![]() |
| DRUVINIA I Necesito encontrarlo. Es viscoso y un poco alargado. Hace mucho tiempo lo perd� en el horizonte, una r�faga de viento se lo llev� y qued� perdido en la oscuridad. Tendr�a que ir yo solo a buscarlo porque nadie se atreve a llegar hasta all�, aquella es una zona prohibida, pero no por alguien que lo haya impedido, sino por el miedo, el peligro, las dificultades para llegar hasta all� y lo desconocido. Aquella es una zona oscura, desolada. Dicen que en el lugar hay extra�os fen�menos nada l�gicos, nada normales, que guarda los restos de muchos parientes que han sido de pronto tragados por la oscuridad, y cuentan adem�s que hay extra�os objetos de seres de otras dimensiones que nos han visitado hace mucho en otros tiempos, y adem�s conserva intactos restos de gran parte de nuestros antepasados antes de que evolucionaran a los druvinianos de hoy, incluso antes de que pudi�ramos pensar. Ese lugar es m�s oscuro que el mismo universo, dicen que silva tenuemente todo el tiempo, nadie sabe por qu�; dicen que no se puede ver nada m�s all� de medio paso, que all� no se puede respirar y que de pronto brincan cosas... Con ese panorama tan sombr�o se me acaban las alternativas, pero sin duda tengo que partir hacia all� sin alternativa, pronto deber� ir a buscarlo si es quiero seguir con vida. Y vaya que me estoy preparando para ello, ya perd� la cuenta de cuanto tiempo llevo construyendo el traje con los dispositivos que espero me protejan lo suficiente. El l�der principal me ha hablado para que vaya por ellos, y espero me tenga noticias positivas del permiso para poder viajar, algo que ya debo hacer sin m�s demoras. �Qu� qui�n soy?, no lo s�, camino a recoger mi traje pas� por ese yacimiento que nos ha dado algunas respuestas; no conocemos todav�a nuestro origen con exactitud, pero estoy grabando estas notas desde uno de los lugares que podr�n darnos una explicaci�n de eso; estamos contentos por haber descubierto un nuevo yacimiento antiguo que nos aclarar� m�s dudas, un yacimiento con seres antiguos de nuestros antepasados que alg�n d�a vivieron aqu� en la zona, y ese es el sexto extra�o cuerpo que encuentran en lo que va del ciclo volc�nico y seguimos descubriendo m�s; son cuerpos diferentes, son semitransparentes, son novedosos para nosotros y no creo que en este sitio est� lo que yo busco, para eso deber� investigar m�s lejos para salvar mi vida, y tal vez encuentre otros dep�sitos de seres m�s extra�os que estos cuando llegue a la zona oscura. Si los encuentro, adem�s de salvar mi vida ser� famoso. Hace demasiado calor ahora, esta es la �poca de mayor actividad tel�rica y el fin de la estaci�n pronto cambiar� las cosas, llegar� de repente el fr�o, bajar� la temperatura tanto, que deberemos dejar la superficie para protegernos all� abajo, cerca del ojo de este volc�n de vapor ardiente que fluye hacia el cielo; hasta que el calor de la superficie regrese podremos vivir normalmente, as� ha sido desde que tengo uso de memoria. Y sin embargo tenemos miedo, de vez en cuando acercarse demasiado al ojo para recibir su calor, se puede sufrir a cambio las explosiones repentinas que alguna vez ya mataron al 20% de los druvinianos. Ahora somos alrededor de cuatro mil pensantes y unos ochenta mil seres no pensantes entre animales y seres mixtos, sin contar los que a�n no conocemos, quienes seg�n creemos se ocultan justo en el lugar a donde me dirijo. Hace mucho pudimos llegar a ser hasta 35 mil pensantes, pero �ltimamente ha habido varias �pocas de demasiada actividad volc�nica, tanta que el aire tan caliente de esas erupciones en lugar de vida nos la ha quitado intempestivamente, matando en forma masiva a cientos de druvinianos por sorpresa. Estamos muy preocupados porque vuelva a suceder lo mismo, eso pas� el ciclo pasado, hubo una erupci�n tan fuerte que mat� a cerca de doscientos de nuestros hermanos, eran unos investigadores que estaban poniendo a prueba un aparato flotador, que se iba a poder desplazarse muy alto para viajar de un lugar a otro, pero la explosi�n repentina del volc�n hizo que el aparato fuera lanzado hacia el espacio, y no tuvimos oportunidad de rescatarlos. Ahora los doce tripulantes est�n perdidos, se han ido muy lejos de nuestro alcance, no creo que puedan regresar porque la velocidad a la que vamos todos hace imposible que alguien pueda ir por ellos. Creo que se han perdido en el espacio para siempre, o tal vez cayeron a donde yo tengo que ir y eso dificulta m�s las cosas para m�, porque mi tiempo de vida se agota y adem�s debo investigar si ellos cayeron all�. Muchos de mis compa�eros prefieren morir antes de pasar por el terror de tener que aventurarse a esas regiones ocultas para salvar su vida. Cuando alg�n pariente ha sido expulsado hacia esa zona, muy pocos tienen el valor de ir a rescatarlos; pero es que es necesario encontrar al menos a un padre para poder seguir con vida, porque al crecer necesitamos de una parte del c�digo que tienen nuestros padres para seguir viviendo; si ellos nos lo otorgan por su voluntad entonces podemos vivir muchos ciclos m�s, pero si no logramos convencerlos o faltan por muerte o por ausencia, entonces estamos condenados a la morir en poco tiempo, por eso debemos tener cuidado de no hacerles ning�n mal, porque si sienten la falta de amor o respeto, entonces puede ser suficiente para que decidan no obsequiarnos su c�digo, esa es la manera como se controlan los excesos de la especie, muriendo sin remedio en unos cuantos ciclos. Ese es mi terrible caso ahora, no estoy seguro de que lo encuentre, aunque sea sin vida, pero lo importante es encontrar el c�digo para completarlo con el m�o; hace mucho que se fueron con la explosi�n, yo mismo los vi perderse, s�lo algunos en la historia han encontrado con suerte a sus parientes, pero todos han ca�do relativamente cerca, no tan lejos como el m�o y eso me complica a�n m�s las cosas. Pero la vida sigue y camino con mi mascota. El d�a de hoy los cient�ficos est�n muy activos en esta aldea; tenemos dos peque�os aparatos voladores que se encuentran en etapa de experimentaci�n y unos 28 investigadores trabajando, atando cabos en el yacimiento. �Qu� c�mo somos f�sicamente?, eso es f�cil de describir, somos completamente oscuros como el universo, trasl�cidos, casi transparentes y sumamente brillosos como el metal, nuestros �rganos internos son de colores y pueden verse a simple vista; tenemos peque�as extremidades, algunas grandes y cuatro chicas para las cosas finas, pensamos por todo el cuerpo y nos desplazamos en dos extremidades, creo que nos movemos lento pero somos muy flexibles. Cada quien tiene su roca, cada quien trabaja en lo que quiere y cada quien ayuda en todo lo posible; cada quien de vez en cuando se ataca y cada quien a veces quiere independizarse. Algunos