COLOMBIA, VICTIMA DEL TERRORISMO

ELN, Cuatro décadas de terror

Reportaje: RÓGER LIMACHI CONDORI

·      El grupo terrorista que encabeza ‘Gabino’ lleva cuarenta años de violencia

·      Entrenados y formados, política y militarmente, por la camarilla de Fidel Castro en Cuba

·      Hoy ya ni pueden soñar con tomar el poder por las armas

 El autodenominado Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el mes de enero pasado alcanzó los 40 años de actividades criminales terroristas. Muy próximo a estar aniquilado, y sin la capacidad ofensiva de otros tiempos; y en vísperas de un posible proceso de paz. Calificado por la Unión Europea y los EEUU como ‘grupo terrorista’.

El minúsculo grupo de 16 hombres armados -entrenados y formados, política y militarmente, por la camarilla de Fidel Castro en Cuba- el 7 de enero de 1965 realizaron su primera acción pública terrorista con el asalto violento de la localidad de Simacota, Santander en Colombia.

Su formación fue inspirada en la mezcolanza del engendro marxista-leninista-castrista, de mediados del siglo pasado, con una fuerte influencia de la nefasta FALSA ‘Teología de la Liberación’ engendrada en un sector confundido, por la ideología marxista dominante en esa época, de la Iglesia Católica latinoamericana. Decidida a ahogar en un río de sangre, dolor y muerte, la América Latina –empezando por Colombia- con el pretexto de una presunta liberación.

El ELN tuvo sus orígenes iniciales en la isla caribeña de Cuba, bajo el mando y total auspicio, material y moral, del dictador Fidel Castro -amo y señor de la isla-. Allí, el 11 de noviembre de 1962, un minúsculo grupito de estudiantes revoltosos –rebeldes sin causa- acaudillados por Fabio Vásquez Castaño y excitados por la aventura castrista y del ‘Che Guevara’, dieron origen al engendro llamado ‘Brigada pro Liberación Nacional José Antonio Galán’. Dos años más tarde este grupo había logrado asentarse clandestinamente –con el total apoyo económico y militar del dictador Castro- en la zona de San Vicente de Chucurí, también en Santander, Colombia.

Evidenciando ser partidarios de la cultura de la muerte, su principal consigna fue ‘Liberación o muerte’. Luego de la violenta toma de la localidad de Simacota, hicieron públicas las bases “políticas” que resumían su ideal violentista: La toma violenta del poder, por la fuerza de las armas, y una supuesta política exterior basada en la ‘independencia del imperialismo’.

El naciente grupo terrorista inicialmente fijó su área de operaciones en Santander, Antioquia, sur del Cesar y sur de Bolívar, Colombia. La insólita militancia del cura bogotano Camilo Torres Restrepo, y posteriormente de los curas españoles Domingo Laín y Manuel Pérez, entre otros, les dió la oportunidad de obtener la publicidad que esperaban.

En las dos décadas siguientes su crecimiento fue lento pero constante, se estima que para 1973 tenía cerca de 300 hombres en armas, con los que se aventuraron a tomar violentamente la localidad de Anorí, en Antioquia, Colombia. Se estima que en esta acción terrorista perdieron aproximadamente a la mitad de sus cuadros terroristas. Después de esta debacle, el ELN ingresó en una etapa de repliegue rumbo a la desaparición. Hasta que finalmente decidieron hacer del secuestro, la extorsión y el robo su principal fuente de financiamiento para sobrevivir a cuerpo de rey.

Pero esas fueron otras épocas, hoy ya ni siquiera pueden soñar con tomar el poder por las armas. Actualmente cuenta con tres frentes terroristas -nororiental, noroccidental y sur-, con apenas poco más de tres mil hombres; derrotados militarmente por las Fuerzas Públicas, las autodefensas y las propias Farc. Su capacidad desestabilizadora se ha reducido al mínimo. Ante esa situación para el ELN la única salida factible en el mediano y corto plazos es la negociación política con el Gobierno de Uribe.

