| Tapa | S�ntesis | Fotos |
| RESULTADOS INS�LITOS EN LA PUNTA DE LA TABLA |
| F�tbol loco |
| Sobre la hora, River igual� con Gimnasia (en La Plata) 2 a 2 (Cardetti y Saviola; doblete de Pereyra, ambos de penal) y le dio una mano enorme a los xeneizes, que empataron incre�blemente con los pibes de Central. El campeonato est� como para internarse en un manicomio.
Rom�n
Frymer ([email protected])
Ca�a la tarde y, con ella, el local, Gimnasia, se llevaba una inmerecida victoria frente a River. La hinchada visitante no estaba triste ni mucho menos: "Mientras los bosteros no salgan campeones, est� todo bien", afirm� un fan�tico. Pero, en tiempo de descuento, apareci� un pibe al que no le importan las rivalidades ni las especulaciones y que no sabe eso de 'ir para atr�s'. Y el Conejo Saviola la clav� en un �ngulo, desatando -cr�ase o no- el festejo en la propia Bombonera y generando una mezcla de alegr�a y perplejidad en la barra millonaria. Pocos imaginaban que, horas despu�s, el Boca de Bianchi iba a terminar 3 a 3 con los suplentes de Central, en una 'canallada' de los chicos del Pat�n Bauza. M�s all� de los cinco cambios impuestos por el Tolo (para que descansaran algunos hombres golpeados), River sali� a jugar a lo River, ajeno a cualquier habladur�a de los mal pensados. Yendo al frente con todo, lo tuvo Ortega a los 3' (apenas arriba) y al ratito Saviola no alcanz� a desviar un buscapi� de Cardetti. El Burrito estaba enchufad�simo, Gancedo lo acompa�aba con inteligencia, los delanteros desequilibraban y el Lobo aguantaba el tif�n. Larrosa no pod�a tomar las marcas, Messera era inefectivo y ni Sava ni Enr�a pod�an con el fondo visitante. Reci�n pasando el cuarto de hora Gimnasia pudo equilibrar las acciones. Su �nico recurso: los pelotazos para el colorado Sava. Hubo un acercamiento de Enr�a all� por los 27' y un tiro afuera de �ste a los 33' -tras falla de Yepes- ante el achique de Bonano. El encuentro era parejo, aunque River ten�a la iniciativa. Y a los 34', vino la justicia: el Pipa meti� un pase fino para Cardetti y el Chapu esquiv� al arquero y toc� de derecha para instalar el 1-0. Para ese entonces, Gancedo, Ortega y Garc� (se comi� el mediocampo) eran lo mejor de la Banda. Franco era m�s efectivo en las subidas que en la marca, Sarabia estaba bastante firme, no as� Trotta y Yepes, algo err�ticos, como el volante Hern�n D�az. Saviola intentaba entrar en juego, pero le costaba superar al segur�simo Cufr�. Lo de Gimnasia era m�s que pobre: no ten�a mucho la pelota, comet�a varias infracciones (�qui�n dijo que el conjunto de Griguol era el m�s 'limpio'?), por supuesto, no castigadas por el desastroso Sequeira, y le faltaba astucia para inquietar a Bonano. El �nico que creaba cierto peligro era Enr�a. A los 39', Adinolfi lanz� un lateral-centro al �rea; Bonano rechaz� con los pu�os; los platenses la volvieron a meter adentro y Enr�a cay�. Se vio al delantero empujar a Hern�n D�az... No fue penal. Para Sequeira, s�... El infalible Pereyra estableci� el empate cerca del final de un primer tiempo que River ten�a controlado. Si la etapa inicial hab�a sido discreta, la segunda fue francamente mala. Abundaron las patadas de ambos bandos, la pelota pas� -en general- lejos de los arcos y escasearon las ideas. En River baj� el trabajo de la dupla Gancedo-Ortega, pero creci� la labor de Saviola. La movilidad de Enr�a segu�a generando dolores de cabeza, mientras que Sava aparec�a mejor que Yepes. Enr�a prob� al arco a los 2' y un tiro libre de Cardetti fue contenido por Noce. River ten�a intenciones de ganar el partido, pero no pod�a con la defensa local. Noce estaba s�lido, el uruguayo Adinolfi hab�a levantado much�simo y Cufr� -una muralla- se ir�a transformando en la figura de la cancha. A los 13', Adinolfi meti� un pelotazo frontal largu�simo que ten�a destino de saque de arco. Enr�a corri� a buscar por inercia y, de repente, rod� por el piso, supuestamente 'acariciado' por el cabo Sarabia... Otro penal inexistente que volvi� a convertir Pereyra. Lo curioso fue que se trat� de todo un record: el octavo penal sancionado para Gimnasia en trece fechas (fue 'beneficiado' en la 2�, 6�, 7�, 10�, 11� y 12�, todos anotados por Pereyra). Para River, se