muestran afecto entre s� y otros nunca se acercan, algunos piensan mucho y otros s�lo lo hacen al principio de sus vidas, nadie se queda tranquilo, todos vivimos como nerviosos casi todo el tiempo. Y sin embargo somos curiosos. Hace ocho ciclos de volc�n se encontr� del otro lado una muy antigua cueva con im�genes de nuestros antepasados, que alguien plasm� desde el principio de nuestra evoluci�n; no se parec�an a nosotros y ellos ya creaban, pose�an seis extremidades, se deslizaban por el suelo y ten�an una cavidad que les rodeaba el cuerpo por el cual pod�an ver hacia todos lados. Se dice que ten�an que hacerlo as� porque hubo una �poca muy larga en que los meteoritos eran feroces con nosotros, as� que ten�amos que mirar hacia todos lados para estar muy listos esquivando b�lidos que ven�an de todas partes, fue la �poca en que un gigantesco cintur�n de asteroides pas� cerca de nosotros, como si un gran planeta se hubiera desintegrado antes. Y si al ataque del espacio le agregamos las explosiones repentinas de este volc�n, podemos entonces entender por qu� necesitamos cuidarnos; mi pariente no pudo evadir una de esas explosiones, por eso fue lanzado hasta el lado oculto, me interesa ir a buscarlo, yo si quiero vivir m�s y por eso me he estado entrenando. Pero esta historia de nuestro pasado no es la m�s emocionante. Hace a penas dos ciclos de volc�n fue encontrado un artefacto antiguo cerca de la frontera de vida que est� del otro lado de los riscos y que es la m�s fr�a, plana y llena de peque�os cr�teres, grutas y estalactitas flotantes que hacen la zona imposible para la vida. Uno de nuestros m�s resistentes exploradores logr� llegar hasta esa zona y trajo consigo este extra�o artefacto que ahora se expone cerca de mi roca; al parecer fue hecho por seres pensantes, pero tan raro y desconocido que es, que ni siquiera sabemos para qu� sirve o si funciona, y si logramos activarlo o descifrarlo, ser� un hito m�s para los sabios de la civilizaci�n Druvinia, entonces podremos conocer mucho m�s de este mundo nuestro que ha volado por todo el universo sin parar. Y es que despu�s de tantos millones de ciclos que hemos viajado, no hemos podido saber c�mo es que llegamos hasta aqu�, cu�l es nuestro origen y c�mo es que hemos logrado sobrevivir en un cometa tan hostil que ha vagado por tanto tiempo en el espacio, surcando tantos sistemas y lugares tan lejanos. Tal vez obtengamos las respuestas pronto, tal vez este nuevo hallazgo nos revele m�s enigmas. El artefacto es c�bico, verdoso radiante, y dicen que guarda parte de nuestro origen en im�genes, ya una vez alguien pudo ver alguna se�al, todav�a pulsa tres luces azules, verdes y naranjas que indican que puede estar vivo o algo as�, pero no sabemos de d�nde vino, qui�n lo dej� aqu� o c�mo funciona. Actualmente los cient�ficos no dejan de estudiarlo con mucho cuidado y con la tecnolog�a m�s avanzada que hemos podido. Es el m�s grande hallazgo arqueol�gico que hemos hecho en esta gigantesca roca llena de formas intrincadas, con tonalidades fluorescentes y colores oscuros; con una estela hermosa y no muy larga, que va soltando los restos del hermoso volc�n y otras sustancias, incluyendo las nuestras. Yo vivo cerca de una de esas fluorescencias con mis amados, tengo una vida f�cil pero muy importante: relato todo lo que se mueve. En mis ratos libres escribo sobre la vida y la muerte, sobre nosotros, sobre el espacio, sobre todos los descubrimientos. Hay un registro visual muy antiguo cerca de aqu� con peque�os murales que se han pintado por miles de ciclos desde que nuestros antepasados aprendieron a plasmar lo que ve�an del cielo, mientras recorr�an todos esos sistemas del espacio. Por eso la pregunta es si estamos solos o si alg�n d�a encontraremos a alguien m�s adelante si seguimos viajando; no sabemos si la vida surgi� aqu� o lleg� desde un planeta, los aparatos inventados nos dicen que hemos pasado por sitios candidatos, pero no hemos encontrado un lugar o un asteroide que nos d� la pista para saber si hay alguien m�s all� afuera. Pudimos haber visto objetos luminosos movi�ndose alrededor de un planeta remoto, pero no pudimos analizar m�s porque nos alejamos. �Y hacia delante?, �qu� podemos esperar del rumbo hacia el cual nos dirigimos?, desde que tenemos uso de raz�n nos ha dado miedo chocar contra algo que nos haga fenecer, los restos geol�gicos indican que eso ya ha sucedido antes, debido a que hay por lo menos dos impactos de objetos grandes que han chocado contra nosotros, uno est� en la parte de atr�s y el otro al otro lado del cometa. Pero tambi�n sabemos que una vez chocamos contra un objeto de tama�o muy importante, porque parti� en pedazos al cometa con el 12% de la poblaci�n pensante. Una parte se perdi� atr�s con cientos de seres vivos que se fueron por el espacio, tuvimos contacto con ellos por un tiempo, pero poco a poco se fue perdiendo la se�al... Sin embargo, una gran suerte salv� al resto del enorme fragmento que se separ� del cometa, tanta, que desde entonces ha seguido viajando por un lado a la misma velocidad que nosotros, as� que un cometa dividido en dos ha tenido que impedir que el pedazo m�s peque�o se vaya rezagando y entonces todos juntos trabajamos en construir lo que ahora se considera la mayor obra de ingenier�a de la civilizaci�n driviniana: un sistema de puentes transparentes que adem�s de mantener unidos a los fragmentos, nos permite pasar de un lado a otro por medio de t�neles de cristal l�quido. All� viven varios de mis amados m�s cercanos y all� es donde recojo a mis descendientes cuando los germino, hasta ahora tengo tres viviendo all� y pienso germinar dos m�s, tengo permiso de fertilidad all� porque he logrado buenos resultados en mi labor y mi vida, am�n de que aquellos a los que nos queda poco tiempo se les da preferencia, y as� es como tengo derecho a m�s descendientes que los dem�s. Siento un cari�o inmenso porque pronto voy a recogerlos. Miro siempre el hermoso paisaje que esas doce rocas forman al viajar con nosotros, liderados por aquella m�s grande que va delante, como si estuviera guiando a las dem�s. Me encantan esos t�neles que traen y llevan druvinianos hasta all�, me quedo siempre fascinado contemplando la incre�ble obra que hemos creado, nos ha dado siempre preocupaci�n de que otro choque pudiera destruirla, y de que todas esas rocas pudieran irse, como ya sucedi� con ellas algunas una vez. Hasta ahora no podemos controlar al cometa, esperamos no chocar contra algo m�s adelante, A�n nos falta mucho por controlar de nuestro mundo, un mundo que nos parece grande pero que en realidad es peque�o al compararlo con la enorme cantidad de planetas y soles que hemos visto por tantos ciclos; si hay algo que nos ha regalado la naturaleza es la belleza de este