| IMPORTANT�SIMA Y DRAM�TICA VICTORIA EN
ROSARIO |
| Sufre y sigue |
| Con una gran tarea de Aimar, River le gan� a Newell�s 4 a 2
(Yepes, Cardetti, Aimar y Cuevas; Par�s y Manso) y se mantiene inamovible en
la punta. El Tolo, al final, puso a los titulares. Gui�az� vio la roja.
 Rom�n Frymer

Volvieron
los �Caballeros de la Angustia�. Es el mote que mejor le cabe al equipo
millonario que, primero, te mata con toques y goles y, despu�s, se refugia
en el fondo y la pasa mal. Pese a las zozobras, el plantel demuestra que
tiene hambre de �xitos y quiere quedarse con los dos trofeos.
Sorprendi� sobremanera el planteo ambicioso de Gallego,
quien prefiri� poner toda la carne en el asador en vez de dejar jugar a los
�pibes� (postura absolutamente contraria a la de Carlos Bianchi, quien usar�
suplentes hoy ante Central para reservar a los titulares para el mi�rcoles.
�Cuidado!, porque es probable que se quede sin el pan y sin la torta). Ante
un estadio repleto y con un c�sped en malas condiciones, el encuentro sali�
sumamente r�pido. River pareci� tomar las riendas desde un comienzo, pero
Newell�s, de la mano del talentoso Manso, respondi� con un tiro del �10� que
sac� Bonano. A los 4� vino un c�rner al medio del �rea, Par�s le gan� a las
miradas de Lombardi y Franco y estamp� el impensado 1-0. El Millo empezaba
con el pie izquierdo en Rosario.
River reaccion� gracias al f�tbol de Saviola y Aimar.
Hubieron 15� de buen nivel. Luque se fue convirtiendo en figura, tras
ahogarle el gol al Conejo a los 12� (luego de una pared entre el Pibito y
Franco) y a los 15� (remate al �ngulo izquierdo). A los 16� lleg� el tiro de
esquina lanzado por Cardetti y Yepes (en una jugada calcada al tanto de
Newell�s) cabece� libre a la red (segundo gol del colombiano con la
rojiblanca). Enseguida, a los 20�, Saviola abri� a la derecha para Zapata
-que, �oh casualidad!, estaba jugando mal-, el volante sac� un buen centro y
Cardetti se anticip� a Gamboa para dar vuelta el resultado.
De ah� hasta el final, el Leproso fue el due�o de la
etapa. Con un correcto trabajo en el medio de Par�s y Bernardi (que tambi�n
repartieron patadas), con �Larry� Salda�a jugando libre, al igual que el
nene Manso, el local complic� a la Banda. El problema fue que River dej�
mucho espacio para que Newell�s tocara y generara peligro; se retras�
much�simo en el campo y cedi� iniciativa y pelota al rival. El Pacha Cardozo
volaba por izquierda y remataba continuamente al arco (por suerte, no con
mucha punter�a). Encerrado en su �rea, con los minutos que se demoraban en
transcurrir, con un primer tiempo que no conclu�a nunca, River hac�a lo
posible para que le empataran. Casi se le da a Real a los 36�, pero su
zapatazo de media vuelta rebot� en el parante derecho. Con angustia para la
visita y con Bonano, Lombardi y Ramos amonestados, se cerraron los 45�
iniciales.
Pero todo el sufrimiento de uno y el empuje de otro
fueron disueltos por una genialidad de Pablito Aimar (cada vez m�s grande) a
los 2�: la jugada fue en abanico de izquierda a derecha: arranc� con un foul
no sancionado de Placente, se la dio a Cardetti, el Chapu la toc� al medio
para Aimar y el pibe m�gico la acarici� con la cara interna del pie derecho
para ponerla junto al palo izquierdo (de hecho, rebot� all�) de Luque.
Golazo y partido liquidado... pero no. Es cierto que el tanto golpe� mucho a
Newell�s y que River pudo definirlo: Luque volvi� a atajarle otro disparo a
Saviola (no anduvo derecho para anotar) y tambi�n cubri� un tiro de Zapata
(que hab�a mejorado). Franco prob� con una masita a los 14�. River era mucho
m�s. En el fondo, se destacaba la firmeza de Ramos, Yepes y Placente (una de
las figuras); en la mitad, el Toto Berizzo asumi� su rol de �5� con
solvencia, aunque no asfixi� a Manso; Franco y Zapata alternaban buenas y
malas y Aimar, Saviola y Cardetti amenazaban con el cuarto.
Fue el momento de las modificaciones: en River, nada
menos que �ngel ingres� por Cardetti (Gallego arriesg� su f�sico
innecesariamente, aunque Colombia no la toc� en todo el partido) y luego
tuvo su oportunidad el pibe Gabriel Pereyra (Guillermo Pereyra todav�a sigue
recuper�ndose de la pubialgia) que, en su segundo partido con la camiseta de
River, mostr� algunas cositas pero rif� pelotas. Extra�aron las poco
arriesgadas sustituciones en Newell�s: el zurdo Gui�az� por Mateo (Salda�a
fue a la derecha) y el delantero Gigena por el delantero Real. Faltando 23�
y con su equipo 1-3, Rebottaro sigui� dejando un solo punta en la cancha. No
se la jug� el DT local...
