Hoy, antes de sentarme a escribir este INMENSO ALERTA, le he pedido a Dios que me ilumine y gu�e mis palabras, pues no quisiera que ning�n hermano venezolano me vaya a malinterpretar; muy en especial el general del cual hablar�, y much�simo menos los hijos y la se�ora y digna esposa de ese general, a quien Venezuela y su historia tendr�n que rendirle tributo.
Me he inspirado en este alerta, porque siendo las 12:48 del medio d�a de hoy (15 de enero de 2003) y sentado frente a Globovisi�n, acabo de o�r a un abogado quien -- horrorizado -- habla de los 14 d�as en los cuales este ignominioso r�gimen tiene ilegalmente privado de la libertad al General Carlos Alfonso Mart�nez, uno de los hombres m�s valientes y nobles que creo he conocido en mi larga vida conociendo hombres nobles y valientes.
El alerta se hace m�s inminente cuando he venido oyendo las entrevistas que a este general que los medios de comunicaci�n le han venido haciendo a diario -- v�a celular -- desde su ?domicilio-prisi�n? en el Fuerte Tiuna, donde recibe a valientes oficiales que exponiendo la seguridad y sus carreras ponen el pecho por delante y con hombr�a y patriotismo lo visitan para rendirle respeto a quien respeto y honor merece de todos los venezolanos, tanto de la oposici�n como del oficialismo, por hombre digno y contrincante valeroso y noble.
Dicho esto y rog�ndole a Dios que todav�a mis palabras sean interpretadas como me salen del coraz�n -- sin permitirme corregirlas con la cabeza para que no pierdan su sagrado sentido -- quiero regalarle a mi pueblo venezolano la �nica carta que -- mediante todo tipo de "maromas", exponiendo vidas ajenas y tras el rogativo a Dios Todopoderoso -- sali� de la l�gubre celda de mi otra hermana (la cubana) Martha Beatriz Roque Cabello, luego de 18 meses y 22 d�as de infrahumana detenci�n en las c�rceles que existen en ese "mar de felicidad" que conforma la Cuba del socio de nuestro hoy presidente Hugo Rafael Ch�vez Fr�as.
El delito por el cual mi hermana Martha -- y sus compa�eros de causa -- casi pierde la vida en el pared�n castro-comunista fue el haber co-firmado (junto a otros tres valientes cubanos) un documento llamado "La Patria es de Todos" -- anexo al final de su carta, que para colmo fue publicado en un peri�dico fuera de Cuba al cual nadie en la isla tiene acceso.
Dios me ayude a explicarle a mis dignos lectores que no se trata aqu� de menospreciar la heroica y valiente gesta que provoc� el �siempre injusto secuestro de 14 d�as del honorable militar venezolano, �no!; se trata �NICAMENTE de alertar al pueblo venezolano de lo que puede llegar a ser de Venezuela -- tan noble y valiente como nuestro general -- si no hacemos hoy todo lo inhumanamente posible por repeler al demonio que nos asecha y que quiere adue�arse de las almas de nuestro pueblo, al tiempo en que sigamos horroriz�ndonos por cada segundo que uno de los nuestros sea mantenido en ilegal cautiverio, para que el mundo sepa que no queremos otra Cuba en Venezuela.
Valga el dolor que hoy sufre la familia del General Mart�nez, para que este alerta pudiera salir del m�s profundo rinc�n de mi alma y quiera Dios que pronto tengamos a nuestro l�der de regreso en donde lo reclama -- por ahora -- su pueblo, la Plaza de la Libertad:
Mis queridos y nunca olvidados hermanos F�lix, Vladimiro y Ren�:
Permita Dios que esta carta llegue a ustedes. Ser�a la primera vez en estos 18 meses y 22 d�as que nos comunicamos de esta forma; no obstante, siempre he sabido de ustedes a trav�s de mi familia.
Por Navidades les hice una postal a cada uno y les tej� con mis propias manos un tapete que tiene el logotipo del Grupo gracias al dise�o que me hizo una presa. Tambi�n por el D�a de los Enamorados les hice una postal; espero que algo haya llegado a sus manos, porque se lo he pedido a Dios.
Mi objetivo es comunicarles la decisi�n que he tomado de declararme en huelga de hambre a partir del 16 de marzo, fecha en que cumplir�amos 20 meses presos. �Si para esa fecha a�n no se conoce la fecha del juicio, ese d�a comenzar� una huelga de hambre que no terminar� hasta que vaya al tribunal o vaya al cementerio. Claro, podemos pasar por la soluci�n de la libertad, pero sin condicionamientos y sin medias tintas.
Alguien ha hablado de la posibilidad de que nos deporten; yo pienso que para conseguir eso tendr�an que llegar a medidas extremas, como encadenarme o inyectarme alg�n sedante muy en contra de mi voluntad. Yo me mantengo firme en mi decisi�n de que la Patria es de Todos. Ha pasado suficiente tiempo y se han dado suficientes plazos, la hora de la libertad de la c�rcel chiquita no espera. Si se�alo esta fecha es porque quiero que haya tiempo de que ustedes reciban esta carta y buscar consenso para que se unan a la huelga, es s�lo una opci�n. �De estar todos de acuerdo el mismo d�a 16 de marzo lo anunciar�amos p�blicamente con los requerimientos del segundo p�rrafo. Ruego que ninguno se deje enga�ar si les dicen que alguien dej� la huelga; en particular yo s�lo quiero el sacramento de la Extremaunci�n, y estoy dispuesta a poner el m�rtir. Ustedes me conocen bien.
Pienso, hermanos, que no hay que temer a las sombras, porque para m� s�lo indican que en un lugar cercano resplandece una luz. Nuestra lucha por la democratizaci�n del pa�s ya qued� marcada por esta prisi�n complementaria y habremos pasado por una dura prueba que nos har� hombres y mujeres m�s exigentes. A veces el camino menos transitado lo es por una buena raz�n.
Hasta el �ltimo aliento estar� convencida de la justeza de nuestra lucha, y si la historia tiene que repetirse, porque a veces la primera vez le prestamos poca atenci�n, estoy totalmente dispuesta a que as� suceda.
Quiero que piensen y analicen mi propuesta y sobre todo que se pongan en mi lugar. Dios permita que encontremos consenso. La espera para m� termin�.
Desde este horrible lugar, que no tiene nada que ver conmigo y que est� al punto de darme un nuevo t�tulo universitario: doctora en ciencias del basurero de la vida, los saludo con todo el cari�o que nos hemos profesado.
En el futuro, hermanos m�os, aunque nos toque el camino de la muerte, ya marcamos la visa y sin lugar a dudas seremos siempre para todo el mundo el s�mbolo de la represi�n acompa�ada de una difamaci�n que s�lo hace re�r.
Permita Dios que estemos en esta lucha, juntos para siempre.
Martha, La Habana 7 de febrero de 1999
������� As� como el pich�n de tirano de Sabaneta no entiende la calidad de hombre digno del General Carlos Alfonso Mart�nez -- tal vez porque no aprendi� de dignidad en su propio hogar y, evidentemente, menos en los cuarteles -- el sanguinario d�spota de Cuba tampoco entendi� la fortaleza del esp�ritu de una mujer -- enferma de c�ncer, adem�s -- que prefer�a morir en sus mazmorras antes de claudicar en sus principios.
Para hacer esta historia todav�a m�s t�trica, aqu� les regalo el famoso documento por el cual estos valientes cubanos -- junto a sus familiares -- se vieron forzados a sufrir lo indecible.� Busque el lector, y sobre todo mis lectores "chavistas light", d�nde est� el delito en este documento.� Pero -- sobre todo -- vean la similitud en las pretendidas manipulaciones del r�gimen castrista y el chavista, empleando ambos las mismas t�cticas:
Introducci�n