viaje eterno que no sabemos c�mo comenz� y cu�ndo acabar�. Muchos piensan que eso podr�a suceder dentro de poco tiempo, por eso han aparecido en la otra roca grupos rebeldes, grupos de poder que est�n pugnando por separarse de Druvinia, hay seres nerviosos que quisieran fomentar hostilidad y gobernantes que han exigido la separaci�n para volar por cuenta propia. Me interesa vivir m�s para saber qu� pasar� en el futuro, por eso me estoy apresurando para irme lejos. Estoy preparando varios sistemas que me permitir�n fortalecerme para el viaje y encontrar aunque sea un fragmento de mi pariente perdido para poder peg�rmelo y transmitir la informaci�n que me hace falta. Soy el �nico de esta �poca que quiere hacerlo, me dicen que es una locura, que muy pocos lo han conseguido y que no traen relatos buenos de ese lugar, quedan muy da�ados y muchos mueren en poco tiempo por las radiaciones oscuras. Ese riesgo pienso correr, no me pienso quedar tranquilo como otros, espero salir adelante para ayudar en lo que sea necesario cuando regrese. Este recubrimiento transparente por lo pronto me ayudar� a proteger todo el cuerpo, estos magnetos ayudar�n a que no me separe de la roca tan f�cilmente, un transmisor que levita tomar� im�genes de todo lo que me pase y lo que descubra servir� tambi�n para que los investigadores tomen nota. Mis aportaciones tambi�n podr�n servir para conocer el origen de este cometa y qu� ha sido de �l desde entonces. Veremos si esas tesis son ciertas o si deben corregirse. �Cu�l es nuestro origen?, �d�nde empez� todo seg�n ellos? Algunos estudiosos especulan que se trata de un sistema que explot� hace 200 millones de ciclos en una galaxia ancestral, y que el origen de la vida es externo a nosotros, de alg�n planeta u otro sistema; se ha encontrado que dos o tres precursores de vida diferentes han sido recogidos por el cometa desde entonces, donde varias especies diferentes se desarrollaron antes que nosotros y desaparecieron por una extra�a causa, pero todav�a se habla de que en lugares muy rec�nditos del cometa como la zona oculta, podr�a haber seres vivos que alg�n d�a encontraremos o que alg�n d�a podr�n atacarnos. Alguna vez ya sucedi� eso, algunos exploradores antiguos dejaron nota de sombras de seres extra�os que fueron vistos en las lejan�as del lado fr�o del cometa. Me gustar�a encontrarlos, o por lo menos verlos para comprobar sus teor�as, ya hice la petici�n a los cient�ficos m�s importantes, ya entregu� el proyecto y un explorador tambi�n quiero ser, comenzando por la encomienda que ahora tengo. A�n as� parece que somos los primeros y �nicos pensantes que hemos alcanzado este grado de desarrollo en la historia del cometa. Parece que hace muchos ciclos hubo una extra�a extinci�n masiva que coincide con la edad del artefacto que encontr� el intr�pido explorador hace tiempo. Entonces hemos pensado que logrando descifrar el mensaje de ese objeto, podremos determinar si fue de una especie que habit� nuestro cometa antes que nosotros, si fueron los restos de un visitante exterior que pas� por aqu� hace mucho tiempo, o si fue �l quien sembr� la vida en este lugar o alguien que la quit� para permitir que nos desarroll�ramos. Tal vez nada de eso sucedi� y s�lo estamos especulando, pero de que tenemos que saberlo, no dejar� de ser nuestra obsesi�n. Por eso escribo esta cr�nica, que s� que no es la mejor, ni la peor, ni la �nica, pero s� s� que ser� la m�s emocionante. Estoy preparando todos mis aditamentos y ya casi estoy listo. Un detector de druvinianos para encontrar a mi pariente, un sensor de movimiento, sensores arqueol�gicos, siluloides de distancia, puedo ver casi tan lejos como es posible con grandes visores a adelante, atr�s y hacia los lados, tal y como han hecho del universo los astr�nomos que viven en el observatorio. En ese lugar tambi�n estamos dise�ando propulsores como el que me estoy colocando ahora, para modificar el rumbo de nuestra casa cuando lo necesitemos, pero hay muchos opositores que se han resistido a ello porque nunca lo han cre�do necesario; nosotros pensamos que si alg�n d�a nos acercamos a una amenaza, tenemos que estar listos para esa contingencia. Preparo tambi�n mi rastreador, como el que inventamos para detectar a alguien que haya quedado atr�s; siempre que se ha podido hemos soltado hasta trescientos m�dulos de informaci�n para aquellos seres vivos que alg�n d�a existan y quieran encontrar nuestros vestigios, y tambi�n hemos enviado una docena de mensajes org�nico-luminosos para quienes tienen el desarrollo suficiente que les pueda hacer saber que no est�n solos, son mensajes muy semejantes a los que ahora cargo para el momento en que me adentre a la zona oscura e inestable y entre en contacto con alguien. Tambi�n tenemos ge�logos, amigos que se est�n esforzando por lograr el control de la temperatura interna de este cometa y poder compartirlos con los avances de los cient�ficos de la otra roca. Los del otro pedazo han conseguido controlar en buena medida esa falta de energ�a que les dio no tener un volc�n que d� calor como a nosotros; ellos aprovechan la fricci�n del viaje para tomar de �l la energ�a y almacenarla en un mineral amarillo que abunda en esta zona, nosotros le llamamos letenio. De esta manera ellos pueden tener su propia reserva de energ�a para cuando el ciclo del volc�n cambie y nosotros ya no podamos abastecerlos. As� ha sucedido desde hace muchos ciclos. De hecho la energ�a se ha vuelto escasa porque la poblaci�n ha crecido �ltimamente, por eso casi todos nos vamos adentro para seguir calientes y tener el gas que nos mantiene vivos. La energ�a que cargo conmigo proviene precisamente de la zona del volc�n donde se genera. A pesar de todo lo que relato no todo es alegr�a en nuestra hermosa casa fugaz. Nosotros tenemos un serio problema hereditario, un terrible problema gen�tico contra el que tambi�n lucho yo. Algo le sucedi� a nuestros antepasados hace mucho, que cada ciclo tenemos que mutar para adaptarnos a los ciclos de fr�o, eso ha logrado que suframos un proceso involutivo que nos impide pensar mientras el ciclo de fr�o pasa, ese ha sido nuestro gran problema porque cuando termina el ciclo y logramos volver a pensar tenemos que recordar mucho de lo que somos y en muchos casos comenzar de nuevo, por eso dejamos todo anotado en grifos para recordar despu�s. Pero algunos como yo hemos logrado desarrollar un tipo de inteligencia que nos permite resistir un poco m�s ese cambio natural que nos afecta cada ciclo sin remedio, y utilizarlo en nuestro provecho para fungir como vigilantes. Espero que en un futuro todos podamos avanzar a la par hacia ese objetivo, para lograr pensar todo el tiempo como deber�amos. Tal vez por eso nos importa tanto el pasado, porque de lo contrario no podr�amos haber