Los actuales cabecillas, de dicho grupo terrorista, son consientes de que sus líneas de abastecimiento y estructuras urbanas de retaguardia han sido contundentemente golpeadas -por no decir casi liquidadas- por la acción de las autoridades militares del gobierno de Álvaro Uribe, y que no están en capacidad de seguir golpeando con sus acciones terroristas, ni responder militarmente a operaciones de envergadura del ejercito colombiano. Esto explica que, pese a las declaraciones altisonantes, en los últimos tiempos buscan oportunistamente acercamientos con el gobierno colombiano, teniendo por delante una derrota militar, catastrófica para ellos.

 

El ELN ha sido catalogado como ‘grupo terrorista’

 El general en retiro Rafael Samudio Molina afirmó que el ELN “nunca tuvo la capacidad de mantener combates sostenidos”, y que ante su “debilidad militar ha optado por pequeños ataques a la infraestructura económica para demostrar una (falsa) fortaleza, que no tiene”.

El ELN ha sido catalogado desde hace seis años por el Departamento de Estado de los EE.UU., y desde el año 2003 por la Unión Europea, como ‘grupo terrorista’, por su inclinación por los secuestros, la extorsión y las acciones terroristas.

Algunos analistas sostienen que el ELN podría terminar siendo absorbido política y militarmente por las Farc, a menos que inicie cuanto antes un proceso de paz autónomo. Según los mismos, el ELN tiene un mayor espacio político nacional e internacional que las Farc porque han tenido cuidado en mantener una aparente distancia frente al narcotráfico, por su discurso hipócrita de falso respeto del Derecho Internacional Humanitario --que está en abierta contradicción con sus acciones terroristas-.

“El ELN sabe que no tiene campo de acción política en lo local y regional, y menos en la comunidad internacional, si no se mete de lleno en un proceso de paz”, ha dicho el analista colombiano León Valencia. El catedrático y politólogo Marco Romero Silva apoya esta opinión, pues afirma que aunque las puertas del diálogo se han mantenido casi cerradas, tampoco están selladas del todo: “Hay desconfianza con el Gobierno, pero facilitación con México”, dijo. Afirmó además que el inicio formal de negociaciones con ese grupo terrorista colombiano sería, para el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, una gran carta de presentación de su política de paz en Europa.

 

 

Cronología de UNA AVENTURA

 1965, Enero 7: se registra la primera acción armada terrorista del ELN, en el departamento de Santander.

1966, Febrero 15: muere en combate en Patio Cemento, Santander, el cura rojo Camilo Torres Restrepo.

1973, Segundo semestre: en la Operación Anorí, en Antioquia, prácticamente es desmantela la organización terrorista, liderada por Fabio Vásquez Castaño.

1983, el cura español Manuel Pérez inicia su política de extorsiones a varias multinacionales y empresas, que terminará por revivir militarmente al ELN.

1998, Febrero 4: Muere víctima de una hepatitis el cura rojo Manuel Pérez, máximo cabecilla de esa organización terrorista.

1998, Julio: La autodenominada ‘Sociedad Civil’ colombiana se reúne con el ELN en Maguncia, Alemania. Aparentan firmar varios compromisos humanitarios que nunca se cumplieron ni cumplen.

1998, Noviembre 8: el frente Cimarrón, del ELN, asesina a 82 colombianos inocentes en la macabra masacre de Machuca (Antioquia), ocurrida durante un ataque al oleoducto.

1999, Abril 7: un comando terrorista del ELN secuestró un avión Fokker de avianca que cubría la ruta Bucaramanga - Bogotá. Son secuestradas 49 personas.

1999, Mayo 30: En la iglesia La María, al sur de Cali, terroristas del ELN secuestraron a 164 personas.

2000, Septiembre 17: Terroristas del ELN secuestran a 17 personas en varios establecimientos públicos del kilómetro 18 de la vía Cali – Buenaventura.

 

2004: LAS CIFRAS DEL TERROR

El balance operacional, del año 2004, de las Fuerzas Militares entregado por el ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe y los altos mandos del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía de Colombia, detalla las siguientes cifras escalofriantes, producto de la violencia desatada a partir de la acción de los grupos terroristas como las Farc, el ELN y otros.

