
Se me fue el alma robada por tus manos,
como la libertad se va de la vida en prisi�n,
como ese aliento que emana un moribundo,
como el c�ntico final de un gorri�n.
Se me fue el alma buscandote en la noche,
adormecida por los retazos de un sue�o,
abrigada con bufanda de pa�o,
tu boca era meta y misi�n.
Se me fue el alma en aquella esquina,
cuando tus ojos y los m�os se cruzaron,
labios llenos de pasi�n y en las manos,
mi vida, tus sue�os para hacerlos m�os como una oraci�n.
DAMADENEGRO2007