin basarse
en verdad alguna. Puede fácilmente pasar que los representantes
de una gran Potencia se entusiasmen ante un nuevo ferrocarril
metropolitano en Moscú -progreso natural en otro país
cualquiera- o al oír su propio himno nacional en una recepción
oficial y que, entonces, se reconcilien repentinamente con el
bolchevismo, y sin motivo alguno, arrojen por la borda sus
convicciones antibolcheviques. Los judíos rojos moscovitas a
cada cual como les conviene. Se puede uno imaginar fácilmente
cómo se burlaran y reirán entre sí de ese mundo burgués.
Nos odian tanto (9) porque les hemos desenmascarado y estamos
empeñados en destruir la idea y predominio bolcheviques en
Europa. Su odio contra nosotros es ilimitado, y constituye
nuestro título de gloria más preciado. Les arrancaremos la
máscara y les mostraremos al mundo en su verdadero aspecto.
Ya hemos dicho que la opinión que los individuos y los
pueblos que forman del bolchevismo es muchas veces debida a la
propaganda bolchevique. Ésta, es maestra en el arte del engaño.
Se quiere hacer creer que el Gobierno ruso no tiene nada que ver
con el Komintern. Esto es lo más descarado y cínico que se
puede uno imaginar; porque existe un habilísimo reparto de
atribuciones entre el Gobierno Soviético y el Komintern. Pero
creer que uno es diferente del otro es como creer que el Gobierno
nacionalsocialista no tiene nada que ver con el Partido
nacionalsocialista. La propaganda bolchevique trabaja sobre
amplia base y sin restricciones. Su propósito es la
destrucción. En los países extranjeros ayuda a la falsa
concepción del bolchevismo, ingenua entre las ingenuas, pero que
como existe constituye un peligro real.
El bolchevismo en la práctica es una cosa totalmente
diferente. Así pasa; y no se puede negar que deja tras sí ríos
de sangre. Su intención es llevar al mundo entero el caos en que
están ellos sumergidos. Es la solapada intención del judaísmo,
de alcanzar el predominio mundial (10). Por lo tanto, la lucha
contra el judaísmo es , en el verdadero sentido de la palabra,
la lucha universal. Empezó en Alemania y ha sido decidida en
territorio alemán. Adolf Hitler es el caudillo histórico de
esta campaña. Todos nosotros somos sus soldados de fila, y por
lo tanto somos los cumplidores de esta universal misión. Nunca
puede existir un acuerdo entre estos dos extremos. El bolchevismo
tiene que desaparecer si Europa quiere recobrar su estado normal.
Los judíos mismos bien saben que les ha llegado su hora. En uno
de sus últimos esfuerzos han querido movilizar a todo el mundo
en contra de Alemania (11). Quieren fortalecer su poder
armándose febrilmente. En la Alemania nacionalsocialista ven un
constante peligro para su existencia. En Rusia, el judaísmo ha
levantado un baluarte que nunca creyó ver amenazado. Hasta un 98
por ciento representan en la Rusia Soviética la nueva burguesía
compuesta por cobardes, arribistas, cínicos, intrigantes y
frívolos. Estos judíos han obtenido los altos cargos y empleos,
y pueden esclavizar a un pueblo de 160 millones de habitantes,
cometiendo sus antiguas inmoralidades y ejerciendo una tiranía
sanguinaria. Hombres sin ideal, sólo anhelan el sufrimiento de
los pueblos y son una plaga para la humanidad. Ya hemos dicho que
la propaganda soviética es lo bastante astuta para poder
adaptarse a la mentalidad de aquellos a quienes dirigen. Puede
ser moderada o radical según las circunstancias.
Cuando el terrorista Dimitroff habla delante del Komintern, su
actitud es completamente diferente a la que el judío Litvinoff
(12) adopta ante la Sociedad de Naciones. La propaganda puede ser
religiosa o atea, según el ambiente. Carecen en absoluto de
escrúpulos y para ella el fin justifica los medios. Por todo el
mundo ha extendido esta propaganda la maquinaria de su
organización compuesta por las secciones y células comunistas
en las diversas naciones. Con sólo manejar una pequeña palanca,
se pone en marcha toda esta terrible maquinaria. En todos los
países activa, abierta o secretamente, según le conviene. ¡Ay
del Estado que la tolere! Un día será minado por la propaganda
comunista, corrompido y aniquilado por no haber sabido prever y
prevenir a tiempo.
Nosotros los nacionalsocialistas estamos en tan privilegiada
situación que no necesitamos emplear miramientos cuando hablamos
de los bolcheviques. No empleamos el lenguaje diplomático.
Hablamos el lenguaje del pueblo y por lo tanto esperamos que los
pueblos de las demás naciones nos entiendan. Tenemos la suerte
de poder llamar a las cosas por su nombre, y nos encontramos
obligados a hacerlo para que el mundo abra los ojos. No podemos
ni debemos callarnos ante el peligro que amenaza a Europa. A cada
nación le corresponde decidir su política, pero todo aquel a
quien la suerte le haya permitido conocer la verdad y le haya
dado medios para proclamarla, tiene el derecho y hasta el deber
de anunciar muy alto y ante el mundo entero las catástrofes que
se avecinan y los graves riesgos que se corren. El bolchevismo no
es manjar que se come impunemente. Envenena y produce la muerte.
Por esto, en este congreso nacionalsocialista damos el grito de
alarma y prevenimos al mundo del peligro que le acecha. He tomado
la determinación de enseñar lo que es hoy el bolchevismo en la
práctica. Mostramos al mundo los procedimientos bolcheviques y
arrancamos la careta a su doctrina, contribuyendo con ello a la
mejor comprensión de la historia de nuestra época, que debe,
más tarde servir de enseñanza y no ser nunca olvidada.
Entraré ahora en el fondo del discurso.
El obrero de la Europa occidental considera a la Unión
Soviética como un Estado del proletariado y, por lo tanto, su
Estado. Cree que la clase obrera ha podido eliminar en Rusia a
los capitalistas explotadores y ha establecido la dictadura del
proletariado. Cree también que el obrero libre ha erigido allí
su Estado "la Patria de los trabajadores".
Judíos como David Ricardo o Marx-Mardochai han sido los
organizadores del movimiento marxista; judíos como
Lassalle-Wolfssohn, Adler, Liebknecht, Luxemburg, Levi, etc...
han organizado toda clase de movimientos obreros; desde las
cómodas butacas de las redacciones, donde no corrían ningún
riesgo, eran también judíos los que lanzaron a los obreros a
las barricadas; judíos como Paul Singer, Schiff, Kahn,
etc...(13) fueron los financiadores del marxismo bolchevique.
El Gobierno de los Soviets ha sido y es hoy casi en su
totalidad judío. Ni un trabajador forma parte del Gobierno. Casi
todos los jefes bolcheviques que han sido fusilados en Moscú
eran judíos, ni un solo obrero entre ellos, el triunvirato
victorioso de este conflicto interjudío que forma la dictadura
de la Unión soviética está compuesto de:
-Herschel-Jehuda (Jagoda), jefe de la G.P.U. (denominada
posteriormente N.K.V.D. (14)).
-Lazarus Mosessohn Kaganowitch, suegro de Stalin y comisario
de comunicaciones.
-Finkelstein-Litvinoff, comisario de Negocios Exteriores.
Todos los cuales son judíos salidos de la judería.
El Gobierno de la Unión Soviética no es el gobierno del
proletariado, sino el del judaísmo que gobierna hoy la
población entera de Rusia.
La agitación política del Bolchevismo corresponde a su
demagogia en el terreno económico. Proclaman que en la URSS el
trabajador lleva una vida paradisíaca.
Hasta el mes de Abril de 1.932 el periódico "Rote
Fahne" (15) reclamaba en su campaña electoral:
"¡Basta ya de reducir los salarios! ¡Hay que aumentarlos!
Exigimos la jornada de 7 horas y la semana de 40 horas con jornal
completo!"
Veamos cómo se ha desenvuelto la Rusia Soviética.. El precio
del pan subió de 9 a 75 Kopecks (16) por Kg desde 1.928 hasta
1.935. El salario mensual de un trabajador ruso ha caído al 78,5
% en relación al precio del pan. Si el trabajador ruso quiere
bastante para vivir, tiene que trabajar según el sistema
Stajanov (17), o sea, a destajo, en forma tal que la mayoría de
los obreros no pueden jamás alcanzar tal exceso de trabajo.
Consecuencia de esto son reducciones de salarios.
En 1.932, el periódico "Rote Fahne", una
información acerca del domicilio del cual "disfrutaba"
un camarada en la Unión Soviética; según dicha información,
disponía de dos grandes habitaciones con luz eléctrica,
calefacción central, etc...
