| POR PRIMERA VEZ, UN ARQUERO DE RIVER ANOTA UN GOL EN UN PARTIDO OFICIAL |
| El Tito hizo historia |
| Fue un costoso 2 a 1 ante Vélez por la Mercosur (Gancedo y Bonano de penal; Chilavert había igualado también de penal). Méndez fue expulsado en la primera etapa.
Román Frymer ([email protected])
Buen comienzo de River en el grupo A de la Copa Mercosur, el torneo más importante del semestre. Esta vez, sirvió el resultado, porque en el juego, el equipo volvió a dejar mucho que desear. Sorprendió Gallego con siete cambios respecto del onceno del domingo: estuvieron desde el arranque Sarabia, Franco (como lateral izquierdo), Hernán Díaz, Ledesma, Gaby Pereyra, Gancedo y Saviola. En el inicio apuró Vélez, con la velocidad del Ratón Zárate y la habilidad de Darío Husaín. A los 8', River realizó su primer avance: Saviola escapó por izquierda, tocó al medio para Gancedo y el Pipa sacó un tremendo disparo de media vuelta que se coló contra el palo izquierdo de un lento Chilavert. Después del gol, el visitante apretó las tuercas. Domínguez por izquierda, Castromán por derecha, el pibe Valdemarín de enganche y los puntas Darío Husaín y Zárate eran las armas para atacar al Millo. El cuadro de Liniers dispuso de dos ocasiones claras para empatar: 17' centro de Domínguez y cabezazo de Husaín en el travesaño; 19' tiro libre fuerte y abajo de Chila que desvió Bonano. Por suerte para River, a los 25' Méndez le entró muy duro a Franco y vio la roja directa. La diferencia numérica no modificó los esquemas: Vélez seguía con la pelota y las intenciones ofensivas, pero le faltaba velocidad de tres cuartos de cancha para arriba. River se contentó con un rol contragolpeador. Franco y Pereyra armaban un buen dúo por izquierda, Saviola bajaba y hacía crecer el juego, pero Gancedo no asumía totalmente el papel de "conductor". El que sí se afirmó fue Ledesma (buen partido), que probó al paraguayo allá por los 31'. Cuando las cosas estaban más o menos controladas, vino un córner para Vélez y, de repente, el juez Sequeira -quizás arrepentido por la expulsión- sancionó penal por supuesto foul contra Crosa (no fue claro; pareció que, en realidad, éste se apoyaba en un rival). Iban 39' y Chilavert sentenció el empate. Sobre el final de la etapa, River empujó: primero Gancedo y luego Pereyra efectuaron remates que contuvo seguro el '1'. En el entretiempo, el DT Falcioni se equivocó y sacó a Zárate (lo mejor del blanquiazul en ofensiva) y puso a Dudar para rearmar la línea de fondo (Valdemarín se adelantó un poco). Y cambiaron las actitudes: River fue al frente, mientras que Vélez especuló, golpeó (sobre todo a Saviola) e intentó salir con réplicas encabezadas por Husaín. El problema de la Banda era que le faltaban claridad y explosión. Abundaban los avances por el medio. Ángel -que había hecho poco y nada- se avivó y se tiró atrás, por lo que River mejoró en circulación de pelota. Ya Pereyra y Franco estaban irregulares, Hernán aportaba escasamente en ofensiva y sólo se destacaban Ledesma y Saviola. El fondo no tenía complicaciones: Lombardi, Sarabia y Yepes mostraron solidez. Gallego intentó con variantes: Rambert por Ledesma y Guillermo Pereyra por Gabriel Pereyra. Pese a sus intentos, River no hacía prevalecer el hombre de más. No había ideas y Rambert participaba poco del juego. Hasta que, a los 23', Saviola combinó con 'corazón valiente' Hernán, quien asistió con categoría a Ángel. Colombia recibió, amagó, gambeteó a Chilavert y el guardameta le cometió penal. ¿Quién fue para rematar?. Nada menos que el Tito Bonano, el hombre en busca de revancha. Todo personalidad en un momento clave del encuentro, Bonano le dio mordido cerca del palo derecho y convirtió el segundo. Lo gritó con el alma, porque cumplía así con uno de sus sueños. Además, quedó para siempre en los libros: se transformó en el primer portero en la historia de River Plate en anotar un gol en un torneo oficial. Vaya mérito. De ahí en más, el Millo trató de poner el match en el freezer. En Vélez entró Müller para buscar el empate, y en River, Berizzo por Ángel. Pero, en lugar de ir por el tercero para tranquilizar las cosas, el equipo se refugió y sufrió en exceso sobre el final (recordemos que eran 11 jugadores contra 10). El visitante pateó por primera vez en el segundo tiempo a los 39' con Valdemarín. Quisieron Husaín y Chilavert de tiro libre, pero no alcanzó. El triunfo es clave en esta apertura de la Mercosur porque los siguientes compromisos serán de visitante, ante Flamengo y la U de Chile y, especialmente, porque ésta es la copa que hay que ganar. Hubo una deuda de buen fútbol con el público, aunque algunos pibes demostraron que pueden ser titulares en el torneo de AFA. Gallego arriesgó y le salió bien. Hay que mechar en ambos campeonatos, pero no 'tirar al bombo' al equipo en la Copa. Ahora se viene de nuevo Vélez por el Apertura 2000. Tras una nueva fecha de las Eliminatorias, continuará este campeonato sudamericano. En Brasil y en Chile hará falta un conjunto con jugadores de experiencia. Esperemos que el Tolo se dé cuenta. Por otro lado, hay que mencionar que los turbios negociados en el mundo de las telecomunicaciones privan a la mayoría de los hinchas millonarios argentinos de ver a su equipo por televisión. La cadena PSN (Pan-American Sports Network) junto con las compañías de cable decidieron que los abonados deben pagar 'extra' para observar a River en directo por la Mercosur. La tendencia se va afirmando: cada vez hay mayor exclusión (en todo sentido) y el dinero sigue separando las fronteras entre los ricos privilegiados y los pobres castigados. Cambiando de tema, en el mercado de pases, los dirigentes confirmaron que Saviola no se vende. La razón principal es la exigua oferta de Barcelona (23,5 millones) y también el descontento con la cláusula que el club catalán pretendía para asegurarse en el futuro a Pablo Aimar. El segundo refuerzo de River es Claudio Husaín, el ex-volante de Vélez. Vendido en 7 millones al Parma -y debido al intermedio del todopoderoso empresario Gustavo Mascardi-, estará un año a préstamo en Núñez sin cargo y sin opción. Se menciona además el nombre del delantero del Napoli, Gabriel Bordi (tampoco tenido en cuenta en Italia), otro jugador de Mascardi, aunque habría sido rechazado por Gallego, quien preferiría un atacante de mayor jerarquía. Con el triplete Aimar-Saviola-Ángel por ahora aún en River, el Millo sigue adelante en pos de sus objetivos: la Mercosur y el Apertura. Síntesis del partido |