Otra vez, como si estuviera escrito, River se tir� muy
atr�s desde los 20�. Tambi�n lo empuj� hacia Bonano el poco querible
sargento Gim�nez, que hab�a tenido un sorprendente buen arbitraje en el
primer tiempo, pero la arruin� en el segundo. Por ejemplo, Par�s y Bernardi
(ambos amonestados) pegaron, obstruyeron, ensuciaron y no fueron expulsados.
S� se fue al vestuario a los 32� Gui�az�, que tal� a Zapata. Antes de eso,
ya hab�a comenzado la tortura. Hab�a shoteado Cardozo por arriba y Manso
(quien sufri� un par de golpes oportunos que hab�an hecho disminuir su
presencia en el juego) sac� dos tremendos disparos que Bonano -en un duelo
personal con el �10�- desvi�.
Lo curioso fue que, despu�s de quedarse con un hombre
menos, Newell�s domin� m�s y River se colg� literalmente del travesa�o (no
se sabe si por el cansancio acumulado de sus futbolistas o por la presi�n
rojinegra). Ya estaba en la cancha Cuevas (por Saviola) y el Tolo -en una
actitud masoquista y quiz�s vergonzosa- mandaba a gritos al equipo para
atr�s. Iban 36� y River aguantaba estoicamente el 3-1. En eso, sucedi� una
jugada fuera de contexto: Manso se limpi� a tres y entr� para el gol; remat�
con Bonano vencido, pero Lombardi despej�. Cuando el peligro parec�a
diluido, con Manso rodeado por cinco rivales, el pibe tom� el rebote, pate�,
el bal�n peg� en el cierre de Berizzo, se elev� y se clav� incre�blemente en
el �ngulo derecho.
Newell�s se fue con todo por el empate, el estadio era
una caldera, River sufr�a y Gim�nez decretaba el �siga, siga�, compensaba
por la expulsi�n e inclinaba la cancha. Placente estaba golpeado, �ngel
defend�a y quedaba Cuevas para la contra. Y Pipino fue a los 37�: dispar�
afuera. Y Gigena cabece� a los 39�: contuvo Bonano. Rebottaro se acord�
tarde y meti� a Cobelli (otro delantero) por Bernardi. Insisti� Pipino a los
44�: desviado. Hasta que, con Newell�s jugado a todo o nada, Zapata escap�
muy bien por izquierda y la cruz� al �rea para Cuevas. El paraguayo recibi�
(en claro off-side no cobrado), se demor� y al final se la toc� de ca�o a
Luque para gritar el 4 a 2.
Sin ninguna duda, era el encuentro m�s dif�cil como
visitante en lo que quedaba de fixture. Por eso, este triunfo es
fundamental, esencial, magn�fico. Cuando restan Uni�n, Talleres, Chacarita,
San Lorenzo (como local) y Gimnasia (LP), Racing, Ferro (afuera), River
sigue encaramado en lo alto de la tabla. Sanlo est� a 3 puntos, Col�n viaja
a C�rdoba para enfrentar a Instituto y los suplentes de Boca (hasta ahora, a
6) reciben al duro Central. Con respecto al partido de River, queda por
se�alar que hay que aprobar la valent�a (y el riesgo) de Gallego para
jugarse en ambos frentes, aun cuando alg�n titular pod�a lesionarse. Por
otro lado, hay que reprobar la actitud conservadora y miserable de pedirle a
los muchachos que se encierren en el �rea. Por fortuna, Cuevitas lo
desobedeci�.
Ya llega el momento que esperan todos los hinchas: la
revancha contra Boca el mi�rcoles 24 en la Bombonera. Se menciona que
Gallego va a probar con un mediocampo con Franco por derecha, Ledesma y
Berizzo por izquierda. Personalmente, conf�o en el equipo y creo que tiene
muchas chances de dejar afuera a Boca de otro torneo. Eso s�, no deber�
repetir la postura demasiado pasiva de aquel primer tiempo del domingo 14,
cuando Boca domin� a voluntad. Habr� que cuidarse, claro, pero con la pelota
en los pies, con Aimar enchufado, con Saviola r�pido y con un �ngel que
tendr� que volver a ponerse las pilas y jugar como �l sabe. River puede
ganarle de nuevo a un Boca que se ir� desesperando y descontrolando con el
correr de los minutos. La clasificaci�n a semifinales estar� basada en la
garra y en el f�tbol que el equipo pueda exhibir. El sue�o parece conducir a
una final con Palmeiras, hist�rico enemigo. Para eso, habr� que esperar un
poco. El m�ximo desaf�o se avecina. River est� en condiciones de superarlo
y, qui�n sabe, repetir el doblete de fines del �97.
S�ntesis del partido |

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