PANORAMA
TOLEDO, EL DERROCHADOR CONTUMAZ
Escribe: ROGER LIMACHI CONDORI
Cuando más insistentemente se habla de reducción de gastos -al parecer por pura hipocresía- así coommo de reforma tributaria para generar más recursos y en el que la población organizada protesta exigiendo mayores recursos para cada una de sus demandas, el presidente Toledo hace oídos sordos del clamor popular y sigue derrochando ingentes cantidades de dinero - del tesoro público de un país pobre como el Perú- en viajes de placer y turismo de funcionarios, amigotes cívicos y su panaca al exterior.
La presidenta del Consejo de Ministros, Beatriz Merino, anunció -en vano- hace poco que se reducirían "significativamente" los gastos por concepto de viajes al exterior, en la realidad eso es letra muerta: por ejemplo, solo en los primeros días del pasado mes de septiembre se han derrochado 186 mil dólares en viajes de altos funcionarios cívicos al extranjero.
Esa suma no considera los 130 mil dólares que costó al país el viaje oficial que realizó Toledo, acompañado de su esposa la judía Eliane Karp, "chicle" Gonzáles Arica y un numeroso séquito de sus amigotes, a Nueva York, Estados Unidos, para participar en una de las sesiones ordinarias de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.
Esos gastos se contradicen con los discursos que se expresan cada vez que se piden recursos para impulsar determinadas acciones o sectores. Es público como Alejandro Toledo, ha manifestado en más de una oportunidad que no se cuenta con los recursos suficientes para aumentar los sueldos o atender necesidades tan urgentes como la seguridad pública interna o la creación de puestos de trabajo prometidos.
La Cámara de Comercio de Lima ha dicho que el tema del déficit fiscal ha sido utilizado solo para "marketear" la apetecida reforma tributaria, basta recordar que en más de una vez se ha asegurado que no se cuenta con dinero siquiera para la gasolina de las unidades policiales o el SOAT de los vehículos del estado.
Sin embargo, esas afirmaciones no son coherentes con la proliferación del derroche económico en viajes de placer y turismo, que acumulan un monto económico importante para el tesoro público, la cual debió haberse destinado a cubrir necesidades urgentes y prioritarias de la población.
La proliferación del despilfarro económico en viajes al exterior viola lo dispuesto en las normas de austeridad contenidas en el presupuesto del 2003 y en la Ley 28034, que disponen la reducción y limite de los viajes al extranjero a los estrictamente imprescindibles.
Desde que asumió la presidencia de la República, Alejandro Toledo se ha convertido en uno de los presidentes que más ha viajado alrededor del mundo, lo que ha ocasionado al tesoro público gastar la insólita suma de casi medio millón dólares, malgastado en menos de dos años de gobierno, contradiciendo las promesas de austeridad que el propio mandatario anunció en su campaña electoral.
Solamente hasta los primeros días del pasado mes de Septiembre, Toledo ha viajado durante su gobierno en 22 ocasiones, con un recorrido que supera los 220 mil kilómetros, lo que equivale a dar casi seis veces la vuelta alrededor de la tierra.
El país más visitado de América es Brasil, a donde viajo en tres ocasiones. La primera para la inauguración de una carretera brasileña en Acre, acompañado por 16 personas. El segundo viaje fue el 02 de enero del 2003 para la transmisión del mando presidencial, acompañado por 32 personas, y el último - por ahora- se realizó el 10 de abril de este año, con otro numeroso séquito de la panaca. En total en sus tres viajes al Brasil se despilfarraron mas de 310 mil dólares.
Los viajes que le ocasionaron más gastos fueron a Europa y Asia, ocupando el segundo lugar su estadía en China comunista y el tercer lugar su viaje a Nueva York el 27 de enero del 2002 acompañado de 28 personas.