Cuando usted termine de leer este documento, nos podr� apoyar si coincidimos en el planteamiento inicial.

El hombre no puede vivir de la historia, que es lo mismo que vivir del cuento; se necesitan bienes materiales, satisfacer su espiritualidad y de hecho poder mirar para el futuro con expectativas, pero adem�s, un espacio que todos conocemos como libertad.

El gobierno cubano ignora la palabra "oposici�n": los que no comparten su pol�tica o simplemente no la apoyan son considerados enemigos y cualesquiera otros sustantivos despectivos que se les desee proferir. As� tambi�n han querido dar una nueva acepci�n a la palabra "Patria", vinculada distorsionadamente con Revoluci�n, Socialismo, y Naci�n. Pretenden ignorar que, por definici�n,  "
Patria es el pa�s en que se nace".

Obviando todo esto, nuestro Grupo de Trabajo ha analizado el Proyecto Documento elaborado con vista al V Congreso del Partido Comunista de Cuba, el que ser� sometido a aprobaci�n durante la celebraci�n de ese evento. Como nos resulta imposible emitir aqu� criterios p�blicos al respecto (por estar todos los medios de difusi�n en manos del Estado), hemos decidido plasmarlos y que de alguna forma se conozca por los cubanos de dentro y fuera de la isla, defendiendo de ese modo nuestro derecho de opinar, porque estamos convencidos que: LA PATRIA ES DE TODOS.

Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna

F�lix Antonio BonneCarcass�s
Ren� G�mez Manzano
Vladimiro Roca Ant�nez
Marta Beatriz Roque Cabello
Ciudad de la Habana, 17 de Junio de 1997
I. INTERPRETACI�N DE LA HISTORIA

��������������������� ���������������� �Qu� sacar de un pobre le�o,
�������������������� ����������������� d�bil juguete de la mar brav�a,
�������������������� ����������������� sin aumentar sus congojas,
�������������������� ����������������� al recordar las hojas
��������������������� ���������������� que lo vistieron un d�a?
����������������������������������������������� ���������������������� �N��ez de Arce

De las 11,080 palabras que contiene el documento, agrupadas en 260 p�rrafos, m�s del 80% est� dedicado a interpretar la historia.
Quieren que aquellos que lo lean queden convencidos que:
� Ha habido una sola revoluci�n desde 1868; y
� Los norteamericanos han pretendido apoderarse de Cuba
� desde el Siglo�� XIX.
Para tratar de dar fuerza a los planteamientos, ah� est� la figura de Mart�; a trav�s de ella insisten en el antiguo y absurdo argumento que la existencia de un solo partido �nico es una idea martiana, porque �l fund� un solo partido.
No se conoce un dirigente pol�tico que haya creado simult�neamente varios partidos, sin embargo destacados luchadores por la independencia de sus respectivos pueblos, una vez lograda �sta, han respetado el pluripartidismo, tales como: Washington, Mahatma Ghandi y el General De Gaulle.

No hay ning�n motivo para pensar que Mart�, de haber sobrevivido a la Guerra de Independencia, no hubiese obrado del mismo modo, conociendo que ten�a criterios tan positivos de la democracia. �El Punto V de las Bases del Partido Revolucionario Cubano (1892) plantea: "el Partido Revolucionario Cubano no tiene por objeto llevar a Cuba, una agrupaci�n victoriosa que considere la Isla como su presa y dominio, sino preparar por cuantos medios eficaces le permite la libertad del extranjero, la guerra que ha de hacer para el decoro y bien de todos los cubanos, y entregar a todo el pa�s la patria libre".

Despu�s de la contienda ning�n patriota postul� la necesidad de un partido �nico. Por el contrario: muchos intervinieron activamente en la pol�tica, en� diferentes filas y todos respetaron el multipartidismo.

Aunque quieren presentar a la rep�blica democr�tica como una serie� ininterrumpida de fracasos y traiciones, ah� est�n los resultados socioecon�micos obtenidos entre 1902 y 1958, que situaron a nuestro pa�s entre los tres m�s avanzados de Am�rica Latina, por encima incluso, en algunos indicadores, de grandes naciones del Viejo Continente como Espa�a e Italia. Esta innegable realidad habla muy alto de la laboriosidad del trabajador cubano y del esp�ritu de empresa de nuestros hombres de negocio, m�xime que esos verdaderos logros se alcanzaron despu�s de un cataclismo (cual fue nuestra gloriosa Guerra de Independencia) y a pesar de la terrible crisis econ�mica alrededor de los a�os treinta. Adem�s, ah� est�n tambi�n los �xitos pol�ticos, como la abrogaci�n de la tristemente c�lebre Enmienda Platt en 1934, de la cual no habla la propaganda oficial, aunque si recuerda su imposici�n en 1901.

La tergiversaci�n de datos tambi�n est� presente en el documento. Si se consultan las estad�sticas anteriores a 1959, veremos que la poblaci�n cubana en aquella �poca ascend�a al 16% y no el 40% como se consign�. Tambi�n se manipulan las cifras, al decir que el 7% de la poblaci�n vot� en las elecciones de principios de siglo: esto implica que en el 93% restantes est�n incluidas las mujeres (51%) que no sufragaban, los ni�os y el gran n�mero de extranjeros que viv�an aqu�, como era l�gico en un pa�s que dejaba de ser colonia.

Sobre el debido proceso en los juicios celebrados a los batistianos, los castristas hacen su propia interpretaci�n, pero no hay que olvidar que ?como reconoce el documento- los mayores implicados huyeron del pa�s el primero de enero, fecha en que comenzaron las ejecuciones masivas; a estos fusilados se les detuvo, acus�, juzg� y ejecut� en menos de 24 horas. El arribo al poder del actual equipo gobernante qued� signado por un feroz ajuste de cuentas: los llamados "juicios revolucionarios" no guardaban la menor relaci�n con lo que es debido proceso, ni con un verdadero derecho a la defensa. Un ejemplo notorio fue el juicio de los pilotos sancionados despu�s de haber sido absueltos, el cual llev� al suicidio al Capit�n F�lix Pena.

Cada a�o, con votaci�n siempre creciente, la Asamblea General de la ONU demanda que se le ponga fin al llamado "bloqueo", esa afirmaci�n es cierta, pero no se dice que, con la misma peridiocidad, el actual gobierno cubano es sancionado por sus violaciones sistem�ticas a los derechos humanos.

Se menciona la "Crisis de Octubre", pero se omite que la dirigencia cubana propuso a Mosc� a asestar el primer golpe, sin esperar que los "yanquis"  tomaran la iniciativa. Esto lo reconoce la historia. Un ataque nuclear contra los Estados Unidos hubiera significado una terrible cat�strofe para toda la humanidad, pero no cabe duda que Cuba hubiera sido barrida del mapa.