llegado hasta donde estamos. Sin embargo, tambi�n nos importa mucho el futuro, porque si estamos en eterno movimiento, siempre nos intriga saber nuestro rumbo y hasta d�nde vamos a llegar. Alguien viene de pronto para avisarme que el gobernante principal me est� esperando, llego a su casa y escucho atentamente. �No puede ser!, me acaba de avisar que los separatistas de la otra roca han cruzado la frontera de lo permitido y van a adentrarse al lado oculto en busca de artefactos b�licos que se piensa dejaron ah� visitantes de otros tiempos. Si logran encontrar esos objetos los usar�n contra nosotros y entonces seremos destruidos. Los rebeldes quieren separarse del cometa para seguir su propio rumbo por el universo, una parte de ellos ya ha desarrollado la tecnolog�a secreta para guiar al cometa, pero muchos de nosotros siempre nos hemos negado, incluyendo muchos de los que habitan en las doce rocas. Es una incre�ble coincidencia, resulta que el gobernante me ha encomendado que vaya y los persiga para prevenirlo de los hallazgos que ellos hagan, entonces los motivos se me est�n cuadruplicando, ahora tendr� que encontrar a mi pariente, descubrir nuevos yacimientos de seres antiguos, detectar nuevos seres que puedan vivir all�, y perseguir a los separatistas para prevenir a mis hermanos de un posible ataque con armas desconocidas. Alguien viene de pronto a avisarme de algo que est� sucediendo, �no es posible!, en este momento han detectado un enorme objeto justo enfrente de nosotros que se acerca a gran velocidad, si no lo esquivamos pronto, chocar� dentro de poco contra nosotros. Ahora estoy indeciso, me pongo ante el enigma de lo que debo hacer ahora que estoy a punto de partir, �me quedo para ayudarlos con los problemas, o corro a la zona oscura para buscar la prolongaci�n de mi vida?, �ayudo en los c�lculos y fabricaci�n urgente del dispositivo que nos desv�e de la trayectoria, o marcho a vigilar a los separatistas agresores?, las dos cosas quiero, las dos cosas debo hacer, todo ahora me est� alarmando. Me dicen que es un objeto enorme, no puedo creer que justo ahora est� viviendo el tiempo exacto donde puede cambiar toda la historia radicalmente. �Esto no puede ser!� Los druvinianos corren por todos lados, mueven objetos, los llevan al centro cient�fico, salen y entran del observatorio, se est�n preparando para lo peor y yo que justo estoy en la frontera de no retorno hacia mi futuro me siento muy asustado. Los cient�ficos preparan el sistema de desv�o. Justo en frente est� la zona oscura que debo afrontar, mir� atr�s de m� a lo lejos y puede verse la alarma de todos por lo que va a suceder. Titubeo. Decido adentrarme hacia la zona obscura. Es verdaderamente pavoroso. �Cu�nto tiempo me queda?, �NO PUEDE ESTAR PASANDO ESTO!, la profec�a que algunos negaban tanto �podr� hacerse realidad ahora?... II Hasta aqu� el gran relato de nuestro antepasado que escribi� de nosotros hace ya cincuenta millones de ciclos de volc�n. Qu� lejano parece aquello �verdad hijos? - Si padre, y pensar que se refer�an a nosotros como sus mascotas� - Si, suena c�mico - Dec�an que nos parec�amos mucho a ellos y que �ramos sus amigos inseparables� - Siempre estuvimos con ellos, ojal� ahora lo supieran Esta es la primera lecci�n de historia driviniana que encontramos del antiguo Yaren, un cronista que se dedicaba al cultivo de seres proveedores de alimento y que pertenec�a a una especie que ahora ya est� extinta. Como ver�n, ya todos sabemos lo que pas� despu�s de la emergencia, estos seres pensantes que vivieron aqu� mucho tiempo antes que nosotros se extinguieron poco despu�s de que Yaren termin� su relato, justo cuando tuvo lugar el �ltimo evento que se tiene registrado, la guerra m�s violenta que se tiene memoria cuando las comunidades que viv�an en los fragmentos del cometa quisieron separarse por la fuerza y tomar su propio rumbo en el espacio, presas del p�nico por la llegada del objeto que iba a colisionar contra el cometa. Despu�s de que lograron esquivar el objeto que result� ser un enorme asteroide del tama�o de un planeta, se desat� la guerra civil definitiva. Los separatistas hab�an creado secretamente varios tipos de armas que romper�an los t�neles. Al poco tiempo eran ya comunes los druvinianos de ambos bandos saltando alturas enormes y disparando con sus armas centellas hacia todos lados, en medio de la oscuridad eterna del universo como fondo, flanqueados s�lo por la iluminaci�n blanca del gas emanado por aquel volc�n. Los separatistas accionaron las armas, varios t�neles explotaron, las primeras rocas comenzaron a alejarse y sus habitantes consiguieron huir. El t�nel de la roca m�s grande segu�a intacto, la defensa era encarnizada, por todos lados luchaban por accionar las armas, pero los separatistas fracasaron rotundamente despu�s de varios ciclos y cientos de muertos. Y de aquellos que se fueron nunca se volvi� a saber. Yaren decidi� adentrarse a la zona oscura, si �l ve�a una explosi�n a lo lejos, entonces el fin de su cometa estar�a muy cerca, pero si no suced�a nada Druvinia seguir�a a salvo y podr�a seguir adelante con menos preocupaciones. Luego de terminada la guerra el ciclo de hibernaci�n involutiva lleg�, todos bajaron de nuevo a las cercan�as del volc�n y volvieron a dormir para dejar de pensar por un buen tiempo sin remedio. El fin de Yaren es una tragedia que hasta el ciclo de hoy contamos. Como sabemos �l se prepar� muy bien con ese recubrimiento especial que le dar�a sustento para vivir por varios ciclos. Luego se adentr� a la zona oculta, comenz� a utilizar el equipo de investigaci�n y a defenderse en caso de que enfrentara a los separatistas. Ten�a la esperanza de que hallar�a a su pariente -o por lo menos alg�n resto-, y quer�a detectar un yacimiento o descubrir alg�n ser raro. �l sigui� lentamente hacia el horizonte oscuro, camin� lleno de p�nico sin saber qu� pasar�a, entonces se dio cuenta de que el aire comenzaba a faltar, activ� su traje y sigui� caminando, encontr� huellas raras que nunca hab�a visto, no eran de druvinianos y pronto se dio cuenta que estaba siguiendo los rastros de otros seres desconocidos, nunca hab�a visto pisadas petrificadas en la roca de esa forma, tendr�a que investigar m�s adelante y seguir caminando. Sigui� andando un tiempo m�s, estaba intrigado cuando a lo lejos not� que hab�a alguien adelante y redujo la energ�a, a penas se divisaba adelante algo que no sab�a lo que era, no estaba lejos de descubrir de qui�n se trataba cuando de pronto a sus pies vio unos restos de pisadas druvinianas que iban por un camino distinto al de aquellos seres extra�os que hab�a encontrado, as� que nuevamente ten�a que decidirse por seguirlos, o tomar la ruta de alguno de los dos tipos de huellas. Sigui� caminando de frente y las huellas