Veamos ahora lo que en realidad es. Una obrera escribe en el
diario comunista "Leningradskaja Pravda": "Para
mí, junto con mi hijo de año y medio, mi hermano y una hermana
tuberculosa, sólo disponemos de un cuartucho sombrío. Nuestras
quejas ante el comité comunista no han sido atendidas.
Continuamos lo mismo que antes".
Aunque la comida de un obrero ruso se compone tan sólo de
pan, sopa de coles y poleada, tiene que gastar en su manutención
el 75% de sus ingresos. Si quisiera alimentarse como el
trabajador alemán habría de gastar por término medio el doble
de su jornal. Una frase bien conocida del bolchevismo es aquella
de la libertad del trabajo para todos.
El 20 de Junio de 1.932, el periódico "Rote Fahne"
escribía: "Mirad la situación en Moscú, en Bakú, en
Nowosibirsk y juzgad. No se pueden lograr trabajo, pan y libertad
sin luchar siguiendo el ejemplo de los bolcheviques". Ahora
bien , la manera de trabajar del obrero soviético podemos
calificarla en justicia de trabajo de esclavo. Pero aun se ha
llegado a más: le estaba reservado a la Unión Soviética el
triste honor de restablecer la esclavitud en el verdadero sentido
de la palabra. Unos seis millones de seres humanos pasan
tormentos infernales en los campamentos de trabajos forzados en
la Unión Soviética (18). En 300 de estos inmensos campamentos,
el bolchevismo explota la fuerzas del obrero hasta límites
increíbles.
A orillas del canal "Stalin-Mar Blanco", construido
de aquella manera, hay enterrados millares de aquellos
desventurados.
Los judíos jefes de la G.P.U. los forzaban a trabajar en esas
obras con una intensidad mortal. He aquí los nombres de esos
esbirros: Herschel Jagoda, Davidsohn, Kwasnitzki, Isaaksohn,
Rottenberg, Ginsburg, Brodski, Berensohn, Dorfmann, Kagner,
Angert y otros...
La raza de Judá azota la "patria del proletariado"
con el látigo bolchevique.
La propaganda bolchevique pretende haber librado a los
campesinos de las garras del capital explotador. Para atraerse a
los campesinos, el bolchevismo ha fundado la "Internacional
campesina" en cuyo programa puede leerse: "exigimos la
supresión de cargas fiscales, la disminución de impuestos para
los labradores modestos, la expropiación sin indemnización
alguna de los latifundios y que la tierra sea distribuida
gratuitamente a los hijos de los campesinos para que la
cultiven". Ahora bien, ¿cuál es la realidad? Las
existencias de cereales en la Rusia soviética -que en otros
tiempos casi sustentaron a la Europa occidental- no pueden hoy ni
aun siquiera satisfacer las primordiales necesidades de la
población rusa. La Rusia soviética cuenta hoy con millones de
famélicos.
Entre la institución terrorista G.P.U. y los campesinos se ha
entablado una lucha encarnizada.
Los judíos Kaganowitch, Jagoda y Baumann han realizado el
reparto de tierras, apelando a la más extrema violencia y
aniquilando a más de 15 millones de campesinos con familias.
El principal "éxito" de la política rural de los
bolcheviques es la ley terrorista del 7 de Agosto de 1.932 que
impone como únicas penas a los campesinos por cualquier falta
cometida, la de muerte, la de 10 años de reclusión o la de
trabajos forzados.
Para poder aplicar esta ley, el bolchevismo judío abusa hasta
de los niños, a los que azuza contra sus propios padres. El
"Iswetija" del 28 de Mayo de 1.934 cuenta que una
chiquilla ha denunciado a su padre por haberse apropiado de
trigo perteneciente a la colectividad.
El padre fue condenado a la pena de muerte, según la ley
terrorista antes citada, y la niña felicitada públicamente.
Bajo el régimen liberal en Alemania, el partido comunista
incluía en su famoso programa militar las exigencias siguientes:
Art. 12: destitución de todas las autoridades y jefes no gratos.
Art. 20: Supresión de cuarteles y abolición del principio de
"ciega obediencia" a los superiores, así como
democratización del ejército.
Sin embargo, en cuanto triunfó la dictadura bolchevique, se
decretó la movilización general obligatoria de los trabajadores
de todas las clases. Al que no se somete, se le fusila o se le
encierra en los sótanos de la Cheka (19).
En lugar de las previstas milicias voluntarias, se establece
la unidad de mando, la férrea disciplina del proletariado, el
régimen de cuarteles en todo rigor y los consejos de guerra.
Los "camaradas-comandantes" pasaron a ser tenientes,
capitanes, en fin todo el escalafón de la jerarquía militar
hasta mariscal rojo.
Y, entre tanto, el judío soviético Rabinowitch confiesa
cínicamente que la pretendida "democratización" del
ejército no era más que "un pretexto para apoderarse del
mismo".
Otro de los tópicos bolcheviques, que a más incautos ha
alucinado, es el de la "emancipación de la mujer". Se
la prometía librarla de los trabajos domésticos y colocarlas en
pie de igualdad con los hombres. "La revolución será un
fracaso en tanto que no arroje por la borda la idea de familia
con sus lazos y deberes", ha proclamado solemne y
enfáticamente el Komintern en su asamblea de 1.924. Pero, en la
práctica, ¿qué se ha hecho de esta preconizada y preciada
emancipación de la mujer? Ahora, más que nunca, la mujer rusa
está entregada a la voluntad omnímoda del hombre. Debe atender
a su subsistencia dedicándose a los trabajos más penosos.
Hasta en los tristemente célebres campamentos de trabajo
forzoso se encuentran más de un millón de mujeres.
Otra de las promesas de la propaganda bolchevique es que la
mujer no tendrá que ocuparse en absoluto de sus hijos, por
ocuparse de ellos el Estado. Pero, al mismo tiempo, la
prensa del partido se ve obligada a confesar que el número de
niños vagabundos aumenta sin cesar y que la delincuencia
infantil adquiere magnitudes insospechadas y angustiosas.
Uno de los medios más eficaces de la propaganda soviética ha
sido la campaña contra las leyes que condenaban el aborto. Hace
ya 18 años que se practica el aborto con tal descaro y
frecuencia que ahora los Soviets se ven en la necesidad de
rectificarse prohibiendo el aborto a causa de las consecuencias
desastrosas ya experimentadas.
El colmo de la hipocresía lo constituye la pretensión de la
propaganda feminista en el país de los Soviets de considerar la
prostitución como un mal necesario de origen burgués que el
comunismo haría desaparecer definitivamente.
Y sin embargo, en ningún país del mundo se exhibe la
prostitución con tanto descaro como en el paraíso
soviético.
¡Cuántas desdichadas hay que, para no perder su empleo
tienen que doblegarse a los caprichos de sus jefes!
Este "paraíso de las mujeres" no es otra cosa que
un coto de caza reservado a las bajas pasiones de los caciques
judíos de la república soviética. El grado de ingenuidad que
puede alcanzar un político del occidente liberal nos lo muestra
claramente el "viaje de estudio" que, durante el año
del hambre de 1.933, realizó el Sr. Herriot. He aquí los
comentarios que dicho viaje sugirió al "Forward",
diario judío de Nueva York, no sospechoso de coqueterías con
los nazis alemanes: "La víspera del día en que debía
llegar la delegación se moviliza a la población en masa de Kiev
para limpiar las calles y adornar los edificios. Diez mil
personas se afanan en trabajar, esforzándose en dar a la ciudad
-abandonada, sucia y repugnante- el aspeecto de ciudad europea.
Las oficinas de distribución de víveres se cierran, se prohiben
las largas colas delante de las tiendas, las manadas de
chiquillos abandonados, los mendigos y los pobres famélicos
desaparecen de las calles como por ensalmo. En las bocacalles,
los caballos de los milicianos caracolean luciendo flamantes
arreos y crines adornadas con cintas blancas: un espectáculo
como Kiev no había visto jamás y como no volverá a ver".
El gran camelo de la propaganda soviética es la supresión de
los ejércitos, el "desarme absoluto y universal".
A redobles de tambor y bajo el lema "nunca más
guerra", "abajo la guerra" y "guerra a los
armamentos", el partido comunista alemán reclamó, hace
algunos años, un plebiscito en que se proponía lo siguiente:
"Se prohibe la construcción de acorazados y cruceros de
todas clases".
Y, en Febrero de 1.932, el judío Finkelstein-Litvinoff,
aprovechose de una de las numerosas asambleas de Ginebra sobre el
problema del desarme para proclamar su lema de "desarme
integral".
Y, hasta hoy, estos procedimientos falaces no han variado,
como lo prueban las palabras del mismo Litvinoff cuando, en Julio
último pretendía que tan sólo el "desarme integral"
era la verdadera garantía suprema de la paz.
Así dice la propaganda bolchevique. Y ¿cuál es la realidad?