Esa salida de la crisis fue ofrecida por los mismos miembros del Partido que ahora est�n preocupados porque -seg�n ellos- su separaci�n del poder implicar�a la desaparici�n de Cuba como naci�n. �Pero podr�amos olvidar de la forma inconsulta que se trajeron al pa�s estas armas nucleares y las tropas extranjeras? El pueblo s�lo se enter� cuando el problema estaba andando.

Como bien dice el documento: "todo empez� a cambiar el 26 de julio de 1953";  no debemos dejar de destacar que -en efecto- ese d�a, por primera vez en muchos a�os, se derram� tanta sangre cubana. Hasta ese momento las muertes en la lucha pol�tica acaecidas durante el gobierno de Batista pod�an contarse con los dedos de una mano. Para encontrar en la historia cubana, un d�a tan luctuoso y fraticida como ese tendr�amos que remontarnos decenios atr�s. A pesar de ser una fecha tan triste, se toma como un d�a festivo y se celebra como tal, lo que suponemos que tenga el repudio hasta de los propios familiares de los m�rtires.

Son estos s�lo algunos ejemplos de la forma en que los comunistas han querido, interpretar la historia.

II. EN NOMBRE DE LA UNIDAD

El Partido insiste en la unidad, pero olvida que, para que esta sea v�lida y real (y no una mera parodia) es necesario que surja el consenso libremente alcanzando por los ciudadanos; lo contrario es una burda imposici�n, y lo �nico que tiene de unidad es el nombre. Aqu� estamos los opositores para demostrar que en nuestro pa�s no hay consenso.

El texto plantea:  "S�lo la unidad de los revolucionarios puede conducir a la unidad del pueblo". Este razonamiento, as� como todo el enfoque de este asunto, incurren lo que en L�gica se conoce como "petici�n de principios" que consiste en tomar, como premisa lo mismo que se pretende demostrar.

El Partido, atribuy�ndose la condici�n de representante del pueblo, elabor� el documento y conmina a la ciudadan�a a que participe en las reuniones de apoyo al mismo. El pueblo, sometido a las presiones del poder totalitario, asiste, y entonces ese hecho se presenta al mundo como un plebiscito de la sociedad cubana. Se dice que es la prueba m�s evidente e irrefutable que el Partido representa a todo el pueblo. Precisamente es la misma premisa de la que se parti�.

Aunque se habla de plebiscito, ya el pueblo ha sentido como se pasa por encima de �l. Ah� est� a�n latente la voluntad popular cuando fueron a fusilar al General Arnaldo Ochoa y a sus compa�eros de causa. A pesar que la gran mayor�a no estaba de acuerdo, se declar� oficialmente que era una necesidad y se hizo caso omiso de la opini�n de las masas.

Si -como afirman sus dirigentes, la generalidad de los ciudadanos apoya al Partido Comunista, no existe raz�n para que no se convoque a unas elecciones libres, bajo supervisi�n internacional, lo que har�a callar a todos los detractores del sistema.

En nombre de esa unidad, el Primer Congreso del Partido se sinti� legitimado para auto concederse la potestad constituyente y aprobar la versi�n definitiva de la carta magna de 1976, incluyendo su Articulo 5, que proclama al propio Partido como: "fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado".  Sabemos que tambi�n la historia ha dejado plasmada esta concepci�n de la unidad: el Partido Comunista de Cuba, al imponer el monopartidismo, se coloca en la poco envidiable compa��a de Stalin, Mussolini, Hitler, Franco, Trujillo, PolPot y SaddamHussein, entre otros...

Despu�s de haber concertado as� la unidad, no hab�a motivos para que dejaran de afirmar: "el pueblo cubano decidi� tener un partido �nico". Pero en nombre de esta unidad hemos visto hacer muchas cosas que quedan marcadas para la historia, por haber contribuido a crear el caos y la desestabilizaci�n del pa�s, bajo el criterio que cuando se comete un error, es de todos, baste citar algunos ejemplos:
�� Intentar desecar la Ci�naga de Zapata
�� Crear un cord�n agr�cola alrededor de La Habana
�� Colectivizar la agricultura
�� Cambiar la gen�tica ganadera; en particular, en el ganado vacuno
�� Concebir un plan alimentario y la producci�n masiva de pl�tanos��
�� micro jet
�� Desmantelar la industria azucarera y tratar de cambiar las�
�� variedades de ca�a
�� Imponer ideas que lleven a inversiones desastrosas como la�
�� Presa de Paso Seco, que es un monumento a lo que no se debi�
�� hacer.

De igual forma, en nombre de la unidad se regal� un central en Nicaragua, se construy� un aeropuerto en Granada y, con el manto del llamado "Internacionalismo Proletario", se enviaron tropas a matar y a morir a diferentes pa�ses, cosa que -por cierto- jam�s hizo lo que ellos denominan la "rep�blica mediatizada", cuyos gobiernos se negaron a enviar tropas a combatir en las dos guerras mundiales y en la de Corea, a pesar que "el imperialismo yanqui" si lo hizo, sin lo cual -en verdad- nuestro vecino del norte se diferenci� de la Uni�n Sovi�tica, que propici� y financi� el env�o de tropas cubanas a una serie de pa�ses, pero sin predicar con el ejemplo.

