Cómo matar a una anguila (una historia real)

El pequeño Juan tenía 7 años y, al igual que otros niños de su edad, era bastante curioso. Le había oído a otros niños varias cosas sobre eso de los novios, y quería saber qué era eso y cómo se hacía.
Un día, le fue con sus preguntas a su madre y ella se puso bastante nerviosa. Así que en vez de explicárselo, le dijo a Juan que se escondiera detrás de las cortinas una noche y mirase a su hermana mayor y a su novio. Así lo hizo, y a la mañana siguiente Juan se lo contó todo a su madre:

María y su novio se sentaron y estuvieron hablando un rato, luego él apagó casi todas las luces. Después empezó a darle besos y abrazarla, y me parece que María se empezó a poner mala porque tenía una cara muy graciosa. El también se debió de dar cuenta porque le puso la mano dentro de la blusa para notarle el corazón, igual que el doctor. Lo único que no es tan bueno como el doctor, porque parecía tener problemas para encontrarle el corazón.

Él se empezó a poner malo también, porque muy pronto los dos empezaron a jadear y a quedarse sin aliento. A él se le debió de enfriar la otra mano, porque se la puso debajo de la falda. Entonces les empezó la fiebre. Sé que era fiebre porque María le dijo que estaba muy caliente.

Y al fin supe porqué estaban tan mal... una gran anguila se le había metido a él en los pantalones. Entonces le saltó fuera del pantalón y se quedó asomando unos 20 centímetros o así. ¡De verdad! bueno, él la cogió con una mano para que no se escapara. Cuando María la vio se asustó mucho. Se le pusieron los ojos como platos y se quedó con la boca abierta, y empezó a gritar a Dios y cosas así. ¡Si le cuento las que he visto yo en el lago!

En fin, María se puso valiente e intentó matar a la anguila arrancándole la cabeza de un mordisco. De repente, hizo un ruido y la soltó. Supongo que la anguila le había mordido. Entonces la cogió con las dos manos y la sostuvo fuerte, y mientras él se sacó una especie de bozal del bolsillo y se lo puso a la anguila en la cabeza para que no mordiese más. María se echo para atrás y abrió las piernas para hacerle a la anguila una llave de tijera, y él la ayudo poniéndose encima de la anguila. Pero la anguila no se dejaba. María empezó a gruñir y gemir y su novio casi joroba el sofá. Supongo que querían matar a la anguila chafándola entre ellos.

Después de un rato, dejaron de moverse y cogieron aire con un gran suspiro. El novio se sentó, y seguro que habían matado a la anguila. Lo supe porque estaba colgando sin moverse y tenía las tripas fuera. María y su novio estaban un poco cansados de la pelea, pero siguieron dándose besos y cosas así. Y resulta que la anguila no estaba muerta del todo. Se levantó otra vez y empezó a pelear. Debe de ser que las anguilas son como los gatos, que tienen siete vidas, o algo así.

Esta vez María pegó un salto y trató de matarla sentándose encima. Después de media hora de esfuerzos, por fin la mataron. Seguro que ahora estaba muerta porque el novio de María le quito la piel y la tiró al water.

La madre se desmayó después de oír tan terrible historia.

 

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  © Rocío y Sebas - Octubre 2002
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