Ya estoy m�s tranquilo... Evidentemente este t�o lo debe tener muy clarito en cuanto a la gilipollez general que ha generado, por lo menos en mi entorno femenino m�s cercano, - ahora me doy cuenta de lo amplio que es porque desde mi suegra, pasando por mi hermana y la de Clara, que es un caso perdido, siguiendo con varias compa�eras del trabajo, hasta incluyendo a un amigo gay (en esta opci�n son incontables) y acabando con mi ni�a que s�no llega a los tres a�os y ya lo mira con buenos ojos!. Pero en general, y desde luego asumiendo que no reprimo un cierta envidia insana, no s� hasta qu� punto me pondr�a en la piel de este pollo.
           Lo que realmente me molesta es que Clara pueda sentir algo parecido a lo que siente por m� y no me refiero a que pueda atraerle f�sicamente � a m� sinceramente me parece un chulo de playa pero admito que es un t�o atractivo con pinta de camionero macarra -, eso es aceptable porque le gustan as� (que conste que yo de camionero macarra no tengo nada de nada y mucho menos con la cara de mala leche que tiene el susodicho). Quiero irme al lado emocional y ah� es donde me parece que ando librando una batalla por mucho que me empe�e en creer que la ten�a ganada desde el principio y que ella me insista, se mosquee y termine por enfadarse dici�ndome cosas como con qui�n te metes todas las noches en la cama, a qui�n te follas cuando quieres y con qui�n est�s compartiendo una tranquila vida y dos hermosos hijos a los que hab�is engendrado y ador�is. Pero es que vi�ndola en el estado en que me la encontrado algunas veces es para cabrearse de verdad y no digamos ya cuando en su delirio le acompa�an una panda de amigas tan desequilibradas o m�s que ella por el jodido gladiador que para colmo, el cabr�n es un buen actor y ha ganado el oscar este a�o por hacernos disfrutar como ni�os viendo una superproducci�n de romanos y calentar, y en serio, entre los muslos a la mitad de la poblaci�n mundial � la otra mitad somos hombres...
           No me pregunten sobre ese hecho porque no quiero acordarme de la que me toc� pasar esa semana. Los d�as anteriores quiso tenerme contento o prepararme para el abandono provisional �el m�o y el de mis hijos- de la semana siguiente al que ir�a directo como el t�o se llevara el oscar y as�, no pueden imaginarse qu� derroche de atenciones, qu� platos en las comidas � hasta hubo un par de cenas fuera y con los ni�os en casa de sus padres -, qu� exceso de cari�os diarios y noches de aut�ntica lujuria y sexo m�s que de amor. Yo, por supuesto, goc� al m�ximo y me aprovech� de la situaci�n � �ven?, eso s� es de agradecer al pollo �ste-, pero tambi�n a sabiendas de que me iba a dejar tirado como una colilla como pasara lo que al final pas�. No me equivoqu�.
           La serie de posteriores y, tengo entendido, desatadas celebraciones, tanto por Internet �s�, est� metida en una lista de correo de viciosas por este t�o -, como por tel�fono con las locas que no son de aqu� y de reuniones con las que s� son de aqu�, se la  pueden imaginar. Para m�s inri, empalmaron con las que hicieron por el cumplea�os del camionero que fue casi a la vez y as� he preferido tratar de olvidar m�s de un mes de euforia colectiva y estr�genos disparados a riesgo de convertir esto en una tragedia que no merece la pena ni plantearse.
          De modo que en �sas estoy y como tengo una voluntad fuerte, llevo tiempo contraatacando. Primero, sigui�ndole el juego: no s� cu�ntas veces he visto R�pida y Mortal tratando de babear con la Stone igual que ella lo hace con el macarra �ste que ah� va de predicador ex pistolero al que dan ca�a a conciencia.  Cuando llega la consabida escena caliente desisto derrotado porque aunque me pongo bastante con esa Stone descamisada, ni de lejos me aproximo a �nicamente la brillantez de los ojos catat�nicos que le veo a Clara ; con L. A. Confidential �de la que podr�a repetir di�logos enteros y si me esfuerzo, hasta con el mismo tono oscuro que derrocha toda la pel�cula, por otra parte magn�fica- ni me atrevo a moverme y eso que la Basinger es mi debilidad desde que termin� de proporcionarme las mejores poluciones nocturnas de mis a�n j�venes carnes cuando la vimos hacer ese striptease antol�gico en �Nueve semanas y media� que todo bicho var�n tiene marcado a fuego en la mente, �qu� mujer y qu� personaje!. Y Clara, con cara de pensar que soy idiota perdido si no es as�, siempre me dice lo mismo...�por Dios, Marcos, no me digas que nunca te lo has montado con ella cuando est�s conmigo...�. Pues nada, mis fantas�as mentales con esa Ver�nica Lake deben quedarse en simples revolcones adolescentes comparadas con los aut�nticos maratones de sexo, y adem�s del duro teniendo en cuenta lo bestia parda que es el personaje en cuesti�n,  que ella tiene con  Bud White. Y doy fe de esto porque lo pude comprobar en mis propias carnes cuando en un momento de p�rdida de lucidez (o desesperaci�n por mi parte ante lo desatada que estaba por ese personaje), aparec� una tarde con el pelo cortado al cepillo y una peque�a herida en la frente �eso s� juro que no fue a prop�sito... �ya lo que me faltaba!, romperme la cabeza en el gimnasio para tratar de parecerme al personaje de una pel�cula... ni hablar, hombre, uno puede hacer muchas tonter�as pero no ser tan gilipollas -. Se volvi� loca, como lo leen, y hasta que no me volvi� a crecer el pelo y mientras se me hizo la peque�a cicatriz que ahora luce por encima de mi ceja izquierda (a ese mam�n s�lo le pusieron maquillaje y yo me pude abrir la cabeza...), fui su Bud White particular con todo lo que eso supuso para mi disfrute personal.
           Eso por lo menos me hace sentir bien. En realidad mi cabreo es m�s bien fastidio porque no entiendo muy bien qu� es lo que realmente le pasa a mi mujer con este tema. Es decir, no tiene excesivos ni graves problemas, yo no soy un mal t�o y sigo enamorado de ella. No me pidan que explique ahora qu� clase de amor es que el siento en este momento de nuestra vida compartida porque no puedo compararlo al que ten�amos cuando �ramos m�s j�venes, llev�bamos menos tiempo casados o no ten�amos hijos. S�lo puedo decir que sigue siendo amor con las muchas formas que tiene. Y ella tambi�n me quiere igual aunque s� que su manera de sentirlo es distinta a la m�a. Es m�s, ahora est� m�s receptiva, anda por ah� haciendo amistades y en general est� de buen humor. Se r�e, se divierte, me hace de rabiar mand�ndome correos guarros que acompa�a con fotos calientes del macarra vestido de romano y que luego me escenifica en privado con la evidente satisfacci�n de que soy yo el que recibe las grandiosas respuestas a los excitantes est�mulos que ese pollo le produce sin saberlo y esa idea me regocija a�n m�s y me quita el in�til malestar de cuernos en la frente. Decididamente, igual que los acepto los llevo a la salud de ese t�o y no me pongo en su piel ni por todo el oro �y el sexo- del mundo pero... joder... que deje ya de dar la vara con tanto calentar a nuestras mujeres, que para eso ya estamos nosotros. B�scate una propia, capullo.
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