se alejaban, estaba cada vez m�s cerca de ellos cuando titube� de nuevo, ah� a lo lejos un aparato le dec�a que su pariente podr�a estar cerca, pero del otro lado esos seres recog�an extra�os artefactos rodeados por una estructura que nunca hab�a visto. As� que cay� en la cuenta de que eran los separatistas que estaban saqueando los restos de una civilizaci�n perdida, recogiendo armas tal vez y caminando de regreso por el lado opuesto cada vez m�s lejos. Yaren ten�a que decidirse, mir� en repetidas ocasiones de un lado a otro y no tuvo m�s alternativa que virar de regreso hacia su pariente, no ten�a idea de qu� tan lejos se encontraban esos restos, pero antes solt� en el aire varias esferas que seguir�an a los separatistas para tomar im�genes, atacarlos y reportar de regreso hacia la aldea. Los separatistas vieron las esferas y se lanzaron contra ellas, Yaren comenz� a disparar con ellas a larga distancia y fue descubierto, la persecuci�n comenz�, la velocidad de huida de Yaren era cada vez mayor, a cada momento se acercaban m�s y �l respond�a repeliendo y disparando. Pronto de vio rodeado, comenz� a saltar en c�rculo, regres� al punto donde los hab�a encontrado y las explosiones comenzaron. La batalla se prolong� por un buen tiempo. Yaren estaba herido, varias esferas comenzaron a defenderlo y los separatistas se enfocaron en ellas, pero Yaren abri� una gran roca y se ocult� dentro de ella para salvarse, los separatistas le perdieron el rastro. Esto lo sabr� el consejo, regresen a su casa, de todos modos ser�n destruidos, grit� Yaren mientras los separatistas se alejaban de regreso. Al poco rato sali� de la roca y se cur� las heridas, repar� sus cosas y se levant� para seguir buscando. Al mismo tiempo en que logr� detectar los restos de su pariente y rendirle luto, pudo recuperar la parte del c�digo que le faltaba para vivir por largo tiempo, pero hubo algo m�s que de nuevo interrumpi� su trabajo. Sin haber comprobado todav�a que estaba por encontrar los restos de una civilizaci�n extremadamente antigua que dej� sus vestigios en el cometa, se llen� de sospecha al observar formaciones extra�as de piedra antigua, as� que en el momento en que abri� la superficie de la tierra con un haz de luz, pudo ser testigo del conjunto de yacimientos que ah� se encontraban, objetos que fueron dejados por una cantidad enorme de seres que fueron atra�dos por este hermoso cometa que siempre hab�a dado se�ales de vida, atrayendo a exploradores de todas partes del universo que dejaron muchas cosas escondidas, listas para ser descubiertas. Ser�a pues el pensamiento de otras especies lejanas nunca vueltas a encontrar jam�s. Yaren se acerc� lentamente a ellas, estaba anonadado, eran docenas de artefactos desconocidos esparcidos casi hasta donde la vista llegaba, algunos todav�a emanaban luz y se acerc� a uno de los objetos, lo levant�, lo observ� por todos sus �ngulos y entonces el aparato comenz� emitir sonidos demasiado raros, lo solt� y la imagen de algo o alguien comenz� a correr, no entend�a nada pero estaba claro que era una especie de comunicaci�n y un tipo de ser que podr�a estar diciendo algo. En ese instante la imagen muy lejana del cometa comenz� a mirarse hasta que se hizo grande y ellos aterrizaron, estaban insinuando que dejar�an algo ah�, eran docenas de burbujas con conocimientos adentro, hab�a tambi�n inventos, filosof�a, informaci�n cultural, informaci�n espacial, informaci�n del tiempo en el que hab�an venido, unos mil millones de ciclos atr�s, si ese era el legado de s�lo una civilizaci�n, qu� ser�a del resto de los extra�os objetos que ah� hab�a y que claramente eran muy diferentes entre s�, todo justo en frente de sus propios ojos� Yaren debi� haberse quedado pasmado, era un yacimiento de especies antiguas, hab�a incluso restos de artefactos con informaci�n arcaica casi infinita. Yaren vio un archivo de conocimientos ancestrales, la conjunci�n de toda una estirpe de especies de todas partes, algunas de las cuales regresaron varias veces, dejando sus aportaciones y sus secretos cada vez que se daban cuenta que de eso se trataba. Los antepasados de los druvinianos hab�an sido pues los guardianes de ese yacimiento de conocimientos, que luego habr�a quedado sepultado y olvidado cuando se extinguieron. La atm�sfera era misteriosa. Esos pol�gonos dimensionales pod�an mostrar casi en tiempo real el sitio por donde pod�an verse seres en torno a un sistema binario de planetas gemelos; luego encontr� dos cubos que conten�an la informaci�n de toda la sabidur�a de una civilizaci�n que se desarroll� antes de la �ltima explosi�n universal, los hab�a dejado otra civilizaci�n que vivi� tiempo despu�s de la gran explosi�n. Tambi�n hab�a c�psulas con componentes org�nicos listos para crear especies casi bajo dise�o, adem�s de aparatos cu�nticos esperando transportar a quien quisiera por agujeros de gusano hacia regiones del universo de hasta cincomil millones de ciclos-luz de distancia; hab�a sustancias extra�as con instructivos para que cualquier especie pudiera aprender a cambiar de forma, y poder ser diferentes especies incluso al mismo tiempo; hab�a seis m�quinas de tiempo inservibles, dos extra�os �rganos vivos de alguna especie contenidos en tri�ngulos, armas de guerra imposibles de descifrar su uso, y una norme cantidad de im�genes creadas por cientos de especies diferentes, cada una aportando una pintura personal para compartir su propia visi�n del mundo. Eran las pinturas m�s bellas y fabulosas que Yaren hab�a visto jam�s. �Qu� hubiera sido de todo eso si los separatistas lo hubiesen encontrado? As� que al regresar a casa, Yaren no cont� con que todo estaba destrozado y hecho ruinas, cubierto de cuerpos destrozados, con el aparato de desviaci�n a�n encendido y los restos de t�neles que hab�an desaparecido. No hab�a nadie y algunas rocas ya no estaban, pero la roca mayor segu�a viajando a un lado, aunque comenzaba a alejarse sin nada que la uniera. Camin� hacia abajo del volc�n y ya todos estaban hibernando. El tiempo pasaba sin que �l pudiera hacer nada, mirando c�mo todas las especies se estaban extinguiendo: el volc�n hab�a resultado da�ado. Todos estaban vivos, pero �l no ten�a recursos para activar el g�iser. �l pudo vivir muchos ciclos m�s, pero pronto se fue quedando verdaderamente solo, viendo petrificarse uno a uno todos sus hermanos. As� que por varios ciclos fue el �nico que vivi� en este incre�ble cometa viajero de todos los tiempos. Lo que sucedi� despu�s tambi�n es conocido. Por si fuera poco el volc�n comenz� a recibir alteraciones en su ciclo como nunca antes, por causa tambi�n de una fuerza electromagn�tica que comenz� a afectar al cometa, y debido a que nunca hab�an pasado por esa zona del universo, el campo magn�tico impidi� que la energ�a del