Los efectivos del ejército rojo se elevan -en tiempos de paz, a
causa de la disminución de la edad para entrar en filas- a dos
millones de soldados a los que pueden agregarse, como reserva
instruida militarmente, de nueve a diez millones de hombres. En
caso de guerra, podrán movilizar pues, cerca de 11 millones de
combatientes, y en tiempo, más o menos próximo, hasta 14
millones. En caso de guerra, el ejército rojo podría disponer,
desde el primer momento, de 160 a 180 regimientos de infantería
y 25 divisiones de caballería. Si concedemos crédito al
mariscal rojo Tuchatchevski (20), el número de carros de asalto
habría aumentado en un 2.475%.
La flota aérea cuesta con 6.000 aviones. Los aviones de
primera línea son 3.100 de bombardeo pesado y ligero y aviones
de reconocimiento, así 1.500 de caza.
Ante el número desproporcionado de estos aviones de
bombardeo, ya no es posible abrigar duda alguna acerca del
carácter francamente agresivo de la flota aérea bolchevique.
Los aviones de bombardeo están destinados a lanzarse sobre el
enemigo con la rapidez del rayo y aniquilarlo antes de que haya
tenido tiempo de preparar su defensa.
Porque, según los estrategas soviéticos, la próxima guerra
estallará sin previa declaración. Tampoco sabe todo el mundo
que la Unión soviética dispone ya de la flota submarina más
grande que existe.
El espíritu agresivo del ejército rojo corresponde a la
estrategia agresiva de sus jefes. Tuchatchewski estima, en
efecto, que, en caso de victoria, la revolución bolchevique se
extenderá "con todo derecho" por el mundo entero.
"Se esforzará, dice, con una fuerza aplastante de elementos
desencadenados a apoderarse del universo, actuando de manera
directa sobre todos los países limítrofes". Su principal
instrumento será, como es natural, su potencia militar.
Pero el colmo es que, a pesar de estos potentes armamentos
imperialistas, la propaganda bolchevique pretende todavía hoy
hacer creer que practica una "política de paz".
"La Unión soviética, que no ambiciona ningún territorio
extranjero, no rehusa nunca su ayuda incondicional cuando se
trata de asegurar la paz universal", y éste es el
embuste, que Litvinoff lanza a la faz del mundo. Y el jefe
comunista francés, Thorez, escribe en el diario
"L´Humanité": "Hemos probado que la causa de la
paz y de la Unión Soviética son la misma cosa".
Pero, esta propaganda de falsedades constituye un vivo
contraste con la política provocativa que se revela en los
pactos militares que, bajo el pretexto de "seguridad
colectiva" han sido concluidos el 2 de Mayo de 1.935 entre
Moscú y París y el 16 de Mayo entre Moscú y Praga. Jacques
Doriot, alcalde de St. Denis, antiguo comunista, hoy uno de los
jefes del Partido Popular Francés, juzgaba hace pocas semanas el
pacto militar entre París y Moscú en los términos siguientes:
"Y, cuando, un día, hayan alcanzado su propósito, Cachin,
Presidente de la República, Thorez, Presidente del Consejo,
Péri en el Ministerio de Negocios Extranjeros, encontrarán un
pretexto cualquiera para atacar violentamente a Alemania probando
así su obediencia a la Unión Soviética, que de este modo
quedaría libre de preocupaciones en su frontera
occidental".
Lo mismo ocurre con el pacto militar Moscú-Praga. Un aviador
ruso, miembro del partido comunista, hizo el 15 de Diciembre de
1.935 al corresponsal del periódico francés
"Gringoire" las declaraciones siguientes: "La
instalación de nuestra base aérea delante y detrás de Praga,
sería magnífica. Desde ahí podríamos reducir por lo menos a
la mitad el número de horas de vuelo, y por lo tanto de
combustible, lo que nos permitiría cargar tres toneladas más de
explosivos". Entretanto se han establecido en Checoslovaquia
gran número de estos aeropuertos rojos. Ultimamente se han
elevado al número de 36. El periódico "Slovenski
Dennik" de Pressburg, órgano, como se sabe muy bien, del
Presidente del Consejo checoslovaco, se expresó con sorprendente
ingenuidad sobre las citadas bases de aviación, diciendo:
"Si estos aeródromos son necesarios para la defensa del
país, no se los establece para que paste en ellos el ganado.
Estarán a disposición de cuantos amigos vengan a prestarnos su
ayuda". Lo que, hablando en plata, quiere decir es que esos
36 aeropuertos serán punto de partida para los aviones de
bombardeo rojos en sus empresas agresivas contra Europa. Nos
daremos exacta cuenta de lo inminente de este peligro comprobando
que se podrá llegar a los puntos estratégicos más importantes
de Europa Central y aniquilarlos en menos de una hora. Como
ejemplos de la rapidez con que desde estas bases aéreas rojas se
podrá llegar a las ciudad estratégicas, sólo diremos que: a
Dresde en 20 minutos, a Chemnitz en 11 minutos, a la cuenca
industrial de Silesia en 9 minutos, a Berlín en 42 minutos, a
Viena en 9 minutos, a las fábricas de armas de Steyr en 17
minutos, a la cuenca industrial de Styrie en 27 minutos, en fin a
Budapest en 6 minutos. Y tras estos breves minutos de vuelo
podrán los aeroplanos reducir todo a escombros.
Este cuadro aterrador es la fiel imagen de la "paz
bolchevique". Cuando el año pasado, y en este mismo lugar,
di cuenta fidelísima del número de religiosos asesinados en
Rusia y expresé mi temor de que pudieran repetirse tales hechos
execrables en algún otro país, tuve el sentimiento de ver
cómo, hasta en círculos religiosos del extranjero, habían
prestado poca atención a mis advertencias y llegado a creer con
ingenuidad infantil en una posible evolución de la mentalidad
rusa y en que pudiera lograrse la libertad absoluta para todas
las confesiones. Los trágicos sucesos de España han venido a
confirmar, por desgracia, mis vaticinios. "En todos los
territorios que todavía están en poder de las fuerzas
gubernamentales no hay ni una sola iglesia en que se ejerza el
culto", según dice el periódico "Diario de la
Marina". Y ya la Iglesia Católica ha confirmado que en
Barcelona se han asesinado a 250 sacerdotes y destruido todas las
iglesias. Así practica el bolchevismo la libertad de
confesiones.
A fin de hacerse pasar, a ojos de las democracias
occidentales, por personas inofensivas y burguesas, los
"diplomáticos" bolcheviques adoptaron, muy a su pesar,
maneras y actitudes de personas moderadas. Nosotros, que
conocemos a fondo la táctica bolchevique, nos reímos al ver
cómo cierto estadista de la Europa occidental, y que por cierto
no parecía tonto, cree firmemente que el bolchevismo ha
abandonado sus propósitos de revolución universal tan sólo
porque sus representantes diplomáticos se presentan en ocasiones
de etiqueta y con elegancia burguesa.
Sin embargo, este disfraz no les parece bastante a los judíos
que detentan el poder en la Unión Soviética. Para aducir una
prueba definitiva de inofensividad, el bolchevismo se ha
elaborado una "constitución". En ella se proclama la
instrucción obligatoria, y esto ante un pueblo que cuenta con un
40% de analfabetos. También preconiza la "libertad de
Prensa y de opinión", y esto en un país en que se castiga
con pena de muerte toda opinión contraria a la de sus
dictadores judíos, como acaba de ocurrir en el proceso contra
los amigos de Trotzki.
Y este régimen tiene la osadía de proclamar "la
inviolabilidad personal y de domicilio y de la
correspondencia" aunque a diario la Cheka encarcela, deporta
o fusila a millares de desgraciados.
En Francia, el "Frente popular", organizados por los
comunistas, combate según las instrucciones de su jefe Thorez
"por la defensa de las libertades democráticas, su
mantenimiento y propagación". En España, el Frente popular
se ha apoderado del Poder. Las preconizadas "libertades
democráticas" consisten tan sólo en que las cárceles de
Madrid y Barcelona están atestadas, y que se detiene y fusila a
cuantos no son comunistas. En Madrid mismo se han asesinado sin
formación de causa a más de 7.000 personas.
El tópico de "la libertad y derechos del hombre",
es uno de los favoritos de la propaganda comunista, y hasta
figura en el himno de la revolución bolchevique. Pero, lo que en
realidad debemos entender por libertad y derechos del hombre en
la Unión Soviética, vamos a verlo en algunos párrafos de
cartas llegadas de Rusia:
"...Entonces, como ganado, se amontonan a estos
desdichados, privados de todo derecho, en vagones sin asientos ni
calefacción para transportarlos a Siberia o las regiones del Mar
Blanco. Lo que nos aseguraba un jefe comunista, se realizará:
¡Acabaréis por reventar! ¡No podemos remataros a todos, pero
sin embargo reventaréis!".
