| Tapa | S�ntesis | Fotos |
| FALTARON ACTITUD, CLARIDAD Y ATREVIMIENTO |
| El peor momento |
| River cay� en San Mart�n 1 a 0 ante Chacarita (Moreno) y ahond� su crisis futbol�stica. A 15 d�as del cl�sico, Boca est� primero a tres puntos. Sin Aimar, Saviola y Ortega, el equipo fue una sombra.
Rom�n
Frymer ([email protected])
Si antes de River-San Lorenzo uno hubiese intentado hacer futurolog�a sobre resultados y posiciones en la cima de la tabla, seguramente jam�s habr�a pensado que el Millo hoy se encontrar�a en esta situaci�n. Porque Boca ten�a un duro compromiso ante Hurac�n y porque daba la impresi�n que River iba a mantener la diferencia con su rival para llegar con ventaja al 15 de octubre. Pero, de repente, quedaron 5 unidades en el camino, los xeneizes ganaron sufriendo sus dos encuentros y ahora la tortilla se dio vuelta. Ayer, Chacarita sali� a demostrarle a su gente que pod�a coparle la parada al poderoso bicampe�n. Claro que River ven�a con algunas bajas: el Burrito (recuper�ndose de su lesi�n), el Cai (con un tobillo inflamado) y el Conejo (con gripe) no ser�an de la partida. Como se esperaba un match muy peleado y dif�cil, Gallego prefiri� armar un mediocampo "batallador" antes que "fantasista". La apuesta sirvi� a medias: el primer tiempo fue complicado, trabajoso y equilibrado, pero River no se hizo del bal�n ni tuvo ideas para jugar apenas bien al f�tbol. Chaca tuvo en Rivero al hombre que desbord� por derecha y estableci� un duelo con Placente; en Gamboa, una pared que despej� todo intento visitante; Furios y Romero subieron con criterio por sus laterales; Rosada y Gustavo Zapata marcaron; Moreno trat� de crear y Latorre y Carrario, de buscar a Bonano. Hasta los 25' ambos equipos hab�an tenido dos chances: para el local: una entrada libre de Moreno cuyo remate rebot� en Carrario (13'); un tiro libre del '10' que, tras peinada de Latorre (anduvo mal), Carrario cabece� apenas arriba; para la Banda: un derechazo de Berizzo que Vivaldo sac� al c�rner (16') y un disparo de �ngel que tambi�n neutraliz� el guardameta (20'). Tambi�n se hab�a visto una gran jugada de Placente (de lo mejorcito de River), con un centro que salv� Romero cuando llegaba Cardetti para convertir. Salvo estas aproximaciones, el resto del partido se jug� lejos de los arcos. Gancedo no encontraba su posici�n, Husain y Berizzo combat�an en el medio y no aportaban en ofensiva y s�lo el Chacho Coudet trataba de llegar por afuera. Pero el Chacho se lesion� a los 33' (�cu�ntos problemas f�sicos que tiene este muchacho!) y nadie pudo arrimarles la bocha a �ngel y al flojo Chapul�n. Encima, �lvarez y Cuevas estaban en el banco... Cuando el partido se ca�a a pedazos, cuando los espectadores no pod�an parar de bostezar, cuando el 0 a 0 parec�a cerrar la pobre etapa, lleg� una jugada fuera de contexto: entre Rosada y Romero le hicieron el dos-uno a Lombardi, el lateral toc� para Moreno y el volante sac� un terrible zapatazo de zurda que fue a clavarse en el �ngulo superior derecho. En el segundo tiempo, Chaca sigui� peleando con gran actitud, yendo a cada pelota como si fuera la �ltima, dejando el alma en cada corrida. Gallego tard� 10 minutos en poner a Cuevas (por Gancedo). Y River tuvo un tiempito en el que apret� las tuercas: un tiro de Zapata al arco que Vilvaldo alcanz� a manotear y un cabezazo de Berizzo que encontr� bien parado al arquero. Pero el Millo era discontinuo, embarullado, confundido por la resistencia rival. Gamboa y Furios despejaban todo desde el fondo y el resto aguantaba los desordenados y tibios intentos visitantes. A los 20' ingres� �lvarez (por Husain), que se par� por derecha. River no encontraba el camino: �ngel no se ve�a abastecido como en otras tardes, Cardetti no exist�a, Zapata no peleaba y, a veces, Cuevas y �lvarez tambi�n perd�an en el choque. Mientras tanto, muchos hombres de Chaca se tiraban al piso para hacer tiempo y enfriar el encuentro. El astuto Chiche Sosa puso a Gait�n (por Gustavo Zapata) y a Mario Lobo en lugar de Latorre. Los minutos pasaban y la desesperaci�n crec�a. Hab�a que probar de afuera: primero Zapata (ataj� Vivaldo) y luego Cuevas (por arriba cerca) trataron de marcar la igualdad. Pero el gol no llegaba y ni Aimar ni Saviola estaban en la cancha para inventar algo. A los 36', el Funebrero tuvo su �nica oportunidad del ST: de contra, escap� Moreno, sac� el centro, Lobo cabece� y Trotta sac� en la l�nea. La chance final para River fue un derechazo alto de Berizzo que no complic� a Vivaldo. Y as� se fue el partido, con un River sin precisi�n, sin capacidad ni inteligencia para vulnerar la f�rrea oposici�n rival. Al fan�tico de los n�meros, le interesar� saber que el 14/9/72 (2-1) hab�a sido la �ltima victoria de Chaca sobre River como local; que hace un a�o que River no perd�a como visitante por torneos de AFA (26/9/99 2-0 con el Argentinos del Chiche Sosa -parece tener la f�rmula para vencer a River sin recibir tantos-, en la octava fecha del Apertura 99); que se cort� una serie de 37 partidos consecutivos marcando goles; que River no triunfa en el torneo local desde el 17/9 (4-0 a Los Andes) y en la Mercosur desde el 12/9 (3-2 a la U de Chile). Al amante del buen f�tbol, le disgustar� y preocupar� la oscura actualidad millonaria. Ayer, River no tuvo alma para pelear ni talento para desequilibrar. Qued� claro que algunos 'suplentes' no est�n para reemplazar a los 'titulares'. Tambi�n se not� la (excesiva) dependencia de Aimar, Saviola y/o Ortega. Entonces, surge la pregunta: �River es un equipo?. Es decir, contra Chacarita pareci� que 11 tipos sin conocimiento entre s� se juntaban para enfrentar a los muchachos del otro barrio. Si el Millo (con todas sus 'figuras') tampoco termina siendo un conjunto, un grupo uniforme, estable, solidario, entonces hay que pensar que la responsabilidad debe recaer en el t�cnico, Am�rico Gallego. Porque si River es exclusivamente 'los cuatro fant�sticos', algo no funciona. Y, si se analizan todos los partidos, s�lo reciben un aprobado los matches contra Rosario Central y Talleres. Es muy poco. Eso, en cuanto al papel del DT, un Tolo que est� dejando mucho que desear. Despu�s est� la apat�a adentro del terreno, las pocas ganas de jugar. La garra, el esfuerzo, depende de los protagonistas. Entonces, si la actitud que se vio ayer va a ser la misma para jugar contra Boca, ser� mejor que River salga con la tercera. No sea cosa de volver a desilusionar a la gente como en mayo de este a�o. |