volc�n aumentara en el momento acostumbrado, de manera que esa catastr�fica alteraci�n provoc� que les fuera imposible salir de la hibernaci�n para mutar de nuevo y volver a pensar. Tantos millones de ciclos parad�jicamente no les permitieron preveer tal situaci�n, probablemente por pensar demasiado en su pasado y su futuro, no pensaron que estaban dejando intacto su presente. Yaren contin�o vivo por varios ciclos m�s, se qued� s�lo, lloraba muy seguido, a veces caminaba por su aldea y todo lo ve�a inerte, inm�vil. Bajaba a visitar a sus hermanos y s�lo ve�a c�mo poco a poco iban quedando dormidos. Ninguno pudo enterarse de sus descubrimientos en la zona obscura, ya nada de eso lo hac�a feliz, ning�n artefacto pudo ayudarle a pesar de los intentos desesperados. Hallazgos posteriores encontraron a Yaren parado, fosilizado en uno de los lugares m�s escondidos del cometa, con restos de haber luchado contra alguien al pie de otro yacimiento arqueol�gico muy antiguo que acababa de descubrir y que nunca nadie pudo analizar despu�s. Luch� hasta el final, los restos de la batalla nos han hablado de eso, nunca supimos contra qui�n peleaba. Sabemos que nosotros estuvimos hibernando con ellos alrededor de cinco millones de ciclos, much�simo tiempo, lo suficiente como para que ellos no pudieran mutar cuando el volc�n volvi� a calentarse. As� que lleg� nuestro turno. Las investigaciones han concluido que en realidad tambi�n somos descendientes de ellos, hoy sabemos que una parte de nuestra especie se fusion� con los druvinianos que dejaron de pensar, dando por resultado la reaparici�n de dos especies fusionadas en una sola. Eso sucedi� antes, y esto es lo que somos ahora, ellos viven a�n en nosotros de alguna manera. Tambi�n sabemos casi con certeza lo sucedido 45 millones de ciclos despu�s hasta la fecha. Habr�a sido una fascinaci�n para los druvinianos descubrir hasta d�nde iban a llegar. Resulta que nuestra casa sigui� viajando varios millones de ciclos a la deriva, hasta que salimos a la superficie de nuevo y fue ah� cuando nuestra especie aprendi� mucho de los yacimientos arcaicos de Druvinia;. Decidimos volver a llamarla as�. Pudimos desarrollar una civilizaci�n m�s avanzada con su ayuda inicial. Seguimos viajando por el espacio y pudimos conocer infinidad de fen�menos y planetas. Todo el cometa se convirti� en una inmensa urbe interestelar equipada con todo lo necesario para un desarrollo cada vez m�s acelerado de tecnolog�a, cultura y conocimiento, con un laboratorio de desarrollo de nuevas especies, centros de arte avanzado, el �rea de juegos dimensionales y muchos centros de investigaci�n paleontol�gica que nos permitieron atar m�s cabos de la transformaci�n de nuestras especies, su desarrollo y extinci�n. Tambi�n determinamos el momento en que se perdieron varios fragmentos m�s del cometa, por donde se fueron varias especies unicelulares y pluricelulares, adem�s de un rastreo del destino final de algunas de ellas, que lograron sobrevivir para poblar de vida algunos planetas. Por �ltimo, desarrollamos tambi�n aparatos y m�quinas sofisticadas que permitieron viajar a los sistemas m�s rec�nditos para explorar sitios cercanos a nuestro paso anterior; mientras viaj�bamos por el espacio explor�bamos planetas, dej�bamos mensajes, obten�amos materia prima, encontr�bamos vida. De ah� obtuvimos varios millones de hallazgos que ahora est�n en la biblioteca fluorescente que est� atr�s del centro energ�tico donde se fabrica aire. En 45 millones de ciclos* desde la desaparici�n de los druvinianos nuestro cometa ha sido visitado por cuatro especies m�s en distintos momentos. La primera poco tiempo despu�s de que los druvinianos entraron en la �ltima hibernaci�n cuando su historia termin�. En ese momento nosotros tambi�n est�bamos hibernando junto a ellos, as� que era dif�cil que nos detectaran como seres pensantes. Se trataba de seres extremadamente sofisticados de un color azulado, que al encontrar vestigios de tecnolog�a e investigar el lugar, hallaron debajo de la superficie a seres no pensantes que dorm�an muy cerca del ojo de un volc�n de gas, y debido a que no encontraron restos de seres pensantes m�s all� de un enorme parecido con esos animales que dorm�an, dejaron el lugar casi intacto, realizaron una copia id�ntica de todo lo que conten�a el cometa y de lo sucedido, y se la llevaron en su viaje. Ahora estamos a punto de entrar en contacto con los descendientes de esa civilizaci�n, que tienen una copia de nuestro pasado y que podr�an proporcion�rnosla para conocer mucho m�s a detalle lo sucedido. Pasado el tiempo, el ciclo volc�nico comenz� a regularizarse cuando termin� la influencia del campo magn�tico. Tuvieron que pasar 20 millones de ciclos para que volvi�ramos a evolucionar, hasta que lleg� nuestro turno de pensar. Entonces logramos desenterrar nuestro pasado y el de los druvinianos, para conocer su cultura y tecnolog�a. Aquel tiempo coincidi� con el segundo contacto de una civilizaci�n inteligente hace 25 millones de ciclos, otro contacto m�s del que tanto hubieran so�ado nuestros antepasados. Fue un tiempo en que viaj�bamos muy cerca de un sistema solar en el que hab�a mucha turbulencia, pero no por la naturaleza, sino por seis civilizaciones que se disputaban el control de algo; eran seis especies diferentes que se estaban destruyendo una a la otra en una guerra extremadamente sofisticada, y decidimos no hacer contacto con ellos. Aunque pasamos desapercibidos, varios de esos seres que sal�an de la destrucci�n pudieron detectarnos porque estaban pasando muy cerca de nosotros. Fue la �poca de la primera defensa antiespecie que vivimos. Una defensa heroica, muy interesante y did�ctica. Antes de eliminarlos tuvimos tiempo de estudiarlos, aprendimos mucho de ellos, pero ellos no se dieron cuenta que ah� est�bamos para compartir nuestras experiencias y ahora tenemos a�n m�s conocimiento del que pod�amos haber desarrollado, gracias a todos sus avances. Con los conocimientos adquiridos pudimos descifrar el mayor de los enigmas que aquejaba a los druvinianos. Pudimos saber lo que conten�a ese artefacto que en un principio hab�an encontrado en la zona m�s fr�a del cometa, y que ahora tiene una antig�edad extrema acumulada de m�s de 250 millones de ciclos. Se trataba de los restos de un ser que origin� la vida. Antes de que se desarrollara la existencia en nuestro cometa, un extra�o viajero lleg� desde un sitio desconocido con su tecnolog�a y se ocult� en el centro del cometa, los vestigios dicen que se hac�a llamar Urbe, parec�a estar hecho de energ�a y era semejante a un ente artificial. Fue el primer viajero que control� al cometa y lo dirigi� hacia donde quiso, tanto, que un d�a lleg� con el cometa a un planeta que ten�a vida y se detuvo en las afueras de su