Carta del 10 de agosto de 1.935
"Parece que se acerca una nueva crisis. Esperemos, a
pesar de ello, que no se repitan los años 1.932 y 33 en los que
casi un 80% de los deportados perecieron miserablemente".
Carta del 7 de junio de 1.936
"El 16 de noviembre de 1.917, Lenin prometió la
autonomía a las regiones del antiguo Imperio de los Zares en la
"Declaración de los derechos de las nacionalidades".
¿Y cuál fue, en verdad, la libertad reservada a estos pueblos)
El 27 de abril de 1.920, el ejército rojo invadió por sorpresa
el Azerbeidjan. En noviembre del mismo año, Ukrania sufrió la
misma suerte, el 3 de diciembre Armenia, y el 25 de febrero de
1.921 la joven república de Georgia, cuya independencia había
sido reconocida por Moscú en un tratado el año anterior."
En Ingermanland se exterminan sistemáticamente los elementos
finlandeses. De 1.929 a 1.931, se deportaron a Siberia a 18.000
finlandeses; en la primavera de 1.935, a 9.000 y, hace dos meses
el gobierno soviético resolvió expulsar del país a otros
28.000 de esos desgraciados. En las regiones de la frontera
polaca "se enviaron a otros distritos" a 18.000
campesinos de raza alemana (21). En realidad, donde los llevaron
fue "deportados a Siberia" y amontonados como bestias,
80 o 90 en cada vagón de los destinados al ganado.
En Carelia, 4.000 personas tuvieron que marchar al Asia
central el año pasado, 3.000 fueron desterradas a los Urales,
donde más del 50% perecieron miserablemente a consecuencia de
una vida y condiciones de trabajo realmente inhumanas.
En agosto del año 1.927, la propaganda comunista conmovía al
mundo entero con sus violentas y sentimentales protestas contra
la ejecución de los anarquistas. Por medio de hojas volantes y
de periódicos repartidos por millones de ejemplares, el
comunismo agita los "países capitalistas" para lograr
la abolición de la pena de muerte. Y ¿qué ocurre en la Unión
soviética?
Sólo en un artículo del Código penal, en el 58, encontramos
14 casos que se castigan con la pena capital! ¡Hasta a los
niños se les aplica la pena de muerte según la ley del 7 de
abril de 1.935!
En un establecimiento educativo sufrieron la pena de muerte
varios niños que se morían de hambre, por haber dicho que se
encontraban muy contentos antes de entrar en dicho
establecimiento. Se les juzgó según el artículo 58, y diez de
estos niños fueron fusilados por la G.P.U. en presencia de sus
pequeños camaradas. En un artículo de periódico, el fiscal
superior del Estado soviético, Wischinsky conmemora con
"corazón alegre y satisfecho" el primer aniversario de
la institución que sanciona los "asesinatos de
niños".
Todo lo dicho, son hechos, nada más que hechos
incontrovertibles, entresacados de documentos irrecusables, a
menudo de origen soviético. Cuando el año pasado tomé la
palabra en la asamblea del Partido en Nuremberg para poner en
guardia contra los posibles resultados de la VIIª asamblea del
Komintern, que se había reunido del 25 de julio al 21 de agosto
de 1.935, el mundo entero se cerró en un mutismo absoluto y mis
palabras no encontraron eco alguno. Los "egoístas
miopes" creían que nuestros pronósticos eran exagerados y
que podían desatenderse sin peligro.
Voy a permitirme repetir brevemente las proposiciones que se
hicieron y los proyectos bosquejados en dicha asamblea para,
después, mostrarles a Vds. las consecuencias que tuvieron en
varios países.
Dimitroff, encargado por la dictadura soviética de
desencadenar la revolución mundial, ha declarado textualmente:
"Con Stalin al frente, nuestro ejército político, que
consta de millones de hombres, puede y tiene que vencer toda las
dificultades, derribar con osadía cuantos obstáculos se le
interpongan, destruir los baluartes del capitalismo y alcanzar
por fin la victoria del socialismo en el mundo entero".
A continuación dice:
"El proletariado es el verdadero dueño del mundo, el
dominador del porvenir. Y es necesario que entre en posesión de
sus derechos históricos y tome en sus manos las riendas del
Gobierno en cada país, en el universo entero".
"No hay esfuerzo que valga... la rueda de la Historia no
rodará hacia atrás. No. Rueda y rodará sin cesar en la
dirección progresiva de la Unión mundial de las Repúblicas
Socialistas Soviéticas hasta lograr el triunfo total y
definitivo del socialismo en el mundo".(22)
Ahí tienen Vds. el programa que este terrorista búlgaro
había imaginado para revolucionar el mundo. Ahora, los hechos
bastarán para probar cómo la teoría pasa a la práctica.
Después de dicha asamblea ha habido más de un centenar de
levantamientos comunistas en las diferentes partes del mundo,
entre otros en Brest y Tolón, que registraron muertos en 1.935;
en Lemberg, el 18 de abril de 1.936, en que murieron 10 personas.
En Salónica, el 10 de mayo de 1.936 sucumbieron más de cien.
Tres levantamientos armados preparados larga y cuidadosamente
conmovieron durante semanas a países enteros: los levantamientos
de Pernambuco, en noviembre de 1.935, el de Buenos Aires, en
enero de 1.936 y el de España, en marzo de 1.936. Se lograron
sofocar en su origen seis intentos de levantamientos, entre ellos
el de diciembre de 1.935 en Uruguay y los de febrero de 1.936 en
Paraguay y Chile. Ocurrieron 62 grandes incendios intencionados,
de los cuales el de Lants-chau (China) produjo 1.000 víctimas.
Se contaron 54 asaltos a mano armada y se descubrieron 78
depósitos clandestinos de explosivos. En total, estos actos de
los bolcheviques costaron la vida a 3.041 seres humanos.
Voy a dar algunos detalles interesantes. En la sesión del 30
de julio de 1.935 de la asamblea comunista mundial, el camarada
Dsordsos, delegado de Grecia, tomó la palabra para desenvolver
un plan de acción. Y, un año después, el 5 de agosto de 1.936,
Grecia sufrió las dolorosas consecuencias de una huelga general
que tomó desde el primer momento las dimensiones de una
insurrección armada. El atrevido propósito de los camaradas
Dimitroff y Dsordsos fracasó gracias a la fulminante y enérgica
intervención del general Metaxas que evitó se precipitase
Grecia en el pavoroso caos bolchevique.
En cuanto a las sublevaciones en las colonias, Dimitroff se
expresa del siguiente modo: "Hoy en día, los indígenas de
las colonias y países semi-coloniales no consideran ya el
problema de su liberación como un ideal irrealizable. Por el
contrario, a cada momento, mantienen sus reivindicaciones con
energía creciente contra sus imperiales opresores".
A los seis meses escasos, estallaba en Siria una insurrección
en la que la sangre corrió a torrentes. Y, a pesar de la
renovada y cordial amistad franco-rusa, no renunció Moscú a la
ejecución de sus planes demoledores en los territorios de
protectorado de su fiel aliada. Pocos meses después, era
Palestina el teatro de las maquinaciones bolcheviques, ocurriendo
disturbios durante los cuales pudo incautarse la policía inglesa
de infinidad de hojas comunistas y disolver reuniones
clandestinas de funcionarios comunistas.(23)
Marques, delegado de Brasil en la asamblea mundial, declaraba
lo siguiente en julio del 35: "El país avanza a pasos
agigantados hacia la lucha decisiva que producirá el
derrumbamiento del Gobierno... y la instauración de otro
revolucionario". Tres meses más tarde, un levantamiento
comunista produjo en Natal y Recife 150 muertos y 400 heridos. Y
Luis Carlos Prestes, el judío Ewert y el "ministro
plenipotenciario" soviético en Montevideo, el judío y
ex-comerciante de pieles Minkin eran desenmascarados como agentes
de la "Alianza".
Veamos ahora qué pasa en Francia: Dimitroff decía: "El
Partido Comunista francés da el ejemplo a todas las secciones de
la Internacional comunista de cómo se ha de realizar la táctica
del frente común". Y Thorez, jefe del Partido Comunista
francés, añadía: "La revolución no alcanza nunca el
triunfo porque sí. Hay que prepararlo. Estamos decididos a
seguir el ejemplo de los bolcheviques rusos. Estamos... por la
potencia soviética".