Mucho mas aun se gastó durante su viaje a Italia, Bélgica, Gran Bretaña y el Vaticano, el 02 de diciembre del 2002 acompañado de 35 amigotes de la panaca del inga. El viaje a China comunista ocupa el segundo lugar en cuanto a gastos se refiere, realizado el 20 de noviembre del 2001, acompañado de la pandilla de comunistas criollos que cogobiernan con él.
Recordemos que al retornar de San Francisco, Toledo -muy orondo- anunció que donaría a la Asociación de Lustrabotas los cinco mil dólares que le regalaron por dictar una conferencia a los egresados de la Universidad de Stanford. Sin embargo Toledo escondió que sólo los gastos operativos del avión presidencial para el viaje a dicha ciudad norteamericana fueron quince veces más altos que ese donativo, 75,230 dólares, equivalente a 263,305.81 nuevos soles.
Veamos a manera de ejemplo, el detalle de los gastos del dichoso viaje de placer del Inga. El viaje a San Francisco duró 19,5 horas ida y vuelta, con escala en México. Según el informe del Ministerio de Defensa, los gastos por servicios aeroportuarios fueron de 1,376.45 dólares (4,817.58 nuevos soles), los gastos de combustible fueron 5,817.38 dólares (20,360.83 nuevos soles), el costo por horas de vuelo, fue de 44,409.69 dólares (155,433.92 nuevos soles). Los gastos por IGV son 7,993.74 dólares (27,978.10 nuevos soles) sumando hasta aquí un total de 59,597.26 dólares (208,59043 nuevos soles).
Los apetitosos viáticos de la comitiva fueron de 8,580 dólares (30,030 nuevos soles), los otros 3,033.97 dólares (10,618.90 nuevos soles) se registraron en el rubro de "gastos menores asumidos con bolsa de viaje"; ¡Que escándalo!, Más de cuatro mil dólares diarios.
Sin embargo el hecho más escandaloso del viaje no oficial es que: 4,018.99 dólares (14,066.48 nuevos soles) se gastaron en "atenciones a bordo", es decir en comidas y bebidas, casi cuatro veces el total de los costos aeroportuarios de despegue y aterrizaje, y casi igual al costo del combustible utilizado durante el viaje.
Claro que todo esto ha salido del bolsillo de cada peruano pobre, para un viaje no oficial del inga y los cívicos, que si fuera en vuelo comercial no hubiera superado de los cinco mil dólares por lo mucho, la misma cifra que Toledo prometió obsequiar a los lustrabotas en acto de dudosa generosidad que, a la luz de estos montos, se considera más bien una cruel burla al país.
Pero eso no es todo, pues los gastos en los reiterados viajes Alejandro Toledo son un insulto a la pobreza y la economía popular porque en el último periplo a Nueva York, de derrochó siete mil dólares por hora.
Realmente es insoportable la manera en que se despilfarra el dinero del pueblo, no es tolerable que se despilfarre los fondos públicos de forma desmedida, la hora de vuelo en el avión presidencial nos cuestan siete mil dólares, además de incluir a la Sra. Karp, pues ella no es funcionaria pública, es inaudito que a una primera dama, que sólo ha cumplido un papel decorativo, se le haya entregado además viáticos que salen de los bolsillos de todos los peruanos. La señora Karp sólo tendría que viajar si son cuestiones de Estado.
En el colmo de la desfachatez un congresista oficialista dijo que la primera dama fue invitada a viajar en la delegación oficial como un "regalo por su cumpleaños". Si eso es así, que los gastos se lo pague su familia y no el pueblo, porque eso es un abuso.
Finalmente a Toledo parece no interesarle un comino las críticas y las protestas del pueblo por el despilfarro de excesivas cantidades de dinero. El Inga continuará con sus viajes de placer alrededor del mundo -con toda su panaca de cívicos- hasta cuando le dé la gana, derrochando millones de soles de los fondos públicos, que deberían ser destinados a atender necesidades más urgentes del país.
* Publicado en las revistas Presencia Regional y Vanguardia del Sur de Juliaca, PERU (Noviembre 2003).