atm�sfera. Baj� a explorar el interior y trajo consigo varias encimas sin vida que coloc� muy cerca del volc�n. Despu�s, por alguna extra�a raz�n decidi� meterse en su artefacto y no volver a activarse jam�s, permitiendo que la naturaleza siguiera su curso y las encimas consiguieran desarrollarse y evolucionar hasta crear un ciento de especies diferentes que vivieron apaciblemente en el cometa por mucho tiempo. De esas especies surgir�an m�s adelante los seres pensantes de Druvinia. Hoy est� comprobado que un enigm�tico ser sint�tico fue el creador de todas las especies que surgieron en el cometa y de nosotros mismos. Todo eso lo sabemos porque nuestros antepasados siguieron viajando, hasta que pudieron convertir al cometa en una ciudad viajera y controlarla a su gusto en lo que somos ahora. Ahora era nuestra la inc�gnita por saber hasta d�nde �bamos a llegar, por d�nde �bamos a pasar, a qui�n descubrir�amos al viajar por aqu� y por all�. Pero ahora nos ha llegado la invitaci�n de conocer el �ltimo secreto que nos falta, para dar fin a nuestro viaje por el universo, traves�a que ahora, por gran mayor�a absoluta, ha decidido que el cometa por fin tendr� que detenerse. Y para que viaje por �ltima vez, deber� dirigir su rumbo hacia un planeta l�quido que tiene la respuesta de la invitaci�n para que podamos conocer el secreto. La decisi�n comenz� a tomarse un tiempo en que nos dimos cuenta de algo extra�o. Hace unos pocos ciclos descubrimos que uno de los primeros murales pintados por los druvinianos, ten�a un parecido asombroso con uno de los paisajes gal�cticos por los cuales est�bamos pasando en ese momento. Eso no ten�a absolutamente ning�n sentido ya que el universo siempre cambia constantemente, a�n cuando regreses al mismo lugar ahora ser�a distinto. Eso tendr�amos que investigarlo porque significar�a que ya hab�amos pasado por aqu� de alguna manera, aunque tampoco eso ten�a sentido porque si ya antes hab�amos pasado entonces habr�amos viajado por el tiempo hacia el pasado y ser�a casi imposible que no nos pudi�ramos percatarnos de ello, a menos que� En ese lugar llamado L�ctea fue donde lleg� el cuarto y �ltimo contacto que hemos tenido con otros seres pensantes. Se trata de la m�s sofisticada civilizaci�n que uno logre imaginarse y que en mucho tiempo haya existido; son descendientes de seres de un peque�o y l�quido planeta que ten�a muchas especies viviendo en su interior, y que despu�s sabr�amos fue la precursora de otra rara civilizaci�n llamada humana. Aquella civilizaci�n sofisticada fue recogida antes de que pensara como animal antropoide por alguien que pasaba por el sistema; entonces aquella especie evolucion� por separado en el espacio, hasta convertirse en la gran civilizaci�n que hoy admiramos. Los seres que visitaron el planeta estuvieron ah� alg�n tiempo y se fueron unos miles de ciclos antes de que los humanos aparecieran. Ellos mismos nos dijeron despu�s que en ese tiempo nos vieron viajando en el cometa, incluso antes de que nuestra especie existiera y pensara. Es por eso que alguna vez pas� nuestro cometa por esta parte del universo, siendo entonces descubierto por los extra�os seres que ahora volvemos a encontrar en forma de sus descendientes. Y es que la evoluci�n se ha diseminado tanto por el universo, que hace mucho tiempo los seres que estuvieron relacionados entre s� en alg�n momento, dejaron de ser parientes por la distancia que comenz� a separarlos, entonces las trasformaciones de cada especie siguieron su propio rumbo pero no el olvido de su origen hist�rico. Nosotros nada tuvimos que ver con esos seres, as� como muchas civilizaciones del universo nunca se han conocido o relacionado. Pero los descendientes de aquella especie que evolucion� en el espacio antes que los humanos, son los que ahora entraron en contacto con nosotros y quisieron compartirnos El Secreto. Jam�s fue olvidado ese deseo com�n de compartir un mismo destino, de confiarnos hacia d�nde tenemos que ir para encontrarnos todos de nuevo, ahora todos juntos. Sin embargo, para poder descifrar el secreto, primero tenemos que ir al planeta l�quido para encontrar tres artefactos que ah� fueron escondidos. Dos de ellos fueron dejados hace cinco millones de ciclos en la luna, y otro m�s, el m�s importante qued� guardado en las profundidades del planeta. Hace poco, cuando llegamos, nos dimos cuenta que el desarrollo de los humanos era a penas m�s avanzado que el que alcanzaron los druvinianos; nosotros nos mimetizamos en el cometa de siempre, haci�ndonos pasar por un objeto cualquiera del espacio que iba a explorar muy cerca de la Tierra para conocerla, pero jam�s para entrar en contacto. Cuando pas� nuestro cometa por la trayectoria m�s cercana al planeta, soltamos varios m�dulos de informaci�n en el espacio y cre�mos que hab�amos pasado desapercibidos. Dos buscadores quedaron incrustados por debajo de la superficie de su sat�lite natural para encontrar los objetos, y un tercero cay� y se hundi� hasta lo m�s profundo del l�quido que compone al planeta. Sin embargo, por una falla inexplicable de parte nuestra, perdimos contacto con el buscador que cay� a la Tierra, as� que alguien ten�a que bajar hasta all� para sacar el tercer objeto. En ese momento nos dimos cuenta que los humanos estaban siendo atacados por dos de las especies que vimos luchar anteriormente; parec�a que la defensa del planeta estaba siendo encarnizada, contaban ya con una poderosa tecnolog�a b�lica que estaba repeliendo los ataques, pero nada comparado con lo que vimos que se estaba acercando desde afuera del sistema solar, se trataba de miles de millones de invasores que estaban sedientos de dominio, no de una especie, sino de tres que al mismo tiempo estaban luchando entre s�. F�cilmente los humanos iban a ser destruidos, hab�a llegado el momento de intervenir. No acercamos sigilosamente lo m�s que pudimos, ten�amos dos motivos, salvarlos y rescatar El Secreto, la Tierra comenz� a ser atacada, miles de esferas nuestras salieron en defensa, nuestra tecnolog�a era infinitamente mayor a cualquiera de las cuatro civilizaciones juntas, esa era nuestra confianza de triunfo. En ese instante comenzaron a atacarnos objetos humanos creyendo que �ramos sus invasores, se trataba de naves semitransparentes que tra�an consigo dos seres, uno adelante y otro mucho m�s peque�o a un costado mirando hacia atr�s; eran mujeres que tra�an a cuestas a sus hijos, emulando alguna �poca lejana de su historia; ellas atacaban ferozmente, parece que sus hijos les daban un poder mayor. Nosotros decidimos esquivarlas con simples c�lculos anal�gicos, pero ellas no se daban por vencido, en ese momento llegaron las otras civilizaciones y la verdadera batalla comenz�, no hab�a espacio para m�s naves, todo el lugar estaba plagado de objetos