El Partido Comunista francés ha estado a la altura de los
elogios que le prodigó Dimitroff. De enero a marzo de 1.936, el
número de miembros pasó de 87.000 a 100.000. En junio llegó a
187.000 y en agosto a más de 225.000. Entretanto, las juventudes
comunistas se cuadriplicaban. El número de electores saltaba de
790.000 a 1.500.000, de cuyo aumento corresponde nada menos que
un tercio a la demarcación de la ciudad de París. Los diputados
comunistas pasaron de 10 a 73, y la tirada de
"L´Humanité", que en 1.933 era de 154 ejemplares,
llego en algunos días de 1.936 nada menos que a 750.000. En las
elecciones legislativas de este año la propaganda comunista
repartió 27 millones de impresos. Después de su adhesión al
Frente Popular comunista, los sindicatos, que constaban de
800.000 miembros en mayo del 36 alcanzaron en agosto la elevada
cifra de 4.300.000.
Francia sigue el mismo camino del Frente Popular español.
Dimitroff, nuevo caballo de Troya, se encuentra entre los muros
de París.
Pero, no hay lección de hechos más provechosa, no hay
demostración más palpable y convincente de la gravedad de las
resoluciones de la VIIª asamblea mundial que los actuales
acontecimientos de España, sangrientos y angustiosos. Estos
acontecimientos constituyen la realización, al pie de la letra,
de las órdenes emanadas de dicha asamblea. Representan el
"santo y seña" del Frente Popular que en Francia se
encuentra en estado embrionario mientras que en España alcanza
su trágico apogeo. Dimitroff había dicho, en efecto, que bajo
un Gobierno del frente común, había que "aprovecharse
hábilmente de la actuación de tal Gobierno para la
estructuración revolucionaria de las masas", "armarse
para la revolución social", "sólo el Gobierno
soviético puede salvarnos"
Ventura, el delegado español, había indicado el programa que
se debía seguir en los términos siguientes: "El
proletariado español y nuestro partido acabarán de una vez y
definitivamente con el fascismo y al mismo tiempo con los odiados
privilegios burgueses, asegurando así el triunfo de la
revolución de obreros y campesinos. Marchamos seguros a la
victoria y con orgullo enarbolamos la bandera de Lenin y
Stalin".
Ya, antes del cobarde asesinato del jefe monárquico Calvo
Sotelo (13 de julio, 1.936) habían caído 269 personas víctimas
del furor revolucionario. El periodista francés Armijon da
cuenta de los hechos siguientes: En Murcia, el populacho se
apoderó de dos jóvenes a los que se motejaba de fascistas,
maltratándolos brutalmente, en medio de la calle, y, por último
una mujerzuela los decapitó a hachazos. Esto ocurrió el 16 de
marzo y las víctimas se llamaban Pedro Cutillas y Antonio
Martínez.
La prensa mundial no ha podido menos que saciar la curiosidad
de sus lectores con relatos de las frecuentes y odiosas
atrocidades cometidas por los marxistas españoles al dictado de
sus dirigentes extranjeros. No es posible dar cifras, ni aun
siquiera aproximadas, que concuerden con la triste realidad. El
19 de agosto se hizo público, y por conducto semi-oficial, que
sólo en Madrid y sus suburbios se habían asesinado a más de
6.000 personas de las cuales 1.400 en el conocido parque de la
Casa de Campo. En la Cárcel Modelo, la más grande de Madrid,
había entonces 3.000 detenidos, y en la de San Antonio 1.146, en
total, 6.000 prisioneros en Madrid. El informe que tengo ante la
vista, de un testigo ocular que tenía su domicilio frente a la
Casa de Campo, da cifras muy diferentes a las anteriores. Había
podido comprobar que, hasta el 30 de agosto, unas 6.000 personas
habían sido pasadas por las armas. El mismo testigo puede
también asegurar que en otros lugares de la ciudad, en las
calles y en las casas se han exterminado a otras 20.000 personas
(Información del alemán Heinrichs).
Otros testigos oculares que han podido presenciar las
prácticas cotidianas de los bolcheviques nos refieren centenares
de asesinatos diarios. Un joven extranjero ha visto con sus
propios ojos cómo en la noche del 20 de agosto fueron asesinados
unos 200 funcionarios de la "Cárcel Modelo", y al día
siguiente se ejecutaron en el patio de un cuartel a 250 miembros
del partido fascista. El mismo testigo, presenció el 15 de
agosto la llegada a Madrid de una conducción de 250 personas
procedentes de Almería y que fueron entregadas a la policía por
las milicias revolucionarias. Estos colocaron a 240 de estos
desdichados junto al muro de la estación fusilándolos en el
acto y sin formación de causa. Después acompañaron a los diez
supervivientes a la cárcel para cumplir su "misión".
Poco después asesinaron a los jefes nacionales Ruiz de Alda,
Fernando Primo de Rivera, Cuesta y Valdés.
El pueblo alemán deplora con unánime dolor la pérdida de
siete compatriotas inmolados al furor de las hordas rojas y en
las condiciones más espantosas que puedan imaginarse. Cuando
intentaban dirigirse a Hamburgo, al Congreso del Recreo y el
Descanso cuatro camaradas y miembros del Partido: Gaetje, Dato,
Hofmeister y Treiz fueron detenidos por una banda de
bolcheviques. Tras largo "interrogatorio" dos de ellos
fueron conducidos detrás de una fábrica, los otros dos un poco
más lejos, contra un muro, y los cuatro fusilados. Como se pudo
comprobar después, los bandidos habían cometido el asesinato a
perdigonadas. Hofmeister y Treiz estaban desfigurados hasta tal
punto que sólo con gran trabajo y por las características de
sus rostros pudieron ser identificados. Otros alemanes han sido
también víctimas de este furor rojo, bien en sus personas o en
sus bienes. Hans Hahner, miembro del Partido, ha sido muerto
precisamente cuando se dirigía a ofrecer sus humanitarios
servicios a la "Cruz Roja". Su casa ha sido saqueada y
su viuda ha quedado en la miseria. No sólo en Madrid, sino en
toda España las "hazañas" de los rojos son
innumerables. En Lora del Río murieron asesinadas 187 personas,
y 250 en Constantina. ("Diario de Noticias"). En
Cartagena, 600 oficiales y soldados han sido arrojados al mar con
una piedra al cuello ("Germania"). En el convento de
Baena, los comunistas asesinaron a 180 personas valiéndose de
hachas y navajas de afeitar: entre las víctimas se encontraban
el párroco de Santa María la Mayor, mujeres y niños. Las
mujeres aparecían con el vientre destrozado
("Seculo"). Dos campesinos de Málaga cuentan que se
han asesinado a más de 400 personas, arrojando una a pozos con
pesos en los pies, atando otras a la cola de caballos que las
arrastraban por las calles de la ciudad ("Seculo"). El
agente consular italiano, Solaverani, asegura que una muchacha de
16 años ha sido la que primero disparó sobre un prisionero
("Die Front", Zürich). En Rosal de la Frontera, los
comunistas quemaron vivas a 40 personas acorraladas en una
iglesia ("Journal de Genève"). En Ronda, asesinato de
400 habitantes, de los cuales 200 fueron precipitados al tajo
("Times"). En San Sebastián se fusilaron a 51 rehenes
("Evening Standard"). En Almendralejo, las tropas
nacionalistas encontraron cadáveres de prisioneros crucificados
cabeza abajo en los muros de la prisión, de ellos unos 80
quemados vivos ("Seculo"). En Cartagena, 50 Guardias
Civiles, encadenados unos a otros por el cuello y provistos de
barras de hierro fueron arrojados al mar desde el pontón
"Sil" en que estaban prisioneros ("Daily
Mail"). Mr. Emile Condroyer, corresponsal especial de
"Le Journal" comunica que en El Arahal los bolcheviques
encerraron en una prisión a 30 personas, hombres, mujeres y
niños, arrojaron por una ventana petróleo y luego cerillas
encendidas ("Daily Mail"). Es difícil formarse idea
exacta de los detalles espantosos que llegan hasta nosotros
relativos a ejecuciones de sacerdotes y atentados vergonzosos
contra religiosas. He aquí algunos casos: El arzobispo de
Tarragona y el obispo de Lérida, asesinados ("Journal de
Genève"). Un americano, Henry Harris, afirma haber sido
testigo en Barcelona del asesinato de 150 miembros de órdenes
religiosas ("Matin"). En Piedralves, fue muerto, Don
Dimas Madariaga, jefe de los sindicatos católicos de obreros
("Journal de Genève"). Se fusilan en Tarragona a 8
sacerdotes y a un fraile, este último después de haber sido
pisoteado bárbaramente. (Noticias del Sr. Hausmann).
Constantemente se oye de sacerdotes arrastrados por las calles
después de haber sido decapitados. En Valencia, se fusilan por
series a las religiosas, quemando después sus restos. Los curas
de Adrero, de Las Casas y de Torres, perecen en circunstancias
horrorosas ("Germania"). La narración de excesos tales
se podría proseguir durante largo tiempo. Don Rafael Oriol, de
La Habana, cuenta haber visto en Barcelona que entre las bandas
de asesinos figuraban golfillos de menos de 15 años
("Diario de la Marina"). Obras de arte inestimables han
sido destruidas, y asesinada la flor de la intelectualidad
española. Entre ellos: Benavente, premio Nobel de Literatura,
los populares autores dramáticos hermanos Álvarez-Quintero,
así como el genial pintor Ignacio Zuloaga (Noticias éstas
traducidas, con reservas, del "Daily Mail") (24).
