Seria otra aburrida conferencia de prensa en el World Trade Center dentro de la Muestra Internacional de Cine de este a�o y yo deb�a cubrir las presentaciones de las pel�culas diariamente. Las ultimas dos en las que hab�a estado no solo eran malas sino que ni siquiera merecieron un espacio en la revista en que trabajo... seg�n opini�n de mi editor. Aunque este trabajo pod�a tornarse una terrible perdida de tiempo algunas veces, tenia sus peque�as satisfacciones. Un par de a�os atr�s hab�a conocido a Atom Egoyan, visto de lejos a Martin  Scorcese y odiado al pesado  de Danny Boyle.... si segu�a ofreci�ndome para esto era solo por que tenia la vana esperanza de estar cerca de Al Pacino y poder tocar ( aunque fuera accidentalmente ) el derriere de Mel Gibson.

            En fin, que para esa hora estaba pensando seriamente dejarlo todo atr�s y volver a casa a dormir o darme un largo y delicioso ba�o de tina con burbujas, sales, cigarros y cervezas...  si mi madre me viera ahora me matar�a, me ahorcar�a, me torturar�a y volver�a a matarme en solo cinco segundos... gracias a Dios por los peque�os regalos... 

            La conferencia empezar�a en quince minutos, el fot�grafo que me acompa�aba ya deb�a estar en su sitio para tener las mejores placas y el lugar ya estar�a abarrotado de periodistas; pero yo aun tenia mis dudas sobre si entrar�a o saldr�a en direcci�n contraria. Cerr� los ojos y me recargue en la mesa de vidrio que se encontraba en el centro del hall del edificio, nunca dejaba de pasar la gente y eso me estaba enjaquecando...

           Pero algo paso en ese instante que cambio mi concepci�n del mundo para siempre jamas... Mientras permanec�a con los ojos cerrados escuche varias voces hablando en ingles, acercarse al lugar donde me encontraba. Pero sobre todas las voces, una sobresal�a : fuerte, profunda, con un extra�o acento y una cadencia deliciosa... no segu�a el sentido de las palabras ( mi ingles era bueno y pod�a entender lo que dec�an pero extra�amente no era lo que me interesaba en ese momento ) pero pod�a percibir por las inflexiones de la voz que este hombre sonre�a mientras hablaba. Me deje envolver por la voz, dejando que el sonido entrara acariciadoramente por mis o�dos, como cuando escuchas la m�sica cl�sica y solo dejas que tu sentido del o�do sea el �nico que este funcionando. Pero eso no era todo, mientras iban acerc�ndose algo mas se uni� al sonido de su voz : su perfume. Una loci�n amaderada con fuertes toques de musk golpeo mis sentidos sin previo aviso. Aspire profundamente dejando que mis pulmones se llenara con su olor, que este fuera llenado mi sangre y finalmente llegara a mi cerebro convertido en centelleantes chispas de luces de colores... Wow � eso si que fue intenso...  y si segu�a con esa intensidad me desmayar�a exactamente donde estaba parada... deb�a salir de ah� antes de que fuera demasiado tarde y hiciera alguna estupidez  ( como empezar a gemir como Meg Ryan en � Harry y Sally �  ) , por lo tanto gire, abr� los ojos y comenc� a caminar ... para ir y estrellarme contra el pecho del due�o de esa voz y quedar totalmente envuelta por el aroma a caba�a con chimenea, velas y champagne  ***  ( porque ser� que siempre asocie ese olor con las monta�as, bueno, tambi�n con el hombre marlboro ) *** . 
                        Por extra�os azares del destino o porque mi cuerpo estaba mas all� de mi control, mis manos quedaron, una en su abdomen y otra sobre los fuertes m�sculos de su pecho, si hubiera estado consciente tal vez estar�an en otro lado, lastima... Y sent� como mi coraz�n se detuvo y no quiso latir por un largo rato. Lentamente comenc� a subir la vista desde su cuello, que era mas o menos a donde llegaban mis ojos, para encontrarme con una barba rubia, limpia y bien cuidada, despu�s unos labios finos que, entreabiertos, mostraban una sonrisa perfecta, luego la nariz, grande y recta, la nariz ideal para el sexo masculino, en mi humilde opini�n.
                        Por un momento pense en correr o por lo menos morirme en ese instante, pero tenia que ver esos ojos antes de morir. As� que respire profundamente, levante la vista y me arrepent� inmediatamente de haberlo hecho. 
                        Eran los ojos m�s hermosos que jamas hab�a visto en mi vida. Un azul tan brillante que parec�a que el mar se hab�a quedado atrapado en esas pupilas. Como pod�a la naturaleza tener colores tan vibrantes ? Y como un ultimo toque de totura, estaba su cabello, largo hasta los hombros, de un casta�o claro, brillante, sedoso. Si tan solo pudiera tocarlo....
                        Mientras tanto mis manos se aferraban a su cuerpo por que tem�a caer si me soltaba, nunca pense que se pod�an sentir los m�sculos tan cerca de la piel, aun bajo la tela de una camisa.

                        Todo esto me pareci� que duro siglos de siglos, pero apenas si fueron tres o cuatro segundos, segundos en que toda mi vida se centro en lo que mis sentidos percib�an, en el color, el olor, el sonido y la textura... aun me faltaba probar el sabor de la piel que pod�a tener ese aroma y ese tacto delicioso... pero era pedir demasiado a los dioses.

                        De su boca sali� un suave excuse me y sus brazos me apartaron suavemente de su camino. El hechizo se hab�a roto y mis cinco segundos en el cielo hab�an terminado. Me quede ah� de pie , esperando  que mi coraz�n tuviera la fuerza para volver a latir.

                        Lo vi alejarse lentamente hablando con sus acompa�antes. Cerr� los ojos y por fin pude sentir palpitar a mi coraz�n, mientras escuchaba que alguien dec�a : Russell, you think... 
�Russell? �Russell Crowe ? � me tape la boca para evitar que mi voz escapara pero era demasiado tarde, ya lo hab�a dicho.  Mire hacia el grupo que se alejaba y vi como al escucharme pronunciar su nombre se detuvo y se volvi� para mirarme con una sonrisa que parec�a decir  si, soy yo... �Puedes creerlo? y despu�s sigui� su camino.

                        Por un segundo mi coraz�n corri� tras �l mientras mis pies estaban clavados al suelo. Escuche a alguien decir que la conferencia de prensa de la muestra iba a  comenzar. Ahora si estaba decidida a salir de ah� como alma perseguida, que el trabajo se fuera al diablo y el mundo se fuera con el. Alcance a escuchar antes de entrar al ascensor que a se avisaba a los periodistas que la conferencia sobre TOFOG seria en el sal�n  Cobalto del hotel y que comenzar�a en cinco minutos.  Me detuve y me di vuelta para alcanzar a un empleado y preguntarle donde estaba el sal�n Cobalto. Me dirig� hacia all�, dando gracias a mi �ngel guardi�n por permitirme ver de nuevo al dios que el mismo demonio parec�a haber enviado para tentarme...
MI primera vez
Por Luisa Kowalsky
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