trat� del sexto penal en contra (en la Mercosur tuvo dos en contra en siete partidos), con s�lo uno a favor... Suspicacias de lado, el gol -que no ten�a nada que ver con el desarrollo del cotejo- hizo que el Millo atacara con m�s �nfasis y Gimnasia se refugiara en el fondo, tratando de sacar alguna contra. Desde los 18', vinieron los cambios: D'Alessandro por el irregular Franco (debi� salir Hern�n D�az), el volante Troglio por el punta Enr�a. River qued� con Hern�n de 4, Sarabia de 3, Gancedo de 8 y el nene Andr�s por izquierda. Troglio le dio visi�n de juego y capacidad al mediocampo local. Saviola busc� el arco a los 19' y el bal�n pas� cerca. Iban 23' cuando Larrosa le meti� un planchazo al pibe Garc� y se gan� la roja directa (seg�n el curioso criterio de Sequeira). Con uno m�s, el Tolo se la jug� y puso a Cuevas por Sarabia. En el Lobo defend�an todos (hasta Sava) y quedaba Messera para hilvanar algo arriba. River no ten�a muchas ideas y el cuadro de Griguol formaba un escudo alrededor de Noce. Hasta que a la media hora sucedi� un hecho ins�lito. Garc� cometi� un foul y vio la amarilla. Era el cuarto en River, junto con Yepes (con �sa era su quinta amonestaci�n), Hern�n y el Chapul�n. El l�nea Dar�o Garc�a y el cuarto hombre Rodolfo Guerra hicieron parar el partido y le indicaron a Sequeira que deb�a expulsar al volante central de River porque, seg�n sus registros, ya estaba amonestado. Lo cierto es que, salvo para Guerra, ning�n periodista, ni asistente ni p�blico ni nadie (quiz� ni el juez mismo) hab�an anotado el cart�n para Garc�. La conclusi�n: Guerra confundi� la amarilla para Yepes con Garc�. Sequeira, convencido por Guerra, expuls� al pibe a los 31', que se fue llorando al vestuario. Un bochorno absoluto, que marca el penoso nivel del arbitraje en este pa�s. A esa altura, el partido ya hab�a degenerado totalmente. Ocampos sustituy� a Messera y Gimnasia dispuso de chances: un fort�simo tiro libre de Adinolfi atajado por Bonano y un disparo de Troglio por arriba. Iban 45' cuando Troglio asisti� a Ocampos, quien toc� para el solitario Cavallo. Su remate fue tapado por el Tito. En la contra, River sali� como una tromba: la pelota fue para Cuevas, que pele� y gambete� por izquierda, y le qued� a Saviola. El Conejo, en una baldosa, sac� un zapatazo tremendo para decretar el impensado empate. En ese instante, festejaron el gol los jugadores, el banco de suplentes y parte de la gente, mientras algunos se agarraban la cabeza al grito de "�qu� hiciste, pibe?". El tanto le dejaba el camino libre a Boca para obtener el t�tulo... Pero -para peor-, otra vez fallaron las especulaciones y el f�tbol demostr� ser un juego incierto y apasionante. Los pibes que iban por la paliza a la Boca consiguieron un empate (y casi fue triunfo) hist�rico. Entonces aument� la bronca: �qu� habr�a pasado si el resultado de Gimnasia-River hubiese sido otro?. Por ejemplo, si hubiera triunfado el Millonario, la tabla habr�a quedado: Boca 32 (un partido m�s), Gimnasia y Talleres 27, River 26. Ahora, si Gimnasia hubiese conseguido un �xito que tuvo en la palma de la mano, las posiciones dir�an: Boca 32 (un partido m�s), GLP 30, Talleres 27, River 23, es decir, que los platenses habr�an tenido la chance futura de -ganando su partido- quedar como �nicos l�deres con 33 puntos. Claro que son todas situaciones hipot�ticas. River, en realidad, empez� a quedar afuera de la lucha por el Apertura con ese empate ante San Lorenzo. Desde ah�, todav�a no se han logrado victorias. Pero, si River no ganaba otro torneo local (el trig�simo, a a�os-luz del resto), tampoco era cuesti�n de embarrarle la ilusi�n a Gimnasia (que nunca se llev� un campeonato oficial de AFA) y justo para favorecer a Boca. Est� bien, a cuatro unidades del puntero, los platenses a�n mantienen las chances de cumplir su sue�o de campe�n. River y Central mostraron su hidalgu�a. El Millo demostr� que no sabe jugar a perder (�salvo por alg�n partido 'contra' Ram�n D�az?) y que la limpieza �tica prima sobre la rivalidad ac�rrima. Los xeneizes pueden quedarse tranquilos: ellos ya exhibieron su 'suciedad' en reiteradas ocasiones y, seguramente, lo seguir�n haciendo. Ya lo dice el refr�n: 'chancho sucio siempre engorda'. |