| AMÉRICO GALLEGO SE HIZO CARGO DEL EQUIPO
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| ¡Buena suerte, Tolo! |
| Promete seriedad, trabajo y las mismas posibilidades para todos
los jugadores. Vuelven Hernán Díaz y Castillo. Los dirigentes, chochos.
 Román
Frymer

La
asunción del Tolo Gallego como nuevo técnico de River trajo calma a las
aguas inquietas del club de Núñez. Más allá de las protestas de los hinchas,
las marchas “en defensa y agradecimiento” a Ramón Díaz, la llegada de un
“hombre de la institución” conformó a la gente y, en especial, a los
dirigentes. Como prólogo, la gran victoria del domingo ante Instituto fue
una buena señal.
La Comisión Directiva (después de la sucia e
injustificable maniobra que culminó con la renuncia del Pelado) ya arregló
todos los números con Gallego. Cobrará una prima cercana a los 800 mil
dólares por un año, un salario de 22 mil dólares y premios simples por
partido ganado (Díaz recibía un pago doble). Lo acompañarán viejos
conocidos: Héctor Pitarch (ayudante de campo), Alejandro Marcone y Flavio
Pérez (preparadores físicos), Luis Seveso (hijo) y Horacio Cavaliere
(médicos), Hernán Arsenian y Jorge Bombicino (kinesiólogos), Eduardo
Bongiovanni (jefe de prensa) y Roque Alfaro (DT de Reserva). Muchos de ellos
habían sido echados por Ramón a lo largo de los años en que estuvo al frente
del plantel.
Ya se habló en una reciente nota sobre la errónea y
absurda actitud tomada por los dirigentes a esta altura del año, con tantos
compromisos por delante. Desde esta columna se indicó que Ramón tendría que
haber dejado su cargo en otros momentos (a fines del ‘97 o durante el ‘98),
pero no en éste. Igualmente, hay que mencionar también la extraña medida de
la barra brava de River que, ‘en solidaridad con Ramón’, determinó no ir a
alentar al equipo a Córdoba. Esto hace pensar, tal vez, que durante su época
como técnico, Ramón habría tenido algún tipo de arreglo o acuerdo
(¿económico?) para recibir el apoyo de “Los Borrachos...”.
El Tolo va a apuntar a los dos torneos, aunque la
prioridad, seguramente, estará en la Copa Libertadores. La noticia más
importante es el regreso de Hernán Díaz y Cristian Castillo al primer
equipo, en un gesto conciliador. “Todos van a arrancar de cero”, dijo el
ex-campeón mundial. ¿Cómo formarán los equipos?. Habrá que ver las variantes
que utilice el técnico. “El Diario de River” propone un probable conjunto
titular y otro suplente (ver cuadros). Gallego ya dio algunas muestras
(positivas) de lo que quiere cuando decidió poner el domingo a Franco,
Álvarez y Acosta desde el arranque, tres pibes que Ramón no tenía muy en
cuenta. Los dos primeros brillaron y el tercero cumplió.
Con un River que está lejos del resto en el fútbol
doméstico, habrá que buscar los títulos ‘fuertes’ (Libertadores y Mercosur),
para ganar más prestigio internacional (recordemos que la Banda sólo tiene
dos Libertadores y una Intercontinental y que, en la Mercosur, por ahora
dominan los equipos brasileños). Si bien son torneos muy difíciles, otorgan
innumerables beneficios (económicos y de imagen).
La gente millonaria esperará que Gallego repita su
excelente campaña del Apertura 1994, cuando salió campeón invicto (el 1º en
la historia del club), con el 81,58% de los puntos (31/38). Fueron doce
triunfos y siete empates, con 31 tantos a favor y 14 en contra. ¿Cómo
olvidar la goleada de 3 a 0 a Boca en la Bombonera?. El equipo formaba con
Burgos; Altamirano, R. Ayala, Corti, Rivarola; H. Díaz, Astrada, Berti,
Gallardo; Ortega y el Enzo.
El Tolo tiene el desafío de llevar a River otra vez a lo
más alto del fútbol mundial. Con algunos kilos de menos y la misma sonrisa
pícara, tiene la confianza de todos y la exigencia de igualar o mejorar lo
hecho por el Pelado. Por ahora, arrancó con el pie derecho.
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