A los grupos terroristas se les incautaron de 8.346 armas, casi dos millones de cartuchos de diferente calibre y cerca de 9.500 granadas.

Las acciones terroristas se redujeron en 46 % en comparación frente al 2003.

Se ha reducido las acciones de masacres realizadas por los grupos terroristas, pues el año 2004 ocurrieron 45 casos que cobraron 259 víctimas frente a 94 casos del 2003 donde murieron 504 personas.

El desplazamiento forzado, originado por la violencia terrorista, muestra una tendencia a la baja. Mientras que en el 2003 tuvieron que abandonar sus tierras 49.000 personas, el año 2004 fueron desterradas 32.325.

En cuanto a los secuestros y extorsiones, el año 2004 se presentaron 746, representando una disminución de más del 49 % con el año inmediatamente anterior, donde se reportaron 1.468 acciones de esta clase.

Las bajas dentro de la Fuerza Pública reportan un balance positivo. El año 2004 murieron 121 uniformados menos que el 2003, donde cayeron en acciones del servicio 576. Las autoridades indicaron que la mayoría de los militares y policías muertos y heridos fueron víctimas de minas antipersonal.

Son destacadas las cifras de desmovilizados (desarmados), pues en lo transcurrido del año 2004 se acogieron a los programas de reinserción 1.703 miembros de grupos terroristas y 1.269 miembros de las autodefensas. Estas cifras no incluyen a los combatientes que han abandonado las armas durante las desmovilizaciones masivas.

Al concluir el año 2004 quedaron fuera del conflicto armado 13.538 miembros de los grupos armados terroristas, y de estos 2.518 fueron abatidos. Sobre esta cifra, el presidente colombiano Álvaro Uribe manifestó que "eso no quiere decir que de los 11.020 capturados, todos estén en prisión y un número de personas, que no lo conozco, son reseñadas, investigadas y muchas de ellas, regresaron a la libertad. Lo que no sé es cuantas de ellas regresan a los grupos terroristas".

En la lucha contra el narcotráfico, se fumigaron 136.551 hectáreas cultivadas con coca y 3.826 de amapola y fueron destruidos 1.098 laboratorios para el procesamiento de alcaloides. El año 2004 fueron ocupadas con fines de extinción de dominio 1.115 propiedades en todo el país, frente a 437 del año 2.003.

El Ministerio de Defensa colombiano informó que se ha logrado que tres y medio millones de personas se vinculen a las redes de cooperantes y que se incorporaran 24 mil hombres más a la Fuerza Pública, durante el 2004, haciendo un total de 358.000 miembros.

 

El ELN Y las elecciones

Ante la intención de ese grupo armado de participar en las elecciones presidenciales del 2006, en alianza con los grupos de izquierda "democrática" que hoy existen en Colombia, se ha pedido el silencio definitivo de los fusiles.

La propuesta fue hecha en la página de Internet de esa organización irregular, y corresponde a una entrevista de ‘Milton Hernández’ -vocero internacional del ELN- con periodistas españoles. El miembro del Comando Central dice que existen condiciones para "acercamientos" políticos, con miras a las próximas presidenciales, con movimientos ultras como el Polo Democrático, Alternativa Democrática, etc. La base de esa siniestra unión sería la oposición cerrada al TLC, al Plan Colombia y a la reelección del presidente Álvaro Uribe Vélez.

Para Juan Fernando Cristo - de la Dirección Liberal Nacional- debe haber un cronograma claro y preciso de desarme de los terroristas antes de pensar en hacer coaliciones: “Si las Farc y el ELN quieren hacer política, bienvenido sea. Pero no pueden hacerla armados, coaccionando a la población civil, sino dejando que la democracia funcione plenamente”, dijo.

Hasta el Alcalde de Bogotá, el izquierdista Garzón, exigió el desarme: “me parece absolutamente válido y necesario para el país, si dejan las armas. Si es armada, es evidente que no conviene”, dijo.

Por su parte el Vicepresidente colombiano dijo que era “una locura” pensar en hacer política sin un previo proceso de desarme y paz real.

 

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