“Venid, comed”
(Juan 21:12)
“Venid, comed”, el Huésped aun convida;
“Venid”, y Sus Palabras son benditas;
En Su mesa hay delicias infinitas,
En ella nos dispensa el Pan de Vida.
¡Cuan cerca está nuestro Señor, amante,
Cuando oímos Su Voz! Es gozo pleno,
Cuando así, reclinados en Su seno,
Alimento obtenemos, abundante.
Él es el Pan de Dios, mas los impuros
No gustan de ese Pan; solo los santos,
Que visten, por la gracia, blancos mantos,-
Limpios de manos, corazones puros.
También otros allí, en cristiano lazo,
Redimidos por gracia y bendecidos,
Se dan cita de amor, y así reunidos,
Se saludan en fraternal abrazo.
Fortaleza Divina Dios le dona,
La Escritura les es sano alimento,
Y reciben así constante aliento,
Hasta ver cara a cara Su Persona.
Cuándo lleguen las Bodas, ¡sumo gozo!,
Y la Iglesia, la Esposa rescatada
Suba en gloria, tendrá mesa aprontada
En los brazos eternos del Esposo.