Según el profesor Walter S. Cook, la catedral de Barcelona y
todas las iglesias de dicha ciudad, con una sola excepción han
sido incendiadas. Los célebres retablos de Bermejo, retablos que
datan del siglo XV, han quedado destruidos, sufriendo la misma
suerte la iglesia de Santa María del Mar, también del siglo XV.
Del santuario de San Pedro de las Puellas, que se remontaba al
siglo IX, no quedan más que cuatro paredes. Los célebres
conventos de Barcelona y el palacio arzobispal pertenecen ya al
mundo de los recuerdos. Este es el verdadero aspecto del ateísmo
bolchevique que todavía se atreve, en algunos países a
colaborar con las Iglesias. Pero, los cadáveres de las
religiosas sacadas de sus ataúdes constituyen un exponente de
las profanaciones de que es capaz el bolchevismo.
Y cuando uno de los principales instigadores del bolchevismo
en España, Andrés Nin (25), ex-secretario del bolchevique
Tomsky (26) declara: "Hemos resuelto el problema religioso
de la manera más sencilla, o sea, destruyendo todas las
iglesias", no podemos menos que comprobar que nos
encontramos ante la personificación del ateísmo.
Esta es la verdadera efigie del bolchevismo.
En España, como en la Rusia de 1.917 y en todos los demás
países son judíos sin patria los maquinadores que provocan y
dirigen las revoluciones bolcheviques. Y en cuanto a los que no
son judíos, no cabe duda de que han perdido toda noción de
espíritu nacional (27).
Y ahora, ¿Quién es el verdadero responsable teórica y
prácticamente de cuanto ocurre en España? Todo lo que sucede no
es otra cosa que la realización de las decisiones tomadas en
Moscú. Con este fin, Moscú ha enviado a España judíos
bolcheviques como Bela Khun (28), "el verdugo de
Hungría", como Neumann, que en España lleva el nombre de
Enrique Fischer Neumann, como Kolzow-Ginsburg, disfrazado de
corresponsal del "Pravda" de Moscú y, finalmente, como
el rojo diplomático de la Sociedad de Naciones, el judío
Rosenberg.
Estos son los jefes de todos los terroristas de la Rusia
soviética que, con pasaportes falsos muy a menudo, cosa extraña
de origen francés, se dedican en España a su sangrienta
"profesión". Nada es tan delator de los propósitos y
la responsabilidad de Moscú como su manifiesta voluntad de
convertir la guerra civil desencadenada en España por el
bolchevismo en un conflicto internacional. El judío Chvernik,
presidente de los sindicatos en la Rusia soviética, confiesa
abiertamente la intención de ingerencia. Dice: "El comité
central invita a todos los trabajadores y masas populares de la
Unión Soviética a prestar su ayuda material a los combatientes
españoles que, arma en mano, defienden la república
democrática". ("Iswetija"). El
"Iswetija" mismo declara que el primer secretario de
las Federaciones sindicales de Rusia ha enviado a los
bolcheviques españoles la suma de 12 millones de rublos, o sea,
36 millones de francos. El presidente de la República española,
Manuel Azaña, ha expresado su agradecimiento al judío
soviético Kolzow-Ginsburg en los siguientes términos:
"Decid al pueblo ruso que su compasión y eficaz ayuda
nos emocionen profundamente. He tenido siempre la convicción de
que la gran democracia de los Soviets se haría en todo momento
solidaria con la democracia española". ("Börsen
Zeitung").
Moscú se afana, por mediación de sus secciones del
Komintern, en impeler a otros Gobiernos extranjeros a ayudar a
los Rojos. La prensa francesa de derechas constantemente de
entregas de aeroplanos y material de guerra en general al
Gobierno de Madrid.
Con despreocupación inaudita, el "Socorro Rojo" de
Moscú organiza en todos los países suscripciones a favor de los
bolcheviques de España.
El secretario de la C.G.T. francesa, órgano sindical del
Frente popular, Jouhaux, André Malraux, etc. son los agentes de
enlace entre los marxistas franceses y españoles. El Sr. Giral,
Presidente del Consejo que fue, agradeció a Kolzow-Ginsburg
"la brillante iniciativa de las organizaciones francesas y
de las personas que ayudan tan eficazmente en su lucha al
Gobierno español". Cita especialmente a Jouhaux, a Malraux
y al judío J. B. Bloch y termina reiterando su reconocimiento
"al pueblo hermano, al pueblo soviético".
("Pravda") ¿Cómo es posible que el Gobierno del
Frente popular español agradezca a un judío soviético el apoyo
prestado por los comunistas franceses? Muy sencillo. Este
Gobierno demuestra con ello que los jefes de los partidos
comunistas , tanto francés como español se inspiran en Moscú y
le obedecen.
En indiscutible que los actos de inaudita en España han sido
cometidos, o por lo menos provocados, por los agentes del
Komintern, y que la Rusia soviética ayuda a los bolcheviques
españoles financiera, política y materialmente. También es ya
de dominio público que, tanto en el terreno de las ideas como en
la práctica, el último Congreso del Komintern celebrado en
Moscú tomó el acuerdo de introducir en España el bolchevismo y
que Moscú se esfuerza en llevar a la práctica su propósito.
Que Moscú se propone, con voluntad férrea, desencadenar la
revolución mundial, nos lo confirma el ejemplo de España. Quien
cierre los ojos ante verdad tan incontestable, que no se queje
más tarde de las consecuencias de tal ceguera. Esto es el
bolchevismo en la teoría y en la práctica; una peste universal
e infernal que todo hombre responsable debe esforzarse en que
desaparezca.
No es por pura retórica por lo que nosotros, los alemanes,
invitamos a todos los pueblos del mundo a coaligarse, todos a
una, contra el peligro común. En caso de no hacerlo, todos los
pueblos se verán arrastrados por este torbellino arrollador y
sufrirán las terribles e incalculables consecuencias (29).
Alemania es quien ha dado el grito de alarma para esta lucha
mundial. Nosotros, los nacionalsocialistas, hemos sido y somos
los protagonistas de esta cruzada; durante 14 años, y en filas
de la oposición, hemos combatido el bolchevismo en todas sus
formas y aspectos; lo hemos hecho bajo Gobiernos que, siendo
esencial y típicamente burgueses, no tenían la menor idea de la
naturaleza y consecuencias del bolchevismo y detenían nuestro
brazo siempre que intentábamos dar un golpe decisivo.
Hoy, nos parece casi un milagro que, a pesar de todo, hayamos
podido acabar con el bolchevismo en Alemania. Es también, tal
vez, un milagro en el plano más elevado de un orden de cosas
supremo que no podía admitir que pueblos y civilizaciones
milenarias fueran aniquilados por la voluntad destructora del
judaísmo bolchevique internacional.
Hemos podido vencer al bolchevismo porque teníamos un
verdadero ideal y una fe acendrada que poner frente a él, y en
nuestras personas era la nación entera la que se levantaba
contra el judaísmo y sus viles aliados de raza inferior; porque
representábamos un ideario que, al contrario de la doctrina
bolchevique, es bueno, noble e idealista; porque para nuestra
lucha, no apoyábamos en el pueblo mismo y no, como los partidos
burgueses, en la propiedad y la cultura intelectual; porque
uníamos la fuerza de nuestro ideal al vigor de nuestra fe y al
fervor político de una nación que despierta; porque teníamos
un Führer que nos mostraba el camino que se debía seguir para
salir de la época más triste de nuestra vida nacional y llegar
a la luz radiante y pura de un halagüeño porvenir.
El gran mérito del Führer ante la Historia ?mérito ya
reconocido, en verdad, por el mundo entero- es haber levantado
ante el asalto del bolchevismo a las fronteras orientales de
Alemania, un firme baluarte, convirtiéndose con esto, en un
verdadero caudillo moral de la Europa consciente en sus luchas
decisivas contras las fuerzas subversivas de la destrucción y la
anarquía. Como un caballero andante del ideal, como el caballero
sin miedo y sin tacha ha enarbolado con potente diestra la
bandera de l cultura, la humanidad y la civilización, y, con
digna apostura, la enfrenta con el amenazador ataque de la
revolución mundial.(30)
Nos ha enseñado a reprimir y despreciar todo temor e
inspirado el culto del honor, restaurando así los antiguos
ideales y virtudes de nuestro pueblo. Esta actitud debiera servir
de ejemplo y acicate al mundo entero.