Por cierto que en el documento se alude de pasada estas "misiones", para no aclarar que se obtuvo de todo aquel esfuerzo bald�o, que lo �nico que signific� para el pueblo fue separaci�n familiar, luto, dolor y enfermedades ex�ticas, entre otras cosas. Por s�lo citar dos pa�ses, Angola y Etiop�a, dejaron atr�s un alto n�mero de muertes de compatriotas, en aquellas tierras extra�as y en estos momentos Angola busca una soluci�n nacional con la participaci�n de la UNITA y el genocida GeneralMengistuHaile y Marian, condecorado aqu� en Cuba con la Orden Jos� Mart�, huy� ignominiosamente de Etiop�a.

Tambi�n, cuando se crey� conveniente, se convoc� esa unidad para recibir como representantes de la "comunidad cubana en el exterior" a los hermanos del exilio, despu�s de haber mantenido separadas las familias y entorpecida la correspondencia para evitar todo tipo de comunicaci�n afectiva.  Por lo que ello representaba en las muy desarticuladas finanzas del pa�s, se orient� a los militantes del Partido que pod�an recibir en sus hogares a los que hab�an sido vilipendiados como "vende patria" y� "gusanos"  y hab�an tenido que soportar huevos y golpes en las famosas "manifestaciones de dignidad del pueblo", que dieron lugar a las brigadas de respuesta r�pida y a los detestables "actos de repudio".

En nombre de la unidad se crearon los "pueblos cautivos", se persiguieron los religiosos, se dejaron las iglesias pr�cticamente sin p�rrocos. Se se�ala en el documento: "el Congreso aprob� el ingreso al Partido de Revolucionarios con creencias religiosas".  Esto implica que se enorgullecen de una decisi�n que tiene aparejada la verg�enza de m�s de 30 a�os persiguiendo a los que profesan ideas religiosas. Si miramos hacia atr�s, todo esto se produjo en buena medida por motivaciones oportunistas, y que algunos militantes se hicieron religiosos para que los separaran del Partido.

La unidad a la que se refiere el Partido no es de ideas, sino la pretensi�n de que la poblaci�n est� alrededor de una c�pula dirigente.

Por lo dem�s, no podemos aceptar que un gobierno que se ha dedicado a dividir el pa�s, pueda hablar en nombre de la unidad.
III. EL PRINCIPAL OBJETIVO

La filosof�a del gobierno no es la de servir al pueblo, sino la de ser su dictador.  El principal objetivo no lo constituye garantizar a los ciudadanos una calidad de vida con un m�nimo decoroso. El poder a trav�s del control totalitario es el fin que persigue la pol�tica.� Ya nadie se enga�a con la justicia social que tanto se ha propugnado: el nivel de los salarios, combinado con el estancamiento y otros factores de �ndole financiera hace que cada d�a sea m�s dif�cil la situaci�n de la poblaci�n, y mientras m�s se deteriora m�s se politizan y militarizan las actividades econ�micas.

Una significaci�n que es un verdadero dislate es la que se le da a lo que se denomina "sociedad civil socialista".   Los autores del documento quieren desconocer que la sociedad civil est� integrada por elementos ajenos al control del Estado por lo que no puede ser "socialista" (o lo que es igual: gobiernista). Pero ah� est� el "imperialismo yanqui", convertido en el enemigo que les hace falta para hacerlo responsable de todas las ineficiencias, para que cargue con los errores y sirva para exacerbar el falso nacionalismo y la arenga de unirse para combatirlo.

Tal parece que el diferendo con los vecinos del norte es la raz�n de ser de nuestra sociedad y esto es lo que transmite el documento.


IV. EL PROGRAMA PARA SOLUCIONAR LA CRISIS


En un p�rrafo en que expresan algunos de los objetivos que ha cumplido el gobierno, se puede leer: "nuestro pa�s se llen� de carreteras y caminos, as� como de obras hidr�ulicas para uso productivo, se implantaron el orde�o mec�nico, la aviaci�n, t�cnicas desconocidas en el medio rural...";.

