PANORAMA

ACUERDISTAS OPORTUNISTAS

Escribe: ROGER LIMACHI CONDORI (*)

Para que la función del circo continúe fuera de la temporada, los eunucos y bufones del imperio se empeñan en revivir, inutilmente, una y otra vez la momia llamada “acuerdo nacional”, convocando, vez tras vez, a un sector cortesano de la oposición maniática que en forma hipócrita nos quiere hacer creer que en esa camarilla de viejos burócratas políticos se discuten las “políticas de Estado”, cuando en realidad han sido convertidos un grupo de "tontos útiles" usados por el Inga de Cabana cada vez que éste está en una situación dificil y en peligro de derrumbarse estrepitosamente de su trono.

No hay que olvidar que hay en torno a Palacio de gobierno un séquito de vendedores de sebo de culebra -viejos charlatanes rojos, rosados y de todos lo colores- que desde hace tiempo repiten una gastada cantaleta, hablando de “pactos de gobernabilidad” y “acuerdos nacionales”, según su conveniencia, que en verdad no son más que hojas de papel fuera de la realidad, o tal vez en el mejor de los casos solo buenas intenciones.

Los “partidarios del acuerdismo” parecen no tomar nota de la actitud clara de Lourdes Flores Nano, lideresa de Unidad Nacional, quien ya ha dejado claramente establecido que no perderá su tiempo en foros gaseosos que no cumplen sus acuerdos.

El congresista José Barba Caballero ha ido más lejos al calificar de masoquista a la oposición palaciega, entre la que se encuentra el Apra. “¿Cómo puede ir uno a sentarse a una misma mesa y llegar a acuerdos con un gobierno sin rumbo, sin autoridad y con un presidente frívolo, mediocre y mentiroso?” ha dicho.

Aun mas, hasta el columnista - rosado- Mirko Lauer ha dicho, dias atras, en el diario favorito de Pachacútec que ese “acuerdo” es puro veneno, es una mala broma, con un nombre insuperable -Acuerdo Nacional le dicen-, por no decir rimbombante, como en efecto es este gobierno, “pero una trayectoria deleznable, debido sobre todo a que el gobierno convocante no le hizo caso a su propia criatura”. Por fin en alguna oportunidad tenía que acertar don Mirko.

No entendemos cómo es que pueden tomarse fotos, con caras sonrientes -¿hipocritamente?-, el secretario generaaal del Apra, Jorge del Castillo, con su enemigo político jurado Popy Olivera. Ellos argumentarán que todo es por ideales superiores, por la patria, que tiene que ver con una cultura de consenso, pero en verdad eso es pura palabrería - o mejor diriamos- es onanismo puro.

La verdad es mucho más simple de lo que observa en sus limitados horizontes la caduca clase política de nuestro país. El acuerdismo de esta especie solamente es un terreno fecundo para la izquierda criolla, -comunistas de todos los matices, hoy disfrazados de "sociedad civil" bajo el membrete de "civicos"-, tan adictos a los presupuestos públicos, las ONGs y a la publicidad de eventos, foros, seminarios, publicaciones y folleterías, sin que tenga un correlato con el trabajo práctico y cotidiano.

Tal vez, con algunas excepciones, la vetusta clase política peruana cree que la memoria colectiva de los peruanos es tan frágil como para olvidar que los compinches de las dictaduras de decadas pasadas, como la del General Velasco Alvarado, pueden ahora capitanear "una corriente de renovación democrática" en la sociedad.

¿Acaso el flamante secretario técnico del autodenominado “acuerdo nacional” no es Rafael Roncagliolo, el mismo que participó en la usurpación violenta e ilegal del diario Expreso en años de la dictadura velasquista, con el otro cuento de la socialización de la prensa? Sí. Es el mismo. Solo que ahora se esconde - o mejor se camufla- tras las cortinas de la ONG Transparencia.

La decrépita clase política de nuestro país parece que está fraccionada como gotas de mercurio al estrellarse contra el piso. En tanto el celo del Apra con respecto al fujimorismo va en crecimiento decidido, y ésta parece ser una de las razones por las que el partido de Haya de la Torre se sumaría finalmente al circo del Acuerdo Nacional.

Para apañar la corrupción en la que se desbarran, y para intentar encubrir su incapacidad, cual loros amaestrados mencionan, repiten y repiten que todo el descalabro politico, economico, social y moral al que han conducido al país, es solo el resultado de las maniobras de una supuesta mafia -que nadie ve ni comprueba su existencia- y que solo existe como un fantasma en la imaginación febril de Toledo y la compañia de los comunistas criollos que cogobiernan con él. En fin la opinión pública ha terminando por creer que la unica mafia existente es la que esta en el gobierno.

Una muestra de los enrredos mafiosos grotescos es que ni en lo mas pequeño logran ponense de acuerdo. Observando el acuerdismo y sus partidarios, resulta que las declaraciones públicas de Javier Silva Ruete, titular del BCR, sobre el impuesto a las transacciones financieras (ITF), han causado más de una terrible jaqueca a los camaradas "cívicos". Silva Ruete opinó muy orondo que el tema del ITF debería definirse en el “acuerdo nacional”, pero su ahora camarada Jaime Quijandría -en el pasado viejos militantes ambos del grupos Solidaridad y Democracia (SODE)- habría puesto el grito en el cielo.

Y es que el hombre de la quijada hace tiempo ya adelantó que aspectos técnicos como el mencionado no pueden ser tocados ni manoseados en foros de esa naturaleza. Claro que no ha dicho, ni lo diría jamás en público, es que considera que es de exclusivo manoseo del Inga, los "cívicos" y su partido de la chakana, en fin, solo de la mafia chakanofimista que gobierna -o mejor dicho desgobierna- el Perú.

(*) Licenciado en Periodismo. Director periodístico de "Panorama Global"

Publicado en el semanario Presencia Regional de Juliaca PERU (Febrero 2004).

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