El caso de Alemania es un ejemplo sugestivo, y, por cierto, en
condiciones de lo más desfavorables, de cómo es posible acabar
con el bolchevismo cuando se tiene la inquebrantable voluntad de
aplastarlo, cuando se ponen a contribución los medios
adecuados y cuando se adopta la firme decisión de luchar con
toda la fuerza y el valor de que el hombre es capaz. El pueblo
alemán ha logrado así su felicidad.
También pueden lograrla otros pueblos que tengan la suerte de
encontrar caudillos providenciales con el ánimo
indispensable para entablar la lucha.
Si miran con ojos bien abiertos, podrán convencerse de que el
judaísmo infame una vez descubierto y desenmascarado no es ni
inteligente ni peligroso. El mundo ya tiene un ejemplo que
seguir; el de Alemania.
Es verdad que el nacionalsocialismo no es artículo de
exportación y que sus no es indispensable que se inculquen a
otros pueblos y aun menos que se les impongan. (31)
Pero el nacionalsocialismo sí puede constituir una provechosa
lección: su manera de proceder puede incitar a otros pueblos a
seguir su ejemplo, salvándose así de crisis gravísimas.
Y los que estén en este caso, que se den prisa antes de que
sea tarde, porque la demora pudiera encerrar grave peligro.
Nosotros, los nacionalsocialistas alemanes nos sentimos
orgullosos de haber llevado a cabo esta empresa por Alemania,
pero también por Europa.(32)
Adolf Hitler, que se ha erigido en jefe indiscutible de esta
lucha entablada por el Reich, se ha revelado con ello como un
valor europeo de la más alta categoría.
Ha indicado a este continente, tan quebrantado, el camino que
ha de seguir para vencer su crisis más peligrosa y con ello ha
proporcionado a los pueblos de Europa ocasión de instruirse y
orientarse. Porque el enemigo rojo (33) de la cultura se infiltra
y pulula por doquier y constituye una amenaza universal. Ya no es
posible vacilar. No hay otro remedio que armarse para poder
afrontar la lucha decisiva. El Este rojo amenaza. El Führer
vela. Alemania, vanguardia de la cultura europea está ya en su
puesto de honor y decidida a barrer de su frontera este peligro
cueste lo que cueste.
En Alemania hemos extirpado radicalmente el cáncer
bolchevique y no queda de él ni el menor rastro.
Ya no puede encontrar ocasión para infectarnos de nuevo de
ninguna manera ni en momento alguno. Los últimos microbios de
esta repugnante enfermedad que nos minaba han sido aniquilados.
Los que en tiempos fueron en Alemania caudillos y portavoces
de esta funesta doctrina se han escapado a tiempo cruzando las
fronteras o los hemos puesto a buen recaudo. Pero sus antiguos
partidarios han encontrado, en su mayor parte, acogida en la
nueva y gran comunidad del pueblo alemán.
Si intentase de nuevo Moscú reanimar el bolchevismo entre
nosotros, sea donde sea, reprimiríamos esa tentativa tan
implacablemente que Moscú mismo quedaría embargado de estupor.
¡Nada ni nadie podría contenernos! Y esta es la firmísima
voluntad del pueblo alemán y lo que de nosotros exige.
Ya restablecida la paz en el interior del país, el pueblo
alemán vive feliz, y está firmemente decidido a que no sea
perturbado ni por nada ni por nadie. El Partido, protagonista de
la lucha anti-bolchevique, vela por la seguridad del Estado
alemán, protege al pueblo y a la nación en el interior, pero el
ejército, encarnación de nuestra voluntad de resistencia
y defensa nacional y racial, protege a Alemania en sus fronteras.
Ambos son los baluartes de nuestra seguridad, los cimientos del
pueblo y del Estado. Bajo su fuerte protección, la nación no
tiene nada que temer. Entre tanto la anarquía roja moscovita
aumenta sus fuerzas militares febril y desenfrenadamente. Sus
armamentos tienen un carácter agresivo, porque todo regimiento
rojo está animado de un ardiente espíritu de revolución
mundial. Todo aeroplano bolchevique, todo cañón bolchevique se
construye para lanzar a Europa en el caos. Las medidas que otros
pueblos tomen para conjurar este peligro no son de nuestra
incumbencia.
No está en nuestra mano obligarles a prepararse razonable y
oportunamente. Pero lo que nosotros hacemos, no está inspirado
por una blanda y vana política de contemporización con la
Sociedad de Naciones o por tener en cuenta las simpatías más o
menos ciegas que se sienten en otros países por el
"ideal" soviético. o por esos indecisos y frágiles
esfuerzos de colectividad que envuelven Europa en una tupida red.
No. Nosotros no hacemos otra cosa que obedecer los imperativos de
nuestro deber y de la conciencia de nuestra responsabilidad para
con Alemania y Europa.
El Kremlin rojo ampliando las obligaciones militares ha
aumentado los efectivos del ejército bolchevique.
La réplica del Führer no se ha hecho esperar: la ley del
servicio militar obligatorio durante dos años ha devuelto a
Alemania la seguridad que le es necesaria para preservarse de la
anarquía roja.
Si otros Estados y Gobiernos se esfuerzan impremeditadamente
en considerar como cosa baladí el peligro de Moscú, no por eso
nos llevaremos nosotros a engaño.
Lo que los judíos moscovitas digan, es sí que es para
nosotros cosa baladí; pero lo que hacen, eso, lo consideramos de
importancia capital. Los conocemos a fondo y obramos como se
merecen en consecuencia.: con lógica y precisión absolutas.
Toma y daca. Ojo por ojo y diente por diente.
El pueblo alemán puede estar ya tranquilo y dedicarse al
trabajo en plena paz felizmente restablecida.
El Reich no está indefenso, tiene la debida protección y la
ola roja que avanza por el Este se deshará en espuma contra el
dique del nacionalsocialismo. Sobre la nación se alza el Führer
como genio protector de su pueblo, que vela por él los días de
peligro y angustia, y cuyo espíritu anhela con voluntad
fanática que Alemania vuelva a ser feliz, rica y respetada.
El Partido vela por nuestra seguridad interior, el ejército
por nuestra seguridad exterior. Ambos, empero, obedecen alegres y
decididos, la voluntad del hombre que marcha al frente de todos
nosotros como centinela de su propio pueblo y promotor de una
nueva Europa, más verdadera, más noble y más generosa.
(1) Entienda el lector el
término "exterminio" del Judaísmo bolchevique en lo
referente a sus tesis doctrinales, no a las personas físicas.
(2) Vladimir Illich
Ulianov, llamado "Lenin", político y revolucionario
ruso (Simbirsk, 1.870 - Gorki, 1.924).Tras el triunfo de la
revolución bolchevique, derrocó al gobierno de Kerenski y se
constituyó en presidente del Consejo de comisarios del Pueblo,
manteniéndose en el poder hasta su muerte.
(3) Arthur Schopenhauer,
filósofo alemán (Dantzig, 1.788 - Frankfurt, 1.860). Aunque no
pueda considerarse estrictamente como un precursor del
Nacionalsocialismo, su filosofía influirá, entre otros, en
Nietzsche, Wagner y en el propio Hitler. Opone el
antimaterialismo al marxismo, la intuición y el sentimiento
frente al racionalismo, exalta la voluntad como fuerza real
frente a la vanidad liberal, considera la libertad en la propia
existencia y no en los actos y establece un principio de
jerarquía frente al igualitarismo liberal y la dictadura del
número, afirmando que "mil necios no hacen un hombre
razonable".
(4) Tanto los partidos de
corte marxista, como los partidos burgueses liberales (bien de
izquierdas o derechas) obedecen a los intereses de un reducido
círculo de elites financieras, verdaderos amos de la política
mundial, por encima de gobiernos y Estados.
(5 )Josif Vissarionovich
Dzhugashvili, llamado "Stalin". Político y
revolucionario soviético, (Gori, 1.879 - Moscú, 1.953) nacido
en Georgia en el seno de una familia ortodoxa (aunque
parcialmente de ascendencia hebrea, -según J. Fishman y J.
Bernard Hutton en "La vida privada de Stalin", Plaza
& Janés, 1.976- ya que el apellido Dzhugasvili se aplicaba
en Georgia a los descendientes de hebreos, instalados en dicha
región tras las invasiones turcas y mongolas). Tras la muerte de
Lenin, se desembarazó de la oposición (Rikov, Trotzky, etc...)
afianzándose como única cabeza visible. Intervino en las
conferencias de Teherán, Postdam y Yalta. Instauró un régimen
de terror y asesinato, siendo tristemente famosas sus purgas y
deportaciones (v. entre otros, "Archipiélago Gulag",
de A. Solzhenitsin)
(6) Hoy día vuelve a ser
así. Mediante el empleo de injustas leyes, represión y cárcel
se intenta silenciar las cada vez más numerosas voces que acusan
directamente a los amos de la política mundial, llamándolos por
su nombre.