Sin embargo la realidad nos muestra que:
�� No hay transporte para las carreteras y los caminos.
�� No hay suficiente agua disponible en las principales ciudades. En
�� particular, en Ciudad Habana hay municipios muy poblados con
�� serias carencias del precioso l�quido y provincias completas con
�� problemas para los regad�os; Santiago de Cuba es su principal
�� ejemplo.
�� La masa ganadera se redujo: en 1955 alcanzaba un per c�pita de
�� 0,82� por habitante, 40 a�os despu�s era 0,38. La leche que se
�� distribu�a en la d�cada de los ochenta, proced�a de un
�� intercambio con la ex-Rep�blica Democr�tica Alemana.
�� Pr�cticamente no hay vacas que orde�ar, y los medios
�� mecanizados est�n convertidos en chatarra, por�
�� la falta de cuidados en su conservaci�n.
� Todas las t�cnicas introducidas indiscriminada e ineficientemente,
�� lejos de servir para incrementar la producci�n agr�cola de
�� alimentos, a largo plazo han entorpecido su desarrollo. Al menos
�� el antiguo sistema de producci�n garantizaba la oferta y permit�a�
�� satisfacer las necesidades de la poblaci�n.

Un poco despu�s el documento plantea:  "mas de tres millones de hect�reas pasaron a las Unidades B�sicas de Producci�n y Cooperativas (UBPC)".

Se quiso hacer ver que �ste era un novedoso m�todo de producci�n, que sacar�a la agricultura de la cr�tica situaci�n en que se encuentra. Sin embargo, han pasado m�s de tres a�os de instauraci�n y no se han visto los resultados. El propio gobierno, a trav�s de sus voceros oficiales, ha declarado que s�lo el 7% de las UBPC tiene una rentabilidad que puede ser calificada de marginal. A esto se puede a�adir que se ha dado una nueva categor�a a la contabilidad, design�ndola como no confiable en m�s del 60 % de las entidades estatales. Tambi�n ha reconocido que los centrales no muelen rentabilidad, y que no se puede tratar de alcanzar este objetivo en base a dejar de producir ca�a.

Al hablar sobre el conjunto de transformaciones y lo alcanzado hasta el "Per�odo Especial", se hace referencia a que hubieran permitido desarrollar con �xito el programa alimentario; de donde se deduce que en la actualidad este programa no tiene vigencia, pero tampoco hay algo alternativo; ni la menor perspectiva que se pueda poner fin al severo racionamiento que dura ya 35 a�os. !Un record mundial!

Despu�s de analizar los p�rrafos subsiguientes, se puede concluir que no hay programa tampoco para darle soluci�n a la crisis econ�mica y social. Porque si Cuba debe insertarse en la econom�a mundial sin renunciar a su rumbo totalitario, el reto es mucho mas que dif�cil, debido a ese inmovilismo que ha caracterizado a la pol�tica del gobierno cubano, que cada vez lo separa mas de las instituciones financieras, de la ayuda de bloques de pa�ses tales como la Uni�n Europea, e incluso de la posibilidades de seguir pagando pr�stamos a corto plazo con intereses del 17 y 18% o niveles semejantes. Incluso los de bajo por ciento en el servicio de la deuda resultan de dif�cil adquisici�n.

�Qu� ofrece el Partido Comunista al pueblo?  "Tendremos s�lo aquello que seamos capaces de crear", le dice. M�s que una promesa, parece una l�gubre amenaza, por la proverbial ineficiencia del sistema de producci�n y por tradicionales limitaciones que �ste le impone a la ciudadan�a.

"La lista de los problemas es enorme". No obstante la expresi�n s�lo se anotan algunos de los problemas materiales, pero no se refiere a las carencias espirituales de nuestro pueblo y mucho menos a la falta de libertades de todo tipo.

Para el Partido est�n claras las tareas concretas, lo que no deja manifiesto para el pueblo son las soluciones a los problemas, los plazos, las perspectivas.� Es como si de pronto el futuro se sintetizara en esta consigna:� "Ante nuestra dura realidad s�lo cabe la conducta patri�tica y� revolucionaria de trabajar m�s y mejor".

Este pasado que se pinta tan esplendoroso, tendr� que servir para resolver la crisis, porque de todas esas "conquistas", de todos esos "logros", se viene hablando desde la d�cada de los sesenta.  Eso quiere decir -aceptando lo que los comunistas aleguen- que en los �ltimos 30 a�os no le han dado nada nuevo al pueblo. Se trata -pues- de un r�gimen anclado en el pasado, que vive del pasado, y un pasado bastante remoto.


V. CONCLUSIONES


Cuando este 28 de enero el Gobierno de los Estados Unidos public� el Plan de Apoyo para la Transici�n, no hubo una respuesta alternativa, por parte del gobierno cubano, a las posibilidades que en �l se plantean para respaldar un proceso de transici�n. El documento elaborado por el Partido Comunista, no es esta alternativa, porque no ofrece nada concreto al pueblo cubano. Quedan sin explicar, cuestiones tales como:
� La forma que se va a salir de la catastr�fica situaci�n econ�mica.
� Soluci�n para el vac�o ideol�gico que ha creado la crisis pol�tica
� existente (que entre sus consecuencias ha llevado a la juventud a
� vestirse con s�mbolos de banderas extranjeras)
� Lo que se va a hacer para mantener (al menos) los niveles que�
� alcanz� la� salud p�blica, la educaci�n y la seguridad social y para
� no incrementar la� dolorosa situaci�n de la poblaci�n. � �Qu� va a
� convenir el gobierno� cubano para solucionar los diferendos
� internacionales y tratar de insertarse en la econom�a global?
� Las medidas que tomar� para lograr la eliminaci�n del embargo.
� Las v�as para recuperar la parte del territorio cubano ocupada por
� bases militares extranjeras: Guant�namo, Lourdes y Cienfuegos.
� La manera de encontrar cauce al n�mero creciente de personas
� que expresan su oposici�n a la pol�tica oficial y de dejar de
� considerar al ciudadano cubano como una persona de tercera
� categor�a en su propio pa�s.