extra�os, los humanos eran sumamente poderosos, pero las dem�s civilizaciones eran m�s y entre todos estaban combatiendo; no hab�a alianzas, no hab�a misericordia. Pod�an observarse naves que de pronto se divid�an en dos, en tres, en cien y juntas atacaban al un�sono, eran comunes los rayos, pero tambi�n pod�an observarse hombres abriendo campos de tiempo y teletransport�ndose de un lugar a otro para atacar por atr�s. Esta podr�a ser la batalla final, ten�amos que asegurar antes El Secreto para detener esta masacre de una buena vez; no sab�amos d�nde estaba, a�n para nosotros estaba siendo dif�cil de encontrar, tal vez ya no exist�a y nosotros busc�bamos a nada. Las dem�s especies estaban llegando, millones de centellas transparentes del grosor de un sat�lite como la luna eran disparadas, desintegrando todo lo que encontraban a su paso, una barrera de naves de otra especie se agrup� para repeler el ataque, las centellas rebotaron, pero como si hubieran sido indestructibles se volvieron a agrupar y de nueva cuenta se impactaron contra ellos. Varios de los planetas del sistema solar comenzaron a ser destruidos, dos de ellos incluso dejaron de existir. Otra civilizaci�n pose�a t�neles de ocultamiento dimensional que a�n para nosotros era dif�cil de detectar. De esa manera la batalla segu�a mientras nosotros busc�bamos afanosamente las esferas, cuando de pronto uno de los buscadores detect� en lo profundo del mar una c�pula hundida en cuyo interior estaba El Secreto entre las manos de un humano que hab�a muerto hac�a mucho tiempo; parec�a como si nadie hubiera encontrado ese lugar y nosotros lo dejamos intacto despu�s de tomar el tercer objeto. Salimos de ah� r�pidamente. Regresamos a Druvinia y nos preparamos para defender a los humanos. Comenzamos por crear una barrera de sonido convertido en barricada para contener a las naves, aprendimos a convertir el sonido en materia por la aportaci�n de una de tantas civilizaciones que ahora se encuentran casi infinitamente lejos de nosotros. Ahora viene la mejor parte, todas las especies se marchitar�n, comenzar�n a experimentar un proceso de involuci�n en sus sistemas donde por m�s sofisticados que sean sus organismos, dejar�n de tener la fuerza de que ahora gozan, dejar�n de pensar como ahora lo hacen y a penas podr�n tener capacidad de discernir, dejaremos que sus naves nodrizas se conviertan en asteroides habitables y veremos c�mo el sistema solar se transforma en un incre�ble santuario de diferentes especies cohabitando sin que lo sepan. Para cuando vuelvan a evolucionar dentro de millones de ciclos, ser� demasiado tarde para que recuerden que eran enemigos. Dejaremos en paz a los humanos, s�lo gozar�n de tecnolog�a modesta. Emprendemos el nuevo viaje interestelar, ya sabemos ahora a d�nde vamos a ir. Con el tercer objeto que hac�a falta hemos descubierto El Secreto y descifrado el c�digo plenamente. Sab�amos lo que tienen los otros objetos que estaban enterrados en el sat�lite, se trata de dos dispositivos que contienen la informaci�n para conocer la ubicaci�n exacta de nuestro destino hist�rico final, son las coordenadas espacio-temporales del llamado recibido hace muchos ciclos para que nos reunamos todos. Ese momento ha llegado y gracias al tercer objeto ya sabemos para qu� nos han llamado, ya sabemos por qu� nos vamos a reunir ahora. Hijos m�os, lo que yo cuento ahora es la historia muy comprimida de lo m�s importante que ha sucedido en todos estos ciclos. Muchas cosas m�s han pasado, pero ya habr� tiempo de ense�arles todo m�s adelante. Ahora que estamos muy cerca de nuestro destino final, esta vez dejaremos atr�s al ser humano porque tenemos algo m�s importante que hacer. S�lo nos llevaremos a uno� Justo ahora me dicen que los investigadores han completado la informaci�n de los dispositivos que contienen la ubicaci�n exacta de nuestro destino. Por fin se har� realidad el sue�o de reunirnos todos los que hemos viajado por el universo. Ha llegado el momento de atender a ese llamado y aportar nuestro granito de arena. Los m�dulos se acoplan, transfiguramos el cometa y los objetos ensamblan a Druvinia en la m�quina transformadora que nos llevar� al sitio del encuentro. El cometa se prepara para viajar, todos los componentes se transmutan, ya no parece tanto un cometa, sino el objeto m�s extra�o que uno pudiera haber construido. Comenzamos el viaje, en muy poco tiempo estaremos todos ah�, se trata de una traves�a de regreso a la historia, 110 mil millones de megaciclos que ser�n cruzados en un abrir y cerrar de ventosas. Llegaremos pronto� Soy muy feliz. El momento de inmovilizarse ha llegado. Este cometa se detendr� por primera y �ltima vez. Toda clase de objetos extra�os comienzan a rodearnos. Nuestra velocidad disminuye, muy lentamente Druvinia por fin se estaciona, no volver� a volar nunca m�s. Hay algo all� afuera que es mucho m�s fascinante que viajar por el universo, mucho m�s. Estaremos conectados desde ahora y para siempre todos juntos. Ha llegado el momento de crear la nueva civilizaci�n m�s fascinante, ha llegado el momento de saberlo todo. Por cientos de tiempos y espacios ellos tambi�n vagaron por el universo y aprendieron mucho, es el momento de compartirlo todo... Cada vez que veo por la ventana y miro todos esos millones de objetos con estela propia que se est�n acoplando y que alg�n d�a tambi�n fueron viajeros, me doy cuenta que todo esto se lo debemos a los druvinianos, aquellos lejanos seres que nos dieron aliento y esencia propia para que siempre en la vida les rindamos homenaje, aunque ellos ya no est�n aqu�, todo lo que somos se lo debemos a ellos. Hasta siempre antepasados que emprendieron el viaje por el universo al principio de la historia. Ahora que miro con todo estupor y agrado a cientos de miles de cometas que se han estacionado provenientes de diferentes dimensiones y universos, agradezco la convocatoria para que nos reunamos todos para transmitir nuestras esencias. Todos se colocan en frente de este gigantesco superplaneta artificial acopl�ndose los unos con los otros por medio de un sistema de pasadizos para entrar en contacto e intercambiar experiencias. Ahora ya veo y siento porqu� la vida en el universo no se puede comparar con otra cosa, pero mucho menos la alegr�a de pensar y saber que podr�s compartir y recibir todo aquello que has so�ado desde lo m�s profundo de las especies que habitan este universo con sus diversas caracter�sticas. Ahora si estoy agradecido con la tecnolog�a porque hemos alcanzado lo �nico que nos hac�a falta: Uno de los cometas del otro lado quiere transmitirnos algo especial� Por fin sabremos d�nde se encuentra Dios. FIN ALFREDO ORTIZ GARC�A, RINOCEREBRO V10 A L13-VI-05 M�XICO D. F. Correcciones y depuraciones en diciembre de 2005 y abril de 2006 |