(7) Aunque las masacres
provocadas por las dictaduras comunistas en el mundo pueden
cifrarse en más de 100 millones de muertos (v. "Libro negro
del comunismo" de S. Courtois, Planeta, 1.997), el
mundialismo capitalista en sus diversas variedades (desde las
llamadas "democracias occidentales" hasta los
regímenes militares en Africa y Sudamérica, dependientes todos
ellos de los amos del oro y de la política mundial) ha provocado
en los últimos 50 años la muerte y la degradación física y
espiritual de cientos de millones de personas en el mundo
(inanición, guerras por el control entre mafias, droga, aborto,
pederastia, trabajo y prostitución infantil, desarraigo social y
cultural, etc...), convirtiendo al hombre en una mercancía más
del enorme mercado global, controlado y dirigido por las
susodichas elites financieras.
(8) y obteniendo la
victoria por mayoría absoluta más amplia en unos plebiscitos de
la historia (96.7% de los votos)
(9) La Agencia Judía,
organismo mundial hebreo declaró la guerra a Alemania, ¡en
1.933!
(10) El fin de alcanzar
el poder mundial, bien mediante capitalismo o bolchevismo
(capitalismo de estado), ambos coincidentes en lo esencial
(internacionalismo, materialismo, individualismo, mecanicismo,
degradación espiritual, corrupción de los valores
tradicionales, etc...) ,responde al anhelo histórico del
judaísmo, expuesto formalmente en los "Protocolos de los
Sabios de Sión", obra que resume los métodos a seguir para
alcanzar dicha supremacía mundial. Aunque de autoría
desconocida y anterior, fueron promulgados durante el Primer
Congreso Sionista de Basilea, en Agosto de 1.897, presidido por
Theodor Hertzl, siendo publicados por el zarista ruso Sergei
Nilus, en 1.902
(11) Finalmente
consiguieron, gracias a su enorme poder, el movilizar a las
naciones contra Alemania y las Potencias del Eje. La victoria
aliada de 1.945 no vino sino a consolidar su hegemonía sobre el
mundo hasta nuestros días.
(12) Maxim Litvinoff
(1.876-1.951) Miembro del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso
desde 1.898, se une a los bolcheviques en 1.903. Organizador
clandestino. Ocupó cargos diplomáticos desde el triunfo de la
revolución bolchevique.
(13) Todos ellos,
banqueros judíos residentes en Estados Unidos, financiaron la
revolución de octubre, que derrocó el poder zarista e instauró
el bolchevismo. Así, los fondos procedentes de América
sirvieron para la adquisición de armas, material pesado
(cañones, e incluso tanques) y para el soborno de altos cargos
del ejército.(Todo lo contrario a la extendida idea de una
revuelta campesina y espontánea difundida desde los medios de
propaganda soviéticos). El Washington Post del 2/2/1.918
recogía la reseña de la entrega de un millon de dólares por
parte de la banca Morgan a los dirigentes bolcheviques. En el
Anuario Judío se recogía un informe del 4/4/1.919 donde se
reseñaban las aportaciones a la causa bolchevique del financiero
judío Jacobo Schiff, patrón de la banca Kuhn & Loeb, junto
con las de sus asociados y correligionarios Felix Warburg, Otto
Kahn, Jerónimo Hanauer, Max Breitung e Isaac Seligman, cuyos
"donativos" fueron recogidos en Estocolmo por el Nye
Bank, dirigido por el judío ruso Wladimir Olaf Aschberg.
(14) Antecesora de la
K.G.B., dedicada al espionaje y contraespionaje, así como a la
búsqueda y eliminación de elementos contrarios al régimen
soviético.
(15) "Bandera
Roja", periódico comunista alemán.
(16) Kopeck: moneda
fraccionaria rusa equivalente a la centésima parte de un rublo.
(17)Alexei Stajanov,
minero soviético (Lugovoye, 1.905 - Moscú, 1.977), famoso por
el intento de incrementar la productividad en el trabajo a costa
del propio esfuerzo, usado como método en la URSS durante el II
Plan quinquenal (1.933-1.937).
(18) A pesar de lo que la
propaganda internacionalista lleva vertiendo desde hace 50 años,
la situación entre los campos de internamiento alemanes y los
campos de trabajos forzados soviéticos fue diametralmente
opuesta. Mientras en unos se cuidaron generalmente las
necesidades alimenticias e higiénicas de los internos, en los
otros, como bien se relata en "Archipiélago Gulag", de
A. Solzhenitsin, mantuvieron a los presos en condiciones
infrahumanas.
(19) Comité de la
policía secreta soviética, creada por los bolcheviques en
1.918, en sustitución de la okrana o policía secreta zarista,
para combatir la contrarrevolución. Fue sustituida en 1.922 por
la G.P.U. Asimismo se ha denominado igualmente a los organismos
semejantes que han funcionado en otros países así como a los
locales en los que actuaban y donde los detenidos eran sometidos
a crueles torturas.
(20)Mijail Tuchatchevski
(1.893-1.937) Suboficial del ejército ruso en 1.914, se une al
ejército rojo y al partido bolchevique en 1.918, jugando un
destacado papel en la revolución de Octubre. Director de la
academia militar en 1.924. Mariscal en 1.935. Fusilado en 1.937
tras un juicio secreto.
(21) Si bien no existe
como tal una "raza alemana", se emplea en este contexto
para referirse a los elementos germánicos, descendientes de
alemanes asentados en esa región..
(22) Bajo el mismo signo
con el que los hijos del becerro de Oro subyugan, mediante el
mundialismo capitalista, a toda la humanidad hoy día.
(23) Podemos observar
cómo el Oriente Medio, en especial el territorio que hoy usurpa
el estado de Israel ha sido considerado por capitalistas y
comunistas como lugar estratégico. (véase "1914-1923, Diez
años que trastornaron el Oriente Medio", de Nadine
Picaudou, Historia XXI, 1.998)
(24) A pesar de no ser
ciertas estas últimas tres noticias difundidas por el
"Daily Mail", lo que sí indican es la amenaza que el
bolchevismo supuso igualmente para gran parte de los artistas e
intelectuales españoles (contrariamente a lo que se difunde a
través de los medios de comunicación de masas, en los que sólo
aparecen aquellos intelectuales y artistas perseguidos y
exiliados durante el franquismo)
(25)Andreu Nin, Jefe del
P.O.U.M. (Partido Obrero de Unificación Marxisa), de corte
troskista, fue asesinado en 1.937 por agentes del N.K.V.D.,
mandados por Orlov, responsable en España de esta organización.
(26) Mijail Tomsky
(1.880-1.936) Socialdemócrata en 1.904, más tarde bolchevique.
Participó en la revolución rusa de 1.905. Miembro del Comité
Central desde 1.919 y del Buró Político desde 1.922. Presidente
del Consejo Central de los Sindicatos de 1.917 a 1.929. Muerto en
1.936 tras ser acusado en los juicios de Moscú.
(27)Tanto el bolchevismo,
como el capitalismo, basan pues su doctrina en el aniquilamiento
de cualquier atisbo de identidad propia de los pueblos para así
esclavizarlos en un mercado único.
(28) Bela Khun
(1.886-1.939) Fundador y dirigente del Partido Comunista de
Hungría. Encabezó en 1.919 el Gobierno de los Consejos
húngaro. Tras su caída emigró a Austria y posteriormente a la
Unión Soviética. Formó parte de la presidencia del Comité
Ejecutivo de la Internacional Comunista. Ejecutado por Stalin en
1.939.
(29) Después de la
cruenta S.G.M., los amos del mundo, escondidos tras las potencias
aliadas vencedoras de la contienda, decidieron repartirse el
mundo, dividiéndolo en dos grandes bloques. Por un lado el
bloque comunista, hoy extinto, encabezado por la Unión
Soviética, que durante medio siglo esclavizó y sumió en la
miseria a media Europa. Por otro lado, el bloque capitalista,
liderado por los Estados Unidos de América.
(30) El
Nacionalsocialismo, más allá de doctrina política, supone una
cosmovisión total del mundo, siendo ésta sólo una faceta de la
misma.
(31) Refiriéndose el
autor a otros pueblos, no-europeos, cuyos valores innatos e
idiosincrasia autóctona difieren de los propios europeos. Estos
valores populares forman la base espiritual del
Nacionalsocialismo, de la cual emanan los postulados
Nacionalsocialista y sin la cual no podrían ser asumidos.
(32 )En lo que se
demuestra, una vez más, la dimensión paneuropea del
Nacionalsocialismo, contrariamente a algunas voces que,
erróneamente y en ocasiones mal intencionadamente, han tildado
al nacionalsocialismo como fenómeno exclusivamente alemán.
(33) Como hoy, encarnado
detrás del capitalismo financiero mundialista.