No es un secreto que Cuba tuvo el peor comportamiento de la regi�n en el quinquenio 91-95 y aunque se habla de una recuperaci�n en 1996, el pueblo no la percibi�. Al terminarse la ayuda del bloque sovi�tico, se increment� la ineficiencia del sistema y se redujo el comercio exterior.

No caben dudas que hay que replantear y redise�ar la pol�tica socioecon�mica, para mejorar los resultados. Tanto la sociedad como la econom�a tienen que dejar de ser usadas para ejercer el control.

Para insertarse en el contexto de la intensa competencia internacional y del din�mico cambio tecnol�gico, Cuba necesita una recuperaci�n basada en altas tasas de crecimiento sustentable. Lo que est� planteando el Partido no es esto, si no mantener el status quo del totalitarismo que ya es obsoleto y que nos tiene atrapados en el atraso econ�mico y social, en medio de un mundo muy din�mico y competitivo.

Nadie quiere volver hacia la parte negativa de los a�os cincuenta, como quiere hacer ver el gobierno: las realidades del mundo han cambiado significativamente, y las de nuestro pa�s, tambi�n.

La transici�n hacia la democracia que queremos lograr est� basada en los principios fundamentales de la Constituci�n del 40, que establece� derechos sociales que no tienen nada que ver con el influjo de la extensi�n del neo-liberalismo. En realidad la situaci�n de hoy, con empresas extranjeras que contaran a sus trabajadores por conducto de un intermediario estatal que los explota y que ni siquiera les ofrece un v�nculo laboral estable, s� podr�a ser calificada como neo-totalitarista.

No brinda el documento la posibilidad de existencia de un estado de derecho, ni un sistema judicial independiente e imparcial que no permita que se rechacen las libertades y derechos individuales y el pluralismo pol�tico.

El gobierno, con su actual posici�n no tiene la posibilidad de estabilizar la� econom�a r�pidamente sin recesi�n, y esta es la condici�n previa para lograr una efectiva recuperaci�n y consolidaci�n econ�mica.

En fin, el Partido gobernante no tiene nada concreto que ofrecer.


VI. RECOMENDACIONES


El documento hace referencia a la apertura econ�mica que conlleva la creaci�n de empresas mixtas y otras formas de asociaci�n con el capital extranjero. Pero esto no ha sido suficiente y muchos menos es lo necesario.

En un proceso de verdadera apertura econ�mica, que conllevar�a una
democratizaci�n del pa�s, la comunidad cubana en el exterior (un mill�n y medio de personas) podr�a contribuir, sin lugar a dudas, a la recuperaci�n sustentable de la econom�a. De hecho, en estos momentos la ayuda que brinda a las familias en la Isla, es un potencial considerable del poder de importaciones del pa�s. Prueba de ello es que el gobierno no se ha atrevido a gravar con impuestos la recepci�n de este dinero. Tambi�n los cubanos de adentro han demostrado lo que son capaces de hacer con un peque�o espacio de libertad econ�mica. Los cuenta-propistas, a los que el sistema ha tratado de ahogar por lo que representan desde el punto de vista pol�tico, convierten en un derroche de eficiencia cualquier peque�o negocio que emprenden.

En relaci�n con esto, el documento afirma: "la Revoluci�n estimula la creatividad de las masas en todos los campos. Son incontables las soluciones que se han ido aportando a la producci�n y los servicios".  Entonces son 770 mil las personas que cuentan con licencia para pensar y hablar. Pero el resto del pueblo, los sin-partido, que constituyen la gran mayor�a de la poblaci�n, no tienen posibilidad de expresarse libremente, les hace falta tambi�n su espacio.

No deja de resultar curioso el siguiente planteamiento: "nuestro sistema electoral es ajeno a la politiquer�a, el fraude, la compra-venta de votos".� !Es que no cabe esperar otra cosa, ya que ser�a el colmo que cuando los candidatos responden a la l�nea del Partido, �ste incurriera en esos vicios � los permitiera!

Tambi�n dice: "el Partido no postula, ni elige ni revoca".   Est� claro que no tiene necesidad de hacerlo: ah� est�n las organizaciones de masa, cuya dirigencia en pleno milita en el Partido. Basta con que ellos participen en el proceso de postulaci�n e integren las llamadas "Comisiones de Candidatura".  � A pesar de todo esto compulsan a las personas a votar. Lo novedoso ser�a que permitieran a la oposici�n que formara parte de todo el proceso electoral, contando con sus propios partidos y con la posibilidad de postular a sus candidatos y de hacer campa�a pol�tica y d�ndoles acceso a observadores internacionales para que supervisen las elecciones.

En el documento se habla de: "nuestro Estado de Derecho".  Pero no se puede observar ni un solo de los rasgos que lo caracterizan. No se respetan las leyes, cosa que el reciente Decreto 217 demuestra (pues viola lo preceptuado en la Constituci�n y en la Ley General de la Vivienda) al igual que la pr�ctica sistem�tica del incumplimiento de la vigente Ley de Asociaciones, en lo tocante a las innumerables solicitudes de ese tipo formuladas por las distintas organizaciones independientes, las cuales deben ser legalizadas.

El Estado no est� al servicio del ciudadano; ni siquiera existe entre aquel y �ste una relaci�n igualitaria de derechos y obligaciones rec�procas, sino que -por el contrario- el ciudadano est� al servicio del Estado.

Las leyes no respetan los derechos inherentes a la persona humana, como lo demuestran las innumerables denuncias de violaciones de esos derechos, as� como las reiteradas sanciones a Cuba, por esa raz�n, en las Naciones Unidas.
El gobierno deber�a solucionar problemas tales como el derecho a entrar y salir libremente del territorio nacional a los cubanos, y permitir el ingreso en el pa�s al Relator Especial de la O.N.U. para los Derechos Humanos y a su equipo.

No se puede dejar de se�alar que no existe seguridad jur�dica en el pa�s,� porque ha quedado demostrado que las leyes y hasta la Constituci�n pueden ser modificadas de la noche a la ma�ana. Por lo que, si se reconocieran otras corrientes ideol�gicas adem�s de la que propugna el Partido Comunista, se deber�a convocar a una Asamblea Constituyente, que modifique ante todo la actual Constituci�n vigente, pudiendo tomar como base, la Constituci�n del 40, con el fin de posteriormente realizar elecciones pluripartidistas.

Medidas como �sta son las que podr�a propugnar el Partido Comunista para tratar de evitar el surgimiento espont�neo de cualquier tipo de situaci�n social violenta en el corto plazo. Es imposible seguir llevando esta naci�n a la ruina, un despertar incontrolado de la poblaci�n buscando espacios en una sociedad civil con instituciones democr�ticas, podr�a acarrear lo que nadie quiere. Es mejor discutir soluciones ahora que enlutar la Patria ma�ana.
Nota del Autor: Cualquiera que est� acostumbrado a leer la prensa en Venezuela, estar� de acuerdo que "art�culos" como �ste --- y much�simos m�s fuertes --- es normal y cotidiano encontrar en los peri�dicos de circulaci�n nacional, sin que se forme revuelo alguno, como el que cre� --- de gratis --- la Cuba socialista de Castro.�� Debemos tener en mente que este hist�rico "manifiesto": LA PATRIA ES DE TODOS, no fue publicado en Cuba y �nicamente circul� clandestinamente dentro de la isla.� Sus autores sufrieron casi CUATRO A�OS de presidio... �Cuatro a�os de presidio por publicar en un peri�dico extranjero lo que ustedes acaban de leer!�� De no haber sido por la impresionante presi�n internacional, se hubieran podrido en la c�rcel o hubieran sido, sin duda, fusilados.� Tambi�n queda en evidencia la total incapacidad del sistema totalitario de Castro de lidiar con este novedoso tipo de "guerra".� Elej�rcito "revolucionario" est� preparado para "repeler" la invasi�n de los "americanos", pero no tiene un "plan de contingencia" para defenderse de "acciones de conciencia" como �stas.�� Si el gobierno de Castro se hubiera "hecho el loco", este "manifiesto", sin duda, hubiera pasado por debajo de la mesa y se hubiera perdido en la Internet... pero en su af�n por oprimir la expresi�n de la oposici�n cre� todo un alboroto que le dio lavuelta al mundo... �y varias veces!.� Son cosas de los comunistas que no entienden de di�logo, pero mucho de invasiones, guerrilla, terrorismo, opresi�n, violaci�n de los derechos m�s apremiantes del ser humano, terror y guerra.
La Cuba y la Venezuela que debemos so�ar son aquellas donde, no ya un general o una economista -- como lo son Mart�nez y Roque, respectivamente --, el m�s humilde de nuestros ciudadanos, no sea privado de su libertad ni un segundo, sobre todo, por motivos de conciencia.
El Hatillo a los 16 d�as del mes de enero del a�o 2003
(pongo la fecha para que despu�s no digan...)
Robert Alonso
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EL PRESIDIO DEL GENERAL
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LA PATRIA ES DE TODOS
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